Mousse de chocolate y cannabis

La mousse más famosa es la de chocolate y la de limón. Pero una mousse admite cualquier tipo de fruta, café o licor.

La mousse, palabra francesa que se traduce como “espuma”, es un postre típico francés. Como su nombre hace intuir, se trata de un dulce con textura espumosa y consistente. Ésto se consigue gracias a las claras de huevo, su ingrediente principal, que al montar a punto de nieve se llena de minúsculas burbujas y que permanecerán asentadas en el interior del postre.

La mousse más famosa es la de chocolate y la de limón. Pero una mousse admite cualquier tipo de fruta, café o licor. Y desde hace unos años no sólo se trata de un postre, sino también de un plato salado como las mousse de pescado, queso, patés, verduras y hasta donde alcance la imaginación.

Como es habitual en esta sección, adaptamos todo tipo de recetas añadiéndoles nuestra planta preferida. Es una diferente y menos habitual manera de disfrutar de los efectos del cannabis, y muy interesante para aquellos consumidores tanto diarios como ocasionales que buscan métodos alterativos a fumar o vapear. Porque existen recetas muy variadas sin tener que recurrir siempre a las típicas galletas o bizcocho, deliciosos pero que se hacen monótonos.

INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS

  • 1-2 gramos de cannabis
  • 150 gr de chocolate en tableta para postres (70% cacao)
  • 50 gr de mantequilla sin sal
  • 2 huevos
  • Azúcar (opcional y al gusto, ya que el chocolate ya suele llevar bastante)
  • 1 pizca de sal

PREPARACIÓN MUS DE CHOCOLATE Y CANNABIS

Antes de nada, comentar que existen dos opciones. O bien con éstos ingredientes que usaremos, en cuyo caso conseguiremos un sabor a chocolate más intenso. O bien sustituyendo la mantequilla por nata o crema de leche, con lo que conseguiríamos un sabor más suave y similar a un chocolate con leche.

Lo primero, como siempre, es integrar el cannabis a la receta. En este caso contamos con mantequilla, que pondremos en un pequeño recipiente de metal o vidrio, y al baño maría, es decir dentro de una olla con un par de dedos de agua. Añadimos el cannabis triturado y dejamos que se cocine durante unos 30-40 minutos a fuego lento.

Pasado este tiempo, colamos usando un filtro de café para retirar la materia vegetal y quedarnos únicamente con la mantequilla que contiene todos los cannabinoides. El mismo recipiente lo puedes usar para añadir el chocolate partido en pequeñas porciones, y a continuación la mantequilla cannábica, volviendo a calentar al baño maría para derretir el chocolate y mezclar bien ambos ingredientes.

Cuando tengamos una masa homogénea, añade tan sólo las yemas de los dos huevos, reservando de momento las claras. Si tienes pensado añadir más azúcar, éste sería buen momento, ya que el calor residual del chocolate y la mantequilla ayudarán a que se diluyan los pequeños cristales. Mezcla bien todo y deja que vaya enfriando.

En un recipiente grande, añade las claras de los huevos, una pizca de sal y móntalas al punto de nieve. Puedes usar una batidora con varillas, aunque siempre a mano quedará una mousse más esponjosa. También hace falta más esfuerzo, paciencia y el posterior cansancio de brazo.

Las claras estarán montadas, cuando al darle la vuelta al recipiente permanecen en éste y no se caen. No hagas la prueba si no te fías de que estén bien montadas. Puedes también clavar un tenedor, y si éste se mantiene en pie, las claras estarán perfectamente montadas.

Añade sobre nuestro merengue el chocolate con la mantequilla cannábica y los huevos. Y con la ayuda de una lengua pastelera o unas varillas, vete mezclando lentamente y con movimientos envolventes. No queremos que las burbujas de las claras se rompan y se pierda la esponjosidad.

Sólo nos queda llenar 4 u 8 recipientes con nuestra mousse de chocolate y cannabis, y meterlos en el frigorífico para que terminen de enfriar y adquirir consistencia durante al menos dos horas. Es un postre que se toma siempre frío y que nos hará volar durante un buen rato.

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