Los tricomas: tipos, funciones e importancia en el cannabis

La parte más importante de una planta de cannabis y el objetivo por el que principalmente se cultiva son sus tricomas. Se trata de lo que comúnmente conocemos como “resina” y que cubre los cogollos. En ellos se encuentran casi la totalidad de los cannabinoides que produce la planta (ya que tricomas existen en toda la  planta), además de los terpenos y flavonoides.

Los cannabinoides, o en este caso fitocannabinoides ya que son producidos por una especie vegetal, son compuestos orgánicos sintetizador en los tricomas, que son células glandulares de la planta. Éstos son de origen epidérmico. Su nombre procede del griego “tricos”, que significa pelo o cabellera por su gran similitud.

Principalmente se desarrollan en la fase de floración, aunque desde las primeras fases de cultivo las plantas desarrollan tricomas. Algunos son macroscópicos y puede llegar a verse a simple vista. Pero es con el microscopio cuando se aprecian sus detalles. Su color varía dependiendo del estado de maduración en el que se encuentren, por ello hay tricomas transparentes, lechosos y ámbar.

Los tricomas además de ser el lugar donde se sintetizan cannabinoides, flavoniodes y terpenos, tienen diferentes funciones, entre ellas la protección de la planta frente a agresiones mecánicas y físicas. Protegen los frutos del ataque de insectos, de temperaturas elevadas o la conservación de la humedad.

TIPOS DE TRICOMAS

  • Tricomas simples: son aquellos tricomas unicelulares que tienen forma de pelo. Se forman principalmente en los cotiledones y fases tempranas. Su función es la mantener a la planta hidratada y protegida de temperaturas extremas.
  • Tricomas citolíticos: tienen bastante similitud que los tricomas simples y también aparecen en fases tempranas. La diferencia principal es su tamaño, más grandes que los simples.
  • Tricomas glandulares sésiles: éstos son sintetizadores de cannabinoides. Tienen cabeza pero se caracterizan por la ausencia de tallo. Se encuentran directamente unidos a la epidermis de la planta y aproximadamente su tamaño es de tan sólo 25 micras.
  • Tricomas antrales sésiles. son bastante parecidos a los tricomas glandulares sésiles en cuanto a la ausencia de tallo y localización. Pero los antrales sésiles tienen un tamaño de hasta 80 micras.
  • Tricomas bulbosos. son del tipo secretor, pero más pequeños. Su tamaño va desde las 10 a las 20 micras y su cabeza puede ser simple o compuesta por varios compartimentos o zonas.
  • Tricomas glandulares entallados. Son los tricomas más numerosos y los que presentan concentraciones de cannabinoides y terpenos más alta. Tienen cabeza que va aumentando de tamaño a medida que almacenan compuestos y llegan a alcanzar un tamaño de hasta 100 micras. Y también tienen un tallo, lo que los diferencia de los tricomas sésiles.

Las tricomas glandulares, que son los más importantes, aparecen en la fase de floración y se forman cuando se los fitocannabinoides comienzan a sintetizarse. La cantidad de los tricomas en una planta siempre está determinada por varios factores, el principal es su genética, pero también intervienen los cuidados que le brinde el cultivador. Además intervienen otros factores como los rayos UV producidos por el sol.

El color de estos tricomas glandulares indica el estado de maduración de una planta. Cuando los tricomas son de color transparentes significa que están inmaduros. El nivel de cannabinoides en este caso es bajo y ni siquiera han llegado a producir terpenos. Cuando se vuelven lechosos se encuentran en su máximo nivel de cannabinoides. El color ámbar indica una sobremaduración, y el THC se comienza a degradar en CBN.

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