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Los Estados del mundo y la Organización Naciones Unidas no pueden seguir derrochando recursos públicos en una costosa guerra global contra las drogas que ha fracasado en la práctica. Para derrotar a los narco carteles y ayudar a los consumidores hay que legalizar las drogas, y sobre todo despenalizar el consumo de cannabis y hoja de coca, recomiendan 19 personalidades del mundo académico, político y cultural.

La “Guerra global a las drogas ha fracasado”, sentencia el Informe 2011 de la renombrada Comisión Global de Políticas de Drogas (CGPD) integrada por 19 destacados líderes sociales de la talla del ex secretario General de la ONU Kofi Annan, los ex presidentes de Brasil Fernando Henrique Cardoso, de México Ernesto Zedillo, y de Colombia César Gaviria; el ex secretario de Estado de EE.UU. George Schultz, el ex alto representante de la Unión Europea para Política Exterior Javier Solana, y los escritores Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes.

El propósito de la CGPD es plantear una discusión científicamente fundada acerca de las maneras efectivas de reducir el daño causado por las drogas a las personas y a las sociedades. Sus metas son revisar los supuestos básicos, la efectividad y las consecuencias del enfoque de la “guerra a las drogas”; y formular recomendaciones practicables para una reforma constructiva de la legislación y las políticas mundiales.

El último Informe de CGPD presentado el 2 junio demuestra con abundantes datos el rotundo fracaso de la guerra contra las drogas, y sus graves consecuencias en países productores, de tránsito y consumidores, como por ejemplo el crecimiento de un “enorme mercado negro criminal”; el desproporcionado gasto en la lucha contra esa actividad criminal; el desplazamiento geográfico de la producción de drogas; el desplazamiento del consumo hacia nuevas sustancias, y la estigmatización, marginalización y exclusión de los consumidores. (www.globalcommissionondrugs.org)

La evidencia empírica demuestra que las represivas políticas antidroga han fracasado, y de hecho han agravado la violencia asociada al tráfico ilícito. Según estimaciones de Naciones Unidas, entre 1998 y 2008 el consumo anual de opiáceos aumentó 34,5% (de 12,9 a 17,35 millones de consumidores); 27% el de cocaína (de 13,4 a 17 millones) y 8,5% el de cannabis (de 147,4 a 160 millones).

Un reciente estudio comparó los contextos regulatorios de Amsterdam, cuya política liberal de “cannabis café” (una forma de descriminalización de facto) se remonta la década del 70 del siglo XX, y San Francisco en Estados Unidos, que criminaliza a los consumidores de cannabis. (1)

La investigación demuestra que la política represiva no disuadió a los ciudadanos de fumar cannabis en San Francisco. “Nuestros hallazgos no confirman las afirmaciones de que la criminalización reduce el uso de cannabis y que la descriminalización aumenta el uso… Con la excepción de un uso de drogas superior en San Francisco, encontramos fuertes similitudes entre ambas ciudades”, concluyeron los investigadores.

Por otro lado, un grupo de académicos y expertos en salud pública con sede en la Columbia Británica hizo una revisión sistemática del impacto del incremento de la violencia relacionada a la aplicación de la ley contra el mercado de drogas en Estados Unidos y Australia. (2)

En ambos países aumentaron los arrestos, y las presiones de las fuerzas del orden tuvieron como consecuencia un considerable aumento de las tasas de homicidio y otros delitos violentos conexos, como por ejemplo la lucha entre bandas armadas por el control del comercio de drogas.

“La evidencia científica disponible sugiere que es poco probable que el aumento de la intensidad de las intervenciones de orden público para desbaratar los mercados de drogas reduzca la violencia de las bandas de drogas. Por el contrario, la evidencia existente sugiere que probablemente la violencia relacionada con las drogas y las altas tasas de homicidio sean una consecuencia natural de la prohibición de drogas, y que los métodos cada vez más sofisticados y mejor dotados de recursos para desbaratar las redes de distribución de drogas pueden involuntariamente aumentar la violencia”, concluyeron los investigadores.

También se examinaron los efectos de la represión policial antidroga en el Reino Unido, y se evidenció que “los esfuerzos de aplicación de la ley pueden tener un considerable impacto negativo en la naturaleza y extensión de los daños asociados con las drogas al incrementar (involuntariamente) las amenazas a la salud y la seguridad públicas, y alterar tanto el comportamiento de los propios usuarios de drogas como la estabilidad y funcionamiento de los mercados de drogas… (por ejemplo, al desplazar a los vendedores y actividades relacionadas a otro lugar o al aumentar la incidencia de violencia cuando los vendedores desplazados chocan con los establecidos)”. (3)

Con esos antecedentes, el Informe de la CGPD concluye que la lucha antidroga con enfoque restrictivo no solo ha sido “inútil”, sino que también desmintió “la creencia de que todos necesitamos tener exactamente las mismas leyes, restricciones y programas” antinarcóticos.

“Las convenciones de drogas requieren ser sometidas a una constante revisión y modernización a la luz de las circunstancias cambiantes y variables”, afirma la Comisión, y por tanto recomienda que se permita “a los gobiernos nacionales ejercer la libertad de experimentar con respuestas más adecuadas a las circunstancias”.

Según la Comisión, el análisis de modelos alternativos de regulación del mercado de drogas ha sido demasiado constreñido por las falsas dicotomías “duro o blando” o “represivo o liberal”. Pero es inútil seguir ignorando a quienes abogan por un mercado gravado y regulado de las drogas actualmente ilícitas; es más, “esta es una opción política que debería explorarse con el mismo rigor que cualquier otra”.

La despenalización no fomenta el consumo

Diversos estudios confirman que la descriminalización del consumo no fomenta el uso de drogas. En julio de 2001 Portugal se convirtió en el primer país europeo en descriminalizar el uso y la posesión de todas las drogas ilícitas. Muchos observadores criticaron esta política, creyendo que induciría al aumento del uso de drogas y de los problemas asociados.

La doctora Caitlin Hughes de la Universidad de New South Wales y el profesor Alex Stevens de la Universidad de Kent emprendieron una detallada investigación y demostraron que la descriminalización en Portugal no alentó el consumo, corroborando las conclusiones de un estudio anterior realizado por el Instituto CATO. (4)

El informe 2010 de Hughes y Stevens detecta un ligero incremento en las tasas totales de uso de drogas en Portugal en los 10 años posteriores a la descriminalización, pero a un nivel consistente con otros países en los que el uso de drogas permaneció criminalizado. Dentro de esta tendencia general, hubo también un descenso específico en el uso de heroína, la principal preocupación del gobierno portugués en 2001. (5)

La conclusión general del estudio es que la eliminación de castigos penales, combinada con el uso de alternativas terapéuticas para los drogodependientes, redujo la carga del sistema de justicia penal y el nivel global de uso problemático de drogas.

El estado de Australia Occidental introdujo un plan de descriminalización para el cannabis en 2004. Investigadores evaluaron su impacto comparando tendencias de prevalencia en ese estado con las tendencias en el resto del país.

El estudio fue complicado porque tuvo lugar en un periodo en el que el uso de cannabis registraba un descenso general en el país. No obstante, los investigadores hallaron que esta tendencia era la misma en Australia Occidental, que había reemplazado las sanciones penales para el uso o posesión de cannabis por sanciones administrativas denominadas “aviso de contravención”.

“Los datos de este estudio sugieren que el uso de cannabis en Australia Occidental parece haber continuado descendiendo a pesar de la introducción del Plan de Aviso de Contravención de Cannabis”, concluyó la investigación.

En 2008 la Comisión Cannabis de la Fundación Beckley de Estados Unidos comparó la prevalencia de uso de la droga en aquellos estados que habían descriminalizado el consumo con aquellos que mantenían castigos penales para la posesión. (6)

“Tomados en conjunto, cuatro estudios indicaron que los estados que introdujeron reformas no experimentaron mayores aumentos en el uso de cannabis entre adultos o adolescentes. Los estudios tampoco muestran en estos estados actitudes más favorables hacia el uso de cannabis que en aquellos estados que mantuvieron una prohibición estricta con sanciones penales”, reveló la investigación.

 

Fuente BolPress

 

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Los que promueven la descriminalización de las drogas cuentan ahora en el coro con las notables voces de varios ex presidentes, destacados líderes internacionales, intelectuales y empresarios.

Son las voces de los integrantes de la Comisión Global sobre Política de Drogas que en un informe publicado este jueves recomienda a los gobiernos reconocer que la llamada guerra contra las drogas ha fracasado y que la salida es legalizar el uso de las sustancias hoy prohibidas.

La Comisión pide a políticos y figuras públicas “tener el coraje de articular públicamente lo que muchos de ellos reconocen privadamente: que la evidencia demuestra abrumadoramente que las estrategias represivas no resolverán el problema de la droga”.

Aunque no es una propuesta nueva, lo novedoso en este caso es el alto perfil de quienes piden desmontar la estrategia que empezó a promover con esa etiqueta el gobierno de EE.UU. en tiempos del presidente Richard Nixon.

Algunos integrantes de la Comisión Global para Política de Drogas

Ex presidentes
Fernando Henrique Cardoso, Brasil
César Gaviria, Colombia
Ernesto Zedillo, México
Ruth Dreifuss, Suiza
Ex funcionarios internacionales
Kofi Annan, ex secretario general de la ONU
Javier Solana, ex encargado de exteriores de la UE
Louise Arbour, ex Alta Comisionada de DD.HH. de la ONU
Intelectuales
Mario Vargas Llosa
Carlos Fuentes
Ex funcionarios de EEUU
Paul Volcker, ex presidente de la Reserva Federal
George Shultz, ex secretario de Estado.

 

No es legalización

“La guerra contra la droga no ha sido, no podrá y no será ganada”, dice el informe de la comisión que tiene 19 integrantes que consideran que la estrategia ha tenido “devastadoras consecuencias” para personas y países.

Haciendo referencia a datos de la ONU, en el texto se informa que el consumo de drogas ha crecido entre 1998 a 2008 (opiáceos en 34,5 %; cocaína en 27%, cannabis en 8,5%).

A cambio proponen un enfoque que haga énfasis en el consumo de drogas como un problema de salud pública que evite la marginalización de sus usuarios y eventualmente reduzca el negocio de las bandas criminales que operan su comercialización.

Uno de los miembros del grupo, el ex presidente de Colombia, César Gaviria, aclaró a la BBC que legalización “no es una palabra que estamos usando en nuestro informe”.

“Estamos hablando de definir el consumo de drogas como un problema de salud y no como un problema criminal”, dijo Gaviria, quien aseguró que “la gente está enferma”.

“La gente tiene un problema de salud y tú tienes que lidiar con el problema de esa forma, no sólo poniendo personas en la cárcel. Eso no resuelve el problema de la sociedad”, aseguró Gaviria.

“Informe equivocado”

El reporte es muy crítico de la política estadounidense que es la que ha incentivado en el todo el mundo la persecución policial y militar de productores y consumidores de drogas.

En cambio se asegura que en aquellos países donde se han ensayado políticas menos restrictivas, como Portugal, Holanda, Suiza y Gran Bretaña, no se ha podido demostrar una incidencia directa en el patrón de consumo.

“Particularmente en EE.UU. el consumo de drogas, que es el más alto del mundo, no ha cambiado en los últimos veinte años” dijo Gaviria a la BBC, y afirmó que no veía en Washington una evolución “compatible con nuestros intereses”.

Cuando en 2009 el presidente Barack Obama nombró a Gil Kerlikowske para ocupar el cargo del llamado zar antidrogas de la Casa Blanca, se hizo hincapié en la óptica “menos represiva” que traía al puesto, demostrada en su tiempo como jefe policial en Seattle.

Sin embargo, a través de su portavoz, el zar dijo que el informe estaba “equivocado”.

“Hacer las drogas más disponibles, como sugiere este reporte, hará más difícil mantener nuestras comunidades seguras y sanas” dijo el portavoz Rafael Lemaitre.

Para contrarrestar los datos del informe, Lemaitre presentó cifras que indican que el uso de drogas en EE.UU. ha bajado en los últimos 30 años, junto a una caída de 46% en el consumo de cocaína entre adultos jóvenes en el último lustro.

México “abierto” al debate

También el reporte generó reacciones en México, actualmente el terreno más caliente de la lucha contra el narcotráfico, donde el gobierno dijo estar abierto a un debate “integral y global”.

“Tomar medidas parciales es insuficiente e ineficaz porque es un fenómeno trasnacional, con una estructura de mercado internacional y requiere ser analizado en un contexto mucho más amplio que en un solo Estado”, señaló un comunicado de la Secretaría Técnica del Consejo de Seguridad Nacional.

“Pensar que el crimen organizado en México es igual a narcotráfico, ignora que el crimen organizado comete otros delitos como secuestro, extorsión y robo” y rechazó que la acción policial implique un incremento en la violencia de los narcotraficantes.

Además de las recomendaciones de tipo político y sanitario la Comisión Global considera que hay que “romper” un molde cultural, ya que la mayoría de los usuarios no son los “lamentables adictos amorales” que muchos rechazan, mientras que los cultivadores de coca o marihuana suelen ser campesinos pobres que sobreviven con esos cultivos.

 

Fuente BBCMundo

 

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Kofi Annan, Fernando Cardoso y Mario Vargas Llosa apoyan un informe presentado ante la ONU para regular el consumo de marihuana y luchar contra el narcotráfico.

La lucha contra las drogas “ha fracasado” y se requieren reformas “urgentes” para cambiar la situación, entre ellas poner fin a la criminalización de los consumidores y legalizar el cannabis, según un informe del Comité Global de Políticas Antidrogas, que integran varios ex presidentes latinoamericanos.

“La lucha global contra las drogas ha fracasado, con consecuencias devastadoras para los individuos y las sociedades de todo el mundo”, indica el comité en un documento que será presentado el jueves en Nueva York en presencia del ex mandatario brasileño Fernando Henrique Cardoso.

“Cincuenta años después de la firma de la Convención de la ONU sobre drogas y 40 años después de que el presidente (Richard) Nixon lanzara la guerra anti-drogas del gobierno norteamericano, se necesitan urgentemente reformas fundamentales en las políticas nacionales y mundiales de control de drogas”, dice el informe.

El Comité Mundial de Política Antidrogas está conformado por líderes mundiales como el ex secretario general de la ONU, Kofi Annan, y los ex presidentes Cardoso, César Gaviria (Colombia) y Ernesto Zedillo (México).

Entre sus miembros también se encuentran intelectuales y escritores como el mexicano Carlos Fuentes y el peruano Mario Vargas Llosa.

En su informe, los líderes recomiendan varias pistas para salir de la actual situación, en la cual “la escala mundial de los mercados de drogas ilegales -en su mayorías controlados por el crimen organizado- ha aumentado en forma dramática”.

En primer lugar, proponen “terminar la criminalización, marginalización y estigmatización de gente que utiliza drogas pero que no causan daño a los otros”, priorizando un enfoque “más humano” que vea a los adictos como pacientes y no criminales.

“Las iniciativas de descriminalización no tienen como resultado un aumento significativo del uso de drogas”, recuerda el informe, que cita los ejemplos en ese sentido de Portugal, Holanda y una provincia de Australia.

Una segunda idea es “alentar la experimentación de gobiernos con modelos de regulación legal de drogas (especialmente cannabis) para socavar el poder del crimen organizado y salvaguardar la salud y seguridad de sus ciudadanos”.

Además, plantean “asegurar la disponibilidad de una variedad de modalidades de tratamiento”.

“Empecemos tratando la adicción a las drogas como una cuestión sanitaria, reduciendo la demanda de droga a través de iniciativas educativas y regulando en forma legal el cannabis en vez de criminalizarlo”, resumió Fernando Henrique Cardoso, citado en un comunicado.

Según cifras de la ONU, el consumo de opiáceos aumentó 35,5% entre 1998 y 2008, el de cocaína un 27% y el de cannabis un 8,5%.

En el caso específico de América Latina, César Gaviria señaló que no se puede “seguir ignorando hasta qué punto la violencia, el crimen y la corrupción vinculados con las drogas en América Latina son resultados del fracaso de las políticas antidrogas”.

“Es tiempo de romper el tabú de discutir todas las opciones de políticas antidrogas, incluyendo alternativas a la prohibición de drogas”, agregó.

El Comité Mundial de Política Antidrogas tienen como objetivo es “llevar a nivel internacional un debate documentado y basado en datos científicos sobre los caminos humanos y efectivos para reducir el daño provocado por las drogas en las personas y las sociedades”.

Sus trabajos retoman la experiencia de la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, también integrada por Cardoso, Gaviria y Zedillo, que había revisado la guerra antidroga en la región y abierto un debate público sobre la cuestión.

 

Fuente DiariodeSevilla

 

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Informe anual de la Coalición Europea por Políticas de drogas justas y eficaces 2010

Mayo 2011

Estimado lector,

Debemos presentarles a continuación el informe anual sobre el año 2010 de la Coalición Europea por Políticas Justas y eficaz de drogas.

Varios cambios tuvieron lugar en el 2010a A pesar de que siguió organizando actos públicos y en el lobby en favor de un debate abierto sobre las políticas de drogas en la ONU y de la UE, los proyectos de nivel nacional y temática (sequías y el Cannabis Social Club Trekt Uw Plant “en Bélgica y la Sociedad para la abolición prohibición del cannabis en los Países Bajos) desempeñó un papel creciente en las actividades de la Codificación.

En el verano, la Secretaría se trasladó a Nueva Oficina y en cuclillas en un convento en el centro de Amberes. Nos necesarios para la ejecución y difícil proceso de negociaciones con las autoridades locales, pero la aprobación definitiva y obtuvo para permanecer en el edificio hasta enero de 2014.

En este informe, usted encontrará un resumen de las principales actividades que se realizaron en 2010a En el informe financiero que usted puede ver cómo codificar recogida y el dinero gastado ITS.

La Red de Ciudadanos y organizaciones dentro y fuera de Europa se oponen a la prohibición de las drogas de la OMS se encuentra en desarrollo y aumentar la cantidad y calidad. ENCOD trabajo en movilizar e inspirar a los ciudadanos a hablar y actuar contra este sistema perverso que queda extremadamente útil. Sólo si suficiente de nuestros conciudadanos comienzan a darse cuenta que el Real prohibición de las drogas es el problema, no las drogas mismas, podemos esperar un cambio real a suceder.

En nombre del Comité Ejecutivo de ENCOD,

Joep Oomen

Primero La Organización

El 1 de enero de 2010, 159 miembros de ENCOD serpiente (organizaciones y personas). A lo largo del año 149 de este número se redujo de los miembros. En este momento (abril de 2011) Tenemos 165 miembros. Para una lista actualizada de los miembros de ENCOD, véase el anexo 1 . De estos miembros, 37 son empresas y / o tiendas, 34 son de las organizaciones de consumidores de cannabis y / o otras drogas, 14 organizaciones participan en la Reforma de las Políticas de Drogas local de trabajo, siete organizaciones están trabajando en la reducción de daños y 73 son los ciudadanos individuales.

La Asamblea General Anual de Miembros (que decide sobre el programa general de trabajo) Tuvo lugar en Frankfurt, Alemania, 18-20 junio de 2010 y SE 1925 la participación de los miembros (y 2 observadores).

Stand en la Cannafest, Praga (noviembre de 2010)

Desde julio de 2010 en adelante y Skype Codificar reunión organizada para todos los miembros de los STI, cada primer martes del mes, entre 4 y 6 PM.

El Comité Directivo (que supervisa la Secretaría) se reunió dos veces en el año 2010 en Lisboa en abril y junio en Frankfurt. El CV se compone de Fredrick Polak, Marisa Felicísimo (Brasil / Bélgica), Jorge Roque (Portugal). Y Antonio Escobar (representado por Pedro Quesada, España). Skype se organizaron reuniones en forma regular.

La Secretaría (que lleva a cabo el trabajo diario) está dirigido por un coordinador de atención (Joep Oomen) con la ayuda de aprox. miembros 10/15 de toda Europa que “trabajar en un artículos Casi completamente voluntaria Bases Mayormente traducción de la página web y apoyo a la organización de actos públicos.

El número de visitas diarias al sitio web el día Codificar se estabilizó en 1500. Durante el año, aprox. 600 artículos fueron publicados. En la página de facebook codificar más de 2500 fans registrados, 500 personas han suscrito ENCOD Canal de YouTube y más de 130 de nuestra página de Twitter.

Segundo Las actividades

Codificación de las actividades consistirá en un Hacia presionar a nuestros responsables de las políticas de apoyo a las dos de la Unión Europea y las Naciones Unidas, así como las actividades públicas campaña dirigida a crear conciencia entre los ciudadanos.

El lobby en la Unión Europea

Organizado en 2010, dos audiencias en el Parlamento Europeo, Times Botha, en cooperación con tres Tremopoulos eurodiputado Michael (Verdes), Dennis de Jong y Rui Tavares (GUE). El 23 de febrero, 40 representantes de sociedad civil y miembros de la Comisión Europea asistió a la audiencia sobre el “Informe Mundial sobre Drogas Ilícitas Mercados 1.998-2007” que se realizó en 2009 por un equipo de investigadores de drogas respetados presidido por el prof. Peter Reuter, de la Rand Corporation, EE.UU. y el Sr. Franz Trautmann del Instituto Trimbos, los Países Bajos.

Y sucedió que después de muchos años en muchas organizaciones de la sociedad civil ¿Cuál serpiente llamada para una evaluación independiente del impacto de la prohibición de las drogas en todo el mundo. El informe Provesi La teoría de la prohibición de las drogas – como herramienta para reducir la producción, distribución y consumo de medicamentos “controlados” – Para ser falsa. Conclusión Esto fue confirmado por el Jefe de la Unidad de la Comisión Europea de Lucha contra las Drogas, Carel Edwards.

Carel Edwards Codificar en la audiencia en el Parlamento Europeo, febrero de 2010

El 8 de diciembre, la audiencia sobre “Reglamentación de Productos Farmacéuticos y una salida a la ‘crisis trajo Otras 40 personas juntas en el Parlamento Europeo. Los oradores, entre otros, Richard Cowan (NORML, EE.UU.), Marc Josemans (neerlandés Coffeeshop Plataforma COL) y Martín Barriuso (Federación Española de Asociaciones de Cannabis, FAC) Explicación de las ventajas financieras de la regulación de cannabis. En respuesta, el nuevo Coordinador de las Comisiones de la Unidad Europea de Lucha contra las Drogas, la señora. Dana Spinant, la UE declaró que Will no bloquear cualquier iniciativa de un diputado de los Estados de la UE para iniciar la regulación legal del cannabis y otras drogas actualmente ilegales.

Foro de la Sociedad Civil sobre Políticas de Drogas

Desde 2007, Codificar y ha sido miembro del Foro de la Sociedad Civil sobre Políticas de Drogas en la Unión Europea, y la Plataforma de Diálogo que se creó después de años de cabildeo para que y la forma directa de comunicación sobre Políticas de Drogas entre ciudadanos y autoridades dentro de la UE. Después de varios No se pudo establecer nuestro apoyo a esta comunicación en el LCR y se instaló el Grupo Básico de preparar sesiones de MCA con los representantes de la Comisión Europea. Este grupo central se reunió dos veces, en junio y noviembre de 2010, y la propia CSF, se organizó en diciembre de 2010. A pesar de estas reuniones, todavía no está claro qué esperar de la peste porcina clásica en términos de impacto real en el proceso de elaboración política en la UE.

Codificación de línea de volante para Piquete contra Ejecuciones de delincuentes de drogas en Malasia

Las diferencias de opinión sobre la estrategia debe seguir que codifican Hacia el LCR surgido dentro del Comité Directivo y la Secretaría. En algún momento se sienten ha llegado a abandonar el LCR y no puede ser considerado legítimo y un foro para el diálogo, otros consideran que vale la pena seguir usando el LCR como una oportunidad para poner el peso en la discusión. Todos sentimos la decisión sobre esta cuestión debe ser tomada por tantos miembros como sea posible, por lo que se ha puesto en la agenda de la Asamblea General en 2011.

El lobby en las Naciones Unidas

En marzo de 2010 una delegación Codificar asistieron a la reunión de la Comisión de Estupefacientes en Viena. Durante dos días seguidos que tuvimos y la demostración de piquete de línea fuera del edificio de la ONU, instando a los delegados de varios países para detener la ejecución de delincuentes de la droga. Dentro del edificio se entrevistó a varios delegados gubernamentales, se enfrenta con los resultados de la encuesta de Reuters / informe Trautmann (ver arriba). Y la película sobre esta experiencia, se publicó en el sitio web de Codificación.

Además, organizamos y acto público en Viena a la actual propuesta de la Cannabis Social Club y una oportunidad para los consumidores de cannabis de Austria, entre otros para usos medicinales. Fue el evento participaron periodistas, expertos médicos y legales, y otros. Al final de la reunión de Viena, la delegación organizada y bien asistieron a la conferencia de prensa, que dio lugar a informes en Austria Varios medios de comunicación escritos y audiovisuales.

Campaña de Actividades

La libertad permanente campaña agrícola (y la promoción de Cannabis Clubes sociales, en particular) se realizó a través de los stands en Ferias del Cáñamo de Madrid (Expocannabis), Viena (Cultivo) y Praga (Cannabizz y Cannafest). En estas ferias, folletos, carteles, pegatinas, camisetas, insignias y cuadros de dinero se usa para enganchar y movilizar a la gente para el CSC y Codificar General AIMS. En octubre, y se produjo un manual de instalación y Cannabis Social Club.

A petición de algunos miembros de la Codificación, que la campaña organizada una alerta sobre las ejecuciones de delincuentes de la droga en Malasia y otros países. Piquete demos línea en las Embajadas de Malasia en Londres, París y Copenhague, tuvo lugar (Iniciativas similares se unió a los activistas compañeros en el Nepal y los Estados Unidos), y en el edificio de la ONU en Viena.

Trekt Uw Plant presenta su primer cosecha del año

Las acciones específicas se han realizado en favor de los prisioneros de la guerra contra las drogas y la sequía, Chakib El Khayari y Marc Emery: campañas se Organizada carta para pedir su liberación inmediata.

Tercero Proyectos Especiales

Cannabis Social Clubs (Bélgica Planta Trekt Uw)

El Cannabis Social Club, la idea no es sólo promocionados en la teoría. En Bélgica, la Secretaría Codificar juega un papel importante en la puesta en marcha de Trekt Uw Plant, el primer funcionario de CSC fuera de España. La Organización fue procesado dos veces en diciembre de 2006 y febrero de 2010, definitivamente absuelto por el Tribunal de Apelación de Amberes.

En consecuencia, el club comenzó a crecer su primera plantación colectiva plantas que hayan producido en 1927 por la misma cantidad de miembros en el 2010a

El éxito de la Planta de UW Trekt y los clubes españoles ook inspira a otros a poner en marcha iniciativas similares: En Alemania, el “Eastside Productores sacó de en 2010, y grupos afines se están formando en la República Checa.

Codificar y Plantas UW Trekt organizada de marzo de marihuana millones de dólares en Bruselas el 8 de aprox mayo de 2010,. Atendidos 150 personas.

Sociedad para la Abolición de la prohibición del cannabis (compuestos orgánicos volátiles, los Países Bajos)

El Coordinador Codificar Actúa como moderador de una amplia plataforma de activistas de cannabis holandés unidos en la VOC (Vereniging voor van het Opheffing Cannabisverbod). Los COV son reuniones que se celebra cada primer martes del mes. En mayo, la organizada COV la Cannabistribunaal – un lugar donde los partidarios y opositores de su Reglamento de cannabis puede presentar argumentos. Estos argumentos son posteriormente filtrados por un experto en filosofía del derecho. Este año, el Tribunaal contó con la presencia del ex primer ministro de Dries van Agt, quien pidió a todos los políticos holandeses para poner fin a la prohibición de cannabis. Producido FUE UN DVD sobre el Tribunal, con subtítulos en Česky.

El COV la versión holandesa ook Organizado de la Marcha del Millón de la Marihuana, Cannabisbevrijdingsdag, en Amsterdam, el 8 de mayo. Y en cooperación con varios representantes de la Plataforma Nacional de Holanda ook Coffeeshop LOC COV elaborado y un modelo para la regulación del cannabis en los Países Bajos, que se presentó a los miembros del parlamento holandés en diciembre. Este modelo sirve como punto de partida para un debate nacional sobre el futuro de las políticas de cannabis holandés que tuvo lugar en el inicio de la 2011th

COV uñas la solicitud de un debate serio sobre las políticas de marihuana en la puerta trasera del Parlamento en La Haya

Productos de Comercio Justo con la hoja de coca

En junio de 2010, en Nuevo proyecto llamado se inició el Plan C, con el fin de obtener la importación legal de los derivados tradicionales de la hoja de coca en Europa. Entre finales de septiembre y octubre de 2010 Durante una visita a Bolivia, nos reunimos con contrapartes Boliviano para explorar y determinar los pasos necesarios para obtener una exportación legal a la Europa de las hojas de coca y sus derivados naturales que cumplan las normas mencionadas en el acuerdo, que se realizó durante la Conferencia organizada por Codificar en Bruselas, en el 2009a El seguimiento de esta visita en 2011 dará lugar a la creación de una Asociación Europea de Consumidores de la hoja de coca, que en conjunto sería la importación de derivados de coca legal de Bolivia, para los miembros de consumo personal de sus

Cuarto Las actividades regulares

El boletín mensual sobre la política europea de drogas y las actividades de ENCOD se produjo en Español, español, holandés, francés y veces en italiano, alemán y los Estados Unidos. La mayoría de los miembros son ook suscritos a las listas de correo: “eurodrug (Česky) o” encod_es “(en español), donde se comparte de noticias sobre temas relevantes y discutidos.

 

Martín Barriuso y Spinant Dan Durante la audiencia en el Parlamento Europeo de diciembre de 2010

En 2010, ENCOD Representantes Participó en varias reuniones y conferencias, entre otros:

Foro de la Sociedad Civil sobre la política de drogas de la UE (Grupo Básico y sesiones plenarias), Bruselas

Naciones Unidas Comisión de Estupefacientes, Viena

Conferencia sobre la hoja de coca, de la Universidad de Braga, Portugal

Cannabizz y Cannafest, Praga

Conferencia sobre “políticas urbanas de drogas en un mundo globalizado”, Praga

Expocannabis, Madrid

Cultivo, Viena

Abrir Jornadas de Investigación Psychedelic, Amsterdam

High Times Cannabis Cup en Amsterdam

Durante la reunión del Comité Directivo en Lisboa, Portugal, los miembros del Comité se reunieron con el Dr. Joao Goulao, Jefe del Consejo de Administración del OEDT, y con los diputados del Bloque de Esquerdo, a la izquierda partidarias y dispuestos a hacer propuestas de regulación de medicamentos.

A lo largo del año, la ENCOD coordinador escribió artículos en revistas y seco Cañamo (España), sirvió como consultor para los estudiantes y periodistas de diversos países y trabajando en una tesis sobre el fenómeno de las drogas, entrevistas serpiente con belgas, holandeses, españoles y europeos Prensa.

Quinto Informe financiero (véase el anexo 2 )

ENCOD formado básicamente de ingresos es la cuota de afiliación. En 2010, el patrocinio Algunas pequeñas donaciones para proyectos específicos se recibieron. Los gastos son los sueldos FORMADO costos, los costos generales de la oficina de Amberes, costos de viajes en relación con la Asamblea General, las reuniones del Comité Directivo y los costos de campaña ..

Como en años anteriores, la cuenta bancaria Codificar Conducido por los Fondos de Trekt Uw Plant (TUP), el Cannabis Social Club de Amberes, y Vereniging voor van het Opheffing Cannabisverbod (COV), Sociedad Holandesa para la Abolición de cannabis prohibición, Considerando respectivamente. Los bancos belgas y holandeses se niegan a abrir una cuenta para las asociaciones de tesis. Los ingresos de la TUP es FORMADO miembros y los pagos por los costos del cultivo de plantas de cannabis. COV recibe apoyo en forma de patrocinios de Empresarios de cannabis holandés.

En los informes contables mensuales, que son compartidas con el Comité Directivo, los ingresos y los gastos de TUP de compuestos orgánicos volátiles se mantienen separados de los valores relacionados con la codificación. Con esto es posible hacer un seguimiento sobre el estado de la cuenta en cada una de las tres entidades.

Mientras que los ingresos Codificar es básicamente utilizado para el mantenimiento de la Secretaría, los ingresos de los compuestos orgánicos volátiles y TUP se utilizaron casi por completo de las actividades. En el 2011 esperamos aumentar la contribución de ambas iniciativas (TUP y COV) a la secretaría con el fin de obtener un mejor equilibrio entre las tres entidades.

Para obtener más información sobre el Informe Financiero póngase en contacto con nosotros.

Sexto Muchas gracias

Por último, mencionó que debería ser el trabajo ENCOD en 2010 nunca hubiera sido posible sin el apoyo de todos los miembros y la participación activa de la excelente y Volgende personas. Lo siento si nos olvidamos de alguien … ….

Laura Albarracín, Martín Barriuso, Biermanski Sí, Myranda Bruin, Cañamo Joachim IUE, Felicísimo Marisa, Fletzer Enrico, Fuller cristiana, Geyer Steffen, Farid Ghehioueche Andreas Holly, Kluge Christine, Negret Beatriz, Oehlenschläger Michael, Joep Oomen, Frantisek mecanógrafos, Fredrick Polak, Pedro Quesada, Rice Jason, Jean Michel Rodríguez, Jorge Roque, Steldinger Martin, Theodoropoulos Michalis, Thurauf Andrea, Tielens Bas, Veltjen Martin, Kris Verdonck, Peter Webster, Walkley Hella, Ingrid y Würth Wunn George

Fuente ENCOD

 

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Las políticas de drogas en los Países Bajos son de las más liberales del mundo, ya que se permite el consumo de drogas blandas (marihuana, hachis y opio) bajo ciertas condiciones.

Holanda, o más exactamente los Países Bajos, podría cerrar ocho cárceles porque no las necesita. De una capacidad máxima de 14 mil reclusos, hay 12 mil presos en todo el país, lo mas notorio es que en la década de los años 90 se presentaba sobrecupo.

El anuncio lo hizo el Ministro de Justicia de los Países Bajos, Nebahat Albayrak, asegurando que el cierre de los centros penitenciarios podría dejar en la calle a 1200 empleados, por lo que se considera la idea de usar estas cárceles para albergar delincuentes de Bélgica, país que sufre con el hacinamiento en sus prisiones.

La disminución de la población carcelaria en este país europeo, se debe principalmente a las políticas de legalización de drogas y las fuertes campañas educativas alertando sobre su consumo y efectos. El casi icónico consumo de drogas en ciudades como Amsterdam contradice el argumento de que la legalización sólo aumentaría la delincuencia.

Las políticas de drogas en los Países Bajos son de las más liberales del mundo, ya que se permite el consumo de drogas blandas (marihuana, hachis y opio) bajo ciertas condiciones. Y aunque esta política está activa desde 1976 con una revisión en 1996, la cantidad de consumidores de drogas en el país es similar a la de Alemania y Bélgica y drásticamente menor que la cantidad en España, Francia o el Reino Unido.

Las condiciones para el consumo de drogas en los Países Bajos son las siguientes: No hacer publicidad manifiesta de las drogas, nada de drogas duras, prohibido el acceso a menores de 18 años, no se pueden hacer transacciones de más de 5 gramos de drogas y se debe mantener siempre el control del orden público. Los famosos ‘coffee shops’ o cafeterías de Amsterdam son el mejor ejemplo de estas normas, donde los consumidores pueden usar sus drogas en espacios privados y respetando las normas locales.

Uno de los principales argumentos usados por los partidarios de la prohibición de las drogas es que el consumo se dispararía, arrastrando con ello el aumento de las tasas de delincuencia, violencia, adicción y detrimento social, pero el ejemplo dado por los Países Bajos va en contra de estas teorías, incluso otros países como Bélgica y Suiza han contemplado la adopción de políticas similares.

Este caso no es el único en el mundo, en 2001 Portugal abolió los cargos por el cargo de dosis personales y se descriminalizó su consumo, en este país el uso de estas sustancias es un asunto de salud y no legal, sometiendo al consumidor a terapias y no a prisión. Estas medidas han logrado que las cifras de consumo en los jóvenes desciendan, al igual que el contagio de VIH, las muertes por drogas duras y aumentando la cifra de personas que buscan rehabilitación.

Otros países se están sumando a esta iniciativa, la República Checa tiene una ley desde 2010, muy reciente para medir sus efectos, en los cuales permite la posesión de hasta 15 gramos de marihuana o 1,5 de heroína.

En América, Canadá permite su uso para terapias médicas y Argentina, Brasil y Uruguay no castigan el uso personal de estas sustancias, incluso para este último, no hay un límite establecido por la ley de cantidad que puede portar una persona, es labor discrecional de un juez determinar si la cantidad es para uso propio o es tráfico.

Este es un tema muy delicado y de gran polémica, pero la evidencia muestra muy claramente que políticas educativas y de previsión son más eficientes que las de criminalización y señalamiento de los consumidores como delincuentes.

Publicado por Carlos Forero Oviedo

 

 

Fuente SegundaPlana

 

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Argentina.-“No se puede fumar cigarrillos industriales, pero sí permiten el armado artesanal y la marihuana, “porque no es una droga, es una planta”,

El Soberbio. No drogas, no alcohol y no carnes. Bajo el lema “Paz, amor, felicidad y armonía con el universo, todo el que llega es bienvenido”. Rainbow (Arco iris en castellano), significa todas las razas, todos los colores y todas las religiones. Así es la filosofía en el encuentro internacional de hippies que se está gestando por estos días en El Soberbio. Pero no les gusta que la visita salga en los diarios porque quieren evitar que su vida se convierta en una especie de parque temático y su refugio se torne en un lugar turístico lleno de miradas de curiosos con cámaras de fotos.

No es fácil llegar hasta al campamento distribuido por los más diversos sectores en el medio de la selva paranaense. Saben que el que tiene que llegar, llega y comparte.

“No hace falta poner carteles porque no queremos que vengan los chismosos. Queremos que vengan los que tengan ganas de compartir un momento especial con nosotros”, explicaron a El Territorio, tras varias horas de compartir sus momentos más preciados y lograr tomar imágenes de tan inusual convocatoria.

En el encuentro internacional de hippies, la vida se puede guardar en una mochila para continuar el viaje. Llegaron hasta El Soberbio procedentes de muchísimos países como Canadá, Perú, Brasil, Polonia, Bosnia, Nueva Zelanda, Austria, Francia, Alemania, Japón, Polonia, Gran Bretaña, Croacia, Rusia, Colombia, Portugal, Armenia, España y “Gipsilandia” o “país de los gitanos” de donde dicen que proviene la gran mayoría.

Todos ellos, se transmitieron el encuentro boca en boca, por teléfono, internet y este año se reunieron en una chacra camino a los Saltos del Moconá que les prestó un propietario de esta localidad.

Marcados por la luna

El encuentro comenzó oficialmente los primeros días de la luna nueva y finalizará a los veintiocho días, con la luna llena. Al llegar a la chacra, hay un campamento de bienvenida donde se explican las condiciones del encuentro: “Nada de drogas, nada de alcohol y nada de carne”, dice el cartel. Tampoco se pueden bañar con jabón en el arroyo, salvo que sea a 30 metros del agua y con baldes. Tampoco se puede fumar cigarrillos industriales, pero sí permiten el armado artesanal y la marihuana, “porque no es una droga, es una planta”, explicaron.

Luego de caminar una media hora por un rosado preparado por ellos, se empiezan a reconocer los campamentos. A un costado está el de las familias con niños y una cocina especialmente preparada para atenderlos. Más adelante, hay carpas y hamacas paraguayas distribuidas por todos los sectores, algunas juntas y pegadas una a la otra, y otras un poco más alejadas pero todas escondidas entre los árboles y la naturaleza.

En otro sector se instaló una gran cocina comunitaria para adultos, donde deciden los menús que se preparan por turnos y con la colaboración de todos. Sin embargo, contaron a El Territorio que el campamento todavía está en la etapa “semilla”, preparando los espacios para recibir a más “hermanos”. Calculan que al final del encuentro van a pasar por el campamento más de dos mil personas.

El círculo

También existe un “círculo” para almorzar y cenar donde hay un fuego que se mantiene encendido durante los 28 días. Después de comer se pasa el “sombrero mágico” y los que tienen dinero colaboran para comprar lo que sea necesario en el pueblo. Consumen frutas, verduras, cereales, granos y mucha agua.

Todos los días tanto en el almuerzo como en la cena, se celebra el “círculo de la palabra”, donde cada persona puede tener voz y expresar lo que siente. Para hablar sólo hay que esperar el “palo del poder” y cuando uno lo tiene, todo el mundo respeta su palabra y escucha. En el “círculo” también se decide, en forma democrática, cómo repartir el trabajo, la limpieza, la cocina, los menús, los talleres”, explican.

Pese a llegar de los lugares más recónditos del planeta, el idioma no parece ser su problema. Se habla de todo, fundamentalmente castellano o inglés. La gente es afectuosa, respetuosa y predomina la colaboración. Y por las noches, todo se transforma en fiesta alrededor del fuego. Malabares, cantos, música y bailes. Todo tiene una magia especial.

“Se está relajado y dispuesto a conocer gente con los más diversos pensamientos, ideas y objetivos que superan cualquier tipo de diferencias políticas, económicas, sociales o religiosas”, dijeron.

Quieren un mundo mejor donde reine la libertad, la dignidad personal, la Justicia social y la solidaridad.

El nacimiento, en los 60

La cultura hippie se formó en los años 60′ en el Estado de California, Estados Unidos. El distrito de Haight—Ashbury fue el lugar indentificado donde todo comenzó. Un grupo de jóvenes de esa localidad comenzaron a compartir ideas antibelicistas y de anarquía pacifista, promulgando un marcado rechazo hacia la cultura materialista occidental.

Rápidamente se los asoció con el rock psicodélico y sus vestimentas coloridas. Así mismo públicamente demostraban su afinidad a la marihuana y al LSD (ácido lisérgico), pues a través de ellas buscaban alcanzar estados de conciencia alterados y una nueva forma de rebelarse ante la sociedad.

Fundamentalmente los hippies estaban (están) contra la sociedad materialista y la homogeneidad del sistema. Gracias a la importante masificación que sufrió el grupo otros movimientos emparentados luego cobraron fuerza, como la lucha contra la discriminación étnica, la liberación femenina, la liberación homosexual y la tolerancia.

La poca plata y el rebusque

EL SOBERBIO. No es fácil ser nómade en un mundo separado por fronteras. Tampoco resulta posible instalarse una temporada entera entre la selva, las montañas, o la orilla de una playa para vivir en paz sin molestar, y sin ser molestados. Estas personas son y no son hippies. Son lo que son y lo que quieren y pueden ser, como cualquiera.

“Me dedico a viajar hace seis años, me voy de un Rainbow a otro, o me quedo en alguna comunidad donde me sienta como en casa. Conocí todos los continentes, menos África que creo que voy a conocer el próximo año”, dijo Marco, proveniente del “país de los gitanos”.

Para ganar algo de plata y poder viajar, Marco toca la “embira” —un instrumento de África— y después pasa la gorra, pero “sólo en ciudades donde hay turistas sino, trabajo en las chacras uno o dos meses y me voy a países donde se puede vivir un largo tiempo con poco dinero”.

La mayoría de los hippies practican economías autosuficientes y sostenibles con el medio. Algunos son artesanos, otros dan masajes, otros viven del teatro y las acrobacias callejeras y algunos venden productos en las ferias francas o “mercados ecológicos”. También reciclan las cosas que se tiran y sobre todo respetan la naturaleza. No ensucian y comen productos que se pueden encontrar o cultivar en la tierra.

Ser parte de los encuentros es para compartir conocimientos. Hay profes de yoga, biólogos, cocineros, actores, músicos, artistas plásticos y todo lo que uno se pueda imaginar. En el Rainbow no circula dinero. Todo se enseña de manera gratuita y cada uno aporta lo que puede.

“Es increíble como en tres o cuatro días, más de doscientas personas están absolutamente organizadas”, contó.

Marco ya participó de los encuentros mundiales en Nueva Zelanda, Turquía, Costa Rica y Brasil. Curiosamente, ninguno de los participantes del evento ha escuchado hablar de los maravillosos Saltos del Moconá. Cuando El Territorio pregunta si tienen pensado ir hasta los saltos, respondieron “no, porque nunca pagaríamos para conocer un lugar natural”.

Solos o en compañía, con hijos o sin ellos, con ropa, desnudos o semidesnudos. Sin prejuicios ni miradas de curiosos. Por éstas características los encuentros del Rainbow son como un laboratorio para experimentar una cultura absolutamente distinta a la de los países del “primer mundo”, donde la depresión, el estrés y la falta de sentido de la existencia parece se han vuelto crónicas entre los niños, jóvenes y adultos.

La visión del Arco Iris responde a esta crisis de la existencia con una alternativa real y al mismo tiempo transcendental basada en los valores de la paz, la cooperación, el respeto y el amor hacia todos los seres vivos de este planeta.

Es una invitación para conectarse con uno mismo, sin dogmas ni ideologías, como hermanos y hermanas, con la vida y la naturaleza en todas sus manifestaciones.

Fuente LaVozdeCataratas

 

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No paramos de escuchar a nuestros políticos hablar de las virtudes  y del futuro de la economía verde, la menos contaminante o mas limpia, la más respetuosa con nuestro medio ambiente  y… ¿que hay de la otra “economía verde”? la de  la industria basada en el cannabis.

 

Hace poco estuve leyendo  respetadas voces dentro de la economía mexicana que sugerían a su gobierno que menease ficha en el asunto del cannabis, los estados norteamericanos fronterizos con el país azteca estaban legalizando a marchas forzadas la industria del cannabis, en este caso medicinal. El gran pastel billonario, con “b”, había empezado abrir el apetito de los empresarios norteamericanos y éste economista mexicano animaba a su gobierno a apostar por situarse en posiciones que en un futuro temprano no les impidiese comer de la tarta cannabica. También les recordaba que países como Alemania, Holanda y Portugal pedirán a la ONU una convención internacional sobre la marihuana (no sea que los norteamericanos al final se coman todo el enorme el pastel mas la guinda)

Aquí en nuestra península querida deberíamos tomar ejemplo de algún que otro estado “yanqui” (en España todas las regiones quieren ser California), ellos ya han legalizado de entrada la marihuana medicinal, ya se puede adquirir en establecimientos (dispensarios de cannabis), ya tienen restaurantes y pastelerías de todos los status sociales cocinando con marihuana, hay quien no la fuma y debe consumirla, repartidores a domicilio de dicha “yerba” y como muestra de la importancia que el sector económico le esta dando  a esta antigua planta, se ha creado la primera asociación nacional USA que va  agrupar a las empresas como mínimo de quince estados.

Deben de empezar a tomar nota nuestros políticos y empezar ayudar y a regular un sector que en los próximos meses podría ser una fuente, porque no, de ingresos verdes. Solo la industria del cannabis medicinal sería capaz de crear miles y miles de puestos de trabajo sólidos y de larga duración.  El cannabis como material ecológico tiene cientos de aplicaciones  en todos los ámbitos, es un producto que puede sustituir a grandes cantidades de plástico y de otros materiales mucho más contaminantes, además de ser un producto totalmente limpio con el medio ambiente. Y desde luego, el cannabis como uso lúdico también sería una gran maquina recolectando impuestos, ya no nos vale que -esto es bueno y esto es malo (la contaminación en las ciudades, el alcohol, el tabaco, el juego, etc. acaba con este argumento que hace unos años “nos tragábamos”.

En España, ya existen asociaciones de pequeñas empresas o comercios, hace poco se inauguraban clubes privados de cannabis y asociaciones privadas de consumidores para uso medicinal, empresas de distribución al por mayor y al por menor están surgiendo como setas. La conclusión es inequívoca,  ya existen miles de puestos de trabajo y por que no decirlo, cientos de millones de euros que ya se están generando impuestos como otros productos o sectores.

En mi opinión, debemos estar expectantes y preguntarnos ¿Qué tiene esta economía verde que los americanos la regulan y crean empresas sin parar?, ¿Qué se está cociendo en esos gobiernos republicanos o demócratas indistintamente? ¿Por qué multimillonarios donan o “regalan” millones por la causa? ¿Qué han visto los mexicanos que tiene miedo de perder parte de la super-tarta con sus vecinos?….

El buen refranero español dice así “Cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar”

No veamos la situación como en el siglo XX, en ése siglo los adolescentes le llamaban a su padre de “usted” y ahora estamos en el XXI  y en éste, al padre se le dice “que pasa tío”

 

Mac

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Colombia.-El ex presidente colombiano César Gaviria recomendó  a los gobiernos de su país y de México que entren en el camino de la legalización de la marihuana con usos medicinales

Lo hace en el prólogo del libro ‘Políticas antidroga en Colombia: éxitos, fracasos y extravíos’.

La publicación de este libro (producto de una investigación de la Universidad de los Andes) representa un hito en la manera de enfrentar el problema de las drogas. Colombia, a lo largo de tres décadas, lo ha hecho de la mano de las políticas prohibicionistas impulsadas por Estados Unidos y que, en general, parten de la guerra contra las drogas que inauguró el presidente Richard Nixon hace 40 años. Ningún país del mundo ha pagado un costo más alto en términos de vidas de sus dirigentes políticos, sus jueces, sus policías, sus soldados, sus periodistas y decenas de miles de inocentes, ni ha recibido un daño más grave a sus instituciones democráticas que Colombia.

¿Es justo que esto ocurra en nombre de una política fallida y desgastada? Le pasa igual cosa a México, que está poniendo decenas de miles de muertos. Nuestro país ha incurrido en un inconmensurable costo económico por cuenta de esta lucha en el período aún no concluido del narcoterrorismo. Incluso en el periodo en que hemos recibido la importante colaboración de Estados Unidos, con el llamado Plan Colombia, según la Oficina de Presupuesto del Congreso, 9 de cada 10 dólares han sido aportados por el Estado colombiano.

No obstante, ha llegado el momento de evaluar los resultados de esa estrategia, que tan pocos logros tiene para mostrar que no sean en cifras de esfuerzos de interdicción, capturas de drogas y persecución de carteles, muertos, y de presos en las cárceles. Nada se ha logrado en la reducción del consumo en EE. UU., de lejos el principal mercado. Por el contrario, se ha disparado el de metanfetaminas y esta droga tiene hoy más adictos que la cocaína. Allí, el Gobierno acaba de abandonar oficialmente la expresión guerra contra las drogas, porque no permite diseñar políticas eficaces y ha dicho que el control por la vía de una reducción de la oferta no funciona, que la única manera viable es reducir el consumo en 15% en la administración Obama. Más del 70% de los estadounidenses cree que la guerra contra las drogas ha fracasado. El presidente Obama lo dijo en su campaña al Senado. Y es evidente la creciente tolerancia hacia el consumo de marihuana, al punto que muchas personas, aun amigas irrestrictas del prohibicionismo, creen que la legalización es cosa de tiempo.

Estados Unidos hace un extraordinario esfuerzo en la lucha contra todas las drogas ilícitas. El problema es que de los 40.000 millones de dólares gasta más en el sistema judicial, policial y penitenciario y muy poco en prevención y tratamiento. Hay más presos por narcotráfico en Estados Unidos (más de 500.000) que en toda la Europa ampliada por todos los delitos. Cuando empezó la guerra había en prisión 50.000 y hoy tienen 10 veces más, sin resultados en el consumo. Es francamente increíble que se gasten US$ 450.000 para tener varios años en la cárcel a un muchacho que, a lo mejor, apenas probó la marihuana por primera vez. A pesar de eso, el 60% de los prisioneros consume marihuana, como lo señala el último informe del Diálogo Interamericano.

En mis experiencias en la Comisión Latinoamericana de Drogas y Democracia aprendí que, en materia de consumo, los europeos, salvo Suecia no meten a los consumidores a la cárcel, porque consideran que este es un problema de salud y no un crimen. De allí parte una política mucho menos lesiva y onerosa para ese continente, con un mucho menor costo social, económico e institucional. Ellos no sostienen que estas políticas sean muy buenas o ideales, pero son las que le hacen menos daño a la humanidad. Las diferencias se originan básicamente en que apoyan a los adictos y a los jóvenes para reducir el negocio clandestino y para sacarlos de las garras de las redes criminales.

Holanda, Suiza y recientemente Portugal han ido bastante lejos por esta vía, con excelentes resultados, pues no se les subió el consumo y se les disminuyó la violencia. Esto, sin menoscabo del esfuerzo de lucha contra el crimen organizado, que nadie quiere ni se propone abandonar.

Es infortunado que se hable tanto de legalización, porque esa es una expresión facilista y libertaria, que puede interpretarse como que las drogas no hacen daño, que no requieren controles o que la gente tiene derecho a hacerle daño a su salud. Ese planteamiento no tiene ningún futuro político, porque genera toda clase de fantasmas y temores. Es una política tan equivocada tan radical, tan simplista y tan atractiva como el prohibicionismo. Están ambas basadas en principios ideológicos y en fundamentalismo y no en investigación, ciencia y experiencias bien documentadas.

Lo que requieren Colombia, Latinoamérica y los Estados Unidos no es legalizar las drogas, sino partir de la definición del consumo como un problema del sistema de salud y no como un delito. Es el punto de partida de una buena política. Hay que investigar qué daño hace cada droga, cómo altera la conducta humana, qué tan adictiva es, cómo deben ser las campañas de prevención, cómo deben ser las campañas de tratamiento, en lo que se ha avanzado muchísimo en otras latitudes.

Hemos llegado a este punto por nuestra pasividad, pero, sobre todo, por la incapacidad del Gobierno, el Congreso y la opinión pública y los medios de Estados Unidos de siquiera abrir el debate y discutir cómo encontrar una alternativa a una política que, después de cuatro décadas, haya mostrado tan pocos resultados.

Varios de los grandes periódicos han pedido una revisión de la política, pero no los escuchan. La falta de coraje de los dirigentes políticos de ese país es inaudita. Están amarrados ciegamente a una política equivocada y costosa en nombre del fundamentalismo que los condujo a prohibir el alcohol y enfrentar a las gigantescas mafias que se desarrollaron. Lo que dicen es que es peligroso siquiera debatir, porque crimen es igual a narcotráfico y no quieren ser suaves contra el crimen, pues eso tiene riesgos electorales. Lo otro que dicen es que no hay alternativa, así tengan a la mano la europea.

Como dice Moisés Naím acerca de un posible debate sobre las drogas en EE. UU.: está prohibido pensar.

Colombia, por su parte, debería revisar su política en los siguientes términos. Primero, que el presidente Santos, ojalá en compañía de presidente Calderón de México, se dirijan a la opinión pública de EE. UU. y le soliciten de manera contundente hacer un debate serio sobre su política y adoptar los correctivos del caso. Segundo, abandonar los criterios tradicionales de medir el compromiso y el éxito de la política estadounidense con los parámetros de cuánta plata gastan, a cuánta gente meten a la cárcel, cuántos muertos genera esa gigantesco negocio, fruto de sus políticas prohibicionistas, qué tanto ha subido el precio de la droga en las calles de Nueva York o Los Ángeles, cifra de muy dudosa veracidad, como muchas estadísticas sobre el tema.

Eso a Colombia y a México no les sirve para nada. Nos deberían contar por qué no pueden hacer un debate y, si lo hacen, qué resultados consiguieron; cuánto de esos US$ 40.000 millones traspasaron a los sistemas de prevención y tratamiento, porque la retórica de la administración no sirve para nada. Que nos cuenten qué tanto reducen cada año el consumo de drogas, con cifras avaladas por una institución independiente.

Colombia y México tienen una autoridad moral incuestionable y yo estoy seguro de que serían escuchados. El presidente Santos no puede seguir esperando la aprobación del referendo de California sobre legalización para darle un giro a nuestra política, como lo ha hecho en tantos otros frentes con singular tino y éxito.

Cesar Gavira Trujillo

Especial para El Tiempo

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Guayaquil, Ecuador.- Por Gabriela Calderón de Burgos.

A principios de 2009 la revista The Economist reafirmó su posición a favor de la legalización citando un siglo de fracaso de la guerra contra las drogas.

Pocos meses después, una comisión de importantes líderes políticos e intelectuales latinoamericanos –incluyendo al ex presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso, el intelectual mexicano Enrique Krauze, y el Premio Nobel Mario Vargas Llosa, entre otros– presentaron un informe que sugería despenalizar ciertas sustancias como la marihuana. La popularidad no concede la razón a una causa, por eso el fracaso de la guerra en México y la experiencia de Portugal con la despenalización de las drogas son muy reveladores.

Felipe Calderón declaró una guerra sin tregua al narco en 2006. Los resultados de esa estrategia hasta el día de hoy incluye más de 30.000 asesinatos relacionados con la guerra contra las drogas, 15.000 de ellos solo en 2010. Rubén Aguilar y Jorge Castañeda (ex canciller de México) describen en su libro El narco: La guerra fallida por qué la estrategia del gobierno de Calderón ha agravado la violencia y no ha logrado (ni podrá) eliminar el tráfico ilegal de sustancias, principalmente debido a la incesante demanda en el exterior. Los autores sugieren encaminarse hacia una estrategia que trate a las drogas como un problema de salud pública y no como un problema de seguridad.

Esto ya ha sucedido en Portugal, país que despenalizó el consumo y posesión para uso personal de todas las drogas (incluso la cocaína y la heroína) en 2001. Glenn Greenwald, en un estudio publicado por el Cato Institute en 2009, analizó los resultados de esta experiencia. En Portugal, el consumo de drogas es considerado una ofensa administrativa, totalmente removida del ámbito penal. Las autoridades se propusieron: 1) redireccionar su enfoque hacia la prevención; 2) extender y mejorar la calidad y capacidad de la red de salud para los adictos; y 3) garantizar los mecanismos necesarios para que los individuos asistan voluntariamente a tratamientos para la adicción en lugar de ser enviados a la cárcel.

Greenwald señala que desde 2001 el consumo se ha reducido en términos absolutos y las muertes relacionadas al consumo de drogas han disminuido considerablemente. Además, el número de personas que asisten a tratamientos se ha aumentado en un 147%. En 2006, Portugal era uno de los miembros de la Unión Europea con menor prevalencia de consumo de drogas como la marihuana o la cocaína. En cambio, Estados Unidos, con una de las políticas más severas en contra del consumo de drogas tiene las tasas de prevalencia de consumo de cocaína y de marihuana más altas del continente americano (y mucho más altas que las de Portugal).

El Gobierno ecuatoriano haría bien en promover una política de despenalización de drogas en el hemisferio. Ecuador es un país pequeño que por sí solo no puede cambiar la política del hemisferio, pero si se atreve, el Gobierno por lo menos estaría adoptando una posición que defiende nuestros intereses: que aquí se reduzca la violencia relacionada al narcotráfico y se evite que los narcos lleguen a corromper a autoridades del más alto nivel y que se reconozca que las drogas siempre van a estar presentes en la sociedad y es mejor considerarlas como un problema de salud que una ofensa criminal.

Fuente ElUniverso

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Bogotá, Colombia.- Por Rodrigo Uprimny.

Resultan alucinantes las tres razones invocadas por el llamado zar de las drogas de Estados Unidos, Gil Kerlikowske, para oponerse a cualquier forma de legalización, según la entrevista que concedió el domingo en El Tiempo.

El primer argumento es que “nadie ha producido un sistema de legalización que pueda ser exitoso a cualquier nivel”. Esta objeción es inexacta.

Nadie defiende un mercado libre de drogas, que permita a un adolescente comprar heroína en el supermercado. La idea es que haya una regulación estricta del acceso a esas sustancias, pero sin llegar a prohibirlas, por los efectos negativos que tiene la prohibición total. Y aunque subsisten algunas dudas sobre cómo operaría una legalización regulada, lo cierto es que ya hay planteamientos serios al respecto. Por citar un solo ejemplo, ya en 1992 Ethan Nadelmann presentó reflexiones detalladas sobre formas de regulación de las sustancias hoy ilegales, en su artículo Pensando seriamente en alternativas a la prohibición.

Además, el supuesto del argumento del Zar es inaceptable. Su tesis es que mientras no se demuestre que la legalización soluciona todos los problemas, entonces no es posible abandonar la prohibición. Y eso tendría sentido si la prohibición funcionara. Pero no es así, pues las estrategias represivas no logran controlar la oferta ni la demanda de drogas ilegales y tienen costos sociales terribles en violencia, corrupción o sobrecarga judicial y carcelaria.

La tesis del Zar equivale a que un médico rechace el cambio de un tratamiento que no funciona y tiene efectos secundarios muy dañinos, simplemente porque subsisten algunas dudas sobre cómo aplicar el procedimiento alternativo, a pesar de que exista evidencia de que ese otro tratamiento funciona mejor y tiene menos efectos colaterales negativos.

La segunda razón del Zar se basa en una interpretación del referendo que pretendió legalizar la marihuana en California hace algunos meses. Según Kerlikowske, “un estudio muy riguroso de la Rand Corporation rápidamente tumbó la idea de que eso reduciría la violencia en México”. Pero esa objeción es irrelevante para una discusión general sobre la legalización.

El estudio de la Rand (Reducing drug trafficking revenues and violence in Mexico) tiene razón en que el impacto sobre la violencia en México de una eventual legalización de la marihuana en California es poco, porque el tráfico de marihuana a California representa una porción menor de los ingresos de los narcos mexicanos. Pero eso no significa que la eliminación global de la prohibición no tenga efectos sobre la violencia, pues existen evidencias sólidas de que el mercado ilícito de drogas es un factor dinamizador de la violencia y la corrupción.

La última razón contra la legalización que aduce Kerlikowske es que ya existen demasiados problemas con el alcohol y el tabaco, como para “tener otra sustancia alteradora de la realidad, disponible y en el estante”. Pero el Zar confunde legalización y mercado libre de drogas. Además supone que la prohibición reduce los problemas sanitarios de las sustancias hoy prohibidas y la legalización los acentúa. Pero es todo lo contrario.

La represión no impide que los consumidores accedan a las sustancias prohibidas, pero implica que el consumo se hace en condiciones de ilegalidad, que agravan los daños sanitarios, por ejemplo, por la falta de control de la calidad de las sustancias. Por eso, las experiencias de despenalización del consumo, como en Holanda o Portugal, han tenido buenos resultados sanitarios, sin aumentar el consumo.

Estas declaraciones del Zar muestran que una de las pocas cosas más alucinantes que ciertas drogas son los argumentos que se usan para seguir defendiendo la prohibición y la represión.

* Director del Centro de Estudio DeJuSticia (www.dejusticia.org) y profesor de la Universidad Nacional

Fuente Elespectador

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Tras una audiencia donde se discutía sobre la regulación del cannabis en los estados miembros, la Unión Europea decidió no realizar bloqueos a las iniciativas presentadas por los estados miembros de la UE para cuando se trata de comenzar con una regulación legal del Cannabis entre otras drogas que actualmente son ilegales. La noticia fue comunicada  por Dana Spinant que es la nueva coordinadora de la Unidad Antidrogas de la Comisión Europea.

En la audiencia se consideraron las implicaciones financieras de la decriminalización de las drogas y como impacta la regulación del cannabis en el gasto publico.

En el año 2009 la UE publicó un informe que trataba sobre los mercados de drogas ilícitas entre los años 1998 – 2007 teniendo como conclusión que las actuales políticas están fracasando en la reducción de la demanda y oferta de drogas ilícitas y que puedan llegar a generar daños en los consumidores individuales, en su entorno y en la sociedad.

El hecho de que las drogas estén prohibidas en Europa favorece ampliamente al crimen organizado según palabras de un eurodiputado holandés. En el caso de Holanda se están aplicando mayores presiones en los cofeeshops entre las cuales está la exclusión de los turistas extranjeros introduciendo pases de membresía, lo que sin dudas incrementará el mercado ilegal.

La regulación legal de cannabis está cada vez más asentada en distintos lugares del mundo y produciendo resultados satisfactorios. Las medidas aplicadas en Holanda y Portugal no han tenido aparejado mayor consumo pero sin embargo se establecieron mejores condiciones de seguridad para los consumidores de drogas. En el país vasco los clubes sociales de cannabis son una manera de cultiva colectivamente la planta de marihuana para el uso persona siendo reconocido como un modelo exitoso.

La comisión europea lleva a cabo una evaluaron de los costos ante la prohibición de drogas como también cuales son los beneficios que puedan tener. A su vez se dejó en claro que la comisión no tiene competencia para la toma de iniciativas que abran el debate sobre la reforma de drogas, la responsabilidad corre por cuenta de los estados miembros de la UE.

Fuente Cultiva

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México.- Artículo por  Rubén Cortés.

El cerco de la marihuana legal en Estados Unidos se cierra sobre México. El mes pasado fue aprobado su uso bajo prescripción facultativa en Arizona. Así que, de cuatro estados de la Unión Americana fronterizos con nuestro país (México), en tres ya es lícito el narcótico por indicación médica.

De los vecinos sólo falta Texas. Es permitido en California, Nuevo México y ahora Arizona. Pero en total son ya 15 estados donde se puede emplear la cannabis en programas médicos para tratar cáncer, sida, hepatitis C y otras enfermedades crónicas y hasta sembrar la planta en casa.

Los otros estados son Alaska, Colorado, Hawai, Maine, Michigan, Montana, Nevada, Nueva Jersey, Oregon, Rhode Island, Vermont y Washington.

Sin embargo, para qué jugar con las palabras: el consentimiento para uso medicinal es la mejor manera encontrada en Estados Unidos para abrir la puerta que, en un futuro cercano, le permita al gobierno controlar un negocio supermillonario del que sólo hoy se beneficia la delincuencia.

Según la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca, el 60 por ciento del ingreso de los cárteles mexicanos proviene de la marihuana. No es secreto, pues, que su legalización (del modo que sea) desbrozará el camino para que al final esos ingresos sean para el gobierno.

En números, el contrabando de marihuana desde México hacia Estados Unidos genera alrededor de 1,500 millones de dólares anuales para los traficantes del lado de acá. Es mucho dinero como para que Estados Unidos lo siga dejando en manos ajenas.

De eso se dieron cuenta Alemania, Holanda y Portugal, que no desean que Estados Unidos se coma solo el pastel, y están solicitando a la ONU una convención sobre la marihuana, similar a las que en 1961, 1971 y 1988 sentaron las bases legales para las políticas prohibitorias actuales.

El gobierno mexicano debería sumarse a este trío, con lo cual encontraría una salida excelente (y hasta elegante) al atolladero en el que se convirtió su guerra contra el narcotráfico, sin tener que pagar demasiados costos políticos en una contienda que ha dejado casi 30 mil muertos en cuatro años.

Arropar aquí la legalización (o cuando menos un debate oficial) de la marihuana como parte de un acuerdo internacional amparado por Naciones Unidas sería no sólo ideal, sino todo lo políticamente correcto a que podría aspirar un gobierno de cualquier corte en este tema.

En todo caso, sería una forma de prepararse contra el impacto que generará en México la legalización en, por lo pronto, 15 entidades de Estados Unidos.

En todo caso, será cada vez más difícil para nuestro país mantener sin variaciones su actual política antidroga.

Porque en breve será imposible seguir metiendo la cabeza debajo del ala.

Fuente ElArsenal

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Legalizar el uso de la marihuana es la estrategia correcta que deben seguir los gobiernos para controlar violencia, violaciones a derechos humanos y la corrupción derivados del narcotráfico, explicó hoy un experto de la ONU.

‘No será fácil convencer a la opinión pública de los beneficios de la legalización de la marihuana en el mundo, pero es un tema que debemos promover. El costo de no hacerlo es altísimo en términos de vidas humanas’, declaró Anand Grover, relator especial de la ONU para el derecho a la salud.

En entrevista con Notimex, el experto indicó que la posibilidad de que el próximo dos de noviembre, los ciudadanos de California escojan despenalizar el uso de la marihuana representa ‘un paso en el camino correcto’.

‘Las únicas personas que se benefician con la prohibición, son los criminales’, expresó el relator especial.

Grover, abogado de la Suprema Corte de la India, debe presentar periódicamente un reporte sobre sus actividades ante la Asamblea General de la ONU como experto independiente que hace recomendaciones a los Estados miembros para que delineen políticas públicas.

La opinión del relator es una de las diversas visiones dentro del sistema de la ONU respecto de la mejor manera que existe para controlar las drogas y sus efectos negativos en el mundo.

La Oficina de la ONU contra las Drogas y el Crimen (Onudc), ha manifestado que el tráfico de drogas debe ser perseguido y debe reforzarse el cumplimiento de las leyes contra este ilícito.

Grover, en cambio, se ubica entre las agencias de la ONU que abogan por un enfoque que sea prioritario en las estrategias de control de estupefacientes al respeto a los derechos humanos y al acceso a servicios de salud.

El experto indicó que en Portugal se ha despenalizado exitosamente el uso de la marihuana, lo que no ha implicado un aumento en las tasas de criminalidad ni tampoco en el consumo de esta sustancia.

‘La criminalización no deja ningún beneficio para la sociedad. Y cuesta mucho en términos de vidas humanas, derechos humanos y corrupción en el gobierno’, afirmó Grover.

El abogado, mencionó además que la prohibición de la marihuana se basa en criterios muy discutibles, que no tienen base en ninguna evidencia sólida sobre sus perjuicios.

Fuente Eldiario

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El próximo 2 de noviembre los californianos votarán la Proposición 19, una iniciativa que busca legalizar la marihuana. Ya que ningún estado jamás ha tomado una medida similar, los votantes están siendo sometidos a una avalancha de aseveraciones que busca infundir temor –y que no se encuentra respaldada por la evidencia– sobre lo que sucedería si se aboliera la prohibición de las drogas. No debería ser así.

Hace diez años, Portugal se convirtió en la primera nación occidental en aprobar una despenalización completa a nivel nacional. La ley, aprobada el 1 de octubre del 2000, abolió las sanciones criminales para todas los estupefacientes, no solo la marihuana, sino también “drogas duras”, como la heroína y la cocaína. Esto aplica solamente a las drogas para consumo personal; el narcotráfico continúa siendo una ofensa criminal. Hoy contamos con una década de evidencia empírica sobre lo que en realidad sucede –y lo que no ocurre– cuando se eliminan las sanciones criminales contra la posesión de drogas.

Los individuos que son detectados con drogas en Portugal ya no son arrestados o tratados como criminales. Se les envía en cambio a un tribunal de profesionales de salud donde se les ofrece la oportunidad, pero no se les obliga, a recibir un tratamiento brindado por el gobierno. Para aquellos que son adictos, los tribunales tienen el poder de imponer sanciones civiles. Pero en la práctica, el objetivo general es dirigir a las personas hacia un tratamiento.

De acuerdo a cualquier indicador, la experiencia de Portugal con la despenalización de las drogas ha sido un éxito rotundo. El consumo de drogas en muchas categorías ha disminuido en términos absolutos, incluyendo para grupos demográficos importantes, como el de personas entre los 15 y 19 años. Donde las tasas de consumo han subido, los aumentos han sido modestos, mucho menor a los registrados en otras naciones de la Unión Europea, las cuales insisten en una política de penalización.

Portugal, que tenía uno de los problemas de drogas más graves en Europa, ahora tiene la tasa de consumo de marihuana más baja del continente, y una de las más bajas para cocaína. Todas las otras patologías relacionadas con las drogas, incluyendo el contagio de HIV, hepatitis y las muertes por sobredosis, han disminuido considerablemente.

Más allá de la evidencia, el éxito de Portugal con la despenalización queda patente por la ausencia de iniciativas políticas tendientes a reinstaurar la penalización. Tal y como uno esperaría de un país conservador y mayoritariamente católico, la propuesta de despenalización desató una intensa controversia hace una década. Muchos políticos vaticinaron consecuencias terribles, incluyendo aumentos masivos en el consumo de drogas entre los jóvenes y la transformación de Lisboa en un “paraíso de drogas para los turistas”.

Sin embargo, ninguno de esos temibles escenarios tuvo lugar. Los portugueses, capaces de comparar los serios problemas de drogas que tenían en los noventa con la muy mejorada situación de ahora, no tienen deseos de volver a los tiempos de la penalización. Tampoco hay políticos influyentes que lo estén proponiendo. La despenalización se volvió políticamente viable cuando el parlamento portugués conformó una comisión de expertos apolíticos con la tarea de determinar cómo el país podía lidiar de manera más efectiva con sus cada vez más graves problemas de drogas. La comisión determinó que la despenalización era la mejor política para reducir los daños relacionados con los estupefacientes. Lo ocurrido hasta ahora ha demostrado la sabiduría de dicha recomendación.

Podría parecer contra-intuitivo que la despenalización pudiera mejorar los problemas de drogas. Pero los funcionarios de narcóticos portugueses, con una década de experiencia con esta política, entienden las razones por las que se da esta relación causal.

Primero, cuando un gobierno amenaza con convertir a los consumidores de drogas en criminales, una barrera de miedo se erige entre los funcionarios y la ciudadanía, lo cual da al traste con un tratamiento efectivo y socava las campañas de educación. El principal funcionario de narcóticos de Portugal ha dicho que el estigma creado por la penalización del consumo de drogas y el temor al Estado eran los factores que más obstaculizaban la educación efectiva y los programas de tratamiento durante la década de los noventa.

Segundo, tratar una adicción a las drogas como un problema de salud y no como un crimen significa que se puedeneiewujiuewinswoi encontrar las soluciones adecuadas. Si el objetivo es que los adictos dejen de consumir drogas, la terapia es una estrategia mucho más efectiva que el encarcelamiento. Tercero, cuando el Estado ya no gasta exorbitantes cantidades de dinero en arrestar, enjuiciar y encarcelar a los consumidores de drogas, ese dinero puede utilizarse en programas de tratamiento altamente efectivos o en servicios como clínicas de metadona para limitar los daños relacionados con las drogas.

Cualquiera que sean las opiniones sobre liberalizar las leyes de drogas, el debate debe basarse en la evidencia empírica, no en la especulación y en aseveraciones que pretenden infundir miedo. Ahora que los votantes de California toman una decisión de gran repercusión sobre la política de drogas, la experiencia de Portugal con la despenalización ofrece exactamente el tipo de análisis racional que ha brillado por su ausencia en este debate.

Por Glenn Greenwald

Fuente DigitalAbc

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EEUU.- En noviembre próximo los californianos acudirán a las urnas para decidir si la cannabis sigue siendo ilegal o si será regulada. Una encuesta de Field Research reveló que el 48% de los votantes potenciales rechazarían la Proposición 19 contra el 44% que la apoyarán. Mientras que un estudio de SurveyUSA colocó a los partidarios con una victoria del 50% contra 40% de quienes se oponen.

Entre las disposiciones de la Proposición 19, mejor conocida como el Acta para Regular, Controlar y Gravar la Cannabis de 2010, la legislación facultaría a las personas mayores de 21 años poseer hasta una onza de la droga para su estricto consumo personal o cultivar hasta 25 pies cuadrados con el mismo propósito; prohíbe el consumo en lugares públicos, limitándolo a domicilios particulares y establecimientos designados; faculta a los gobiernos locales a gravar la venta de hasta una onza por transacción, así como la regulación y ubicación de los expendios, penalizando la venta a menores de edad.

El día de hoy el partido demócrata de California decidirá si apoya o no a la iniciativa. Y aunque hay voces que indican que los líderes no se sumarán a ella por miedo a alienar a los votantes de distritos conservadores del estado, probablemente se mantendrán neutrales ya que la mayoría de la base demócrata apoya la medida.

El lunes pasado la Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Color (NAACP, por sus siglas en inglés), una de las organizaciones sociales más importantes de Estados Unidos, expresó su respaldo a la proposición 19, en rechazo a la criminalización de los ciudadanos negros, quienes son encarcelados por posesión en mayor proporción que los blancos, a pesar de que estos consumen marihuana en mayores cantidades.

En el mismo sentido se manifestaron Stephen Downing, exasistente del jefe de la policía de Los Ángeles; Joseph McNamara, exjefe de la policía de San Diego; y James Gray, exfiscal de la Corte Suprema de California, pertenecientes a la organización civil LEAP (Law Enforcement Against Prohibition). En una declaración conjunta, los veteranos encargados de la seguridad pública consideraron que: “Prohibir la marihuana no ha detenido a 100 millones de estadounidenses de probarla… Necesitamos una visión de sentido común para controlar la marihuana”.

Quienes están a favor de la legalización (los demócratas, los grandes sindicatos y los votantes jóvenes e independientes) justifican que la medida podría generar anualmente hasta 1.4 miles de millones de dólares  por concepto de impuestos, la creación de miles de empleos que saldrían de la clandestinidad, menores costos financieros para los departamentos de policía, la desarticulación de bandas criminales y prisiones que dejarán de estar sobresaturadas por delincuentes no violentos. Los argumentos han sido bien recibidos por los californianos, cuyo gobierno se encuentra severamente golpeado por la crisis económica, y se ha visto obligado a recortar programas sociales y servicios básicos.

En el campo de los opositores a la proposición 19 (los republicanos, los sindicatos de policía, la cámara de comercio y los votantes de mayor edad), también se encuentran destacadas personalidades demócratas como Jerry Brown, candidato a gobernador; Kamala Harris, candidata a procuradora estatal de justicia; y la actual senadora Dianne Feinstein. Los opositores denuncian que, de aprobarse la regulación, los empleadores ya no podrán aplicar pruebas antidoping a sus empleados, ya no podrá perseguirse a quienes conducen bajo la influencia de la droga (falso, ya que bajo esta legislación seguiría siendo castigado) y que no se reducirá el déficit estatal gracias a los nuevos impuestos.Pero los demócratas, que gustan tanto de correrse hacia el centro, no son los únicos que han sorprendido por su oposición; ahora resulta que los dueños de dispensarios de marihuana medicinal también han mostrado su descontento con la idea de legalizarla, pues sospechan que una vez que sea aprobada sus millonarios negocios caerán en desgracia por la competencia.

La corporación RAND, un think tank californiano, publicó un estudio donde informa que la legalización podría reducir el precio de la droga hasta en un 80% de los actuales 300 dólares que cuesta una onza (algo así como 28 gramos) y haría que un carrujo de mota pudiera costar solamente 1.50 dólares. El informe advierte que los bajos precios y la amplia disponibilidad podrían aumentar el consumo hasta en 150%. Sin embargo, esto podría no ser cierto debido a que bajo el régimen prohibicionista un 85% de los estudiantes de los últimos años de preparatoria y un 69% de losjóvenes de 15 años han dicho que es muy fácil conseguir marihuana. De hecho, desde la aprobación de la proposición 215 en 1996 (que permite la venta de marihuana medicinal) el consumo de cannabis se ha reducido. Lo que echaría por tierra la idea de habría mayor disponibilidad en un esquema regulado que en uno de prohibición y no regulación. La experiencia de Portugal con la descriminalización también es indicativa de que no se incrementa el consumo con el rechazo de la prohibición.

Fuente SPDNoticias

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Brasil. – El gobierno de Brasil analiza depenalizar el consumo de marihuana y en lugar de abrir un proceso judicial a los usuarios, sancionarlos con una infracción, anunció el viceministro de Justicia Pedro Vieira Abramovay.
El funcionario declaró que Brasil puede tomar como referencia la legislación de Portugal donde “el porte de pequeñas dosis dejó de ser crimen, pero es multado como cuando alguien pasa un semáforo en rojo”.
Vieira Abramovay, un abogado de 30 años que acaba de asumir la Secretaría Nacional de Justicia, dijo que la iniciativa no representa la liberalización de las drogas y el tema aún está en estudio.
El ex presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso (1995-2002) abrió el debate sobre la despenalización de las drogas, al decir que la actual legislación merece ser revisada y criticar las políticas centradas en la represión al consumidor.
En tanto Vieira Abramovay aclaró que su gobierno descarta legalizar el consumo de esas sustancias: “no hay ningún país en el mundo donde la marihuana haya sido liberada” planteó.

Fuente Ansa

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Por Jeffrey A. Miron

En noviembre de 2010, los votantes de California tomarán en consideración un proyecto de ley que pretende legalizar la marihuana en ese estado. Las encuestas sugieren que el proyecto saldrá adelante, si bien por el momento no ha habido un debate en profundidad.

¿Debería California, o EEUU, legalizar la marihuana? Sí. Por multitud de razones.

La legalización sacaría del mercado negro a la industria de la marihuana, de la misma manera que la derogación de la prohibición del alcohol restauró la industria legal relacionada con la comercialización de este producto. Puede que una pequeña parte del mercado de la marihuana permanezca en los predios de la ilegalidad, pero si la regulación y la tributación son moderadas, gran parte de los productores y consumidores elegirán estar en el sector legal, como ocurrió con los productores y consumidores de alcohol.

La legalización, por lo tanto, eliminaría gran parte de la violencia y la corrupción presentes en el negocio de la marihuana. La violencia y la corrupción se dan porque quienes toman parte en los mercados negros no pueden resolver sus disputas recurriendo a medios no violentos tales como la interposición de demandas en los tribunales, la publicidad o el cabildeo. La violencia y la corrupción, supuestamente inherentes a los sectores relacionados con el vicio, prácticamente desaparecen cuando los vicios son legales, como puede comprobarse en los países en que el alcohol, la prostitución y el juego, por poner tres ejemplos, son legales.

Hay más. Beneficios, se entiende. Los enfermos de cáncer ya no se verían en un limbo legal, o estigmatizados socialmente, por emplear marihuana para lidiar con las náuseas que les produce la quimioterapia. Los atropellos a las libertades civiles y el uso de estereotipos raciales negativos disminuirían. La calidad del producto experimentaría una mejora sustancial, y los consumidores por fin tendrían capacidad de elección.

La legalización posibilitaría, además, un notable saneamiento de las cuentas públicas, pues éstas se verían beneficiadas por un aumento de la recaudación y una disminución del gasto dedicado a seguridad y justicia. Recientemente calculé que podríamos reducir el déficit en unos 20.000 millones de dólares al año.

El único impacto negativo sería, quizá, un aumento del consumo, pero probablemente sería de poca entidad. La derogación de la prohibición del alcohol produjo un aumento en el consumo de cerca del 20%, pero la legalización de facto de la maría en Portugal (2001) no provocó subida detectable alguna; de hecho, al cabo de un tiempo el consumo incluso bajó. Según los datos de que se dispone, no parece haber demasiada relación entre consumo y condición legal: así, el porcentaje de consumidores es similar en EEUU y en los Países Bajos, donde la marihuana está virtualmente legalizada.

Le legalización, por supuesto, no acabará con todos los problemas relacionados con el uso de la marihuana. Ahora bien –y de nuevo volvamos la vista al caso del alcohol–, los efectos negativos de la prohibición son más perniciosos que los efectos negativos derivados de la legalidad de su consumo.

Lo mejor sería que el gobierno federal levantara la prohibición y permitiera a cada estado regular el uso como le parezca apropiado, y que le imponga los tributos que estime oportunos. Así nos ahorraríamos los conflictos que se pueden generar si, finalmente, California decide dejar de proscribir la maría, pues entonces entrará en conflicto con la legislación federal.

Sea como fuere, el paso dado por el Golden State es muy valioso: puede que otros sigan su ejemplo y que, finalmente, el gobierno federal haga lo propio.

La prohibición de la marihuana ha estado tan mal concebida como lo estuvo la prohibición del alcohol. Aprendimos la lección una vez; ya ha llegado la hora de que nos refresquemos la memoria.

Por JEFFREY A. MIRON, director de estudios de pregrado de la Universidad de Harvard y es académico titular del Cato Institute.

Fuente LibertadDigital

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Apenas cerca de un cuarto de los adultos en Europa cree que la marihuana debería ser legal para el consumo personal, de acuerdo con una encuesta Eurobarómetro conducida por la Comisión Europea.

En la encuesta de unos 29.000 residentes de la Unión Europea, los encuestadores descubrieron que 26% de los adultos en toda la UE estaban listos para legalizar la hierba. El dato fue más alto en los Países Bajos, donde la venta de marihuana en los cafés es ignorada por las autoridades, pero, aun allí, el apoyo a la legalización no era la posición de la mayoría, llegando a 49%.

En una segunda sección de países, el apoyo a la legalización varió entre los 30% y los 40%, con la aprobación atingiendo los 40% en España, 32% en Gran Bretaña y la República Checa y 30% en Irlanda. Del otro lado de la balanza, en Rumania, Suecia y Finlandia, menos de 10% de los encuestados estaban de acuerdo que la marihuana debería ser legalizada. Entre los demás países europeos, el apoyo a la legalización fue de 28% en Austria, Francia e Italia, 27% en Portugal, 26% en Bélgica y de 19% en Alemania.

Sorpresivamente, el apoyo a la legalización de la marihuana es más bajo en Europa que en los Estados Unidos. De acuerdo con una encuesta Gallup de un año atrás, 36% de los adultos estadounidenses favorecían la legalización, con ese dato llegando a los 47% en la Costa Oeste.

De acuerdo con los autores del Eurobarómetro, que incluye a más de 40 preguntas sobre el apoyo a la Unión Europea y las conductas respecto de varias cuestiones sociales, “El alto nivel de oposición a la idea de que el consumo personal de cannabis deba ser legalizado por toda Europa proporciona más pruebas de que los europeos creen que hay demasiada tolerancia actualmente”.

Fuente Stopthedrugwar