¿Qué semilla de cannabis se adapta mejor a cada persona?

Cuando alguien decide cultivar su propio cannabis por primera vez, son muchas las dudas que se llegan a plantear. Y una de las mayores dudas, es la elección de la semilla

Cuando alguien decide cultivar su propio cannabis por primera vez, son muchas las dudas que se llegan a plantear. Y una de las mayores dudas, es la elección de la semilla. El mercado actual nos ofrece miles de variedades y aunque es muy complicado encontrar la variedad que mejor nos vaya, si que podemos hacerlo de una manera aproximada. Aunque en principio todas las semillas se pueden cultivar tanto en interior como en exterior, no todas ellas pueden ser las más recomendadas por dificultad o condiciones climáticas.

REGULAR O FEMINIZADA

Se entiende por semilla regular aquella que nos puede ofrecer tanto plantas masculinas como femeninas. Puesto que los machos no tienen ningún tipo de interés para el cultivador que tan sólo desea obtener cosechas de flores hembra, se deben eliminar todos que se vayan detectando a lo largo del cultivo. Aunque no hay ningún ratio fijo de hembras/macho por lote de semillas, ésto obliga al cultivador a germinar más plantas de las que finalmente se desean cultivar. De 10 semillas regulares, obtendremos una media de 6-7 hembras y 3-4 machos, pero como decimos puede haber suerte y obtener 9 hembras y un sólo macho, o 6 machos y 4 hembras.

Las semillas feminizadas en cambio siempre ofrecen plantas hembra. Desde su irrupción en el mercado a principios de los 2000 lo han revolucionado hasta tal punto que a día de hoy más del 90% de semillas vendidas, son feminizadas. Al cultivador le permiten germinar tan sólo el número de semillas que plantas que se desean cultivar. Y especialmente al cultivador principiante que siempre tiene un poco de miedo a lidiar con posibles machos.

FOTODEPENDIENTE O AUTOFLORECIENTE

El cannabis es una especie fotodependiente, es decir que depende de la duración de las noches para completar sus ciclos. En estado natural, germinan y crecen a lo largo de la primavera, cuando las noche comienzan a ser cada vez más cortas y los días más largos. Florecen cuando las noches empiezan a alargarse y los días a menguar. Y completan la floración antes de la llegada de las lluvias y el frío del otoño. Es decir que es una planta de temporada que en exterior nos ofrecerá una única cosecha por año (con excepciones que más adelante veremos).

Por otro lado el cannabis ruderalis es una subespecie originaria principalmente de Siberia. Debido al clima extremo, donde tanto primaveras como veranos tienen días cortos, ha evolucionado para completar su ciclo en el mínimo tiempo. Se dice que son autoflorecientes porque no depende de fotoperíodos. Crecen aproximadamente unas 3-5 semanas y florecen independientemente de la cantidad de horas de luz que reciben. También son variedades de muy bajos efectos psicoactivos, pero su gen autofloreciente se ha conseguido fijar mediante la combinación con variedades de cannabis psicoactivas. Son variedades que generalmente en menos de 3 meses desde la germinación, ya se pueden cosechar.

ÍNDICAS, SATIVAS E HÍBRIDOS

Las variedades índica proceden principalmente del Hindu Kush, macizo montañoso situado entre Afganistán y el noroeste de Pakistán. El clima podría definirse muy similar al del norte de España, con veranos agradables pero cortos, otoños lluviosos e inviernos muy fríos. Son plantas en general bajas, productivas, muy resinosas y de floración muy rápida, sobre la segunda quincena de septiembre se cosechan. Los efectos son principalmente corporales y narcóticos, las típicas variedades relajantes.

Las sativas por otro lado, proceden de zonas tropicales, de países como Colombia, México, Tailandia, Congo o Senegal. Debido a la poca variación de los fotoperíodos y las temperaturas durante todo el año, se suele decir que son países que no tienen invierno y las cosechas se pueden dar todo el año. Las variedades sativas son generalmente plantas de muy altas, de hojas finas, tallos delgados y floraciones más largas, buscando una mayor resistencia durante su evolución a los típicos monzones comunes en sus países de origen. Sus efectos son principalmente cerebrales y psicoactivas, las típicas de reír sin parar.

Los híbridos son el cruce de dos variedades. Depende del porcentaje de índica/sativa que tengan sus padres, se calcula el porcentaje de índica/sativa de ese híbrido. Por ejemplo una sativa cruzada con una índica, sería un híbrido 50/50. Un híbrido 50/50 cruzado con una índica, sería un híbrido 75/25 . Y una índica cruzada con una índica, sería una índica 100%. En todo caso, lo que se busca en estas combinaciones es reunir rasgos de ambas, desde reducir el período de floración de una sativa con genes de índica, aumentar el tamaño de una índica con genes de sativa, mejorar la producción, resistencia en determinados climas…

INTERIOR O EXTERIOR

Como decíamos al principio, cualquier variedad se puede cultivar en interior y en exterior. Generalmente las sativas e híbridos sativa tienen un crecimiento más explosivo que hace que sean más complicado trabajar con ellas en espacios limitados, especialmente en altura. Las variedades índica e híbridos índica, siempre son las más fáciles en interior.

Y por otro lado el clima de cada zona obligará en cierto modo a cultivar variedades que terminen su floración antes de la llegada de las primeras lluvias de otoño. Mientras en zonas del sur de España se podría cultivar en exterior sativas que terminen su floración en noviembre, en la zona norte sería prácticamente imposible llegar a cosechar a causa del frío y las lluvias.

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