Poda RIB o “quemado de los cogollos”

Normalmente las técnicas de cultivo se realizan a plantas de cannabis en crecimiento. Y generalmente se tratan de podas o guiados con el fin de aumentar los rendimientos. Una de las excepciones es la conocida como poda RIB o acrónimo de “Ready I burn”, que podría traducirse como “en efecto, la quemé”. Y como tantas otras técnicas de cultivo, surgió de manera accidental.

Quien haya cultivado cannabis en interior, habrá sufrido con ciertas variedades de crecimiento excesivo que se aproximan a la iluminación peligrosamente. Lo normal en estos casos es que las puntas de las plantas sufran quemaduras. Si ocurre durante la fase de crecimiento, la solución pasa por realizar alguna poda o guiado, suprimendo la apical quemada y corrigiendo la distancia a las lámparas.

Pero en cambio si sucede en floración y le ocurre a algún cogollo, cualquier puede comprobar como ese cogollo experimenta una refloración. Ésto consiste en un incremento masivo de nuevos cálices a partir de la zona quemada. Esta observación llevó a algún cultivador a experimentar, llegando a perfeccionarla y hacerla famosa desde hace ya algunos años.

Como decimos, es una técnica que se realiza en la fase de floración. Y atrevida, ya que muchos cultivadores se muestran reticentes a estresar la planta de ese modo en una fase tan crucial. Se puede realizar de dos maneras. Una es quemando ligeramente los cogollos con un mechero, y la otra pellizcando con las uñas los cálices exteriores de los cogollos, además de todas las hojillas.

En esta fase todos los niveles hormonales se encuentran disparados y la planta se centra en la fabricación de órganos sexuales. Cuando la floración se estabiliza de nuevo, las señales hormonales indican a la planta el comienzo de la senectud, por lo que a partir de ese momento sólo se producirán flores con ausencia de total de hojas.

Cabe destacar que las mejores variedades para esta técnica son híbridos índica/sativa con una floración de 9-11 semanas. En variedades de floración más corta, no dará tiempo a que la refloración se complete. Y los resultados no sean los esperados. Y por otro lado las sativas son más propensas a producir alguna flor macho debido al estrés.

Optimizar rendimientos

Para optimizar los rendimientos, lo mejor es comenzar podando en crecimiento la planta o las plantas a la que decidamos hacer la poda RIB. Se puede optar por SCROG, Main Lining, Cropping… el objetivo es conseguir un gran número de apicales. Una vez pasada la planta o las plantas a floración, debemos esperar a que lleguen a mitad de esta fase. Por ejemplo en variedades de 10 semana de floración, haremos la poda RIB en la semana 5ª.

El modo de proceder es muy simple. Con la ayuda de un mechero con cuente con una buena llama, vamos quemando superficialmente los cogollos. Además de los pelillos o pistilos, interesa quemar zonas verdes. Pero siempre con cuidado de no quemar en exceso. También se puede usar un algodón empapado en alcohol, siempre con mucha precaución. O directamente pellizcando con las uñas el exterior de los cogollos como ya hemos comentado.

Ésto conseguirá activar las hormonas, que rápidamente reaccionarán repoblando de manera sorprendente estas zonas afectadas. Una vez recuperada, para lo que invertirá unos 5-7 días, la planta continuará la floración con total normalidad. El período de floración tiende a alargarse un poco más, pero esos días extra valdrán la pena en cuanto a rendimientos obtenidos.

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