Pequeña guía para cultivar cannabis en slabs de fibra de coco

Los slabs de fibra de coco son una manera sencilla de cultivar cannabis en hidropónico. Se trata de una plancha de sustrato deshidratado y comprimido de fibras cortas y polvillo de coco

Los slabs de fibra de coco son una manera sencilla de cultivar cannabis en hidropónico. Se trata de una plancha de sustrato deshidratado y comprimido de fibras cortas y polvillo de coco, previamente tamizado, lavado y esterilizado, y listo para uso. No es muy diferente de los ladrillos de coco prensado, salvo por la particularidad que el propio material que envuelve al slab, normalmente plástico, sirve como contenedor.

¿QUÉ ES LA FIBRA DE COCO?

La fibra de coco es un producto obtenido de las cáscaras de coco. Éstos se sumergen en agua durante varios meses para conseguir eliminar las resinas. Tras un proceso llamado enriado, se obtiene tanto la fibra como el polvo de coco. Como sustrato, resulta muy interesante por varios motivos. Es un sustrato muy aireado y que apenas se compacta cuando se riega. Posee una excelente capacidad de intercambio catiónico, es decir que cuanta con gran facilidad para retener nutrientes y liberarlos cuando es necesario.

Además es capaz de inhibir el desarrollo de muchos de los hongos que atacan las raíces. Al no ser un material compostado se tiene la seguridad de tener un control total sobre la nutrición de tus plantas. Y lo no menos importante, es que es relativamente económico y posee varios ciclos de vida útil, es decir que se puede usar en varios cultivos sin ningún tipo de problema.

¿CÓMO SE PREPARAN LOS SLABS DE FIBRA DE COCO?

Como decíamos, los slabs de coco vienen listos para su uso, pero previamente debemos prepararlo. Si no los trae, lo primero es hacer los orificios de siembra. Lo más común es encontrar slabs de 1m de longitud y 12 litros. En cada slab puedes poner 4-5 plantas, así que con un metro calcula a qué distancia debe ir cada orificio. Simplemente corta un cuadrado con una cuchilla a modo de orificio.

El siguiente paso es el de hidratar los slabs. De modo orientativo, cada slab de 1m de longitud requiere de unos 15 litros de agua para su perfecta hidratación. Así que poco a poco, ve añadiendo agua por los orificios de siembra. La fibra no tardará mucho en absorber el agua y comenzará a expandirse. Es interesante esperar uno o dos días a que las partículas más pequeñas se hidraten y expandan.

Para terminar, tan sólo debemos hacer unos pequeños cortes a modo de T invertida en los laterales del slab y próximos al suelo, que servirán de drenaje. Con dos o tres en cada lateral es suficiente. También conviene enjuagar el slab para eliminar cualquier posible impureza. Tan sólo añade abundante agua alternando en cada uno de los orificios hasta que veas que el agua expulsada sale transparente.

¿CÓMO SE CULTIVA EN SLABS?

Cultivar en slabs no es mucho más complicado que cultivar en pequeñas macetas. Para evitar fugas de agua, es apropiado es uso de bandejas de drenaje, además de proporcionar una altura de trabajo cómoda. También son más útiles para el cultivo de esquejes que de semillas, ya que una semilla colonizará mucho más sustrato que un esqueje y puede llegar a competir con las otras plantas que comparten un mismo slab. Por ejemplo, se pueden hacer impresionantes cultivo en SOG usando 5-6 esquejes en cada slab, y 4-5 slabs por cada m2 de cultivo.

Como en todo cultivo hidropónico, el control del pH es imprescindible. Dispone de algo más de margen de error que otros hidropónicos, pero aún así, cualquier desajuste del pH afectará inmediatamente a la asimilación de nutrientes. Los abonados, se han de realizar en cada riego sin excepción hasta el lavado de raíces previo a la cosecha. Una gran ventaja de los hidropónicos, es que una sobrefertilización se observa muy rápido y es fácilmente subsanable con simplemente hacer un buen lavado de raíces y un ligero abonado posterior.

La fibra de coco retiene gran cantidad de agua y de sales. Los riegos siempre han de ser abundantes, hasta que veamos salir agua por los cortes del drenaje. Ésto ayudará a arrastrar y eliminar el exceso de sales que a la larga será contraproducente. Todo lo demás, es prácticamente igual a un cultivo tradicional en tierra y macetas.

Una vez cosechadas las plantas y puesto que el sustrato estará inerte tras el lavado de raíces, se podría volver a cultivar en ellos. Sería apropiado en este caso el uso de enzimas que ayuden a descomponer las raíces muertas de las plantas cosechadas. Otra opción es la de cortar el plástico del slab y aprovachar la fibra de coco para un cultivo en maceta, extrayendo a mano las raíces más grandes.

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