Punto de partida para el cultivo de cannabis en Ecuador

Hemos insistido en LaMarihuana acerca del potencial de Ecuador para convertirse en un poderoso jugador de la industria en los próximos meses.

Ecuador

Hemos insistido en LaMarihuana acerca del potencial de Ecuador para convertirse en un poderoso jugador de la industria en los próximos meses.

El desarrollo que se inició a la sombra del de Colombia y escuchando a los países pioneros tiene un punto a favor: la chance de exportar flor seca.

Ahora, el diario El Universo refleja el histórico punto de partida: con la emisión de licencias se autorizará el cultivo de cannabis en Ecuador.

La ruta que seguirá Ecuador para la siembra y cultivo del cannabis con fines industriales y medicinales está casi definida en una regulación que prepara el Ministerio de Agricultura.

El plazo para tener el marco normativo vence en octubre.

Ese día se cumplen los 120 días de la vigencia de las reformas que despenalizan el cultivo del cannabis.

Sin embargo, el Ministerio pretende emitirlo antes, pues se están revisando detalles.

La reglamentación apunta a regular dos variedades de cannabis: el cáñamo de uso industrial y el cannabis no psicoactivo.

El primero se destina para fines industriales, como textiles, celulosa para papel, piezas plásticas, mientras que el segundo se requiere en el sector farmacéutico y cosmético.

Ecuador aprobó el cultivo y producción del cáñamo con un contenido inferior al uno por ciento de tetrahidrocannabinol (THC).

Es decir, busca aprovechar las propiedades industriales y no recreativas.

REQUISITOS

Andrés Luque, subsecretario de Producción Agrícola del Ministerio de Agricultura, señala que para entrar y ejercer esta actividad se requerirá tener una licencia.

Estas se emitirán para distintas etapas: importación y producción de semillas, siembra y cultivo, banco de germoplasma, procesamiento e industrialización, y exportación y comercialización de biomasa o aceite.

Y no cualquiera podrá entrar al negocio y obtener una licencia.

Dentro del reglamento se contempla que los interesados presenten un plan de negocios y el origen de fondos para el proyecto.

Además, georreferencialización del lote, detalles de la finalidad de la producción y el mercado.

Por último, el postulante deberá tener personería jurídica.

Para esta normativa, Ecuador ha estado analizando los casos de Uruguay, Colombia y Estados Unidos, para tratar de evitar problemas que se han generado.

En Colombia, por ejemplo, hubo empresas que obtuvieron licencias y luego las vendieron.

Luque indica que se quiere promover una normativa productiva y no especulativa.

Así, en la normativa ecuatoriana no se quiere permitir la transferencia de licencias si se vende la compañía.

Abogados que siguen el tema de la despenalización del cannabis han sugerido que se incluya una excepción en ese aspecto.

Este apunta a que se permita la trasferencia cuando haya una fusión o adquisición de la empresa después de los cinco años de operación.

Cecilia Falconí, socia del estudio Falconí Puig, que ha trabajado con la Cámara de Comercio de Quito en este tema, señala que en esta nueva industria se necesita de seguridad jurídica y estabilidad normativa, porque atraer inversiones a Ecuador no es fácil.

Al tratarse de un nuevo mercado, el cultivo de cannabis tendrá sus riesgos, sobre todo por la genética que se deberá probar y adaptar inicialmente en Ecuador.

En España, la genética del cannabis de uso industrial oscila entre 80 y 100 dólares por hectárea.

El cannabis no psicoactivo demanda una genética de un dólar por semilla.

Los ciclos de producción podrían ser más largos en la Sierra y más cortos en la Costa.

CANNABIS Y ARÁNDANOS

Luque asegura que la idea es que el cannabis a mediano y largo plazo pueda usarse como una alternativa de reconversión de cultivos en sectores como el florícola y cañicultor.

Los floricultores, golpeados por la crisis del covid-19, tendrían cierta ventaja de migrar a ese cultivo debido a que podrían usar la infraestructura que poseen, como los invernaderos.

Klaus Graetzer, floricultor y miembro del directorio de Expoflores, explica que por la crisis en el sector hay quienes se han mostrado interesados en explorar alternativas como el cannabis y arándanos, pero sería de manera paulatina y no de inmediato.

Él afirma que ven un mayor potencial en el cannabis no psicoactivo porque no se requiere de tantas extensiones de tierra como el cáñamo industrial.

Graetzer dice que hay que esperar cómo se define el tema del hectareaje.

En el cannabis no psicoactivo, Uruguay, por ejemplo, tiene licencias para 1.000 hectáreas, pero solo se han sembrado 800.

El Ministerio de Agricultura señala que el tema de hectareaje es lo que está por concretarse.

AUTOCULTIVO SIN LICENCIAS

El fenotipo (rasgos y características) de las plantas del cannabis no psicoactivo es simIlar al cannabis psicoactivo (marihuana).

Estas son plantas más bajas que el cáñamo industrial.

De allí que la regulación que prepara el Ministerio de Agricultura va enfocada a los fines industriales más que al autocultivo, es decir, en el patio de una casa, a escala menor.

El ministerio no tendría la capacidad ni podría llevar una inspección de casa en casa a las personas que quieran licencias para estos fines.

NO PSICOACTIVO

Las autoridades del Ministerio de Agricultura estiman que inicialmente Ecuador podría empezar con 200 hectáreas de cannabis no psicoactivo.

Estos cultivos pueden ser en cielo abierto o en invernadero.

El primero se usa para biomasa para extracción de aceite y se emplea en densidades de 2.000 a 5.000 plantas por hectárea.

El cultivo que se hace en invernadero se suele usar para extractos de grados farmacéuticos y cosmética, como materia prima para productos capilares.

INDUSTRIAL

Las proyecciones son mayores para el cáñamo de uso industrial.

El Ministerio de Agricultura proyecta que en los próximos 10 a 15 años se pueden tener de 40.000 a 50.000 hectáreas.

Las plantas de esta variedad son más rústicas y altas con una genética más económica.

Es extensivo y mecanizable. Se cree que es ideal para climas como la Costa. Esta variedad se usa para fines industriales.

El principal mercado para el cannabis no psicoactivo es Estados Unidos. China demanda más el cáñamo industrial.

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