La importancia de un buen sistema de ventilación cultivando en interior

Si a estas alturas del año tienes pensado comenzar un cultivo de cannabis, la opción más viable es un cultivo en interior, ya que la temporada de exterior va entrando en su recta final

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Si a estas alturas del año tienes pensado comenzar un cultivo de cannabis, la opción más viable es un cultivo en interior, ya que la temporada de exterior va entrando en su recta final. El otoño se aproxima, las horas de sol cada vez son menos, la bajada de temperaturas comenzarán a notarse y las lluvias que puedan presentarse en octubre, hará que cualquier planta en exterior tenga un crecimiento escaso y producción pobre en comparación con un cultivo iniciado en primavera.

Cultivar en interior es igual de sencillo que hacerlo en exterior. Cuenta con grandes ventajas como la de poder ofrecerle a las plantas un ambiente óptimo en cuanto a temperatura y humedad. No existirán días nublados o lluviosos, las plagas es relativamente fácil mantenerlas alejadas de nuestro interior y en todo caso, son menos numerosas. Y sobretodo, es rentable si tenemos en cuenta los precios que se manejas en el mercado negro y especialmente en fechas de pandemia como las que vivimos.

Pero también cuenta con grandes desventajas. Las más conocidas son la inversión inicial en todo lo necesario para comenzar un cultivo (armario, iluminación, ventilación, sistema antiolor, etc), además del consumo eléctrico que supondrá mes a mes hacer crecer y florecer las plantas. Porque que nadie te engañe, cultivar cannabis en interior con un consumo bajo, es imposible si se quieren obtener buenos rendimientos. A fin de cuentas es lo que todo cultivador de interior desea.

La iluminación es sin duda alguna el pilar de cualquier cultivo interior. Es en algo en lo que no se debe ahorrar y siempre se debe optar por algo acorde al espacio de cultivo. Existen equipos completos muy económicos compuestos por lámpara, balastro y reflector, que aunque no sean lógicamente de la mejor calidad, cumplirán perfectamente su función. Al fin y al cabo los rendimientos de un cultivo dependerán de varios factores. Y la iluminación aunque muy importante, es tan sólo uno de ellos.

Tras la iluminación, la ventilación debería ser lo más importante. Las plantas de cannabis consumen gran cantidad de CO2. En exterior el suministro es ilimitado, pero en interior las plantas llegan a agotar rápidamente el que tienen disponible. Es por ello que se debe renovar regularmente el aire del interior por aire fresco cargado del CO2 tan necesario para el desarrollo de nuestras plantas. Un sistema de ventilación consta de un extractor, un intractor (prescindible en algunos casos) y un ventilador (muy recomendable).

En extractor debe ser lo suficientemente potente para garantizar un buen flujo de salida del aire. Conviene además que sea un modelo centrífugo ya que los axiales, aunque lleguen a mover gran cantidad de aire, no soportan un filtro de carbón antiolor en el caso de que el olor sea pueda llegar a ser un problema. Para hacer el cálculo rápido sobre qué flujo de extracción es el adecuado, se debe calcular el volumen del armario en m3 y multiplicarlo x60. A la cifra resultante súmale la mitad y en m3/h, tendrás el volumen necesario.

Por ejemplo en un armario de 100x100x200cm, tendríamos que calcular el volumen, 2m3 en este caso y lo multiplicaríamos x60. Nos daría 120, que al sumarle la mitad serían 180. Así que cualquier extractor con un flujo de 180 m3/h sería apropiado. Realmente nos podría servir uno de 120m3/h, pero siempre se suma la mitad para compensar la pérdida que se pueda sufrir con el filtro de carbón, longitud del conducto de salida, curvas del conducto, etc.

La intracción cuando se trata de pequeños armarios de cultivo, puede ser suficiente con la intracción pasiva, es decir el aire que entra por ventanas y cremalleras del armario forzado por el extractor. En armarios de 1m2 y superiores, ya es recomendable usar un intractor, que no es más que un extractor. Normalmente con un 50-60% del caudal de extracción sería suficiente. También se suele usar la fórmula del mismo modelo que el extractor, pero un diámetro inferior.

En cuanto el ventilador interior, ayudará a refrescar las puntas de las plantas por su proximidad a la iluminación, además de por supuesto remover el aire interior. Las plantas además crecen más sanas y robustas con un flujo constante de aire que las haga balancearse. También ayuda en muy gran medida a evitar hongos como oídio, mildiu, botritis y damping off. Un pequeño ventilador de pinza no es nada caro y aunque tienden a estropearse relativamente bastante a menudo, merecerá siempre la pena.

El sistema de ventilación a excepción del ventilador que es interesante que funcione contínuamente, podremos manejarlo con intervalos. Para ello será necesario un termohidrómetro y un programador. Al menos 15 minutos cada hora, el sistema de extracción debería funcionar. Puede que sea necesario que lo haga más a menudo dependiendo mucho de la temperatura interior y humedad. Incluso en ocasiones será necesario que funcione continuamente, todo es cuestión de ir probando intervalos. 15on/15off, 30on/30off, 15on/45off, 45on/15off…

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