El aceite de cannabis cambia vidas

El componente del cannabis llamado cannabidiol o CBD es un potente anti-epileptico

Esta historia siempre tiene un componente triste, la de una madre que lucha por salvar a su hijo, pero son historias reales, historias de cada día. Son historias de gente común y de eventos desafortunados que le pueden ocurrir a cualquiera. Uno nunca piensa que su mayor alegría se puede convertir en una pesadilla pero para algunos esa pesadilla es realidad cuando ven a un ser querido sufrir. Muchos se quedan desesperados, pero algunas personas deciden tomar el poder en sus manos y no rendirse. Es el caso de una madre, Margarita y su hijo Carlos, en la Ciudad de México. Carlos y su madre son de los muchos que han tenido que buscar soluciones en lugares donde tradicionalmente no se ofrecen.

Carlos nació con epilepsia y desde joven sufre convulsiones y ataques epilépticos. Ahora con 15 años, su vida es ya un poco mejor desde que hace unos 3 años su madre Margarita pudo conseguir aceite de cannabis medicinal de los Estados Unidos. Fue muy complicada y costoso pero lo logro. Este aceite fue el único remedio que realmente calmaba sus crisis epilépticas, y ahora Carlos y Margarita están convencidos de que el aceite de cannabis salvó la vida a Carlos.

Vivía en silla de ruedas; no podía comer solo y no dormía bien. Ahora gracias al aceite de marihuana con el que trata su epilepsia puede gozar de una vida que antes no pensaba posible. Un camino complicado y doloroso para todos, el cannabis no fue la primera opción de Margarita. Ella tuvo que luchar para conseguir la mejor solución para su hijo después de años de verlo sufrir con el medicamento que le daban. Continuaban sus convulsiones y no paraban, no tenía mucha esperanza de que mejorase nunca; siempre estaban listos para huir al hospital ante cualquier crisis, y todo esto suponía en estrés enorme en toda la familia.

Grave ataque epiléptico

Así fue hasta que un día cuándo Carlos tuvo un ataque epiléptico extremadamente grave; Margarita no tuvo otra opción que conseguir aceite de CBD del cual había leído tanto, pero nunca quiso probar, por el estigma que tenía el cannabis y el miedo de causarle daño a su hijo. Con el permiso de su médico, empezó el camino para conseguir el aceite; tuvo que conseguir primera receta de su neurólogo y acudir al gobierno federal para pedir permiso de importación. Los costes del aceite eran muy elevados y pocas veces pudo conseguir su medicina; hasta alguna vez tuvo que traerlo a escondidas, algo no ha sugerido pero entendible bajo la circunstancia.

Falta de conocimientos y doctores especializados

Es desafortunado pero como el cannabis medicinal aún no es regulado y debidamente estudiado, faltan conocimientos y faltan doctores que sepan recetar y sugerir dosis adecuadas de cannabinoides. Es complicado mantener un nivel y ratio correcto de cannabinoides necesitados para tratar una condición sin estudios o experiencia.

En este caso, Carlos tuvo varias crisis de ataques epilépticos aun tomando el aceite de cannabis. Su madre Margarita entendió que fue por una tolerancia desarrollada a los canabinoides después de un exposición prolongada y, después de experimentar y montar sus propios cultivos, encontró la mejor manera de ayudar a su hijo. Encontró que interrumpiendo su consumo de aceite con pausas cada par de semanas podía mantener alejadas las crisis epilépticas. Al no sobre saturar receptores endocannabinoides, no se llegaría a desarrollar una tolerancia. Mezclando y rotando entre diferente variedades con diferentes terpenos y ratios de cannabinoides también ayudo mucho a mantener una tolerancia baja y así una mayor sensibilidad a los efectos positivos de la marihuana.

Hoy vive otra vida

Carlos hoy en día vive una otra vida, duerme mejor y sonríe mucho más. Ha sido una gran mejora en la calidad de vida de la familia y este caso ha ayudado a muchas otras familias a no rendirse y encontrar otras soluciones para sus hijos. En México esto aún es un poco complicado bajo las leyes y parece que para el futuro inmediato las cosas así continuarán; pero llegará al día inevitable, el gobierno no podrá negar la realidad: debe ya intervenir y ayudar a las familias necesitadas con lo que parece ser la planta más adecuada para ello.

 

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