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Existen varios informes anecdóticos online de personas que han probado el cannabis por primera vez y, como resultado, se han sentido “atrapadas en un bucle” en el que un estado mental alterado persiste durante días, semanas o incluso meses, aunque no hayan vuelto a consumir cannabis. ¿Cómo ocurre y a quién le afecta?

Pros persistentes y contras persistentes

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A unos, la sensación persistente de intoxicación por cannabis les resulta agradable y placentera (© Piddleville)

Algunos consumidores describen que, subjetivamente, siguen sintiendo los efectos positivos del cannabis mucho tiempo después de que debiera haberse vuelto a la normalidad. Sin embargo, es más frecuente que las personas que experimentan una primera vez negativa con el cannabis informen de efectos secundarios persistentes, desconcertantes y negativos.

En primer lugar, es importante señalar que, al parecer, sólo una pequeña minoría de los que consumen por primera vez experimentan este efecto. No se conoce el número de afectados con exactitud, ya que todavía no se dispone de cifras oficiales sobre muchos asuntos relacionados con el cannabis, pero en el futuro, a medida que el cannabis legal se generaliza más, deberíamos llegar a tener una idea más clara.

Las personas que se siguen sintiendo de “subida” al día siguiente
Parece que es bastante frecuente que los consumidores novatos utilicen una gran cantidad de cannabis durante una sesión, y luego se vayan a dormir por la noche para despertarse al día siguiente sintiéndose todavía de “subida”. La duración típica de una “subida” o efecto psicoactivo del cannabis casi siempre se estable en de 2 a 4 horas, por lo que podría esperarse que una buena noche de sueño fuera más que suficiente para que el cuerpo procese el THC y para que se reanude el estado de consciencia normal.

Aquí es importante tener en cuenta la diferencia entre las personas que experimentan una “resaca” de cannabis al día siguiente de una sesión, y aquellos que afirman que, de forma subjetiva, se siguen sintiendo de subida. En el primer caso, la gente por lo general dice sentirse “mareada”, “agotada” y “medio dormida”.

Sin embargo, este hecho puede tener que ver con que el consumo de cannabis reduce el tiempo empleado en el sueño REM (una importante etapa del sueño en la que soñamos, y renovamos y reparamos diferentes procesos mentales), y parece ser un fenómeno diferente al de las personas que, de hecho, afirman que siguen sintiéndose de subida.

Por el contrario, las personas que realmente parecen experimentar una “subida” prolongada la describen como “en un ensueño”, “colocado”, “sensación de bienestar” y “placentera” -generalmente utilizan calificativos positivos y agradables.

¿Cómo pueden durar días los aspectos “positivos”?
La mayoría de estos informes describen la sensación de seguir de subida a la mañana siguiente, pero también hay informes de personas que siguen sintiéndose de subida durante varios días. Un individuo describe sentirse “colocado” hasta seis días después del consumo de cannabis; aquí, otro se deshace en elogios al describir su experiencia “muy agradable” el día después de su primera experiencia “muy psicodélica” con el consumo de cannabis.

Los que experimentan “resaca” de cannabis puede sufrir falta de sueño REM (© slεεpµ╬dεmoñ™)
Los que experimentan “resaca” de cannabis puede sufrir falta de sueño REM (© slεεpµ╬dεmoñ™)

No está claro qué hace que algunos de los nuevos consumidores se sientan, subjetivamente, de subida durante días después de consumir cannabis. Es posible que en el caso de algunos, la descomposición del THC en el hígado en metabolitos (que luego se secretan en la orina) se produzca a un ritmo más lento que en otros, lo que entonces puede permitir que el THC circule por la sangre durante más tiempo, proporcionándole una oportunidad extra para llegar al cerebro, encontrarse con los receptores CB₁, y producir los efectos psicoactivos.

Otra posibilidad es la vía de administración. Ingerir productos comestibles a base de cannabis suele conducir a una concentración máxima retardada de THC en la sangre, ya que los cannabinoides por lo general se disuelven en la grasa.

La grasa libera los cannabinoides lentamente en la sangre a través del tracto gastrointestinal, en comparación con la administración rápida alcanzada con el tabaquismo, la vaporización y los aerosoles sublinguales, que administran cannabinoides directamente al flujo sanguíneo a través de las membranas mucosas de la boca. Además, como el THC se acumula en los tejidos adiposos (grasos), también puede darse el caso de que las personas con más grasa corporal experimenten un efecto “de liberación lenta” de THC.

Pero ¿qué pasa con los efectos negativos persistentes?
En su gran mayoría, las personas enumeran los efectos negativos del cannabis, que persisten después de consumirlo por primera vez, como “ansiedad”, “paranoia”, “pánico”, “confusión”, “desorientación” y “despersonalización”. Una vez más, la mayoría de las personas que experimentan estos efectos negativos lo hacen durante los días o semanas inmediatamente posteriores al consumo de cannabis, y luego la normalidad vuelve rápidamente.

Sin embargo, también hay un número importante de personas que indican que sus intensos sentimientos negativos persistieron durante semanas, e incluso meses, y en algunos casos, alteraron de tal manera su vida normal que necesitaron tratamiento psiquiátrico.

En ocasiones, los informes anecdóticos de estos efectos negativos persistentes incluyen el haber tenido pensamientos suicidas y deseos de autolesionarse. Sin embargo, resulta problemático asumir una relación causal entre el consumo de cannabis y el suicidio, ya que los que informan de tales pensamientos pueden estar sufriendo, o en riesgo de sufrir, una enfermedad mental diferente. Algunos estudios han relacionado el consumo de cannabis con un mayor riesgo de suicidio, pero otros han señalado que, en varios estados de Estados Unidos, las tasas de suicidio han disminuido desde que se pusieron en marcha los programas de cannabis medicinal.

Es probable que la verdad se encuentre en algún punto intermedio. El consumo de cannabis puede aumentar los pensamientos suicidas en ciertos individuos susceptibles, pero por otro lado, todo un grupo demográfico de personas cuyo riesgo de suicidio es alto, debido al dolor crónico o a enfermedades incurables, elimina ese riesgo cuando pueden beneficiarse del cannabis medicinal.

¿Por qué algunas personas sufren estos efectos negativos?
Esta es una pregunta complicada, y una que la ciencia ha estado intentando responder durante décadas. Sin embargo, también es una pregunta que se solapa en gran medida con el estudio general del cannabis y de sus efectos en la salud mental, por lo que es un área de investigación enturbiada por los prejuicios y la política. Por lo tanto, resulta complicado conseguir una respuesta clara, y podría decirse que ni siquiera existe todavía, ya que estamos aún lejos de conocer todos los hechos.

A otros, consumir cannabis les produce una sensación persistente de ansiedad extrema (© † massimo ankor)
A otros, consumir cannabis les produce una sensación persistente de ansiedad extrema (© † massimo ankor)

Resulta interesante señalar que en un libro escrito en 1980, High Culture: Marijuana in the Lives of Americans de William Novak, el autor afirma que “los malos viajes de marihuana son estadísticamente ínfimos, pero ocurren, sobre todo la primera vez…No obstante, la gran mayoría de las primeras experiencias son neutras o agradables”.

Aunque las primeras experiencias negativas siguen siendo, sin duda, una minoría, el gran número de informes actuales implica que se puede estar produciendo un cierto aumento en su incidencia. Después de todo, hoy en día los fumadores habituales conocen, por lo menos, a una o dos personas que “no pudieron controlar” su primera vez. Este fenómeno puede corresponder al aumento del THC en relación con el CDB, y otros cannabinoides y terpenos, que se viene produciendo en las variedades de cannabis comerciales durante las últimas décadas, o puede deberse a productos químicos residuales presentes en el cannabis cultivado en malas condiciones.

Puede deberse al aumento de los niveles de THC
Como el mercado del cannabis del mundo occidental se ha pasado, definitivamente, de las variedades de cultivo de exterior importadas que contienen relativamente poco THC (y pocos pesticidas, o ninguno) a las cosechas de interior cultivadas con nutrientes comerciales y productos químicos, existe una clara posibilidad de que tanto el contenido relativo de THC como los restos químicos residuales hayan aumentado durante estas últimas décadas. No tenemos ninguna información sobre los cambios en los niveles de residuos químicos en los cultivos de cannabis de los últimos años, pero sí tenemos datos sobre el aumento de THC.

No cabe prácticamente ninguna duda de que el contenido de THC ha aumentado drásticamente en gran parte del mundo occidental, a medida que se han desarrollado variedades con niveles cada vez más altos del mismo a lo largo de los años, y cada vez más gente puede acceder a estas variedades tan fuertes. Oímos hablar de variedades que tienen hasta un 35% o 40% de THC (aunque pueden ser muy ficticios), mientras que en 1980, los niveles tan altos eran impensables y el contenido medio de THC era más bien de un 2-3 por ciento.

Hoy en día, el contenido medio de THC no es el 35 por ciento, pero desde luego es superior al 3 por ciento. En 2008, la ONUDD señaló que el contenido medio era aproximadamente del 10 por ciento. Actualmente en Colorado, parece que el promedio es más bien de ¡un 18,7 por ciento!

El THC parece causar psicosis a corto plazo
Asimismo, disponemos de tantas pruebas que conectan el THC con efectos psicóticos a corto plazo que sería una tontería ignorarlas. Tenemos escasas pruebas de confianza de que cause enfermedades psiquiátricas a largo plazo, pero sin duda sí disponemos de pruebas de que la administración aguda de THC provoca un estado ostensiblemente muy cercano a la psicosis a corto plazo.

Las personas que sufren efectos negativos persistentes también dicen sentir paranoia con mucha frecuencia (© Funky64)
Las personas que sufren efectos negativos persistentes también dicen sentir paranoia con mucha frecuencia (© Funky64)

Es probable que algunos de los individuos más susceptibles (que pueden ser más susceptibles debido a la genética, al estado de salud o a otros factores) pueden experimentar un estado de tipo psicótico inducido por el THC, que puede persistir durante algún tiempo. Para la mayoría de estas personas, este estado desaparecerá con el tiempo, pero para un pequeño subconjunto de estos individuos susceptibles, este estado inducido por el THC puede desencadenar una enfermedad mental subyacente.

No significa que el THC cause enfermedades mentales, ya que estas personas probablemente habrían desarrollado una enfermedad mental sin el consumo de cannabis, sin embargo, el consumo de cannabis podría acelerar o posiblemente agravar su aparición. No obstante, aunque a día de hoy no se puede culpar al THC de causar enfermedades mentales, resulta de gran importancia estudiar los efectos psicóticos que induce a corto plazo.

¿Cuál es la prueba de que el THC cause psicosis?
Vamos a analizar rápidamente las pruebas. La mayoría de los estudios que vinculan el consumo de cannabis con las enfermedades psiquiátricas permanentes fallan en múltiples formas, y la más importante es que los estudios se suelen diseñar para observar un solo punto en el tiempo, y no tienen en cuenta factores de confusión que podrían ser las verdaderas causas de la enfermedad mental en cuestión. Por otro lado, tenemos una gran cantidad de pruebas directas en forma de estudios, en los que se ha administrado THC, y ha causado una reacción de tipo psicótico inmediata, a corto plazo.

Las víctimas de los efectos negativos persistentes también describen procesos de pensamiento desorganizado (© See-ming Lee 李思明 SML)
Las víctimas de los efectos negativos persistentes también describen procesos de pensamiento desorganizado (© See-ming Lee 李思明 SML)

En un informe iraní sobre estupefacientes, de 1972, se pone de relieve el caso de un policía sin antecedentes de psicosis que “entró en un estado de excitación muy violento, con delirios paranoides, luchando por hacerse con su rifle para disparar a sus perseguidores imaginarios” después de “atracarse a beber bhang”.

Más tarde, en 2005, tenemos dos estudios de caso de “psicosis aguda por cannabis”. En este caso, los dos individuos, ambos consumidores entre “regulares y ocasionales” experimentaron “despersonalización, sentimientos paranoides y desconexión de la realidad” después de la administración oral de THC. Ambos individuos se sintieron “bien” al día siguiente, sin recurrencia de los síntomas.

Otro estudio realizado en 2005 indica que “incluso los críticos han aceptado que los síntomas psicóticos puede inducirlos el cannabis, y que dichos síntomas suelen desaparecer rápidamente y remitir completamente“. Sin embargo, este estudio sí encontró una fuerte relación entre la psicosis derivada del consumo de cannabis y el desarrollo posterior de esquizofrenia paranoide, apoyando la idea de que la psicosis inducida por el cannabis puede actuar como un desencadenante de trastornos subyacentes.

En 2009, se publicó una excelente revisión de la literatura existente sobre el cannabis y la psicosis aguda, que establece que “en general, estos síntomas psicóticos son transitorios (de minutos a horas), aunque se han registrado algunos informes de síntomas que persisten durante semanas…las reacciones psicóticas graves o persistentes no son frecuentes, y es más probable que se den en personas con una enfermedad psiquiátrica preexistente”.

¿Deberías preocuparte por tu propio consumo?
Una vez más, es fundamental tener en cuenta que estos efectos negativos persistentes no son habituales, y que la mayoría de la gente pasa un rato muy agradable la primera vez que consume cannabis. Además, incluso si te encuentras experimentando sensaciones como las descritas en el presente artículo, es importante intentar mantener la calma y racionalizar la experiencia.

Los sentimientos de ansiedad, paranoia y la despersonalización de los que consumen cannabis por primera vez suelen ser temporales, y son el resultado de consumir una sustancia psicoactiva potente. Muchas personas que experimentan estos sensaciones inmediatamente empiezan a poner en duda su propia cordura, pero si se tiene en cuenta que se trata de una reacción natural a una sustancia muy fuerte, puedes estar seguro de que no estás loco y tener más confianza en que la normalidad volverá de forma inminente. El que esta actitud acelere, o no, el retorno de la normalidad no está claro, pero sin duda puede marcar una gran diferencia con respecto al estado de pánico y miedo, mientras que los sentimientos inusuales persisten.

SONY DLa despersonalización también es frecuente, y puede preocupar profundamente al paciente (© Janine)SC
SONY DLa despersonalización también es frecuente, y puede preocupar profundamente al paciente (© Janine)SC

Si sigues en un estado de conciencia alterado después de unos días, sería conveniente buscar ayuda psiquiátrica, ya que puede apuntar a la existencia de un trastorno subyacente. Una vez más, si este es el caso, no implica necesariamente que el cannabis haya causadodicha enfermedad; también es posible que el estado mental alterado temporal simplemente “prepare el camino” para su aparición.

Se puede reducir el riesgo de sufrir síntomas psicóticos eligiendo variedades de cannabis con un alto contenido en CBD, que ha demostrado contrarrestar los efectos psicoactivos del THC. Esta es quizás la consideración más importante, pero también merece la pena tener en cuenta la importancia de un ambiente relajado, de tener el estómago lleno, el cuerpo hidratado y la cabeza despejada cuando se consume cannabis por primera vez.

Por Seshata

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En general, los oponentes a la legalización siguen con sus afirmaciones de que te puede freír el cerebro, mientras que las investigaciones recientes afirman que puede hacer mejoras en la salud mental.

A pesar de estas afirmaciones por parte de los anti-legalización, en unas investigaciones de principios de este año del Jornal of Neurociencia (Revista sobre neurociencia) se ha encontrado que la marihuana no mata las células cerebrales. De hecho, puede tener un impacto positivo en la salud mental de las personas, como se dice aquí.

Esta revista de neurociencia declaro estar reafirmándose, debido a un estudio de 2003 conducido por el periódico ‘Sociedad neurosicológica internacional’, el cual obtuvo resultados similares a los suyos en cuanto al efecto de la marihuana en el cerebro. A través de este estudio de 2003 encontramos que los usuarios crónicos de marihuana podrían experimentar una reducción en sus habilidades para recordar y aprender, siendo estas las únicas habilidades impactadas.

«Desde un punto de partida neurocognitivo, la pequeña magnitud del tamaño de estos efectos, sugiere que si se encuentran componentes del cannabis con valor terapéutico, se tendría un margen de seguridad aceptable en los casos de exposición limitada que se darían en los hospitales.»

El año pasado la universidad del noroeste público un estudio el cual encontró que la marihuana causaba anormalidades en el cerebro, sin embargo este estudio fue rápidamente cuestionado por UC-Berkeley, profesor y el biólogo computacional Lori Pachter

“El documento es terrible en una serie de niveles,” dijo Patcher a The Huffington Post sobre el estudio el año pasado. “Apesta su falta de honradez… Tal vez los usuarios tienen cerebros extraños porque fumaban marihuana. Pero tal vez fumaban marihuana porque tenían cerebros extraños. Hay una diferencia importante aquí”.

Investigadores de Harvard también encontraron que la marihuana no tenía ningún efecto a largo plazo en las personas que dejaron de usar la sustancia, aunque el autor del estudio Harrison Pope dijo que probablemente sería imprudente “tratar de aterrizar un 747, conducir un autobús, un tren, o hacer un examen de cálculo una semana después consumir marihuana a muy alto nivel.”

Los beneficios para la salud de la marihuana

Dr. Sanjay Gupta, la corresponsal jefa médica de CNN, escribió en 2013 que lamentaba su anterior postura en contra de la marihuana. Después de viajar por el mundo y reunirse con agricultores, expertos, usuarios medicinales, y líderes médicos, la opinión del Dr. Gupta sobre el tema cambio significativamente.

«Es una droga con poco potencial adictivo, y de la cual hay aplicaciones médicas muy legítimas”, escribió el Dr. Gupta.» De hecho, a veces la marihuana es lo único que funciona. Tomemos el caso de Charlotte Figi, a quien conocí en Colorado. Ella comenzó a tener convulsiones poco después del nacimiento. A los 3 años, ella tenía 300 a la semana, a pesar de ser tratada con siete medicamentos diferentes. La marihuana medicinal calmo su cerebro, lo que limita sus ataques a 2 o 3 por mes”.

Dicho esto, el Dr. Gupta no recomendaría la marihuana a los niños o adultos jóvenes cuando sus cerebros aún están en desarrollo.

A principios de este año, el Dr. Vivek Murthy, Cirujano General de los EE.UU. reconoció los beneficios para la salud de la marihuana medicinal en algunas situaciones.

«Tenemos algunos datos preliminares que muestran que, para ciertas condiciones médicas y síntomas, la marihuana puede ser útil», dijo el Dr. Vivek por la cadena CBS News. «Tenemos que utilizar esos datos para impulsar la formulación de políticas.»

La marihuana también puede ser buena para los que sufren de enfermedades mentales. El año pasado, un estudio publicado en la revista estadounidense `Neuropsicofarmacología´ se encontró que podría ayudar a tratar el trastorno de estrés postraumático (TEPT), y hace unos meses, en el instituto sobre adicciones de la Universidad de Buffalo se encontró que el THC, el compuesto activo de la marihuana, podría reducir los efectos de la depresión.

«El uso de compuestos derivados del cannabis – marihuana – para restaurar la función normal de endocannabinoides podría potencialmente ayudar a estabilizar los estados de ánimo y aliviar la depresión», el Dr. Samir Haj-Dahmane, investigador principal del estudio, dijo en un comunicado de prensa.

La semana pasada, el actor ganador del Oscar Morgan Freeman habló de su experiencia en el uso de la marihuana para tratar el dolor después de un accidente de coche hace siete años.

«La marihuana tiene muchos usos útiles» Freeman dijo a The Daily Beast  «Tengo dolor de la fibromialgia en este brazo, y lo único que me ofrece algo de alivio es la marihuana. Están hablando de niños que tienen crisis muy malas, y han descubierto que la marihuana los alivia hasta el punto de que puedan tener una vida normal. Están en su derecho de usarla, para mí, dice: ‘¡Legalización mundial!’ Ahora, la idea central es la comprensión de que el alcohol no tiene uso medicinal real.»

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En la conferencia “¿Cómo actúa el cannabis en nuestro cerebro?”, el profesor español, Manuel Guzmán, dijo que los efectos del cannabis en el organismo de un adulto son transitorios y su utilización como método terapéutico es reconocida a nivel paliativo, aunque queda el reto de encontrar un efecto curativo. Reconoció que un proyecto estudiado de legalización funcionará mejor que las estrategias utilizadas hasta el momento.

El catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, Manuel Guzmán, explicó que cuando los compuestos activos de la marihuana ingresan en el organismo de una persona, y especialmente en el cerebro, que es donde tiene efectos más relevantes, estos compuestos cambian la actividad de algunas moléculas químicas y sustancias que se encuentran en el cerebro humano. Las zonas principalmente afectadas son las encargadas de la percepción y la integración de información que proviene del medio externo, donde el cannabis puede interferir en el proceso normal.

Efectos transitorios 

Guzmán aclaró que los efectos son transitorios; y hasta ahora solamente existe evidencia que pueda constituirse en más persistente en consumidores muy tempranos. Por ejemplo, en chicos de 12 o 14 años que consumen durante mucho tiempo cannabis fuerte, rico en sustancias psicoactivas y que en etapas posteriores de su vida pueden ver afectado su funcionamiento cerebral.

Normalmente en consumidores adultos con un cerebro formado y una pauta de consumo diferente, más moderada, los efectos del cannabis son transitorios y desaparecen cuando se elimina la sustancia del organismo. Por lo tanto, el riesgo de patología psiquiátrica se limitaría casi exclusivamente a consumidores muy jóvenes que ingieren grandes cantidades de cannabis en combinación con otras sustancias, aseguró el experto.

Efectos terapéuticos 

En cuanto a la utilización del cannabis como método terapéutico-medicinal, Guzmán dijo que existen muchos estudios que afirman que tiene propiedades terapéuticas. Actualmente es de conocimiento científico que el cannabis es bueno para impedir las náuseas y los vómitos en pacientes con quimioterapia. Son sustancias activas que atenúan el dolor; y en los enfermos de esclerosis múltiples pueden producir efectos beneficiosos para disminuir espasmos y temblores. Además, inhiben la pérdida de peso masiva que ocurre en los enfermos de cáncer y SIDA, informó Guzmán.

“En general el cannabis demostró un buen perfil de seguridad y actividad en enfermos terminales y crónicos, pero todavía queda el reto de encontrar un efecto curativo del cannabis, ya que la mayoría de los medicamentos que existen hasta ahora son paliativos y ayudan a mejorar los síntomas asociados a las enfermedades”.

Respecto a la legalización de la marihuana, el profesor consideró que la experiencia respecto a las terapias represivas demostró que fallaron en todas partes del mundo. De todas formas, cualquier proyecto de legalización debe ser estudiado con seriedad y probablemente funcionará mejor que las estrategias hasta el momento utilizadas.

Guzmán señaló que la experiencia holandesa es muy peculiar; y consiguió separar muy bien la marihuana frente a otras drogas más duras que tienen mayores consecuencias en la salud así como más conflictividad social, como la cocaína o la heroína.

En el caso de Uruguay, frente al problema que genera la pasta base, el experto español cree que separar los dos mercados y los dos tipos de consumo es una tarea importante. “Por otra parte, es necesario ofrecer a los consumidores una sustancia bien testeada en términos analíticos y que las personas conozcan cuáles son las dosis adecuadas, tanto para los efectos terapéuticos como para los efectos recreativos”.

La conferencia del experto español, que se realizó en el Salón de Actos del Hospital de Clínicas, con un auditorio, en su mayoría, compuesto por médicos y técnicos de la salud, se produjo en el marco del ciclo “Políticas sobre drogas y regulación de mercados, que con la participación de especialistas internacionales estuvo organizado por la Junta Nacional de Drogas, la Universidad de la República y la Fundación Friedrich Ebert Uruguay.

Ciclo de conferencias continuará en 2013

En el evento el secretario general de la Junta Nacional de Drogas (JND), Julio Calzada, señaló que el debate que tiene la sociedad uruguaya respecto al tema drogas debe producirse de la forma más informada posible. Por ese motivo, se desarrolló el ciclo “Políticas sobre drogas y regulación de mercados”, donde expertos brindaron visiones desde la medicina, las ciencias políticas y sociales.

Con el cierre de la conferencia “¿Cómo actúa el cannabis en nuestro cerebro?” se cumplió una primera fase que continuará en 2013, con el objetivo de brindar visiones a un tema complejo que no tiene soluciones sencillas.

Fuente Presidencia Uruguay

 

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Normalmente el cannabis y el THC son bien tolerados, no se conoce ninguna muerte atribuida a su consumo. La dosis letal media en ratas es de 800 a 1.900 mg. (dependiendo de la raza) por kilo de peso por vía oral y no se han registrado casos de muerte en estudios hecho sobre monos tras administrar dosis de hasta 9.000 mg. por kg. por vía oral.

Todos los posibles efectos secundarios son dosis dependiente. Cuando se usa de forma terapéutica, debe comenzarse con dosis bajas e ir incrementándolas lentamente hasta determinarse la dosis individual sin que aparezcan estos efectos indeseados.

Efectos secundarios agudos

Los efectos secundarios físicos más frecuentes son: sedación, euforia (“globo”), disforia, miedo a morir, sentimiento de pérdida de control, afectación de la memoria, alteración de la percepción del tiempo, depresión y alucinaciones. En el caso de que estos síntomas sean intensos, debe apartarse al paciente a un lugar donde se encuentre cómodo y tranquilizarlo hasta que pasen los efectos. Las funciones cognitivas y sicomotrices se ven atenuadas y se puede llegar a observar una discreta disminución de la capacidad psicomotriz hasta pasadas 24 horas de la administración de THC.

Otros efectos secundarios frecuentes descritos son sequedad de boca, alteración en los movimientos, relajación muscular, verborrea, taquicardia y en posición vertical hipotensión ortostática y ocasionalmente lipotimia (en este caso el paciente debe ser acostado), ya que en posición horizontal se detecta un leve aumento de la presión arterial. Otros efectos secundarios más raros son las nauseas y los dolores de cabeza.

Todos los efectos secundarios detectados son dosis dependiente y generalmente desaparecen en horas (ocasionalmente hasta 1-3 días) sin tratamiento específico.

Efectos secundarios en una terapia a largo plazo

Se ha descrito desarrollo de tolerancia para muchos de sus efectos, entre ellos los psíquicos, los problemas psicomotrices, el efecto sobre el corazón y la circulación, sobre el sistema hormonal, la presión intraocular y el efecto anti-emético. Tolerancia significa que los efectos decrecen con el tiempo durante el uso del cannabis y puede aparecer tras consumo repetido en el transcurso de varias semanas, a distintas dosis y según para los distintos efectos.

El cannabis posee potencial de adicción, la dependencia no debería ser un problema relevante en el caso de ser usado como medicamento pero no debería de darse síndrome de abstinencia. No se ha descrito dicho síndrome en pacientes que han sido tratados con THC durante mucho tiempo pero sí en su uso recreativo, consistente en síntomas psíquicos (ansiedad, irritabilidad, insomnio) y físicos ( salivación, diarrea).

Puede agravar el curso de una psicosis y en personas predispuestas puede acelerar o desencadenar la instauración de un cuadro psicótico.

Los cannabinoides pueden ejercer complejos efectos sobre las hormonas sexuales masculinas y femeninas, que no tienen relevancia a las bajas dosis empleadas como medicamento. Se han descrito ocasionales ciclos anovulatorios y deterioro de la producción de espermatozoides. En estudio en animales con altas dosis de THC ha producido una importante supresión de distintos mecanismos del sistema inmune, mientras que a bajas dosis puede producir tanto un efecto inmunosupresor como inmunoestimulador. El cannabis no acelera el curso del VIH/SIDA, aunque la administración crónica de THC puede ser perjudicial en otras situaciones de inmunodepresión individual.

Fuente IACM