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Un 8,5% de los legisladores uruguayos que resultaron electos en los comicios generales del pasado día 26 de octubre confesaron haber probado marihuana, según reveló este domingo una encuesta realizada entre 114 de los 129 diputados y senadores del Parlamento por el diario El País de Montevideo.

Los legisladores respondieron además otras preguntas en un amplio cuestionario que también reveló que un 16% de ellos posee armas de fuego, que un 50% de ellos sufrió en carne propia o en la de algún familiar cercano algún robo o atraco en los últimos dos años y que apenas algo menos de la mitad de ellos tiene un título universitario.

Según señaló el diario, el cuestionario que envió a los legisladores fue respondido por 114 de los 129 que ocuparán las bancas a partir del próximo mes de febrero, cuyos datos fueron obtenidos cuando fue posible de fuentes públicas.

Los legisladores uruguayos son hombres en su gran mayoría (80%) y su edad media es de 51 años.

Entre otras curiosidades además se encuentra que para esta legislatura resultaron electos dos hermanos, Edgardo y Sergio Mier, el primero por el Partido Nacional y el segundo por el Frente Amplio.

También resultaron electos, aunque en calidad de suplentes, lo que implica que solo ocuparán un escaño ocasionalmente en caso de que el titular de la banca se ausente, una mujer transexual, Michelle Suárez y una sacerdotisa de la religión umbanda, Susana Andrade.  Fuente

 

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El secretario general de la Junta Nacional de Drogas de Uruguay, Julio Calzada, ha afirmado que la venta de la marihuana al precio de un dólar por gramo de cannabis sería “rentable para todos” en el país sudamericano.

Calzada aseguró que su dependencia encargó un estudio de costes que demuestra que la venta de marihuana a un dólar sería conveniente “para todos, para quienes plantan, producen y distribuyen como para quienes dispensan”, considerando además que el Gobierno no quiere que el precio de venta supere el del mercado negro.

Sostuvo, al respecto, que “hay un estudio de costos, que está en manos del Instituto de Regulación y Control del Cannabis (Ircca). No es exclusivamente un dólar el gramo, es tener una estructura de precios al consumidor”.

El funcionario quiso recalcar que la estructura sería “similar a la que está en el mercado negro ya que el objetivo de la ley es combatir el narcotráfico. Todo eso es parte de este estudio final y en este diálogo competitivo con las 18 empresas se irán ajustando detalles”, añadió. Fuente

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Uruguay abrió este viernes el registro de clubes para el cultivo de marihuana como parte del programa del gobierno para legalizar la producción y venta de cannabis. A estos grupos se les permitirá plantar un máximo de 99 plantas anuales.

El gobierno del izquierdista Jose Mujica legalizó la producción de marihuana a pequeña escala a principios de año y se espera que su venta legal comience a finales de año.

El gobierno uruguayo activó un registro de los clubes de membresía para el cultivo de marihuana, en medio de una campaña electoral que deja dudas sobre la continuidad de esa iniciativa, que busca debilitar al narcotráfico mediante la regulación de la plantación y venta de la cannabis.

La legislación está promovida por el presidente Mujica, quien argumenta que el control estatal de la producción de marihuana puede debilitar y desarmar el comercio ilegal de drogas que perjudica las vidas de muchos latinoamericanos.

Con el registro activo podrán regularizarse clubes de entre 15 y 45 personas y un máximo de 99 plantas, cuya producción anual por usuario no supere los 480 gramos, informó en su página web el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA).

Las instalaciones para el cultivo deberán ubicarse a una distancia mínima de 150 metros de los centros educativos y de rehabilitación de drogas, así como disponer de un sistema de seguridad.

Según el IRCCA, unos seis clubes ya estarían en condiciones de integrar la nómina y recibir la habilitación.

La habilitación del registro para los clubes se suma al de autocultivadores, operativo desde agosto y que ya cuenta con unos 600 usuarios. En Uruguay, unas 150.000 personas consumen cannabis de forma frecuente.

La venta en farmacias a un dólar por gramo, prevista para fin de año, se encuentra demorada porque aún no se han otorgado las licencias de cultivo a los productores privados.

Un club social de cannabis o asociación de consumidores de cannabis es un tipo de asociación civil concebida para la producción y distribución de cannabis y sus derivados. Las cantidades varían aunque generalmente se produce lo suficiente para abastecer a los miembros y evitar que recurran a terceras personas; lo cual sería considerado tráfico ilegal.

Los clubes en la nueva legislación uruguaya no están limitados al uso terapéutico, pudiendo un adulto acceder a un club para practicar el uso recreativo del cannabis.

La regulación de la marihuana, cuya puesta en marcha tiene atentos a varios países del mundo, es un tema que despierta reparos en los dos candidatos presidenciales que irán a una segunda vuelta electoral el último domingo de noviembre.

Mientras el opositor de centro Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional, ha dicho que derogará la ley menos el autocultivo y los clubes, el oficialista de izquierda Tabaré Vázquez, del Frente Amplio, ha señalado que vigilará de cerca su puesta en marcha y que está dispuesto a realizar los cambios necesarios.

Requisitos para registrar un club.

-El club deberá presentar, según informa el Ircca: Testimonio notarial de estatutos debidamente aprobados y autorizados por el Poder Ejecutivo – Ministerio de Educación y Cultura.

-Copia fiel del acta donde figuran todos los datos de los miembros fundadores del Club.

-Constancia de domicilio o factura de servicio público a nombre de la Asociación Civil.

-Documentación acreditante de la calidad de propietario, arrendatario, poseedor o de cualquier otro título en virtud del cual la Asociación Civil se encuentre autorizada a ocupar como su sede el inmueble donde se realizará el cultivo.

-Un plan de cultivo que desarrolle los aspectos técnicos y de seguridad del desarrollo de la plantación. (en la web estará disponible una guía para la confección del plan).

-Un plan de distribución de cannabis entre los miembros del Club. Fuente

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El Programa de Investigación de Murciélagos de Uruguay estudia vender excremento del mamífero a cultivadores de marihuana. La materia fecal, llamada guano, sirve como fertilizante para esta planta.

El grupo, que trabaja en la órbita del Museo de Historia Nacional, “investiga, educa y conserva” la especie pero, según Enrique González (zoólogo y coordinador), no cuenta con presupuesto para trabajar.

“El kilo de guano cuesta $ 900. Entonces, los propios murciélagos nos ayudan a ayudarlos”, indicó. Este abono tiene concentrados de fósforo y nitrógeno, dos compuestos químicos que, como fertilizantes, favorecen el crecimiento de las plantas, especialmente las de marihuana.

Eso sí, para que el estiércol de murciélago se transforme en algo útil como fertilizante orgánico, debe pasar por una serie de procesos de forma que no produzca enfermedades, advirtió el investigador.

Asimismo, ir a buscar guano de murciélago no es tarea sencilla. Enrique González contó que implica un modo de recolección especial. Hacerlo, puede ser nocivo para la salud. Esto se debe a que el guano suele contener una especie de hongos que pueden provocar enfermedades pulmonares si no se toman precauciones.

Comprador.
Uno de los potenciales compradores es Yuyo Brothers, empresa que se ha dedicado a la venta de ropa y accesorios con motivos alusivos a la marihuana, pero quiere insertarse en el mercado de insumos de cultivo.

Ignacio Tosh, integrante de esta tienda, reconoció a El País que han dialogado con estos científicos y están dispuestos a comprar el producto. “Si nos dan una garantía de que el guano viene sin problemas para la gente, no habría inconveniente”, enfatizó.

Este estiércol es muy utilizado por los cultivadores de marihuana porque su efecto como fertilizante dura más en la planta. “Es algo que no pasa con otros”, contó Tosh.

En tanto, UruGrow, que desde hace dos años se dedica a vender insumos para cultivar cannabis, vende guano importado. Juan Manuel Olivera, uno de sus dueños, contó que es un producto “caro” a nivel internacional. “Si se puede lograr un producto acá estaría bueno”, indicó.

Buenos ¿y malos?
Esta utilidad de los murciélagos no es muy reconocida por los uruguayos en general, aseguró González. De hecho, suelen tener preconceptos negativos sobre este mamífero. Por tal motivo, el investigador busca hacer entender la importancia directa (y positiva) que tienen sobre los seres humanos. Una es la de controlar plagas.

“Si nosotros elimináramos a los murciélagos de todo el mundo de un día para el otro, los insectos crecerían de tal manera que sería imposible vivir”, subrayó González.

La Red Latinoamericana para la Conservación de los Murciélagos aseguró en su sitio web que un solo animal es capaz de alimentarse de más de mil mosquitos en una sola hora. Y un millón de murciélagos destruye diez toneladas de insectos cada noche.

“Nosotros no nos damos cuenta de su importancia porque están ahí. Si no estuvieran, no alcanzarían todos los pesticidas del mundo multiplicados por 100 para controlar los insectos”, agregó González.

Además de ingerir mosquitos, también comen polillas y cascarudos.

No obstante, hay especies que son peligrosas. El vampiro, una especie frecuente en Uruguay, puede infectar de rabia a las personas. El experto contó que en el país no le pasó “nunca” a una persona, ya que suele ocurrirle a gente que duerme a la intemperie.

De todas formas, recomendó no tocarlos con la mano, porque pueden activar el mecanismo de defensa y morder a la persona.

Conservación.
Las 23 especies que existen en Uruguay han sido declaradas prioritarias para su conservación. La Ley de Fauna también los protege. Promulgada en 1935, declara la “prohibición de la caza, transporte, tenencia y comercialización de todas las especies de vertebrados autóctonos”, entre los que incluye a los murciélagos.

González contó que suele compararse a los murciélagos con los ratones. Sin embargo, tienen más semejanzas con los humanos. Por ejemplo, los murciélagos hembras tienen dos mamas en posición pectoral y los murciélagos tienen el pene pendular, igual que lo tienen los primates.

Respecto a los ratones, estos animales solo viven dos años, mientras que los murciélagos tienen un tiempo de vida entre 30 y 40. Además los ratones tienen entre 10 y 12 crías, mientras que los murciélagos solo una.

Hay una sola forma de cazar a los murciélagos, que está prevista para solucionar casos concretos como cuando hay riesgos de que causen perjuicios al ser humano. Ante esta situación, debe solicitarse a la oficina de la División Fauna, perteneciente al Ministerio de Ganadería.

Ley.
Unos 10 investigadores, entre los que hay estudiantes y docentes, trabajan en un proyecto de ley que establezca un cuidado más integral de estos mamíferos.

La idea es que los arquitectos de ciertas obras públicas (puentes carreteros, represas o hasta liceos públicos) diseñen refugios para los murciélagos. El objetivo es que el animal no aparezca ahí por accidente y pueda cumplir sus funciones ecológicas como el control de los insectos. “Esto no tendría costo para el Estado”, puntualizó.

LAS CLAVES DEL TEMA

Qué es el guano
Es el excremento de murciélago que sirve como fertilizante para las plantas de marihuana. A diferencia de otros abonos, tiene una mayor durabilidad en la planta.

Murciélagos en Uruguay
Existen diferentes especies en el país, según la zona. En todo el territorio nacional son 23. Hay un grupo (Programa para la Conservación de los Murciélagos de Uruguay) que los estudia, los educa y los conserva.

Efectos positivos
Además de la utilidad de su excremento, los murciélagos tienen un impacto directo en la salud de los seres humanos. Por ejemplo, comen mosquitos: en una hora ingieren 1.000. En una noche, un millón de murciélagos destruyen una tonelada de mosquitos. Fuente

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El pasado domingo, 26 de octubre de 2014, Uruguay vivía una jornada legislativa teñida por el adiós de Mujica a la Presidencia de Uruguay.

El “Presidente más pobre del mundo”, tal y como lo bautizó la mismísima BBC, acudió a votar nada más y nada menos que en su escarabajo color azul cielo. Un hombre de costumbres que no abandona sus principios ni cuando el protocolo lo requiere. Aunque ése no es más que un guiño a lo que ha sido, y ha representado, durante toda su carrera.

Mujica llegando al colegio electoral para votar
Mujica llegando al colegio electoral para votar
Oficialmente su mandato acaba el próximo mes de marzo, pero no se apeará de forma inmediata. El aún actual Presidente de Uruguay, que aspira a un escaño en el Senado tras las elecciones legislativas del pasado domingo, (y que todos saben que conseguirá), se quedará durante la primera etapa del nuevo Gobierno. El motivo no es más que la honesta intención de forjar lazos, asesorar a los nuevos dirigentes y, por qué no, asegurarse, en cierto modo de que todo marcha tal y como él planeó.

No es un secreto que Pepe Mujica es uno de los líderes más queridos en América Latina pero, como suele pasar, nadie es profeta en su tierra. Uruguay lo aprecia, pero no lo suficiente como para volver a darle el mando del país. Algunos ciudadanos opinan que su austeridad es, si más no, forzada. Que renunciar al 90% de su sueldo como Presidente tiene alguna sombría intención detrás y que rechazar la vida entre algodones del Palacio Presidencial es una decisión más acorde a un loco que a un líder. Nada más lejos de la realidad. Estamos hablando de un hombre que sufrió en sus carnes la crueldad y el sinsentido de la dictadura. Un hombre cuya vida no es más que el reflejo de su corazón. Tan simple como eso.

Loables logros
cannabis-uruguay-1Más allá de su modo de afrontar el día a día, se encuentra un hombre que ha sido capaz, en tan solo 5 años, de cambiar el rumbo de un país. De colocar a Uruguay en el ojo público y de escribir la mejor historia. Ésa que se escribe sin querer.

Mujica despenalizó el aborto, a pesar de que su predecesor, Tabaré Vázquez, lo vetara sin piedad en el anterior mandato. Mujica también promulgó en 2013 la ley de parejas homosexuales, algo casi impensable en América Latina, teniendo en cuenta que dichas uniones únicamente eran legales en Argentina, hasta el momento. Mujica ha pactado con Obama, antes de irse, la promesa de que Uruguay acogerá a 5 presos de Guantánamo, afirmando que todo partido político que rechace esa medida será porque quienes lo conforman “son almas podridas y cobardes”. ¿Necesitan alguna prueba más?

Mujica, señoras y señores, promulgó la primera ley que aprobaba la producción y comercialización de la marihuana por parte del Estado. Un revés, sin precedentes, al narcotráfico y que todavía hoy, a puertas del 2015, está dando que hablar.

En las elecciones del pasado domingo, el Frente Amplio, el Partido de Mujica, obtuvo la mayoría en la Cámara de Diputados, un objetivo que al principio parecía difícil pero que finalmente se confirmó. Aún así, hay cierto miedo. Vaya si lo hay. El mundo está expectante por saber qué pasará cuando el capitán abandone el barco. ¿Seguirá todo como estaba previsto o bien el castillo de naipes se desvanecerá tras una cortina de humo?

El tiempo lo dirá y Sensi Seeds estará ahí para escucharlo. Pase lo que pase, Mujica siempre tendrá un rincón especial en nuestro corazón y lo recordamos como aquel que inició el camino como gladiador y lo acabó como emperador. Eso sí. Su corona jamás fue de laurel, sino de cáñamo.

Por Diana

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El escritor Mario Vargas Llosa elogió algunas de las iniciativas que impulsó José Mujica y dijo que de socialismo no tuvieron más que el nombre, ya que son reformas liberales.
En Francia, donde fue invitado de honor de la Fiesta del Libro, el escritor peruano analizó la situación de varios países del mundo.

Sobre América Latina dijo que está “avanzando la cultura democrática”.

Sostuvo que no hay dictaduras militares pero habló de Cuba y Venezuela. Sobre la isla caribeña afirmó que “es una dictadura más o menos anacrónica” mientras que Venezuela “camina hacia la dictadura, sin haber llegado del todo a ella, porque hay una oposición muy viva”.

Afirmó que hay gobierno de la región que adoptaron medidas liberales como Evo Morales o José Mujica.

“En Uruguay, este gobierno, de extrema izquierda en un principio, es ejemplarmente democrático y ha llevado a cabo reformas liberales extraordinarias como el casamiento homosexual y la liberalización de la marihuana. ¡Bienvenido sea un socialismo como el de Mujica! Eso no tiene de socialismo más que el nombre”, agregó. Fuente

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La ley promulgada en Uruguay a fines de 2013 regula la producción y venta de marihuana y establece tres formas en las que un consumidor puede acceder a esta hierba: autocultivo doméstico (cada persona podrá tener hasta seis plantas o una producción de hasta 480 gramos), venta mediante el sistema de farmacias, (cultivo en manos del Estado a US$ 1 el gramo) o clubes de membresía (que podrán tener de 15 a 45 socios y un máximo de 99 plantas).

En todos estos casos los usuarios no podrán adquirir más de 40 gramos por mes, ni más de 10 gramos por semana. Quienes sean consumidores deberán registrarse en el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA), cuyo banco de datos no se hará público. Todas las alternativas estipuladas por la nueva legislación son excluyentes entre sí. Es decir, sólo se podrá adquirir el producto mediante una única vía contemplada.

Emilia Pérez y Diego Pieri son integrantes de Proderechos, una organización civil sin fines de lucro que promueve el trabajo social en áreas en las que se vulneran los derechos de las minorías. Además de esa tarea, ambos comparten otro interés: conformaron uno de los primeros clubes de membresía que comenzará a funcionar antes de fin de año.

“Se trata de un espacio en el que los socios podrán compartir experiencias y conocer mejor los usos y las propiedades que posee el cannabis, así como el actual marco legal que nos regula”, afirma Pérez, vocera del club Cultivando la Libertad Uruguay Crece (CLUC).

Quienes aspiren a conformar un club deberán primero presentarse ante el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) para abrir una asociación civil y, con el trámite iniciado recién podrán dirigirse al IRCCA, que está en funciones pero aún no recibe registros. Los clubes deberán funcionar en una sede fija donde se centralice todo su cultivo. Para hacerse miembros, los usuarios deberán registrarse previamente ante el organismo regulador, ser mayores de 18 años y residentes legales en Uruguay.

Diego Pieri, presidente de CLUC -cargo que asegura es simbólico-, hace hincapié en que a partir de ahora se podrá acceder a un producto de mejor calidad y que, al estar todos los usuarios registrados, se podrá detectar problemas de adicción mucho más rápido para poder ser tratados debidamente.

“No se pretende fomentar el consumo, de hecho se trata de todo lo contrario. Al ser obligatorio el registro para poder acceder a la marihuana, se podrá detectar problemas de adicción a tiempo y, paralelamente, se le quitará el negocio al mercado negro, evitando que los usuarios corran un riesgo mayor yendo a buscar la droga a lugares inseguros”. “Uno de los pilares fundamentales que atraviesa a esta innovadora legislación integral es la seguridad para los consumidores”, remata Pieri. Fuente

 

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La ventaja de una ley como la de Uruguay es que regula y contempla casi todos, si no todos, los casos que podrían darse. Al controlar toda la cadena de suministro, el gobierno se hace cargo de cualquier contingencia.

Desde que Uruguay aprobó en 2013 la ley que legalizaba el cannabis, mucho se ha hablado de una nueva era en la legislación que regula las drogas llamadas “blandas”. Aún así, la maraña de leyes que contradicen otras leyes, o que cambian de gobierno a gobierno, no ayudan a que los consumidores se sientan informados.

Que ahora puedan comprarse semillas sativas feminizadas de manera legal en muchos puntos del planeta no significa que sea legal la comercialización de la marihuana, o su posesión. La ventaja de una ley como la de Uruguay es que regula y contempla casi todos, si no todos, los casos que podrían darse. Al controlar toda la cadena de suministro, el gobierno se hace cargo de cualquier contingencia. Este enorme trabajo y necesidad de gestión es el culpable de que se haya retrasado la puesta en marcha de la ley hasta el año 2015. Teniendo en cuenta que el despliegue de las ventas legales debe hacerse de una sola vez, el retraso parece lógico.

La complejidad de la puesta en marcha también reside en la cantidad de medidas que contempla: desde el contenido de THC de cada cepa (un quince por ciento), hasta el máximo de plantas que se pueden cultivar por domicilio (seis) o el máximo de gramos por año (480 gramos). Esta ralentización tiene a muchos países y colectivos pendientes, ya que muchas cosas pueden moverse a partir de los buenos o malos resultados de esta legislación.

No olvidemos que esta medida se puso en marcha bajo la bandera de la lucha contra el narcotráfico. En una América Latina asolada por los asesinatos diarios, las muertes colaterales que el tráfico ilegal de estupefacientes supone, y el coste inmenso de una población reclusa que no deja de crecer, esta ventana hacia una nueva manera de hacer las cosas puede ser el principio del cambio para muchos ciudadanos. Fuente

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El presidente dijo que se realizó un trabajo “muy serio” y con mucho prolijidad para aplicar la normativa que legaliza el cannabis en Uruguay. Remarcó que no hay “improvisación” y reclamó que se respete lo hecho y se espere para evaluar los resultados de la iniciativa.

José Mujica estuvo en la primera fila del Salón Azul de la Intendencia de Montevideo donde se presentó el libro “Marihuana, la flor del cáñamo, un alegato contra el poder”, del antropólogo Daniel Vidart.

Culminada la presentación, Mujica fue consultado por la prensa sobre el tema. En tal sentido, señaló que la despenalización de la marihuana se discute en todo el mundo.

Sin embargo, consideró que “lamentablemente se llega demasiado tarde, pues la humanidad debió haber ensayado estas cosas mucho antes pues ahora estamos en la frontera de las drogas sintéticas”.

“Hasta ahora podíamos hablar de las drogas agrícolas, que de verdad son inocentes al lado de las de laboratorio que pueden tener consecuencias difíciles de pronosticar y combatir”, lamentó.

En cuanto a la implementación de la ley por el próximo gobierno que asuma el 1 de marzo, resaltó que la ley en vigor surgió de un trabajo serio e investigaciones que no fueron improvisadas.

“Se está trabajando y hay cosas muy serias, hay un conjunto de laboratorios, incluso extranjeros que piden participación en las ramas de aplicación médica y de investigación. Es una cosa muy seria hecha con mucha prolijidad”, puntualizó.

“Es posible que después, la realidad, nos depare sorpresas o cosas que no sabemos, pero no hay nada de improvisación ni de ‘talenteo’, sino que hay mucho sudor en lo que se ha planteado; entonces, aunque no convenza, yo pediría respeto para la gente que ha trabajado en esto, porque ha hecho un verdadero registro, de carácter mundial y como banco de prueba”, destacó. Fuente

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La “criminalización” del cannabis, el movimiento que surgió en los últimos años para su legalización y sus modos actuales de consumo son analizados por el antropólogo uruguayo Daniel Vidart en el libro “Marihuana, la flor del cáñamo“, que se presentó ayer en Montevideo.

Publicada por Ediciones B, la obra se presentó en la 37 edición de la Feria del Libro de Montevideo y trata de disipar la “ignorancia” existente entre la población sobre una planta que se ha usado durante miles de años, explicó a Efe Vidart.

El autor comparó la prohibición de la marihuana, “por incomprensible”, con la de la yerba mate cuando los jesuitas llegaron a Uruguay o con la del café en Rusia hace unos siglos, donde “se cortaba la nariz y las orejas a quienes lo consumían”.

Aseguró que, en la historia, personajes como el empresario estadounidense Randolph Hearst -el “Ciudadano Kane” de la película- influyeron en su ilegalización, dado que hicieron presión al considerar que perjudicaba a sus negocios.

El trabajo que completó Vidart se extendió durante nueve meses, en los que viajó por diversos territorios de Argentina, Chile y Uruguay, participó de reuniones de fumadores e incluso la consumió para cerciorarse de sus efectos.

“Yo nunca la fumé antes, pero como antropólogo tuve que hacer todas las pruebas posibles, entre ellas, consumirla, aunque sólo me provocó un leve mareo al caminar. Ni carcajada, ni locuacidad, ni sueño, como ocurre en otros casos”, manifestó el autor del libro, de 94 años.

También asistió a las reuniones de fumadores, que se hacen en la clandestinidad y en la que sus asistentes conversan sobre el cannabis y sus diferentes tipos, mientras lo consumen en forma de cigarrillo o en “ese utensilio al que denominan bong”, con un tubo alargado a través del que aspiran el humo.

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Daniel Vidart

El autor remarcó que el cannabis es un tabú, entre otras cosas, porque desde determinadas plataformas se le considera como la sustancia en la que los jóvenes se inician al consumo de otras drogas, como el “crack” o la cocaína.

“Pero en mi investigación pude ver que no es una droga asociada a las clases bajas, pues, en la clandestinidad, la fuman abogados, médicos o colegas antropólogos”, añadió.

El papel de la marihuana en el ámbito de la creación cultural también fue destacado por el escritor, que citó como ejemplo a los artistas surgidos del movimiento rastafari o del contracultural de la década de 1960 en Estados Unidos.

Destacó el activismo en defensa de su despenalización surgido en los últimos años, que es capaz de juntar en movilizaciones a varios miles de personas.

En este sentido, valoró la ley uruguaya que regulariza su compraventa y su plantación doméstica, aprobada en diciembre de 2013 y que “abre las puertas y las ventanas” para que los fumadores abandonen el secretismo con el que hasta ahora consumen el cannabis.

Publicado en Radio Caracol

Una de cine

La campaña contra los negros y mexicanos que consumían marihuana en Estados Unidos en la década del 30 contó con un ejército mediático. Uno de los ejemplos más claros fue la feroz campaña de los medios “amarillistas” -el término proviene de la tira cómica The Yellow Kid, publicada en unos de sus diarios- que pertenecían al magnate William Randolph Hearst.

Este multimillonario, que inspiró al director Orson Welles para hacer la película El ciudadano, había comprado todas las empresas papeleras estadounidenses, y cuando se enteró de que existían planes para desarrollar el cáñamo industrial en esta rama de actividad, sintió que su imperio celulósico-papelero estaba amenazado. ¿La solución? Según relata Vidart en el libro, Hearst redobló su campaña descalificadora contra el consumo recreativo del cannabis, utilizando para eso 28 periódicos de gran difusión, 18 revistas y una decena de estaciones radiofónicas. En los diarios de Hearst se leían cosas de este tipo: “La marihuana es un atajo hacia el manicomio. Hay un total de 100.000 fumadores de marihuana en Estados Unidos y la mayoría son negros, hispanos, filipinos y artistas. Su música satánica, el jazz y el swing, es el producto del uso de la marihuana. La marihuana arrastra a las mujeres blancas a tener relaciones con negros, artistas y cualquier otra alma perdida”.

Entrevista  a Daniel Vidart publicada en La Diaria

La marihuana no le pega, pero estudia las sustancias y sus prohibiciones desde mediados de la década del 60. Tampoco fuma tabaco; prefiere una copa de vino y una dieta basada en vegetales y pescado, con las ventajas de vivir en El Fortín de Santa Rosa, a pocos metros del mar. El antropólogo Daniel Vidart se casó hace un año y medio con Alicia Castilla, una activista argentina que estuvo presa por cultivar plantas de marihuana, y siguió con mucho interés el debate que provocó la ley que regula el mercado de la marihuana en Uruguay.

Después vinieron nueve meses de trabajo de campo con cultivadores de cáñamo en la cordillera chilena, el delta del río Paraná y la franja costera uruguaya. El resultado es el libro Marihuana, la flor del cáñamo. Un alegato contra el poder, que se presenta hoy a las 20.00 en la sala Azul de la Intendencia de Montevideo, en el marco de la Feria del Libro.

-En el libro contás que tu interés por las sustancias surgió en el desierto de Gobi, en 1965. ¿Cómo fue eso?

-Cuando fui a China me preguntaron si quería conocer el Tíbet o el desierto de Gobi. Como había leído mucho sobre los pastores nomádicos que están en la pradera que lo circunda, elegí el Gobi. Y me asignaron como acompañante al vicepresidente de la sociedad de cantores tradicionales de Mongolia, alguien con quien rápidamente generé una gran empatía, nos hicimos muy camaradas, aunque teníamos el obstáculo del idioma. Nos comunicábamos sólo por lenguaje gestual. Recorrimos bastante, andábamos a caballo, fuimos a la Yurta. El día que volvíamos a Pekín, él me hizo una seña, cuando estábamos en la mesa, para que me quedara. Teníamos un traductor chino y otro que traducía del chino al mongol, así que la traducción era doble, pero ese día ya no estaban.

Él tenía una botellita de moutai, un licor de arroz muy fuerte, y la terminamos de tomar. Cuando ya estábamos medio alegrones, se levantó y de una alacenita trajo otra bebida, hecha a base de leche fermentada y destilada. Ése fue el segundo paso, pero después empezó a tocar un tambor y me convidó con otra bebida. Después me enteré de que era el orín de alguien que había comido Amanita muscaria, un hongo alucinógeno que es tremendo.

Al ratito de tomar eso, emprendimos un vuelo que desembocó en un puente mental y terminamos hablando; él me contó su vida y yo le conté la mía. Infancia, adolescencia, juventud y madurez, nos contamos recíprocamente nuestras vidas; para mí fue una experiencia estremecedora. Desde entonces, como antropólogo, siempre tuve un gran interés por las sustancias. Y en mi vida me he interesado por conocer más todas las sustancias. Como dicen los muchachos de las calles montevideanas, algunas pegan para arriba, otras pegan para abajo y otras te cambian la cabeza.

-¿Cómo continuó con esos estudios?

-Después estuve 12 años en los Andes y trabajé mucho con la coca. No con la merca, sino con las hojas de coca. Hice un libro sobre eso, que se llama Coca, cocales y coqueros en América andina. Es, como éste, puro trabajo de campo, recorriendo pueblos con los indios. Para subir a la cordillera, ellos mambean la hoja de coca, le agregan cal, y con eso logran el efecto deseado: les permite hacer mayor fuerza, perder el hambre, no sentir frío y sobre todo trabajar de sol a sol. La coca tiene esa virtud.

-¿Era muy difícil hablar de estos temas?

-Claro, era un tema totalmente tabú en Uruguay. Me acuerdo que un día le comenté a Eduardo Galeano, con quien somos viejos amigos, que quería publicar esto y él me dijo: “Si hacés eso, te hundís. Te van a condenar por mentiroso o por adicto”. Y estuve un tiempo sin publicar nada sobre lo que me pasó en Gobi. Después, dando clase en la Facultad de Humanidades, hablé de esta experiencia y algún estudiante persuasivo me convenció de publicarlo, y resultó un éxito.

Luego fui a México ocho veces y empecé a probar otras cosas; en algún otro momento de mi vida, un estudiante pobre de Colombia se me acercó, cuando terminó un curso, con un regalo. Había subido al páramo de Sumapaz, que está a 4.000 metros de altura, antes de llegar a Bogotá, en la cordillera, a buscar unos hongos que sólo crecen ahí. Me explicó que tenía que hacerme una sopita con esos hongos, tomarla con la familia y que iba a sentir una gran beatitud. Me dijo que me preparara para un estado de éxtasis delicado, no violento, que me iba a sentir dueño de la vida. Cuando llegué, lo preparé y efectivamente sentí por un momento que el mundo estaba bien hecho. En ese momento entendí por qué el páramo se llama Sumapaz: por eso mismo, porque los hongos que crecen ahí provocan una suma paz. Estas experiencias de vida te enseñan mucho, son las que te permiten tomar conciencia real de las cosas. Es difícil leer en un libro cuál es el efecto que te provoca la marihuana.

-Has dicho que la marihuana no te produce ningún efecto en particular.

-Es curioso, no me hace ningún efecto. No sé cuál es el motivo. En una rueda grande de seis o siete directamente no lo siento, en una rueda más chica, o fumando entre dos, lo único que me hace, por más que sea un TCH bien potente, es que cuando me levanto para caminar siento un leve mareo. Pero no tengo ningún tipo de visión, no me deprime, no me pone charlatán o risueño, sigo como si nada. Es una especie de resistencia especial que tiene mi cuerpo; a mí me picaron dos arañas domiciliarias que matan y tres víboras parejeras, que tienen un veneno muy fuerte, y también sobreviví.

Y me han pasado otras cosas, así que soy bastante reacio. Tengo 94 años y los médicos que me han visto me dan 70 años, pero no es mérito mío, es mérito de mis genes vascos. Los vascos tienen una dureza impresionante; un abuelo mío tenía 40 años y hacía saltos mortales.

-En una parte del libro decís que la droga no es, como se dice, una plaga social de nuestro tiempo. Y que, en definitiva, la necesidad de drogarse existió siempre. ¿Ignorar esa perspectiva histórica no es un punto central en este tema?

-Claro, es un tema de siempre. Justamente, en la primera parte del libro hablo de los orígenes. En la cueva de Shanidar, en Irak, se encontraron Neanderthales de 60.000 años, y alrededor de uno de los cuerpos había restos de plantas alucinógenas. O sea que hace 60.000 años ya se la estaban dando. El hombre convivió siempre con las sustancias, y, en paralelo, convivió con otras dos cosas: la ignorancia y el poder. El poder decide qué es bueno y malo, de acuerdo a sus intereses; en algún momento decía que era mala la yerba mate, el café o el tabaco. Pasó con el vino en Roma, las mujeres no se podían acercar a una bodega y los menores de 30 años no podían tomar vino. En Rusia te cortaban las orejas y las narices si tomabas café. Y marihuana se fumó siempre. En Estados Unidos, George Washington y Thomas Jefferson eran unos fumetas, tenían grandes plantíos de cáñamo, y eso estaba absolutamente aceptado. El tema es que si lo decís allá te matan, pero la Constitución estadounidense se hizo en papel de cáñamo. Las velas para los viajes oceánicos se hacían con cáñamo, los pantalones que hacía Levi-Strauss también, y así un montón de cosas que detallo en el libro.

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Poder, querer y rehabilitar

-En cuanto a la prohibición de la marihuana, la década del 30 en Estados Unidos fue un momento clave.

-La Marihuana Text Act, que penaba severamente la posesión, comercio y uso de la marihuana, es de 1937. Los que defendían esta legislación condenaban directamente a los consumidores como asesinos. “El que fuma hoy un porro no es difícil que mate a alguien mañana”, decían. Era también un ataque contra negros y mexicanos, había mucho racismo en el fondo. Pero le caían al porro recreativo para pegarle al cáñamo industrial (ver recuadro). Era una conspiración por poder.

-Una constante en los momentos que analiza el libro es que aquello que produce placer siempre termina siendo reprimido.

-Es algo muy antiguo, es cierto. El placer siempre genera un rechazo; ya sea el placer sexual, los placeres de la mesa o los placeres del vino. Hasta la yerba mate que hoy tanto consumimos era la yerba del demonio hasta que se convirtió en el benéfico té del Paraguay o de los jesuitas, como le decían en Europa.

-¿Y cuándo se produce el cambio?

-Cuando el poder, y en la mayoría de los casos el Estado, asume que puede sacar ventajas económicas. Los jesuitas ganaron muchísima plata con la yerba. Luis XII prohibía fumar tabaco hasta que sus consejeros le plantearon hacer un estanco de tabaco y que el Estado lo vendiera. Cuando vio el beneficio se acabó la prohibición y abrió las puertas al consumo. En Inglaterra pasó lo mismo con los cigarrillos. Todo aquello que el poder decide que es malo, cuando pasa a ser bueno para su conveniencia la tortilla inmediatamente se da vuelta. Además, lo desconocido y lo censurado desde el poder se convierten en tabú. Y como investigué todo esto, soy partidario de que la gente tenga sus plantitas en vez de estar comprando las mierdas que vienen de Pedro Juan Caballero [en Paraguay], que tienen de todo tipo de porquerías.

-En un capítulo del libro se dice que cuando el porro paraguayo llega acá tiene menos de 3% de THC.

-Está lleno de mierda el porro paraguayo, es una droga sucia. Le ponen bosta de animales -generalmente de burro-, carbón, tierra, aserrín, yuyos, raíces, desechos de comida, y, peor todavía, hasta sustancias dañinas, como pesticidas, insecticidas. Cualquier inmundicia tiene el paraguayo. Para colmo, hay que comprarlo en una boca y sale carísimo.

-En otro pasaje decís que “sin la experiencia de la cosa no hay conciencia”, algo que tiene mucho que ver con el trabajo del antropólogo. ¿Cuál fue el trabajo de campo?

-Este trabajo no es un libro hecho sobre libros. La experiencia que hice en estos nueve meses fue increíble. Estuve conviviendo y conocí a cultivadores y consumidores en las islas del delta del río Paraná, en la cordillera de la costa chilena y en la costa este de Uruguay. Hablé con profesionales, libreros, artistas, periodistas y farmacéuticos que me contaron sus experiencias. En el Paraná nos instalamos con Alicia en algunas islas. Ahí le dicen sembrar “a la guerrillera”: en una isla chiquita, de no más de media cuadra, hacen un calvero, queman en el medio, dejan la vegetación de los bordes, siembran sin ninguna responsabilidad y después van en bote a buscarla. Como las islas están empapadas de agua, las plantas salen fenómeno. Después hice acá toda la Costa de Oro, hasta Manantiales. Está lleno de plantíos en todos lados. Lo que encontré en común es que funcionan como sociedades secretas de otra época, porque se esconden, son prácticas clandestinas.

-¿Qué les puede pasar a estos grupos con la regulación que se aprobó en Uruguay? ¿Qué pasa cuando la cultura oficial pasa a ser la del consumo permitido?

-El otro día me preguntaban cómo estaban estos campos frente a este fenómeno de la regulación en Uruguay. Yo les decía que veo tres grupos en nuestro país. Primero hay un sector importante de la sociedad que está totalmente en contra de la regulación -se habla de 60% o 65% de la población-; después hay otro grupo que está de acuerdo con la ley y se está inscribiendo; y después hay un tercer grupo que se resiste, sobre todo a tener tan pocas plantas. Los últimos dichos de Tabaré Vázquez [sobre la rehabilitación] tampoco han ayudado mucho.

-¿Qué opinás sobre esa necesidad de machacar con la rehabilitación?

-Eso también es una historia que lamentablemente se repite: o sos delincuente o sos enfermo. Decirle a la gente que va a poner el dedito que sus datos van a usarse para la rehabilitación es terrible. Es como tender una trampa, es obvio que la gente se alarme.

Otro riesgo que veo en Uruguay es que pase algo como aquella polémica entre Trotsky y Lenin. Trotsky decía que había que hacer propaganda y luchar en el mundo entero para imponer el comunismo, y Lenin hablaba de establecer el comunismo en un solo país y hacer la gran prueba, y después ver. Acá pasó lo mismo: si no hay una legislación sobre el tema en todos los países, va a ser difícil. Solamente en un país es difícil. Pasó con Holanda; antes era un gran paraíso pero ahora están cambiando las cosas, ahora tienen que ser holandeses los que consumen en los locales, y los extranjeros empezaron a tener restricciones.

-Al momento de evaluar los diferentes consumos, ¿pesan también las variables de clase social?

-Hay un viejo verso español que dice: “Tomó varias copas de vino, qué alegrito va el señor”. Y después, en otra parte, dice: “Tomó unas copas de vino, mirad a ese borrachón”. Ahí aparecen el señor y el borrachón; es decir, con el señor que se emborracha -o que hoy le da a la merca- está todo fenómeno, pero el borrachón, que hoy sería el pobre que fuma pasta base, es socialmente despreciado. La pasta base está siempre en el tapete, pero algunos sectores de la clase alta se caracterizan por el consumo de muy buena merca, y de eso se habla poco. Lo hacen para salir de una borrachera, para estar más claros, y la consumen legisladores o gente con cargos de gobierno. Muchísima gente la consume, lo sabe todo el mundo

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Pepe Mujica, presidente de Uruguay, se llevó las palmas (y un alto grado de escepticismo) al aprobar el año pasado una política pública que legaliza el cultivo, venta y consumo de marihuana en el país. Sin embargo, el responsable del experimento social es Julio Calzada, secretario general de la agencia antinarcóticos de Uruguay.

En entrevista con el GlobalPost, Calzada explica cómo se pone en práctica la legalización en Uruguay; pase lo que pase durante los próximos años, estas políticas sentarán un precedente histórico en la lucha por la legalización de la marihuana, simplemente porque es la primera vez que se realiza a esta escala.

1. El impuesto a la marihuana está relacionado con el precio en el mercado negro

Las compañías encargadas de producir la cannabis estarán sujetas a un impuesto especial que cambiará dependiendo del precio de la marihuana en el mercado negro. Según Calzada, “el objetivo central de esta tasa variable es competir con el mercado negro. De modo que si la marihuana se vende en la calle por 25 pesos, la comisión, que es un porcentaje, debe permitir que las compañías vendan cannabis legal a 25 pesos”.

En otras palabras, el precio de la marihuana en el mercado ilegal determina el precio del mercado legal.

2. Las compañías privadas se pelean la posibilidad de cultivar cannabis –como en licitaciones de cualquier otro tipo

El gobierno uruguayo recibe propuestas de compañías para acceder a una de tres licencias para cultivar marihuana legal. Según Calzada, 22 compañías han solicitado dicha licencia, y aunque la mayoría son uruguayas, 20% son internacionales.

A pesar del tope de 1 dólar el gramo que el gobierno ha impuesto al producto final, el interés mostrado por las compañías es señal de que (oh, sorpresa) cultivar marihuana legal puede ser buen negocio.

3. El gobierno posee un estudio que muestra que es posible cultivar marihuana a 1 dólar el gramo, pero nadie puede verlo

Muchos expertos afirman que no sería viable, pero según Calzada, los expertos no saben nada. El gobierno financió un estudio no sólo para probar su viabilidad, sino para llevarlo a cabo. El documento es clasificado, pero Calzada dice que se hará público una vez que las compañías sean elegidas.

4. Estados Unidos no ha presionado negativamente a Uruguay (pero la ONU sí)

Históricamente, EE.UU. ha sido una potencia entrometida que presiona a los países en desarrollo para mantener sus políticas alineadas con Washington. Sin embargo, Uruguay no ha recibido presión directamente del gobierno de Estados Unidos –pero sí del Comité Internacional de Control de Narcóticos de las Naciones Unidas (INCB).

Según el organismo, Uruguay contraviene la Convención Internacional de Control de Narcóticos; el presidente de la INCB, Raymond Yans, incluso dijo que Uruguay ponía en peligro la salud pública. José Mujica instó a Yans a “dejar de mentir” y lo retó a visitar Uruguay para discutir el asunto.

La posición de Calzada es que “el cambio de una posición punitiva, donde el consumo de drogas se penaliza y se considera criminal, a una posición donde las drogas se piensan como un asunto de salud pública, es un cambio radical. Pienso que, en realidad, en Estados Unidos ha habido cambios significativos”, refiriéndose a las nuevas regulaciones en Colorado y otros estados.

 5. No hay que ser usuario de drogas para aprobar su despenalización

En una entrevista con Vice, un reportero le preguntó a Mujica si él consumía cannabis, lo cualnegó. Calzada tampoco se ofendió cuando se le preguntó sobre sus hábitos personales, respondiendo que la cuestión es “irrelevante”. La extraña analogía utilizada fue la de que no es necesario haber estado embarazado para ayudar a alguien más a dar a luz.

Tal vez Calzada no sea bueno con las metáforas, pero sin duda su actitud respecto a la legalización de la cannabis no está interferida por sus posturas personales, como suele ocurrir cuando se retoma el asunto en otras legislaciones. Y es que la legalización y regulación de la cannabis y otras sustancias ilegales ha pasado por un veto moral de facto, en lugar de atenderse como un problema de salud. Fuente

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Chile se ha mostrado interesada en la regulación del mercado de la marihuana como medida para disminuir el consumo y combatir el narcotráfico. Por ello, ha pedido asesoramiento a Uruguay, país que encabeza en el mundo proyecto de legalización de esta yerba

El viernes durante una breve visita oficial a Uruguay, la presidenta de Chile, Michel Bachelet, consultó a su homólogo José Mujica sobre la inédita regulación del mercado de la marihuana.

“Estamos en un proceso de revisión de nuestro marco legal”, dijo Bachelet indicando que la normativa vigente no ha logrado sus objetivos de disminuir el consumo ni ha sido una herramienta eficaz para combatir el narcotráfico.
En marzo, un informe del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda), estipuló que la marihuana debería dejar de aparecer en la lista I de la Ley de Drogas (2000) que prohibe su consumo en el territorio nacional.

El documento señala que la marihuana debería ser colocada en la lista II que estipula “puede ser producida o importada bajo ciertas normas de control”.

Inédito plan de Uruguay

El presidente uruguayo José Mujica encabeza el ambicioso plan de Uruguay de ser la primera nación del mundo en legalizar la marihuana, recibiendo duras críticas del sector opositor que apuesta por derogar la ley.

El estatuto que daría carácter legal a la marihuana se sancionó en diciembre de 2013 y se reglamentó en mayo de 2014, cuando entró en vigencia. Sin embargo,la yerba aún no se ha sembrado, ni se concretó un llamado a concurso entre los interesados a plantarla. Fuente

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Los Uruguayos mayores de edad ya pueden cultivar hasta seis plantas femeninas a la vez y con una cosecha anual de hasta 480 gramos, casi medio kilo, siempre y cuando se lo digan al Gobierno que lo están haciendo por primera vez.

Según los informes, no habían demasiadas personas que habían firmado durante el primer día. Probablemente porque decirle al gobierno que está plantando algo que antes lo consideraban como un crimen no es exactamente una cosa fácil de hacer. O tal vez sea como protesta, porque no deberían de tener que registrarse para crecer su propia hierba.

Juan Vaz, activista del cannabis, que abogó por la nueva ley, dijo:
“Hay algunas personas que pudieran sentirse perseguidas”, dijo Vaz. “Durante muchos años, crecieron plantas en secreto y es muy difícil cambiar esa forma de pensar.”
O podría haber leído informes de que las nuevas leyes no sientan bien a algunos líderes que quieren que se deroguen.

La nueva ley también permite crear cooperativas o asociaciones en forma de clubes que permitirían la venta de 40 gramos de cannabis cultivado por el gobierno  Pero, de nuevo, se tendrían que registrar.

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Veintidós productores postularon a licencias para plantar y distribuir marihuana en Uruguay, informó el jueves el Gobierno del país Sudamericano, en medio de un proceso sin precedentes para regular el cultivo y venta de cannabis.

El Gobierno uruguayo aprobó en diciembre una ley que regula la producción y comercialización del cannabis, como una alternativa a las medidas represivas contra el narcotráfico que no han tenido éxito.

El estado otorgaría en una primera instancia menos de cinco licencias, cada una por un plazo de cinco años para producir entre 1 y 2 toneladas anuales de marihuana.

El negocio generaría a los productores una ganancia anual de unos 250.000 dólares, tras realizar una inversión de entre 1 y 1,3 millones de dólares.

Del total de propuestas recibidas, ocho son nacionales, 10 extranjeras y cuatro de integración mixta, informó el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA) en un comunicado.

Por otra parte, el IRCCA informó que en los primeros dos días de habilitado el registro confidencial, que habilita el autocultivo de hasta seis plantas por hogar, se inscribieron 54 personas a nivel nacional.

En unos 20 días la institución habilitaría también el registro de clubes de memebresía de hasta 45 integrantes y 99 plantas. Fuente 

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El Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA) comenzará con el registro de autocultivadores, correspondiente a la sección Cultivo Doméstico de Cannabis Psicoactivo, a partir de hoy miércoles 27 de agosto, conforme a lo dispuesto por la ley 19.172. El registro se realizará en locales del Correo Uruguayo habilitados para tal fin, cuya lista se encuentra en la página oficial del mencionado organismo.

Todas aquellas personas que estén interesadas en inscribirse como autocultivadores deberán presentarse en las oficinas habilitadas del Correo Uruguayo, con la siguiente documentación: cédula de identidad uruguaya, original y copia; constancia de domicilio o factura de servicio público (UTE, OSE o ANTEL) a nombre del interesado. En el caso de la factura de ANTEL, debe ser de telefonía fija o Anteldata, no se aceptan facturas de celular.

Los locales habilitados para realizar estos registros están disponibles en la página oficial del Instituto (www.ircca.gub.uy) y la inscripción se realizará sin cost. La licencia para cultivo doméstico tendrá vigencia de tres años y se podrá realizar una reinscripción a su vencimiento.

El IRCCA tiene 30 días para autorizar el desarrollo de la actividad solicitada. La información relativa a la identidad de quienes se inscriban en esta sección será de carácter reservado, estará prohibido su tratamiento, salvo con consentimiento expreso y escrito del titular, de conformidad con el artículo 18 de la ley 18.331.

De acuerdo a lo establecido por dicho instituto y por las normativas aprobadas para la regulación del control del mercado del cannabis, se entiende por cultivo doméstico de cannabis psicoactivo a aquel realizado por personas físicas que, estando destinado al uso personal o compartido en el hogar, no supere las seis plantas de cannabis psicoactivo hembras por cada casa-habitación, y el producto de la recolección de la plantación no puede superar los 480 gramos anuales.

No se podrá realizar más de un cultivo doméstico por casa habitación, sin importa la composición del grupo familiar y el número de habitantes que viven en ella.
Solo pueden ser titulares de un cultivo doméstico las personas físicas capaces, mayores de edad, ciudadanos uruguayos naturales o legales, o los detentores de residencia permanente.

Por más información sobre dicho registro, se puede consultar la sección “Cultivo Doméstico” de la página web del IRCCA. Fuente

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El reconocido actor argentino, Ricardo Darín, se mostró de acuerdo con la legalización de la marihuana en Uruguay, y además consideró que se trata de una medida “inteligente” por parte del Gobierno de José Mujica.

“Estoy ansioso por ver cuál es el resultado de esta política”, reconoció el artista en una entrevista con el sitio RT, y manifestó: “Me parece una política inteligente, básicamente orientada hacia el narcotráfico”.

De acuerdo con Darín, el narcotráfico “ha generado criminalidad, delincuencia y homicidios” a través del tiempo, y además, explicó que “criminalizar a un adicto es una locura, no sirve, no va para ningún lado positivo”.

“Un Estado fuerte debe hacerse cargo de sus ciudadanos, porque si no, nos demuestra que solamente nos ama y adora a la hora de las elecciones, pero no a la hora de los problemas”, reflexionó el actor.

Fuente DiarioRegistrado

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Uruguay abrirá a finales de esta semana el concurso competitivo para que las empresas interesadas en producir marihuana con fines comerciales presenten sus propuestas y se pueda evaluar la idoneidad de sus proposiciones, confirmaron fuentes oficiales.

Julio Calzada, presidente del Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA), el organismo creado para regir la recientemente legalizada compraventa y cultivo de la marihuana en Uruguay, se espera que varias empresas presenten sus planes y de allí poder llamar a una licitación para la producción.

“Será una concurso competitivo, en el que las empresas serán analizadas, se estudiarán sus antecedentes, se hará una selección y finalmente se abrirá la licitación propiamente dicha”, apuntó Calzada.

Con este paso se abrirá el procedimiento para la producción de marihuana para ser vendida de forma libre en farmacias, una de las tres formas de acceso a la droga que habilita la nueva legislación uruguaya junto al cultivo doméstico y la asociación a un club cannábico.

Hasta un máximo de seis empresas podrán adjudicarse un permiso de producción, con la idea de que cada una de ellas pueda cultivar aproximadamente 1,5 hectáreas.

Para hacerlo, las empresas tendrán que cumplir una serie de requisitos, entre ellos el control del origen financiero de su inversión, la prohibición de venta a terceros y la entrega al IRCCA de todo excedente de producción.

Calzada apuntó que el organismo vigilará y valorará particularmente que las que se presenten sean empresas que conozcan el negocio de la producción hortofrutícola o floricultura y que sepan demostrar cómo manejar una plantación de invernadero.

“Es decir, a uno le puede gustar la marihuana y querer plantarla, pero lo que nos interesa no es eso, sino que sepa y pueda demostrar cómo hacer las cosas y manejar el cultivo en condiciones”, afirmó.

Fuente Mundo Oriental

 

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El Club de Cannabis Cultivando la Libertad Uruguay Crece (CLUC) inició este martes 1º de julio los trámites ante el Registro de Asociaciones Civiles del Ministerio de Educación y Cultura para su formalización jurídica, en el marco de la Ley de regulación de la producción y comercialización de la marihuana.

Se trata del primer Club cannábico impulsado por la organización Proderechos, mediante el cual se promueve un modelo “participativo, accesible e innovador”.

Los integrantes del CLUC aseguran que se trata de en un modelo de gestión participativo. “Ello implica que nuestros miembros tienen una participación activa en la toma de decisiones ya sea del proceso de producción (preparación del suelo, cultivo, cosecha, “manicura” y secado), así como de la comunicación, formación, actividades recreativas, administrativas o contables”.

Además, resaltan que el club se financia mediante el pago de una “cuota mensual de 650 pesos, y la realización de actividades culturales que permiten difundir el modelo de Club”.

El involucramiento en la toma de decisiones por parte del club de socios permite acercarse a un formato cooperativo, y de esa manera alejarse del modelo mercantil de empresa-consumidor”, indican en un comunicado de prensa.

El club de membresía reivindica la “innovación como forma alternativa a la venta en farmacias”. Al tiempo que apuesta a la “innovación en cuanto a la forma de gestión, así como a la determinación de variedades, procesos de producción y actividades hacia los socios”.

Dentro del club existen espacios para desarrollar investigación, formación y capacitación. “De igual modo, creemos que innovar en la relación de los usuarios con la marihuana en particular y con todas las drogas en general, es un objetivo a seguir, apostando a brindar herramientas los usuarios como sujetos autónomos, informados y críticos con respecto a la visión prohibicionista que todavía predomina”.

La promoción de esta forma de llevar adelante los clubes de cannabis necesita de la “menor cantidad de trabas y exigencias posibles, resguardando la calidad y seguridad tanto de las plantas como del acopio del cannabis”, indican los integrantes del club.

Registro

Según lo establece Ley, quienes pretendan crear un club de membresía, en primera instancia deben presentarse ante el Ministerio de Educación y Cultura para poder crear una asociación civil, luego de ello deben concurrir ante el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA).

La Ley creo el IRCA como instituto supervisor. Además, determinó tres mecanismos para el consumo del cannabis psicoactivo: “el autocultivo (cada persona podrá tener hasta seis plantas o una producción de hasta 480 gramos), los  clubes de membresía (que podrán tener de 15 a 45 socios y un máximo de 99 plantas), o adquirir la marihuana en las farmacias a un costo de 1 dólar el gramo.

Por otro lado, la Asociación de Estudios del Cannabis del Uruguay (AECU) inició el pasado 24 de junio los trámites correspondientes ante el Ministerio de Educación y Cultura para registrarse como club cannábico, en el marco de la Ley que regula la producción y comercialización de marihuana.

Fuente Lared21