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Main-Lining, técnica de cultivo de alto rendimiento

2 agosto, 2022, 12:00 PM
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El Main-Lining es una técnica de cultivo que se puso de moda hace unos años. Y poco a poco va consiguiendo cada vez más adeptos.

No es ni la técnica más fácil de realizar, ni es apta para impacientes o cultivadores poco dados a realizar demasiadas tareas. Pero bien hecha, es un espectáculo visual. Además, los rendimientos llegan a ser escandalosos.

El descubridor de esta técnica Main-Lining es conocido como Nugbuckets. O al menos es el primer cultivador del que se tiene constancia en aplicarla a plantas de cannabis.

En sí, no deja de ser una técnica que se ha aplicado a otras especies vegetales desde hace siglos, principalmente frutales y árboles o arbustos ornamentales.

El fin del Main-Lining es prescindir de la típica apical de toda planta, a cambio de 8, 16 o 32 apicales de un menor tamaño, pero de crecimiento y producción homogénea.

Main-Lining

Para ello conseguir tantas apicales creciendo al mismo ritmo, las podas y guiados son lo más importante. Cualquiera descompensación, hará que alguna de las apicales crezca más o menos que las demás, algo que no nos interesa.

Si por algo se caracterizan los cultivos en Main-Lining, es por un crecimiento y floración harmoniosos, sin desequilibrios. No es sencillo, pero te ayudaremos a conseguirlo.

Cómo hace un Main-Lining perfecto

Lo primero, es contar con una planta, lógicamente. Y preferiblemente nacida de semilla. Debemos podarla por encima del tercer nudo contando desde la base del tallo, suprimiendo la apical.

Así que cuando la planta tenga ese tercer nudo bien definido, haremos la primera poda. El primer y segundo par de nudos contando desde la base del tallo, también lo suprimiremos, dejando sólo el tercero.

De este tercer nudo, crecerán dos ramas. Para realizar la poda, podemos simplemente usar las uñas para pellizcar las yemas, ya que el tallo todavía no será leñoso y será muy sencillo.

Main-Lining

La planta no tardará en recuperarse al emplear toda su energía en el desarrollo de esas dos ramas que comenzarán a crecer con fuerza en el tercer nudo.

En cada una de estas dos ramas, debemos repetir el paso anterior. Es decir, en cuanto se pueda, podaremos por encima del tercer nudo, y suprimiremos el primero y el segundo nudo.

Y en cada una de estas dos ramas principales, obtendremos otras dos ramas. Ahora en total, dispondremos de cuatro ramas.

En este paso, además, se debe realizar el primer guiado de ramas. Puedes usar unos alambres o cordeles. Es importante que ambas queden a la misma altura del nudo, es decir en horizontal.

Main-Lining

Además, que cada rama debemos orientarla en dirección perfectamente opuesta a la otra. Como decíamos, de cada una de estas ramas obtendremos dos más, que si hasta entonces hemos hecho todo bien, crecerán al mismo ritmo.

Seguimos, y en cada una de las cuatro ramas repetimos los pasos anteriores. Dejamos que tengan tres nudos bien definidos, podamos sobre el tercero y eliminamos el primero y segundo.

Siempre interesa nudo más cercano a la apical. En cada poda que hagamos, el número de ramas lo estaremos duplicando, así que pronto contaremos con ocho ramas creciendo al mismo ritmo.

Pero una vez hayamos hecho la poda anterior, debemos de nuevo realizar un guiado de ramas. Cada una de las cuatro ramas la orientaremos en una dirección

Main-Lining

Además debemos ir manteniéndolas de nuevo perfectamente horizontales respecto al nudo de la planta del que nacen las dos primeras ramas.

Ahora ya contamos con una planta con ocho apicales, cada una con un crecimiento homogéneo respecto a las demás. La planta ya está lista para continuar su crecimiento y afrontar una floración espectacular.

Pero podemos continuar, cuando las ocho ramas que si seguimos haciendo las podas exactamente iguales alcancen altura, otra vez podaremos sobre el tercer nudo.

Main-Lining

Volvemos a guiar cada rama como en los pasos anteriores y conseguiremos 16 apicales. Y si repetimos de nuevo, obtendremos 32 apicales.

Se debe tener en cuenta que cuantas más apicales tenga la planta, los tallos serán más débiles. Una planta cultivada en Main-Lining con 8 apicales ya suele requerir de soportes.

Una con 32 requiere un buen trabajo para que los cogollos se mantengan verticales una vez comience la floración, ya que es posible que se puedan doblar y partir por su propio peso.

Main-Lining partiendo de esqueje

Una planta nacida de semilla tendrá sus nudos simétricos. Es decir que los pares de hojas crecen una misma altura. En cambio los esquejes, tienen sus nudos asimétricos, uno por encima de otro.

En el Main-Lining donde la simetría es tan importante, varía un poco la técnica si se quiere realizar partiendo de esquejes en lugar de semillas.

Comenzaremos de idéntica forma, dejando que la planta alcance la altura suficiente para realizar una primera poda apical, dejando el tercer y cuarto nudo y suprimiendo el primero y segundo.

Main-Lining

Para conseguir cierta simetría entre ambos, al más alto le realizaremos con cuidado una doblez o pequeño cropping para frenar un poco su crecimiento.

Este paso lo repetiremos en cada poda de ramas secundarias. No es sencillo conseguir la misma simetría que con las plantas nacidas de semilla, pero con un poco de práctica se conseguirá.

Las claves del éxito para un cultivo en Main-Lining

El cultivo en Main Lining es una técnica menos conocida, pero poco a poco se ha hecho un hueco gracias a sus impresionantes resultados. Su creador, conocido como Nugbuckets, cuenta que lo único que hizo fue ponerle nombre a una técnica que usada hace muchos años en el cultivo de frutales o arbustos decorativos. Como todas las técnicas, tiene sus ventajas e inconvenientes, así como algunos trucos que harán que triunfar sea mucho más sencillo.

Todo gira en torno a un eje

main lining 3

Un Main Lining se podría definir como un SCROG sin malla. Como contamos anteriormente todo el trabajo de guiado estará hecho a base de podas y guiados. Se puede hacer a partir tanto de esquejes como de semillas, aunque por la simetría de las plantas nacidas de semilla, es más fácil con éstas. Con esquejes aunque también es sencillo, al tener sus nudos asimétricos se requiere más trabajo.

Y es que la simetría es lo más importante para hacer un Main Lining. Así que cuando nuestra planta tenga un tamaño mínimo de unos 5 u 6 nudos, se realiza la primera poda apical sobre el tercer nudo contando desde abajo, lo que será el eje principal. A partir de ese momento, conseguiremos que la energía se transmita equitativamente por cada una de los dos primeros brotes que obtendremos.

El primer y el segundo nudo se deben podar para evitar que la planta malgaste energía inútil y la concentre en el desarrollo del par de ramas del tercer nudo, que se desarrollarán a una misma velocidad. Debemos dejar que crezcan hasta alcanzar una altura de 5 o 6 nudos cada una. Para potenciar su desarrollo, limpiaremos de hojas y brotes los dos nudos inferiores, para realizar una poda apical en cada rama sobre el tercer nudo.

De dos ramas, hemos pasado a cuatro ramas. Con ayuda de unos alambres debemos guiar las dos ramas principales de tal manera que queden a la misma altura de nuestro eje central que hemos creado en la primera poda. Es importante durante el guiados conservar la simetría, es decir que ninguna de las ramas quede a diferente altura, ya que eso podría a afecta a un mayor o menor crecimiento de alguna.

Repitiendo la rutina

main lining

Después, se trata de repetir la misma operación una o dos veces más. Cada una de las 4 ramas las dejamos coger altura, y las podamos sobre el tercer nudo, guiándolas cada una hacia un lado con alambres y situándolas a la misma altura del eje. Donde antes teníamos 4 apicales, ahora tendremos 8. Si volvemos a repetir, obtendríamos 16 apicales, aunque lo mejor y más productivo son 8.

Para terminar, ya dejaremos que cada una de estas 8 apicales se desarrollen a lo alto. Si hemos hecho todo correctamente, todas crecerán al mismo ritmo. Y en la fase de floración obtendremos 8 excelentes porras prácticamente idénticas. Cabe destacar, pero para esta técnica las mejores son las variedades sativas e híbrido indica/sativa por su mayor crecimiento y facilidad para ramificar.

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3 respuestas

    1. Hola Javier. A las autoflorecientes no conviene hacerles ninguna poda. Tienen un período de crecimiento limitado, a las 3-4 semanas comienzan a florecer y en este tiempo es casi imposible aplicar esta técnica.

    2. Hola deje media planta sin cosechar por que aun estaban muy blancos los pelitos y en lo personal me gusta 90% de cambio de color. ahora las hojas cambiaron de color y son negras o un azul muy raro. Esto es bueno o malo?

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