LaMarihuana.com es una división de Freedom Leaf, Inc. una empresa dedicada al activismo cannabico, auditada y cotizando en el mercado de valores (OTCQB: FRLF)
Tags Posts tagged with "sociedad"

sociedad

0 712 vistas

La ilegalización es estúpida y legalizarla traería muchos beneficios que perdidas para el conjunto de la sociedad

Parece ser que tener el cannabis ilegalizado es una idea estúpida. La legalización de la marihuana traerá muchos beneficios, y su ausencia causa más pérdidas que ganancias. Es por eso que la prohibición de la marihuana es estúpida y por qué cada país debería legalizar el cannabis.

1. Nadie murió por sobredosis de marihuana

Por supuesto, muchos de los muertos pueden encontrar rastros de cannabinoides, pero esto ciertamente no fue la causa de la muerte. No hay evidencia de que haya una sola persona que haya muerto por sobredosis de marihuana. Según la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 2,5 millones de personas mueren cada año debido al alcohol, sin incluir los accidentes automovilísticos causados ​​por el alcohol. Mientras tanto, un fumador de marihuana tendría que consumir THC en una cantidad de alrededor de 20,000 a 40,000 porros para estar en riesgo de muerte. Las estimaciones de los científicos indican que 2,1 kg de marihuana deberían fumarse en un brece espacio de tiempo para ser letal.

2. Más del 27% de los españoles admiten fumar marihuana

Según el Observatorio Europeo de Drogas y Adicción a las Drogas , el 27.3 por ciento por ciento de los españoles (por ejemplo) admitierion haber probado marihuana, y el 10.6 por ciento lo utilizó en los últimos 12 meses. Si 1 de cada 4 personas en España fuman marihuana, ¿habrá que regular este tema?

3. El sistema de justicia no funciona

La criminalización de la marihuana ha creado un efecto de mariposa fatal a través de la  guerra contra las drogas que se considera un fracaso. La ley más estricta no reduce la cantidad de usuarios de drogas. La ONU cree que el consumo mundial de drogas está creciendo. El consumo de cocaína en 1998 fue de 13,4 millones de personas, y en 2008, 17 millones. En 1998, 147,4 millones de personas admitieron fumar marihuana, y en 2008, ya 160 millones.

La mayoría de los pleitos relacionados con las drogas son causados ​​por tener una pequeña cantidad para su propio uso. Las prisiones están super pobladas, y los países gastan muchos millones de impuestos al año en asuntos penales relacionados con la marihuana. En vez de perseguir se debería tratar y educar a la sociedad. A esto se refiere un informe reciente sobre los cambios en la política de drogas en todo el mundo .

4. La legalización de la marihuana impulsa la economía

Al igual que el alcohol, que una vez fue ilegal, la marihuana garantiza que las ganancias que se destinen al traficante se destinen a la tesorería del estado. Es más sensato gravarla como el gobierno grava el alcohol y el tabaco. Según un informe publicado por Harvard, la regulación legal de la marihuana solo en los Estados Unidos ahorrará unos 7.700 millones de dólares en gastos gubernamentales para hacer cumplir la prohibición.

5. La legalización reducirá  el consumo de alcohol

Bob Marley dijo: “la hierba está sanando a la nación, el alcohol es la destrucción”. El alcohol mata a millones de personas cada año y puede ser reemplazado por marihuana, que es 114 veces más segura . La legalización de la marihuana con fines recreativos no afectará negativamente la salud pública. Además, el cannabis reduce el daño causado por el alcohol, tanto en el cerebro como en el hígado .

0 180 vistas

El presentador de la ceremonia de los Globos de Oro, Seth Mayers, comenzó la entrega de premios con la faceta más activista de la gala.

“Buenas noches Hollywood y feliz año. Es 2018, la marihuana es legal y, finalmente, el acoso ya no lo es”, con esta entrada el presentador Meyers comenzó la gala, donde se otorgan los premios de lo más aclamado del cine y la televisión norteamericana.

El color negro fue el más utilizado en la alfombra roja de los Globos de Oro, siendo escaparate del movimiento “Me Too” que trata de denunciar el acoso sexual que han sufrido muchas mujeres en la meca del Cine durante muchos años.

En esta 75 Edición de los Premios, Edgar Ramírez, otro de los presentadores de la gala dijo “es histórico” “Estamos todos vestidos de negro solidarizándonos con las victimas y las personas valientes que han denunciado sus historias de acoso y abuso sexual”. “Hay que aprovechar esta plataforma para que la conversación continúe. Esto va a marcar un punto y aparte. El movimiento no se va a detener”, dijo.

El director mexicano, Guillermo del Toro, también dijo que “es importante el mensaje que se está enviando”. Y también apoyo que cada uno personalmente también tiene que ayudar con sus propios movimientos. Y continuó “En mi caso, escribir personajes femeninos fuertes y dar a las actrices las herramientas y estímulos necesarios para lograr interpretaciones potentes”.

Muchas estrellas de Hollywood se pudieron con vestidos y atuendos de negro en la gala de los Globos de Oro como James Franco, Angelina Jolie, Meryl Streep, Hugh Jackman, Rita Moreno, Natalie Portman, Ricky Martin, Emma Watson, Justin Timberlake, Chris Hemsworth, Jessica Biel, Justin Timberlake y más…

0 425 vistas

EEUU.- Las cosas están cambiando en esta época y en esta etapa del movimiento cannabico. Hemos visto cómo el cambio leyes está cambiando el desarrollo de las industrias y, quizás lo más importante, el cambio de actitudes acerca de la planta del cannabis.

A medida que se eleva lentamente el estigma que rodea a esta planta, las más y más investigaciones que rodean la planta y a las personas que la consumen están saliendo a la luz. Uno de estos estudios, publicado por Miner & Co. Estudio hace una semanas así lo decía

La gente es cada vez más receptiva a la idea de que muchos consumidores de cannabis son miembros muy funcionales y productivos de la sociedad, y ahora se tienen algunos números que así lo demuestran. Los compradores exclusivos de productos de marca de cannabis están rompiendo los estereotipos y cambiando el mercado de la marihuana.

Una nueva clase de consumidores de cannabis está dando una nueva forma a la cultura de la marihuana. Estos ciudadanos rompen el ” estereotipo Stoner o fumeta en favor de una sensación de cannabis más” presente “y” consciente “, mientras se consume. También estos consumidores buscan activamente productos del cannabis que son de alta calidad, de alta gama y que con frecuencia son de marca e ingeniosamente empaquetados.

De acuerdo con un nuevo estudio realizado por el Miner & Co. Estudio, con 800 consumidores de cannabis encuestados (todos los cuales adquirieron productos de “cannabis marca” nueva categoría de rápido crecimiento), hoy el consumidor se ve decididamente diferente que el tradicional estereotipo de fumeta ‘stoner’.

Basándose en las respuestas de la encuesta, que son:

  • el 30 años de edad es el promedio actual
  • el 65% hombres; 35% mujeres
  • el 65% tiene un ingreso familiar de $ 75.000 o más
  • el 84% son empleados a tiempo completo
  • el 63% están casados ​​o viven con pareja similar
  • el 42% los padres tienen hijos de 18 o mayores
  • el 49% son demócratas; 45% republicanos
  • el 88% se consideran parte de una nueva cultura del cannabis – se identifican como individuos sociales,

La inmensa mayoría de estos consumidores están consumiendo cannabis y sus productos para mejorar sus experiencias cotidianas y sociales. El 95% prefiere un efecto que les permite estar “presente”, “consciente” y / o “centrado” y menos de 1 de cada 3 personas que lo utilizan dicen que consumen cannabis para sentirse ‘”ciegos o apedreados” y / o ‘fuera de él. ‘

El cannabis se ha convertido en una parte integral de su bienestar general, con 9 de cada 10 que indican que el cannabis se incluye como parte de su programa de bienestar junto con la dieta y el ejercicio. Para muchos, el cannabis también es visto como una alternativa más saludable, menos adictiva y más natural a sustancias como el alcohol, de venta libre y a los medicamentos recetados.

 

3 235 vistas

A medida que el mundo parece estar madurando la idea de discutir, e incluso permitir el uso de la marihuana, la cultura popular puede conseguir este cambio. 

Durante años se ha utilizado fantásticamente en la cultura popular, aunque por lo general sigue siendo tabú. Mientras que algunas partes de la cultura popular en el pasado pintaban la marihuana como una forma de crimen diabólico, otros la vendían como un resplandor de felicidad.

Entonces, ¿cómo la cultura popular reciente ha ayudado a cartear la imagen de la marihuana?

¿Son las personas susceptibles a tener el punto de vista de la versión Reefer Madness? O ¿más bien la de  Cheech y Chong ?

Todo el mundo está disfrutando de humo

La cultura popular parece que lucha ahora para hacer rebelde la marihuana, todo el mundo parece estar con ella. Las celebridades ya no parecen tratar de ocultar que aman su humo y llegan en todas las formas de la cultura. Grandes estrellas de la música como RihannaJustin Bieber , Miley Cyrus , etc. no les importa que sepan que gustan de su humo. Teniendo en cuenta que estas estrellas que tienen un estatus similar son vistos como “modelos” por parte de la sociedad, la cultura popular, ciertamente, no los coloca a estos consumidores de humo en la categoría de impactantes.

De hecho, parece que estos famosos mueven a muchas personas a probarla o a romper el antiguo estereotipo de fumador de cannabis. Cuando la cultura popular dibujaba a los fumetas o stoners en el pasado, los pegaba a una silla con murmullos incomprensibles o pensamientos locos. La cultura popular probablemente nunca esperaba que los modernos modelos a seguir de cannabis fuesen un día fuesen exitosos y tan activos.

La idea de la cultura popular de un  fumeta o stoner perezoso se extingue cuando vemos una gran cantidad de personas que están tan sanas, son tan activas y exitosas. Y eso no es una mala cosa. El estereotipo pasado de fumeta tiene su lugar, pero no cuando se está tratando de promover el lado positivo en la cultura popular.

Las etiquetas han desaparecido, también

Lo mejor de todo, es que la etiqueta ya se ha ido. No viven en un sótano, ni tiene el cabello con un 60% de grasa y no son brillantes jugadores de vídeo juegos.

Atrás quedaron los días del estereotipo prevalente de los consumidores. Francamente, la mayoría de la gente conoce individuos que la usan, aman el éxito y tiene una vida limpia. No son sólo los que abandonan la escuela secundaria poniéndose “ciegos”, también hay muchos a los que les gustan los buenos principios.

La era de la cultura popular de que a los consumidores les gusta la pintura como alternativa de vivir en el mundo real (tener un trabajo, pagar sus cuentas, ser un adulto) ya ha desaparecido. Existe una enorme diversidad de personas con las que te puedes encontrar hoy en día que abogan por la marihuana como podrían ser Danny DeVito , Snoop Dogg , Hugh Heffner ,Jennifer Aniston , Melissa Etheridge , Lady Gaga por nombrar algún famoso por ahí, y es fácil ver por qué la cultura popular lucha por una nueva imagen para ello.

Ahora la cultura esta cerca de cómo se fuma, cómo lo disfrutan y lo que haces con ella. La imagen o estereotipo del consumidor de marihuana para la cultura popular ha pasado de ser una forma de “fumao tirado por el sofá” a mostrarse la existencia de tantos diferentes estilos de vida, personalidades y talentos que disfrutan de una bocanada.

El estigma se ha ido, y también lo ha hecho el estereotipo, es una nueva época y son consumidores en los tiempos actuales.

0 295 vistas

Estas cifras provienen de cerca de 900.000 respuestas a la Encuesta Nacional sobre Uso de Drogas y Salud de EEUU (NSDUH), encuesta anual federal y masiva del consumo de sustancias de América. La dependencia y el abuso se midieron mediante criterios comunes establecidos por el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV) utilizados por la Asociación Americana de Psiquiatría.

Los encuestados fueron considerados dependientes de la marihuana si informaban “problemas emocionales y de salud asociados con el uso de marihuana, intentos infructuosos para reducir el consumo, la tolerancia, la abstinencia, la reducción de otras actividades de uso, pasar mucho tiempo participando en actividades relacionadas con su consumo o por usar en cantidades mayores o por estar más tiempo de lo previsto “, según el CDC (Centro de control de enfermedades y Prevención)

Del mismo modo, los encuestados si se consideraron abusadores de la marihuana informaban “problemas en el trabajo, el hogar, la escuela, problemas con la familia o con los amigos; peligro físico, y problemas con la ley debido a su uso de cannabis.”

El estudio señaló que el abuso y la dependencia son relativamente raros entre los consumidores de marihuana: sólo el 11,9 por ciento de las personas que utilizaron la marihuana en el último año se reconocieron a uno de estos criterios. Ese número ha caído en casi un 30 por ciento desde 2002, cuando el 16,7 por ciento de los consumidores de marihuana en el año anterior eran abusadores del consumo de marihuana o dependientes de ella.

La dependencia de la marihuana y el abuso son cada vez menos comunes, incluso a medida que más personas utilizan la marihuana, encontró los CDC.

Durante el mes anterior el uso de marihuana era de hasta un 35 por ciento desde el año 2002 entre los estadounidenses de 12 años o más, pasando de un 6,2 por ciento ese año a un 8,4 por ciento en 2014. Las tasas de consumo aumentaron entre todos los grupos de edad, excepto para los adolescentes, que vieron una disminución no significativa en su utilización durante el mismo período.

Estas cifras de los CDC contradicen los números de un informe del año pasado de un equipo de investigadores de la Universidad de Columbia y en otros lugares, quienes encontraron que los trastornos por consumo de marihuana aumentaron entre 2002 y 2013. Estas cifras provienen de una encuesta nacional diferente que mostró un aumento mucho más dramático en el uso general de la marihuana que el realizado por la NSDUH. Los autores del estudio de Columbia, dijeron en su informe que la razón de las diferencias en las tasas de uso entre las dos encuestas “no está claro”.

El alto consumo de marihuana – todos los días o casi todos los días en cualquier mes – se incrementó considerablemente durante este periodo, de acuerdo con los CDC. Un 2 por ciento de los estadounidenses utilizó la marihuana todos los días en el último mes en el 2002, un 3,5 por ciento la utiliza a diario en el 2014. Una vez más, sin embargo, los adolescentes se resistieron a esta tendencia: el uso diario o casi a diario entre 12 a 17 años de edad se redujo de 2,4 por ciento en 2002 a 1,6 por ciento en 2014.

Normalmente, los investigadores esperan que los aumentos en el consumo de marihuana lleve a más abuso de la marihuana o su dependencia. Pero lo opuesto parece estar sucediendo aquí – el abuso y la dependencia están cayendo cuando el consumo pesado se vuelve más común. Esto representa un poco de un rompecabezas de la salud pública.

Los autores del CDC postulan que los cambios en la ley de marihuana medicinal podrían explicar algunas de las discrepancias. “Con los cambios en las leyes de marihuana médica y, en particular, las leyes estatales o políticas que permiten el acceso limitado a los bajos porcentajes de delta-9-tetrahidrocannabinol (THC) o cannabidiol (CBD), las personas que usan marihuana a diario por razones médicas podrían estar utilizando cepas que representa un riesgo menor para la dependencia o abuso “, escriben.

También es probable que la modificación de las leyes sobre el uso de la marihuana, y el cambio de actitud del público hacia la droga, ayuden a reducir algunos de los problemas de comportamiento que conducen al abuso o dependencia. Uno de los criterios para el abuso, por ejemplo, son los “problemas con la ley” a causa de la hierba. Es lógico pensar que un menor número de consumidores de marihuana tienen problemas con la ley cuando la ley permite el uso de marihuana.

El informe también traza algunos de los cambios de actitud de los estadounidenses hacia el uso de la marihuana. En el 2002, el 38,3 por ciento de los estadounidenses mayores de 12 y más dijeron que había “un gran riesgo de daño” de uso de la marihuana mensual. Para el año 2014, ese número se redujo a un 26,5 por ciento. Por el contrario, la proporción de los estadounidenses de no ver “ningún riesgo” del uso de la marihuana prácticamente se duplicó, del 10 por ciento en 2002 a 19,9 por ciento en 2014.

“Este informe nacional de vigilancia proporciona un análisis excepcional de cómo el uso de la marihuana y las percepciones han cambiado a lo largo de la última década en la sociedad estadounidense”, dijo la directora y subadministradora de SAMHSA Kana Enomoto en un comunicado. Los hallazgos son particularmente oportunos, ya que los votantes en cinco estados decidirán si legalizan la marihuana recreativa este mes de noviembre.

0 1.508 vistas

La legalidad de la marihuana va a suceder es inevitable, la única pregunta es cuándo. Las encuestas más recientes muestran que el 54% de  los estadounidenses están a favor de la legalización de la marihuana . He aquí por qué usted también debe estar a favor.

La marihuana está repleta de usos medicinales que no podemos explotar legalmente aquí en los Estados Unidos, pero ¿por qué?¿Todavía estamos atrapados en el alarmismo de los años 30? O es la idea de que una planta que cura el dolor y que puede crecer en su patio trasero es una amenaza demasiado grande para la poderosa industria farmacéutica?

La marihuana no es una droga de entrada.  La ciencia es abrumadora . Mientras que algunos usuarios van a usar otras drogas, la mayoría no. No hay conexión significativa que se pueda probar.

La Medicina y la Ciencia

El cuerpo humano tiene un vasto sistema de los receptores de cannabinoides incrustados en las membranas celulares. Cuando se estimulan, los receptores de cannabinoides responden con una variedad de procesos fisiológicos.

Los receptores cannabinoides son estimulados por cannabinoides. Los dos cannabinoides más estudiados son el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC) y cannabidiol (CBD).

Las propiedades medicinales de la marihuana están bien documentadas. La documentación más antigua en la farmacopea muestra que la marihuana se cultivaba con fines médicos 2700 años antes de Cristo para tratar dolores reumáticos, constipación intestinal, trastornos del sistema reproductivo femenino, la malaria y otros problemas de salud.

Hoy en día, los cannabinoides se encuentran en estudio para el tratamiento de:

Cáncer
Epilepsia
Dolor
Glaucoma
Enfermedad de Parkinson
La reducción del tumor

Y muchos problemas de salud más graves. Sin embargo, las cuestiones legales siguen impidiendo el progreso de la investigación científica, y  gran parte de la ciencia es contradictoria .

Los cannabinoides y Salud Mental

Además de los beneficios para la salud física, los cannabinoides en forma de aceite de CBD se han utilizado para tratar los trastornos mentales como la esquizofrenia, el trastorno de estrés postraumático (TEPT), la depresión, la ansiedad y los efectos debilitantes del estrés crónico … sin el efectos secundarios psicoactivos del THC.

Nora D. Volkow, directora del Instituto Nacional sobre Abuso de Drogas, es cautelosamente optimista sobre el tema del CBD. En una  presentación ante el Caucus del Senado para el Control Internacional de Narcóticos , dijo, “todavía se necesitan estudios clínicos rigurosos para evaluar el potencial clínico del CBD para condiciones específicas. Sin embargo, la investigación pre-clínica (incluyendo tanto el cultivo de células y en modelos animales) ha mostrado que el CBD tiene una gama de efectos que pueden ser terapéuticamente útiles, incluyendo anti-convulsiones, antioxidante, neuroprotector, anti-inflamatorio, analgésico, anti-tumor, propiedades anti-psicoticas y anti-ansiedad “.

Accesibilidad

La marihuana es una planta resistente que puede crecer casi en cualquier lugar. A pesar de que, naturalmente, se adapta bien a las condiciones al aire libre, la mayoría se producen cultivos comerciales y para el  aceite de CBD se fcultiva en invernaderos por una maduración más rápida, utilizando técnicas de privación de luz en un entorno cuidadosamente controlado.

Los pequeños cultivos de uso personal pueden ser cultivados en un área muy pequeña. Las leyes varían; en los Estados norteamericanos más indulgentes como Colorado (por ejemplo), cualquier persona mayor de 21 años puede cultivar hasta seis plantas de marihuana, con tres a la vez en la etapa de floración. Aunque es fácil de cultivar, la mayoría de las personas optan por productos cultivados comercialmente, por lo que  la marihuana legal es una industria de $ 1 billón en EEUU.

La oposición

Con toda esta evidencia acerca de los aspectos positivos de la marihuana legalizada, de bajo precio, popularidad, facilidad de acceso y uso, puede que se pregunte quién está en contra. Para responder a esto, es una buena idea  seguir el dinero . Si las condiciones crónicas se pueden manejar con una planta que puede crecer en su jardín, ¿quien pierde los beneficios? Solo el manejo del dolor es más o menos una  industria de $ 300 mil millones de dólares  y afecta a 100 millones de estadounidenses. No es difícil imaginar por qué la poderosa industria farmacéutica podría inyectar mucho dinero para oponerse a un tratamiento gratuito.

La crisis de opiáceos

En 2014, 28.647 personas  murieron a causa de abuso de opiáceos  en Estados Unidos. Eso son78 personas cada día. Decenas de miles de estadounidenses son adictivos y se matan a sí mismos con los medicamentos recetados. En el mismo año, el número de muertes de marihuana fue … cero .

La epidemia de opioides es importante en esta discusión porque la adicción mortal por lo general comienza con una receta para el tratamiento del dolor. La marihuana es una opción viable y mucho menos destructiva para las personas con dolor crónico.

El cambio de marea

Por primera vez en la historia, la marea ha comenzado a cambiar. Legislaciones de la marihuana legal se están proponiendo en muchos estados y los votantes lo están hablando. Colorado recaudó  $ 88 millones en impuestos de marihuana  el año pasado, y lo utilizó para financiar las escuelas.

La realidad es que la gente fumar marihuana –  49% dice que lo han intentado . Es fácil de cultivar, fácil de encontrar, y relativamente barata. La despenalización daría a la ciencia la oportunidad de estudiar sus propiedades medicinales y a los cultivadores la libertad de acción para produci el cáñamo, una planta fibrosa de rápido crecimiento con  un montón de usos .

Mantener anticuadas las leyes sobre la marihuana en los libros es simplemente una locura. La despenalización es inevitable. La única pregunta es cuánto tiempo más vamos a dejar que los grupos de presión avariciosos difundan la información falsa y den pie al camino de una mayor calidad de vida para las personas con condiciones que podrían administrarse mejor con docenas de cannabinoides.

Por Sherry Gray

0 185 vistas

Muchos prohibicionistas argumentan que se oponen a legalizar el cannabis “debido a que los más jóvenes”, en verdad quieren la legalización para aumentar las tasas de consumo. Eso sería validar el argumento que han estado utilizando durante años, si usted afloja leyes sobre cannabis, más niños empezarán a consumir la planta. Sin embargo, un estudio publicado en la revista The Lancet Psychiatry- y los últimos datos publicados por el Centro para el Control de Enfermedades – ha encontrado que los prohibicionistas están equivocados; la legalización no aumenta las tasas de uso de cannabis de los no adultos.

Para el estudio, los investigadores evaluaron la relación entre las leyes que legalizan el cannabis medicinal y las tasas de consumo de cannabis percepción subjetiva de los adolescentes; El estudio abarcó un período de 24 años con un tamaño de muestra de más de 1 millón de jóvenes de 48 estados norteamericanos.

  “Los resultados de este estudio no mostraron evidencia de un aumento en el consumo de marihuana de los adolescentes después de la aprobación de leyes estatales que permiten el uso de la marihuana con fines médicos”, según los investigadores. “La preocupación que un mayor uso de la marihuana sería un efecto no deseado de las leyes estatales de marihuana parecen infundadas.”

Sin embargo, esta tendencia a la baja no es aislada sólo para los estados que han legalizado el consumo de cannabis médicinal, dice Paul Armentano, Director Adjunto de la NORML .

“De acuerdo con un informe del mes de junio de este año, el análisis de los Centros para el Control de Enfermedades decía que el porcentaje de estudiantes de la escuela secundaria que han utilizado alguna vez el cannabis disminuyó en un 43 por ciento en 1995 (un año antes de la aprobación de la primera ley de cannabis médicinal de la nación) a un 39 por ciento en 2015 “, dice Armentano. “El porcentaje de adolescentes que utilizan actualmente la hierba (al menos una vez en los últimos 30 días) también se redujo durante este mismo período, del 25 por ciento en 1995 a un 22 por ciento en 2015.”

Armentano también señala que “la tendencia nacional de disminución en el uso de marihuana entre adolescentes sigue siendo coherente en Colorado y Washington, los primeros dos estados que regularon la producción comercial y venta al por menor de cannabis en 2012. La Encuesta de Colorado 2015 Health Kids, publicada a principios de este año, decía que el uso de marihuana en adolescentes había disminuido desde el año 2009 y que esta tendencia no se ha visto interrumpida por la legalización. Los datos del estado de Washington cuenta una historia similar. Un análisis de los resultados de la encuesta de estado desde los años 2002 a 2014 por el Instituto de Política Pública del Estado de Washington no encontró ningún repunte en el consumo de marihuana de los adolescentes durante la década “.

El estudio de Lancet Psychiatry se puede encontrar haciendo clic aquí .

0 590 vistas

La Marcha Mundial en Madrid demuestra que el activismo cannábico está más fuerte que nunca, pero la regulación legal puede acabar siendo una trampa.

“El futuro avanza hacia la incontestable regulación legal de la conflictiva planta, aunque sea de la mano de los innegables beneficios generales apreciados en aquellas zonas del planeta que ya han dado el paso”

“No es justo que los usuarios medicinales se sientan criminalizados y sometidos a una presión inmoral cuando van a recoger su medicina”

“El problema lo tenemos ahora, cuando cualquier persona usuaria es empujada a recurrir al mercado negro para autoabastecerse de cannabis para su consumo”

“Cuando hablamos de derechos individuales, deberíamos hablar mejor del derecho a la salud colectiva, no estamos hablando de libertades individuales, estamos hablando del respeto a la tierra como estilo de vida”

Cada vez que se oye hablar de marihuana, sobre todo los no fumadores esbozan una sonrisita cómplice, una especie auto-confesión hipócrita de “en realidad no es tan malo, pero qué le vamos a hacer, eso es cosa de los médicos y las autoridades”.

Con este mantra pasivo hemos pasado de unas épocas –sobre todo en los años 70 y 80– donde el consenso social hacia la tolerancia cannábica era masivo e intergeneracional, a un periodo prohibicionista a ultranza donde desde la Ley Corcuera de 1992, la patrimonialización de la salud pública quedaba en manos de los lobbies médicos y farmacéuticos internacionales, y la represión policial y judicial recibía prácticamente un cheque en blanco, por más que la figura del consumo compartido fuera el resquicio legal que permitiera el incremento constante de consumos colectivos partiendo de la despenalización del auto-cultivo.

Pero despenalización no significa legalidad, como se encargan de repetir machaconamente nuestros tribunales. Y ese estigma de ilegalidad o para-legalidad de cualquier actividad relacionada con el cannabis se sigue extendiendo en la realidad oficial de nuestro país, hasta contaminar amplios estados de opinión, para los que el uso del cannabis se reduce a un mal hábito perjudicial para la sociedad, que hay que controlar y reducir, más propio de ciudadanos autoexcluidos y poco serios, que de ciudadanos responsables y con capacidad crítica, activos en la sociedad diversa de hoy.

Nada más lejos de la realidad. Por más que quieran ponerse puertas al campo, el futuro avanza hacia la incontestable regulación legal de la conflictiva planta, aunque sea de la mano de los innegables beneficios generales apreciados en aquellas zonas del planeta que ya han dado el paso (determinados estados en Estados Unidos, Uruguay, etc.).

El clima político de cambio, además, hace imaginar –más con expectativas que con realidades concretas– que estamos acercándonos a un momento histórico, a un punto de no retorno en cuanto a su esperada regulación responsable que dignifique a los ojos de la sociedad a cultivadores y consumidores, mientras una considerable industria ha ido creciendo paralegalmente en los últimos años en todo el Estado: desde grow-shops sin fin a continuas ferias temáticas sobre auto-cultivo, CSC (Clubes Sociales de Cannabis), movimientos asociativos de toda índole y plantaciones masivas incontroladas, con los pros y contras que ello supone para la tan manida “salud pública”.

En un momento clave de este tira y afloja, cuando más se está hablando de iniciativas políticas (Propuestas no de Ley, Iniciativas Legislativas Populares) y algunos de los llamados gobiernos del cambio habían comenzado a avanzar en nuevas regulaciones autonómicas y municipales que dotaran de mayor seguridad que la actual tanto a los usuarios como al resto de la ciudadanía, tres sentencias consecutivas del Tribunal Supremo a finales del pasado año volvieron a ratificar, en otro paso a atrás, el marcado carácter ilegal de cualquier intento de colectivizar y regular el cultivo y consumo, perpetuando el estigma, que además globaliza con la aplicación de tratados internacionales ya obsoletos y claramente dependientes de fines como poco dudosos, de que la sociedad no consiente la visibilización y la normalización del uso y cultivo del cannabis, reduciendo su tolerancia a ámbitos cerrados y ocultos, sin posibilidad de crecimiento masivo, sin proselitismo de ninguna clase, en definitiva sin capacidad de expansión social, dejando además en manos de la discrecionalidad policial (lo que en España sabemos bien que significa) la criminalización del uso y cultivo compartido, en particular en los CSC, cuya pervivencia queda literalmente a su merced.

La cultura de la marihuana sigue siendo para las autoridades una cultura de rebeldía, de inconformismo, de desobediencia civil, que debe contenerse a toda costa.

Por eso, por este momento histórico tan crítico, existía especial interés por saber qué daría de sí la celebración de la vigésima Marcha Mundial de la Marihuana en Madrid (como en otras grandes capitales del mundo simultáneamente) el pasado 7 de Mayo, que iniciada en el ya lejano 1997 por organizaciones pioneras como AMEC, no es hasta 2015 cuando asume el concepto de “Mani-Fiesta-Acción”, y que a modo de carnaval reivindicativo recorrió la Gran Vía de Madrid, por primera vez este año con un bus descubierto y la música reggae de distintos sound-systems, cantantes y animadores, atronando e invadiendo durante cuatro horas el corazón comercial del Estado, ese voraz escaparate del consumismo de marca internacional, que es el antagonista natural de la cultura cannábica, basada –al menos originariamente– en el campo y la naturaleza.

Aunque la confrontación pública de paradigmas se resolvió sin incidentes –más allá de que el interés sobrevenido de turistas y viandantes en general desbordó la afluencia prevista a la altura de Callao, al punto de que tuvieron que cerrarse temporalmente los dos sentidos de la circulación en la Gran Vía–, los 4.000 asistentes según la organización, algo de más de 1.000 según otras fuentes, no podían contener la emoción, y hasta la euforia, de saberse protagonistas justo en esos ambientes tan comerciales donde siempre se sintieron ajenos, cuando no vigilados o perseguidos.

Una alegría perpleja que, a diferencia del año pasado (cuando la Policía infiltró agentes secretos para detectar el consumo y multarlo), contó con la total permisividad policial, incluso cuando desde el bus se disparaban con un cañón de aire bolsitas con productos para fumar, entre otros merchandising de la marcha.

Marcha Mundial Marihuana

 

Pero en una lucha social tan dispersa como ésta, con intereses tan dispares como los de los dueños de negocios florecidos a la expectativa de la legalización, activistas que no entienden esta lucha sin su hermanamiento con otras paralelas en defensa de las libertades individuales, como la School of Activism de la asociación castellonense Assonabis, caravanas venidas de todas las partes del Estado, consumidores individuales, defensores convencidos de la urgencia de aprobar el uso terapéutico normalizado, defensores legales asociados, negociadores políticos, y hasta arribistas mediáticos cámara de TV hípster en mano.

Ese crisol de silbatos y globitos verdes, esa batucada tan necesaria para la visibilización y la llamada de atención, pareció tapar la mucho más importante barricada que, como una hidra, trata de concitar todas las esperanzas comunes en torno a la propuesta política de una denominada oficialmente “Regulación Responsable” de la que hablamos con representantes de dos de los organizadores oficiales de la marcha, y que, con todo, no termina de dar respuesta a la necesidad de poner encima del debate público que la marihuana y toda la cultura ancestral que arrastra, no sólo es cuestión de regulación lúdica y/o terapéutica, sino que es una formidable herramienta para poner en solfa el paradigma de consumo globalizado actual, y, en consecuencia, para hermanarse con la reivindicación ecológica, de decrecimiento y de respeto a la naturaleza, que parece obviarse en parte en el debate público que se pretende legislar.

“Cuando hablamos de derechos individuales, deberíamos hablar mejor del derecho a la salud colectiva, no estamos hablando de libertades individuales, estamos hablando del respeto a la tierra como estilo de vida, no estamos hablando de los negocios de las farmacéuticas ni del alcohol, estamos hablando de la libertad del cultivo libre, del agricultor, del respecto del modus vivendi que respeta una vida, que no necesita los libros, que no necesita el dinero, y que no necesita de prohibiciones, que aprende de la naturaleza, la enseñanza de la naturaleza y las plantas que curan. La realidad es que la cola de caballo, la albahaca, el romero, el tomillo, el ajo, la cebolla, la zanahoria son medicina, y el cáñamo o la marihuana es una de ellas. Están en la naturaleza, porque es un elemento más de supervivencia que podemos acceder a él, y relacionarnos con él. Desde ese punto de vista, todo lo demás son negocios perversos del capital. En el movimiento de capital, si tú tienes mucho dinero puedes decidir dónde invertir, si tú decides invertir en vez en la tierra y en la cultura que protege a la vida a través del cáñamo, por ejemplo, decides invertir en otros subproductos paramilitares o eclesiásticos, naturalmente que no avanzamos”, advierte Sergio Monleón, fundador del grupo pionero de reggae en España, Jah Macetas, y que no participó en la Marcha, aunque no es contrario a ella.

“El objetivo de esta marcha era solicitar a todos los partidos políticos que incluyen en su programa alguna fórmula relativa a la regulación del cannabis, (PSOE, IU, Podemos, Ciudadanos y ERC) que sean coherentes con sus programas y valientes para impulsar una Ponencia Parlamentaria seria, técnica y objetiva con presencia de la sociedad civil, a través de una Proposición No de Ley transversal a todas estas fuerzas políticas, que cristalice en una regulación responsable e integral del cannabis”, cuenta Bernardo Soriano, de la firma S&F Abogados, muy implicada en la negociación política de la regulación, a través de la Plataforma Regulación Responsable, de la que es portavoz. Pero le cuestiono si no se está confiando demasiado en la agenda de los políticos y si tienen un plan B para el caso de que esa PNL no termine de salir nunca adelante.

“La falta de voluntad política siempre se suple con movilización social, el Plan B es una ILP a nivel nacional para que sea el movimiento social anti prohibicionista ligado al cannabis el que lleve el debate al Parlamento, pero primero optamos por la incidencia política y la coherencia en el cumplimiento de sus programas”, explica.

Pero a falta de agenda política nacional clara, a diferencia de Soriano, que cree como el Tribunal Supremo que ayuntamientos y comunidades autónomas no tienen competencias para ir impulsando poco a poco la regulación, David Rabé, de la veterana Federación de Asociaciones Cannábicas (FAC), sí les otorga un papel más relevante a estos políticos de mayor cercanía con el ciudadano, sobre todo con los CSC: “Las comunidades autónomas deben regular la actividad de los CSC, puesto que son estas administraciones en las que nos damos de alta. Hemos venido para ser parte de la solución y no parte del problema. El modelo que defendemos desde la FAC no deja lugar a dudas, somos igual de activistas que quien decide cultivar sus dos, tres o cuatro plantas en su casa para su autoconsumo, la diferencia es que decidimos asociarnos para gestionar entre todos, la defensa de ese derecho al autoconsumo como organización social. Juntos defendemos mejor nuestro derecho a ese espacio para las personas usuarias de cannabis donde prime la información, la reducción de riesgos y el aportar un servicio social a la comunidad”.

Si finalmente ese debate público y político se llega a abrir como piden las organizaciones convocantes, la cuestión de la salud pública será el caballo de batalla. Una perspectiva más ambiciosa que la mera seguridad jurídica exigiría no perder de vista las reflexiones casi metafísicas tan rastafaris pero de mucho calado real, que hace Monleón, sobre la relación con la planta a la que deberíamos aspirar legítimamente en una sociedad avanzada.

“El objetivo de todo ejército, cuando arrasa, lo que pretende es divorciar a la ciudadanía de su vínculo con la naturaleza. En cuanto divorcias a la gente de la naturaleza, todos los miedos son posibles. El primer miedo es a comer lo que es natural, el segundo miedo es a fumar lo que es natural, lo que siempre ha sido tu sustento aparece como tu enemigo, porque te pautan desde pequeño en las escuelas las bases de tu alimentación, te restringen la clorofila, te restringen todos los cannabinoides que tú hubieras comido en la tierra, viviendo naturalmente cerca de ella, y te los cambian por lácteos y azúcares, te cambian todas esas pautas de comida desde la infancia, te secuestran de la familia y te meten en esos aislamientos sensoriales llamados escuelas, con personajes que sólo leen libros y te los recitan, y claro toda esa frustración acumulada de la infancia crea pautas deficientes de minerales, de vitaminas, de todo tipo de movimientos porque estás sentado en sillas todo el tiempo, que no es correcto, porque ninguna persona en la infancia estaría sentada en sillas tantas horas…Entonces el resultado de toda esa alienación programada, sistemática y paramilitar, es el divorcio completo de la tierra, y de los conceptos de respeto a la tierra y de luchar por ella, porque la desconocemos. ¿Qué solución te dan? Te colocan el alcohol, la televisión y otros distractores sociales como la política, el deporte y cualquier otro subproducto paramilitar. Porque en el fondo lo que se busca es impedir que tú seas autosuficiente. Y dentro de esa prohibición, naturalmente criminalizan todo lo que te sienta bien. Todo lo que te hace estar a gusto. Si tú estás a gusto con algo, penalizado. O en tu casa, y que no se entere nadie”.

“Es que precisamente es ése el argumento de peso para ponernos manos a la obra hacia un nuevo modelo de regulación en el uso del cannabis”, apunta Rabé. “Se apeló a un problema de salud pública para prohibir el cannabis, lo cierto es que cuando se prohibió –hace ya 50 años–, no existía un problema de salud pública con respecto al cannabis ni a su uso. El problema lo tenemos ahora, cuando cualquier persona usuaria es empujada a recurrir al mercado negro para autoabastecerse de cannabis para su consumo, donde además del peligro de seguridad que ello conlleva, también está expuesto a la adulteración o a recibir cannabis en mal estado a precios fuera de toda lógica sensata”.

“Afortunadamente en España contamos con la mejor sociedad del mundo en cuanto a número de investigaciones con cannabinoides, la Sociedad Española de Investigación con Cannabinoides (SEIC)”, añade Soriano. “Además, algunos de sus integrantes más significativos y con más background, junto con algunos médicos y Asociaciones de Pacientes como dosemociones, han formado el Observatorio Español de Cannabis Medicinal (OECM), principal ente que trabaja por la normalización del uso del cannabis medicinal, la información veraz y la incidencia política de cara a su regulación”.

En realidad, el uso terapéutico del cannabis parece contar con un consenso científicode tal magnitud que sólo necesitaría voluntad política para su legalización definitiva. Sin embargo, les pregunto si esto no puede suponer el chocolate del loro, la vía fácil para los políticos, pero dejando fuera al grueso de usuarios, considerados de interés residual, cuando su uso es sólo para fines lúdicos. Una legalización “trampa” en toda regla.

Pero aun asumiendo el riesgo, Bernardo Soriano sale al paso: “Coincido contigo en que hay riesgo de que se centren en la regulación del uso medicinal y dejen al grueso de los usuarios fuera, que sería lo fácil para ellos, les damos un caramelito para que se callen…, pero por otra parte eso no puede coartar la reivindicación totalmente lícita que esgrimen los usuarios medicinales respecto de tener un acceso seguro, económico y de calidad que ahora no tienen y que el Estado en dejación de sus funciones no les provee. No es justo que los usuarios medicinales se sientan criminalizados y sometidos a una presión inmoral cuando van a recoger su medicina, imaginemos que cuando fuéramos a comprar ibuprofeno y saliéramos de la farmacia nos pudieran sancionar con 600 euros por acceder a una sustancia que nos beneficia como tratamiento y que nos ha recomendado un médico. Como dice Carola Pérez, presidenta de OECM, el dolor no puede esperar. Por eso la Propuesta de Regulación Responsable protege y vela por todas esas realidades de los distintos usuarios y usuarias. Esta propuesta la llamamos la de los cinco pilares: regulación de la tenencia, consumo y cultivo para uso personal; de los Clubes Sociales de Cannabis; de un sistema de licencias en tres niveles –producción, manufactura y venta–; establecimiento de políticas sobre el cannabis basadas en la información, educación y prevención de riesgos; y regulación del cannabis medicinal”.

Y David Rabé pone el dedo en la llaga, además, cuando avisa de los peligros de la apropiación en ciernes por la industria farmacéutica, que se ve venir bajo el paraguas del uso terapéutico del THC, deslindándolo del cultivo y consumo natural de la planta, y convirtiéndolo en sintético: “Si hay que enfatizar algo con respecto al uso terapéutico del cannabis, es que ha sido usado desde muchos siglos atrás por diferentes civilizaciones como planta medicinal, y que tan sólo desde hace 50 años sufrimos su ilegalización. Actualmente, los únicos que pueden recomendar su uso terapéutico son los facultativos médicos. Debe seguir siendo así para que más profesionales sanitarios se conciencien de que muchos pacientes necesitan de su implicación para recuperar un recurso terapéutico barato, eficaz y versátil. El reconocimiento al uso terapéutico del cannabis debería ser algo en lo que todo/as los facultativos/as tendrían que estar de acuerdo, es un hecho que cada vez más médicos reciben consultas sobre uso de cannabis por parte de sus pacientes, con lo que debería de haber más formación e información sobre este tipo de terapias. Muchos apuestan por un fármaco (Sativex) con un concentrado de THC, ¿nadie se ha percatado que cultivar la planta de la que se extrae el componente activo puede ser mejor y más barato?, detrás de su posible expansión como recurso terapéutico viable vuelven a estar presentes criterios morales antes que el juramento hipocrático al que deben de acogerse los facultativos médicos”. Criterios morales y economicistas, añadiría yo.

MMM2016

 

Lo que resulta indudable es que la sociedad civil en España va muy por delante de la sociedad política, jurídica y científica. La prueba es la respuesta inmediata del colectivo musical reggae que participó con entusiasmo en la marcha, con los sound systems Chronic, Mas Jahma Promotions, Crossfyah, The Silly Tang, Dj Shayman, y los cantantes Lion Sitte y Mr. Moaktahr, pero sobre todo el papel que está jugando una industria cada vez más en auge como la de los Grow Shops, cuya incidencia como industria, no está claro si perjudica o beneficia a la cultura anti-farmacéutica que subyace detrás la marihuana.

“El movimiento de los Grow Shop sin duda ha sido lo que ha impulsado la normalización de la sustancia surgiendo con valentía en un momento en que la situación en España no era buena, siendo los pioneros. Creo que la industria no es incipiente, sino que está consolidada, siendo España el país de referencia en Europa y más potente empresarialmente moviendo cientos de millones de euros. Este gigante por otra parte tiene los pies de barro al sustentarse en una sustancia que a priori es ilegal. No es entendible que haya un movimiento tan gigantesco ligado a esta sustancia, y que en ningún caso sería imaginable respecto de otra sustancia ilícita, esto es sin duda por la integración transversal que tiene la sustancia en la sociedad. Por tanto, a mi modo de ver beneficia, dado que normaliza”, dice Bernardo Soriano.

Pero David Rabé no lo ve tan claro y, además, está más preocupado por el abuso que cuatro aprovechados buscando negocio pretendan hacer del incipiente modelo de CSC: “Es complicado de augurar, pero eso debería de hacernos ver la urgencia por la cual debemos de regular lo antes posible, y tenemos la obligación de hacerlo pensando en las personas y no en las empresas ni en una política de ‘tanto ganas, tanto vales’. Mayoristas, bancos de semillas, grows, etc… son empresas que han ayudado a que millones de personas puedan cultivar cannabis de una manera segura y con garantías, no debemos olvidar eso. Lo que nos preocupa más es la mercadotecnia que circula alrededor de los CSC, donde encontramos muchos conceptos alejados de lo que es el activismo y la desobediencia civil. No nos cansamos de repetir que crear un Club Social cuesta sólo 50 euros, el costo real está en el esfuerzo por comprender como funciona nuestro modelo asociativo y aplicarlo de forma adecuada. Regular permitirá separar bien el grano de la paja”.

Sea como fuere, la revolución cultural verde está en marcha irremisiblemente. Bueno será no olvidar, porque los ancestros consideraron desde siempre al cáñamo como una planta sagrada. Algo debían saber que a nosotros, en general, se nos escapa.

Por Carlos Monty para DiagonalPeriodico.net

0 15.097 vistas

Los estudios demuestran que los jóvenes veinteañeros tienden a usar el cannabis más que otros grupos de edad. Esta cifra se ha mantenido relativamente constante a lo largo de los años y se repite en varios países alrededor del mundo, así que realmente ¿que tiene el cannabis para los jóvenes?

En los últimos años se ha visto que la tendencia en la cultura de entretenimiento de los jóvenes está cambiando lentamente, menos uso de alcohol y nicotina y más uso de cannabis. Cada vez más estas generaciones de  jóvenes del siglo XXI prefieren consumir menos alcohol y prefieren darle vida a reuniones sociales con algún porrito humeante.

¿Qué ha causado este cambio, y que atrae a tantos jóvenes al uso regular de marihuana? Aquí hay cuatro posibles razones para explicar la popularidad del consumo de cannabis entre las personas de 20 a 30 años.

1.- Auto-descubrimiento y nuevas experiencias

20 años es la época en que la persona trata de encontrar su lugar en el mundo. Esta es la edad ideal para observar el mundo, aprender, nuevos comienzos y tener diferentes experiencias. El deseo de experimentar con nuevas experiencias lleva a muchos a probar el cannabis por primera vez a principios de los 20 años

El cannabis fomenta la creatividad y el pensamiento y puede ayudar a tomar decisiones sobre la continuidad con la misma vida o pensar en otra. Por lo tanto, la experiencia del consumo durante este período puede ayudar a los jóvenes a progresar en sus vidas y abrir una puerta a nuevas experiencias y oportunidades.

2. La madre es la más grande del mundo

La transición de la niñez en la casa paterna hacia una vida independiente y de adulto tiene sus retos: conseguir un trabajo lucrativo, pagar las propias cuentas, cuidar de los propios ingresos y todo lo que a menudo tiene lugar en la época de los estudios académicos y más allá de la ciudad lejos de la madre.

El cannabis ayuda a tratar la ansiedad y el trastorno de estrés postraumático grave y su uso puede aliviar las dificultades y presiones ayudando a afrontar el inicio de una nueva vida independiente.

Incluso durante la rutina, sin especial esfuerzo, muchos encuentran que fumar cannabis después de un día de trabajo o estudio, ayuda a liberarse de las preocupaciones del día y a relajarse.

3.- Entretenimiento de una forma diferente

La larga prohibición del consumo de cannabis ha provocado registros aleatorios en las calles por parte de la policía y tener que consumir en casa o en sitios privados donde la autoridad no está. Esto está en contraste con el consumo de alcohol que se consume principalmente en lugares de entretenimiento como bares y pubs o discotecas. La diferencia se basa en otro entorno social, se podría decir que son tipos diferentes de personajes creados entre consumidores de alcohol y consumidores de cannbis.

Muchos jóvenes se cansan de pasar el rato en estos locales y bares donde la música está demasiado fuerte como para mantener una conversación, el alcohol en esos locales es demasiado caro y su ambiente es “sordido” y desagradable, entretenerse en el hogar, reírse y relajarse con los amigos es otra opción que está muy bien.

4.- Daños por beber

Los jóvenes que beben mucho pueden vomitar o desmayarse y no es un espectáculo inusual en muchos países. A pesar del alto potencial para causar daños del alcohol, en la mayoría de los casos, el joven no tiene que conducir, levantarse y funcionar en el trabajo al día siguiente  y por tanto, no tiene cotidianidad de “adulto”, pueden beber en exceso ( hay casos extremos de intoxicación por alcohol que incluso puede  conducirla la muerte por coma etílico)

Cuando se va madurando, la situación cambia: hay más responsabilidades que soportar y la tolerancia de la sociedad con ellos es mucho menor. El sentido de la responsabilidad, junto con el deseo de alivio, hace que muchos jóvenes reemplacen el alcohol por el auto-control que permite el cannabis, mucho mayor  y no causa daños tan perjudiciales o efectos secundarios. Los estudios han demostrado que el alcohol deteriora la mente de las personas jóvenes y puede causar daños irreversibles, en contra de la planta de cannabis, que se ha demostrado que se asocia con ningún daño en absoluto.

5 107.028 vistas

El cannabis, al igual que muchos placeres de la vida, proporciona un comportamiento particular y muy especial con nuestros seres más queridos. Las parejas que fuman cannabis juntos y tienden a tener una conexión más estable y agradable, de acuerdo con numerosos estudios realizados en los últimos años.

En los últimos años, numerosos estudios han sido publicados demostrando la eficacia de la marihuana en el tratamiento de una variedad de enfermedades tales como la epilepsia , el dolor, el cáncer y los problemas de salud mental como la depresión , la ansiedad la esquizofrenia . Junto a los muchos beneficios del cannabis, las parejas de compañeros que fuman tienen otras ventajas que contribuyen a lla buena relación entre ellos:

La confianza y la apertura emocional
Uno de los problemas más comunes en las relaciones es la falta de comunicación. El cannabis ayuda a que muchos se sienten relajados y más receptivos para identificar y discutir sobre sus sentimientos. Las parejas que fuman juntas logran expresar lo que está en sus corazones y superar los problemas juntos.

Menos Estress
El  cannabinoide CBD o cannabidiol encontrado en el cannabis se sabe que tiene un efecto calmante y ansiolítico. Menos estrés significa menos peleas y más diversión. Un estudio realizado en la Universidad de Buffalo en Nueva York mostró que las parejas de fumadores de cannabis y que lo consumen como una actividad conjunta, son menos probable de ser casos de violencia entre la pareja.

love2-500x257Una afición común
Los intereses comunes son a menudo un factor significativo en la atracción y conexión entre dos personas. Cuando ambos disfrutan juntos de la actividad del consumo de cannabis se fortalece el vínculo entre ellos. Aquí hay 11 cosas divertidas que hacer después de fumar cannabis

El sexo y el cannabis
El cannabis se utiliza como afrodisíaco durante miles de años .El consumo de marihuana en la vida sexual entre los hombres y mujeres  es por igual y conduce a experiencias deliciosas en las parejas haciendo del acto una explosión de los sentidos. Recomendado especialmente fumar sativa para elevarse a diferencia de las indicas que te golpean más fuerte dejándote más calmado.

1 570 vistas

Los ciudadanos españoles son más permisivos hacia la marihuana que hacia otras drogas. La encuesta de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), que se presentó hace unos meses, reveló que una mayoría del 52,1% se mostró a favor de la venta de cannabis a adultos.

La encuesta se realizó a 1.416 personas de entre 15 y 65 años en todo el territorio nacional y muy claramente demostró que la mayoría de españoles están a favor de la venta de cannabis a mayores de edad. En el año 2000 solo el 25,5% de los consultados se revelaba estar a favor de esa venta o suministro controlado frente al 46,2% actual, al que hay que sumarle otro 5,9% de personas que creen que no debe tener ningún tipo de restriccion.

“Hemos asistido en los últimos años a un cambio de imagen enorme, en el ámbito local e internacional, que ha extremado la diferenciación con la que la sociedad percibe el cannabis y otras sustancias”, valoró Eusebio Megías, sociologo y director técnico de la FAD. Por primera vez en España existe una mayoría favorable al comercio regulado.

Hace una década, casi el 50% de la población española se inclinaba por prohibir la venta que según la última investigación tan solo seguiría el 44,4% con esa opinión..

El delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Francisco Babín, aeñaló la existencia de dos posibles razones para este cambio de opinión por parte de los ciudadanos españoles: los mensajes de los grupos pro-cannábis y las campañas internacionales a favor de la legalización, sobre todo en EEUU.

Babín también matizó que los datos de consumo entre los adolescentes se habían reducido un tercio en los últimos diez años contrastando así con la permisividad de la sociedad en la actualidad. El Informe Nacional del 2013 mostró que el 33% de los estudiantes de entre 14 a 18 afirmaron consumir marihuana en algún momento bajando al 16% los que aseguraban haberlo hecho en los últimos 30 días.

El Observatorio Europeo de Drogas y Toxicomanías (OEDT) en su informe anual del 2013, dijo que más del 25% de los adultos españoles habían consumido cannabis a lo largo de su vida.

La actual sociedad española en su mayoría permitiría el uso de marihuana en ámbito privado, también se subrayó por parte del estudio, que en los últimos 10 años habría crecido una posición más beligerante sobre el consumo de cannabis.

0 1.033 vistas

Vice hizo un interesante recorrido audiovisual por el nuevo desafío de las industria de la marihuana legal: hacer crecer el segmento de usuarios poco regulares que quieren experimentar un poco más con el canabbis. El vídeo de veinte minutos muestra a Jessica Roakke, una madre de dos niños, un paseo por Colorado y sus diferentes invernaderos, fábricas de chocolate, locales de consumo y, finalmente, una hermosa estancia donde ella prueba un porro adquirido legalmente.

El paseo lo realizó junto a Krishna Andavolu, el que se fumó un porro durante una entrevista a Mujica, y Peter Johnson, un emprendedor que organiza tours de fumetas. Más allá de demostrar cómo funciona la industria de la legalización, también derribó ciertos fantasmas como quién puede comprar, cómo mantenerlo lejos del alcance de los niños y la seguridad de comprar. Fuente

0 244 vistas

Las entidades de Estados Unidos en donde se aprobó la marihuana con fines medicinales registraron casi el 25 por ciento menos de muertes por sobredosis de medicamentos de prescripción médica para combatir el dolor, relevó un estudio.

“Las leyes de cannabis con fines medicinales están asociadas a tasas de mortalidad por sobredosis de opiáceos significativamente menores”, destacaron en sus conclusiones el equipo médico encabezado por el doctor Collen Barry de la Escuela Bloomberg de Salud Pública y Medicina en la Universidad John Hopkins.

El estudio, publicado en la revista JAMA, fue realizado con información certificada del Centro para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC) entre 1999 y 2010.

Mientras en California, Oregón y Washington ya tenían leyes aprobadas para el uso médico de la cannabis antes de 1999, en Alaska, Colorado, Hawai, Maine, Michigan, Montana, Nevada, Nuevo México, Rhode Island y Vermont, se pusieron en vigor legislaciones similares a lo largo del periodo estudiado.

“Los estados con leyes de cannabis médica tuvieron una tasa anual de muertes por sobredosis del 24.8 por ciento más baja, en comparación con los estados sin esas leyes”, remarcó el informe.

Sin embargo, los autores indicaron que hace falta mayor investigación para determinar cómo las leyes para legalizar el uso médico de la marihuana pueden interactuar con políticas destinadas para prevenir la sobredosis de analgésicos opiáceos.

Según el CDC, 100 personas mueren a diario en Estados Unidos por sobredosis de medicamentos que incluyen opiáceos (OxyContin, Percocet o Vicodin), benzodiasepinas (Xanax o Valium) o de la familia de las anfetaminas (Ritalin, Adderall). Fuente

2 7.670 vistas

¡Prepárate para un nuevo golpe al dogma alarmista , hacia la comunidad de la marihuana.

Los casos de violencia en la pareja se correlacionan inversamente con el consumo de marihuana en las parejas de recién casados, según encontró un nuevo estudio publicado en la Psicología de la Conducta Adictiva.

El estudio – publicado el 18 de Agosto – trató de examinar los resultados contradictorios en relación con la violencia doméstica entre parejas fumadoras de marihuana. Así que buscaron a 634 parejas con más de nueve años de convivencia en pareja. Los resultados:

“Encontramos que el consumo de marihuana con más frecuencia por los maridos y esposas predijo menos frecuencia [en la violencia de pareja] perpetrada por los maridos. El consumo de marihuana por parte de los maridos también predijo menos frecuencia de perpetración IPV hacia sus esposas. Los análisis de moderación demostró que las parejas en las que ambos cónyuges usaron marihuana informaron menos frecuente en perpetración IPV “.

Comparemos eso con el alcohol: “La evidencia sugiere que el consumo de alcohol aumenta la aparición y gravedad de la violencia doméstica”, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.

Hubo una advertencia al nuevo estudio de matrimonio y marihuana, sin embargo, y que se refería a las mujeres violentas que fumaban marihuana antes de su matrimonio. “Hubo una asociación positiva significativa entre el consumo de marihuana y” esposas esposas IPV perpetración, pero sólo entre mujeres que ya habían informado de perpetración IPV durante el año antes del matrimonio. “

Los hallazgos sugieren que “puede haber una asociación inversa entre el consumo de marihuana en general y [la violencia doméstica] en parejas de recién casados”, pero si a ella le gusta golpear el bong y luego golpear a usted, el matrimonio no va a hacer que la situación mejore . (A través de Clint Werner ) Fuente

 

18 14.987 vistas

Cruzar cannabis con alcohol es una práctica bastante común, especialmente en noches de fiesta —siendo estas dos sustancias las más utilizadas recreacionalmente junto con el tabaco. Esta combinación es parte de la cultura popular y tiene diferentes apelativos, en Estados Unidos se habla de estar “cross-faded” (algo como “entre-diluido”), en México el estado suele llamarse la “pachipeda” y en otros países seguramente también existe un término particular.

Aunque la ciencia ha estudiado mucho los efectos de ambas sustancias, su combinación no ha sido objeto del mismo interés científico. Sabemos que ambas sustancias son muy diferentes: la marihuana contiene THC, el cual actúa sobre los receptores cannabinoides del cerebro. El alcohol es un depresor del sistema nervioso central. Una forma simple de explicar las diferencias es que el THC tiene efectos sobre todo cognitivos, como paranoia y una dilación temporal, mientras que el alcohol afecta sobre todo los efectos motrices, haciendo que sea difícil caminar en una línea recta o articular las palabras —aunque también genera una relajación asociada con el neurotransmisor GABA.

Esta diferencia, sin embargo, no impide que al combinarla los efectos individuales se potencien. Un estudio realizado por Scott Lukas de la Universidad de Harvard muestra que las personas que bebieron dos o más copas de alcohol y fumaron marihuana reportaron un nivel de THC en el plasma sanguíneo de casi el doble que el de personas que sólo fumaron marihuana. Las personas que bebieron también notaron más rápido el efecto de la marihuana —es posible que el alcohol modifique las arterias de tal forma que se incremente la absorción del THC inhalado.

No existen riesgos de que esta combinación pueda causar una sobredosis sinergística, sin embargo, el hecho de que más THC entre al cerebro hace que algunos efectos característicos de la marihuana aumenten, lo cual podría causar más accidentes automovilísticos que los que normalmente ocurren cuando sólo se bebe alcohol o se fuma cannabis.

Otro estudio realizado con ratas mostró que la combinación de etanol y THC afecta la memoria más que cuando se les dosificó con estas drogas de manera individual.

La combinación del alcohol y marihuana puede ser una forma rápida y fácil de obtener un high, pero quizás sea también una forma poco fina, más una distorsión o un embotamiento, que una pista de lucidez para navegar la realidad. Aunque claro que los gustos varían y sobre todo en este caso porque los cerebros y los cuerpos son distintos y algunos disfrutarán de este combo como mandado a hacer para ellos.

Fuente Pijamasurf

2 4.909 vistas

Tan pronto en EEUU es un tema algo tabú como que se va a la corriente principal, las empresas encontrarán la forma de atraer el dinero de su “tía millonaria”. Con el impulso de la legalización de la marihuana, el futuro de fumar marihuana va a ser mucho más amable y “chic” de lo que te puedas imaginar. ¿De qué diablos estamos hablando?

# 4. Habitación y comida… con marihuana

B & B son esos pequeños hoteles adorables donde tus padres se van de vacaciones cuando quieren hacer algo totalmente especial. Un B & B en Denver llama a colocarse Hideaways ahora está cobrando 200 dólares por noche, con la esperanza de atraer a una clientela de gama alta cuya idea de un buen momento es contemplar el infinito, mientras que disfruta durante horas y horas.

26DOWDsub-master675

Los padres también tienen derecho a su espacio “con humo”

El objetivo de este hotel B & B es separar al conocedor de cannabis exigente del “consumidor bajo” con aroma a pachuli que debe esperar en las colas de los dispensarios de la ciudad. Además, Get High Hideaways es un espacio “-sin ropa”-nudista amable, que hace que sea posiblemente el más divertido y / o el lugar en el planeta perfecto para celebrar las bodas de oro de tus abuelos.

# 3. Cenas de diseño… con marihuana

La cocina con marihuana ha recorrido un largo camino desde hace años, desde los infames días cuando la gravedad era demasiada poderosa y se comía un Cheeto envuelto tela de araña que encontró debajo del sofá. El año pasado, un restaurante aclamado por la crítica de Nueva York hizo una cata privada de un menú totalmente infundido con THC,  que básicamente incapacitaba a un crítico. Considerando que algunos amantes de la cocina de Colorado están experimentando con eventos BYOC vaporización con la alta cocina .

 Edible event in January  Refugee stories from Aurora

“Si te comes estos platos no pienses en ir a trabajar después”.

Se están poniendo de moda un restaurante de sushi en Colorado  que comienza alentando a los clientes a coincidir el cannabis que se mezcla con diferentes pescados crudos y un individuo al azar que vende trufas con marihuana en un cubo de cobre en un parque de San Francisco teniendo una puntuación muy alta en paginas web especializadas.

# 2. Marihuana Tours … ON, UH, WEED

Algunos de vosotros podéis haber visitado una cata de vinos en una tarde de ocio, una de las pocas ocasiones en la buena sociedad, donde es socialmente aceptable conseguir estar borracho al mediodía o escupir merlot por todas partes como un vaquero tuberculoide. Bueno, Colorado Washington están dando al Napa Valley un plazo para su dinero en  visitas guiadas de marihuana y que ponen de relieve estos aspectos de la economía local del cannabis como dispensarios de marihuana, artesanos de soplado de vidrio, restaurantes especializados y presumiblemente las gradas de la escuela secundaria más aisladas y “ese estanque donde Ron vio un pato caminar hacia atrás “.

2l9mfi9

“Si pagas por el paquete premium te colocarás hasta en una caminata lunar”.

Pero puedes ir colocado en las giras? En Colorado si, por lo menos, desde $ 100 hasta más de $ 1.000, el operador turístico proporcionará espacios seguros para fumar (recuerda,  no se puede fumar en cualquier lugar en Colorado ) con el servicio de transporte de destino a destino hasta el momento. Y por si fuera poco, estos serán viajes privados para tranquilizar a los fumadores y no tener ningún disgusto policial.

# 1. Bodas … con marihuana 

El alcohol ha sido un elemento básico en las bodas desde que los padres necesitan un par de whiskies para convencerse de que podían bailar. Pero parece que, con la creciente aceptación pública de la marihuana, los discursos de la boda pronto serán más laberínticos, esotéricos, y es probable que cuentan con el mejor hombre de aire guitaring de Alan Parsons Project sin ninguna razón discernible.

ring

“Llegan celebraciones de bodas con un toque especial”

Los planificadores de bodas de Colorado ya están creando nuevas formas creativas para cobrar a sus clientes más de dinero, tales como barras de marihuana y – citamos un planificador:

“… ‘cogollos tonnieres’ donde su flor en el ojal de la chaqueta se hace con un pequeño cogollo de cannabis de la elección personal del miembro de la boda – sativa o indica […] para que después de las formalidades de la ceremonia, puedan eliminar el elemento, lo pongan en el regalo de la fiesta de la boda, que es una pipa y a fumarla “.

Esto suena caro, pero al menos la novia y el novio ahorraran dinero al no contratar una banda y en lugar de entretener a los invitados con un ordenador portátil con languidez rizando el visualizador de iTunes.

Fuente Craked

1 577 vistas
Cannabis ET

Encender una pipa fresca es el tipo de deleite vespertino que disfruta el iReporter robcat20 tras una jornada estresante como agente de seguros. Usualmente pone una película de Netflix mientras disfruta de Stella, su pipa.

Robcat20, de 33 años, pidió no ser identificado por su nombre porque teme ser “etiquetado como una mala persona” en su pequeña ciudad. Dice que es tiempo de que eso cambie.

“Me gusta la marihuana, y soy una buena persona”, escribió en iReport de CNN. “Soy un hombre de negocios exitoso, un padre amoroso, esposo devoto, republicano registrado, activo en mi comunidad con organizaciones altruistas, con la iglesia y doy clases de piano en las tardes a niños con discapacidades”.

Vive en Ohio, donde la marihuana no es legal, y no es el único que quiere que las leyes de prohibición sean modificadas. En una encuesta reciente de CNN/ORC International, más del 55% de las personas en Estados Unidos dijeron que la marihuana debe legalizarse. Más de la mitad de los encuestados dijo que la habían probado.

Cuando Colorado comenzó a vender marihuana legalmente a principios de este año, las filas de los dispensarios de marihuana no se redujeron en la entidad; al contrario, sus ventas florecen. Pronto el estado de Washington seguirá sus pasos, al vender marihuana al por menor para su consumo recreativo.

iReport de CNN le preguntó a los lectores si considerarían comprar marihuana al minoreo si estuviera disponible en su área. Estos iReporter compartieron sus opiniones sobre los beneficios recreativos de la hierba. Algunos citaron el aumento de relajación, creatividad y que es unaalternativa viable al alcohol. Ningún consumidor actual de marihuana quiso que utilizáramos sus nombres.

Desde estudiantes universitarios hasta ingenieros computacionales, conoce a algunas de las personas que quieren que su pasatiempo concannabis sea legalizado:

Las personas ‘se lo pierden’

La iReporter de 20 años, carcar1, comenzó a fumar marihuana para conciliar el sueño por las noches. Pero la marihuana se volvió más que solo un remedio para el sueño. La estudiante universitaria trabaja como despachadora de seguridad en su escuela y consume marihuana recreativamente.

Decir que disfruta fumar marihuana es una subestimación. “¡AMO LA MARIHUANA!”, escribió entusiásticamente en un correo electrónico a CNN. “Me gusta fumarla con un par de personas después de terminar todo mi trabajo y de que el día terminó, para descansar y relajarme. Recomiendo que todos hagan eso”.

Desde que comenzó a fumarla regularmente en la universidad, dice que se siente bien descansada. “Definitivamente no afecta mis calificaciones”, dijo. “Este semestre obtuve puros dieces y también estoy en la Lista del Decano” (un reconocimiento académico). Incluso sus padres y abuela saben que fuma marihuana, y no les importa.

Pero dice que sí le preocupa que la descubran.

La marihuana ‘me hace una mejor persona’

El ingeniero computacional farmer808 fuma desde la preparatoria, cuando, dice, vio a sus padres hacerlo. Ahora tiene más de 40 años y todavía usa marihuana después del trabajo para relajarse. Fumar es una actividad familiar; su esposa e hijo universitario también participan en esta actividad.

“Mi día mejora y mi salud emocional mejora en el momento en que empiezo a fumar. Para mí, es una cosa hermosa que me permite ser una persona más positiva”, dijo. “No puedo hablar en nombre de nadie más, pero para mí, la marihuana es una bendición para mi vida y me ayuda a tratar a mis compañeros humanos con la paciencia y la bondad que se merecen”.

Le gustaría que su estado de Hawai legalizara las ventas minoristas de marihuana. Pidió no ser identificado debido a que “hay muchas personas que todavía desprecian a los consumidores de marihuana” y se preocupaba de que esto pueda afectar su carrera en una empresa multinacional.

“Soy una persona de alto rendimiento, innovador y trabajador destacado que consume marihuana para relajarse después del trabajo de un día duro”, dijo. “Tengo dos grados universitarios y más de una docena de patentes en ciencias computacionales. Como con cualquier hábito, el abuso conduce a los problemas, pero consumida apropiadamente en moderación, siento que la marihuana es una bendición para la sociedad”.

Papa Cannabis

Solo quiero disfrutar la ‘hierba bendita’

CELESTIAL96 dice que creció en la “Revolución hippie”. El escritor de revistas, autor y periodista comenzó a fumar marihuana recreativamente por primera vez en la década de 1970 en Los Ángeles, Estados Unidos.

“Hacía que la persona que la usaba se sintieran dulce y creativa, te ‘hacía viajar’ sin darte una resaca, e incluso tenía un toque espiritual”, escribió en su iReport.

Eventualmente se reubicó en el Caribe. “Mi relación con la ‘hierba bendita’, como la llaman los isleños, es de respecto y asombro”, dijo.

Lee: La marihuana ayuda a reducir las convulsiones de una niña

La marihuana me ayuda a ser ‘un ciudadano productivo’

Si la marihuana recreativa fuera legal, el guardia de seguridad y padreTokahontas (también nos reímos con el nombre de usuario) dice que nunca bebería alcohol de nuevo.

Ha sido un fanático de la marihuana durante los últimos 30 años. Dice que le permite “levantarse al siguiente día, sin resaca, y ser un ciudadano productivo”.

Al parecer, su esposa también lo prefiriere.

“Dice que cuando mis amigos y yo nos reunimos y bebemos alcohol (…) actuamos infantil y estúpidamente y a veces rompemos muebles. Además, normalmente tiene que discutir con alguno de nosotros para evitar que conduzca”, escribió en su iReport. “Pero dice que cuando nos reunimos a fumar un poco, todos estamos despreocupados y dóciles. Nuestra mayor preocupación las noches cuando fumamos marihuana es si le dimos o no la dirección correcta al repartidor de pizzas”.

Si la marihuana se legalizara donde él vive, la “hoja dulce” sería “mi vino al final del día”, dijo. “Si la marihuana es la ‘droga de entrada’, la única droga a la que me ha llevado es a más marihuana”.

Los beneficios ‘superan por mucho’ a los inconvenientes

David Harper, de 65 años, dice que si las ventas de marihuana se legalizaran donde viven, por supuesto que compraría marihuana. El veterano e ingeniero eléctrico jubilado fumó marihuana por primera vez cuando tenía 24 años.

“A principios de la década de 1970 tomabas lo que podías conseguir”, dijo. Ya sea que la marihuana fuera llamada “mexicana”, “jamaiquina” o “maui wowi”, él la probaba. Su universidad era laxa sobre el consumo de marihuana, así que él y sus compañeros de cuarto fumaban cuando querían en la escuela.

“Para mí, la mejor parte era la relajación de la mente y el cuerpo”, dijo. El exingeniero solía consumirla como ayuda para estudiar porque su mente divagaba cuando leía sus libros de texto en la noche. “Después de fumar un par de veces; lo suficiente para ‘viajar’, encontré que era mucho más fácil concentrarse”.

Aunque ya no consume marihuana, piensa que “los beneficios superan por mucho cualquier potencial inconveniente”.

Fuente Enewspaper

1 228 vistas

Madres marihuanaCheryl Shuman y sus compañeras del Club del Cannabis de Beverly Hills, en Los Ángeles, California, han llamado la atención de los medios en Estados Unidos con un mensaje controvertido: aseguran que fumar marihuana las hace ser mejores madres.

Shuman, de 53 años y madre de dos hijos, es la presidenta y fundadora del club y desde hace más de un lustro trabaja para lograr la legalización a nivel nacional de esta droga, tanto para usos medicinales como recreativos.

En 2006 le fue diagnosticado un cáncer. Aconsejada por un amigo, decidió empezar a consumir marihuana para combatir los fuertes dolores que padecía. Según asegura, eso le salvó la vida.

Su historia es similar a la de otros miembros del club, muchos de ellos mujeres, que se reúnen al menos una vez al mes en veladas en que comparten consejos y experiencias y preparan platos con ingredientes provenientes de la planta del cannabis.

Algunas sufren enfermedades crónicas debilitantes. Otras padecen ansiedad o estrés postraumático. Todas sostienen que el consumo de marihuana medicinal las ayuda a controlar los síntomas de sus dolencias y les permite tener una vida familiar normal.

La hija de Cheryl, Aimee, lo corrobora: “Cuando mi madre seguía su tratamiento contra el cáncer, era como tener a un zombi en casa. Cuando empezó la terapia con cannabis volvió a sonreír, estaba feliz. Recuperamos a nuestra madre”.

Asunto polémico

Pese a que el consumo de marihuana medicinal es legal en una veintena de estados de EE.UU., incluyendo California (también es legal para uso recreativo en Colorado y Washington), el debate en torno a esta planta sigue siendo acalorado.

Según le explicó a BBC Mundo Igor Grant, profesor del departamento de Psiquiatría de la Universidad de California San Diego (UCSD, por sus siglas en inglés), hay estudios clínicos que señalan que ciertos componentes del cannabis pueden ser efectivos como antinflamatorios y para tratar, entre otros, el dolor, la ansiedad, las náuseas y la epilepsia.

Pese a ello, Grant considera que deberían llevarse a cabo investigaciones más exhaustivas y recuerda que el consumo de marihuana medicinal debe realizarse siempre bajo estricta supervisión médica.

En California, grupos como la organización Ciudadanos en Contra de la Legalización de la Marihuana (CALM, por sus siglas en inglés), defienden que los efectos negativos que esta planta tiene sobre la salud mental de los consumidores debido a su acción psicotrópica justifican que se prohíba totalmente su uso.

madres marihuanaAdemás, según señala Scott Chipman, uno de los fundadores de CALM, con el cultivo selectivo de la marihuana, en los últimos años los niveles de THC (el principal compuesto psicoactivo de la planta) se han incrementado, lo que todavía la hace más peligrosa.

Cheryl Shuman no está de acuerdo y recuerda que el cannabis también contiene sustancias que no son psicoactivas, como el cannabidiol (CBD), que se considera tiene un amplio alcance para aplicaciones médicas.

“Conversación franca”

Además de presidir el Club del Cannabis de Beverly Hills, Shuman es miembro de la Organización Nacional para la Reforma de las Leyes de la Marihuana y de la Asociación Nacional de la Industria del Cannabis de EE.UU.

El hecho de que no sea el prototipo de consumidora de marihuana ha llamado la atención de los medios, que la han invitando a participar en numerosos debates televisivos.

Sus críticos aseguran que con su cruzada en favor del cannabis, Shuman está aprovechando sus más de dos décadas de experiencia en mundo del marketing y la publicidad para sacar un beneficio económico.

Lo cierto es que le han llegado varias ofertas para protagonizar su propio reality show junto a su hija Aimee y que tiene planeado sacar al mercado una línea de productos relacionados con el consumo de marihuana.

“Con mi trabajo quiero contribuir a que haya una conversación franca sobre la legalización de la marihuana”, asegura.

“Como mujeres de la alta sociedad queremos dar un nuevo rostro al consumo de cannabis. Las mujeres son el secreto para la legalización”.

“Igual que Pauline Sabin luchó en los años 30 del siglo pasado para acabar con la prohibición del alcohol en EE.UU., puedo decir orgullosa que nosotras ahora estamos liderando la lucha para acabar con la prohibición del cannabis”, señala convencida.

Usos recreativos

Pese a que buena parte de su trabajo como activista se centra en la marihuana medicinal, también cree que el consumo de esta planta debería ser legalizado para usos recreativos, desafiando la idea extendida de que, además de tener efectos negativos en la salud, el cannabis puede llevar a consumir otro tipo de drogas.

“Queremos que la marihuana medicinal sea legal en todo el mundo y que, de alguna manera, también se legalice el consumo responsable para los adultos, ya que creo que el cannabis es menos dañino que el alcohol y el tabaco, por ejemplo”.

Quizás pecando de optimista, Shuman se muestra convencida de que en el año 2016 la marihuana será legal en todo EE.UU., algo que, en su opinión, ayudará a crear miles de puestos de trabajo y a sanear las cuentas públicas.

Marihuana madres“Estimamos que en unos años será una industria valorada en miles de millones de dólares. No hay que olvidar que el dinero que las administraciones recaudan con la venta de cannabis medicinal va a programas importantes, con los que, por ejemplo, se ayuda a las familias necesitadas y a los veteranos”.

Preguntada sobre hasta dónde piensa llegar con su batalla para acabar con el estigma que rodea el consumo de marihuana, no lo duda.

“Están viendo cómo se está escribiendo la historia. Tengo una misión y estoy aquí para dejar un legado. Voy a gritarlo a los cuatro vientos hasta que me muera”.

Fuente BBC