Uruguay avanza en su materia pendiente: el medicinal

Uruguay, el país pionero en legalizar el cannabis para fines recreativos hace más de cinco años. Tenía una deuda pendiente: agilizar los accesos al medicinal. La ley votada en 2013 convirtió al pequeño país de Sudamérica en un hábitat perfecto para el desarrollo de tratamientos medicinales a base de marihuana. No fueron pocos los que imaginaron clínicas en plena playa o programas nacionales para asistir a pacientes. Sin embargo, nada de eso ocurrió y, en contrapartida, surgió un intenso mercado negro de aceite medicinal.

Este miércoles, el estatal Instituto de Investigación Agropecuaria de Uruguay (INIA) firmó con la empresa española Innova Life. La firma es de un acuerdo para investigaciones destinadas a la producción de cannabis de uso medicinal en un plazo estimado de dos años.

Según declaraciones del presidente del INIA, José Repetto. “Uruguay estuvo a la vanguardia mundial en el tema de reglamentación del uso de cannabis medicinal. Y hoy en día está en una situación muy ventajosa con respecto a los materiales genéticos que puede manejar. Lo que atrae inversores extranjeros”.

El cargo expresó que la actividad de su instituto se centrará en evaluar los cultivos. También en procurar mejoras genéticas y el desarrollo de sus componentes agronómicos. Dichos estudios comenzarán luego de que Innova Life consiga las autorizaciones correspondientes de parte del Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA). Organismo estatal creado luego de la histórica aprobación de normativa para la producción de la marihuana con fines recreativos en Uruguay, en 2013.

“En dos años podemos tener resultados. Si analizamos la situación mundial, lo que está creciendo el cannabis medicinal, el interés de los inversores por venir a Uruguay. Y tomando en cuenta que se comenzará a trabajar con genética que está registrada en el Instituto de Semillas. Se ganará tiempo y en poco lapso tendremos una demanda muy grande”, destacó Repetto.

El 11 de febrero se abrió una licitación oficial que permitía que hasta cinco nuevas empresas se sumen a las dos ya instaladas para producir  marihuana con fines recreativos. Las firmas que sean aceptadas deberán producir 2.000 kg de cannabis por año en terrenos del Estado uruguayo.

Esto sucedió después de que datos estatales indicaran que la cantidad de consumidores registrados para comprar marihuana legal en las farmacias uruguayas se multiplicó por más de seis. Y desde que se inició la venta pública en julio del 2017.

Tres posibilidades de consumo legal en Uruguay

Para consumir marihuana legal en Uruguay, hay tres posibilidades: autocultivo (un máximo de 5 plantas por persona), los clubes de membresía y la compra directa en farmacias habilitadas. En todos los casos los consumidores se deben registrar ante el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA).

Según datos proporcionados por el estatal IRCCA hay 34.199 personas habilitadas para comprar en farmacias (cinco gramos cuestan $ 220, unos 7 dólares). 6.854 cultivadores y 116 clubes de membresía en todo el país. Estos clubes pueden tener entre 15 y 45 personas. Y con una plantación limitada a 99 plantas de cannabis psicoactivo por cada Club. La producción y acopio no puede superar los 480 gramos anuales por socio.

En el caso de los usuarios que compran en farmacias, se puede comprar hasta 10 gramos por semana. Y en el cultivo doméstico se pueden tener hasta 6 plantas produciendo hasta 480 gramos anuales.

En total quienes participan de algún modo u otro como consumidores del mercado legal de marihuana llegan a las 42 mil personas, de un universo estimado en 155 mil consumidores de la droga en Uruguay. Por lo tanto a la legalidad se ha pasado el 27% de los consumidores. Y, el freno para que se amplíe podría ser la condiciones que pone la ley.

Por Rama

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