La industria colombiana de cannabis sigue pendiente de la regulación

El área cultivada de flores ornamentales en Colombia es de 7.700 hectáreas y el de cannabis, apenas 342 menos. El desarrollo sólo necesita una regulación clara.

Colorado
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El área cultivada de flores ornamentales en Colombia es de 7.700 hectáreas y el de cannabis, apenas 342 menos. El desarrollo sólo necesita una regulación clara.

Así lo asegura Portafolio, que da cuenta de pérdidas de un 70 por ciento del valor de las acciones de las empresas.

Es que la pandemia ha dificultado la llegada de nuevos inversionistas.

Siendo una de las actividades exceptuadas desde los primeros decretos de aislamiento del Gobierno. La industria del cannabis ha recibido un menor impacto por la pandemia.

Sin embargo, representantes del segmento manifiestan que los problemas regulatorios de regulación aún permanecen.

“El sector está afectado desde antes de la pandemia debido a que una vez se dio la legalización, se creó una expectativa muy alta. Pero no se calculó correctamente el tiempo para desarrollar cada etapa”, resalta Eduardo Mayorga, CEO de Green Health Colombia.

“Esto llevó, en el último año, a pérdidas de hasta un 70 por ciento del valor de las acciones de las empresas que estaban en bolsa y no pudieron cumplir las metas”, añadió.

Según el empresario, el fenómeno bursátil junto con la pandemia ha dificultado la llegada de nuevos inversionistas a los proyectos y la expansión de la infraestructura.

Asosolcanna

Es por esto que en esta temporada, Asocolcanna, el gremio que reúne a las principales compañías del sector, continúa avanzando en la reforma del decreto 613 de 2017 con el fin de lograr una mayor agilización en los trámites para la regulación.

“En el cannabis se siguen presentando una serie de trámites burocráticos innecesarios”.

“Hemos dicho en varias oportunidades que es importante que el otorgamiento de cupos se haga similar a como se hace en sectores como el farmacéutico, que también manejan sustancias psicoactivas”.

“Allí la situación es más fácil, los laboratorios en la primera semana de enero tienen los cupos asignados”, dice Rodrigo Arcila, presidente de Asocolcanna.

Sumado a este, los empresarios coinciden en que los requisitos para la venta al exterior también es otro de los asuntos a tratar.

“En cuanto a las exportaciones, es fundamental que este ejercicio obedezca a los requerimientos sanitarios y regulatorios del país importador”.

“Esto elevaría la competitividad del sector y consolidaría la confiabilidad de nuestra oferta en los mercados internacionales”.

“En la medida en que la regulación nacional reconozca la importancia de establecer un mecanismo para exportar con mayor dinamismo, Colombia podrá empezar a posicionarse como un referente global”, agrega Lucas Nosiglia, presidente de Avicanna Latam.

Trabas a la exportación

Y es que, de acuerdo con el informe de septiembre del 2019 sobre la industria del cannabis medicinal en Colombia de Fedesarrollo, el 100 por ciento de las compañías del sector consideran que las trabas para la exportación son el principal riesgo de la industria, seguido de los cambios regulatorios que agrupan al 87 por ciento de estas firmas.

No obstante, el presidente de la agremiación dice que hay voluntad del Gobierno por avanzar en la consolidación de la industria.

De hecho en Procolombia afirman que “Colombia está llamada a ser un jugador clave en la industria mundial del cannabis medicinal y científico. El país tiene una vocación exportadora por lo cual el Gobierno busca que se convierta en un hub de exportaciones”.

Pero pese a las disposiciones de las partes los problemas se mantienen.

LOS AVANCES

A pesar de las cosas por mejorar, la industria del cannabis ha tenido importantes avances durante la crisis del coronavirus.

En marzo, Khiron se convirtió en la primera compañía en recibir el aval para la fabricación de fórmulas magistrales a base de cannabis en el país. Hecho que le permitió dos meses después, comercializar productos de cannabis con altas concentraciones de THC en Colombia.

“Estos hitos que nos llenan de orgullo se traducen en que por fin, luego de tres años de trabajo mancomunado con los diversos entes regulatorios y cumplimiento con todos los requisitos de calidad y normativos, logramos que el producto de cannabis medicinal ya esté a disposición de los pacientes”, manifiesta Álvaro Torres, cofundador y CEO de Khiron Life Sciences Corp.

En el caso de Green Health Colombia, cumpliendo todos los protocolos de bioseguridad se logró finalizar con éxito la evaluación agronómica. Y el registro ante el ICA de las primeras ocho genéticas adaptadas en Santander.

“Durante el aislamiento desarrollamos una alianza estratégica con Foliumend, una empresa ubicada en Nemocón, Cundinamarca. Y que nos permitió adelantar nuestro cronograma de producción para tener hoy nuestros primeros litros de Extracto de CBD en inventario, certificados en el laboratorio Empiria de Medellín”, resaltó Mayorga.

Actividad positiva

Mientras tanto, Nosiglia, el presidente de Avicanna Latam, apunta que la actividad en los últimos meses ha sido positiva.

“Además de haber logrado a inicios de mayo la primera exportación de semillas de cáñamo desde Colombia, con la que se abrió la puerta a nuevas exportaciones de mayor escala; hemos podido concretar ventas de cannabinoides aislados para clientes locales y del exterior, constituyendo el primer paso para establecer vínculos comerciales de largo plazo”.

Finalmente, es importante anotar que, de acuerdo con el informe de Fedesarrollo, antes de la pandemia la mayoría de los empresarios del sector en Colombia esperaban aumentar este año su inversión en más de un 50 por ciento frente a lo invertido en el 2019.

Además, el estimativo de crecimiento para el mercado global era pasar de 7 por ciento en 2018 a 44 por ciento en 2025.

Pendiente de regulación.

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