Reciclando el sustrato para futuros cultivos

Los sustratos utilizados pueden usarse en los cultivos del próximo año, para ello se necesitará seguir unos pasos

Durante las siguientes semanas las plantas de exterior se irán cosechando. Y los que cultiven en macetas o contenedores, se encontrarán con que puede que una enorme cantidad de sustrato que en muchas ocasiones termina en el contenedor de la basura. Otras muchas veces, termina esparcido por el huerto en caso de tenerlo, o en el huerto de algún conocido. Y una tercera y excelente opción, es darle un segundo uso en los cultivos del próximo año. Es verdad que para ello se precisa espacio, pero sin duda será una excelente base donde cualquier tipo de planta se sentirá cómoda.

De entrada, estamos hablando de un sustrato con una buena estructura. Aunque estará prácticamente agotado de nutrientes, más aún si se ha realizado un buen lavado de raíces, conservará una buena cantidad de perlita o fibra de coco, material que por su alto contenido en carbono es de degradación muy lenta. Y además, contendrá una buena masa radicular que con todos los meses que quedaran por delante, los microorganismos del sustrato se encargarán de descomponer casi en su totalidad, aportando nutrientes y mejorando también la estructura del sustrato.

Lo peor que nos encontraremos, será con las raíces más grandes y el fondo del drenaje. Si se usa arlita como drenaje, simplemente se puede dejar pues es un material con una grandes propiedades como la retención de aire y agua. Si se usa otro tipo de material como piedras, se debe tener precaución de que éstas no tengan aristas que en un momento dado puedan dañar las raíces de las plantas. En este caso lo mejor es retirarlas, es sencillo cuando extraemos el cepellón de la maceta.

En cuanto a las raíces, conviene también retirar las más grandes. Pasados unos días desde que se cosecha la planta, con un poco de fuerza podremos quitar el tallo y las raíces más grandes y que tardan más en descomponerse. Un riego con algún complejo enzimático, ayudará a que las más pequeñas se descompongan rápidamente. Las enzimas actúan sobre la celulosa transformándola principalmente en azúcares que son fuente de alimento de hongos y bacterias beneficiosas.

Todo el sustrato usado del que dispongas, es válido para reciclar. Puedes hacerlo directamente sobre el suelo, amontonando una primera capa de unos 10-20 cm de sustrato. Sobre él, puedes añadir cualquier material orgánico, como por ejemplo restos de la cosecha (principalmente hojas). Y después otra capa de sustrato sobre la que colocaremos otra capa de restos vegetales. Es interesante introducir una buena colonia de lombrices que se encargarán de transformar cualquier resto orgánico en nutrientes que más adelante aprovecharán nuestros cultivos.

Finalmente taparemos nuestro montón de sustrato con un plástico negro. Se evitará que crezcan malas hierbas y durante el invierno proporcionará una buena temperatura en su interior. También se evita que las lluvias livixíen los nutrientes que poco a poco se irán almacenando. Cuando llegue la siguiente primavera, nos sorprenderemos con la textura y la calidad del sustrato reciclado y que nada envidiará a muchos que nos podemos encontrar en el mercado.

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