Etiquetas Posts etiquetados con "Clubes de marihuana"

Etiqueta: Clubes de marihuana

por -
0 1.256 vistas

¿Eres gestor o miembro de un CSC? Si es así, hoy te presentamos Easy CSC, un programa de gestión de clubes para asegurar el correcto funcionamiento de los mismos así como velar por el cumplimento de los derechos y deberes de los socios.

Avalado y recomendado por abogados expertos en derecho cannábico, Easy CSC está confeccionado en base a las auto–regulaciones de las Federaciones de Asociaciones, las normativas o recomendaciones administrativas que poco a poco van surgiendo y en la jurisprudencia relativa al consumo compartido y la auto–organización del consumo.

Easy CSC aporta tranquilidad a socios y directiva del club, sirviendo como una herramienta para la defensa en caso de intervención judicial.

unnamed (53)Se conocen muchos casos de intervenciones, pero en todos y cada uno en los que se ha podido demostrar el correcto funcionamiento del club, sus integrantes han sido absueltos con la libertad para seguir con la actividad del éste.

Firma digital para las dispensaciones, control de socios y cuotas, variedades, gráficos de consumo, contabilidad o monedero digital para asegurar el previo pago para el abastecimiento conjunto, son algunas de las características que hacen de Easy CSC un programa indispensable en todo club que se precie, teniendo en regla todos los aspectos legales del mismo.

LOPD, un caso aparte

Todo el mundo ha oído hablar de la Ley Orgánica de Protección de Datos, pero, ¿se conocen sus obligaciones? En todos los clubes se manejan datos de carácter personal y, por ello, hay que dar un debido tratamiento a los mismos. Easy CSC cumple estrictamente la Ley de Protección de datos ya que no utiliza servidores ajenos.

Easy CSC ofrece su programa en red local con los datos de cada club en propiedad de cada club, sin más. Los datos son del club y de los socios.

unnamed (4)No es fácil cumplir la ley en un ámbito que no está claramente regulado. Por suerte para sus clientes, en Easy CSC cuentan con la colaboración de abogados y técnicos en protección de datos expertos en el sector que les permite estar al día de las normativas para diseñar nuevas funcionalidades y herramientas paralelas.

De hecho, están a punto de lanzar una App para smartphones, la hemos visto pero no podemos revelar todos sus secretos, todo un avance para el club 2.0. Una herramienta indispensable para una buena relación Club-Socio que se aleja de lo que pueda ser publicidad del consumo, una actividad penada por la ley. Con el lanzamiento de esta app, saldrá su nueva web.

Insistimos, si aún no tienes un programa para controlar todo lo relativo a tu club, no te la juegues, ahorrarás tiempo y dinero pero sobre todo tendrás la tranquilidad de saber que estás haciendo las cosas bien. Los socios del club y te lo agradecerán.

por -
3 1.111 vistas

Los clubes sociales de cannabis: la producción sin venta al por menor

Los Cannabis Clubes Sociales funcionan bajo el principio de que, si una persona no va a ser procesada por el cultivar una planta de cannabis en privado para su propio uso, entonces, 20 personas no deberían ser procesadas ​​por cultivar 20 plantas agrupadas en privado para el propio uso de sus cultivadores.

Es evidente que este concepto no está exento de problemas. Establecer lo que se constituye como producción ‘compartida’, por ejemplo, es problemático y está es la cuestión general de cómo estas actividades se pueden distinguir legalmente de los delitos de suministro.

En toda la UE, los mismos delitos de drogas tienen diversas definiciones legales, pero por lo general son por el traspaso de drogas entre personas y también algunos criterios por cantidad pueden ser aplicados. En respuesta, los clubes sociales de cannabis han tratado de establecer normas de funcionamiento con el fin de evitar cargos a las personas por suministro de drogas o por alentar el uso de drogas.

Por ejemplo, el grupo de defensa de Encod (ha propuesto que los clubes deben funcionar como un convenio colectivo, con un registro de miembros, con los costos calculados para reflejar el consumo individual esperado y por la cantidad producida además de limitada por persona y destinada al consumo de inmediato.

Los clubes deben estar cerrados al público y los nuevos miembros deben establecer por invitación a los consumidores de cannabis que sean aceptados. Este modelo, aunque promovido por activistas en Bélgica, Francia, España y Alemania, no obstante, no es tolerado por las autoridades nacionales en cualquier país europeo.

Esto significa que los Clubes de Cannabis Sociales son propensos a ser objeto de sanciones legales que deben ser identificadas o en el mejor de los casos pueden operar en un área legal gris. En la actualidad, es difícil saber en qué medida existen estos clubes sociales en Europa, aunque los que lo hacen parecen ser raros.

La ciudad de Utrecht en los Países Bajos anunció un proyecto para desarrollar un club de este tipo, pero el proyecto aún no ha sido implementado. Algunos clubes informan que están operando en forma limitada en algunas regiones españolas, aprovechando el hecho de que, aunque la producción, la oferta y la posesión personal de cannabis en público están prohibidos por la ley española, la posesión en espacios privados no se penaliza.

La posición jurídica sobre el consumo compartido es más complicado, sin embargo, puede proporcionar restringidas posibilidades a algunas formas de consumo compartido y que pueden ser toleradas legalmente para usuarios de drogas con experiencia. La medida en que los clubes sociales de cannabis cumplen estos criterios no están claras.

por -
0 122 vistas

Mientras que la legalización de la marihuana ha esculpido el paisaje en los Estados Unidos, ese mismo cannabis tiene un modelo muy diferente en la vieja Europa. La forma más común para que los consumidores de marihuana puedan acceder y consumir con seguridad es en los clubes sociales de cannabis (CSC) o asociaciones.

Estos clubes primero aparecieron en los Países Bajos, pero se han vuelto más y más populares en toda Europa, especialmente en España y Bélgica. Al igual que un jardín colectivo, los clubes sociales de cannabis tienden a ser organizaciones sin ánimo de lucro que se cultivan su propio cannabis y luego lo distribuyen entre los miembros del club, que pagan una cuota de socio para comprar y consumir el producto en un ambiente seguro y controlado.

logo (9)Mambo Social Club es el segundo club social de cannabis de Bélgica, y a apelado un caso en su contra en el tribunal de Amberes esta semana. El club fue condenado por el Tribunal de Primera Instancia el año pasado por cultivo y posesión de cannabis, Michel Degens se mantiene optimista de que habrá un resultado positivo:

Los Cannabis Social Clubs ofrecen una alternativa segura a los consumidores adultos que no quieren comprar cannabis en el mercado negro. Es un modelo sin fines de lucro de producción y distribución de cannabis que promueve la salud, la seguridad y la responsabilidad. Los CSC son la solución, no el problema “.

El principal objetivo del club es reducir el riesgo y los daños asociados al cannabis en el mercado negro mediante el control y limitación de consumo y tomando medidas que garanticen la elegibilidad de sus miembros. Este es precisamente el tipo de consumo responsable de cannabis que debe ser recompensado y no castigado. Tal vez un día la corte en Amberes traiga un poco de luz y claridad a este tema, le deseamos la mejor de las suertes en Bélgica!

por -
0 431 vistas

Comunicado

Las asociaciones cannábicas advierten al Alcalde Trias que las personas usuarias de cannabis no son una carta en el juego electoral

Las dos federaciones de asociaciones cannábicas de Cataluña lamentan profundamente el anuncio que ha hecho el Alcalde donde prevé una normativa con el único objetivo de cerrar asociaciones cannábicas, sin tener en cuenta los derechos de las personas usuarias, la inseguridad jurídica que sufren y el aumento del mercado negro que ello supondría.

Desde la Fedcac y la CatFAC queremos denunciar que cerrar las puertas a las asociaciones es lo mismo que empujar a usuarios y usuarias al mercado negro e ilegal, a dejar en manos de las organizaciones criminales estas personas en vez de velar por los derechos de toda la ciudadanía. Las dos federaciones cannábicas apostamos por el derecho a la salud, por el derecho a la libertad individual, por la seguridad y la buena convivencia en Barcelona. Esta es nuestra ciudad.

Las asociaciones de usuarios de cannabis, en el marco de la campaña “Somos lo que Cultivamos”, solicitamos una reunión con el Alcalde, el pasado 18 de febrero, para explicarle la situación de las más de 300.000 personas ciudadanas de Barcelona que forman parte de estas asociaciones, así como todas las propuestas de autorregulación que ya veníamos trabajando entre las dos federaciones.

El Alcalde, que ni siquiera ha respondido a esta petición, se saca hoy una propuesta de la manga que no tiene en cuenta todo el proceso trabajado por el propio Consejo de Drogodependencias del mismo Ayuntamiento donde entidades de expertos, del tercer sector y representantes de las mismas asociaciones han discutido y elaborado unos criterios consensuados que puedan regular las asociaciones velando por la convivencia de la ciudad y las buenas prácticas a seguir en estas entidades.

Hoy, las asociaciones de usuarios de cannabis nos sentimos atacadas y queremos recordar al Alcalde Trias que ser el titular responsable de un consistorio es algo más responsable que tirar propuestas con un único objetivo electoral a las puertas de las elecciones municipales. Justamente Trias, hace prácticamente un año, decidió hacer una moratoria de las licencias de actividades en clubes y asociaciones instando a un proceso participativo con todo el sector, para encontrar un encaje satisfactorio para todas y todos en nuestra Ciudad. Ahora, a punto de llegar al plazo que él mismo se marcó, no tiene en cuenta todo el trabajo que se ha estado haciendo para llegar a un consenso y sólo le preocupa el titular electoral que deja a merced del mercado negro, las mafias y el acceso ilegal a la sustancia a las personas usuarias de la planta de cannabis.

Comunicado CatFAC

comunicacio@catfac.org 

por -
0 243 vistas

Dado que en los últimos años en la ciudad Mataró se han creado  clubes sociales de cannabis, el pleno consistorial ha acordado estudiar y trabajar para posibilitar la regulación de las actividades de estos establecimientos que utilizan la marihuana legalmente permitida. Actualmente estaba suspendido el otorgamiento de licencias a estas asociaciones o clubes.

La concejal de Via Pública, Núria Calpe, admitió la necesidad de crear una regulación para este tipo de establecimientos que, por otra parte funcionan con un vacío legal que ninguna administración ha regulado todavía. En esta ciudad catalana existen siete clubs los que ya están abiertos y ofrecen cannabis a sus asociados, aunque la demanda de licencias para estos clubes de cannabis podrían doblar la cifra y de ahí la necesidad de una regulación por parte del consistorio municipal.
Entre otras especificaciones, la ordenanza restringe la acción de estas asociaciones que, por ejemplo, no podrán vender bebidas alcohólicas en su interior o deberán mantener una distancia mínima entre estos locales y otros servicios municipales de la ciudad y para regular las condiciones que debe tener el ejercicio de esta actividad.

La ordenanza, consta de 14 artículos y una disposición transitoria y una final, regula la apertura de clubes sociales de cannabis y establece un régimen de distancias entre ellos y entre éstos y los centros educativos y de salud. Asimismo, garantiza que los locales reúnan las condiciones necesarias para evitar molestias a los vecinos, y las condiciones de seguridad, salubridad e higiene de sus usuarios.

La normativa también garantiza que la actividad se lleve a cabo por asociaciones de usuarios debidamente inscritas en los registros públicos. La asociación que promueva el club social debe estar inscrita en el Registro de Asociaciones del Departamento de Justicia de la Generalitat de Catalunya.

Entre otras condiciones, la ordenanza establece que para acceder a estos locales hay que ser consumidor habitual de cannabis –hecho de difícil comprobación- y prohíbe el consumo de otras drogas o bebidas alcohólicas, también queda prohibido el cultivo de cannabis en el local. Además, la asociación debe proporcionar información y asesoramiento profesionalizado en reducción de riesgos y daños derivados del consumo de esta sustancia. La normativa también incorpora el régimen sancionador y la tipología de infracciones que se clasifican en leves, graves y muy graves. La ordenanza también ha tenido en cuenta los criterios en materia de salud pública y la ley sobre el tabaquismo.

por -
0 435 vistas

El tribunal Constitucional ha suspendido la Ley aprobada por el Parlamento Navarro que regulaba los clubes de cannabis. El alto tribunal ha estimado este miércoles que han sido invadidas sus competencias estatales tanto en el campo de los productos farmacéuticos como en la legislación penal. En el plazo de quince días el Parlamento de Navarra podrá alegar o personarse en el proceso.

El Gobierno español recurrió la ley foral por considerar que la ley navarra invadía las competencias del estado que están reconocidas en el articulo 149.1 de la Constitución española, cuando regularon el consumo asociativo de cannabis y el cultivo común para el abastecimiento de dichos clubes.

La ley anulada por el constitucional fue aprobada por el Parlamento navarro en Noviembre del año pasado con los votos en contra del partido Popular y del partido Unión del Pueblo Navarro y que fueron la minoría en la votación parlamentaria. La ley foral aprobada en su día buscaba regular los colectivos de consumidores de marihuana en la Comunidad Navarra.

Una Comisión popular puso en marcha la iniciativa legislativa con la mayoría de fuerzas políticas navarras a favor , aunque siempre hubo dudas puesto que la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas ya había dado a conocer su intención de interponerse al considerar que la ley aprobada invadía las competencias de Estado Español. El alto Tribunal considera a la Ley invasora en las competencias estatales sobre legislación penal y de productos farmacéuticos, seguridad pública y bases de la sanidad.

La ley suspendida buscaba acordar las normas generales para que los clubes de cannabis pudiesen constituirse, organizarse, tener un buen funcionamiento acorde a las leyes establecidas y dar seguridad jurídica a estas asociaciones para el consumo y abastecimiento, dado que la jurisprudencia considera que “el consumo no constituye ilícito penal o administrativo cundo se somete a los límites de la norma interpretados por el derecho, atendiendo a la realidad social”

Lay Ley aprobada por el Parlamento Navarro regulaba las condiciones o normas para ser integrante de estos clubes de marihuana así como para su el propio abastecimiento, que según el Gobierno central, estaban en contra de los criterios para que el consumo de cannabis no sea castigado judicialmente.

por -
2 300 vistas

La audiencia de Barcelona avala en una sentencia a los clubes o asociaciones de cannabis. La justicia en la ciudad Condal absolvió a los dirigentes del Club de cannabis Three Monkeys y con dicha absolución da crédito a este tipo de organizaciones privadas siempre y cuando estén registradas debidamente y cumplan con las normas establecidas para estos establecimientos.

Es la primera vez vez que un club cannabico es juzgado en la Audiencia de Barcelona por asociación ilícita y el fallo del tribunal no puede ser mas claro, los responsables del club no vendían a terceros no asociados, no fomentaban el consumo fuera de su local y no tenían como objetivo el enriquecimiento personal.

También la Audiencia de Barcelona acentúa que los Clubes de Cannabis son un nuevo fenómeno de reciente aparición regulados por el Gobierno catalán y en este caso por el Ayuntamiento de Barcelona definidos como instituciones sin animo de lucro y de abastecimiento exclusivo de sus socios. Además, el control de sus asociados como su mayoría de edad y su consumo en ámbito privado terapéutico o lúdico “reduce así los daños sobre la salud de sus asociados y el mercado clandestino.

                        “Resultaría cuando menos extraño que la Administración se haya ocupado de regular las condiciones de funcionamiento de estas asociaciones si fuera tan evidente que su objeto social, recogido en los Estatutos, es ilícito y penalmente relevante”, dice la sentencia

                        “Ni las conductas delictivas dejan de serlo porque se lleven a cabo bajo el amparo de una asociación constituida regularmente desde un punto de vista administrativo, ni las irregularidades administrativas en la constitución de una asociación puede determinar su calificación como asociación ilícita si no son delictivas sus finalidades”.

Estudiados los estatutos del Club de cannabis Three Monkeys el tribunal de justicia corrobora que éstos coinciden con los reglamentos fijados para este tipo de asociaciones cannabicas.

“No consta que la sustancia estupefaciente que los acusados poseían en la sede de su local haya sido entregada a personas no consumidoras que no fueran socios de la asociación o que la sacaran del citado local para su consumo posterior en lugar público y tampoco consta publicidad alguna del local donde tiene su sede la asociación ni que personas ajenas a la misma pudieran acceder al mismo”, resalta el fallo del tribunal de justicia catalán.

por -
1 3.046 vistas
marihuana

El Gobierno catalán ha regulado por primera vez los clubes de cannabis

La Generalitat Catalana reguló ayer los clubes o asociaciones de marihuana en Cataluña, los aproximadamente cuatrocientos clubes no podrán estar abiertos más de ocho horas ni podrán estar cerca de colegios o centros sanitarios, la edad mínima para poder ser socio en los clubes será de 18 años y se necesitarán al menos quince días para poder disponer o consumir cannabis.

Los Clubes de cannabis son asociaciones sin animo de lucro que dispensan entre sus asociados marihuana o extractos de cannabis, desde ayer ya están regulados bajo el paraguas de la Generalitat catalana y por lo menos estarán más protegidos por la ley, siempre y cuando respeten las normas ya reguladas.

En una primera instancia el gobierno autónomo ha dado el primer paso y ya los ha regulado, a partir de ahora serán los ayuntamientos a través de sus ordenanzas municipales los que autoricen y den permiso para su creación o autorización. Para acceder a estos locales de asociaciones o clubes donde se podrá adquirir y consumir marihuana, se tendrá que ser mayor de edad (18 años), estar asociado anteriormente con un mínimo de 15 días y ser avalado por otro socio. En estos locales no se permitirá el consumo de otras sustancias o drogas, ni alcohol, tampoco su venta. Además, el horario de apertura no podrá superar las ocho horas ni estar abierto a partir de las 22 horas, los fines de semana, viernes y sábados, se podrá alargar hasta las 24 horas.

Tampoco se podrá promocionar actividades del consumo de cannabis ni publicidad de los locales en carteles, letreros publicitarios, dípticos o trípticos. La reglamentación será muy exigente con los temas medioambientales y con el trato y satisfacción de la comunidad vecinal.

Actualmente 200 clubes ya están inscritos y otros 200 le seguirán. Es una buena noticia para el sector del cannabis ya que la medida va siguiendo la estela de otras partes del mundo que ya comenzaron. El Gobierno catalán ha querido regular una situación que se da en la sociedad catalana y en toda España. Aplaudimos la medida y esperamos que otras comunidades tomen ejemplo y regulen a estas asociaciones o clubes para que no estén a merced de ninguna irregularidad.

La Audiencia Provincial de Palma ha absuelto a seis miembros de la Asociación Green Lemon de Ibiza rechazando el recurso impuesto por el Ministerio Fiscal. Con esta resolución el Tribunal da la razón al Juzgado numero 1 de lo Penal que avalaba así la legalidad del cultivo de marihuana y su distribución para los asociados del club.

La asociación de consumidores de cannabis Green Lemon de Ibiza contaba con 455 socios y tenían que cumplir con la reglamentación interna, como la de ser mayor de veinte años, ser consumidor adicto al cannabis, abastecerse de hasta dos gramos diarios, ser diagnosticado con alguna enfermedad que la marihuana palíe o que el consumo sea en el local de la asociación sin poder vender a terceros.

En febrero del 2012 la Guardia Civil localizó cuatro kilos de marihuana preparada para el consumo y porciones de hachís cuando entró en la sede de la asociación y poniendo a disposición del juzgado a seis de sus miembros. La Fiscalía entendía que la asociación de cannabis era una simple tapadera para la venta y distribución de marihuana pero el Juzgado nº 1 de lo Penal de Ibiza así no lo entendió equiparando los hechos a un consumo compartido entre un grupo de amigos.“No es razonable hacer depender la relevancia penal del hecho en el número de consumidores, ni mucho menos establecer un número a partir del cual el cultivo compartido es delito”, dice la sentencia. De hecho, la Audiencia Provincial entiende que los cuatro kilogramos de marihuana habría que dividirlos entre los 455 socios y de esa forma ya no es tan llamativa la cantidad de la incautación de la sustancia.

Otra razón que también recoge la sentencia es que la creación de estas asociaciones o clubes tienen como objetivo también evitar la compra de cannabis en el mercado negro por la consiguiente adulteración de la sustancia y engrandecimiento de dicho mercado ilícito

por -
0 2.132 vistas

Navarra es la primera Comunidad Autónoma de España que establece las normas para constituir un Club de Consumidores de Marihuana

El BOE ha publicado esta semana el texto que aprobó el Parlamento Navarro el mes de Noviembre pasado y que la convierte en la primera comunidad autónoma española que crea normas para que estos Clubes privados de consumo de cannabis estén dentro de la legalidad.

Las normas generales aprobadas por el Parlamento local servirán para constituir, organizar y poner en funcionamiento este tipo de asociaciones de consumidores. La ley aprobada proviene de una Iniciativa Popular avalada por 5.114 firmas que fue debatida y posteriormente legalizada por los votos del Partido Socialista Navarro, Bildu, Aralar-Nabai, I-E y los no adscritos.

Las nuevas normas aprobadas dictan que este tipo de asociaciones privadas de consumidores deben ser asociaciones sin animo de lucro, además de estar legalmente registradas en el registro de asociaciones del Gobierno de Navarra.

Estos clubes deben facilitar a sus usuarios información sobre un uso responsable y trabajar en pro de la reducción del mercado ilícito, así mismo, sus socios fundadores deben acreditar ser consumidores de forma habitual antes de poner en marcha la Asociación o Club de Cannabis.

La Iniciativa se suma a otras similares como por ejemplo la que esta tramitando en el parlamento catalán y que actualmente se encuentra en el periodo de prorroga de presentación de enmiendas.

En España aproximadamente existen cerca de 400 clubes de cannabis según informó el Fiscal Especial Antidroga José Ramón Noreña Salto y aunque la primera aprobación del reglamento para la constitución de estos clubes viene de la mano del Parlamento Navarro, durante el año 2015 se espera que más parlamentos regionales opten por medidas parecidas a las del navarro.

por -
0 268 vistas

La Representación Cannábica de Navarra considera que es “previsible” que el Gobierno central recurra la norma navarra, pero insiste en que este debate ya es “un primer paso”.

El portavoz de la entidad, Ramón Morcillo, defiende que la ley aprobada en la Comunidad Foral tiene posibilidades de seguir vigente, pese a las dificultades para legalizar el cultivo y el transporte.

En el peor de los casos, el debate sobre el consumo de cannabis llegará al Tribunal Constitucional; en el mejor, la legislación pionera en Navarra sobre este tema seguirá adelante. La Representación Cannábica de Navarra (RCN) valora, pese al informe elaborado por el Ministerio de Interior que advierte al Gobierno Foral de las “ilegalidades” de esta nueva norma, que un recurso por parte de Madrid es “previsible”, pero insiste en que todavía hay margen para que siga vigente esta legislación, impulsada por iniciativa popular por la propia RCN tras la reunión de más de 10.000 firmas.

“Sí, aún hay esperanza, yo siempre he sido optimista, y tenemos juristas que nos han confirmado que la norma aprobada en Navarra tiene un texto impecable. Otra cuestión es la normativa asociada a ella, que no solo tiene que ver con el consumo, sino también con el cultivo y el transporte del cannabis”, explica el secretario general de RCN, Ramón Morcillo. Para concretar estas cuestiones, la entidad ya se puso en contacto con el Gobierno Foral un día después de la aprobación de la ley en el Parlamento. Por el momento, no ha habido respuesta.

¿Quiere eso decir que desde el Gobierno Foral se espera ya al recurso del Gobierno central? San Sebastián se convirtió en  la primera ciudad de España con una regulación de los clubes de cannabis, y el delegado del Gobierno en Gipuzkoa, Carlos Urquijo, dio a mediados de diciembre orden, según se recoge en este artículo de ABC, de que se recurriera esa ordenanza, algo que en principio debería dirimirse mediante un contencioso administrativo. En Navarra, sin embargo, al tratarse de una normativa aprobada en el Parlamento, ese paso debería ser ante el Constitucional.

Por ello, desde RCN creen que, aunque lo lógico es que el PP “ceda a las presiones de su sector más reaccionario” y finalmente dé ese paso, este no tiene por qué ser negativo: “El objetivo principal es que el debate sobre el consumo de cannabis se diera en la calle y, después, en el Parlamento, y eso ya se ha logrado. Y, ahora, aunque se recurra en el Constitucional, estamos hablando de un paso importante. El debate estará donde tenía que estar”. El informe elaborado por Interior y remitido a Navarra, como ya adelantó eldiarionorte, augura que el asunto se abordará en sede judicial.

¿ Y el cultivo?

Con todo, Morcillo cree que hay margen para que esta norma navarra sea respetada, porque el consumo no se produciría en la vía pública, sino en “circuitos cerrados”. Eso sí, para llegar hasta estos clubes, primero habrá que abordar dónde se cultiva y cómo se transporta la marihuana. Lo que no tiene sentido, según RCN, es que se permita el consumo y, después, se aboque a los usuarios al “mercado negro”. “Nosotros estamos dispuestos a abrir las puertas, a que haya inspecciones, a contar con los permisos necesarios”, insiste Morcillo. Sin embargo, además del recurso, desde RCN tampoco descartan que haya otro tipo de reacciones desde las instituciones, como un aumento de los controles policiales.

Para la Representación Cannábica de Navarra, ya se ha dado el primer paso de un debate que, pese a los obstáculos, va a seguir adelante. Tanto con el Parlamento navarro actual, ya sea con actuaciones acordadas con el Gobierno o con la oposición, como con el que resulte de las próximas elecciones forales y estatales: el debate sobre el consumo de cannabis ya está aquí, advierte, y no tiene sentido mirar hacia otro lado.

por -
0 1.971 vistas
marihuana

-El Ministerio de Interior advierte de que la aplicación de la Ley de usuarios de Cannabis va a crear “problemas” si no se toman en consideración sus “observaciones”.

-Consideran “ilegal” y “vulneración de competencias” prácticamente toda la propuesta: el consumo, el cultivo, el registro como asociación de los clubes e, incluso, la declaración de adicto.

En contra de los argumentos propuestas por los impulsores de la  Ley Reguladora de los consumidores de cannabis en Navarra, el Ministerio de Interior advierte de “ilegalidades” que se podrían llevar a cabo con la aplicación de la ley. En un informe remitido al Gobierno de Navarra, Interior advierte de que la ley vulnera competencias estatales y protege en su articulado acciones que son delito según el código penal, como el cultivo o el consumo de cannabis. Advierte de que “la regulación vulnera competencias exclusivas del Estado en materia penal, en materia de seguridad pública y en materia de protección de la salud pública” y alude a la “voluntad de colaboración” que existe entre las Administraciones para “despejar de antemano cualquier problema que en el futuro se plantee con la aplicación de la mencionada ley”.

Un informe en tono de advertencia para la puesta en marcha de la ley que repite una y otra vez que las acciones protegidas por la legislación navarra son consideradas ilegales por el Gobierno Central además de dejar claro que suponen un nuevo conflicto de competencias entre Navarra y el Estado. Un informe en el que se rebaten todos los aspectos legales en los que se apoya la norma foral.

Según la interpretación del ministerio, en contra de la consideración de los usuarios de cannabis y de cada vez más  expertos que defienden bondades de la marihuana, la legislación nacional e internacional reconoce que el cannabis es una sustancia considerada ilegal para su cultivo y consumo y perjudicial para la salud. Analiza también la jurisprudencia alegada por los proponentes de la ley, en la que los usuarios de cannabis navarros encontraron una ‘grieta’ legal basada en el concepto de autoconsumo compartido. Sin embargo, el Ministerio de Interior no considera que sea lícita la creación de clubes de cannabis conforme a ese concepto.

Para el Ministerio, el autoconsumo compartido, continúa el informe, debe producirse de forma “esporádica e íntima”, y con un número mínimo de participantes. Condiciones que, a su juicio, no cumplirían las asociaciones de consumidores. Además, respecto a la consideración de los clubes como asociación, duda de su legalidad porque considera que no persiguen un fin lícito. Plantea dudas incluso con la consideración de adicto ya que el Gobierno central defiende que debe ser un médico quien declare adicto a un usuario, y no es suficiente con firmar una declaración como se propone en la ley navarra.

Otro problema planteado por Interior es sobre el cultivo ya que, aunque los socios retiren una pequeña cantidad para el consumo, el Ministerio plantea qué sucederá con el ‘stock’ creado para abastecer a los integrantes de las asociaciones ya que no existe, a priori, ningún control que prevenga el tráfico ilegal de la sustancia. Una cuestión que ya ha pasado por los tribunales con una sentencia que avala el cultivo de la sustancia por los clubes de consumidores y que ha sido estudiada por varias asociaciones en defensa del consumo legal de cannabis.

Conflicto de competencias

Una serie de advertencias que dejan claro que a Interior no le ha gustado la legislación de la Comunidad Foral, primera ley que regula los clubes de consumidores de cannabis, y que considera además que se trata de un nuevo conflicto de competencias. En este caso, según el Ministerio de Interior, vulnera “competencias exclusivas del Estado en materia penal, de seguridad pública y salud pública”, y considera fundamental lo que puedan declarar otros ministerios al respecto.

Todo apunta a que el Gobierno recurrirá la ley si el Parlamento no toma ninguna medida que frene su puesta en marcha. En el informe se detalla que el fin que persigue es “que las observaciones sean valoradas con el alcance y la forma que se consideren más apropiadas” para evitar conflictos entre las administraciones y con los usuarios debidos a la aplicación de la norma foral.

por -
0 215 vistas

El Ayuntamiento de San Sebastián ha aprobado una ordenanza municipal de regulación de clubes de consumidores de cannabis y, por ello, la Delegación del Plan Nacional sobre Drogas ha solicitado a la Abogacía del Estado que estudie impulgarla. Sin embargo, el propio grupo del PP en el consistorio donostiarra, que también dio su apoyo a la norma, no quiere que se desarrolle este posible recurso.

Ramón Gómez, la voz de los populares en el Ayuntamiento, ha afirmado que la regulación no tiene implicación en el ámbito sanitario sobre el consumo de marihuana, lo que, en todo caso, competería al Ejecutivo autonómico.

Para Gómez, se trata de una iniciativa “de carácter urbanístico”, y que su grupo municipal trabajó para la presentación de enmiendas restrictivas al texto original, entre las que se encontraban que dichos clubes no se ubicasen cerca de centros educativos o que el acceso solo sea posible para socios y exclusivamente para autoconsumo, algo que también se refleja el la regulación catalana.

De momento, el Ministerio de Sanidad aún no ha dado respuesta a esta petición procedente de las filas del mismo partido.

Por su parte, el edil responsable de Bienestar Social en el Ayuntamiento de San Sebastián ha afirmado que ante la posible impugnación, en el equipo de Gobierno local no hay ningún tipo de preocupación, al tiempo que ha señalado que la norma es legal y legítima (ha sido aprobada por unanimidad) y que batallará, en caso de que se produzca la marcha atrás, tanto judicial como administrativamente.

por -
1 333 vistas

El Parlamento navarro aprobó ayer la Ley foral por la que se regulan los colectivos de usuarios de cannabis en la Comunidad foral y podría ser objeto de un recurso por su incostucionalidad, ya que un informe del Gobierno para el Plan Nacional de Drogas apunta hacia esa posibilidad.

La Ley tendría como objeto crear unas reglas para su constitución organización y funcionamiento de estos clubes de cannabis. La medida pretendería dar seguridad jurídica al consumo y abastecimiento de estas asociaciones puesto que la legislación considera que “el consumo no constituye ilícito penal o administrativo cundo se somete a los límites de la norma interpretados por el derecho, atendiendo a la realidad social

El portavoz del Partido Socialista Navarro, Santos Cerdán, se mostró a favor de una reguralización debido al “limbo legal” en el que se encuentran los clubes de cannabis por “una ambigüedad que existe en la ley”. Argumentando que actualmente “el marco legal vigente esta ignorando la realidad social” además que la prohibición no es la solución y que los ciudadanos ya les han dado a ellos un toque de atención por esta cuestión.

Otros políticos de otras formaciones que también apoyaron la Ley como Víctor Rubio de Bildu,  Asun Fernández de Garaial de Aralar y Marisa de Simón de I-E también han hecho declaraciones en favor de esta medida aprobada por el Parlamento Navarro subrayando que los clubes ya existen pero en una situación alegal y que las medidas prohibicionistas han fracasado.

En contra de la medida se ha posicionado el portavoz de UPNFrancisco Javier Lorente, cuestionando que no se presentase “ni una sola enmienda para pulir o mejorar el contenido” de la ley.
También en contra se ha posicionado el Partido Popular Navarro, cuyo portavoz, Eloy Villanueva, ha dicho que se quiere aprobar una ley “sabiendo que es inconstitucional o que tiene muchos visos de inconstitucionalidad”

por -
0 752 vistas

Cada vez son mas las ciudades que están tomando las riendas sobre la reglamentación y regulación de los clubes de cannabis. La semana pasada fue la ciudad vasca de San Sebastián la que de alguna forma reconoció estas asociaciones de consumo de marihuana estableciendo los parámetros por los cuales se deben regir estos clubes.

El portavoz de la Federación Vasca de Cannabis EUSFAC, Iker Vall, valora positivamente la medida

“Desde EUSFAC creemos que la ordenanza que se ha aprobado y que ha salido en el BOE la semana pasada de alguna manera reconoce los clubes sociales de cannabis y los integra dentro de vida asociativa de la ciudad pero también establece unos parámetros y unos criterios donde deben operar estas organizaciones”.

“Creemos que ha habido muy buena sintonía entre el ayuntamiento, la sociedad civil y las asociaciones y creo que realmente la apuesta de futuro es si somos capaces de implementar esta ordenanza que a buen seguro forma parte de un proceso de regulación más amplio que se esta dando a nivel regional en el País Vasco y que esta llevando a un reconocimiento no solo de los derechos de este tipo de colectivos y de los usuarios sino también de sus deberes y obligaciones para con la sociedad”

por -
0 2.396 vistas

En el principio fue el parque. Y posteriormente, el poblado, algunos bares de ciudades como Móstoles o Alcorcón, el servicio a domicilio y de nuevo la quedada en el parque o la plaza. Pillar costo o marihuana ha sido casi siempre un trámite engorroso y casi nunca un paseo por el lado salvaje o la marginalidad. Hoy día hay un nuevo modo de cumplir con el requisito mínimo para sostener el hábito. Los clubes de consumidores de cannabis han proliferado y han avanzado un paso más en la normalización del uso de esta sustancia, la cuarta en consumo a nivel español, tras el alcohol, el tabaco y los hipnosedantes.

Según las estimaciones, basadas en el registro de estas asociaciones en el Ministerio de Interior, en el territorio hay 500 de estos clubes. La mayoría, unos 200, en Catalunya, también en el País Vasco, y, en menor medida, en Valencia, Madrid o Sevilla, pero ¿cómo son estos clubes?

Entramos al primero de ellos, en un barrio céntrico de Madrid. No. Retrocedamos. Esperamos en una esquina de ese barrio céntrico hasta que llegue Daniel, nuestro guía, a quien antes de nada le colocamos un nombre ficticio para este texto. Esperamos, porque para entrar hay que seguir unas normas de seguridad que, aunque cambian de unos clubes a otros, funcionan para minimizar riesgos. Daniel nos acompaña hasta la puerta. Primer control: huella digital. Pone la suya y pasamos a un descansillo. Es donde explica las reglas básicas de este club. La primera: no se compra a un proveedor sino que se organiza una compra mancomunada del material. La actividad que se lleva a cabo aquí es el consumo compartido. Una parte del sistema judicial reconoce que no hay delito asociado a esta práctica. En noviembre de 2013, el presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco declaró en el Parlamento vasco que “hay una jurisprudencia ya consolidada de que el consumo colectivo con cantidades propias de autoconsumo no está penalizado, pero eso no quiere decir que exista derecho a hacerlo, sino que eso no es delito”. ¿Lo entienden? Pues la diferencia en la interpretación de ese margen entre el límite del derecho y el delito puede suponer cárcel.

Daniel explica que el club funciona estrictamente mediante la compra de una cantidad adecuada a lo que cada socio consuma. Hay un registro en el que se apuntarán los gramos que se retiran cada vez. Daniel nos explica que el límite legal mensual establecido está en cien gramos, pero que su club, como otros en el País Vasco, marca un límite más bajo, de 60 gramos mensuales, para fomentar un consumo responsable. Junto a los papeles, en el club de Daniel se exige ser mayor de 21 años, venir avalado por otro socio y haber pedido cita previa. Además, incluyen un cuarto papel en el que los socios se comprometen a un proyecto de cultivo autocompartido. Es el modo de autoabastecerse sin recurrir al mercado negro ni a terceros. Daniel nos explica que se hace para reivindicar el derecho a cultivar plantas, una pelea que se está librando en muchas localidades de Catalunya y la Comunidad Autónoma Vasca.

Aunque las instrucciones sean generales, el criterio de cada fiscalía provincial es la última barrera antes de hacer posible un club sin el mal karma del hostigamiento policial a sus asociados. Entre las fiscalías más agresivas contra estas asociaciones y clubes está la de la Comunitat Valenciana, cuyo fiscal antidroga, José Ramón Noreña, anunció en octubre una ofensiva contra los cerca de 20 clubes que funcionan en la región. La realidad jurídica cambia en cada comunidad, confirma Daniel, quien comenta que las asociaciones que han pedido estatutos a nivel estatal –porque tienen entre sus planes funcionar en varias comunidades– están teniendo más seguimiento por parte de las autoridades que aquellas que se ciñen al registro de su comunidad autónoma. Si eres estricto, comenta, es muy difícil que la actividad de los clubes tenga repercusión judicial. No obstante, nos dice, hay clubes que se acercan al límite y grandes empresas que ven una oportunidad de negocio tras este relajamiento de las costumbres.

Más allá de lo represivo
Hemos firmado los papeles, nos han hecho una fotocopia del DNI y ya estamos dentro. Hay un grupo de seis o siete chicos y chicas en torno a los 25 años y cuatro o cinco varones de los que ya no cumplen los treinta acodados en la barra. Una nevera –esto no es un bar–, seis o siete mesas, cada una distinta a la anterior, y unos grafitis en lienzos. Pregunta­mos a nuestro guía por las condiciones laborales de la asociación: qué pasa con quien pone las cervezas. Nos dice que es difícil hacerlo todo legal, ya que es fundamental demostrar que no hay ánimo de lucro en ninguno de sus movimientos.

Los táper de marihuana –hay menos variedad de hachís– llaman la atención detrás de la barra. Jack Herer, AK47, son los nombres de algunas de las variedades más populares. Hablamos con Daniel, no ya de los aspectos legales, sino de la sociología del consumo. Nos dice que los hábitos han cambiado, en parte gracias al autocultivo. El Diario de León decía en enero de este año que hay mil grow shops –tiendas que facilitan materiales para el cultivo– en España. Hace cuatro años se estimaba que las pymes asociadas a este sector generan cerca de 50 millones de euros anuales. Entre calada y calada, comentamos el hecho de que este año comience a contabilizarse el peso de las drogas en el PIB.

Salimos de allí con la sensación de haber estado en algo parecido a un coffee shop. No llevamos ninguna china o cogollo; bajo ningún concepto los invitados pueden retirar material, nos explica Daniel. Al día siguiente, con la mente aún un poco nublada, nos dirigimos a otro club. Hay pequeños cambios. En lugar de tres papeles, firmamos uno que explica que lo nuestro es consumo terapéutico. Nos dicen que la legalización vendrá por esa vía. En esta ocasión nos hacemos socios. La conversación es menos distendida. Son las 17h y sólo algunas personas pasan a esta hora a retirar seis o siete gramos de marihuana. Al salir, comentamos la jugada con otro consumidor habitual. Nos dice que, aunque estar en un club sale un poco más caro, la calidad del material y la tranquilidad del acceso a su dosis le compensa el sobrecoste. Salimos de allí y nos vamos a trabajar. Hay que escribir un artículo sobre los tiempos en los que el uso del cannabis está tan normalizado que su uso comienza a dejar de estar criminalizado.

por -
0 260 vistas

Todos los grupos parlamentarios menos el PP acordaron una propuesta de regulación. No podrán cerrar más allá de la medianoche durante los fines de semana. Solamente podrán administrar cannabis a los socios y sólo podrán serlo de una única asociación.

La regulación de los clubes de cannabis de Cataluña que ultiman el Govern y todos los partidos menos el PP prohibirá a los centros abrir más de ocho horas al día, así como que cierren las puertas como muy tarde a las 22 horas los días laborables y a medianoche los fines de semana.

Lo ha revelado a la Comissió de Salut del Parlament el secretario de Salut Pública, Antoni Mateu, en el marco de la presentación de una propuesta de resolución para la regulación de los clubes cannábicos acordada por todos los partidos parlamentarios menos el PP.

Un tema de salud pública

Mateu, acompañado del subdirector general de Drogodependències, Joan Colom, ha concretado que la regulación se centrará en los aspectos de salud pública y prohibirá que en los centros se venda tabaco y bebidas alcohólicas, teniendo en cuenta que con la posibilidad de obtener diversas substancias se incita a más consumo y se incrementa el riesgo para la salud de los usuarios.

Además, solamente podrán administrar marihuana a los usuarios que sean socios, tendrán que hacerlo con un periodo de carencia de 15 días -una iniciativa que lucha contra el turismo cannábico, actualmente en proliferación en Cataluña-, y tendrán que obtener una licencia municipal para abrir las puertas.

También recoge que los usuarios solo podrán ser socios de una única asociación y que los centros tendrán que ofrecer información y asesoramiento “sobre los riesgos que supone para la salud el consumo de cánnabis”, mientras que también tendrán que formar a sus trabajadores con nociones básicas de salud pública.

Mateu ha insistido en que “fumar no es bueno y mucho menos lo es el cannabis”, aunque ha admitido que ante la proliferación de los clubes cannábicos en Cataluña hay que regularlo y no prohibirlo.

Aprobación en la próxima Comissió de Salut

La propuesta de regulación se aprobará definitivamente en la próxima Comissió de Salut a la espera de que los grupos puedan presentar enmiendas, un trámite que se avanza a la publicación de la nueva norma en el Dari Oficial de la Generalitat (Dogc).

La iniciativa tiene un historial de tres años de negociaciones entre el Govern, los partidos y las entidades del sector, que han estado presentes en la Comissió de este jueves a través de sus portavoces. Fuente

 

por -
1 443 vistas

El secretario de Salut Publica, el doctor Antoni Mateu, y el subdirector de Drogodependencias de la Agencia de Salut Pública de Cataluña, el doctor Joan Colom, han presentado una propuesta de resolución a la Comisión de Salut del Parlamento de Cataluña para determinar los criterios de salud pública para orientar a las asociaciones y l,os clubes sociales de cannabis y las condiciones para el ejercicio de su actividad

Esta propuesta se enmarca en el lan Interdepartamental de Salut Pública (PINSAP) y pretende proteger, promover y mejorar la salud pública de la población mediante una politica orientada a minimizar los daños del consumo de cannabis, como también a impulsar la debida información, educación y prevención sobre las consecuencias y efectos perjudiciales vinculados al consumo de esta sustancia.

La propuesta de resolución establece unos criterios relevantes de Salut Pública en relación con el consumo asociativo de cannabis, así como orientar a la autorización de la actividad de las asociaciones cannabicas por los ayuntamientos de Cataluña. Estos criterios se unen a los ayuntamientos para que los incorporen, en las ordenanzas municipales que dicten para la regulación de estas actividades de ámbito municipal.

La resolución presentada, es fruto del consenso entre la mayoría de grupos parlamentarios y las Federaciones y Asociaciones representativas de los Clubes Cannabicos y las entidades municipalistas debidamente informadas.

El objetivo de la propuesta pretende incidir en los factores determinados que pueden influenciar en una disminución del impacto en la salud de la población general y especialmente de las más vulnerable.

CRITERIOS DE SALUT PUBLICA

·Limitación de acceso
-Edad mínima para acceder mayor de 18 años
-Ser consumidor/a habitual de cannabis
-No ser socio o asociado de ningún otro Club de cannabis
-Acceso exclusivo alas instalaciones del local para socios y socias
-Medidas de control de acceso al club

·Oferta de servicios de información, asesoramiento profesionalizado en reducción de riesgos y daños para los socios y socias (entidades especializadas) así como de detección precoz, seguimiento y derivación de los consumos problemáticos del cannabis.

·Formación en reducción de riesgos y daños asociados a consumo de cannabis a los responsables de la dispensación de la asociación (garantizando una formación mínima anual)

·Prohibición del consumo de otras drogas o bebidas alcohólicas dentro del club

·Prohibición de venta o comercialización de cualquiera bien o producto consumibles

·Condiciones de salubridad de los locales según lo establecido en la normativa vigente, así como de las zonas de consumo.

·Periodo de carencia de 15 días desde la adscripción a la asociación

·Estar avalado por otro miembro de la asociación

·Limitación horaria (no se podrá abrir más de 8 horas diarias, estableciendo como hora limite de cerrar las 22 horas y los viernes y sábados a las 24 horas.

·Limitación de su ubicación definida por la distancia mínima entre los diferentes clubs y entre ellos y los centros educativos y servicios sanitarios.

·Limitación de todo tipo de publicidad de la asociación i de sus establecimientos, locales o clubes, y actividades de promoción de consumo de cannabis por parte de los miembros de la misma, ni a través de carteles, rótulos publicitarios o cualquier otro medio, en papel o electrónico.

·Respeto a la normativa medioambiental y , particularmente, el descanso de los vecinos.

·Inscripción en el registro Municipal de Asociaciones de personas consumidoras de cannabis y en la sección registral correspondiente de Registro de Asociaciones CATFAC