Aprende a hacer un bonsai de cannabis en pocos pasos

Una planta que puede llegar a durar varias décadas. Como un claro ejemplo, por nuestro país circulan algunas genéticas de finales del siglo pasado

bonsai

Una planta que puede llegar a durar varias décadas. Como un claro ejemplo, por nuestro país circulan algunas genéticas de finales del siglo pasado. Lo único necesario, es contar con una iluminación artificial con un fotoperíodo de crecimiento. La planta en cuestión nunca florecerá y estará en una constante fase vegetativa. Y teniendo ésto en cuenta, unos pocos cultivadores embarcan en la aventura de hacer un bonsai con alguna de sus plantas. El objetivo no es más que el de retarse a sí mismo, ya que lógicamente el único rendimiento que le podamos sacar será la satisfacción personal de haberlo hecho.

Bonsai es una palabra de origen japonés que se traduce como “cultivar en bandeja“. Sus orígenes se remontan a China. Hace unos 2000 años los monjes taoistas los usaban como objeto de culto, como un enlace entre el cielo y la tierra. Solamente aquellos que conseguían crecer y mantener un árbol en una pequeña maceta, tendrían garantizada la eternidad. Además se busca que el pequeño árbol transmita todos los rasgos de un árbol nacido en plena naturaleza con muchos años de vida.

Un bonsai se puede hacer con muchísimas especies, tanto de hoja perenne como caduca. Pináceas, arces, cítricos, frutales como manzanos o perales… Como normalmente se mantienen con un fotoperíodo natural, en unos casos le afectarán las estaciones con la pérdida de hojas en otoño y el rebrote en primavera. En otros se pueden mantener con un follaje verde durante todo el año. En el caso del cannabis, como decíamos, se debe evitar que florezca y para ello es preciso un fotoperíodo de crecimiento continuo. Todo aquel que disponga de un armario de madres, seguro tiene cabida para una pequeña planta.

¿CÓMO SE EMPIEZA A HACER UN BONSAI DE CANNABIS?

Lo primero es contar con un esqueje. Podríamos aprovechar alguna madre que vayamos a renovar, pero ya que un bonsai es un lento proceso de guiado y poda, siempre en más sencillo especialmente guiar un pequeño esqueje que el grueso tallo de una planta madre.

Como maceta, lo ideal es una especial para esquejes. Son tipo bandeja y poco profundas. Recordemos de que cuánto más espacio tengan las raíces para desarrollarse, más crecerán las plantas. Y es algo que no nos interesa, el crecimiento debe ser constante, pero lento.

En cuanto al sustrato, se debe apostar siempre por un sustrato de calidad. Los trasplantes que podamos hacer serán muy limitados, y ante todo las raíces deben sentirse cómodas. Que nunca falte un buen material drenante, en este caso os sugerimos fibra de coco en lugar de perlita por el efecto visual.

Así que sin más, pasa un buen esqueje a la bandeja con un buen sustrato y espera a que las raíces lo aseguren bien al suelo. Como debemos comenzar con el guiado pronto, no nos interesa que a la mínima desenterremos el esqueje por no contar aún con suficientes raíces de agarre.

EL GUIADO DE UN BONSAI DE CANNABIS

Para empezar, un bonsai será como cada uno quiera que sea. Por naturaleza el cannabis es una planta muy fácil de moldear y de crecimiento muy rápido. Se pueden buscar tallos retorcidos o “caídos”, o plantas de tallo recto con una fuerte ramificación lateral.

En cualquier caso, los guiados y podas serán actividades rutinarias en el cuidado de un bonsai. Por ejemplo si quieres conseguir un tallo inclinado o retorcido, debes usar un alambre grueso enrollado en el tallo. Al doblar el alambre, también se doblará el tallo y permanecerá así hasta que por sí mismo se mantenga en esa posición.

Normalmente estos alambres se mantienen durante meses, por lo que se debe dejar siempre margen para que el tallo al engordar no se estrangule con él. Cuando dobles un tallo, hazlo poco a poco y día a día para evitar forzarlo y que se parta.

Cuando el bonsai alcance la altura que deseas, será hora de controlar su crecimiento vertical promoviendo el vertical. Simplemente podando la punta apical, las ramas secundarias comenzarán a crecer con más fuerza. Con éstas, también deberás usar alambre para ir guiándolas en diferentes direcciones.

Si se cuenta con muchas ramas laterales, no tendremos más remedio que dejarles sitio para crecer. Así que eliminaremos alguna de ellas, optando por aquellas que ocultan el tallo o alguna de las que queden a la misma altura. Si alguna rama de las superiores es más gruesa que alguna inferior, elimina también una de ellas.

LA ALIMENTACIÓN DE UN BONSAI DE CANNABIS

Si se cuenta con un buen sustrato enriquecido, no será necesario abonar durante varias semanas. Llegará un momento es que debamos comenzar a usar abonos, sean líquidos o sólidos. Una muy buena opción es el humus de lombriz, por ser económico, muy completo y de liberación lenta.

También es muy interesante el uso de enzimas, que se encargarán de transformar las raíces muertas de la propia planta en nutrientes asimilables, favoreciendo a su salud y desarrollo. Recordamos que los trasplantes serán limitados.

Un bonsai se debería mantener en una bandeja pequeña, de no más de 2-3 litros. Podemos comenzar con una más pequeña y hacer uno o dos trasplantes antes de llegar a la maceta definitiva. Pero el volumen de sustrato que podamos aportar en cada uno de ellos, es mínimo.

La solución para que las raíces siempre estén en desarrollo, es realizar una poda de raíces cada 4-6 meses. Para ello retira el cepellón de la maceta, y con un cuchillo muy afilado redúcelo en un 40-50%. Por ejemplo si cuentas con una bandeja de 30x20cm, corta el cepellón hasta que quede de 15-20 x 10-15cm.

 

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