La Marihuana, hechos y mitos

La Marihuana, hechos y mitos

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Marihuana: Los Hechos
Adaptado de: http://www.drugpolicy.org/marijuana/factsmyths/
Por: Lula de CostaRicaLegaliza

Esta colección de mitos y hechos está basada en el libro Mitos de la Marihuana, Hechos de la Marihuana: Una Revisión de la Evidencia Científica. Luego de una década de la publicación del libro, los avances científicos más recientes aún corroboran los encuentros iniciales.

 

  1. La marihuana puede causar enfermedades mentales permanentes.
  2. La marihuana es altamente adictiva.
  3. Hoy día la marihuana es más potente que en el pasado.
  4. Los delitos referentes a la marihuana no son castigados con severidad.
  5. La marihuana es más dañina para los pulmones que el tabaco.
  6. La marihuana no posee valor medicinal.
  7. La marihuana es una droga de entrada.
  8. Los daños de la marihuana se han comprobado científicamente.
  9. La marihuana causa el Síndrome Amotivacional.
  10. La política de la marihuana en Holanda es un fracaso.
  11. La marihuana mata células cerebrales.
  12. La marihuana afecta la memoria y la cognición.
  13. La marihuana induce al crimen.
  14. La marihuana interfiere con las hormonas sexuales masculinas y femeninas.
  15. El consumo de marihuana durante el embarazo daña al feto.
  16. El uso de la marihuana menoscaba el sistema inmunológico.

 

1er Mito: La marihuana puede causar enfermedades mentales permanentes. En adolescentes hasta el uso ocasional de marihuana puede causar un daño psicológico. Durante la intoxicación los consumidores se comportan de manera irracional y errática.
Hecho: No existe ningún tipo de evidencia científica convincente que pruebe que la marihuana cause daños psicológicos o enfermedades mentales en adolescentes ni en adultos. Algunos consumidores de marihuana experimentan angustia psicológica después de ingerir marihuana, esto puede incluir sentimientos de pánico, ansiedad y paranoia. Estas experiencias pueden resultar espantosas, pero los efectos son temporales. Con una dosis muy elevada, la marihuana puede causar psicosis tóxica temporal. Esto rara vez ocurre y casi siempre cuando la marihuana es ingerida oralmente en lugar de ser fumada. La marihuana no causa cambios significativos en el comportamiento de las personas.

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2do Mito: La marihuana es altamente adictiva. Los consumidores de marihuana experimentan, a largo plazo, dependencia y síntomas de abstinencia y frecuentemente requieren de ayuda profesional para dejar la marihuana.
Hecho: La mayoría de las personas que consumen marihuana lo hacen de forma ocasional. Una pequeña minoría de estadounidenses –menos del 1 por ciento- fuman marihuana diariamente, e inclusive una menor cantidad desarrolla dependencia a la marihuana. Algunas personas que fuman marihuana con gran frecuencia lo dejan sin dificultad alguna. Otros buscan ayuda de profesionales, si se experimentase algún síntoma de abstinencia del todo, sería excepcionalmente leve.

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• Stephens, R.S., et al. “Adult marijuana users seeking treatment.” Journal of Consulting and Clinical Psychology 61 (1993): 1100-1104.


 3er Mito: Hoy día la marihuana es más potente que en el pasado. Personas adultas que utilizaron marihuana en los años sesentas y setentas no caen en cuenta de que la juventud de hoy, al utilizar marihuana, están consumiendo una droga mucho más peligrosa.
Hecho: Al utilizar marihuana la juventud de hoy consume la misma marihuana que consumían los adolescentes en los sesentas y setentas. Un pequeño número de muestras con bajo contenido de THC, tomadas por la Administración de Drogas y Narcóticos (DEA) son utilizadas para calcular un aumento dramático en la potencia. Sin embargo estas no eran muestras representativas de la marihuana que generalmente estaba disponible a usuarios en dichas épocas. Datos sobre la potencia a inicios de los ochentas a la fecha resultan más confiables y no demuestran un aumento en los contenidos promedio de THC de la marihuana. Aún si la potencia fuera a aumentar, esta no necesariamente haría de la marihuana  una droga más peligrosa. La marihuana que varía substancialmente en potencia, produce efectos psicoactivos similares.

• King LA, Carpentier C, Griffiths P. “Cannabis potency in Europe.” Addiction. 2005 Jul; 100(7):884-6
• Henneberger, Melinda. “Pot Surges Back, But It’s, Like, a Whole New World.” New York Times 6 February 1994: E18.
• Brown, Lee. “Interview with Lee Brown,” Dallas Morning News 21 May 1995.
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• Bennett, William. Director of National Drug Control Policy, remarks at Conference of Mayors. 23 April 1990.


4to Mito: Los delitos referentes a la marihuana no son castigados con severidad. Son pocas las personas que se arrestan por delitos con marihuana y casi nadie va a prisión. Este trato clemente es el responsable de que la marihuana siga disponible y en uso.
 

Hecho: Entre 1991 y 1995 la cantidad de arrestos por marihuana en los Estados Unidos se duplicó. En 1995 más de medio millón de personas fueron arrestadas por dicha causa. 86% de éstas fueron arrestadas por posesión y miles de personas se encuentran ahora en prisión por delitos relacionados con la marihuana. Un mayor número de personas han sido castigadas con libertad condicional, multas y sanciones civiles, incluyendo  propiedades confiscadas, licencias de conducir revocadas y la pérdida de sus empleos. A pesar de estas sanciones civiles y criminales la marihuana continúa estando disponible y sigue siendo ampliamente consumida.

• United States. Federal Bureau of Investigation. Uniform Crime Reports for the United States. 1996. Washington: U. S. Dept. of Justice, 1997.
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• Reed, T.G. “American Forfeiture Law: Property Owners Meet the Prosecutor.” Policy Analysis 179 (1992): 1-32.


5to Mito: La marihuana es más dañina para los pulmones que el tabaco. Los fumadores de marihuana están en alto riesgo de desarrollar cáncer en los pulmones, bronquitis y enfisema pulmonar.
Hecho: El fumar marihuana de forma moderada pareciera representar un mínimo peligro para los pulmones. Al igual que el humo del tabaco, el humo de la marihuana contiene sustancias irritantes y cancerígenas. Sin embargo los fumadores de marihuana por lo general fuman con muchísima menos frecuencia que los fumadores de tabaco, y a través del tiempo, inhalan mucho menos humo. Como resultado, el riesgo de daños serios en los pulmones debería ser menor en los fumadores de marihuana. No se han reportado casos de cáncer pulmonar relacionados únicamente a la marihuana, y en un largo estudio presentado a la Sociedad Torácica Americana (ATS por sus siglas en inglés) en el año 2006, se encontró que fumar marihuana no aumenta el riesgo de sufrir cáncer pulmonar, incluso en fumadores frecuentes de marihuana. A diferencia de los fumadores frecuentes de tabaco, los fumadores frecuentes de marihuana no presentan obstrucciones en las vías aéreas más pequeñas de los pulmones. Esto nos indica que las personas no desarrollan enfisema pulmonar por fumar marihuana.

• Center on Addiction and Substance Abuse. “Legalization: Panacea or Pandora’s Box.” New York. (1995): 36.
• Turner, Carlton E. The Marijuana Controversy. Rockville: American Council for Drug Education, 1981.
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• Inaba, Darryl S. and William E. Cohen. Uppers, Downers, All-Arounders: Physical and Mental Effects of Psychoactive Drugs. 2nd ed. Ashland: CNS Productions, 1995. 174.


6to Mito: La marihuana no posee valor medicinal. En el mercado se encuentran drogas más seguras y efectivas. Estas incluyen una versión sintética del THC, el principal ingrediente activo de la marihuana, el cual se mercadea en los Estados Unidos bajo el nombre Marinol.
Hecho: Se ha demostrado la efectividad de la marihuana para reducir las nauseas causadas por la quimioterapia a la hora de tratar el cáncer, la estimulación del apetito en pacientes con SIDA y en la reducción de la presión intraocular en personas con glaucoma. También existe evidencia que demuestra que la marihuana reduce los espasmos musculares en pacientes con desórdenes neurológicos. Una cápsula sintética esta disponible bajo prescripción médica, sin embargo para muchos pacientes esta no resulta tan eficiente como la marihuana fumada. El THC puro puede producir más efectos psicoactivos desagradables que la marihuana fumada. Hoy día muchas personas utilizan la marihuana como medicina, a pesar de ser ilegal. Al hacerlo se arriesgan a ser arrestados y encarcelados.

• Vinciguerra, Vincent; Moore, Terry and Eileen Brennan. “Inhalation marijuana as an antiemetic for cancer chemotherapy.” New York State Journal of Medicine 85 (1988): 525-27.
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• Baker, D., Gareth Pryce and J. Ludovic Croxford. “Cannabinoids control spasticity and tremor in a multiple sclerosis model.” Nature  404.6773 (2000): 84-7.
• Hanigan, W.C., et al. “The Effect of Delta-9-THC on Human Spasticity.” Clinical Pharmacology and Therapeutics 39 (1986):198.

 


7mo Mito: La marihuana es una droga de entrada. Aún si la marihuana “per se” causa un daño mínimo, es una sustancia peligrosa porque conlleva al uso de drogas más peligrosas como la heroína, LSD y la cocaína.
Hecho: La marihuana no hace que las personas consuman drogas más peligrosas. Lo que la teoría de entrada presenta como una explicación causal es la asociación estadística entre drogas comunes y las poco comunes, asociación que varía a través del tiempo conforme la prevalencia de las distintas drogas aumenta o disminuye. Hoy día la marihuana es la droga ilegal más popular en los Estados Unidos. Por ende las personas que han utilizado drogas menos populares tales como la heroína, el LSD y la cocaína, muy probablemente también utilizaron marihuana. La mayor parte de los consumidores de marihuana nunca utilizan otro tipo de droga ilegal. De hecho, para la mayoría de las personas, la marihuana es un término en lugar de una droga de entrada.

• Morral, Andrew R.; McCaffrey, Daniel F. and Susan M. Paddock. “Reassessing the marijuana gateway effect.” Addiction  97.12 (2002): 1493-504.
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• D.B. Kandel and M. Davies, “Progression to Regular Marijuana Involvement: Phenomenology and Risk Factors for Near-Daily Use,” Vulnerability to Drug Abuse, Eds. M. Glantz and R. Pickens. Washington, D.C.: American Psychological Association, 1992: 211-253.


8vo Mito: Los daños de la marihuana se han comprobado científicamente. En los años sesentas y setentas muchas personas creían que la marihuana era inofensiva. Hoy día sabemos que la marihuana es mucho más peligrosa de lo que se creía antes.
Hecho: En 1972, después de revisar la evidencia científica, la Comisión Nacional sobre Marihuana y el Abuso de Drogas concluyó que mientras la marihuana no era totalmente segura, sus peligros habían sido ampliamente exagerados. A partir de ese momento, los investigadores han llevado a cabo miles de estudios de humanos, animales y cultivos celulares. Ninguno de estos estudios revela encuentros dramáticamente diferentes a aquellos descritos por la Comisión Nacional en 1972. En 1995, basados en 30 años de investigación científica, editores de la revista médica Lancelot concluyeron que “el fumar cannabis, aún a largo plazo, no resulta perjudicial para la salud”.

• United States. National Commission on Marihuana and Drug Abuse. Marihuana: A signal of misunderstanding. Shafer Commission Report. Washington, D.C.: U.S. Government Printing Office, 1972.
• “Deglamorising Cannabis.” Editorial. The Lancet 356:11(1995): 1241.


9no Mito: La marihuana causa el Síndrome Amotivacional. La marihuana hace de sus consumidores personas pasivas, apáticas y desinteresadas en el futuro. Estudiantes que utilizan marihuana se vuelven rezagados y trabajadores que usan marihuana resultan poco productivos.
Hecho: Durante 25 años investigadores han buscado el Síndrome Amotivacional inducido por la marihuana y han fracasado en encontrarlo. Para las personas que se intoxican con frecuencia, sin importar el tipo de droga, resulta poco probable convertirse en miembros productivos dentro de la sociedad. No hay nada específico en la marihuana que cause la perdida de motivación o ambición en las personas. En estudios de laboratorio, sujetos a los que se les provee altas dosis de marihuana durante varios días e inclusive varias semanas no muestran perdida de motivación en el trabajo ni de productividad. Entre adultos trabajadores, los consumidores de marihuana tienden a poseer mejores salarios que los no consumidores. Estudiantes universitarios que consumen marihuana obtienen las mismas calificaciones que los que no la consumen. Entre estudiantes de colegio, el uso frecuente se asocia con la deserción, sin embargo la deserción tiende a presentarse primero.
• Himmelstein, J.L. The Strange Career of Marihuana: Politics and Ideology of Drug Control in America. Westport, CT: Greenwood Press, 1983.
• Mellinger, G.D. et al. “Drug Use, Academic Performance, and Career Indecision:  Longitudinal Data in Search of a Model.” Longitudinal Research on Drug Use:  Empirical Findings and Methodological Issues. Ed. D.B. Kandel. Washington, DC: American Psychological Association, 1978. 157-177.
• Pope, H.G. et al., “Drug Use and Life Style Among College Undergraduates in 1989:  A Comparison With 1969 and 1978,” American Journal of Psychiatry 147 (1990): 998-1001.


10mo Mito: La política de la marihuana en Holanda es un fracaso. La ley holandesa, que permite que la marihuana se compre, venda y sea consumida abiertamente, ha resultado en un incremento en el uso de la marihuana, particularmente en jóvenes.
Hecho: La política sobre drogas en Holanda es la menos punitiva en toda Europa. Desde hace más de 20 años a los ciudadanos holandeses mayores de 18 años se les ha permitido la compra y el uso de cannabis (marihuana y hachís) en cafeterías reguladas por el gobierno. Esta política no ha producido un incremento dramático en el uso de cannabis. Para la mayor parte de los grupos clasificados por edades, las cantidades de marihuana utilizada son menores en Holanda que en los Estados Unidos. Los holandeses aprueban abrumadoramente la política actual sobre el uso de cannabis, la cual procura normalizar el uso de la marihuana en lugar de dramatizarlo. Ocasionalmente el Gobierno holandés revisa la política vigente, pero permanece comprometido con la despenalización.

• Fromberg, E. “The Case of the Netherlands: Contradictions and Values in Questioning Prohibition.” 1994 International Report on Drugs, Brussels: International Antiprohibitionist League, 1994. 113-124.
• Sandwijk, J.P., et al. Licit and Illicit Drug Use in Amsterdam II. Amsterdam: University of Amsterdam, 1995.
• Gunning, K.F. Crime Rate and Drug Use in Holland. Rotterdam: Dutch National Committee on Drug Prevention. 1993.


11vo Mito: La marihuana mata células cerebrales. A través del tiempo el uso de la marihuana altera permanentemente la estructura cerebral y su función, causando pérdida de memoria, deterioro cognitivo, deterioro de personalidad y la disminución de la productividad.
Hecho: Ninguno de los exámenes médicos utilizados para detectar daño cerebral en humanos ha encontrado daños producidos por la marihuana aún por el uso de dosis altas a largo plazo. Un estudio reciente reportó que en monos Rhesus se presentó daño cerebral luego de ser expuestos a altas concentraciones del humo de la marihuana por un periodo de tiempo de 6 meses. En un estudio reciente, llevado a cabo más cuidadosamente, los investigadores no encontraron evidencia de anormalidades cerebrales en monos que fueron forzados a inhalar el equivalente a cuatro o cinco cigarrillos de marihuana a al día durante un año. El reclamo de que la marihuana mata las células del cerebro está basado en un informe especulativo de hace más de un cuarto de siglo, el cual nunca ha sido apoyado por estudios científicos.

•  Heath, R.G., et al. “Cannabis Sativa: Effects on Brain Function and Ultrastructure in Rhesus Monkeys.” Biological Psychiatry 15 (1980): 657-690.
• Ali, S.F., et al. “Chronic Marijuana Smoke Exposure in the Rhesus Monkey IV: Neurochemical Effects and Comparison to Acute and Chronic Exposure to Delta-9-Tetrahydrocannabinol (THC) in Rats.” Pharmacology Biochemistry and Behavior 40 (1991): 677-82.


12vo Mito: La marihuana afecta la memoria y la cognición. Bajo la influencia de la marihuana las personas son incapaces de pensar racionalmente y con inteligencia. El uso crónico de cannabis causa deterioro mental permanente.
Hecho: La marihuana produce de manera inmediata cambios temporales en pensamientos, percepciones y el procesamiento de la información. El proceso cognitivo que se afecta de manera más notoria es la memoria a corto plazo. En estudios de laboratorio, sujetos bajo la influencia de la marihuana no tienen problema alguno recordando cosas aprendidas en el pasado. Sin embargo muestran una disminución en la capacidad de aprender y recordar información nueva. Esta disminución se presenta únicamente durante el periodo de intoxicación. No hay evidencia convincente de que el uso pesado de marihuana afecta la memoria u otras funciones cognitivas de manera permanente.

• Wetzel, C.D. et al., “Remote Memory During Marijuana Intoxication,” Psychopharmacology 76 (1982): 278-81.
• Deadwyler, S.A. et al., “The Effects of Delta-9-THC on Mechanisms of Learning and Memory.” Neurobiology of Drug Abuse:  Learning and Memory. Ed. L. Erinoff. Rockville, MD: National Institute on Drug Abuse 1990. 79-83.
• Block, R.I. et al., “Acute Effects of Marijuana on Cognition: Relationships to Chronic Effects and Smoking Techniques.” Pharmacology Biochemistry and Behavior 43 (1992): 907-917.


13vo Mito: La marihuana induce al crimen. Los consumidores de la marihuana cometen más delitos contra la propiedad que los que no la utilizan. Bajo la influencia de la marihuana las personas se comportan de  manera irracional, agresiva y violenta.
Hecho: Cada comisión seria,  escolar y del gobierno, que examina la relación entre el uso de la marihuana y los actos criminales ha llegado a la misma conclusión: la marihuana no provoca el crimen. La gran mayoría de los consumidores de marihuana no cometen crímenes distintos a el de poseer marihuana. Entre los consumidores de marihuana que sí cometen crímenes, ésta no juega un rol causal. Casi todos los estudios en seres humanos y animales demuestran que la marihuana, en lugar de incrementes la agresión, la disminuye.

• Fagan, J., et al. “Delinquency and Substance Use Among Inner-City Students.” Journal of Drug Issues 20 (1990): 351-402.
• Johnson, L.D., et al. “Drugs and Delinquency: A Search for Causal Connections.”  Ed. D.B. Kandel. Longitudinal Research on Drug Use: Empirical Findings and Methodological Issues. New York: John Wiley & Sons, 1978. 137-156.
• Goode, E. “Marijuana and Crime.” Marihuana: A Signal of Misunderstanding, Appendix I. National Commission on Marihuana and Drug Abuse Washington, DC: U.S. Government Printing Office, 1972. 447-453.
• Abram, K.M. and L.A. Teplin. “Drug Disorder, Mental Illness, and Violence.” Drugs and Violence: Causes, Correlates, and Consequences. Rockville: National Institute on Drug Abuse, 1990. 222-238.
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• Tinklenberg, J.R., et al. “Drugs and criminal assaults by adolescents: A Replication Study.” Journal of Psychoactive Drugs 13 (1981): 277-287.


14vo Mito: La marihuana interfiere con las hormonas sexuales masculinas y femeninas. En ambos, mujeres y hombres, la marihuana puede causar infertilidad. La marihuana retarda el desarrollo sexual en adolescentes, además produce características femeninas en los varones y masculinas en las mujeres.
Hecho: No existe evidencia de que la marihuana causa infertilidad en hombres o mujeres. En estudios con animales, las dosis altas de THC disminuyen la producción de algunas hormonas sexuales y pueden afectar su reproducción. Sin embargo la mayor parte de los estudios con seres humanos revelan que la marihuana no tiene impacto alguno en hormonas sexuales. En los estudios que se muestra un impacto, éste es moderado, temporal y sin consecuencias aparentes para la reproducción. No hay evidencia científica de que la marihuana produzca un retraso en el desarrollo sexual en adolescentes, un efecto de feminización en hombres o de masculinización en mujeres.

•  Parents Resource Institute for Drug Education. Marijuana and Cocaine. Atlanta, GA: PRIDE, 1990.
• Center for Substance Abuse Prevention. Female Adolescents and Marijuana Use; Fact Sheet for Adults. Rockville: U.S. Department of Health and Human Services, 1995.
• Center for Substance Abuse Prevention. Marijuana: Tips for Teens. Rockville: U.S. Department of Health and Human Services, 1995.
• Swan, Neil. “A Look at Marijuana’s Harmful Effects.” NIDA Notes. 9:2 (1994): 16.
• Clinton, President Bill. Speech at Framingham High School. Framingham, Massachusetts. 20 Oct. 1994.


15vo Mito: El consumo de marihuana durante el embarazo daña al feto. El consumo prenatal de marihuana causa en los bebes defectos al nacer, y conforme crecen, problemas en su desarrollo. La salud y el bienestar de las próximas generaciones está amenazada por las mujeres embarazadas que consumen marihuana.
Hecho: Estudios realizados en recién nacidos, infantes y niños no muestran ninguna evidencia consistente; física, de desarrollo, o defectos cognitivos relacionados con la exposición prenatal a la marihuana. La marihuana no tuvo un impacto confiable en el tamaño al nacer, la duración del periodo de gestación, el desarrollo neurológico o la aparición de anormalidades físicas.  La administración de cientos de pruebas  a niños mayores han revelado únicamente diferencias menores entre los niños de personas que consumen marihuana y de aquellas que no la consumen, e inclusive algunas de ellas son positivas en lugar de ser negativas. Dos estudios de caso/control identificaron a la exposición prenatal a la marihuana como uno de los tantos factores que estadísticamente se asocian con cáncer infantil. Dada otra evidencia disponible es muy poco probable que la marihuana se causante del cáncer infantil.

• Mann, Peggy. The Sad Story of Mary Wanna. NY: Woodmere Press, 1988. 30.
• Fried, Peter. Quoted in “Marijuana: Its Use and Effects.” Prevention Pipeline. 8:5 (1995): 4.
• American Council for Drug Education. Drugs and Pregnancy. Rockville: Phoenix House, 1994.
• Swan, Neil. “A Look at Marijuana’s Harmful Effects.” NIDA Notes. 9. 2 (1994): 16.
• Parents Resource Institute for Drug Education. Marijuana – Effects on the Female. Atlanta, GA: PRIDE, 1996.


16vo Mito: El uso de la marihuana menoscaba el sistema inmunológico. Los consumidores de marihuana son más susceptibles a infecciones, incluso con el virus del VIH. Los pacientes de SIDA son particularmente vulnerables a los efectos inmuno patológicos de la marihuana dado que sus sistemas inmunológicos ya se encuentran suprimidos.
Hecho: No existe evidencia que compruebe que los consumidores de marihuana sean más susceptibles a infecciones que aquellas personas que no la utilizan. Tampoco hay evidencia de que la marihuana disminuya la resistencia de las personas  a las enfermedades de transmisión sexual.

  • Parents Resource Institute for Drug Education. Marijuana and Cocaine. Atlanta: PRIDE, 1990.
  • Preate, Ernest D. Blowing Away the Marijuana Smokescreen. Scranton: Pennsylvania Office of Attorney General, [no date]: 2.
  • Spence, W.R. Marijuana: Its Effects and Hazards. Waco: Health Edco, [no date].
  • Voth, Eric A. The International Drug Strategy Institute Position Paper on the Medical Applications of Marijuana. Omaha: Drug Watch International, [no date].
  • Drug Watch International. By Any Modern Medical Standard, Marijuana is No Medicine. Omaha: Drug Watch International, [no date].

1 COMENTARIO

  1. Algunos de los mitos citados ocultan una pequeñita parte de verdad.
    La marihuana puede causar enfermedades mentales permanentes. La esquizofrenia y algunos estados psicóticos son desenmascarados por el uso del cannabis.
    La marihuana es altamente adictiva. haz una búsqueda en google para que te des cuenta de la gran cantidad de personas que están luchando por dejarla.
    Hoy día la marihuana es más potente que en el pasado. Las variedades actuales han tenido manipulaciones genéticas y contienen más porcentaje de THC que antes.
    La marihuana es más dañina para los pulmones que el tabaco. No hay un control de calidad en la marihuana que consume la mayoría que vive en los países donde continúa penado la siembra y cosecha, por lo tanto, las plantas pueden contener hongos, bacterias, sustancias químicas cancerígenas y altas concentraciones de fertilizantes químicos.
    La marihuana es una droga de entrada. Quien consume marihuana se va a otras sustancias que ellos mismos denominan “naturales” como la mezcalina, ayahuasca, opio… Luego, deciden probar otros psicotrópicos.
    Los daños de la marihuana se han comprobado científicamente. Se han comprobado científicamente, pero la prueba más fiel es la de miles de usuarios que reportan diversos caos en su estilo de vida.
    La marihuana causa el Síndrome Amotivacional. Los usuarios de marihuana tienden a cambiar constantemente de trabajos o dejar los estudios. Manejan continuos pretextos del porqué no hacen lo que se espera de ellos.
    La marihuana afecta la memoria y la cognición. Las afecta a ambas de forma evidente. Es frecuente que un usuario que consumió días atrás esté constantemente preguntándose “qué iba a hacer, qué iba a decir, a dónde tengo que ir…”. Textos, fórmulas or problemas de complejidad media y, obviamente, alta son difíciles de resolver para un consumidor de cannabis.

    Con la mejor de las intenciones…

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