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¿Es posible hacer esquejes de variedades autoflorecientes?

diciembre 3, 2020, 8:00 AM
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Alguna vez nos llegan mensajes de cultivadores que nos preguntan si es posible sacar esquejes de autoflorecientes. La respuesta es sencilla: DEPENTE. Pero vamos a explicar los motivos para que el que tenga dudas, las pueda comprender.

Para empezar, hablemos un poco de las autoflorecientes. Es común llamarles Ruderalis a las autoflorecientes, pero esto no es del todo correcto. De por sí, la Ruderalis es una especie sin mucho interés ya que produce cantidades muy bajas de cannabinoides, en especial de THC.

En el mundillo cannábico, se comenzó a hablar de ella a raíz de una foto publicada en el catálogo del banco holandés The Seed Bank en el año 198, propiedad del recientemente fallecido Nevil Schoenmakers. En él, se podía ver una planta Ruderalis creciendo alegremente al borde de una autopista en Hungría.

La característica más especial de las Ruderalis, es que a diferencia de variedades de cannabis índica y sativa, no depende de fotoperíodos para completar sus ciclos. Durante años de evolución, consiguió adaptarse a las duras condiciones del norte de Europa y Rusia.

No fue hasta 20 años después, hace aproximadamente 13 años, cuando comenzó el boom de las variedades de marihuana autoflorecientes. Fue entonces cuando diversos bancos de semillas comenzaron a trabajar con genética Ruderalis. Cruzándolas con índicas o sativas durante al menos dos generaciones, han conseguido fijar el gen autofloreciente.

Las primeras variedades autoflorecientes

Lejos quedan las primeras autoflorecientes que hace 10 años comenzaron a verse. Eran plantas muy pequeñas que rara vez solían superar los 50cm de altura. Lógicamente, los rendimientos eran acordes a su tamaño, bastante pobres. Y la calidad de la cosecha también era bastante inferior a lo que estábamos acostumbrados. Hoy en día, las autos han sufrido una gran evolución. No es difícil conseguir plantas que alcances los 120-150cm de altura y rendimientos superiores a los 200 gramos.

Las autoflorecientes tienen todas un comportamiento similar. Tienen un periodo vegetativo o de crecimiento muy corto, de aproximadamente 3-4 semanas. Pasado este tiempo e independientemente de la cantidad de luz que reciban, comienzan a florecer. En total, las más rápidas se pueden cosechar en unas 8 semanas desde la fecha de germinación. Las más sativas pueden llegar a los 3 meses en total. Éste comportamiento autofloreciente es lo que las hace totalmente diferentes a las variedades fotodependientes, con sus pros y sus contras.

Son una gran opción para muchos cultivadores por muchos motivos. Por ejemplo en exterior no es necesario esperar a la cosecha de temporada. Es posible cosechar autoflorecientes en junio mientras esperamos la cosecha de final del verano sin la despensa vacía. También al tener un período de crecimiento tan corto, por lo general son plantas muy discretas, ideales para terrazas, balcones, guerrillas o pequeños jardines, lugares en donde no llamarán la atención.

Los esquejes de autoflorecientes

Por otro lado, las contras son precisamente el corto período de crecimiento. Durante esas 3-4 semanas, si no garantizamos a la planta unas condiciones óptimas, se puede quedar muy pequeña. Y si una planta es pequeña en el momento en que comience a florecer, no crecerá mucho más. antes del cambio automático de fase. Esto como consecuencia tendrá producciones muy pobres. Otra aspecto negativo, es que una autofloreciente nunca será una buena planta donante de esquejes. Se suele decir que es porque los esquejes de autoflorecientes no enraízan. Pero el motivo es otro completamente distinto.

Un clon o esqueje es una copia idéntica de la planta a la que pertenece. Tendrá el mismo sabor, aromas, potencia, período de floración, etc. Pero lo más importante en el caso que tratamos hoy, es que tendrá su misma edad. Pueden ser meses o incluso años. Es decir que si una autofloreciente tiene 3 semanas. Porque antes de las 3 semanas, la planta apenas tendrá ramas que poder esquejar.

Por ello, si la planta comienza a florecer a la cuarta semana, el esqueje que hemos sacado en la tercera semana también comenzará a florecer. En ese momento con el esqueje concentrando las energías en el inicio de la floración, tiene complicado dividirlas para al mismo tiempo, generar raíces. Y sin raíces el esqueje terminará muriendo. Recordemos que ni aún con el aporte de horas extras de luz conseguiremos revertir la floración de una variedad autofloreciente.

Periodos de crecimiento más largos

En autoflorecientes con períodos de crecimiento más largos como existe alguna, de unas 5-6 semanas, sí es posible que los esquejes enraícen ya que contarán al menos con 2-3 semanas por delante. Lo que sí, es que apenas tendrán días por delante para alcanzar un tamaño medianamente decente. Lo que pueden llegar a producir estos esquejes, siempre será menos de lo que produciría esa misma rama no la hubiésemos sacado de la planta.

Otra mención merecen las llamadas variedades fast version. Se trata del cruce entre una variedad fotodependiente y una variedad autofloreciente. La primera generación de semillas, no contiene todavía el gen autofloreciente ya que es un gen recesivo que se expresará en las siguiente generaciones. Son genéticas fotodependientes pero de floración muy rápida. Pese a ello, hemos comprobado con muchas de ellas que es complicado mantener una madre por estar en un constante período de prefloración que tampoco se puede revertir.

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