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Las plantas de marihuana de cultivo exterior están en estas fechas en fase de crecimiento, por eso queremos daros unas indicaciones sobre cómo abonar y estimular las plantas en este periodo.

Mientras que la mayoría de los cultivadores se limitan a comprar algún tipo de sustrato y, como mucho, añadirle abono al agua de riego, en Diosa Planta (tras una larga experiencia trabajando en sector del growshop en Galicia) pensamos que si se quieren conseguir los mejores resultados, hay que ir un poco más allá. La marihuana es capaz de absorber una gran cantidad de nutrientes y si los tiene a su alcance, su crecimiento será espectacular:

1º – Alimentar y dar vida al suelo. Es importante añadir humus de lombriz a la mezcla de turba que se vaya a usar (10 litros de humus por cada 50 litros de turba), ya que suelen venir muy poco abonadas aunque estén pre-fertilizadas. Cuando el cultivo se va a realizar en exterior, debe hacerse un agujero lo más grande posible (de hasta 1 m3) y rellenarlo con esta mezcla. Además de eso es altamente recomendable aportar vida al sustrato con microorganismos, como bacterias y hongos, que protegen las plantas de plagas, les ayudan a procesar los fertilizantes con mayor eficacia y pueden mejorar notablemente el resultado, no solo de la fase de crecimiento, si no delrendimiento total de la cosecha.

2º – Utilizar abonos líquidos de crecimiento y estimuladores de raíces. Puedes optar por cualquier marca, cada una tiene su línea de abonos y aditivos para raíces. Puedes optar por abonos orgánicos o minerales y lo mismo ocurre con los estimuladores, que pueden ser biológicos o de síntesis.

3º – Realizar fertilizaciones foliares semanales. Las fertilizaciones foliares

con humus líquido de lombriz, o con cualquiera de los muchos sprays foliares que se encuentran en el mercado, aseguran el desarrollo de una gran cantidad de brotes mientras nuestras plantas están en crecimiento.

También es muy recomendable fumigar de vez en cuando con algún producto a base de ortiga y cola de caballo para fortalecer las paredes celulares y prevenir la aparición de hongos nocivos. Fuente Diosa Planta

 

 

 

 

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Cocos A&B es un abono básico biomineral fuertemente concentrado para utilizar en las fases de crecimiento y floración de la planta. Este abono liquido es fácil de utilizar y proporciona una fertilización balanceada para obtener un resultado óptimo. Cocos A&B fue especialmente desarrollado para el cultivo en todo tipo de sustratos amortiguados con coco, y es de aplicación universal.

-Nutrientes fácilmente absorbibles sobre un amplio rango de ph

-No produce cristalización en tanque fertilizante

-Fuertemente concentrado, por tanto económico en el uso

-idóneo para todo tipo de sistemas de riego

Uso y dosificación

Añadir como máximo 4 ml de Cocos A por 1 litro de agua (1: 250)

Por cada dosis de Cocos A, añade una misma cantidad de Cocos B.

Utiliza la combinación de Cocos A y Cocos B en cada riego

Envase

Botellas/Garrafas de 1,5 y 10 litros

Consejos de Plagron

-Proporciona una cantidasd suficiente de aqgua para provocar un drenaje diario de 10-25%

-La incorporación de ácidos húmicos y fúlvicos incremente el vigor de las raíces y estimula aún más la floración.

Compar Cocos A y B de Plagron

 

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Kulvic 40 Rizhum

El éxito de nuestras plantas está muy ligado a un buen cuidado de todos los aspectos que influyen en este fin. No escatimar en buenos productos puede ser la clave de una futura gran producción y en este caso, Kulvic 40, puede ser nuestro gran aliado y nuestro secreto

Se trata de una disolución estable de materia orgánica de origen vegetal. La presencia de un alto contenido de esta matriz orgánica convierte a KULVIC 40 en un producto capaz de ejercer una acción bioestimulante del cultivo además de mejorar las características físico-químicas del suelo.

Aplicaciones:

Su aplicación está concebida para estructurar el suelo, favoreciendo la retención de agua y la complejación de cationes bloqueados en el suelo, es decir, a mejorar las características físico-químicas del mismo, por lo que contribuye indirectamente a la nutrición de la planta, en base a elementos nutricionales secundarios y microelementos. Por ello conduce a un considerable aumento del sistema radicular y de la parte aérea de la planta. Así mismo resulta un buen coadyuvante para la desalinización de suelos.

Recomendaciones de uso
Hortícolas, plantas ornamentales, frutales y césped.

Dosis y modo de empleo
Aplicación por riego: 5 – 10 ml/L, realizar aplicaciones cada 7 – 30 días en función de la duración del ciclo de cultivo.
Aplicar solo en el caso de cultivo en campo (no en maceta).

Modo de acción
Absorción radicular.

Principales materias primas
Materia orgánica vegetal.

Mención y tipo de fertilizante
ABONO ORGÁNICO. Abono orgánico NK líquido de origen vegetal.

Compatibilidades
No debe mezclarse con aceites minerales, ni de pH extremos.

Plazo de seguridad: 0 días.

Formatos: 1L y 5L.

Composición
– Materia Orgánica Total: (45,0% p/p)
– Extracto Húmico Total:  (40.0% p/p)
– Ácidos Húmicos:  (4,0% p/p)
– Ácidos Fúlvicos:  (36,0% p/p)
– Nitrógeno Total (Orgánico):  5,0% p/p
– Potasio (K2O): 3,0% p/p
– pH: 4 – 5
– Densidad: 1,23 g/ml

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Iguana Juice Grow es una poderosa mezcla de elementos orgánicos que estimula en tus plantas el desarrollo de ramas fuertes, un sistema radicular grande y sano.

Advanced Nutrients vuelve a sorprendernos con un nuevo y completo fertilizante líquido muy concentrado, diseñado para el crecimiento optimo de todo tipo de plantas en especial para las productoras de resinas y aceites esenciales o plantas medicinales de gran valor. Este poderoso fertilizante líquido es 100% orgánico y totalmente soluble.

Para su elaboración, se ha utilizado como base, pescado fresco de las cristalinas aguas del Pacífico Norte; con más de 70 macro y micro nutrientes diferentes, vitaminas, humus de lombriz, guano de aves marinas y de murciélago, extractos de krill (pequeños crustaceos del que se alimentan las ballenas y otros cetáceos), extractos (en frío) de yuca y alfalfa y diferentes tipos de cenizas volcánicas puras.

La cantidad de materia orgánica en una sola botella de IGUANA GROW, supera hasta en 15 veces la cantidad utilizada por cualquier otro fabricante de abonos orgánicos. Durante cuidadosas pruebas de cultivo obtuvimos rendimientos impresionantes, superando incluso a los obtenidos con nuestra legendaria fórmula de 2 componentes. IGUANA GROW vence con autoridad a otros fertilizantes orgánicos de la competencia. Esta poderosa mezcla de elementos orgánicos produce mejor crecimiento de tallos centrales y ramas laterales, desarrolla una enorme masa radicular en muy poco tiempo y robustece a la planta en general para la floración, preparandola para la formación de enormes cogollos, además fomenta que las distancias internodales sean muy cortas, produciendo densos, frondosos y pesados cogollos con sabor fresco y aromático que solamente pueden proporcionar los mejores abonos orgánicos.

Dosificación: 3,5 ml. por litro de agua

 

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GERMINACIÓN

Para que el proceso de germinación, es decir, la recuperación de la actividad biológica por parte de la semilla, tenga lugar, es necesario que se den una serie de condiciones ambientales favorables como son: un sustrato húmedo, suficiente disponibilidad de oxígeno que permita la respiración aerobia y, una temperatura adecuada para los distintos procesos metabólicos y para el desarrollo de la plántula.

La absorción de agua por la semilla desencadena una secuencia de cambios metabólicos, que incluyen la respiración, la síntesis proteica y la movilización de reservas. A su vez la división y el alargamiento celular en el embrión provocan la rotura de las cubiertas seminales, que generalmente se produce por la emergencia de la radícula.

En el proceso de germinación podemos distinguir tres fases:

Fase de hidratación: La absorción de agua es el primer paso de la germinación, sin el cual el proceso no puede darse. Durante esta fase se produce una intensa absorción de agua por parte de los distintos tejidos que forman la semilla. Dicho crecimiento va acompañado de un aumento proporcional en la actividad respiratoria.

Fase de germinación: Representa el verdadero proceso de la germinación. En ella se producen las transformaciones metabólicas, necesarias para el correcto desarrollo de la plántula. En esta fase de absorción de agua se reduce considerablemente, llegando incluso a detenerse.

Fase de crecimiento: Es la última fase de la germinación y se asocia con la emergencia de la radícula (cambio morfológico visible). Esta fase se caracteriza porque la absorción de agua vuelve a aumentar, así como la actividad respiratoria.

GERMINACIÓN DE LAS SEMILLAS DE MARIHUANA

Para germinar una semilla de marihuana, hay que tener en cuenta el calor y la humedad.

La temperatura ideal para la germinación oscila entre 12º C y 45º C, considerándose una temperatura ideal 25º C. La humedad oscila entre el 70% y el 100% de humedad relativa.

También de manera secundaria se tiene en cuenta la fase lunar. Se considera el mejor momento para germinar desde la luna nueva hasta el inicio del cuarto creciente; así para la luna llena ya tendremos la semilla germinada y con un par de hojas o más. Después de la luna llena, se acelera el crecimiento de las raíces preparando a la planta para pegar un nuevo estirón vegetativo.

PASO A PASO:

1.- Humedecer las semillas en un vaso de agua durante toda la noche. Es recomendable no alargar el tiempo que están en agua más de 48 horas pues podrían pudrirse.

2.- Una vez humedecidas, ponerlas entre servilletas de papel empapadas de agua. Se debe mantener un ambiente cálido (21-32ºC) y oscuro. Se deben humedecer las servilletas diariamente y mantenerlas húmedas pero sin exceso de agua. Una vez que es visible el brote blanco (raíz) de las semillas, es el momento de plantarlas, con mucho cuidado de no dañarlas.

3.- Lo más cómodo y seguro es sembrarlas en cubos de enraizamiento (jiffy: pastilla de turba prensada para siembra)  o una mezcla de sustrato inerte fino y ligero. Cubrir las semillas germinadas con unos dos centímetros de enraizamiento con el brote blanco, la raíz, hacia abajo. Al poco tiempo saldrá el tallo principal, con el par de hojas redondas.

Si plantamos en sustrato, es aconsejable regar con pulverizador ya que con esto conseguiremos no afectar el estado en que  hemos colocado las semillas ni su profundidad ya que si regamos a chorro o sin mucho cuidado golpearemos con demasiada fuerza el sustrato con el agua y desenterrara las semillas o las hundirá demasiado pudiendo hacer esto que se dañen y no terminen de nacer.

ESQUEJAR O DONAR PASO A PASO

Elige una planta madre que tenga al menos dos meses de edad y 60 centímetros de altura. Cada mañana, desde una semana antes de cortar los esquejes, lava la tierra con al menos un litro de agua por cada dos de tierra (asegúrate de que la maceta drena bien) o lava las hojas pulverizándolas abundantemente con agua limpia. Esto arrastrará el nitrógeno.

Elige como esquejes las puntas de las ramas bajas de más edad. Busca una rama firme y sana de 3 a 6 milímetros de diámetro y de 5 a 20 centímetros de larga. Con una cuchilla afilada córtala en una diagonal de unos 45º. No aplastes el tallo cuando hagas el corte. Poda dos o tres pares de hojas. Debe haber al menos dos pares de hojas en la superficie y uno o dos nudos, a los que les has podado las hojas, bajo tierra. Haz el corte entre dos nudos y sumerge inmediatamente el esqueje en agua limpia y tibia.

Para que el mantenimiento y el trasplante sean más cómodos utiliza macetas de turba o (jiffy)  cubos de enraizamiento. Llena pequeños contenedores o bandejas para plantones con arena gruesa lavada, vermiculita, mezcla sin tierra o, si no hay otra cosa, tierra para macetas. Riégalos con abundante agua templada. Con un lápiz o un palito haz un agujero, un poco más grande que el tallo del esqueje, en el substrato. El fondo del agujero debería quedar, como poco, a un centímetro del fondo de la maceta.

Sumerge el tallo de cada esqueje entre 10 y 20 segundos en la hormona de crecimiento. Coloca los esquejes en los agujeros de las macetas. Compacta el sustrato suavemente alrededor del tallo.

  1. Riega con agua hasta que la superficie esté uniformemente húmeda. Riega cuando sea necesario.
  2. Los esquejes enraízan bien con un fotoperiodo de 18 a 24 horas de luz de fluorescentes. Pon un fotoperiodo de 12 horas si estás clonando para determinar el sexo.
  3. Coloca una cubierta (plástico o cristal) sobre los esquejes para mantener la humedad cerca del 80%. No olvides dejar un respiradero para que los esquejes tengan aire fresco. Otra opción consiste en pulverizar los clones con agua tibia varias veces al día. Ambos métodos ayudan a mantener la humedad, algo muy importante, ya que no hay raíces que absorban agua para la planta.
  4. La cubierta, ya sea de plástico o cristal, debe mantener la temperatura entre 21 y 26º C.
  5. Algunos esquejes se ven marchitos durante unos pocos días y las hojas se pueden pudrir si tocan la tierra húmeda. Quita las hojas podridas. Los clones deberían tener buen aspecto al final de la semana.
  6. Los esquejes tardan en enraizar de una a cuatro semanas. Las puntas de las hojas se ponen amarillas y aparecen raíces por el fondo de los cubos de enraizamiento. Los esquejes comienzan a crecer verticalmente. Para saber si han enraizado los esquejes que están en bandejas, saca uno con cuidado y compruébalo.

PREPARAR EL SUSTRATO

Aproximadamente 2 semanas después de la germinación, la planta  ya tiene de 5 a 6 pares de hojas y empieza a crecer rápidamente, a esta etapa la llamamos crecimiento vegetativo.

Una vez que la planta (plántula) ha duplicado la altura de la maceta contenedora es hora de preparar la tierra para pasarla a un espacio más grande.

La idea es hacer uno la propia mezcla de tierra, para lo cual definiremos tres características básicas de los materiales a utilizar en la esta mezcla:

Nutriente, que aporte los elementos que la planta necesita para su desarrollo.

Retenedor de agua, que permita que el agua sea absorbida o se adhiera a su superficie.

Aireador-Drenador, que permita que el agua drene con facilidad y evite que la mezcla sea muy compacta.

Muchos y variados son los elementos acondicionadores que mejoran la textura de la tierra. Estos son algunos con sus características más sobresalientes:

Arena: Mejora el drenaje de la tierra y la aireación de las raíces. No es conveniente usarla como único acondicionador para una tierra arcillosa pesada, no sería suficiente.

Grava: Mejora el drenaje. Pesa bastante. Es muy adecuada como capa de drenaje al fondo de la maceta.

Arlita: son bolitas de arcilla expandidas con calor. Pesan poco, mejoran el drenaje y oxigenan las raíces. Es un acondicionador excelente, aunque resulta algo caro.

Perlita: almacena aire y nutrientes en sus múltiples orificios. Airea muy bien la mezcla y drena con rapidez. Es un material  muy ligero que se puede transportar fácilmente, por lo que es ideal para el cultivo de guerrilla. No es nada sano respirar el polvo seco de la perlita, hay que mojarla antes de manipularla o usar una mascarilla.

Vermiculita: es mica expandida con calor. Se utiliza para dar textura a las tierras que drenan demasiado porque absorbe gran cantidad de agua y nutrientes.

Rocas volcánicas: Se utilizan para dar mejor drenaje a la mezcla, también airean las raíces. Su superficie rugosa, llena de huecos y agujeros, almacena agua, aire y nutrientes para las raíces.

Compost: es materia orgánica en descomposición. Para fabricar compost se amontona la materia orgánica (hojas y plantas muertas, estiércol, restos de comida….), se humedece y se le añade algún elemento alto en nitrógeno (guano, orina, estiércol de pollo…) antes de dejarlo descomponer durante un año. El compost contiene en ocasiones muchas semillas de malas hierbas o huevos de insectos.

Estiércol: Hay muchos tipos de estiércol, dependiendo del animal que los produce: vaca, caballo, oveja, cerdo, pollo, paloma. Aunque su contenido en nutrientes varía, tienen buenas cualidades como acondicionadores del terreno. En general, es mejor usar estiércol bien descompuesto.

Humus de gusanos: Son cagarrutas de lombrices. Constituyen un excelente abono para el cannabis a la vez que aporta textura a la tierra. Es muy difícil pasarse porque no quema las raíces pero no conviene poner más de un 30% de la mezcla.

Turba: La turba es materia orgánica parcialmente descompuesta. Viene de zonas donde el frío y la humedad han logrado que la descomposición se produzca muy lentamente. Absorbe mucha agua y da textura a la tierra aunque si se seca completamente resulta difícil volverla a humedecer. En ese caso funciona muy bien añadir dos o tres gotas de jabón líquido concentrado por cada cinco litros de agua de riego. El jabón contiene unos compuestos humectantes que facilitan que el agua moje la tierra homogéneamente.

TRASPLANTE

El trasplante es una operación traumática para la planta. Los minúsculos pelos de las raíces son muy delicados a la luz, el aire o la manipulación los dañan con facilidad. Las raíces crecen en la oscuridad, en un ambiente fijo y seguro, pero cuando no están en contacto con la tierra se secan y mueren deprisa. Cuando trasplantes procura tocar las raíces lo menos posible. Las plantas necesitan tiempo para asentarse y restablecer el flujo de líquidos desde las raíces hacia toda la planta. Necesitan poco nitrógeno y potasio y grandes cantidades de fósforo. Se recomienda trasplantar por la tarde para que las plantas tengan toda la noche para recuperarse.

Después de trasplantar, regar con mucha agua para que la tierra se asiente alrededor de las raíces y las mantenga húmedas. Durante un par de días los clones reciben luz menos intensa, lo que facilita la recuperación. Las plantas sanas sufren menos con el trasplante.

 PASO A PASO:

Fortalece y aclimata las plantas dejándolas en el exterior durante unas horas cada día. Durante la noche, las dejaremos dentro de casa. Cada día pasan más horas fuera. En una semana estarán aclimatadas.

Riega las plantas uno o dos días antes de trasplantarlas.

Prepara el agujero de plantación o la maceta.

Riega la tierra hasta que esté saturada.

Con cuidado, coge la planta junto con el cubo de enraizamiento. Si está en tierra, procura que las raíces se mantengan en un bloque.

Planta el cubo de enraizamiento en el agujero de plantación. Asegúrate de que todas las raíces estén creciendo hacia abajo.

Rellena el agujero alrededor de las raíces. Con delicadeza, afirma la tierra en contacto con las raíces.

Riega hasta que la tierra esté completamente saturada, pero no encharcada.

Durante un par de días, para disminuir la cantidad de luz que reciben, sitúa las plantas bajo una pantalla o en la sombra. Pasados tres o cuatro días sácalas al sol poco a poco.

La tierra orgánica fértil aportará los nutrientes necesarios para un mes o más de crecimiento antes de que sea necesario fertilizar.

Una vez que se ha creado un sistema de raíces fuerte, el crecimiento del follaje aumenta con rapidez, las plántulas entran en el estado de crecimiento vegetativo. Cuando la producción de clorofila va a toda velocidad, una planta producirá tanto follaje verde como permitan la luz, el C02, los nutrientes y el agua. Con cuidados adecuados, la marihuana puede crecer entre 3 y 6 centímetros al día.

Para que la planta crezca bien todos los elementos deben guardar un cierto equilibrio ya que tanto la falta como el exceso entorpecerían su desarrollo. Es más fácil corregir una carencia que un exceso.

LUZ

Las plantas de marihuana requieren determinadas horas de luz, y cuando cultivamos en el exterior hay que tenerlo en cuenta. La marihuana requiere un mínimo de ocho horas de luz al día y lo recomendable es plantar a finales de abril/principios de mayo. Si el cultivo es en interior el crecimiento vegetativo se mantiene con 16-18 horas de luz o más.

Cuando hay carencia de luz, las plantas crecen espigadas, estirándose en dirección a la luz. Se hacen larguiruchas, poco frondosas, con cogollos pequeños. El remedio sería mover las plantas a un lugar con más horas de sol o, si cultivamos en interior, instalaremos más luces o más potentes.

AGUA

Los síntomas del exceso de riego son evidentes cuando: la tierra está siempre mojada. Sale moho en la tierra o el tallo de la planta comienza a ponerse blando al nivel del suelo. El crecimiento se atrofia y las raíces crecen mal porque no tienen suficiente oxígeno. Para solucionar esto, podemos recurrir a: esperar hasta que la superficie de la tierra se haya secado antes de volver a regar. Si la mezcla de tierra que utilizamos se mantiene húmeda demasiado tiempo, prepara una nueva mezcla con más perlita, vermiculita, arlita o arena que drene mejor y se seque antes. Remueve la tierra y mantenla más seca y aireada. Deja un periodo seco entre dos riegos.

Por otro lado, la falta de riego se verá cuando la planta deja caer las hojas y se vuelve flácida. Se soluciona en el momento que la volvamos a regar.

La mejor forma de regar para que la turba de la tierra y substratos empapen mejor y el agua se reparta bien por toda la tierra, es un riego lento, empezaremos a regar por los bordes de la maceta y luego el centro y todo lo demás.

Para evitar cambios bruscos de temperatura a las raíces con el riego, el momento ideal es siempre al atardecer antes de ponerse el sol.

Hay que tener en cuenta el pH del agua que debe ser neutro (ligeramente ácido). Es muy importante la medición periódica del pH del agua y del medio ya que puede alterar el buen desarrollo de las plantas.

NUTRIENTES

Las plantas para su crecimiento necesitan el aporte de una larga lista de elementos químicos para su desarrollo. Estos se dividen en tres grupos, los elementos primarios, los secundarios y los oligoelementos o microelementos.

Los elementos primarios son el Nitrógeno (N), el Fósforo (P) y el Potasio (K). Son los que más consume la planta.

Los secundarios son el Magnesio (Mg) y el Calcio (Ca).

Los microelementos son consumidos en cantidades muy pequeñas y son: Hierro (Fe), Azufre (S), Manganeso (MN), Boro (B), Molibdeno (Mb), Zinc (Zn) y Cobre (Cu).

El Nitrógeno es el más importante, habilita a la planta a crear las proteínas esenciales para crear nuevo tejido e interviene en la producción de clorofila. Está directamente relacionado con la altura, vigor y crecimiento en general. Es vital sobre todo durante la fase de crecimiento vegetativo y en menor cantidad durante el principio de la floración.

El Fósforo es vital para la fotosíntesis. Se le relaciona con la producción de flores, resina y semillas. La planta de marihuana necesita un gran aporte de Fósforo durante las fases de germinación, clonación y sobre todo en la fase de floración.

El Potasio está asociado a la creación y transporte de azúcar y almidón, así como al aumento de clorofila en las hojas dando más verdor. El Potasio también es necesario para el buen desarrollo de las raíces y resistencia de la planta contra enfermedades y ataques de plagas. Es un elemento usado durante todo el ciclo de crecimiento.

El Magnesio y el Calcio, previenen la clorosis (enfermedad de las plantas).

De los micronutrientes el más importante es el hierro, la falta de este es el causante de la clorosis férrica, las hojas superiores y los brotes jóvenes amarillean siendo visibles los capilares de las hojas que permanecen verdes.

Un pequeño exceso de abono provoca que se quemen las puntas de las hojas, adquiriendo estas primero un verde muy intenso, para luego ir desmejorando y prácticamente quemándose algunas de ellas parcial o totalmente. Si la sobre fertilización es severa, la planta entera se quemará, curvándose las hojas hacia adentro. Una sobre fertilización ligera puede remediarse en parte haciendo un lavado de raíces.

 PLAGAS

Otro factor a tener en cuenta son las plagas, sobre todo en cultivos de exterior.

La mejor forma de prevenirlas es:

– Evitar los excesos de calor y sequedad  (+de 32ºC y – de 40% de humedad)

– Se deben examinar periódicamente las plantas para detectar la presencia de plagas o enfermedades.

– Si las plantas son de interior  no sacarlas al exterior, si no es para hacerlo de forma definitiva, así como evitar el contacto con otras plantas que puedan traer plagas del exterior.

Las primeras plagas son: la araña roja y la mosca blanca. También hay babosas, orugas y pulgones, aunque no son comunes en interior.

La araña roja, es un ácaro del tamaño de un punto. Son de color rojo, marrón o negro según la variedad. Viven en el envés de las hojas llegando a formar colonias muy numerosas. Succionan el jugo de la hoja dejando una marca a modo de punto amarillo.

La mosca blanca actúa de forma parecida a la araña roja y las marcas que deja son similares. Estas vuelan formando una nube cuando se agita la planta. Es más difícil de erradicar y más fácil de extenderse.

Se debe tener cuidado con las hormigas, pues son las portadoras de pulgones y otras plagas.

Las orugas se comen los brotes y los cogollos. Son más fáciles de ver, ya sea por su tamaño o por la forma que tienen de comerse las hojas.

Los hongos pueden ser la consecuencia de un exceso de humedad en el ambiente, esto se puede remediar controlando la humedad y utilizando un fungicida que acabe con ellos.

En el momento en que las plantas empiezan a definir su sexo nos indican que han alcanzado su madurez sexual y por lo tanto están lista para empezar a florecen en cuanto dispongan del horario de luz correspondiente al periodo de floración, es decir, 12 horas de luz y 12 horas de oscuridad. Aquí termina la fase de crecimiento vegetativo.

 Fuente Agrobeta

Pasadas dos o cuatro semanas, y dependiendo de las condiciones ambientales, lumínicas y nutricionales, la plántula entrará en fase de crecimiento vegetativo.

En esta fase el crecimiento del follaje se acelera. Se formará un sistema de raíces fuerte y abundante, la producción de clorofila también se incrementará y, mientras no limitemos la luz, el co2, los nutrientes y el agua, la planta vegetativa se desarrollará óptimamente.

Las necesidades hídricas y nutricionales cambiarán respecto de la etapa anterior. La planta vegetativa necesitará mayores aportes de los elementos citados anteriormente. La transpiración se producirá a un ritmo mas elevado, y el consumo de agua aumentará. Cuanto mayor se haga la planta y su sistema de raíces, antes se secará la tierra. Por lo que proporcionar un ambiente adecuado y unos cuidados lógicos, hará que la planta crezca saludablemente.

PARAMETROS:

-Humedad: max 70% y min 60% estos son unos buenos valores para esta etapa.

-Temperatura : Hay que procurar que la diferencia entre la temperatura máxima y la mínima no sea muy grande. Veinticuatro grados es una temperatura ideal.

-PH: Empezaremos con 6,2 y lo subiremos hasta 6,5, coincidiendo con el cambio a floración.

-EC: Habiendo utilizado un sustrato tipo “all-mix” en el trasplante, no deberá ser muy alta. Con valores de 150/300 microsiemens será suficiente. La planta todavía no necesita grandes aportes de nutrientes y con el alimento del sustrato tiene para cubrir con garantía diez días. No utilizo ningún tipo de abono, a excepción del enraizante, que lo suelo utilizar en los riegos a dosis media.

-Fotoperiodo: El crecimiento vegetativo se mantiene con dieciséis horas de luz, siendo el fotoperiodo mas utilizado el de dieciocho horas de luz y seis de oscuridad. Las automáticas responden mejor a un fotoperiodo de veinte horas de luz y cuatro de oscuridad. Es aconsejable hacer coincidir el periodo de luz de las plantas con la noche, ya que proporcionará unos parámetros mucho mejores que si lo hiciésemos al contrario.

En esta etapa de la planta, podremos realizar varias técnicas como son el esquejeado, el trasplante, la poda y el moldeado.

Más vale prevenir que curar y es en este periodo cuando se recomienda utilizar tratamientos preventivos para plagas y hongos, ya que estos productos son menos “agresivos” que cuando debemos recurrir a tratamientos químicos una vez tenemos la plaga encima.

 

Toni13

 Fuente DoctorCannabico

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La utilización de hongos simbióticos se ha convertido desde no hace muchos años en una técnica para estimular el crecimiento y la floración de las plantas y árboles de una forma puramente biológica, natural y ecológica mediante la utilización de micorrizas.

HONGOS MICORRIZAS

¿Qué es la micorriza? Aproximadamente el 90% de todas las especies vegetales viven en simbiosis con una gran cantidad de hongos del suelo. Esta comunidad de vida es denominada MICORRIZA. Al ser un fenómeno tan extendido el término «micorrizas» se ha convertido a nivel de usuarios en el nombre con el que se designan a los hongos implicados en su formación, aunque tal denominación no sea muy correcta, esas mismas rutinas coloquiales han llevado a acuñar términos como «micorrizar»: poner en contacto los hongos micorrícicos con plantas y «micorrización»: para indicar el establecimiento de la simbiosis.

Las micorrizas son órganos formados por la raíz de una planta y el micelio de un hongo. Funcionan como un sistema de absorción que se extiende por el suelo y es capaz de proporcionar agua y nutrientes (nitrógeno y fósforo principalmente) a la planta y proteger las raíces contra algunas enfermedades. El hongo por su parte recibe de la planta azúcares provenientes de la fotosíntesis, básicamente almidón. Existen miles de especies de hongos micorrícicos que forman esta simbiosis con las plantas y árboles. Los hongos micorrícicos se hacen visibles cuando forman carpóforos (trufas o setas, el “fruto” del hongo).

La mayoría de las setas comestibles de nuestros bosques de pino y roble (nízcalo, mocosas, rebozuelo, oronja, negrilla, palometa, lengua de gato, etc.) son carpóforos de hongos micorrícicos. Todas estas setas viven conectadas a los árboles vivos obteniendo ambos un beneficio de la simbiosis. Este tipo de asociación recibe el nombre de simbiosis mutualista. La Amanita Muscaria también es una especie micorrícica que aparece en los pinares (Pinus pinaster y P. radiata). No todas las especies de hongos establecen estas relaciones simbióticas, algunos se alimentan de materia orgánica muerta o en descomposición , como los psilocibes , se denominan “saprófitos”, cuando se nutren de vegetales y animales vivos, los llamamos “parásitos”

Existen varios tipos de micorrizas, los diferenciamos según el tipo de relaciones y estructura establecidas entre las hifas del hongo y las células de la planta:

Ectomicorrizas: Los hongos que las forman, Basidiomicetes y Ascomicetes, desarrollan una espesa capa de micelio sobre la zona cortical de las raíces de la planta. Se producen principalmente sobre especies forestales y leñosas. -Endomicorrizas: Los hongos que las producen se caracterizan por colonizar intracelularmente el córtex radical. Dentro de este grupo existen tres tipos característicos:

Orquideomicorrizas (asociadas a Orquidiáceas).

Ericomicorrizas (ligadas a la Familia Ericáceas y con muchas similitudes estructurales con las ectendomicorrizas.

Micorrizas vesiculoarbusculares, VAM: Caracterizadas por formar arbúsculos intracelulares y sin duda las de mayor difusión e importancia económica y ecológica.

Ectendomicorrizas: Los hongos que las producen colonizan de forma dual las raíces: externamente formando un manto cortical e internamente penetrando intracelularmente en el córtex.

Las micorrizas VAM (Vesicular-Arbuscular-Micorrizas) son las más interesantes para utilizar en nuestros cultivos de cannabis , estas penetran en el tejido cortical de la raíz de la planta y provocan una infección progresiva de las células de la corteza. En este proceso, la micorriza arbuscular forma en las células de la corteza extremos de hifas ramificados, similares a un árbol (arbúsculos), que actúan en calidad de órganos nutritivos, mediante los cuales tiene lugar el metabolismo simbiótico entre hongo y planta. Las micorrizas VAM se han encontrado en todos los continentes (excepto en la Antártida) y colonizan al 96% de las especies vegetales. Si bien las asociaciones micorrícicas se consideran en general no específicas, es decir que cualquier hongo simbionte puede colonizar cualquier planta receptiva, existen sin embargo «preferencias» o una mejor afinidad-compatibilidad entre determinadas parejas hongo/planta.

¿Qué efectos produce la micorriza?

Las micorrizas actúan a varios niveles, provocando alteraciones morfológicas y anatómicas en las plantas hospedadoras como cambios en la relación tallo-raíz, en la estructura de los tejidos radicales, en el número de cloroplastos, aumento de la lignificación (la lignificación es la transformación de los órganos herbáceos en leñosos), alteración de los balances hormonales …, efectos que no son sólo explicables como una simple mejora nutritiva de la planta debida al aumento de eficacia en la absorción de nutrientes por la raíz gracias a la formación de la micorriza, sino que responde a cambios metabólicos más profundos y complejos debidos a la integración fisiológica de los simbiontes.

Uno de los efectos mas interesantes de las micorrizas es su papel en relación con el ecosistema en el que se desarrollan; así interaccionan con diversos microorganismos de la micorrizosfera estableciendo provechosas cooperaciones con unos y compitiendo con otros generalmente de tipo patógeno, e incluso interactuando con la microfauna de la rizosfera (Nemátodos, Afidos, Acaros, …) aunque su papel aparentemente protector es relativo (Moser y Haselwandter, 1983).

El efecto más importante que producen las micorrizas arbusculares (MA) en las plantas es un incremento en la absorción de nutrientes del suelo y agua que se traduce en un mayor crecimiento y desarrollo de las plantas . La expansión del micelio externo del hongo por el suelo rizosférico es la causa principal de este efecto, permitiendo la captación de agua y nutrientes más allá de la zona de agotamiento que se crea alrededor de las raíces, por la propia absorción de la planta (Jakobsen, 1992; Sanders y Tinker, 1973).

El papel de la simbiosis es fundamental en la captación de elementos minerales de lenta difusión en los suelos, como los fosfatos solubles, el Zn y el Cu (George et al., 1992).

La absorción de N también se favorece con la micorrización (Barea y Azcón-Aguilar, 1987). Otros elementos como el K y el Mg se encuentran a menudo en concentraciones más altas en las plantas micorrizadas (Sieverding, 1991). La absorción del Ca es estimulada también con la simbiosis VAM (Plenchette et al., 1983).

Por lo que respecta a los micro elementos Zn, Cu y Bo, éstos son activamente absorbidos por las hifas del hongo y transportados hasta el hospedador (Gianinazzi-Pearson y Gianinazzi, 1983).

Estos incrementos en la disponibilidad de los nutrientes son consecuencia :

a) Aumento del área del suelo en contacto físico con la micorriza (raíz e hifas).

b) Aumento de la movilidad, a través de las hifas del hongo de los minerales del suelo en las regiones próximas a la raíz. Convierte elementos fijados en el suelo en sustancias solubles, para que la raíz las pueda absorber, entre ellas el fósforo, zinc, boro, magnesio, hierro y otras. Aminorando de esta forma el stress producido por exceso de sales.

c) Incremento de la actividad biológica de la rizosfera, acelerando los procesos de mineralización y reciclaje de nutrientes.

Algunos hongos micorrícicos como los del género Glomus sp poseen la capacidad de facilitar en especial la absorción de Fósforo, tan necesario en la etapa de floración para conseguir cosechas de marihuana de alta calidad.

Hay otros aspectos relacionados con los hongos formadores de micorrizas arbusculares (MA) y su aplicación. La existencia de estos hongos en el suelo hace que se produzcan una serie de interacciones con otros microorganismos que viven también en ese hábitat. La micorrizosfera es la rizosfera de una planta micorrizada, y es en ella donde se producen las interacciones que se pueden resumir como: Interacciones con microorganismos beneficiosos y con funciones específicas, e Interacciones con patógenos.

Entre los microorganismos beneficiosos podemos citar a las bacterias promotoras del crecimiento vegetal (PGPR), a las bacterias fijadoras de nitrógeno (tanto libres como simbiontes ), a los actinomicetos y a algunos hongos saprófitos que actúan como antagonistas de patógenos del suelo y que pueden ser empleados para el control biológico. En muchos casos las interacciones establecidas son de tipo positivo, llegándose a registrar un efecto de sinergismo, donde la presencia de la MA y del otro microorganismo produce un incremento del crecimiento, vigor y protección de la planta.

Se han propuesto una serie de mecanismos a través de los cuales ocurre la interacción micorrizas/patógenos, ya que no se ha demostrado nunca que los hongos MA actúen directamente sobre éstos, ya sea por antagonismo, antibiosis, o por depredación, sino que su efecto es indirecto. Los mecanismos son los siguientes (Azcón-Aguilar y Barea (1996):

Cambios en la nutrición de la planta hospedadora

Alteraciones en la exudación radicular. Un mejor estado nutricional de la planta puede variar sus exudados y alterar así las poblaciones de microorganismos, ya sea por alteraciones en la germinación de esporas de hongos patógenos y su penetración, que en la mayoría de los casos se produce por estímulos de las propias exudaciones radiculares.

También puede cambiar la atracción quimiostática de los nemátodos hacia la raíz.

Activación de los mecanismos de defensa de las plantas mediante la inducción de la producción de determinados metabolitos secundarios en las raíces como ligninas, fenoles, fitoalexinas, etileno, quitinaza y peroxidas (Gianinazzi- Pearson et al., 1994; Morandi, 1996).

Competencia por los sitios de infección en la raíz.

Competencia por los fotosintatos del hospedador.

Podemos decir que la inoculación temprana de las plantas puede garantizar una menor penetración de patógenos radiculares.

Otro de los efectos que tiene la utilización de micorrizas es la alteración hormonal de la planta estimulando el crecimiento, el enraizamiento y aumentando el volumen radical.

Resumiendo:

La planta:

Crece mejor (pues el hongo permite absorber mejor el agua y los minerales necesarios, estimulando el crecimiento de la raíz)

Mejora de la absorción de fosfato y otros nutrientes.

Está más protegida de los efectos tóxicos provocados por elevadas concentraciones de determinados minerales.

Resisten mejor la falta de agua

Están más protegidas frente al ataque de patógenos.

Estimula el enraizamiento y crecimiento de plántulas.

Ayuda a superar situaciones de stress ambiental.

El hongo a cambio obtiene su alimento de la planta.

La producción de preparados de micorrizas comerciales es bastante reciente. Existen en tiendas especializadas en cultivo algunos preparados que contienen esporas de hongos micorriza que se pueden aportar en la siembra o en el trasplante lo más cerca posible de la raíz. La metodología más comúnmente utilizada en la inoculación de hongos formadores de micorriza arbuscular es la de depositar una determinada cantidad de inóculo debajo del sistema radical de la planta que se quiere micorrizar (las cantidades de inóculo dependerán del tamaño y edad de la planta, y del sitio donde éstas crecerán; además de la rapidez con que interese llegar a la formación de la simbiosis). También es factible mezclar el inóculo con el sustrato de cultivo, a pesar de que las cantidades de inóculo requeridas siempre resultarán mayores.

El contacto directo del sistema radicular de la planta con los propágulos del hongo permite una más rápida colonización de la raíz. Para el cultivo de nuestra querida planta conviene introducir los propágulos en las primeras fases del cultivo, para que de tiempo a la micorriza a establecerse durante el periodo de crecimiento de las plantas y este establecida la simbiosis micorrícica para la floración.

Cuando introducimos la planta junto con las micorrizas en el sustrato es conveniente regar abundantemente para hidratar las esporas y activarlas. A manera de resumen se puede plantear que los beneficios de la inoculación temprana con hongos formadores de micorriza arbuscular repercuten en una reducción del aporte de fertilizantes y fitosanitarios, un ahorro del suministro del agua, un mayor crecimiento y producción de las plantas, una mayor supervivencia a las condiciones de estrés y un mejor aprovechamiento de los suelos.

No es conveniente la aplicación de fungicidas o insecticidas de síntesis química, evitando también la aplicación de fertilizantes solubles con altas concentraciones de NPK, ya que resultarían tóxicos para la flora microbiana y disminuyen la eficacia de los micorrizas.

La utilización de micorrizas puede ser de gran utilidad a los cultivadores de guerrilla para preparar a sus plantas ante las situaciones de stress ambiental que se dan a menudo en los cultivos de guerrilla donde en ocasiones es difícil abastecer de agua a las plantas y frecuentemente se ven sometidas a situaciones de stress hídrico que pueden llegar a causar muchas bajas sobre todo en zonas cálidas y secas como son las que tenemos en la mayor parte de la península ibérica.

Así mismo las micorrizas son el perfecto complemento para los agricultores que optan por una fertilización orgánica, pudiendo obtener el máximo provecho de los fertilizantes orgánicos de alta calidad que podemos encontrar a nuestra disposición y llevar adelante cultivos altamente productivos de cannabis biológico.

 

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Dado que bajo una luz de sodio de 400W. se pueden cultivar un número aproximado de 16 hembras, y nosotros al comenzar el proceso no sabemos que  número de ellas tendremos, será conveniente plantar casi el doble de plantas  aunque tengamos que utilizar recipientes más pequeños por falta de espacio,  siempre se podrán trasplantar a recipientes mayores las hembras una vez retirados los machos. (Se podrá reutilizar el medio de los machos añadiéndole algo más de  substancia, nos evitará comprar más tierra).

Como se verá más adelante, sólo plantaremos el doble de plantas la primera vez. Aunque en el peor de los casos sólo obtengamos una hembra, ya podremos  continuar el proceso por medio de la clonación.

La clonación es una técnica que consiste en cortar trozos de rama de una planta madre(esquejes o clones) y provocar mediante un proceso que desarrollen una  raíz, obteniendo de cada trocito de la planta madre una nueva planta de igual  genética, evitándonos así el hecho de plantar semillas si no es ocasionalmente y con   intención de encontrar una nueva y mejor planta madre <ver clonación>.

Una vez han brotado las semillas son puestas en los tiestos definitivos bajo un régimen de un mínimo de 18 horas de luz. Este régimen puede ser continuo(24   horas de luz). En la primera fase sería conveniente usar un montaje de luz   fluorescente (color 33) o alejarlos más de lo normal de la luz de sodio, aunque eso provocará que se espiguen excesivamente. Se recomienda iniciar el proceso con el  montaje de dos o tres tubos fluorescentes de 120 cm. (que luego nos servirá para  la fase de clonación) y aguantar con los potes de turba degradables hasta que los  brotes midan unos centímetros (5-10 cm. ) y luego trasplantarlos a las macetas definitivas bajo la luz de sodio. Así al evitar el espigamiento que produce la luz de  sodio ganamos unos centímetros vitales.

Si los brotes se espigan mucho puede que necesiten un apoyo tipo alambre o similar para que se aguanten derechos.

Es conveniente que reciban el régimen continuo de luz (o un mínimo de 18 horas) desde el momento en que brotan, incluso es mejor poner los potes de turba o similar bajo la luz nada mas enterrar la semilla pues la falta de luz podría provocar  excesiva humedad y facilitar la formación de hongos.

Una vez están las plantas a 24 horas de luz en los recipientes definitivos las haremos crecer hasta una altura de entre 20 cm. la más baja y 38 cm. la más alta.

El riego se hará según las necesidades y condiciones del ambiente creado. Dado que la mezcla está suficientemente nutrida no será aconsejable abonar hasta que  tengan una buena altura y puede que no sea necesario pues si la mezcla está bien  hecha, soportará toda esta primera fase del proceso. Sólo se debe abonar si se  observa que las plantas palidecen o pierden vigor.

Hemos de pensar que para que las plantas tengan la altura deseada, pasará  alrededor de un mes, y que si plantamos especies variadas tendremos patrones de  crecimiento distintos con lo que se nos pueden desequilibrar los limites. Esto nos obligará a torcer o cortar las puntas de las que se disparen en altura a la espera de  que las pequeñas tengan laaltura idónea.

No es necesario durante esta fase del proceso mas cuidados que el suministro de agua, la vigilancia de la altura de las luces y el giro las plantas sobre sí mismas  periódicamente así como la sucesiva colocación de las que más crecen en los lados. Conviene que el jardín sea lo más uniforme posible. Cuando todas las plantas tengan las alturas deseadas (20-38 cm. ), será el momento de cambiar el  régimen de luz (12 horas de luz-12 horas de oscuridad) lo que las forzará a  florecer. Se deben cortar esquejes antes de pasar a la fase de floración si se desea  perpetuar el sistema. (Ver clonación).

El simple hecho de conectar la luz a un temporizador a 12 horas provocará la fase de floración. Será muy importanteque el periodo nocturno sea totalmente oscuro,  por lo que se tendrá que comprobar que no haya rendijas por las que se cuele la  luz desde el exterior si esta existiera.

El uso de ventiladores, primordial durante el crecimiento, no será necesario durante la noche a no ser que la humedad sea excesiva. Tampoco es aconsejable conectar el ventilador interior hasta que los brotes no midan unos centímetros (o no enfocarlo directamente). Los extractores que aportan aire fresco y extraen el olor, deben funcionar siempre que las luces estén encendidas y a libre elección durante la noche.