Uruguay arrebata 25 millones de dólares al narco

Todos los miedos que una sociedad puede tener a la hora de despenalizar la marihuana deberían de terminarse al ver el ejemplo uruguayo.

La experiencia que comenzó en 2013, con la total liberación de la planta, la semilla y la sustancia, ha puesto al pequeño país de América del Sur ante los ojos de todos.

El mundo entero ha hablado de Uruguay y fueron muchos los que plantearon una potencial explosión del consumo y un crecimiento aparejado de la violencia.

Sin embargo, los resultados son otros. Montevideo Portal informó que desde su implementación, la regulación del cannabis arrebató unos 25 millones de dólares al crimen organizado que se nutre del narcotráfico.

Así lo estima la Junta Nacional de Drogas, a cinco años del inicio de la regulación del mercado de a marihuana.

“Estimamos que se ha evitado que más de 25 millones de dólares fueran a parar a manos de organizaciones de narcotráfico, si tomamos en cuenta el valor de los cultivos domésticos autorizado, los clubes de membresía y los cultivos destinados a la venta en farmacias”, explicó Diego Olivera, secretario general de la Junta Nacional de Drogas, en declaraciones al noticiero Informe Nacional, emitido por Radio Uruguay.

Además de significar “un golpe económico al narcotráfico”, Olivera recordó que la marihuana que se comercializa por las vías legales es “cualitativamente diferente” a la que circula ilegalmente.

Y si bien esto no significa que no sea perniciosa para la salud, no presenta los mismos riegos que “la marihuana de mala calidad” que se vende en el mercado clandestino.

El funcionario estimó que cerca del 50% de la marihuana que se consume hoy en el país se obtiene de manera legal.

La franja de edad de mayor consumo se sitúa entre los 19 y 25 años.

Olivera apuntó que así ha sido históricamente, pero ahora, “creció una franja de mayores de 45 años”, aunque detalla que puede tratarse de gente que ya consumía antes de la regulación, pero que ésta le generó un clima de confianza para admitirlo en una encuesta.

“La regulación nos permite mayores garantías para impedir el acceso por debajo de los 18 años. Eso no se logra de la noche a la mañana, pero la regulación genera mejores salvaguardadas para evitarlo”, sostuvo.

El control de todo esto está en manos del Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA). Esta institución, dependiente del Gobierno de Uruguay, también ha venido calculando el impacto que la legalización de la marihuana ha tenido.

Daño colateral

Esto, en cambio, ha generado un daño colateral: la violencia. Los homicidios. Muertes asociadas a ajustes de cuentas entre los narcos, desesperados porque están perdiendo el negocio.

En el primer semestre de 2018, que son los últimos datos oficiales publicados hasta la fecha, en Uruguay aumentaron 66% los asesinatos. Hubo un total de 218, de los cuales 98 están relacionadas al narcotráfico, según el Ministerio del Interior.

Mientras el Gobierno refuerza las medidas de seguridad, siguen mirando al futuro con optimismo. Porque además de quitarle negocio al narcotráfico, están consiguiendo más ingresos para los uruguayos.

Que haya empresas de marihuana operando de manera legal, significa que el tejido productivo del país se amplía. También la capacidad recaudatoria del Estado gracias a los mayores aportes fiscales. De 1,7 millones de dólares en 2018, según cifras oficiales.

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