¿Fueron los Beatles una banda cannábica?

Son muchos los que relacionan al mítico conjunto The Beatles con las drogas, sobre todo, luego de dos producciones por demás lisérgicas: Yellow Submarine y Sargent Pepper Lonely Hearts

Son muchos los que relacionan al mítico conjunto The Beatles con las drogas, sobre todo, luego de dos producciones por demás lisérgicas: Yellow Submarine y Sargent Pepper Lonely Hearts.

Las reminiscencias psicodélicas hicieron que el imaginario popular una a los cuatro de Liverpool con sustancias alucinógenas.

Ellos sólo hablaron de cannabis. Todo inició el 28 de agosto de 1964, cuando Bob Dylan se reunió con el grupo en el Hotel Delmonico de Park Avenue, en Nueva York e invitó a los cuatro integrantes de la banda a fumar su primer porro.

Paul McCartney contó que durante aquella experiencia todos soltaron risas descontroladas y que momentos después, él percibió la música de una forma diferente, por lo que empezó a fumar continuamente.

El cuarteto de Liverpool habría consumido el mismo día que debía estar en el Palacio de Buckingham para recibir la Cruz de Miembro del Imperio Británico de manos de la propia reina de Inglaterra.

John Lennon afirmó que antes de este encuentro, los cuatro fumaron marihuana en uno de los baños del palacio pero George Harrison aseguró que recordaba haber fumado un cigarro y no marihuana.

El que nunca se arrepintió de reconocerlo fue Paul. El ex beatle, quien este martes cumplió 77 años, tuvo muchos problemas con la ley por su simpatía con el cannabis, sustancia que consumió durante 50 años.

En 1966, la reconocida agrupación lanzó la canción “Got to Get You Into My Life” (“Quiero que entres en mi vida”), como parte del disco “Revolver” y logró captar la atención de sus fans, quienes se mostraron inquietos por descubrir quien era la señorita de la que se hablaba en la letra.

Una década más tarde, exactamente en 1997, el cantante reveló en el libro de Barry Miles “Paul McCartney: Many Years From Now”, que la canción no hacía referencia a una persona.

La escribí cuando estaba sumergido en la marihuana. Siempre había sido un chico de clase trabajadora que no se drogaba, pero cuando empecé a consumirla, pareció que me sentaba muy bien. No parecía tener los efectos secundarios del alcohol y otras cosas, como las pastillas”, indicó.

“La marihuana me gustó. Nunca lo pasé mal con ella y me pareció que me abría la mente, literalmente. La canción habla sobre eso, no está dedicada a una persona en particular, sino a la marihuana. Lo que quiere decir es: ‘Voy a hacerlo, no es mala idea’”, añadió.

La cercanía de Paul McCartney con la marihuana provocó que este tuviera problemas con la ley en varias ocasiones y en diferentes partes del mundo. En 1972, McCartney se encontraba con su esposa Linda Eastman en Suecia y los dos fueron detenidos por poseer marihuana. Ambos fueron liberados tras pagar una multa de mil libras y en lugar de dejarla, el cantante sembró cannabis en su granja en Escocia.

En otra oportunidad en 1980, Paul McCartney fue de gira a Japón llevando 220 gramos encima y cuando aterrizó en la tierra de Yoko Ono, la policía local lo detuvo. McCartney entró en pánico tras enterarse que podría recibir de 8 a 11 años de cárcel por posesión de marihuana. Sin embargo, su esposa Linda Eastman pidió ayuda a su padre y este logró que librarse nuevamente. 

En 2012, el exbeatle anunció que dejó de fumar marihuana tras casi 50 años, luego que su hija Beatrice le pidiese que tenga más cuidado con su salud. “(La dejo ahora) porque no quiero dar mal ejemplo a mis hijos y nietos. Es por responsabilidad, y porque ya he tenido suficiente. Ahora, en vez de fumarme un canuto me bebo un vaso de vino o una buena margarita”, indicó.

El día de hoy, Paul McCartney cumple 77 años y lleva ya 7 años alejado de la marihuana.

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