Técnicas de cultivo avanzadas: el lollipopping

El lollipopping es una técnica de cultivo avanzada. Su traducción del inglés significa “piruletas” y básicamente consiste en defoliar las plantas. Puede que de ahí venga su nombre, ya que el tallo de la planta se mostraría desnudo como un palo, concentrando la actividad vegetal en la parte alta. Es además una técnica que se puede aplicar a otras como el SCROG, Main Lining o Super Cropping.

Es una técnica que es principalmente usada en cultivos en interior. Como siempre, hay partidarios de realizarla, mientras que otros afirman que puede ser contraproducente. En interior el poder de penetración es limitado y la producción siempre se concentra en las zonas altas. Todo lo que quede a unos 30-40cm de la apical de la planta recibirá mucho menos flujo luminoso.

Es por ello que en interior sobretodo interesan plantas de pequeñas estatura, ya que no tiene sentido tener una planta de 120cm que concentre la producción en la parte alta, mientras que 2/3 de ella tendrá un rendimiento pobre. Además en interior puede llegar un momento en que las apicales y sus grandes hojas creen una pantalla que impida que la luz literalmente no penetre en las zonas medias y bajas.

Así que por un lado nos encontramos con un montón de hojas que no cumplirán óptimamente su función, y unas ramas que producirán unos cogollos de pequeño tamaño. Todo ello si lo eliminamos, estaremos potenciando el desarrollo de nuevas hojas y ramas en la zona alta, que realmente es la que nos interesa y donde se concentrará toda la producción. Pero por otro lado toda hoja es importante como almacén de nutrientes y eliminarlas es un posible factor de estrés.

¿CÓMO SE HACE EL LOLLIPOPPING?

Lo ideal, es observar el cultivo cuando la lámpara está encendida buscando esas zonas sombreadas que pretendemos eliminar. Las ramas inferiores de las plantas son las primeras que conviene eleminar, ya que sólo estarán retrasando el desarrollo de las ramas superiores.

Las ramas de las zonas medias y altas, también debemos prepararlas, respetando únicamente la apical y eliminando los brotes inferiores. Así conseguiremos darle el empuje suficiente para que alcance una zona alta y pueda disfrutar de una buena iluminación.

Los cultivadores que dominan esta técnica, generalmente dejan limpios el tallo y ramas por debajo del tercer y cuarto brote. Si no lo tienes claro, hazlo poco a poco, siempre comprobando tras cada poda cual es el resultado. Aléjate un poco del armario y busca zonas sombreadas que puedas eliminar.

Una vez se realiza la poda inicial y que generalmente es la más drástica, se deben ir eliminado las ramas secundarias. Ésto ayudará a reducir aún más el follaje y que la planta deje de concentrar su energía en ellas y se potencia el desarrollo de las zonas altas.

 

Más Artículos
Cómo tratar los malos olores en el cultivo de cannabis en interior
>