Así actúan los ladrones de plantas y así puedes combatirlos

Todos los años cuando se acerca la cosecha, son muchos los cultivadores que reciben la visita de la peor plaga de todas, los robaplantas

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Todos los años cuando se acerca la cosecha, son muchos los cultivadores que reciben la visita de la peor plaga de todas. Nos referimos a los ladrones de plantas, ladrones de cosechas, robaplantas o como quiera llamárseles. Otro tipo de plagas pueden llegar a causar grandes daños pero de un modo u otro pueden tratarse y eliminarlas en pocos días. Los ladrones de plantas actúan pacientes, esperando a que la planta esté casi lista para cosechar. Aunque normalmente son de hábitos nocturnos, no es descartable tampoco que realicen sus ataques en horas diurnas.

En el aspecto que más han evolucionado los robaplantas en los últimos tiempos, es en su paciencia. Quizá porque hoy en día el cannabis está más extendido que hace unos años y quien más y quien menos cuando se cosecha, cuando. Antes te robaban una planta a falta de más de un mes para cosechar. Ahora esperan y esperan, puede incluso que visitando el cultivo sin que nos enteremos. Y justo en el momento exacto, cosechan por ti. En nuestro post de hoy te daremos algunos consejos para evitar a esta plaga. Y en cualquier caso desaconsejamos el uso de cualquier tipo de medida que pueda causar lesiones en el robaplantas, ya que puede traer graves problemas penales por cruel que pueda parecer.

TRAMPAS RUIDOSAS

De poco sirven cuando las plantas están alejas de nuestra casa, pero sí llegan a ser muy útiles cuando el jardín está cerca. Se trata de cercar un perímetro o situar en las posibles zonas de entrada sedal de pesca, que en caso de que alguien lo toque haga sonar latas vacías que situaremos en uno de los extremos del sedal, por ejemplo. El ruido será el suficiente para alertanos o al menos hacer creer al ladrón que nos alertará.

FOTOSENSORES

Cuentan con el inconveniente de que muchos animales pueden llegar a visitar nuestro jardín, principalmente mascotas propias o de algún vecinos. Y los fotosensores detectan su movimiento y se activarán. Pero habrá jardines libres de intrusos de cuatro patas en los que pueden llegar a ser muy útiles para combatir a los intrusos de dos patas. Que se encienda una luz de repente en plena noche hará huir al ladrón de plantas.

CAMUFLAJES

Una planta de marihuana en muy llamativa y reconocible. Y cuando está en floración todavía lo es más. Se puede tratar de hacerla pasar por otra especie simplemente situando en varias zonas algunas flores artificiales. Al menos desde lejos, pasará algo más inadvertida. También se puede recurrir a mallas de sombreado que impidan la total visión del interior de nuestro jardín, sin duda la mejor opción preventiva.

LA BOCA CERRADA

Los robaplantas tienen tres formas de actuar. O bien realizan una previa sesión de rastreo buscando plantas en crecimiento. O bien realizan una sesión de rastreo en las fechas en las que se suele cosechar. O bien van a tiro fijo porque saben que en un jardín hay plantas de marihuana. Y en este último caso somos nosotros los culpables, por hablar demasiado y dar demasiadas pistas de lo que hacemos.

SIN RASTRO

Cuando se cultiva en guerrilla o similar, siempre existe la posibilidad de que a alguien le extrañen nuestros continuos paseos hacia las plantas y decida investigar. Además cazadores, senderistas o buscadores de setas pueden encontrarse sin pretenderlo con nuestras plantas. Siempre podremos ir cubriendo nuestros pasos con algún rastrojo, rama, tronco o zarza que evite dar pistas de que ése es el paso a un cultivo.

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