Willie Nelson: la marihuana “es una medicina”

El primer defensor de la marihuana en el mundo del espectáculo siempre ha sido Willie Nelson

Ni Snoop Dog ni Woody Harrelson. El primer defensor de la marihuana en el mundo del espectáculo ha sido Willie Nelson. El cantante de country estadounidense que ya sopló 85 velas sufre un enfisema pulmonar, pero su vida no es un calvario gracias al cannabis.

El legendario artista, autor de Highwayman y On the road again, recibió al periódico mexicano Vanguardia en su modesta cabaña de Texas Hill County vaporizando cannabis.

Nelson lleva toda una vida junto a la marihuana. Exactamente 65 años. Según su mujer Annie, quien lo acompaña hace 33 años, fuma “prácticamente todo el tiempo”.

Su rutina, como dice Annie, es dar algunas ‘fumadas’ a su vaporizador y una o dos horas después puede comer una pieza de chocolate. Eso lo mantiene en buen estado. Así que tampoco se trata de una tonelada de ‘hierba’, pero él es Willie Nelson”. 

Annie recientemente le compró a Willie un bong que no permite que el efecto que genera la marihuana a la hora de fumar, no llegue de golpe a los pulmones. “Lo puedes usar con agua helada, que ayuda a enfriarlo”, cuenta Annie, “y no hay papel que ayude realmente”.

El cantante estuvo en la cárcel por posesión de marihuana y también ha hecho fila para comprarla. Es una muestra viva de que el consumo sostenido no genera mayores daños. El todavía ofrece 100 shows al año, todavía escribe sus propias canciones y es curioso sobre lo que sucede en el mundo.“Soy una especie de canario en una mina, si la gente se pregunta qué es lo que pasa si fumas esta mierda demasiado tiempo”, dice. “Sabes, si empiezo a ‘tontear’ o a temblar, no me den más hierba, pero mientras esté bien…”

Antes de que la marihuana fuera legal, él habló de los beneficios de ésta y del potencial económico que tendría el impuesto, así como de las ventajas sobre su promoción en la educación. “Es bueno ver cómo es aceptada, sabiendo que tuve la razón todo el tiempo: no es una droga que mata”, afirma Nelson. “Es una medicina”.

“No conozco a nadie que haya muerto por fumar marihuana”…

Hace una pausa antes de decir una broma, “no conozco a nadie que haya muerto por fumar marihuana. Pero sí tengo un amigo al que le dieron un balazo y quedó bastante malherido”.

En un momento de la charla, Nelson le pide a Annie una taza de café. Se refiere al mejor conocido como Remedio de Willie, el café que vende su compañía de cannabis. La idea del negocio de marihuana empezó hace algunos años; Nelson tuvo bronquitisy no podía fumar, así que Annie empezó a hacerle chocolates con marihuana. Perfeccionó la receta para modular el efecto. Al principio él y Annie eran escépticos, “no queríamos convertirnos en el Wal-Mart de la cannabis” dice Annie, quien encabeza las negociaciones. 

La marihuana ha sido la sustancia que él escogió exclusivamente desde 1978, cuando dejó los cigarros y el whisky. Tuvo neumonía cuatro veces y recuerda crudas monumentales. Por si fuera poco, era de los que les gustaba tomar. 

“Desde que dejé el cigarro también dejé el alcohol, porque si volví a probar alguno se me iba a antojar el otro. Así soy yo. No hablo por nadie más”, cierra, antes de dar otra calada.

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