¿Qué son los micro-ácaros y qué daños causan al cannabis?

Los micro-ácaros son unos ácaros de menor tamaño que la típica araña roja. Y a diferencia de ésta, no se pueden apreciar a simple vista, pero sí se aprecian los daños que causan.

Generalmente cuando hablamos de ácaros en cultivos de cannabis, la araña roja se nos viene de inmediato a la cabeza. Pero son tan comunes y perjudiciales los micro-ácaros, unos ácaros de menor tamaño que la típica araña roja. Y a diferencia de ésta, no se pueden apreciar a simple vista, pero sí se aprecian los daños que causan.

El micro-ácaro o Polyphagotarsonemus latus, también llamado ácaro amarillo o araña blanca, tiene un tamaño entre 2 y 3 veces inferior al de una araña roja, entre 0,1 y 0,2 mm. Es necesaria una lupa de gran aumento o un microscopio para poder ver su actividad en la planta. A diferencia de la araña roja, no teje telas.

CICLO BIOLÓGICO

Su ciclo biológico comienza con las hembras poniendo huevos generalmente en el envés de las hojas. Los huevos son ovalados, alargados y de un tamaño relativamente grande comparado con los adultos, unos 0,07 mm. Son de color transparente y los cubren numerosos puntos blancos.

A los 2-3 días, los huevos eclosionan y nacen las larvas que poseen 3 pares de patas, que a diferencia de los adultos que sólo tienen 2 pares. Tras su tercer estadio larval, ésta permanece en su cutícula hasta que pasados otros 2-3 días, emerge como adulto. En este momento, los machos se aparean con las hembras recién adultas y comienza un nuevo ciclo.

SÍNTOMAS Y DAÑOS DE LOS MICRO-ÁCAROS

Los síntomas son similares a los que causan los virus. Los micro-ácaros sienten predilección por las zonas jóvenes de las plantas, es decir las puntas de crecimiento. No está claro como funciona el mecanismo de deformación que causan. Posiblemente sea por succionar el contenido de las células vegetales y al mismo tiempo segregar algunas sustancias que dificultan el crecimiento de esa zona.

Se suelen alimentar en las hojas y especialmente en su base. Debido a ésto, las hojas se tornar lentamente de un color marrón y los bordes se enrollan. Éste es sin duda el principal síntoma que encontraremos. En caso de plagas severas, las puntas de las plantas adquieren un aspecto deforme, con hojas retorcidas y de tacto acorchado. Estas zonas podrían llegar a morir.

El tejido acorchado también puede desarrollarse en los cogollos si la planta está en floración. Y cada vez que se van muriendo más células perforadas de las hojas, aparecerán más y más manchas acorchadas y deformes. Debido a la rapidez en completar su ciclo biológico, una pequeña plaga en pocos días puede convertirse en una gran plaga difícil de controlar, y que ya ha causado un gran daño.

Los micro-ácaros pueden llegar a un cultivo de muchas maneras. Desde trasportados por el viento, como a través del suelo e incluso usando otros insectos para su transporte. Desde abejas hasta trips que se posan en una planta con micro-ácaros, los cuales aprovechan para aferrarse a sus patas al más puro estilo polizón. En algunos estudios realizados, se han llegado a contar una media de 17 micro-ácaros adheridos a mosca blanca.

CONTROL Y TRATAMIENTO

La prevención es como siempre la mejor arma contra todo tipo de plaga. Inspecciona los árboles de tu entorno, y busca en sus puntas de crecimiento hojas enrolladas y deformes. Es el mejor síntoma para saber si tu zona es tendente a esta plaga. El uso regular de preventivos, desde aceite de neem y jabón potásico, hasta azufre micronizado, es una buena opción, tanto en nuestras plantas como en árboles cercanos atacados.

En caso de tener una plaga instalada, lo mejor es recurrir inmediatamente a un acaricida específico. Incluso sería mejor usar dos diferentes intercalando aplicaciones para que no creen tolerancia a un único compuesto. La lucha biológica es una opción muy a tener en cuenta. Por ejemplo el ácaro depredador Amblyseius californicus es eficaz contra araña roja pero también contra microácaros.

También podemos salvar la situación si conseguimos bajar la humedad hasta el 30%, lo que impediría la eclosión de los huevos y el desarrollo de las ninfas. Temperaturas inferiores a 14º también dificultan la eclosión de los huevos. Agua muy fría pulverizada a primeras horas del día en el envés de las hojas, no eliminará la plaga, pero sí frenará su avance mientras tomamos otras medidas más efectivas.

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