Cómo secar cogollos de cannabis en bolsas de papel de estraza

Hace un tiempo que se está poniendo muy de moda secar los cogollos de cannabis en bolsas de papel de estraza. Pero tampoco es algo novedoso, ya que hace bastantes años DJ Short, creador de entre otras la legendaria Blueberry, nos hablaba de su peculiar modo de secar sus cosechas usando este tipo de material. Como siempre, lo que se debe hacer es probar cada uno y después sacar sus propias conclusiones.

Lo primero, es realizar un primer secado tradicional para conseguir eliminar gran parte de la humedad de los cogollos en los primeros días. Una bolsa de papen no es el mejor lugar para introducir un cogollo, ya que la falta de ventilación favorecerá la aparición de hongos. Debemos tener primero unos cogollos sin estar todavía secos, pero que comiencen a estar ligeramente crujientes por fuera. Lo ideal sería en torno a un 70% de humedad.

Ése sería el momento ideal de terminar de realizar un secado y primera fase del curado en la bolsa de papel de estraza. Para ello, opta siempre preferiblemente por bolsas sin tintes y de color marrón, ya que sería su color natural. Las de color blanco, usan químicos para blanquearlas. Hoy en día, estas bolsas son muy habituales. Se pueden encontrar desde tiendas de ropa a restaurantes de comida rápida o a domicilio las emplean.

Cada bolsa, se llena aproximadamente unos 20 cm con cogollos, sin apretarlos. Si sospechas que los cogollos tienen aún demasiada humedad interior, puedes hacerle unos agujeros en la zona superior. La bolsa la cerramos simplemente doblando un par de veces las solapas superiores. Tampoco interesa cerrar muy apretado, es mejor que el aire pueda circular algo.

Un trabajo minucioso

Las bolsas es interesante situarlas en un lugar bien ventilado, oscuro y fresco. Cada día, le damos unos giros a cada bolsa, muy suavemente, para mover los cogollos pero sin que se rocen en exceso entre ellos, ya que los tricomas secos se desprenden fácilmente. Según se van secando, los cogollos irán naturalmente compactando. Llegará un momento en que podremos apretar un poco la bolsa para conseguir que todos los cogollos ya secos se unan en una gran masa verde.

En el momento en que los tallos de los cogollos se partan con un chasquido en lugar de doblarse, la hierba estará para fumar, aunque queda finalmente la fase de curado para lo que no existe mejor opción que los botes de vidrio o de acero inoxidable. Para ello se pasan a los botes una vez secos, sin apretar. Cada día se deben abrir los botes y comprobar que la hierba no se ha humedecido. Es normal que la humedad que aún conservan en su interior se traslade al exterior.

Cuando ésto sucede, podemos retirarlos del bote. Luego dejarlos un día o dos más en las bolsas de papel para que se sequen un poco más. También en estos casos conviene revisar alguno de los cogollos grandes y comprobar que en su interior no encontremos moho. Pasada unas 2-3 semanas, ya no es necesario abrir los botes. Un curado de 8 semanas es como un vino añejo, habrá ganado en sabor y suavidad.

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