El acodo aéreo, una alternativa a los esquejes

Es algo bastante habitual que una vez avanzado el cultivo nos pese no haber plantado alguna otra planta más. Una opción es el acodo aéreo

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Es algo bastante habitual que una vez avanzado el cultivo nos pese no haber plantado alguna otra planta más. O que por cualquier circunstancia hayamos tenido una baja reciente que todavía estamos a tiempo de sustituir. Una gran opción es sacar algún esqueje a las plantas que a estas alturas del año seguro tienen un buen tamaño. Lo más común es enraizar alguna rama que hayamos cortado, pero en nuestro post de hoy os hablaremos del no menos común pero muy efectivo acodo aéreo.

El acodo aéreo es un método de reproducción asexual o propagación vegetativa. Al igual que un esqueje, un injerto o una estaca, a partir de un fragmento de la planta, en este caso una rama, conseguiremos reproducir una nueva planta de iguales características. En el caso del acodo, consiste en enterrar una parte de la planta y esperar a que arraigue. Cuenta con la ventaja que mientras dure el proceso de enraizado, ésa rama seguirá recibiendo nutrientes de la planta, por lo que no cesará del todo su crecimiento como un esqueje.

APRENDE A HACER UN ACODO AÉREO

Lo primero, es seleccionar la planta y una buena rama. Al contrario de un esqueje, puedes optar por una rama con un buen grosor, además de larga. No tardará menos en enraizar y contarás con una planta enraizada de muy buen tamaño. Cabe destacar que no es una técnica con la que se obtenga un gran porcentaje de éxitos. Pero a nuestro favor, que la herida de la rama cicatrizará y con el tiempo se recuperará, el número de bajas es siempre muy bajo.

Envuelve un plástico en una sección del tallo de unos 3-4 cm, y después con una cinta americana, cinta aislante negra o similar, da varias vueltas. Con la humedad y oscuridad que se proporciona así se induce la transformación de la corteza en corteza sin cloropasto, que son las cortezas de la raíz o etiolada. Por su tipo, tenderá a permitir un mejor crecimiento de nuevas raíces. Es interesante aplicar algún tipo de gel enraizante en el corte.

A continuación, debes cubrir el corte con un sustrato para que se propaguen las raíces, además de asegurar cierta estanqueidad para mantener una humedad constante. Como sustrato puedes usar lana de roca por su comodidad, también un jijjy de turba si con cuidado lo cortas por un lado para introducir el tallo hasta el centro. Después puedes envolverlo con un plástico negro, tanto para mantener la humedad como para proporcionar oscuridad. También puedes usar varias capas de papel de aluminio.

Deja un pequeño agujerito en la zona superior para que se oxigene el sustrato y para añadir agua cuando sea preciso. Normalmente este método como decimos es más lento que los esquejes, aproximadamente unas dos semanas. Así que paciencia y esperar al menos esas dos semanas o incluso tres; luego quitar el envoltorio y comprobar si ya la rama cuenta con algunas raíces. Si es así, corta la rama por debajo la esa zona y ya puedes pasarla a una maceta con un buen sustrato.

También puedes saltarte los dos anteriores pasos si eres capaz de guiar la rama que pretendes enraizar y enterrar la zona del corte en una maceta en el suelo, siempre como no con un buen sustrato. Puedes cubrir el sustrato con bolas de arcilla, una buena capa de piedras o plástico negro para mantener una buena humedad. Tan pronto aparezca la primera raíz, ésta se extenderá rápidamente.

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