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Las 6 reglas de oro para regar correctamente las plantas de cannabis

18 April, 2023, 19:00 PM
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En este post os dejamos 6 importantes reglas para regar plantas de cannabis y que crezcan como árboles.

Las reglas para regar las plantas de cannabis; parece un trabalenguas pero es todo lo contrario: se trata de una guía crucial para que tus plantas de marihuana crezcan como árboles

Si hay una tarea que repetitiva a lo largo de un cultivo de cannabis, ésa es el riego.

En principio es una tarea sencilla. O parece una tarea sencilla, ya que regar no es sólo echar agua a una planta cada determinado tiempo.

Con unos buenos hábitos de riego, no nos aseguraremos el mejor de los cultivos, pero sí tendremos más probabilidades de conseguirla.

No deja de ser uno de los muchos factores a tener en cuenta para cultivar marihuana. Otros, también importantes, son el tamaño de la maceta y la calidad del sustrato.

Recuerda que, cuanto más grande es la maceta, las necesidades de agua o fertilizantes son más altas.

Si tenemos una maceta grande, de 25 a 40 litros, una planta joven o pequeña, con una o tres semanas de crecimiento, sus necesidades de agua serán bastante escasas en este periodo.

Otro factor importante de consideración es el clima. Durante el ciclo completo de vida de la planta, es necesario observar de cerca el clima de la zona en la que se encuentra el cultivo.

Lo mismo con las condiciones climáticas (temperatura y humedad) del espacio de cultivo de interior. El resto lo podrás conocer a partir de ahora, con las 6 reglas de oro para regar correctamente tus plantas.

Reglas de oro para regar cannabis
Reglas de oro para regar plantas de cannabis

Reglas para regar plantas de cannabis: deja reposar siempre el agua

Hoy en día prácticamente todas las aguas se someten a la cloración, un método eficaz para potabilizarla y eliminar los microorganismos que contiene.

Aunque el cloro es un elemento que se degrada con unas horas de reposo, un agua clorada sin reposar puede matar los microorganismos beneficiosos que habitan en el sustrato.

Un buen hábito es el de almacenar agua en cubos o bidones, y dejarla reposar unas 24 horas antes de regar con ella.

Esta es una de las reglas de oro para regar tus plantas, que siempre te lo agradecerán.

Reglas para regar las plantas de cannabis: no uses agua ni demasiado fría ni demasiado caliente

Un día de mucho calor, las plantas no agradecen un riego con agua fría. Los nutrientes se disolverán con más lentitud y las raíces tendrán más dificultades para asimilarlos.

Además podría producirse un shock radicular y una transpiración intensa en las zonas aéreas. El agua demasiado caliente también es muy perjudicial, ya que aumenta la energía cinética de las moléculas, lo que a su vez produce un aumento en la velocidad de las reacciones químicas y podría producirse un colapso.

Recuerda que la temperatura del agua ideal es de unos 22-24º, y esa es una de las principales reglas de oro para regar.

También recuerda que en épocas veraniegas, algunas plantas pueden requerir más de un riego por día. Lo notarás en el sustrato.

Reglas para regar plantas de cannabis
Reglas para regar plantas de cannabis

Reglas para regar las plantas de cannabis: regula siempre el PH

Todos los nutrientes necesarios para el desarrollo de la planta se encuentran disponibles cuando el rango del pH oscila entre 5,5 y 7,0.

Ciertos nutrientes no son asimilables cuando el pH está por encima o debajo de este rango, lo que obliga a la planta a consumir los almacenados en las hojas.

Cuando éstos se agoten, la planta empezará a mostrar signos de carencias, por lo que debes tener muy en cuenta estas reglas de oro para regar.

Tanto si se usa agua sola, como con abono, siempre se debe regular el pH para asegurarse de que todos los nutrientes están disponibles para su asimilación.

Reglas para regar plantas de cannabis: los riegos siempre pausados

Es muy común que cuando la superficie del sustrato se seca, adquiera impermeabilidad.

Y al regar, el agua se desliza directamente por los bordes de la maceta hasta el drenaje sin llegar siquiera a humedecer el sustrato.

Esto lleva a muchos cultivadores a pensar que han regado sus plantas, cuando realmente las plantas no habrán recibido ni una gota de agua.

Los riegos siempre deben ser pausados, añadiendo agua poco a poco y dejando que el sustrato la vaya absorbiendo lentamente.

Considera ésta como una de las más importantes reglas para regar plantas de cannabis.

Reglas de oro para regar cannabis
Reglas para regar plantas de cannabis

Reglas para regar plantas de cannabis: el riego ni excesivo si escaso

Las plantas de cannabis consumen gran cantidad de agua. Pero, en cambio, a sus raíces no les gusta la humedad constante.

Se dificulta la oxigenación de las raíces y los hongos son más propensos a instalarse y atacar en esas condiciones.

Y por supuesto, la falta de agua puede terminar con su vida en pocas horas. Cuando toque regar, empaparemos todo el sustrato hasta que comience a salir agua por el drenaje.

Y no volveremos a regar hasta que los 2-3 primeros centímetros de la superficie del sustrato se hayan secado completamente.

Reglas para regar plantas de cannabis: riega a las horas adecuadas

Una planta debe regarse cuando sea necesario, preferiblemente a primera hora de la mañana o al anochecer, y esa es una de las más importantes reglas para regar plantas de cannabis.

Se debe evitar regar en horas de máxima calor, lo que sería un derroche innecesario de agua ya que mucha se evaporaría en contacto con el sustrato caliente.

Regando en horas en las que el sustrato está más fresco, asegurará que las raíces reciben y asimilan la mayor parte del agua que usemos.

Pero, sobre todo, debes tomarte ese momento como una ceremonia entre ti y tus queridas plantas, y esa tal vez sea de las reglas para regar plantas de cannabis más importante de todas.

El acto de cultivar no sólo se da en el plano físico, por eso es muy importante compartir tiempo de relajación con tus plantas, detener el tiempo y respirar junto a ellas por unos minutos.

Si te lo tomas así, enseguida entenderás que el riego es un momento de celebración para ambos, es el baño que se toman juntos y es alimento esencial para tu hierba y, en consecuencia, para sus flores.

Recuerda estas reglas para regar plantas de cannabis y tendrás un buen resultado

Reglas de oro para regar cannabis
Reglas para regar plantas de cannabis

La tarea que más repetiremos durante el cultivo de cannabis, es el riego. Cada día o cada pocos días, toca repetir esta rutina. El éxito o fracaso de un cultivo está muy relacionado con los riegos

En primer lugar, lo que siempre se debe hacer es dejar reposar el agua de riego. La mayoría de cultivadores usar agua con un alto contenido en cloro, que se usa en los sistemas de potabilización por su eficacia para combatir bacterias, virus, hongos y levaduras. Por su poder desinfectante, lo que menos pretendemos es destruir la vida microbiana del sustrato.

Llena el cubo, regadera, garrafa o depósito de agua, y deja que repose unas 24 horas para que el cloro se degrade y no cause daños a los microorganismos beneficiosos que habitan el suelo. Los rayos ultravioleta del sol ayudan a que se degrade más rápidamente, así que si tienes prisa, con dejar el recipiente de agua unas horas al sol es suficiente.

A las plantas de cannabis no les gusta el agua fría. Si piensas que en un día de calor, lo que mejor le puede sentar a las plantas es un buen riego con agua fría, estás totalmente equivocado. Los riegos deben ser con agua tibia, a unos 20-24ºC.

También debemos tener en cuenta el pH del agua. Con un pH inadecuado, las plantas pueden mostrar serias dificultades para asimilar determinados nutrientes. Se podría decir que más de un 60% de los problemas que pueden surgir en un cultivo, vienen derivados por una mala asimilación de nutrientes y carencias, relacionados en su mayor parte por en pH incorrecto.

Para garantizarse una buena asimilación de todos los nutrientes que las plantas de cannabis demandan, el pH debe ajustarse en torno a 6-6.5. Puedes usar un medidor digital, o los más sencillos que son los indicadores de tiras o de gotas con un reactivo químico que muestran un color. Para subir el pH en el caso de que esté bajo, se puede usar un PH UP o bicarbonato sódico como método casero. Para bajarlo se debe usar un ácido como cualquier PH DOWN o limón o vinagre como método casero.

Una vez tengamos ya preparada nuestra agua de riego, sin cloro, a una temperatura adecuada y con el pH corregido, es hora de regar la planta. Es muy común que sustratos demasiado secos no retengan el agua y se cuele directamente por los laterales de la maceta hasta el drenaje. Muchos cultivadores piensan que ya han completado el riego y nada más lejos de la realidad, pues puede que no se haya llegado ni a humedecer el sustrato.

Es por ello que los riegos deben ser lentos. Así el agua irá mojando todo el sustrato. Si tienes varias plantas, comienza echando un chorro de agua a cada una. Espera unos minutos y vuelve a echar otro chorro. El sustrato a medida que se va encharcando se va expandiendo y tendrá más capacidad para retener el agua que seguiremos añadiendo.

Se sabe que es suficiente agua la que hemos usado, cuando comienza a drenar por los agujeros del inferior de las macetas. Siempre debe drenar un poco de agua, ya que ésta irá arrastrando sales residuales que a la larga pueden causar bloqueos de nutrientes y nos obligue a hacer un lavado de raíces. Los riegos lentos, también aseguran que no se queden zonas secas. Ten en cuenta que en una zona seca, las raíces no se desarrollan. Es más, en estas zonas, si las raíces no reciben agua terminan secándose, lo que afecta a la salud de la planta, ya que tiene que recomponer esa masa radicular.

Lo peor que se puede hacer, son riegos escasos. Siempre todo el sustrato debe recibir agua hasta quedar encharcado. Y no volveremos a regar hasta que haya perdido gran parte del agua. Esto se sabe cuando enterramos un dedo en el sustrato y los dos primeros cm está seco. Entonces y sólo entonces, volveremos a repetir la misma rutina anterior. Así siempre nos garantizaremos que las plantas nunca pasan sed y lo agradecerán con un crecimiento fuerte y sano.

Exceso de riego: cómo evitarlo, detectarlo y solucionarlo

Reglas de oro para regar cannabis
Reglas para regar plantas de cannabis

El exceso de riego es un error bastante común que se comete en el cultivo de cannabis, sobretodo entre cultivadores principiantes. Principalmente se debe a unos malos hábitos a la hora de establecer los riegos, el cultivador novato suele ser una persona impaciente que no suele respetar las pautas de crecimiento de la planta. Y ante ésto, se tiende a un sobre-exceso de cuidados, entre los que se incluye más riegos de los que la planta puede asimilar. También puede influir otros factores como el estado de las raíces o la calidad del sustrato.

Consecuencias del exceso de riego

Las raíces además de agua, precisan gran cantidad de oxígeno. Un exceso de riego reduce los niveles de oxígeno en el sustrato, lo que provoca la asfixia de las raíces. Esto lo entenderemos fácil si pensamos en un vaso vacío o lleno de aire, que si llenamos de agua desplazará todo el aire de su interior.

Cuando falta oxígeno en el sustrato, los tejidos radiculares terminarán pudriendo. En casos más graves, la planta morirá sin remedio. Además siempre existe el riego de que hongos como phytium, botritis o fusarium ataquen las plantas.

Cómo detectar un exceso de riego

Los síntomas de un exceso de riego llegan a ser muy similares a los de la falta de riego. Las hojas de las plantas se vuelven lánguidas, muestran un amarillamiento generalizado, el desarrollo de nuevos brotes se detiene. Esta similitud llega en ocasiones a actuar de manera opuesta a la que se debería. Y esto no hace más que empeorar la situación.

Aunque como decimos los síntomas se parecen, con tan sólo echar una vista al sustrato comprobaremos realmente si se trata de un exceso o una carencia. No tendremos dificultades en mover una gran maceta con un sustrato deshidratado pues éste apenas pesará. Pero en cambio un sustrato encharcado pesará algo más que su propio volumen

Cómo solucionar un exceso de riego

Los excesos de riego no algo que tenga una fácil solución, por lo que la prevención es la mejor manera de cometer este fallo. Para ello lo primero es optar por un sustrato con una textura esponjosa. Para ello los fabricantes suelen incluir desde musgo, a perlita o fibra de coco. Esto lo puedes adquirir por separado para fabricar tu propio sustrato. Un buen drenaje en la maceta, ayudará a evitar encharcamientos excesivos.

Los hábitos de riego son lo más importante. Riega siempre empapando todo el sustrato. Si el sustrato está demasiado deshidratado el agua se puede escurrir por los bordes de la maceta directamente al drenaje. Esto hace pensar que el sustrato ya está empapado. Los riegos, poco a poco, para que el agua penetre lentamente sin dejar ninguna zona seca en el interior de la maceta.

Y finalmente, si ya nos estamos enfrentando a un exceso de riego, lo único que se debe tener es paciencia y esperar la planta poco a poco vaya asimilándola o que se reduzca por evaporación. Hacer un trasplante es algo que no se debe plantear, lo más seguro es que rompas unas cuantas raíces de la planta como mínimo.

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7 Responses

  1. Qué opinan de plantar en 4 m al cuadrado 70 matas de critical mass con poda del lollipop y 5 aparatos

  2. Llevo ya casi dos meses con un esqueje y no crece mas de unos 15 cm esta sano le echo fertilizantes sus oras de luz su ph todo oerfevto que ago la corto

  3. Hola me gustaria info, sobre de todo desde el principio de germinar hasta que llegue a la flora ,desde ya muchas gracias

  4. Excelente contenido saludos desde Puebla México que viva el auto cultivo

  5. Falta explicar el riego por inundación…muy efectivo y más cómodo
    Pero para eso las raíces ya deben de haber rodeado la tierra…

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