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La reciente edición en español de “Cómo fumar marihuana y tener un buen viaje”, un texto publicado originalmente en 1953, permite descubrir el germen díscolo que atraviesa la obra de Howard Becker un sociólogo estadounidense, que desde una perspectiva no canónica ha realizado uno de los aportes más innovadores a la sociología moderna.

Para leer -o releer- una obra que se ocupa del consumo de la marihuana la primera condición es desatender los cambios producidos en el mapa social desde su publicación original hace 63 años, y situarse en una escena para la que el objeto de estudio resulta altamente disruptivo: acaso lo más interesante ya no sea concentrarse en el plano más literal de las formulaciones de Becker -que lucen un tanto desactualizadas- sino en los desajustes que se producen cuando un intelectual respetado intenta legitimar una práctica que una parte de la sociedad criminaliza.

“Cómo fumar marihuana y tener un buen viaje” -una antojadiza versión del título original, “Becoming a Marihuana User”- funciona como una muestra del inusual marco teórico de este pensador que dejó su marca en una rama de la disciplina conocida como “sociología de la desviación”, centrada en el estudio de las variables que determinan el consenso sobre las normas sociales y trazan una frontera entre lo prohibido y lo aceptado.

Autor de textos cruciales como “Outsiders: hacia una sociologí­a de la desviación”, “Los mundos del arte: sociologí­a del trabajo artí­stico” o “Para hablar de la sociedad, la sociologí­a no basta”, Becker postula que el concepto de “desviado” no se centra tanto en el análisis de quienes transgreden una norma sino en las particularidades de aquellas grupos sociales que tienen legitimidad para imponer esa categoría sobre otros.

A mediados de los 50, este hombre que completó su doctorado en la Universidad de Chicago con apenas 23 años y es paralelamente un respetado pianista de jazz, sacudió el universo académico con “Cómo fumar marihuana y tener un buen viaje” (Siglo XXI editores), donde territorializa la utilización de cannabis como una práctica social que requiere de un aprendizaje y no denota desviación o patología, a contramano de un contexto que por aquel entonces equiparaba consumo con “abuso”.

Becker tiene hoy 88 años y ningún indicio que sugiera algún tipo de declinación intelectual: mantiene una relación fluida con las redes sociales y contesta casi en simultáneo la mayoría de las preguntas que Télam le formula por correo electrónico. Se sorprende con el espacio dedicado al objeto de su libro (“creo que se toma la cuestión de las drogas, si cabe decirlo, demasiado en serio. El consumo de marihuana no tiene esa importancia cósmica que las preguntas parecen asignarle”, alerta) y se despide amigablemente con un amistoso “Howie”.

– Télam: ¿Cómo se resignifica hoy su libro “Cómo fumar marihuana y tener un buen viaje”, a más de 60 años de su publicación original?
– Howard: La idea principal de este libro es que los “efectos” de la ingesta de marihuana son muy sutiles y que, de hecho, la mayorí­a de las personas que la consumen no “reconocen” los efectos psicológicos que se supone que tiene; estos son leves y pueden pasar inadvertidos. Es como aprender a reconocer los sabores sutiles de diferentes tipos de vino. Esto no ha cambiado. Lo que ha cambiado es la cantidad de componente quí­mico activo (lo que hace a la gente “volar”) que se encuentra en las hojas de la planta. Esto es debido al hecho de que los agricultores han trabajado duro para “perfeccionar” la planta de la misma forma en que otros agricultores utilizan técnicas de cultivo para mejorar el sabor de las frutas y verduras. El fin del libro era llegar a una simple conclusión, que aplica a muchos otros tipos de experiencia fí­sica. La experiencia fí­sica debe ser interpretada por la persona que la experimenta, tiene que analizar lo que le está sucediendo y conectar lo que siente con lo que él cree que es su causa.

– T: ¿Por qué cree que el consumo de marihuana ha sido históricamente criminalizado si se trata de una sustancia que no genera efectos decisivos adversos a nivel neuronal o fisiológico?
– H.B: El excelente libro del politólogo francés Francois Xavier Dudouet, “Le grand deal de l’opium. Histoire du marché légal des drogues” explica esto. Los principales productores de medicamentos que se utilizan en la práctica médica y dental, es decir, los productos de la amapola de opio (morfina y heroí­na) y de las hojas de coca (cocaí­na) son las grandes compañí­as farmacéuticas de Europa y los EE.UU, que quieren preservar su monopolio sobre estos productos. Lo hacen a través de acuerdos internacionales que impiden que todos los demás paí­ses cultiven estas plantas o comercialicen sus derivados. La prohibición de la marihuana es una mera consecuencia de estos acuerdos. La marihuana tiene muy poca actividad fí­sica en el cuerpo humano (no afecta la presión arterial, por ejemplo, ni ninguno de los otros aspectos que los fisiólogos buscan cuando estudian una droga); el principal efecto fí­sico es hacer que la gente sienta hambre. Sí­, altera la forma en que la gente percibe las cosas en el corto plazo. Esto la diferencia de la sustancia con la que se la compara más a menudo, el alcohol, que tiene efectos fisiológicos muy fuertes.

– T: ¿Cuando una cultura dictamina qué drogas son aceptables socialmente y cuáles serán prohibidas está delimitando una frontera arbitraria entre el integrado y el inadaptado social?
– H.B: Así es. Excepto que la mayorí­a de las personas que fuman marihuana no son inadaptados sociales, están integrados socialmente al igual que otras personas respetables. Las leyes no se aplican por igual: algunas clases y grupos raciales están más fuertemente vigiladas, y eso es arbitrario, es decir, no tiene nada que ver con el uso de las drogas. La asociación con la delincuencia surge de la creación de los lí­mites legales. Si las drogas no estuvieran prohibidas, su uso y su venta no serí­an un delito. Esto es lo que está ocurriendo en muchas partes de los Estados Unidos a medida que se modifica la evaluación legal de la marihuana.

– T: ¿Internarse en lo disruptivo de una sociedad es más revelador de sus miedos y obsesiones que concentrarse en sus aspectos más evidentes o tradicionales? ¿En qué medida las formulaciones de “Outsiders” son cruciales para analizar la manera en que hoy se resignifica la idea del “desviado”?
– H.B: Esa es una historia muy larga y complicada. “Outsiders” fue uno de los muchos, muchos libros e investigaciones de mucha gente, en los cuales yo he tenido un pequeño papel, eso es todo. Lo que se considera como “desviado” es en realidad parte de la vida social y no algo extraño o diferente. Me he enfocado en el concepto de “desviación” para entender cómo circulan los juicios que un grupo de gente hace sobre otro grupo de gente. Habitualmente se considera que lo que hace el otro no es correcto o normal y se exhibe esa “anormalidad” a los otros. Desde el espectro de la sociología, hablar de desviación significa no tanto mirar en el comportamiento que se considera desviado sino más bien la intención de la persona que usa la palabra como una agresión y cómo este “etiquetamiento” impacta sobre los otros.

A simple vista, Robert Carroll parece una estrella del rock de los ochenta, pero detrás de esa imagen rockera se esconde uno de los grandes cultivadores de cannabis a nivel mundial.

Este estadounidense de Wisconsin o español de Valencia, en la actualidad afincado en la ciudad mediterránea y valenciana de Cullera, es uno de los cultivadores más laureados dentro de los circuitos de Copas de Cannabis que se celebran. Ganador de Cannabis Cup de High Times en Estados Unidos y siempre metido en el top ten de cualquier competición de este tipo, no en vano, en la última competición Dab-a-doo celebrada en Barcelona ganó en la sección resin desbancando a los mejores del mundo en esta disciplina y demás compatriotas.

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Robert Carroll

Robert Carroll es un tipo genial, un bonachón yanki, un gentleman al que le gusta que la gente que le rodea esté feliz, una buena persona y además tiene ese don, el de cultivador perfecto y sibarita, que tiene entre sus manos lo que a todos nos gustaría tener. Este hombre rubio y melenudo nos atendió amablemente y nos contó sus iniciativas profesionales dentro de la industria del cannabis, que es variada.

Grande entre los grandes cultivadores, Robert Carroll conoció la marihuana y su cultivo en los años ochenta en Milwaukee y hasta la fecha, su máxima siempre fue buscar la perfección en el cultivo y la producción. Por eso, cualquier tipo de flor o cogollo cultivada por él, sin duda es toda una joya para los cannaconsumidores mas experimentados.

De hecho, Robert Carroll tiene un pequeño banco de semillas con sus propias variedades exclusivas para este tipo de consumidores sibaritas que sólo buscan lo mejor de lo mejor, cantidad, calidad, sabores, olores, sensaciones…

Robert en Cannamed Ibiza
Robert en Cannamed Ibiza

Otra de sus aventuras ha sido la organización de la Feria Cannamed Valencia y que en su primera edición, por problemas ajenos a él, no pudo realizarse como quería y había organizado, aunque al final se pudo realizar con ligera satisfacción.

Además, fue el artífice de la Copa Cannamed Ibiza que se realizó, naturalmente en la pequeña isla mediterránea el año pasado y que tan buenos recuerdos y sensaciones dejó a todos los que tuvieron la gran suerte de acudir. Desde el puerto de Denia partió el barco que trasladó, desde la península ibérica hasta la isla ibicenca, a muchos asistentes y participantes de esta Copa cannabis y que como no podía ser de otra forma, “se disfrutó como cosacos”.

También, el bueno de Robert Carroll fue el organizador del Dab-a-doo Valencia, una competición creada por Mila -una de las personas más conocidas y queridas en Europa con el tema marihuana- y que en competiciones de extracciones de cannabis posiblemente sea la más importante a nivel mundial,

Caroll diseñando iluminación led para cultivo de cannabis
Caroll diseñando iluminación led para cultivo de cannabis

celebrándose en ciudades como Ámsterdam, Valencia, Denver, Los Ángeles, Seattle, Barcelona, etc.

Su visión y lucha por un mundo más limpio y verde, también ha hecho que este hombre, cincuenta por ciento estadounidense y cincuenta por ciento español, crease una marca de iluminación especializada en el cultivo de cannabis con luminarias led. Estas lámparas son posiblemente las mejores del mundo o de lo mejor que nos podemos encontrar en el mercado para este menester especializado.

Estudiadas y creadas por el equipo de I+D junto a la experiencia acumulada y dirección de Robert Carrol, las luminarias nos garantizan una mayor producción y calidad para las plantas, además, supera en producción, calidad y cantidad de resina a las bombillas HS y HPS.

Otra ventaja que tiene el cultivo con iluminación Carroll Leds es que las lámparas no desprenden

Robert y su compatriota Cervantes, dos de los grandes cultivadores de cannabis
Robert y Cervantes, dos de los grandes cultivadores de cannabis del mundo

prácticamente calor, por lo que son ideales para la época de calor siendo a veces innecesaria el aire acondicionado.

Carroll nos ha prometido contarnos más sobre su historia, sus cultivos e iniciativas y proyectos profesionales dentro de la novedosa industria de la marihuana, como no podía ser de otra forma, nos quedaremos a la espera. y le damos las gracias por la impresionante acogida que ha tenido con nosotros.

Robert Carroll, unos de los mejores breeders de cannabis del mundo.

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La Marihuana @ Hola Killah Vega, has pasado a ser parte de nuestro equipo y antes de empezar tu labor queremos hacerte unas preguntas sobre la marihuana, música, actualidad, etc.
Killah Vega @ Hola LM, claro, empecemos.

LM @ Primera pregunta para conocerte algo mejor, ¿Quién es Killah Vega?, ¿Quién hay detrás y por qué ese apodo? ¿Sus ocupaciones?.
KV @ Es la cara pública y desinhibida de Javier, un chaval sencillo y tranquilo de 22 años que se quiere encontrar, con sus virtudes y problemas, como todo el mundo. Killah Vega es la evolución de Kiler, como me puse y conocen desde los 11 años, de mi época cuando gastaba dinero en “sprays” para hacer destrozos en las paredes.
Me dedico profesionalmente a la informática: diseño gráfico y web actualmente, y en lo personal a la producción musical: maquetación, grabación y arreglo de canciones/álbumes. Tengo más aficiones, pero éstas son a las que más tiempo les dedico, además de la escritura, vocal y espectáculos.

LM @ Marihuana. Suele estar bastante ligado, aunque no tiene porqué ¿Fue por esa época en la que empezaste a fumar o fue más tarde? ¿Desde que empezaste seguiste hasta día de hoy?
KV @ Exacto. Fue por esa época y no, dado que tuve muchos problemas al empezar de tan pequeño, sobretodo con mis padres, y tampoco me gustaba mezclarlo con el deporte y después con el trabajo, con la novia… Lo dejé varias temporadas y a día de hoy fumo muy de vez en cuando. Me gusta controlarlo.

LM @ Música. Háblanos de tu primer álbum Teoría Elemental, tiene un contexto muy social y una dinámica musical bastante variada, ¿Cómo te inspiraste en cada canción y cuánto tardaste en crearlas? ¿Cual significa más para ti? ¿Tuvo buenas críticas? ¿Fumaste en el proceso?.
KV @ – Pues básicamente son cuatro canciones y me inspiro en mi persona, en cómo me siento ante la sociedad y cómo me afecta. Empezando por mis ideales, siguiendo por el panorama del rap (que es lo que quiero desde pequeño), la peor faceta de mi vida en ese momento y la injusticia y abuso policial, por partes… Dulce veneno y Fakestyles son canciones que prácticamente salieron solas: coger el ritmo y en unas horas tener la mayor parte, al día siguiente acabarlo. A quién le importa y Te buscan son canciones más buscadas y éstas necesitaban tiempo para madurar.
– En dos meses tenía todo hecho y en la red.
– La más personal es A quién le importa pero la que más me gusta a mí es Fakestyles por el rollo que tiene.
– Lo cierto es que sí, muy satisfecho para ser la primera referencia.
– Sí, en esa época le daba bastante (risas), de hecho en Te buscan hablo de ello, respecto a la policía.

LM @ Enlazamos la descarga de ésta y sigamos con tu carrera musical, ¿estás a punto de sacar algo nuevo o en qué estás ahora?. Preséntalo: título, temáticas, lanzamiento, expectativas y planes con ello.
KV @ Pues ahora mismo estoy preparando dos álbumes para antes de acabar el año: el primero será con Nikole (artista de la ciudad con la que también tengo una estrecha relación) serán canciones personales, autobiográficas y sobretodo emocionales, poco más que decir por el momento.
Por otro lado, estoy preparando un álbum largo llamado La Esencia Del Caos del que sacaré una muestra de cinco canciones en unos dos meses, mucho más maduro en todos los aspectos, excepto las instrumentales, que será totalmente hecho por mí. Espero sacarle mucho más partido y que llegue a muchos más lugares, aunque el mero hecho de que sea 80% mío y salga a la luz ya es un orgullo.

LM @ Que tengas mucha suerte con tus proyectos. Volvamos al tema marihuana. ¿Qué piensas sobre legalizarla? ¿Distribución? ¿Los partidos políticos que hablan de ella?
KV @ ¡Gracias!. Creo que llevamos muchos años de retraso, debería ser un hecho desde el inicio. Al igual que lo fueron el alcohol y el tabaco, algo que crece de la tierra no puede ser ilegal pero enriquece a los mandamases, como siempre, se nos prohíbe/encarece lo natural y nos dan lo manipulado: comida, bebida, medicamentos etc…
Si se distribuyera (marihuana) como el tabaco y el alcohol con sus respectivos impuestos ganaría mucho más el estado y se pediría menos al contribuyente pero es más fácil el tráfico ilegal controlado por el gobierno, las multas (recaudación) a civiles que compran un gramo para consumo propio y tienen que pagar como si fuera un arma.
A día de hoy se mojan todos a decir que lo harían para ganar votos pero pocos lo llevan como idea en su programa desde un inicio y lo han defendido como toca.

LM @ ¿Qué opinas sobre la marihuana como parte de creación artística? (música, pintura, etc).
KV @ Creo que partiendo de que la imaginación y la locura están bastante ligados como forma de evadirse de una realidad o buscar otros puntos de vista con los que realizar una obra, la marihuana es un aliciente más para llevarlo a cabo.
Hay muchos artistas que creen que necesitan o se inspiran con marihuana, excitantes, alucinógenos, alcohol u otros, supongo que como placebo o falta de empeño en su trabajo.

LM @ ¿Qué sensaciones tienes sobre el escenario? ¿Y alguna vez has consumido antes de subir, podrías explicar si hay alguna diferencia en este caso?
KV @ Es algo que podría explicar pero sería muy poco concreto, si hago veinte canciones, son veinte sensaciones divididas por cada frase, me cuesta no ramificar en según que canciones y obviamente contra más expongas lo personal, más lo sientes y si ves que el público lo vive contigo, tú lo vivirás mucho más. En mi caso suelo contar cosas personales o mi visión sobre el mundo, si lo canto en mi casa me lo tomo más pasivo, pero eso de exponerlo ante el público (según que tipo de público y cuando hay familiares o amigos que te conocen) es algo que es difícil describir.
Claro, al principio la mayoría de veces y se me iban muchas letras a mitad, desde hace como año y medio no suelo, me gusta estar ahí al 100%.

Killah Vega 2

LM @ Visto que has sido consumidor habitual, ¿podrías decirnos los pros y contras que te han producido en aspectos personales, profesionales y/o sociales?
KV @ Personalmente me ha hecho bien en algunas épocas por ansiedad, nerviosismo, insomnio, incluso alguna vez en creatividad, pero es como todo, no puedes tomártelo como una costumbre para ejercer todas las actividades ni a todas horas, puesto que también te crea dependencia cuando no está a tu alcance, sueño cuando hay que estar despejado, altera tus reflejos en la vida cotidiana, te hace desvariar o te abstrae de la realidad, te ensimisma, te deja nulo socialmente y son situaciones que a veces no puedes controlar, por lo que siempre no se debe tolerar.

LM @ Nuestra última pregunta: ¿Qué piensas de la marihuana para fines medicinales?
KV @ Que es buena opción para calmar el dolor, incluso cada vez se hacen más avances para usarlo terapéuticamente en contra de algunas enfermedades sin tener que fumarlo, extrayendo el “THC” y “CBD” usándolo en aceites, infusiones, etc. Es una planta natural y se ha de aprovechar.

LM @ Muchas gracias por contestar con tu visión como persona y artista a estas preguntas para nuestra página web. ¿Dónde podemos estar al tanto de ti y de tu música?
KV @ A vosotros por la oportunidad.

Aquí puedes ver unos vídeos de Killah Vega

Dulce veneno 
Fakestyles
A quien le importa 
Te buscan

Más información
https://www.facebook.com/killahvegaoficial
https://soundcloud.com/killahvega
https://www.youtube.com/channel/UCtfHAusweLEtTykLGbbg6-w

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Saggy de 46 años ha compartido con todo el mundo su especial estilo de reggae popular, en una entrevista con el Miami New Time compartió su estrategia para terminar con el horror de la guerra actual en el medio oriente.

El famoso cantante no escatima esfuerzos caritativos con los más desfavorecidos ayudando a construir casas y hospitales en algunas de las zonas más pobres del mundo. Sus colaboraciones constantes han conectado artistas de Irán, Japón, Jamaica, y más.

Shaggy, al parecer, no tiene tiempo para odiar.

En una entrevista con el Miami New Times, Shaggy sorprendió como siempre con sus respuestas

-¿Cómo describes a “Shaggy”?
Muy descarado. Es un artista que no se toma todo tan en serio. El medio para divertirse es ser cómico. En el escenario, es un cómico, cuando esta de pie en él debo estar entretenido.

Como respuesta a la pregunta después de criticar las muertes de ISIS (Estado Islamico) en la entrevista…

-¿Es posible que tenga que tener guardaespaldas tras estos comentarios sobre ISIS?
Sí, hombre, pero escucha. Tengo alguien que tiene una causa. Tengo a alguien luchando por su causa. Y entiendo que la gente luche; Entiendo que sufren. Pero ¿cómo se justifica matar a tu hermano? Tomando sus cabezas y filmarlo … Eso allí es un nivel diferente del mal

-ISIS desalienta e incluso prohíbe la música. Puesto que la música altera los estados de ánimo, tal vez la falta de música afecte a los militantes de ISIS?
Si usted es capaz de cortarle la cabeza de un hombre, usted está enfermo. Pero bien, la música evoca la emoción. Así que si están escuchando música o la música de reggae de Shaggy, ellos no van a querrán cortar la cabeza a nadie.
Tenemos dos cosas que se quieren hacer cuando se escucha el reggae: conseguir dejar embarazada a alguien o se busca follar. Las personas cuando fuman marihuana no quieren matar a nadie; quieren amar. Se necesita una bolsa con un poco de hierba de Jamaica y distribuirla entre los seguidores de ISIS. Te garantizo que no habrá más guerras por ahí.

Desde hace miles de años la marihuana se ha utilizado como droga por el ser humano y también como medicamento. El cannabis contiene algunas sustancias con sorprendentes efectos medicinales para varios tratamientos. En un programa de DW conversaron con Alejandro Lorente , especialista en medicina natural, y le preguntaron sobre los riesgos y ventajas del uso de marihuana.

DW. El uso de la marihuana en medicina es muy controvertido sobre todo por miedo al abuso de esta droga, de todo esto queremos hablar con especialista en medicina natural Alejandro Lorente.
¿Qué efecto tiene la marihuana en el cuerpo de una persona que sufre por ejemplo dolores fuertes?

Alejandro Lorente. Pues es mismo efecto que tienen las propias endorfinas, opiaceos, cannabinoides corporales endogenos, esos que cuando hacemos deporte, una vida sana, se generan una serie de cascadas hormonales que hacen que tengamos una sensación de bienestar y placer. Cuando una persona tiene un problema de salud crónico o dolor crónico etc. estos receptores están como atrofiados y entonces conviene utilizar en un momento dado sustancias externas exogenas para compensar esta situación, una de ellas sería el cannabis

DW. ¿Y para que tipo de enfermedades ayuda especialmente la marihuana que es algo que interesa a muchas personas?

AL. La marihuana ha demostrado en bastantes estudios que es muy útil para enfermedades neurológicas desde la esclerosis múltiples hasta el Parkinson y un montón de enfermedades que ha dado resultados y también para problemas de dolor crónico, esos serían dos campos bastante importantes

DW. ¿Cómo se administra la marihuana con fines terapéuticos?
AL. Se puede fumar, la practica de la marihuana es milenaria y también se puede inhalar o ingerir, se pueden tomar por ejemplo en gotas de tintura de marihuana dependiendo de la persona y dependiendo del problema que tenga

DW. O sea, significa que solamente fumando un cigarro de marihuana podríamos encontrar solución a nuestro problema, al dolor por ejemplo?

AL. El cigarrillo, bueno la marihuana esta demostrado por ejemplo parece ser que sirve para el asma, pero claro, si una persona es asmática y fuma le va a producir una sensación de tos, de agobio, entonces quizás sería mejor otra formula. El cigarrillo tiene un efecto más inmediato, en quince minutos empieza a notar el cambio y la duración de los efectos es menor. Mientras que una infusión o ingerirla en galletas o en otro tipo de formula pues va hacer que tarde mas en hacer efecto pero durará más el efecto
DW. Desde Brasil nos preguntan si ¿por qué los productos con un principio activo de marihuana ayudan más que otras medicinas a algunos pacientes?
AL. Bueno, los principios activos son cosas que el hombre descubre desde los principios de los tiempos por casualidad, uno descubre que esta hierba vale para esto y esta otra para aquello, la marihuana lo interesante sería la pregunta no hacerla así sino decir porque la marihuana no se consume más con fines terapéuticos y seguramente ahí tendríamos la clave de la industria farmacéutica.

DW. Pero dígame una cosa ¿no cree que la marihuana crea dependencia en los pacientes?

AL. Si crea dependencia como la crean muchas otras cosas, lo que pasa es que es una dependencia mucho menor que por ejemplo los opiaceos, el alcohol, que otras muchas drogas, osea no es de las drogas peores a nivel de dependencia, evidentemente estamos hablando de uso medicinal, si una persona esta sana no le voy a consejar que fume marihuana

DW. Bueno, por lo que vemos tiene muchos fines terapéuticos, muchas buenas propiedades, pero hay indicios de que la industria farmacéutica justamente quiere evitar justamente la legalización o la investigación con medicamentos a base de la marihuana porque tiene perdida en sus ventas por ejemplo en los analgésicos. ¿Qué hay de cierto en ello?

AL. Pues creo que hay mucho de cierto, además la marihuana hay que ver los efectos secundario, si que es verdad que hay una cierta tendencia que se crea que crea una cierta dependencia pero es mucho menor que los daños colaterales que tienen muchos fármacos. La industria farmacéutica tiene un problema gordo en general con todo aquello que no puede patentar, entonces lamentablemente la batalla la van a perder.

Vídeo entrevista

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Veintitrés estados y el Distrito de Columbia han legalizado la marihuana medicinal, pero la investigación científica asociada a la misma se ha parado y esto es algo que le gustaría cambiar al Dr. Mark Ware.

El Dr. Ware, de 50 años, es el director del Consorcio Canadiense para la Investigación de Cannabinoides y el director de investigación clínica de la Unidad de Manejo del Dolor Alan Edwards, de la McGill University Health Center. La marihuana medicinal ha sido legal en Canadá durante 16 años, y el Dr. Ware, un médico en ejercicio, estudia cómo sus pacientes toman el fármaco y en qué condiciones es efectiva.

Hablamos durante dos horas con él en la reciente reunión de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, y más tarde por teléfono. He aquí un resumen de lo más relevante e interesante de la misma:

P. ¿Cómo fue que se interesó por las posibilidades médicas del cannabis?

A. A finales de 1990, yo estaba trabajando en Kingston, Jamaica, en una clínica para el tratamiento de personas con anemia de células falciformes. Mi padre británico y mi madre guyanesa me habían criado en Jamaica, y yo había asistido a la escuela de medicina allí.

Un día, un rastafari ancianos llegó por su chequeo anual. Yo le pregunté: “¿Cuáles son sus opciones de medicamentos?” Se inclinó sobre la mesa y me dijo: “Usted debe estudiar la hierba.”

Esa noche, volví a mi oficina y miré hacia arriba “cannabis y dolor.” Lo que encontré fueron innumerables anécdotas de pacientes que habían obtenido marihuana legal o ilegalmente, y que afirmaban su buen efecto con una variedad de condiciones relacionadas con el dolor.

También estaban los estudios reveladores que muestran que el sistema nervioso tiene receptores específicos para los cannabinoides y que estos receptores se encuentran en las áreas relacionadas con el dolor. Todo terminó con: “Se necesitan más estudios.”

Así que pensé, “Esto es lo que debería estar haciendo; vamos! “

P. ¿Fue empezar así de fácil?

En realidad no.

Ese verano, fui a Inglaterra y considerando trabajar en un consorcio británico que investigaba los cannabinoides para posibles usos farmacéuticos. Pero justo en ese momento, un tribunal canadiense tomó el caso de un epiléptico que había sido detenido por utilizar cannabis para sus ataques. El tribunal esencialmente legalizó la marihuana medicinal en todo Canadá.

Cuando escuché eso, supe que Canadá era el lugar al que debía ir. Así que nos trasladamos a Montreal. Lo que yo propuse McGill fue una clínica donde podríamos evaluar los reclamos de los pacientes sobre la marihuana medicinal.

Gran parte de lo que sabíamos acerca de la droga era anecdótico. Mi idea era escuchar las historias de los pacientes y con ellos hacer una evaluación clínica.

P. ¿Que se conocía sobre la marihuana medicinal cuando se mudó a Canadá en 1999?

Ciertamente sabíamos que los cannabinoides eran analgésicos en animales. Hubo informes de casos en los que ayudaba a las personas con esclerosis múltiple. En California, las personas con VIH la estaban utilizando para la estimulación del apetito, náuseas y dolor. También los pacientes de cáncer a veces las usaban para frenar las náuseas de la quimioterapia.

Desde entonces, ha habido al menos 15 ensayos de buena calidad en todo el mundo. Los cannabinoides son reportados para ayudar con la neuropatía asociada al VIH, la neuropatía traumática, esclerosis múltiple, dolor de la diabetes. También ha habido algunos estudios pequeños sobre la fibromialgia y el trastorno de estrés postraumático.

Cuando se habla de la medicina traslacional, un medicamento generalmente se mueve de “juzgado a la clínica.” Pero el cannabis ha tenido una trayectoria única: Los pacientes lo estaban usando por su cuenta, y luego tenían algunos papeles que informaban del uso médico de la misma, a menudo sobre la base de algunos estudios. Y a veces, tenías juicios posteriores por el uso de drogas.

P. Háblenos un poco de su propia investigación.

Una investigación que publicamos en la revista Canadian Medical Association Journal en 2010 estudió 23 pacientes que utilizaron tres niveles ligeramente diferentes de las preparaciones de cannabis y un placebo durante dos meses. Tenían una calada tres veces al día. Se encontró que el nivel de THC del 9,4 por ciento fue superior al placebo en términos de su efecto sobre el dolor.

También se encontró que ayudó con la ansiedad y el sueño. Curiosamente, nuestros pacientes parecían utilizar realmente cantidades muy pequeñas de la droga para controlar sus síntomas, mucho menos que los usuarios recreativos.

Más tarde esta primavera, esperamos aprovechar esta investigación aún más con el lanzamiento de lo que creemos que será el primer estudio longitudinal de pacientes de marihuana medicinal. Seguiremos los efectos a largo plazo de nuestros pacientes que han estado utilizando cannabis regularmente para sus enfermedades crónicas.

P. ¿Por qué crees que el consumo de cannabis ha sido en general tan poco investigado?

La respuesta fundamental es que la ilegalidad de la droga ha estigmatizado la mayoría de las investigaciones. En Canadá, las personas a veces tienen miedo debido a la percepción de que están trabajando con sustancias ilegales, incluso cuando ese ya no es el caso.

En los Estados Unidos, es una cuestión diferente, porque en el ámbito federal, el cannabis aparece como una droga de Clase I, como la heroína. Eso significa que la comunidad médica está muy restringida al acceso a materiales de investigación.

Al mismo tiempo, hay más de 20 estados donde la marihuana medicinal, en diferentes grados, es legal. Sin embargo, las plantas cultivadas en Colorado pueden ser bastante diferentes de las que se cultivan en otra parte. Por otra parte, las condiciones médicamente elegibles varían de estado a estado.

Esta falta de normalización ha sido otro factor que hace la investigación difícil.

P. Usted ha dicho que los médicos le llaman con frecuencia para que le de consejos prácticos acerca de la droga. ¿Qué es lo que piden?

La pregunta más común es: “¿Cómo puedo hacer la distinción entre los pacientes que lo deseen para uso médico o recreativo?” La otra llamada que recibo es de médicos que quieren que coja a sus pacientes y les explique todo lo que sepa acerca de la marihuana medicinal.

En realidad, me gustaría que los médicos se informaran mejor; existe una gran cantidad de información, a pesar de que necesitamos más. Yo creo que al no informarse por sí mismos, los médicos no cumplen plenamente con sus pacientes.

En Canadá, por ejemplo, hemos notado que nuestros oncólogos general no les hablan a sus pacientes acerca de la marihuana medicinal.

P. Su propia Asociación Médica Canadiense recuerda a sus miembros que no están obligados a recetar marihuana porque no hay “pruebas suficientes sobre los riesgos y los beneficios clínicos.” ¿Cuál es su opinión en este aspecto?

Bueno, estoy de acuerdo con ellos, por lo menos en esto: Necesitamos más investigación.

Creo que ha llegado el momento para nosotros como una comunidad global que estar de acuerdo en lo que queremos saber y luego ir a buscarlo. Y nuestros pacientes necesitan alejarse de la auto-experimentación con sustancias y derivados que no conocemos, y pasar a una situación en la que sepamos lo que están utilizando y donde podemos ayudarlos más. La marihuana no va a desaparecer.

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El próximo fin de semana son las elecciones a Comunidades Autónomas y ayuntamientos en España y como no podía ser de otra forma, queremos saber que opinan los partidos políticos respecto a la marihuana y su consumo. Hoy hablamos con el líder de Neodemocratas que se presenta en Valencia.

Los nuevos partidos políticos del siglo XXI, a diferencia de los creados en el siglo anterior, se rigen por unas “nuevas normas” que no vienen precedidas por estereotipos anteriores caducos. Con esa nueva visión, la marihuana entra en el punto de mira de muchas de estas nuevas formaciones, pero eso sí, no en el punto de mira de la escopeta, sino en el punto de mira de una solución justa y de sentido común.

Isaac Moriel es el líder de unos de estos nuevos partidos de corte fresco, Neodemócratas, y amablemente nos concedió una pequeña entrevista donde nos aclara la opinión sobre el cannabis de su partido

-Qué es el Partido Neodemócratas y en qué se diferencia de otros

Neodemócratas es más que un partido político, es una herramienta política.
Nosotros aspiramos a vivir en una verdadera democracia y pensamos que España actualmente solo lo es
en apariencia. La democracia es mucho más que votar cada 4 años, los ciudadanos han de tener
capacidad para influir en aquellas decisiones que afectan a sus vidas, y para eso hacen falta tres cosas
principalmente, más transparencia, más participación y más (y mejor) educación.

Una de las diferencias importantes entre Neodemócratas y el resto de partidos es que nosotros no
partimos de la división izquierda/derecha sino más/menos democracia. La segunda de las diferencias es
que creemos más en la gestión que en las ideologías, lo que facilita la creación de un proyecto incluyente
y cohesionado para una España del Siglo XXI. Y para terminar este punto, la que yo creo que es la
diferencia más evidente es que nosotros somos realmente democráticos y transparentes. No sólo en los
programas electorales.

-¿Quién es Isaac Moriel presidente de Neodemócratas?

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Isaac Moriel

Soy un valenciano, de 37 años, consultor web especializado en SEO/SEM, estudiante de ciencias
políticas y administración pública en la UNED y también uno de los organizadores del Google Developers
Group de Valencia. En Neodemócratas soy co-fundador del partido, presidente regional de la Comunidad
Valenciana y Secretario Nacional.

Entre mis pasiones destacan leer, hacer deporte, los animales y estar con mi familia. Estoy felizmente
casado desde Enero del 2014 con una mujer encantadora, psicóloga clínica y neuropsicologa, que se
llama Iris, y que siempre me apoya, me inspira y me da fuerzas.

-Neodemócratas es un partido de lo que se llamaba derecha o izquierdas o ¿es más bien un partido
que coge lo bueno de ambos lados, es decir “moderado”?

Neodemócratas no es de derechas, ni de izquierdas. Somos un partido que incluye diferentes
sensibilidades, teniendo muy claro, que lo que nos une es más de lo que nos separa. Nos une el sentido
común y que pensamos que hay que crear mecanismos e instituciones para evitar que la democracia sea
una cáscara vacía.

En una situación de transformación social, como la actual, la sociedad tiene dos caminos: el conflicto o el
consenso. Cualquier idiota puede meterle fuego a un pajar, pero para construirlo hace falta talento y
esfuerzo. En Neodemócratas queremos ser el antídoto contra los extremismos. Queremos construir una
España nueva desde la moderación, el consenso y la razón. Hay otra forma de hacer las cosas, y lo
vamos a demostrar.

-¿Qué dice Neodemócratas del asunto marihuana?

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Noelia Cava Moya, nº 2 por Valencia

Es necesario dejar de mirar a otro lado con este tema. La prohibición no ha servido para frenar el
consumo y ha generado delincuencia e inseguridad. Está demostrado que el cannabis es menos dañino
para el cuerpo que el alcohol y nadie se plantearía prohibir el alcohol. Lo lógico es que si alguien quiere
consumir cannabis, tenga la opción tanto de cultivarlo como de comprarlo. Pagando los impuestos
correspondientes. Dichos impuestos revertirán en bienes y servicios para la comunidad.

Es contradictorio que una sociedad que se dice a sí misma democrática y tolerante, obligue a los
ciudadanos a ejercer derechos individuales, como el derecho a la salud. Tiene que dar los medios para
ejercer ese derecho, no imponerlo. No se puede tratar a un ciudadano adulto que paga sus impuestos
como si fuera un niño.

-¿Sabes que la marihuana directa e indirectamente podría proporcionar industria, impuestos y
puestos de trabajo?

Por supuesto, no tengo ninguna duda al respecto. España es un país con un potencial enorme para el
cultivo de cannabis, que podría generar muchísima riqueza, que a su vez se traduciría en empleos e
impuestos. Nos parece uno de los mejores caminos para combatir la crisis y relanzar la economía, con la
creación de un nuevo sector empresarial.

Los datos que tenemos actualmente del incipiente mercado norteamericano no dan lugar a dudas. Ya son
muchos los medios que lo califican como “el oro verde”. Ya sea a través de su consumo, del turismo que
genera, o de la producción y venta de semillas o parafernalia. El mundo del cannabis es un mundo que
genera riqueza y empleo.

Aquí en España hemos visto casos como Spannabis en Barcelona, que es una feria del cannabis, en la
que se mueven millones de Euros. Lamentablemente en Valencia, que es donde yo resido, las
autoridades parece que no se enteran. O lo que es peor aún, no se quieren enterar.

-¿Trataría el cannabis el partido Neodemócratas como el alcohol o el tabaco?

Sí y no, me explico. Sí, en cuanto a que se regularía su comercio y se le impondrían tasas.
También se regularía los lugares y las circunstancias donde se puede o no consumir. Lo mismo que no se
puede beber alcohol en la calle, emborracharte cuando estás al cargo de un menor, o fumar en la puerta
de una guardería.

cropped-11118855_10152725550601053_1710758949464267235_nNo, en cuanto a que respetaremos a aquellos que produzcan para autoconsumo. Cosa que actualmente
con el tabaco y con el alcohol es ilegal. Tampoco pretendemos imponer un monopolio estatal, como se
hace con el tabaco.

-El sistema americano del dispensario, el sistema holandés Coffeeshop o el sistema español Club-asociación
o todos los sistemas. ¿Cuál es el que le gusta a Neodemócratas, todos?

Un sistema propio, que podria ser híbrido entre el holandés, el norteamericano y el de Uruguay.
El sistema de venta como los holandeses, los métodos de producción comercial como los
norteamericanos, y la producción con fines terapéuticos como en Uruguay. Todo esto combinado con la
posibilidad de plantar para autoconsumo, de forma individual o colectiva con limitaciones.

El modelo de los club de consumidores no nos termina de convencer. Uno de los motivos es porque el
sector se puede desarrollar mucho mejor y generar mucha más riqueza (y empleo) si se hace a través de
empresas, y no de clubs de consumo. Si alguien quiere montar un club para consumir con otras personas
nos parece fenomenal. Sin embargo a la hora de producirlo y comercializarlo, el cannabis hay que tratarlo
como cualquier otro producto. Sería igual de absurdo que llamar club de consumidores de vino a una
bodega que produce y vende vino. Si produces y distribuyes no es un lugar destinado al consumo, es más
que eso. ¿Acaso has visto algún club de gastronomía criando y matando cerdos?¿Y algún club de
fumadores de puros fabricando y comercializando sus propios puros?

-¿Qué opinas de la industria de la marihuana que se está creando en EEUU?

Era cuestión de tiempo que esto pasara. Nuestro país está dejando pasar una oportunidad de oro con el
potencial que tiene, tanto a nivel de producción y venta del cannabis, como de las semillas del cannabis.
En EEUU la rentabilidad que está generando tiene un influencia directa en la velocidad a la que se
extiende la legalización.

Es curioso los paralelismos que hay entre esta época con los años 30 y el fin de la ley seca, que prohibía
el consumo de alcohol en norteamérica. Cuando se derogó y el consumo de alcohol volvió a ser legal, el
sector de las destilerías despegó con más fuerza de lo que lo había hecho nunca anteriormente. Fue uno
de los que tiró de la economía para superar la crisis en la que estaba inmerso todo el país.

Siempre me acuerdo de Thomas Jefferson, consumidor de cannabis y una de las mentes más brillantes
que han pisado la tierra. O de George Washington, el cultivador y consumidor. Muchos de los padres de
los EEUU pasaban horas en “El dragón verde”, entre pintas de cerveza y cigarros de cannabis. Yo creo
que estén donde estén, lo están celebrando.

-¿Sabías que el cáñamo es otra revolución agrario-industrial, qué opina Neodemócratas?

IsaacMorielComo para no saberlo… El CBD inhibe el crecimiento y la metástasis del cáncer. El cáñamo, que es legal
en España, es la mejor forma de obtenerlo. Cae de cajón que la revolución está a la vuelta de la esquina.

Además, no hay que olvidar que el cáñamo es una planta de la que se aprovecha todo, desde la semilla a
los palos y restos orgánicos. Aceite, papel, tela, materiales de construcción, cosméticos…las aplicaciones
para esta planta crecen día a día, y la están convirtiendo en una industria que no deja de crecer.

-A título personal, ¿qué opina Isaac Moriel de por qué es ilegal el cannabis?

Pues es una pregunta más compleja de lo que parece, y se juntan varios factores. La prohibición se
apoya en el desconocimiento, la ignorancia, y el miedo de unos cuantos. a promueven los intereses
económicos de empresas muy grandes, como pueden ser químicas, tabacaleras, del papel o las
farmacéuticas.

También hay un fuerte componente de control social. Esto es algo que a los que mandan no les gusta. Su
desconocimiento al respecto les hace creer muchos tópicos y estigmatizar algo que no comprenden.

Isaac

Si queréis más información de Neodemócratas

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-Juan Manuel Sepúlveda, oncólogo del Hospital 12 de Octubre, y Guillermo Velasco, profesor de la Universidad Complutense, desarrollarán un estudio pionero sobre el efecto antitumoral del cannabis

-“Al ser un fármaco libre, sin patente, pocas industrias farmacéuticas quieren hacer esta inversión”

-“Hace unos años sólo se ponía el acento en lo malos que son los cannabinoides. Ahora hay un cambio en la mentalidad que viene de Estados Unidos”

En otoño de 2015 Juan Manuel Sepúlveda, oncólogo en el Hospital 12 de Octubre, y Guillermo Velasco, profesor del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad Complutense de Madrid, comenzarán una investigación pionera con la que pretenden demostrar que el cannabis no sólo actúa como paliativo contra el cáncer sino que también puede tener actividad como antitumoral (en concreto para los glioblastomas, un tipo de tumor cerebral).

Ellos han tenido suerte: la organización  Medical Cannabis Bike Tour (dedicada a la promoción de la investigación con cannabis y su uso terapéutico) les ha donado 100.000 euros para su proyecto, pero destacan lo complicado que resulta encontrar fondos para este tipo de estudios.

Esta es sólo la tercera prueba que se va a hacer en el mundo para investigar el efecto antitumoral de los cannabinoides pese a todos los indicios que apuntan a sus virtudes. ¿Por qué apenas hay investigación en este campo?

Sepúlveda: Por un lado porque la información tampoco es tan antigua, quizá desde 2004, y no ha habido mucho tiempo para desarrollarla. Y segundo porque al ser fármacos libres la síntesis es muy sencilla, no tiene patente, y hay pocas industrias farmacéuticas que quieran hacer esa inversión. Y los sistemas públicos de inversión no han generado líneas de investigación en este campo todavía.

Velasco: Llevar un nuevo fármaco a la clínica lleva tiempo, no es fácil. Normalmente tiene que haber una gran industria farmacéutica detrás que vaya a tener algún beneficio. Si la industria no lo empuja es complicado. Nosotros contamos con la ventaja de que el cannabis es una sustancia popular, para bien o para mal es conocida, pero aún así es complicado. Ahora está arrancando porque hay un cambio de conciencia: si la planta tiene unas propiedades hay que probarlas. El cambio viene de Estados Unidos, se traslada al resto del mundo y hay una cierta explosión de este tipo de estudios. Y quizá no funcione en humanos. Pero si funciona ayudará a que otros estudios empiecen a expandirse y se vea en qué medida puede ser útil.

Yo tampoco creo que vaya a ser la droga mágica contra el cáncer. Creemos que el cannabis puede actuar contra, al menos, un tipo de tumor cerebral, en combinación con otro tipo de fármacos y para determinados pacientes, puede ser un elemento más a unir al cóctel de compuestos antitumorales. Quizá en 25 años…

Da la sensación de que hasta ahora todos los esfuerzos investigadores se han realizado para demostrar lo malo que es el cannabis y no para buscar aspectos positivos.

Velasco: Sobre todo por parte del NIDA, la agencia antidroga de EEUU. Hubo bastante esfuerzo en los 80 y 90 para intentar probar lo malo que podía ser en distintos aspectos, incluyendo la acción antitumoral. Hicieron un estudio muy grande tratando ratones con dosis muy altas de cannabinoides para ver si se daba un aumento de los tumores. Y más bien encontraron lo contrario. Todavía hay gente que va por ahí, pero va cayendo por su propio peso.

Hay tantos investigadores haciendo estudios que hay una base científica sólida para apoyar distintas aplicaciones terapéuticas. La situación ha cambiado. Hace unos años las administraciones sólo ponían el acento en lo malo que era, y ahora se empieza a decir que, aunque hay aspectos negativos, por supuesto —en la utilización lúdica de los cannabinoides—, también hay una evidencia científica de que puede tener una utilización terapéutica. Creo que cada vez hay una mayor conciencia social que se va trasladando a los gobernantes.

Estos tratamientos con cannabinoides, ¿pueden tener algún tipo de limitación en pacientes por ejemplo en función de la edad?

Velasco: En general si haces un tratamiento crónico a un niño que se está formando es verdad que potencialmente los cannabinoides podrían tener una parte negativa. Puedes interferir en la sinapsis, podrías tener más posibilidades de tener esquizofrenia. Pero supongamos que se demuestra que tiene una eficacia en tumores cerebrales. A lo mejor compensa, si el efecto terapéutico es bueno, aunque tenga efectos secundarios. Habría que valorarlo como con cualquier otro medicamento. No creo que ninguna quimioterapia sea buena para nadie, pero decides por el mal menor. Y en este caso creo que el efecto sería muy leve.

¿Hay algún tipo de evidencia de que los cannabinoides podrían funcionar contra otros tipos de cáncer?

Sepúlveda: En glioblastomas quizá sea lo que más se ha investigado y avanzado en la parte preclínica, pero también hay información para cáncer de mama y otros.

Velasco: En modelos animales hay 10 ó 12 tipos de cáncer diferentes donde se ha probado que puede ser útil. El cáncer de colon, de mama, de pulmón, el melanoma, el calcinoma de piel… Pero no todo lo que funciona en un modelo animal tiene que funcionar en humanos. Hay una idea entre cierta comunidad de que el cannabis puede ser antitumoral. Pero no se basa en ningún hecho científico probado en humanos. Necesitamos ir a estudios en humanos para demostrarlo.

Actualmente el cannabis sólo está permitido para tratar la esclerosis múltiple. También se conocen sus virtudes como paliativo en cánceres. ¿Hay algún otro uso conocido?

Sepúlveda: Bueno, para el cáncer no está permitido. Para la esclerosis sí, existe un fármaco llamado Sativex. En Europa, Canadá y EEUU los cannabinoides se han ido aprobando para diferentes usos. Hay ensayos en epilepsia, enfermedad de Huntington…

Velasco: En EEUU está autorizado un medicamento para actuar contra la sensación de vómito y como estimulador el apetito.

Velasco, usted lleva varios años ya trabajando con el cannabis. ¿Qué ha averiguado que le haya sorprendido?

Velasco: Hemos estudiado mucho el mecanismo de acción, cómo funciona. Hay cosas muy interesantes a nivel molecular. En general es sorprendente que los cannabinoides pueden tener muchas aplicaciones. Lo más extendido desde el punto de vista terapéutico es sobre el vómito y como estimulador del apetito. Pero también como anti inflamatorio. Cada vez hay más aplicaciones, es sorprendente cómo estas moléculas se utilizaban originalmente. Hasta los años 40 se podían encontrar en las farmacias tinturas de cannabis y cosas de ese estilo.

En un momento determinado cambió la legislación en USA, principalmente por una guerra entre productores de cannabis. Y por un lobby se prohibió el cultivo de marihuana con capacidad psicoactiva. Y a partir de de ahí se estigmatizó, pero ha sido una planta que se utilizaba para tratar muchas enfermedades, con más o menos base científica, pero siempre se utilizó. Esto es simplemente una normalización.

A nivel personal, ¿son partidarios de la regulación del cannabis con fines lúdicos?

Velasco: Yo no creo en las prohibiciones en general. Yo no fumo, pero creo que no tiene sentido que a alguien se le pueda castigar con un delito contra la salud pública por tener una planta en casa. La tendencia es que si otras drogas legales se pueden comprar en un bar o estanco debería estar regulado. Se puede acceder a una cierta cantidad, con una cierta calidad… que la gente sepa cuáles son los principales problemas. Igual que con el tabaco, que pusiera “la marihuana puede afectar a la memoria a corto plazo”. Hay que tratar a la gente como adultos.

La lucha contra las drogas ha hecho mucho daño. Si lo regulas y controlas te quitarías muchos problemas. Hay mucho prejuicio, y en el caso concreto de la marihuana mucho más, sobre todo en comparación con otras drogas legales. Y en cambio no tiene los efectos dañiños —hepáticos, por ejemplo— como puede tener el alcohol. No puede ser que la marihuana esté clasificada al mismo nivel que la morfina o la metanfetamina, que tienen un potencial adictivo enorme que no tiene el cannabis.

Sepúlveda: Mi opinión es muy parecida. Pienso como ciudadano que las regulaciones de lo que los ciudadanos tomen no le corresponden al Estado.

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Cristina Sánchez es bióloga de la Universidad Complutense e investigadora experta en cannabinoides. El THC, la principal sustancia psicotrópica de la marihuana, ordena un suicidio programado a las células cancerosas. En modelos de laboratorio cualquier tumor responde a los cannabinoides.

Cristina Sánchez lleva más de una década descifrando un secreto molecular que podría salvar millones de vidas. La hierba prohibida es ahora una gota química de esperanza, una promesa de lluvia para los campos de receptores que necesitan calmar su dolor.

En su laboratorio descubrieron que el THC, la principal sustancia psicotrópica de la marihuana, ordena un suicidio programado a las células cancerosas. Un haraquiri limpio, solo confirmado hasta el momento en ratones. Esta bióloga de la Universidad Complutense aparece como un cultivo de tranquilidad en un pasillo de la Facultad de Biología, custodiado por laboratorios y máquinas en perpetuo ciclo mecánico. Una paz empática recorre al interlocutor. Su rostro tiene un perfil ligeramente élfico.

La escuchas y puede que sea su voz o su discurso, o quizás los elfos, pero la relacionas con lo poco que sabes de ese compuesto cannábico llamado anandamida, hermana humana del THC. La palabra proviene del sánscrito y significa ‘felicidad suprema’ o ‘portadora de paz’. Un endocannabinoide –sustancias gemelas a las que contiene la maría y que fabrica el organismo– encargado de regular el placer, inhibir el dolor y que fue descubierto por el químico Raphael Mechoulam.

En su razonamiento, el sentido común es sanador y proporciona un privilegiado asiento en este encendido debate de la marihuana, un campo de un potencial terapéutico enorme en el que España, gracias a equipos como el suyo, se ha aupado en el podio de la investigación. Le gustaría marcar una frontera telúrica entre la Cristina ciudadana y la científica. No quiere que la mística de la planta la imbuya. Le gustaría que habláramos de estos compuestos como de una lechuga. Pero hay algo de ananda en ella; transmite una cascada de ideas a ignotos receptores del hipocampo. Hablar con Cristina es un cannabis platónico.

¿Cómo supisteis que la marihuana tiene este gran potencial en la lucha contra el cáncer?

Fue un poco por azar. Nosotros estábamos trabajando en el estudio del efecto de los cannabinoides de la marihuana sobre el metabolismo energético de las células. Decidimos facilitarnos el trabajo y utilizar un modelo celular fácil y económico, como células tumorales, porque crecen sin control. Y al empezar a hacer los ensayos estas células se morían. Después de unos días de crisis intentando averiguar qué estábamos haciendo mal, nos dimos cuenta de que nos enfrentábamos a unos compuestos que mataban las células tumorales.

Descubristeis que el THC ordenaba un suicidio limpio… Sí, se denomina apoptosis, muerte celular programada o muerte limpia. Es el equivalente a un suicidio: las células ‘deciden’ eliminarse por el bien del organismo…

¿Y todo gracias al THC?

En organismos sanos hay apoptosis. Por ejemplo, cuando una célula tiene un error en su ADN es un peligro potencial: si se duplica va a generar una progenie con defectos y eso es muy peligroso. Lo que hace el THC es ‘encender’ el programa de suicidio.

Por ahora solo tenéis evidencias preclínicas…

Efectivamente. Estamos muy ilusionados, creemos que podrían funcionar en humanos porque han funcionado muy bien en modelos basados en cultivos celulares y modelos animales. Merece la pena que estos compuestos se desarrollen.

¿De qué tipos de cáncer estamos hablando?

Las mayores evidencias que se han recogido son de modelos de glioblastoma, que es un tumor cerebral muy agresivo, y posiblemente en cáncer de mama. Sin embargo, en modelos de laboratorio cualquier tumor responde a los cannabinoides. Parece que las células tumorales tienen todas algo en común que las hace sensibles a este tipo de compuestos.

Este descubrimiento puede cambiar el paradigma. La quimio es muy agresiva.

Claro, la diferencia entre la quimioterapia y una terapia como esta es que la primera va destinada a cualquier célula que está en proliferación. En cambio con los cannabinoides la diana solo son las tumorales.

Lleváis más de un década estudiándolo y todavía no ha habido ensayo en humanos. ¿Tiene que ver con que se trate de una sustancia prohibida?

Eso complica las cosas. De hecho el principal hándicap cuando trasladamos nuestros resultados a la comunidad médica es el miedo, hasta cierto punto comprensible, que va asociado a los efectos psicotrópicos de la marihuana. Lo que proponemos es que podamos utilizar estas sustancias en combinación con los tratamientos estándar, y posiblemente mejorar así la terapia. Si además de eso estuviéramos potenciando algún efecto psicotrópico, yo no sé hasta qué punto eso sería malo. Si hablamos de pacientes que tienen alteraciones psiquiátricas yo no lo recomendaría. Pero para la inmensa mayoría no conllevaría efectos secundarios que yo pueda considerar negativos.

La marihuana es una droga muy consumida en la esfera lúdica.

Es una droga muy consumida y muy segura. No estamos hablando de cocaína, de heroína, de tabaco ni de alcohol si me apuras, que son muchísimo peores que la marihuana. Hay que poner las cosas en contexto, a lo mejor una cierta euforia o un tipo de efecto no tiene por qué ser malo en un paciente que tiene un tumor terminal. Por otro lado, hablamos de cannabinoides y la gente piensa en THC, pero la marihuana fabrica otro montón de compuestos. Uno de ellos es el cannabidiol (CBD) que no produce ningún efecto psicotrópico y se ha demostrado que también tiene efecto antitumoral.

Se ha descubierto que nuestro cuerpo genera unos compuestos análogos a los de la marihuana y que son muy valiosos.

Los organismos humanos y muchos animales tienen la capacidad de fabricar unos compuestos muy parecidos, que funcionan de la misma manera y solo se encuentran en la marihuana. Los endocannabinoides son los cannabinoides que fabrica el organismo.

¿Eso quiere decir que nuestro cuerpo fabrica sustancias ilícitas?

Para el organismo evidentemente no son sustancias prohibidas, sino útiles. Hoy sabemos que los endocannabinoides participan en el control de un montón de funciones cruciales.

¿Es un sistema de defensa?

Yo recogería una idea de la que habla mucho Raphael Mechoulam, que fue el primero en describir el THC. Lo que él propone es que el sistema endocannabinoide es algo parecido al sistema inmunológico en los organismos, pero en este caso protege de otro tipo de ‘insultos’, si me permites la palabra. Lo que sabemos es que el sistema endocannabinoide participa en la regulación fina de un montón de procesos biológicos.

Sin ellos estaríamos desnudos…

Estaríamos peor protegidos frente a estímulos tóxicos, por ejemplo, en el sistema nervioso central; y no seríamos capaces de regular finamente el movimiento. Participa en la reparación de huesos, en el dolor, etc. Es un sistema que trabaja muy discretamente en casi todas las funciones biológicas que te puedas imaginar…

¿No resulta irónico que una sustancia gemela a la que fabrica la marihuana se encargue de proteger la memoria y el aprendizaje?

Tiene todo el sentido. El sistema endocannabinoide participa en la coordinación motora; si yo me fumo un porro estoy metiéndole al sistema mucho más cannabinoide del que necesita. Si consumo cannabinoides exogenamente estoy alterando el equilibrio. De hecho, las funciones que se ven alteradas cuando yo consumo cannabinoides de la planta son aquellas en las que está implicado el sistema endógeno como, por ejemplo, el apetito o la memoria.

¿Quiere decir que en el futuro podremos diseñar fármacos o incluso plantas que en vez de hacernos perder memoria nos ayuden a reforzarla?

Sería complicado. No veo muy bien cómo. Pero una cosa que te hace ver bien cómo tú puedes alterarlo desde fuera es un medicamento que estuvo en el mercado durante unos años para combatir la obesidad. Una empresa francesa creó una molécula que lo que hacía era inhibir los receptores de cannabinoides para eliminar la sensación de apetito. Los pacientes, efectivamente, perdían peso. Pero el sistema endocannabinoide está también implicado en regular el estado de ánimo. ¿Qué les pasaba a los pacientes que lo consumían? Tenían depresiones que los llevaban al suicidio.

¿Sería descabellado plantear que los consumidores regulares de marihuana podrían estar más protegidos?

No hay estudios. Como hipótesis no está mal. Pero no tenemos una respuesta a esa pregunta porque nadie ha hecho un estudio riguroso.

¿Quieres decir que la hipótesis no es tan descabellada?

La hipótesis no es descabellada, pero es como cuando me preguntan si esto quiere decir que el cannabis cura el cáncer. Pues no lo sé. Desde luego mis datos no te permiten afirmar eso. No tengo la respuesta a esa pregunta porque yo no he probado el cannabis en pacientes. Nadie lo ha probado de una manera controlada.

¿Y nadie ha estudiado si la incidencia del cáncer es menor en consumidores de maría?

Lo que pasa es que es muy difícil hacer un seguimiento de una población que se pueda definir como consumidores de marihuana, porque seguramente estarán además fumando tabaco, consumiendo alcohol… es complicado aislarlos. Hasta donde yo sé, no hay ningún estudio epidemiológico serio en el que se haya podido ver esto.

En caso de que sí protegieran, ¿qué sentido tendría?

Nosotros hemos visto que los cannabinoides son antitumorales en los modelos que hemos utilizado, y podrían serlo en humanos también. Entonces, si uno tiene su sistema endocannabinoide funcionando normalmente, más un extra del exterior, posiblemente las células tumorales no puedan proliferar. Pero esto es solo una hipótesis. Alguien puede construir otra teoría basada en que el exceso de una determinada cosa puede producir el efecto contrario.

Conocemos las propiedades terapéuticas de la marihuana desde hace milenios, pero, en cambio, fue prohibida.

Sí, la planta se conoce desde hace milenios y se ha utilizado con fines medicinales durante todo este tiempo. El problema surgió en los años cincuenta, cuando, no sé muy bien por qué motivos (desde luego, no médicos), la planta empezó a formar parte de listas en las que estaban incluidas sustancias que no tenían ningún beneficio terapéutico y un gran potencial adictivo, lo cual no es cierto en el caso de la marihuana. Desde el momento en que la planta pasa a esas listas, se deja de investigar con ella, se deja de utilizar en las farmacias y desaparece del ámbito médico.

Da la sensación de que hemos sido injustos con esta planta.

Ha habido mucha más política de la que hubiera tenido que haber. En ese sentido, sí, la planta ha estado muy injustamente tratada.

¿Es la prohibición una cuestión moral?

Creo que tiene tintes. No es todo moral, pero sí que hay una parte que es intoxicación por ese tipo de pensamientos. El consumo medicinal, por supuesto, está contaminado por toda la parte de consumo lúdico y el consumo lúdico tiene mucha contaminación moral. Hay quienes pensamos que una planta, o el consumo de una sustancia que te hace sentir mejor, no tiene por qué estar criminalizado.

Existen sustancias legales muy perjudiciales.

Si la comparas objetivamente con el tabaco o el alcohol, no hay nadie que pueda defender que estos últimos estén legalizados y la marihuana no.

Pero está la cuestión psiquiátrica, los casos en los que ha despertado crisis psicóticas.

El efecto del alcohol sobre la población en general, no te estoy hablando de personas especialmente sensibles, es infinitamente peor que el efecto de los cannabinoides. Pero es verdad que existe una población que es muy sensible y que debería abstenerse de consumirlos.

Se puede utilizar también la educación.

Evidentemente. Y desde el luego el mensaje de que esto te va producir un brote psicótico y mañana vas a estar consumiendo heroína consigue el efecto contrario. Yo a mi hijo jamás le voy a decir que un porro le va a provocar un brote psicótico. Le contaré que si tiene predisposición a sufrir alteraciones psiquiátricas es posible que le pase eso, y le contaré que si tiene 15 años no debería consumir cannabis porque su sistema nervioso está en desarrollo.

¿Entonces se empieza por el porro y se acaba curando el cáncer?

[Ríe] Lo que pasa es que se está conociendo más la realidad de la planta, la investigación científica ha avanzado muchísimo y ahora tenemos muy claro que tiene un potencial terapéutico enorme. El uso lúdico tendrá que estar regulado o no, pero su potencial terapéutico es innegable. A medida que esto ha ido saliendo a la luz, la gente (y aquí también incluyo a las autoridades) se está empezando a cuestionar si de verdad hablamos de una planta completamente inútil.

También circula mucha confusión interesada en la Red.

A mí no me parece bien que esté prohibida. Pero en ningún momento he dicho ni diré, hasta que esté probado en humanos, que el cannabis cura el cáncer. De hecho, a nosotros nos da mucha rabia que se nos utilice como argumento para apoyar cosas que nosotros podemos defender en privado… pero lo que yo hago cuando paso la puerta de mi laboratorio no tiene nada que ver con eso.

A veces los investigadores que trabajan con estas sustancias acaban alcanzados por la mística de las mismas.

Estamos en una facultad y, cuando nuestros alumnos se enteran de a qué nos dedicamos, todos se imaginan que tenemos plantas en el laboratorio. Y cuando vienen a hacernos entrevistas, la gente quiere hacer fotos de las plantas que no tenemos y asumen que cuando salimos de aquí fumamos porros indiscriminadamente. Lo que nosotros vendemos a la comunidad científica es un trabajo muy serio, muy riguroso, que ha pasado por controles superestrictos.

No tendríamos que remarcarlo si habláramos del tomillo.

Si yo trabajara con lechugas, tú ahora mismo no estarías entrevistándome. Es un arma de doble filo.

Los pacientes españoles aún tienen que recurrir al mercado negro para el uso paliativo en enfermedades como cáncer o fibromialgia…

Sí, esta situación es la misma en todas partes. De hecho, en España no estamos tan mal. Canadá es un ejemplo de cómo se deberían regular estas cosas. Uruguay ha dado un paso enorme en el último año hacia un uso medicinal controlado de la planta…

… y también han legalizado el uso lúdico.

A ellos no les gusta el término legalización, prefieren que se hable de regularización. El que quiera consumir marihuana puede hacerlo a través de empresas que te van a dar una marihuana que está controlada en calidad y en composición. Eso evita un mercado negro, que está haciendo muchísimo daño.

¿Por qué esta voluntad de controlar los psicotrópicos?

En general, hay muchas ganas de controlar. Y punto. Esto lo digo como ciudadana. Algo que puede hacer que la gente no tenga miedo, que esté a gusto, que sea feliz… pues es una cosa que puede resultar incómoda. Creen que somos mejor como población si tenemos miedo, si estamos controlados y no rechistamos.

¿Has fumado alguna vez algún porro?

Sí. Pero eso no tiene nada que ver con mi actividad profesional.

Más que una planta,una farmacia

En los albores de descubrir el potencial de la marihuana, Raphael Mechoulam, el primero en sintetizar el THC, describió el cannabis como un tesoro biológico inexplorado. Evidencias preclínicas indican que estos compuestos podrían funcionar en enfermedades como párkinson, huntington, alzhéimer o VIH. Su uso para paliar la sintomatología de enfermedades como el cáncer o la esclerosis, por sus efectos antivómito, anestésicos y estimulantes del apetito, lleva años de manera alegal en España. A Cristina Sánchez le gustaría que las asociaciones de pacientes presionaran para la regularización, como ha ocurrido en Canadá o EE UU. Para ella, la respuesta, más que crear medicamentos carísimos o el autocultivo, pasaría por el ideal de cultivos controlados médicamente. Reclama que las instituciones se muevan en la regularización, porque no se le debería negar a un paciente un medicamento que le puede hacer bien.

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Leíamos en Treating Yourself un articulo muy interesante sobre un paciente tratado durante 30 años con marihuana proporcionada por el gobierno norteamericano. Al cabo de tantos años parece que su medicina ha funcionado mejor que bien.

El 20 de Noviembre de 1982, el gobierno federal de EEUU envió a un ciudadano del estado de Florida 300 cigarros de marihuana en una lata. Actualmente continúa enviando al mismo hombre la misma ración de cigarrillos 30 años después.

Este reparto de medicina es para el programa “compasivo” para estudiar “nuevos tratamientos”, en este caso, para estudiar la marihuana. Durante este periodo de tres décadas, el gobierno americano no ha llevado ningún estudio.

Irvin Rosenfeld, de Florida, ha cumplido más de treinta años fumando cannabis  y se siente genial.

“Consumir cannabis durante tres décadas debido a una grave enfermedad me ha incluido en el libro de los Guines como la mayor prueba de la política de EEUU. sobre cannabis medicinal “. Irvin habla desde la oficina de su trabajo, donde es actualmente vicepresidente de inversiones

” Aunque el gobierno considera ridículo el fumar cannabis, yo no he sufrido ninguna consecuencia negativa durante el experimento (que ellos ni siquiera han observado) en el me han dejado participar a mi y otras personas”

Irvin y los otros tres pacientes fueron examinados por Patients Out of Time. La agencia sin animo de lucro NIDA (Instituto Nacional sobre la Drogadicción de Estados Unidos) nunca se atreverá a dirigir un estudio como éste temiendo que los hallazgos resultaran positivos para los cuatro pacientes.

Este estudio ha sido publicado en el año 2012 y puede verse en la pagina web www.medicalcannabis.com. Se conoce como The Missoula Study.

Cuando el equipo médico terminó su investigación de tres días de duración sobre mi salud, afirmaron que estaba en perfectas condiciones para mi edad y enfermedad. El gobierno afirma que nos hay una ciencia adecuada que pruebe el valor terapéutico el cannabis. Yo soy un ejemplo de lo equivocados que están y de lo falsas que son sus declaraciones sobre la utilidad terapéutica de la marihuana.

Irvin continua: “Pretendo vivir otros treinta años y ver a todos los pacientes recibir la misma opción de cuidado sanitario que mi gobierno me ofreció a mi. Perdonad, pero es hora de tomar mi medicina”.

Irvin forma parte de la dirección de Patients Out of Time, una organización benéfica educativa, junto con los otros tres pacientes de cannabis proporcionado por el gobierno.

Un enigma continua sobre este tema. ¿Esta diciendo la verdad el gobierno de EEUU. cuando asegura que la marihuana es una droga peligrosa y debe ser prohibida o debemos de creer a los miles de pacientes, a Irvin y sus amigos a a la ciencia que sustenta sus vidas? Esa es la cuestión…

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“Mucha gente quiere ver las cosas lindas de este mundo y al ver algo así que es tan simple, que cualquier persona puede cultivar, hacer algo fantástico, están abriendo los ojos”, destaca Brunelle.

Durante toda su vida, Cindy Brunelle, ha estado rodeada del mundo del cannabis, ya que su padre cultivaba marihuana. Ciudadana estadounidense, pero de ascendencia cubana y colombiana, a los 16 empezó a fumar, pero su padre le explicó lo que podía hacer esa planta y cómo se cultivaba. Después comenzó a conocer gente de la comunidad de cannabis que fumaba porque estaban enfermos y se interesó por los beneficios de la misma para poder ayudar a la gente. Junto con su marido abrió tiendas de cannabis medicinal en California, pero pasaron malos tiempos “siempre teniendo que moverse”. De hecho, su marido no ha podido acudir al III Foro Social e Internacional de Cannabis en el marco de la Feria del cannabis Expogrow, en donde Cindy ha ofrecido una charla sobre la regulación de esta sustancia en el estado de Washington (EE UU), por problemas con la policía. Allí es donde instalaron su última tienda y donde ejerce su activismo con la esperanza de que su hijo pueda crecer “sabiendo que el cannabis es algo bueno, algo sano, no algo que asuste”.

¿Es complicado ser activista en pro de la legalización de la marihuana en EE UU?

Lo que está pasando ahora es que por el momento nos están dejando bastante hacer nuestras cosas. Si se meten es cuando pasa algo gordo que pueda poner la salud de una persona en peligro. Ahora la situación está siendo mucho mejor, pero sí que es verdad que en cada estado es muy diferente, cada uno está intentando de encontrar la manera de hacer las cosas. La verdad que como cultivadores en muchos Estados se está llevando a cabo el sistema ‘Semilla a venta’, que es un programa de ordenador con el que el estado puede ver cuantas semillas tienes, cuantas se te murieron en el proceso etc. Quieren tener un ojo puesto en cada una de las cosas que haces, desde la semilla hasta la flor de venta.

¿Por qué cree que el cannabis debería de ser legal?

Creo que hay muchas razones por las que creo que el cannabis debería de ser legal. Para mí la más importante es que en EE UU estamos todos llorando que no hay trabajo y el gobierno está quitando dinero público de la educación de nuestros hijos para comprar cosas estúpidas. Y creo que la legalización del cannabis puede ayudar a la economía con tema de los impuestos, también dando trabajo a la gente para que puedan cuidar de sus familias, y esa es la verdadera libertad. Que una persona pueda tener la libertad de cuidar de su familia y de sus hijos.

Sin embargo, hay muchos sectores tradicionales que están en contra.

La verdad yo lo puedo ver desde diferentes puntos de vistas. Lo veo desde el lado de la marihuana medicinal, desde la de recreo, pero también desde el lado de los padres. Hay muchas cosas para mí como madre no me gustan, por ejemplo la falta de concentración, eso es algo muy fuerte. Pero también creo que es muy importante que la gente pueda tener acceso al cannabis para gente que tiene depresión o que están enfermos que necesita ese THC fuerte. Aun y todo tiene que tener sus límites, porque no es sano que haya gente que, por ejemplo, fume en un parque donde los niños están jugando. Lo que hay que hacer es tener un poco más la mente abierta.

En los últimos años parece que cada vez hay más movimientos a favor de la legalización de la marihuana en EE UU y Latinoamérica, ¿a qué crees que se debe?

En mi familia, mi abuela creció en Colombia rodeada de monjas, en un entorno muy tradicional, y estaba empeñada en que el cannabis era una droga, pero con el tiempo ella ha visto la ayuda que ofrece esa planta. Y ha entendido que se puede ser adicto a cualquier cosa, pero la marihuana tiene muchos beneficios.

Una de las razones principales por las que la gente está abriendo los ojos es cuando ven a alguien sufrir y como una planta natural puede ayudar. Mucha gente quiere ver las cosas lindas de este mundo y al ver algo así que es tan simple, que cualquier persona puede cultivar, hacer algo fantástico, están abriendo los ojos. Fuente ElDiario

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La cantante en una entrevista al programa Sunday Night, donde criticó a Facebook, Instagram y eso de “googlearse” a uno mismo

Mailey Cyrus es una defensora de la marihuana, te guste o no su musica o estilo. La joven estrella y chica ex-Disney cuando se trata de hablar del cannabis lo tiene muy claro.

Ya en unas declaraciones anteriores dejo claro su postura ” la mala hierba te mantendrá joven “y” el alcohol es mucho más peligroso que la marihuana . ” La estrella musical no solo alardea de uso de marihuana sino que la respalda con sabiduría real y de verdad

En una entrevista con una cadena de televisión australiana , Cyrus volvió a defender la marihuana, esta vez defendiendo por encima de otros tipos de peligro para la sociedad: las redes sociales. La cantante dijo que “la lectura de comentarios en Facebook” era peor para la salud que fumar marihuana, cuando se le preguntó acerca de su uso abierto de la marihuana.

“¿Sabes lo que le duele al cerebro? Googlear tu mismo. ¿Sabes lo que te duele el cerebro? Instagram. Usted sabe lo que duele el cerebro? Leyendo los comentarios en Facebook. Usted sabe lo que duele el cerebro? Lectura US Weekly.”

“Puse una foto mía fumando hierba … en mi Instagram porque me crié pensando que la marihuana no era mala.”

A Miley Cyrus no le darán un Premio Nobel pero no está tan equivocada, sin duda tiene un punto. Hay pruebas pequeñas pruebas científicas de que los medios sociales destruyen las células del cerebro y afecta negativamente la capacidad de atención, no necesitamos la ciencia para saber que Facebook ha destruido la capacidad de atención.

La marihuana puede tener un efecto en el cerebro en desarrollo , pero palidece en comparación con la de los medicamentos con receta como Adderall y los opiáceos.

Si hay una cosa clara es que Miley Cyrus le gusta la marihuana. Esperemos que sus puntos de vista no llevan a los aficionados jóvenes abusar del cannabis, Miley se ha convertido en un defensora de la marihuana además de ser una estrella de éxito.

 

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-Martin Jelsma, especialista en políticas internacionales de drogas y asesor en Uruguay, defiende que la legalización de la marihuana “saca el mercado de manos criminales” y “controla el acceso de los consumidores”

-“A un vendedor en la calle no le puedes imponer que no venda a menores de edad”

-“No debería ser impensable que España llegara a un acuerdo con Marruecos para importar hachís, porque un sector de los consumidores españoles lo prefiere”

Los coffee shops en Holanda, el consumo medicinal en algunos estados de Norteamérica -y recreativo en Washington y Colorado-, los clubes sociales de marihuana en España… y la regularización completa del mercado del cannabis en Uruguay, país al que Martin Jelsma ha asesorado recientemente. Son una treintena de países los que avanzan en mayor o menor medida hacia la legalización de la marihuana, apunta Jelsma, especialista holandés en políticas internacionales de drogas y director del Programa de Democracia y Drogas del Transnational Institute, observatorio crítico con los tratados de la ONU, muy restrictivos con su consumo.

Jelsma, en Barcelona para presentar el informe Auge y caída de la regularización del cannabis -de la mano de la revista Cáñamo-, defiende sin complejos que el mercado de la marihuana debe estar en manos del Estado para dar garantías a los consumidores -que siempre los habrá- y evitar mafias.

¿Cuál es el objetivo principal de regular el consumo de cannabis?

Existen dos grandes objetivos. El primero, sacar el mercado de cannabis de las manos de organizaciones criminales y ponerlo en las del Estado. Y el segundo, proteger la salud de los consumidores controlando el acceso, garantizando una buena calidad del producto. Además, el Estado tiene más acceso al consumidor, por lo que le puedes comunicar mejor los riesgos que conlleva fumar y identificar los usos problemáticos.

A partir de las experiencias actuales, ¿sabemos si la legalización conlleva un aumento del consumo?

En Holanda, por ejemplo, donde todo adulto puede acudir a comprar a un coffee shop, no se registra un consumo más elevado que el de otros países vecinos como Inglaterra o Francia. No hay indicadores en este sentido. Sin embargo, sí es una discusión clave el manejo del precio. Si bajas sustancialmente el precio, sí hay riesgo de mayor consumo, como puede pasar con el tabaco. Por esto también el precio del mercado regulado se mantiene siempre a un nivel ligeramente inferior al del mercado ilegal, para tratar de hacerlo desaparecer.

¿Con qué políticas hay que acompañar la regularización? Fumar marihuana, como sustancia psicoactiva que es, tiene sus riesgos.

Esto se ha discutido en gran detalle en Uruguay. Su modelo no deja de ser muy restrictivo. Todo el proceso está controlado por el Estado, desde la semilla hasta el consumidor. No hay lugar para las empresas con fines de lucro en la fase de distribución, que siempre debe ser a través de las farmacias, aunque sea para uso recretativo. Hay límite de licencias para productores -ahí sí entran empresas con fines de lucro-, y se han puesto limitaciones semanales al consumo, que evidentemente está restringido a mayores de edad.

Sin embargo, es difícil convencer a la opinión pública de la normalización de una sustancia peligrosa.

En Uruguay las encuestas todavía no dan un apoyo mayoritario a la regularización, es una dificultad que existe. Esperamos que las ventajas queden demostradas en la práctica. El principal argumento en este caso es que cuando tienes un mercado ilegal, no lo puedes controlar de ninguna manera. A un vendedor en la calle no le puedes imponer que no venda a menores de edad. Es errónea esa idea de que si regulas el mercado del cannabis, habrá un acceso más fácil. Especialmente en el caso de los menores, va a ser más difícil. Es la regulación responsable, el eslogan empleado en Uruguay. Además de la separación de mercados.

¿A qué se refiere con esto último?

Los vendedores en la calle manejan todas las drogas, y es muy importante separar esos mercados. Si al consumidor de cannabis lo canalizas a través del Estado, deja de tener contacto con otras sustancias. Fue una de las justificaciones iniciales para crear los coffee shops holandeses.

Ahora que habla de otras drogas, ¿se puede avanzar también hacia su regularización? El argumento de eliminar el mercado ilegal puede ser también válido para otras sustancias.

Por ahora todo es experimental. Solo se ha abordado el caso del cannabis, y ahora en America Latina muchas propuestas avanzan en la línea de Uruguay. Pero en ningún otro país hay iniciativas en firme para otras drogas. Es cierto que en sitios como Colombia, México o Guatemala su preocupación no es el cannabis sino la cocaína, pero a diferencia del primero esta no se puede regular fácilmente porque requiere intervenir el tráfico internacional. En Guatemala están hartos de violencia, pero ¿qué pueden hacer? La coca les viene de otro país y sale hacia otro. Lo que se puede hacer es colaborar al máximo entre países con su legislación.

Volviendo al cannabis, ¿cómo ve la situación en España?

Los clubes de cannabis que tenéis son una invención genial, porque han estimulado la discusión, también en otros países. Es un modelo defendible jurídicamente ante las comisiones. Pero habría que mantener reglas y códigos de buenas prácticas. En países como Francia, Inglaterra, México, Argentina… está habiendo una ola de reformas en este sentido que antes habría sido inimaginable.

Pero algunas de estas asociaciones que aprovechan vacíos legales también han sido cerradas, en Barcelona por ejemplo, por prácticas irregulares.

Lo mismo que pasó con el uso medicinal en California, donde se aprovechó un vacío legal, y ahora ya no hay diferencia entre el consumo medicinal y el recreativo. O en los coffee shops, cuyo espacio jurídico es complicado y en su momento entraron actores más comerciales y grupos criminales, aunque se ha solucionado ya. El espacio español de los clubes es juridicamente defendible, pero hay que empezar a concretar normas más claras.

También hablando de España, no debería ser impensable que llegara a un acuerdo con Marruecos para importar hachís, porque un sector de los consumidores españoles lo prefiere, y a veces es mejor para la salud que otros productos del cannabis, según su balanza de THC. Se podría pensar un acuerdo de importación colectiva para estos clubes. Yo defiendo el modelo de importación antes que el de domesticación de la producción.

¿Por qué?

Los países que caminan hacia la regularización tienden a asumir sistemas cerrados de producción y sustituyen una importación ya existente desde hace tiempo de países del sur. Pero importar puede ayudar al desarrollo de poblaciones grandes como el Rif en Marruecos o Afganistán. ¿Por qué les vamos a quitar la producción? ¡En vez de esto podemos involucrarlos en un modelo de regulación de comercio internacional! Fuente ElDiario

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-La investigadora del Departamento de Farmacología de la UPV/EHU Leyre Urigüen ofrece su visión acerca del uso de los cannabinoides para mitigar el dolor.

-Las investigaciones actuales comenzaron porque los propios pacientes enfermos se dieron cuenta de que fumando marihuana que se les producía una disminución del dolor

-En estudios con animales, los cannabinoides tienen la capacidad de destruir las células cancerígenas, de evitar la invasión de las mismas a tejido sano y de evitar la producción de metástasis.

La utilización medicinal del cannabis en el tratamiento del dolor se remonta a varios milenios, probablemente en la antigua China. Desde entonces, existen evidencias de su uso terapéutico en el antiguo Egipto, Grecia, Roma o en la medicina islámica medieval. Hoy en día existen investigaciones que apuntan a la utilización de cannabinoides como para paliar el dolor que los fármacos existentes no pueden cubrir. La investigadora del Departamento de Farmacología de la UPV/EHU, Leyre Urigüen, ha ofrecido durante los Cursos de Verano su visión sobre los ‘Cannabinoides y Dolor’.

El cannabis durante años se ha utilizado como medicamento. ¿En qué momento y por qué se cambió esa percepción y pasó a ser vista como una droga?

El uso medicinal del cannabis tiene una historia de 5.000 años. Entre mediados y finales del siglo XIX es cuando realmente tiene su auge y se prescribía cannabis en la medicina occidental de manera rutinaria. En 1928 la ratificación del Convenio de Ginebra lo que hace es desterrar la marihuana porque considera que es una droga, y que tiene potencial adictivo y como droga de abuso que hay que retirar del mercado. Esto viene a raíz probablemente de los efectos adversos que producía la administración del cannabis, pero desapareció por completo en la utilización terapéutica precisamente en 1928.

Hoy en día, se ha vuelto a investigar la posibilidad de administrar cannabis porque hay dolores que la farmacología actual no puede cubrir. ¿Cómo puede ayudar el cannabis?

Esto es un poco como lo de qué empezó antes el huevo o la gallina. El fármaco estrella en el tratamiento del dolor en la clínica son los opioides, es el analgésico más potente que se conoce y no ha habido un fármaco que le supere en capacidad analgésica ahora. Pero ¿qué es lo que ocurre? Que hay muchos pacientes, fundamentalmente enfermos terminales de cáncer, que tienen dolor crónico asociado al cáncer, neuropatías diabéticas, dolor neuropático, que no responden todo lo satisfactoriamente que haría falta. Por lo tanto, siguen teniendo dolor a pesar de que se les suministran dosis elevadas de opioides y no hay otras estrategias que puedan utilizarse.

Así, durante años la gente ha recurrido siempre a alternativas para el tratamiento o para coadyuvar ese tratamiento con los opioides. Tenemos la acupuntura, las hierba, incluso la meditación y el yoga. Un montón de estrategias que los pacientes buscan para mitigar el dolor porque esos fármacos que ellos siguen tomando no les produce el efecto analgésico necesario. Aparte de todas medicinas alternativas se dieron cuenta de que fumando marihuana que se les producía una disminución del dolor y a raíz de eso fueron los propios pacientes enfermos los que empezaron a consumir marihuana y a cultivarla, los que desataron un poco la caja de pandora. Porque efectivamente hace 5.000 años los chinos o los egipcios la utilizaban, y en la edad moderna ha sido un poco al revés, cuando esto estaba ya descatalogado porque era una droga abuso, los propios pacientes cultivan y consumen marihuana para mitigar el dolor. Todo esto ha llevado a investigar realmente y estandarizar los tratamientos.

¿Existe en estos momentos en el mercado español algún tipo de fármaco cannabinoide legal?

Lo que tenemos hoy en día en España es el Sativex. Está probado en España para la espasticidad y el dolor de la esclerosis múltiple. Es un fármaco que no se puede encontrar en las farmacias, es sólo de uso hospitalario, es decir, el médico o el neurólogo o quien le lleve al paciente de esclerosis múltiple, cuando ve que las estrategias que tiene para el tratamiento del dolor -que es un abanico muy amplio- no le alcanzan, puede pedir en la farmacia hospitalaria que se le administre Sativex.

Sobre todo se conoce el tratamiento de cannabinoides en pacientes con cáncer para el tratamiento del dolor, sin embargo también se ha investigado la posibilidad de mejora del cáncer.

Fundamentalmente en estudios con animales se ha descrito que los cannabinoides tienen la capacidad de destruir las células cancerígenas, de evitar la invasión de las células cancerígenas a tejido sano y de la producción de metástasis. Esto es, hay muchos estudios en animales que indican que los cannabinoides tienen un potencial antitumoral.

En conclusión, ¿cree que los médicos deberían recetar cannabis?

Mi opinión como farmacóloga es que hay diversos ensayos clínicos en los que funciona y otros ensayos en los que no funciona. Yo creo que hacen faltan más estudios para ver si realmente los cannabinoides son una estrategia terapéutica para el tratamiento del dolor. Hacen faltan más estudios para afirmar categóricamente que sí, que los cannabinoides se pueden administrar para que entren en la rueda de fármaco que se administra de rutina.

Por otro lado, mi opinión personal es que existen pacientes que no superan el dolor con las estrategias farmacológicas actuales. La realidad es que hay pacientes que cultivan y consumen su propia marihuana y que se siente aliviados. ¿Por qué no vamos a dejar que un paciente que está siendo tratado con opioides, que tiene muchísimos efectos adversos o un paciente terminal de cáncer, se automedique con cannabis? No lo veo mal. No veo que haya un efecto nocivo en un paciente que está desahuciado, que tiene un dolor que no puede soportar y que consuma cannabis. Y desde el punto de vista de una sustancia que está considerada droga de abuso, cuando hay otras muchas drogas de abuso que son legales, ¿por qué no?

Fuente ElDiario

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Claudio Venegas editor de la revista Cáñamo Chile y Rodrigo González Diputado de la República de Chile conversan sobre la marihuana y comentan la gesta ciudadana por defender los derechos de quienes la consumen y de las bondades medicinales que ella encierra

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Tú viviste la Movida Madrileña muy de cerca, ahí circulaba de todo, ¿no? drogas, sexo, canciones…

Si, estaba todo mezclado. Por eso digo que los que hemos sobrevivido a los 80 ya somos…

¿Cómo se sobrevive a eso?

Yo llegué a Madrid con 20 años. Yo probé muchas cosas de toxicomanía pero no soy una persona que le guste, quitando la Marihuana, eso. Lo de la Marihuana es increíble que no esté legalizada ya, no es la antesala de esto que te venden y el alcohol es mucho más heavy. Yo lo comparo con las carreteras que son súper peligrosas, muere muchísima gente, ¿tú no vas a cerrar las carreteras? Lo que haces es que la gente conduzca mejor pero no cierras el tráfico que sería de locura.

¿Te lo has follado todo?

He follado mucho pero ahora llevo una época de castidad total, hay momentos para todo en la vida.

Fuente Cuatro

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No es fácil escribir sobre esto.

En primer lugar, estoy preocupada de que los lectores cuestionen mi capacidad como madre, y de que los servicios de protección infantil me hagan una visita.

En segundo lugar, está mi familia. Algunos me conocen bien, pero a otros les va a sorprender mucho esto. Por no hablar de mi familia más inmediata… Puede que a mis hijos les lleguen noticias sobre el tema.

Por último, está mi carrera. Aunque solo estoy escribiendo sobre una pequeña parte de mi vida, de una pequeña parte de mi tiempo, podría afectar a TODA mi vida profesional y tener serias y duraderas consecuencias.

Reconozcámoslo: al usar la palabra fumeta, probablemente hayas pensado que mi cociente intelectual no debe andar bien. A pesar de que hay investigaciones fiables que aseguran que la marihuana no tiene efectos negativos permanentes sobre las funciones del cerebro (a diferencia del alcohol y el tabaco), todavía existe el estereotipo de que alguien así se alimenta de patatas fritas de bolsa, viste de chándal y se levanta a las dos de la tarde. Me preocupa un poco que, a partir de ahora, tanto en mi entorno profesional como personal, la gente piense que voy fumada siempre.

No obstante, alguien tiene que empezar a hablar sobre ello, y nunca me han gustado los caminos fáciles.

(Además, supongo que tiene que ser alguien que viva en Colorado o en Oregon para que no corra el riesgo de ir a prisión ni de perder la custodia de sus hijos.)

Allá vamos, voy a confesar (lo siento, mamá):

Soy ama de casa y fumo porros.

(Mis amigos dicen que un fumeta se define como alguien que fuma hierba más de tres veces a la semana… lo que significa que algunas semanas, soy doblemente fumeta.)

Estas palabras me resultan liberadoras y terroríficas al mismo tiempo. ¿Por qué? Si ahora es legal comprarla, poseerla y fumármela en casa (ya que vivo en Colorado). La verdad es que pillar marihuana de calidad se ha convertido en hacer otro recado más, entre echar gasolina e ir al supermercado.

A raíz de la reciente emancipación de la ilegalidad de la hierba, puedo decir que es hora de levantar el velo que cubre la cuestión de la marihuana y la maternidad.

(Vale, los papás también fuman, pero el blog no va dedicado a ellos.)

No es raro que las mamás del colegio se pongan a hablar de sus planes de por la tarde: “Vamos a ir a tomar algo con unos amigos, anímate” o “Estoy deseando llegar a casa para tomarme un par de copas de vino después del día que llevo” o “Creo que necesito tomar una copa, ¿te vienes?”

A menudo, me gustaría responder: “En realidad, el alcohol no me sienta tan bien, ¿qué te parece si vienes tú y fumamos marihuana orgánica cultivada a la sombra?” Por desgracia, nunca me atrevo.

(Ahora pienso que las mamás del colegio de mi hija que lean esto descubrirán lo que pienso y me juzgarán por ello… Uf, no sé qué hago escribiendo este post.)

Vivo en Boulder, por lo que no soy la única madre que fuma hierba. De hecho, me imagino que hay bastantes madres como yo. A veces, nos reconocemos entre nosotras y, al hacerlo, entramos en un tipo de hermandad de guiños y susurros, de complicidad en nuestro entendimiento mutuo y nuestra vergüenza pública.

El alcohol, por su parte, es algo totalmente aceptado por las madres, que lo utilizan para relajarse y eliminar su estrés después de un día con los niños y/o en el trabajo. La mayoría de nosotras crecimos en familias en las que las madres bebían sin pudor; incluso los programas de televisión muestran a muchas mamás que beben (a veces, después de la cena, cuando todavía tienen que ocuparse de los niños; otras veces, cuando ya los han acostado, cuando pueden relajarse de verdad). Es normal, es una costumbre, pues la maternidad es dura y todos necesitamos desconectar de vez en cuando.

Ahora, imagina si una de esas madres de la ficción se encendiera un porro, en la mesa, con toda la familia alrededor. Los espectadores se rebelarían y tendrían que retirar el programa por ser una mala influencia para los niños.

¿Seguro?

Soy muy fan de la serie Parenthood. En un episodio salían dos de los hijos mayores, de más de 21 años, muy fumados en una cena familiar. Hace veinte años, cuando yo era adolescente, una escena así habría acabado con un mensaje moral sobre los perjuicios de la hierba y su poder para destruir familias.

Sin embargo, los tiempos han cambiado. En Parenthood, a los chicos les regañaron por presentarse así a cenar, pero, en general, el tema pasó prácticamente desapercibido. La escena tenía lugar en California, y la mayoría de los padres de la serie han fumado hierba en una escena o dos (de hecho, la marihuana terapéutica fue de gran ayuda para uno de los personajes que luchaba contra un cáncer de pecho).

Lo que más les preocupa a los padres de la serie es que sus hijos no elijan bien cuándo es el momento de fumar porros, y no el hecho de que fumen. Esta es la sutil diferencia que se tiene que notar en mi generación de padres.

Mi hija está creciendo en un mundo en el que la marihuana es legal y accesible. Al igual que hay establecimientos que venden bebidas alcohólicas, también habrá tiendas que se dediquen simplemente a vender marihuana en cada esquina de la ciudad. Parece que es solo cuestión de tiempo: la marihuana se descriminalizará en todo el país y la mayoría de nuestros hijos vivirá dentro de ese mundo.

Entonces, nosotros, que somos padres que se preocupan por sus hijos, ¿cómo nos adaptaremos a la realidad?

Actualmente, cuando mi hija pregunta si puede darle un sorbo a la cerveza de papá, le decimos: “No, es una bebida de mayores; podrías ponerte mala”, y ella lo entiende. Esas son las reglas. Asimismo, le enseñamos que los calefactores pueden quemar, y que tiene prohibido coger los productos de limpieza.

También podríamos esconder nuestra marihuana, como hacían mis padres, avergonzados y ocultos por la oscura sombra de la hierba, con miedo a lo que la gente pudiera decir. No obstante, eso solo les sirvió hasta que mi hermano y yo cumplimos los 10, la edad con la que descubrimos por primera vez su marihuana. Enseguida se convirtió en algo así como la búsqueda del tesoro, algo que nos producía mucha curiosidad. En mi infancia, la marihuana era ilegal (además de un tabú), pero casi todas las madres o padres tenían un poco de hierba escondida en el cajón de la ropa interior (lo puedo confirmar tras mis años de niñera cuando era adolescente).

Sé por experiencia que si lo escondo y me niego a hablar de ello, se convierte en un objeto de deseo. Si lo muestro abiertamente, entonces me siento una madre irresponsable, aunque sea legal (por muy alternativa que fuera mi infancia, se me sigue apareciendo la cara de Nancy Reagan con su campaña contra las drogas Simplemente di que no). Si miento a mi hija sobre el tema, soy una hipócrita, alguien en quien no se puede confiar… Y eso que todavía es pequeña… no me imagino cómo será la situación cuando sea adolescente.

Tiene que haber un punto intermedio. Al igual que no nos podemos quejar de la presencia de los cuchillos en la cocina por el hecho de que corten, no podemos enfrentarnos a la ola de marihuana que envuelve nuestras vidas. Tenemos que aceptar que la marihuana se está abriendo camino y se está metiendo en nuestras casas, justo al lado de las botellas de whisky y de los analgésicos, por lo que tenemos que educar a nuestros hijos de acuerdo con esta realidad.

La única forma de actuar que veo posible es ser totalmente sincera, tanto con mis niños como conmigo misma. La vergüenza y el secretismo solo producen más de lo mismo y, por lo que he visto, cuando nuestros hijos dejan de confiar en nosotros, dejan de contarnos las cosas, los perdemos y echamos todo a perder. Cualquier cosa se puede estropear si se hace un uso extralimitado de ella; ESA es la lección importante que hay que transmitir. No podemos negar que fumemos, pero podemos establecer nuestra propia disciplina y enseñar a nuestros hijos a tomar decisiones saludables… Por ello, hay que empezar a hablar sobre el tema.

Así, que, Maya, cuando seas lo suficientemente mayor para leer esto, quiero que sepas que fumo hierba. Soy consciente de cuánto, dónde y cuándo (al igual que pasa con el alcohol), y siempre decido que tu seguridad y tu salud son mi prioridad. Te prometo que te explicaré todas estas cosas cuando tengas la edad para consumir cualquier sustancia legal, que te enseñaré a valorar tu salud y tu longevidad y, al mismo tiempo, a afrontar el mundo desde la sinceridad y la fuerza, y no desde la vergüenza y el secretismo.

Esa es mi gran confesión.

Ahora que he sentido la valentía suficiente para escribirlo, ¿os atrevéis vosotros a hacer vuestra aportación al debate? ¿Eres padre y también fumas hierba? ¿Piensas que me deberían detener por escribir esto? ¿Todavía me quieres? (Esta última va especialmente dirigida a mi suegra).

Mis más sinceros saludos,

Kiri Westby

Traducción de Marina Velasco Serra

Fuente HuffingtonPost

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EXPOGROW2013_ovejaEntrevista a Thomas Duchenne de Planta Sur Distribuciones en RBH, La Gacette du Chanvre, portal francés sobre cannabis y cáñamo. Expogrow la feria del cannabis, empezó la cuenta atrás.

Expogrow – Del 13 de septiembre al 15

Segunda edición de la Expogrow en el Parque Ficoba exposición de Irun.

Más de 200 profesionales y 12 000 m².

Ubicado a 2 km del aeropuerto de San Sebastián y a menos de 200 metros de la frontera con Francia.

Con actividades relacionadas (pintura gráfica, BMX), deportes tradicionales vascos y participativa (caída libre), entrega de premios y el Foro Social de Cannabis Internacional.

Más información www.expogrow.net

Cómo introducción a nuestros lectores, a grandes rasgos ¿trace su carrera?

Soy Francés, de Rennes para ser más precisos, y ya he pasado 12 años viviendo en España con mi esposa y dos hijas.

A los 16 años, decidí dejar la escuela porque el sistema no me convenía.También quería descubrir el mundo y empecé por Marruecos. Después de muchos viajes, terminé a mediados de los años 90, poniendo mis maletas en los Países Bajos donde abrí un comercio, cerca de la frontera alemana. Fue en ese momento cuando empecé a conocer a las diferentes empresas de semillas holandesas.

En la década del 2000, vimos como se abrían muchas tiendas en España. Atraído por este país, decidí ir a la aventura y creé Plantasur Granada. Comenzamos a vender semillas y accesorios y poco a poco y con la creciente confianza de fabricantes y marcas de la industria, fuimos capaces de ampliar nuestro catálogo. Plantasur, hoy tiene un equipo de 50 personas que trabajan para cientos de clientes en toda Europa y el mundo. También estamos presentes en las principales ferias, acabo de regresar de Toronto y en la actualidad estoy trabajando en nuestro próximo espectáculo, Expogrow que se celebrará en septiembre en Irun. Después de viajar durante muchos años por ferias, hemos querido crear Expogrow a nuestra imagen, más festivo, con muchos artistas y eventos. La idea es combinar la cultura artística en la cultura del cannabis.

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Thomas y Zoe de Kannabia Seeds

Puedo hablar de las cosas que sé. En nuestra industria, se necesita mucho coraje para abrir un negocio en Francia, la ley francesa es una de las más duras de Europa. El mercado es muy incierto y existe un temor real a la represión. Como ciudadano, yo realmente creo que el cambio va a suceder, vamos al diálogo.

Admiro la valentía de Dominique Broc, el portavoz de CSC Francia y la de todos los demás que han hecho su declaración en la prefectura. Por desgracia, las últimas palabras del Sr. Valls nos muestran que el debate es imposible en la actualidad. Como empresario, sigo siendo optimista y estoy convencido de que las cosas van a cambiar y las actitudes cambiaran.

¿Qué acciones está usted comprometido con apoyar el movimiento antiprohibicionista?

Cada día, traemos nuestra piedra angular, aunque somos muchos menos que los activistas sobre el terreno. El trabajo en la industria, la industria del cannabis es una forma de lucha para cambiar las cosas.

Con Expogrow, proporcionamos apoyo concreto a las diferentes asociaciones españolas y francesas, ofreciendo un gran stand conjunto. Estamos en contacto regular con EUSFAC y ENCOD. Se invitará a muchos oradores para compartir sus diversas experiencias y como el año pasado estará Martin Barriuso de Pannagh. Vamos a otorgar un premio al activista del año, una manera de reconocer y premiar a las personas que inspiran respeto por su compromiso.

¿La crisis económica en España y Francia tienen un impacto en su negocio?

Obviamente, como todo el mundo, la crisis que estamos viviendo. Hemos visto hacer cambios en las demandas de nuestros clientes, que tienen que adaptarse a los nuevos comportamientos de los consumidores. A finales de la década del 2000, antes de la crisis, las grandes marcas líderes mantuvieron los precios,pero

desde hace 2 o 3 años, el precio es un criterio clave mientras se presta menor atención a la calidad. En España, sin embargo, el mercado sigue creciendo y nuevas tiendas o bancos de semillas siguen apareciendo.

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Uno de los pabellones de Expogrow

Con cerca de 16.000 visitantes en primera cita , podemos decir que el panorama es bastante positivo. No ha sido fácil, ya que todo se decidió a finales de abril y tengo que admitir que tuvimos algunos periodos de estrés. Pero al final, estoy satisfecho.

¿Puedes recordar la distinción de Expogrow, por que es una cita única, un acontecimiento extraordinario?

Como ya he explicado, yo realmente quería algo festivo y divertido. Ya hay muchas ferias en Europa, muchas de ellas en España, por lo que se tenía que innovar y ofrecer algo nuevo antes de cualquier sorpresa.

Queríamos Positronic y El Punto organizamos conciertos nocturnos con artistas de primer orden, frue un placer recibir B-REAL, vocalista de la legendaria Cypress Hill. Se propusieron los días de los eventos en todo, patín con el graffiti y el street art y por los pasillos de expositores de la feria, acróbatas y zancudos paseando y animando.

Foros internacionales, organizado en asociación con EUSFAC muy esperados por el público. La decisión de invitar a la IARC y Jean-Pierre Galland, era una elección obvia para esta primera edición. Otras organizaciones que han estado luchando durante muchos años en el campo de los Derechos Humanos y donde las leyes son los más represivos en Europa, venieron muchos y les doy las gracias. Para la segunda edición, se renueva la experiencia invitando a una serie de asociaciones, incluidas los representantes de CSC Francia y España.

¿Le han presionado a las autoridades españolas-francesas?

No, en realidad no.

¿Puedes contarnos un adelanto del programa de este año?

Sinsemilla, Berri Txarrak y Guaka son los primeros grupos confirmados para el Sábado 14. Para esta edición, habrá sólo uno concierto por la noche, pero comenzará antes que el año pasado.

Una leyenda, estará entre nosotros, el famoso Lee Scratch Perry que abandona su isla por un momento. Este “pequeño hombre limpio” jamaicano, este genio extravagante de78 años puso en marcha otra leyenda, Bob Marley, nos hace el honor de venir a Expogrow.

Sinsemilla no necesita presentación, el famoso grupo de la escena francesa, que acaba de celebrar sus 20 años de carrera. Berri Txarrak es también una figura importante en el metal rock vasco. Guaka, grupo de Burdeos, hizo las primeras partes de Shaka Ponk en su última gira, que incluso hizo un dueto con Sam, cantante Shaka. El País Vasco nos da la bienvenida al estar representado sus deportes autctonos, habrá competición (un espectáculo colosal), el público disfrutó mucho el año pasado. Habrán otras muchas sorpresas durante estos tres días.

Pero no hay que olvidar que Expogrow ante todo, es una feria internacional, 200 expositores, las marcas más importantes en el mercado se presentarán en 5000 m2. Green House Seeds, Canna, GHE, Secret Garden, Advanced Hydroponic de Holanda, Eva Nirvana Semillas y nos sentimos honrados de ser patrocinadores, pero habrá muchos otros, tales como Bio Bizz, Atami, Hydrolab, Hortiline , Dinafem, Kannabia, las marcas estadounidenses quieren venir, pero no puedo mencionarlas todas. El público va a ver lo último en productos.

En cualquier caso, queremos hacer algo de calidad abiertos a todos los presupuestos, los precios de las entradas durante el día / concierto son realmente atractivos.

¿Qué cambios cree usted que van a ver en los Estados Unidos y Europa?

Lo que sucede en los Estados Unidos es muy interesante, es un país donde cualquier cosa puede moverse muy rápidamente y pasar el resto del mundo, ya hay casi la mitad de los Estados que han aceptado el uso de marihuana medicinal, y otros le seguirán. Uruguay también está considerando la legalización del cannabis. Tengo la oportunidad de viajar mucho y veo que las cosas están cambiando. Hay grows shops que se abren en muchos países, incluso en Rusia, donde acaban de organizar la primera feria para este año. La industria del cannabis legal da trabajo a millones de personas en todo el mundo y habrá muchas industrias en el mercado económico legal. Los Estados Unidos ya han entendido y preparan estrategias para el futuro.

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Stand de Plantasur en Expogrow

Un ex ejecutivo de Microsoft, James SHIVELY, está muy interesado en crear su distribución de la marca de marihuana, como en el sector del café o cadenas de hamburgueserías con una red de importación en México. Estoy más a favor de la auto-producción, en lugar de una distribución que sería controlada por las multinacionales. En España, las ventas de semillas es legal pero está prohibida a menores de edad. Hay alrededor de 800 tiendas, muchos bancos de semillas, mayoristas. Este es un mercado que emplea a miles de personas en un país donde la crisis y el desempleo está a niveles alarmantes. Es un país tolerante, donde el cannabis está despenalizado y donde podemos hablar libremente. En Francia, hay cerca de 250 tiendas que venden equipos y accesorios para productoresy que se estima oficialmente. Sin embargo, la prohibición a causa de la ley de 1970 (Nota del Editor: Art L3421-4 (por ejemplo, L630)), por lo que es imposible vender semillas, reduciendo el margen de maniobra y desarrollo de una red de negocio de estas empresas.

Usted me dijo que durante la feria habrá un stand conjunto de las asociaciones españolas y francesas, ¿qué piensa usted de una asociación “agrupada”?

Sí, vamos a tener un stand con las asociaciones internacionales EUSFAC España y varias asociaciones francesas, obviamente IARC y también otras menos conocidas pero igualmente activas. Estas reuniones permiten el intercambio de experiencias y tratarán de hacer un movimiento europeo, en lugar de luchar por su cuenta. Es evidente que la unión hace la fuerza, espero que en Expogrow, ofrezca diferentes actores en la escena y haga crecer la oportunidades de reunión haciendo una gran contribución.

¿Cree usted que las publicaciones sobre el cannabis como [RBH] en Francia son un riesgo necesario? 

El riesgo siempre es necesario para cambiar las actitudes y para informar a pesar de las prohibiciones debidas a la ley de 1970. Siempre ha habido activistas artistas que a través de su trabajo, querían luchar en contra de la prohibición y la censura. El verdadero problema es que está prohibido hablar de cannabis de una manera positiva sin que sea considerado como una disculpa. Muchos músicos han publicado su opinión, como Le Peuple de l’Herbe o Sinsemilla que pasarán por Expogrow este año. También hay escritores sobre el tema como Jean-Pierre Galland que acaba de publicar un libro. Alexander Grondeau también publicó una novela “Generación H” un viaje por carretera en la generación de los años 90 y que estará en Irun. Todas estas obras, así como [RBH] forman parte de un movimiento esencial en una democracia.

Una última palabra, ¿ la [RBH] – La Gaceta de cáñamo le gusta: un poco, mucho, apasionadamente, con locura, nunca?

Mucho.

Leer entrevista publicada en RBH, La Gacette du Chanvre (La Gacetta del cáñamo).