Argentina: descubren que el cannabis ayuda al corazón

Investigadores descubren que el consumo crónico de compuestos de cannabis mejora la función cardíaca

Investigadores descubren que el consumo crónico de compuestos de cannabis mejora la función cardíaca.

El equipo de expertos centró sus investigaciones en Drosophila melanogaster, la denominada mosca de la fruta, cuyo corazón comparte muchas características con el del ser humano, lo que permite evaluar su comportamiento.

Investigadores del CONICET de La Plata informaron, a partir de una publicación, los alcances y efectos del consumo de los fitocannabinoides a largo plazo sobre la función cardíaca y su relación con el manejo de los niveles de calcio dentro del corazón.

“Nuestro proyecto tiene como objetivo caracterizar los efectos que generan en el corazón los fitocannabinoides, es decir los compuestos de la planta Cannabis sativa que pueden ser utilizados con fines terapéuticos”, comentó Paola Ferrero, investigadora del CONICET en el Centro de Investigaciones Cardiovasculares “Dr. Horacio E. Cingolani”.

Según la científica la marihuana porta “principios activos que actúan sobre el dolor, apetito, humor y sueño, entre otras cosas”.

Explicó que, a poco tiempo de la reglamentación de la Ley 27.350 que, entre otras cosas estableció el marco regulatorio para la investigación científica en torno al uso del cannabis con fines medicinales con el CONICET como uno de los entes autorizados para ello, acaba de publicarse un trabajo en la revista Biology Open que reúne resultados y se constituye en la primera evidencia de los efectos del consumo a largo plazo sobre la función cardíaca y su relación con el manejo de los niveles de calcio dentro del corazón.

“Se sabe que estos componentes tienen implicancias sobre la función cardíaca y está bastante estudiado lo que ocurre en situaciones de consumo agudo, es decir a corto plazo, donde puede provocar taquicardia e hipotensión, pero la idea fue comenzar a describir qué pasa en un tratamiento crónico”, contó Ivana Gómez, becaria del Consejo Interuniversitario Nacional y una de las autoras del paper que se publicó.

Estudio con moscas

Según indicaron hoy desde el CONICET, las moscas seleccionadas fueron divididas en dos grupos.

A ambos se los expuso durante distintos períodos de tiempo a vapor de cannabis –que contenía los principales fitocannabinoides–, generado a partir de las cepas cultivadas y caracterizadas en el Centro de Investigaciones del Medioambiente.

Uno de los grupos inhaló dos dosis diarias de vapor de cannabis en un plazo de 5 a 8 días, en tanto que el otro lo hizo entre 11 y 13 días.

Cumplido ese proceso, se analizó “el comportamiento de las células del corazón, el latido, la frecuencia cardíaca, el índice de arritmia y se evaluó cómo afecta el consumo en comparación con un grupo de moscas control que no habían sido expuestas al cannabis”, indicó Maia Rodríguez, otra de las autoras del estudio.

Según Gómez, “en el grupo que inhaló cannabis durante menos tiempo lo que vimos se corresponde con los efectos conocidos para un consumo agudo. Eso pudo comprobarse en los experimentos ya que se ve un incremento en el índice de arritmia”.

“Lo que logramos ver en las moscas que estuvieron expuestas entre 11 y 13 días es que se va dando un efecto de acostumbramiento y aumenta la contractilidad del corazón, es decir la fuerza con la que éste se contrae. Un corazón con mayor contractilidad responde mejor a condiciones de estrés, por ejemplo”, apuntó Rodríguez.

Para las investigadoras esa mayor contractilidad está relacionada “con un aumento en los niveles de calcio al interior de las células cardíacas, “o que permitió tener una idea sobre el mecanismo celular que provocaría ese proceso”.

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