Un Estado de México ya se frota las manos

La liberación del cannabis en México va tomando forma gracias a un motor inmóvil que crece por contagio: el entusiasmo de empresarios y emprendedores. Así, al puñado de empresas que ya ofrecen sus productos derivados de la planta en los escaparates de mercados, tiendas y farmacias, se suman las ganas de aquellas regiones que tienen gran potencial para el cultivo.

Una de ellas es Oaxaca, una región asediada por el crimen organizado que se financia con el narcotráfico, y el segundo estado con más asesinatos de periodistas desde 2000, 15 en total, sólo superado por el vecino Veracruz, con 21. Sin embargo, en ese lodo, está creciendo una flor. O, mejor dicho, unas cuantas.

La producción de marihuana para uso medicinal e industrial, podría generar una importante inyección económica en beneficio de muchas comunidades de Oaxaca. Así lo creen, entre otros, el ingeniero agrónomo y especialista en horticultura tropical, Daniel Ramírez López, quien opinó en una entrevista a NVI Noticias que se necesita educar e informar a las comunidades que por años han sido marginadas por la siembra de la marihuana.

El cannabis ha estado presente en Oaxaca desde hace más de 400 años y a partir de los años 30 esta planta fue satanizada, cree el profesional, quien explicó que la prohibición originó que las comunidades la continuaran sembrando en secreto, haciéndola parte de su cultura como un vademécum local. “Debemos romper el tabú y empezar a educarnos en cannabis”, asume Ramírez López.

El especialista explicó que Estados Unidos ya cuenta con una industria consolidada del cannabis medicinal, donde uno de sus estados generó 970 millones de dólares a lo largo de 2015. En cambio, en Oaxaca se tiene un rezago de seis décadas y ahora puede buscarse calidad en producción. Los mexicanos corren con ventaja dado que las comunidades oaxaqueñas podrían tener tres cosechas al año, en comparación con Estados Unidos, cuyo clima no les permite tantas.

Istmo de Tehuantepec tiene un gran potencial con el cáñamo

De acuerdo con el Ing. Ramírez López, el Istmo de Tehuantepec tiene potencial para el cáñamo industrial,  donde de las semillas y la fibra pueden tener otros aprovechamientos, como la elaboración de papel, plásticos, cuerdas y textiles, entre otros. Así, con su bagazo sería posible elaborar hasta tabiques para construcción. El experto estimó que por cada hectárea de cáñamo se pueden hacer dos casas.

“Tenemos una industria pujante de cáñamo para exportación que salga del puerto de Salina Cruz y con la basura de esa producción se reconstruya Juchitán”, dijo.

Olga Sánchez Cordero es la figura a quien todos le prenden velas. No se trata de una santa, ni siquiera es una entidad. La mujer es la flamante jefa de gabinete del nuevo presidente Andrés Manuel López Obrador, y quien estampó su firma al proyecto de ley que ya se analiza en el congreso mexicano y que busca liberar a la planta.

El beneficio de la propuesta es para las comunidades, el Estado y para las personas que necesitan de tratamientos económicos para diferentes enfermedades como la glaucoma, los trastornos alimenticios, parkinson, alzheimer, cáncer, epilepsia o dolor crónico, entre otros, indicó el especialista.

Más Artículos
Colombia exportará cannabis a Alemania para fines medicinales
>