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Cómo seleccionar la mejor de las planta madre

10 enero, 2022, 10:00 AM
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Si quieres aprender a seleccionar una planta madre de marihuana, no te pierdas este post. Con ello conseguirás convertirte en un profesional del cultivo.

La reproducción del cannabis

La marihuana es una planta que se puede reproducir de dos maneras diferentes. Una es de forma sexual, es decir cuando el polen de una flor masculina entra en contacto con los pistilos de una flor femenina.

Entonces se forma una semilla que cuando madura y se germina, da origen a una nueva planta. Es el sistema de reproducción más usado.

La otra forma es la asexual, en la que sólo se necesita un individuo. Generalmente se emplea una rama a la que se le fuerza a enraizar.

Dentro de la reproducción asexual las técnicas más empleadas son los esquejes y los acodos aéreos. Y la gran ventaja de un esqueje, es que es una copia exacta de su madre.

Heredará el mismo patrón de crecimiento, tendrá el mismo período de floración, y tanto el sabor como la potencia serán iguales.

Como sistema de reproducción de plantas no cabe duda de que es la más económica para el cultivador, puesto que un solo ejemplar nos proporcionará durante su vida una cantidad ilimitada de esquejes.

Y siempre con la ventaja de que antes de comenzar a cultivar, ya sabremos cual será el resultado final. ¿A quién no le ha pasado de cosechar una planta y que no ser lo que esperaba?

Y no necesariamente por ser una mala planta, si no porque sobre gustos personales nunca hay nada escrito. No a todos les gustan los típicos sabores incensados de las Haze, o a combustible de las Diesel, por ejemplo.

planta madre

Aspectos a tener en cuenta para seleccionar una planta madre

Contar con una buena planta madre y al gusto de cada uno, es siempre una gran ventaja para cualquier cultivador. Y tener varias, siempre será mucho mejor.

Para ello no hay otra solución que partir de semillas, germinando un gran número y seleccionando la mejor de todas ellas.

Parece fácil, pero muchos de sus rasgos no los descubriremos hasta que pasados varios meses la podamos degustar y comprobar sus efectos.

Famosos esquejes elite como UK Exidus Cheese, Critical Bilbo, Black Domina “La Barraca” o Amnesia Cordobesa, proceden de grandes selecciones donde en su conjunto, destacaron sobre sus hermanas.

A la hora de seleccionar una planta madre, el rasgo fundamental y que muy pocos cultivadores incluyen en la primera posición es su resistencia al hermafroditismo.

La marihuana es una planta que ante situaciones de estrés puede producir flores masculinas. El trabajo de los grandes breeders consiste en ofrecer plantas que ante estas situaciones se comporten de la manera más fiable.

Pero esto no exime de que la naturaleza no es una ciencia exacta. Sobre todo prestando atención en la fase de floración, no interesa conservar una planta que tienda a producir algún platanito o flor macho.

Otros aspectos como el vigor y rendimiento son fácilmente identificables durante el cultivo y los más importantes después de la resistencia al hermafroditismo.

La lógico siempre dirá que interesan sobre todo plantas vigorosas que no muestren problemas durante su crecimiento.

planta madre
Planta madre

En cuanto al rendimiento, tampoco las más productivas tienen por qué ser las mejores madres, pero sí se debe buscar un buen equilibrio entre calidad y cantidad.

Hay plantas de producción media mucho mejores que otras de producción XXL. Pero como decimos, los gustos siempre son muy personales.

Los siguientes dos aspectos más importantes no podremos valorarlos hasta finalizado el cultivo, que son la potencia y el sabor. Y volvemos a los gustos personales de cada uno.

Dentro de una selección nos podremos encontrar plantas con sabores bien diferenciados, así como con unos efectos más o menos intensos.

Con tiempo por delante para ir catando cogollos de cada planta, será fácil decantarse por la que de algún modo nos guste más que las otras.

Seguimos con otro aspecto a tener en cuenta, y es la rapidez de floración. Todos los cultivadores preferimos variedades que florezcan rápido, aunque lógicamente dependiendo de la genética, rápido pueden ser 12 semanas.

En variedades índicas la diferencia entre plantas hermanas puede ser de unos días. Pero en sativas de floración larga pueden ser 2 o 3 valiosas semanas la diferencia.

La producción de resina viene después. Las variedades más resinosas no siempre son las más potentes. Aunque sin duda una variedad completamente blanca es un aspecto muy positivo, pero siempre y cuando todos los anteriores se sitúan por encima.

Otro aspecto no menos importante es la estatura y comportamiento de una planta. En interior especialmente, interesan fenotipos que estiren poco en floración.

No tiene sentido seleccionar una planta madre que siempre cultivaremos en interior, y que tenga un comportamiento incontrolable.

Y finalizamos analizando detenidamente los cogollos, tanto en verde como en seco. Valoraremos el olor, la estructura floral y también el color.

Son igualmente rasgos que irán en los gustos personales de cada uno o incluso de sus necesidades. Variedades poco olorosas pueden ser una ventaja para los cultivadores de exterior, de cogollos aireados en climas húmedos…

planta madre
Elegir planta madre

Cómo seleccionar una planta madre

Lo primero, tocará germinar un buen número de semillas. Todo se basa en probabilidades, y a mayor cantidad de semillas, más probabilidades tendremos de encontrar una planta sobresaliente.

Pero también puede darse el caso de que esa planta la encontremos en un solo paquete de 3 o 5 semillas. La suerte también influirá mucho.

La identificación en cada momento de cada semillas es importantísimo. Y también anotaremos en una libreta cualquier dato que se pueda destacar. Desde la rapidez de germinación, el vigor, la distancia internodal…

Una vez que las plantas cuenten con un buen tamaño, debemos empezar a sacar esquejes de cada una. Haz los que consideres para asegurar al menos el enraizado de uno.

Procura que todos tengan el mismo tamaño, incluso que sean de la misma zona de la planta. Dependiendo de si escogemos una rama alta o baja, puede haber algún día de diferencia en el enraizado o en su vigor posterior.

Anota los que han sido los más rápidos en enraizar, mientras que en las plantas puedes comprobar la respuesta a podas y posterior ramificado.

Cuando las plantas ya tengan una estructura bien definida, se pueden valorar la distancia entre nudos, el crecimiento, la ramificación…

En definitiva, cualquier aspecto que llame la atención para bien o para mal, ayudarán en la decisión final para seleccionar una planta madre.

En cuanto comience la fase de floración, es donde más actividad tendremos valorando pequeños detalles. Y además que estos suelen ser más llamativos.

Densidad y volumen del cogollo, ratio cáliz/hoja, producción de tricomas, aromas, colores, rapidez de floración son los aspectos más importantes.

Pero es sólo cuando tengamos la hierba en los botes con un curado mínimo cuando llagará la hora de la decisión final.

Pueden ser necesarios varios días probando unas y otras para llegar a la conclusión de cual de todas nos gusta más para conservarla como planta madre.

Pero puede darse el caso de que no sólo una nos parece la mejor, sino que hay otra u otras también muy buenas. En este caso, buscaremos al menos que no tengan características muy similares entre sí.

Quizá cultivándolas más veces nos ayude a decantarnos por sólo una al vez aspectos que durante la selección pasamos por alto.

Conclusión

Seleccionar una planta madre nos asegura cosechas a nuestro gusto. Pero seleccionar una planta madre no es sólo basarse en su aspecto visual. Sólo cuando una planta destaque sobresalientemente en más del 90% de todos los aspectos, puede entonces considerarse una planta madre elite.

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