Paraguay busca ser la tierra prometida

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Para todo habitante del Cono Sur de América Latina Paraguay es sinónimo de marihuana. Durante décadas, las bandas organizadas del narcotráfico han comercializado el famoso “paraguayo”, como se le llama al prensado de marihuana procesado con tierra, hojas, ramas y otros aditivos que convierten a la mejor planta del mundo en un producto despreciado pero rendidor. Podría decirse que todo usuario de cannabis en Sudamérica ha comenzado con el prensado.

Ahora, muchos paraguayos quieren reivindicar el nombre de su país como potencia cultivadora. “Legalizar la marihuana podría beneficiar económicamente a muchos campesinos”, asumió el ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas, Arnaldo Giuzzio, al referirse sobre el proyecto de ley que pretende legalizar la producción de marihuana, presentado por el senador Paraguayo Cubas. 

“Yo creo que si se legaliza la marihuana para su uso medicinal, va a dar pie para que se industrialice en Paraguay. Puede ser una salida económica para muchos de nuestros campesinos, teniendo en cuenta que hay un mercado”, refirió el cargo.

En comunicación con la Radio 970 AM, recordó que si bien no está permitido el cultivo, la ley 1340 con sus modificaciones prevé y despenaliza la adicción como una actividad punible. Es de decir, uno puede portar como consumidor hasta dos gramos de cocaína y hasta 10 gramos de marihuana.

Sostuvo que esa ley debería analizarse y modificarse, ya que por más que uno tenga la punidad para portar, si va a la farmacia con un certificado médico que indica que es adicto a una droga, no le van a dar. Entonces en la práctica, lo que se hace es recurrir de vuelta al mercado negro.

“Para mí hay una parte que se perdió en la idea del legislador y no se adecua a la realidad. Por eso muchas veces las penitenciarias están repletas. En el caso de las mujeres es aún más grave. Del total de mujeres presas, el 60% está por cuestiones de drogas y la mayoría son jóvenes. La adicción es una enfermedad y no siempre la cárcel es la respuesta”, aseguró.

“Entonces viene una persona conocida, respetada, con estudios, padre de familia se va a la farmacia y le dicen que no, recurre al mercado negro y allí le dicen, mira fulano: vos sos conocido, en vez de venderte los dos gramos te doy 10 o 20 gramos. Justo en ese momento aparecen los agentes de la Senad y directo a la cárcel ya va”, dijo por dar un ejemplo.

Giuzzio indicó además que desde la Senad están trabajando en el protocolo para la importación, control y producción de cannabis medicinal. Recordó que existe una ley que permite la importación y cultivo de este tipo de cannabis, según consigna el periódico La Nación de ese país.

“Esto tiene que aprobar el Ministerio de Salud. Y luego el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave), tiene que autorizar el ingreso de la semilla del cannabis”.

Si se aprueba se podrá cultivar

De aprobarse, se podrá cultivar y se establecerá la producción controlada de esa droga. “¿Por qué es cuestionada la producción casera? Porque no se sabe qué se está haciendo, que tipo de plantas son”.

El funcionario también explicó que la marihuana que se planta en Paraguay tiene un alto contenido de THC. Sustancia que es para uso recreativo, no medicinal. “El cannabis no se puede determinar a través de sus semillas si es de uso medicinal o recreativo. Entonces se tiene que dejar germinar la planta y ahí recién saber para que sería su uso”, agregó.

Finalmente, manifestó que la Senad tiene que ir trabajando también para ampliar su radio de integración y competencia. “Hoy hay empresas muy importantes que están planteando ya esa ley y quieren ingresar al cultivo controlado de marihuana”.

La próxima semana el senador Paraguayo Cubas, presentará un proyecto de ley para legalizar la producción de marihuana en Paraguay.

Por Rama

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