Perú, “con el cannabis me faltan horas al día, tengo energía”

El camino de la legalización el cannabis en Perú se inició en febrero de 2017 con un operativo policial en un laboratorio clandestino en la localidad de San Miguel -en la costa de Lima- que producía aceite de marihuana para fines medicinales. Fue el primer acto social del debate sobre el uso de la planta como tratamiento médico que, casi un año después, encuentra a los políticos discutiendo como darle a todo esto un marco jurídico. Sin embargo, hay una mujer que puede resumir todos los argumentos a favor de la liberación en su malogrado cuerpo.

Francesca Brivio tomaba 27 pastillas al día por culpa de una necrosis avascular, como llaman los médicos a la muerte de tejido óseo a causa de la falta de irrigación sanguínea. La afección le obligó a usar una silla de ruedas, pero en el cannabis encontró la salida para mejorar su calidad de vida. 

“Llegué a tener necrosis avascular (muerte de tejido óseo) de la cabeza al fémur por la cantidad de corticoides que me daban. Hace dos años recaí en la enfermedad y estaba en silla de ruedas, por eso empecé a usarlo (el cannabis) como aceite y vaporización. Ahora no uso nada más. Antes no podía trabajar o lo hacía desde mi cama, no podía ni comer. Ahora me faltan horas al día, tengo energía. Estoy feliz y se me ve saludable”, rememora la actriz que acaba de cumplir 40 años.

Francesca es la menor de cuatro hermanos y madre de tres hijos. El primero de ellos lo tuvo a los 19 años. Hoy es la representante de la Federación de Cannabis Medicinal del Perú (Fecame), un lugar al que ha llegado gracias a la militancia ejercida con su propio cuerpo, primero, y como parte de un cuerpo mucho más grande, integrado por personas que sufren cosas similares a ella, después. En este 2018 ha participado en las reuniones de la comisión multisectorial para generar aportes al documento presentado en la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), el órgano que debe aprobar el reglamento que lleva pendiente 13 meses.

“Hemos tenido al menos cinco reuniones en las mesas de trabajo y logramos varios acuerdos. Entre ellos, se eliminó el límite de 0,5% de THC, uno de los compuestos de la planta para los preparados. También se retiró al cannabis de la lista de sustancias prohibidas en el Decreto 023-2001 y se considerará al producto natural derivado del cannabis para uso en salud, tal como ocurre con la uña de gato”, informó la mujer.

Autocultivo y cultivo asociativo

“Eso no”, respondió al ser consultada sobre el autocultivo, “Falta la siguiente ley para el autocultivo y el cultivo asociativo que, para nosotros, es muy importante porque la norma solo contempla ciertas maneras de uso medicinal del cannabis. Hay madres que usan las raíces para extractos, la hoja que no tiene ninguna psicoactividad o, como yo, que la vaporizo”.

“Con esta ley yo no tengo derecho a comprarme un cogollo para vaporizarlo, eso voy a tener que plantarlo o encontrarlo en el mercado paralelo”, razona, “El autocultivo y cultivo asociativo también ayudan a regular el mercado, a que no haya abuso de laboratorios. Falta también que se pueda vender en farmacias”.

“Como está planteada (la ley) mucha gente va a seguir igual en paralelo. El autocultivo y el cultivo asociativo se van a seguir dando y esperamos que una ley nos acompañe”, cierra.

Por Rama

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