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Clorosis férrica: ¿qué es y cómo solucionarlo?

1 February, 2024, 19:00 PM
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Conoce la clorosis férrica y cómo proteger tus plantas de marihuana.

La clorosis férrica, clorosis cálcica o simplemente clorosis, es una de las carencias más comunes que afecta a las plantas. Y puede ser causada por múltiples razones. En nuestro artículo de hoy te contaremos qué es la clorosis y cómo puedes hacer para prevenirla o solucionarla.

¿Qué es la clorosis férrica?

El nombre de clorosis proviene de clorofila, el pigmento de color verde que las plantas necesitan para poder llevar a cabo la fotosíntesis, proceso mediante el cual las plantas utilizan la luz del sol para convertir el dióxido de carbono y el agua en nutrientes, y, de paso, liberando oxígeno al aire.

Para poder producir clorofila, las plantas, además de luz, dióxido de carbono y agua, necesitan tener acceso a un nutriente concreto: el hierro.

El hierro es vital para el crecimiento y desarrollo de las plantas. Algunas de las funciones más importantes con la transferencia de electrones, la síntesis de algunas enzimas y proteínas, la respuesta inmunitaria, y como decimos, la fotosíntesis.

Sin hierro, las plantas no pueden sintetizar clorofila eficientemente, lo que afecta negativamente su capacidad para producir alimentos a través de ella. Y en consecuencia, la planta empieza a amarillear por su incapacidad de mantener la producción de clorofila, que es lo que les da el color verde a las hojas.

Este proceso es lo que se conoce como clorosis o clorosis férrica. Las causas por las que la planta puede presentar clorosis son muy variadas, como veremos a continuación.

¿Qué causa una clorosis férrica?

Las causas principales pueden ser:

  • Sustrato pobre en nutrientes.
  • pH alto en el sustrato.
  • Raíces dañadas.
  • Riego excesivo.
  • Bajas temperaturas.
  • Suelos ricos en caliza o con altos contenidos de manganeso, zinc, o cobre.

El hierro, pese a lo que hemos contado hasta ahora, no es un nutriente que generalmente escasee en el suelo. De hecho, es uno de los elementos más abundantes en la corteza terrestre.

carencia de hierro

Pero, no obstante, que esté disponible no significa que la planta lo asimile. Su absorción puede verse interrumpida especialmente por factor clave, que es la presencia de carbonatos en el suelo.

Cuando el contenido de carbonatos en el suelo es elevado, el pH del suelo se vuelve básico, superando un valor de 7. Este aumento en el pH tiene consecuencias directas en la absorción de nutrientes, especialmente el hierro.

Para que los elementos, como el hierro, estén disponibles para las plantas, deben estar en forma soluble. Sin embargo, en suelos con pH básico, el hierro tiende a volverse insoluble, lo que significa que las plantas tienen dificultades para absorberlo.

La enzima reductasa férrica en las raíces de las plantas desempeña un papel crucial en la conversión del ion de hierro a una forma más soluble, facilitando su absorción. Sin embargo, a un pH elevado, esta enzima se vuelve inactiva, lo que agrava aún más la disponibilidad de hierro para las plantas.

Otro elemento que afecta la disponibilidad de hierro en el suelo es el contenido de materia orgánica. La materia orgánica favorece la presencia de microorganismos que producen sideróforos, conocidos como “transportadores de hierro”.

Además, la materia orgánica estimula la producción de exudados en las raíces de las plantas, llamados fotosideróforos, y la formación de ácidos húmicos y fúlvicos. Estos compuestos actúan como agentes quelantes o secuestrantes, uniéndose al hierro y formando compuestos altamente solubles y móviles que son fácilmente absorbidos por las plantas.

Es importante destacar que la solución del suelo no solo contiene hierro, sino también otros elementos químicos que interactúan de manera sinérgica o antagónica.

Concentraciones elevadas de zinc (Zn) tienden a disminuir la absorción de hierro, y proporciones altas de cobre (Cu), zinc (Zn) y níquel (Ni) pueden reducir la actividad de la enzima reductasa férrica, dificultando aún más la disponibilidad de hierro para las plantas.

¿Cómo se identifica una clorosis férrica?

Cuando la clorosis se debe a una carencia de hierro, se puede observar un amarillamiento parcial de las hojas. Estas pierden el color, mientras que los nervios permanecen verdes.

Al tratarse de un nutriente inmóvil, la planta no puede enviar el hierro almacenado a las zonas donde hace falta, que son los brotes de crecimiento. Por eso las primeras hojas que se ven afectadas son las más jóvenes.

clorosis férrica

A medida que la carencia de hierro avanza, se puede apreciar como los bordes de las hojas se enrollan hacia arriba. En casos más graves, terminan cayéndose y la planta muriendo.

¿Cómo tratar una clorosis en plantas de marihuana?

A veces, la clorosis férrica se soluciona simplemente asegurándose de que el pH del agua de riego y del sustrato se mantiene por debajo de 6.5. Este solo gesto, hace que la planta pueda asimilar el hierro disponible.

Cuando la carencia es grave o severa, conviene usar un quelato de hierro, que es un compuesto formado por la unión de un ion metálico, como en este caso el hierro, con una molécula orgánica que actúa como agente quelante. El agente quelante envuelve al ion metálico, formando una estructura estable y soluble en agua.

Un quelato de hierro lo podremos encontrar de varios tipos. Y la elección depende del rango de pH del suelo. Cada agente quelante tiene una afinidad específica por ciertos iones metálicos y un rango de estabilidad en términos de pH:

  • Fe-EDTA: es estable en un rango de pH entre 3 y 6. Aunque es el quelato más débil, se utiliza comúnmente en aplicaciones foliares.
  • Fe-DTPA: es estable en un rango de pH de 3 a 6.5. Este tipo es muy popular en cultivos que se desarrollan en sustrato, como tierra en macetas, ya que el pH en estos entornos suele estar por debajo de 6.5.
  • EDDHA: es un quelato estable en un rango de pH de 3 a 10. Se utiliza cuando el pH del suelo es superior a 6.5.

Una de las formas más rápidas y eficientes de corregir la clorosis férrica es mediante la aplicación de correctores foliares con alto contenido de hierro. Pero para evitar que lleguen a ese punto, no prives a tus plantas de marihuana una dieta completa y equilibrada desde el primer día, con un buen sustrato y un abono completo que incluya todo lo que necesitan, incluido el hierro.

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