¿Cómo proteger plantas de cannabis de caracoles y babosas?

Éstas son fechas de inicio de cultivos en el hemisferio norte. Las temperaturas poco a poco van aumentando, aunque las nocturnas todavía en muchas zonas son bastante bajas. Las plagas en su mayoría no muestran demasiada actividad por este motivo y es raro que a estas alturas, una planta en exterior sea atacada por araña roja, mosca blanca o trips. En cambio, otros comienzan a mostrar gran actividad y una pequeña planta es un tierno bocado. Es el caso de los caracoles y babosas o limacos.

Caracoles y babosas son moluscos herbívoros de hábitos nocturnos, que se desplazan lentamente con movimientos de contracción y elongación de su cuerpo, además de un moco que producen que ayuda a reducir la fricción y permitiéndole desplazarse en zonas inclinadas debido a su untuosidad. Este moco contribuye a la regulación térmica, reduce el riesgo de heridas, agresiones externas principalmente bacterianas y fúngicas, ahuyenta insectos y además ayuda a desprenderse de metales pesados y otras sustancias tóxicas.

Los caracoles y babosas hibernan de octubre a abril. También en estaciones secas sellan su concha con una sustancia producida por la baba en el caso de los caracoles, que se destruye cuando las condiciones de humedad aumentan y las temperaturas ascienden. Algunas especies hibernan formando grupos numerosos, en cambio otras se entierran y esperan bajo tierra que las condiciones sean favorables.  En otoño, depositan sus huevos en el suelo, unos 200 huevos por individuo. Y en primavera eclosionan.

Su ataca causa grandes pérdidas en jardinería y en agricultura en general, y no es menos en el caso de los cultivadores de cannabis. Estos moluscos raspan con la rádula la epidermis de hojas, plántulas, ramas jóvenes e incluso las raíces. Si los hojas o tallos son tiernos, pueden llegar a devorarlas enteras. El rastro brillante de baba que dejan es una señal muy habitual de su presencia, tanto en la planta como en el sustrato.

¿CÓMO PREVENIR ATAQUES DE CARACOLES Y BABOSAS?

  • Dado que sus hábitos son nocturnos, y la humedad y lluvia los activa, procura siempre regar por las mañanas. Un sustrato recién regado es muy atractivo para ellos.
  • Esparce tierra de diatomeas, serrín o ceniza en un área próxima a las plantas. Son materiales sobre los que no les gusta desplazarse y servirá de barrera protectora.
  • Si cultivas en suelo, airéalo con frecuencia para eliminar sus huevos. Hazlo sobretodo antes de la siembra, ya que eclosionan desde primavera hasta casi finales de verano.
  • Puede que sea posible hacerse con depredadores. Desde animales domésticos como gallinas o patos, a sapos que se puedan encontrar por el monte.
  • Caracoles y babosas se esconden en zonas sombrías y húmedas. Es común encontrarlos debajo de piedras, interior de tubos, interior de setos… haz redadas para ir eliminándolos.

¿CÓMO COMBATIR CARACOLES Y BABOSAS?

  • Si la prevención no es suficiente, tocará combatirlos. Puedes hacer trampas caseras con media botella enterrada hasta el borde y llena de una mezcla de cerveza y agua. Se sienten muy atraídos por esta mezcla, caerán en la botella y morirán ahogados.
  • También funciona muy bien acondicionarles un lugar para su refugio y después cazarlos allí, como puede ser una losa o teja colocadas en un sitio a la sombra y preferiblemente sobre tierra sin hierba y húmeda. Podemos combinarlo a su vez con la trampa de cerveza.
  • Si la plaga es severa, unos de los fitosanitarios más comunes es los que cuentan con fosfáto férrico materia activa. Su ingestión les provoca el bloqueo de la alimentación. Es muy eficaz incluso con lluvia y tiene además el certificado para uso en agricultura ecológica, con un plazo de seguridad de 0 días.
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