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Seamos sinceros, muchas veces los activistas pecamos de soberbios sin darnos cuenta, nos aislamos en nuestro universo ideológico e ignoramos los argumentos de aquellos a los que supuestamente queremos convencer. Ponte en el lugar de los que opinan diferente a ti, ¿acaso no tienen sus propios motivos para discrepar? La mayoría de nosotros, incluyendo a los partidarios de la prohibición más absoluta, hacemos nuestras afirmaciones como si tuviesen alguna fuerza mayor que simples declaraciones emocionales, pensando en el bien y en que en nuestras palabras hay cierta objetividad.

Los activistas no podemos aspirar a ningún cambio político en la dirección deseada sin pasar previamente por influenciar o convencer en parte a nuestros compañeros de voto, es así. Necesariamente, eso va a implicar escuchar las preocupaciones de aquellos a quien nuestra causa le es contraria o indiferente para tratar de dar respuesta a esos frentes que hay que salvar. Y lo que es más, habrá ciertos puntos en los que no tengamos otro remedio que ceder, pues no podemos esperar de casi nadie una evolución ideológica en la que haya un salto brusco del blanco al negro sin antes cruzar por una escala de grises muy amplia.

En esta “Batalla de las ideas” aparentemente titánica, los activistas cannábicos somos especialmente afortunados, pues la despenalización o legalización de la marihuana es, probablemente, una de las causas más sencillas de defender y con más modelos intermedios a los que aspirar. Sí, es cierto, “la marihuana no es una piruleta inocua”, nos recordarán con insistencia, tampoco lo es el tabaco, el alcohol, el boxeo, los deportes de riesgo, elegir amigos que te lleven por mal camino, dejar los estudios, llevar una vida estresante, enamorarte de la persona equivocada, ser desagradable con el resto del mundo, alimentarte mal, no hacer ejercicio o decidir rechazar el medicamento que el médico te ha recomendado utilizar. Utilicemos el sentido común y seamos coherentes ¿queremos vivir en un mundo en el que no podamos elegir caminos arriesgados que nos puedan atraer? Pocos dirán que sí, al menos, entre aquellas personas inquietas que se realizan haciendo algo que otros ven con malos ojos pero que no hace daño a nadie más.

Aún habrá quien no se sienta totalmente seducido por este razonamiento. Vale, es cierto que hay cosas dañinas que no tendrían que ser prohibidas, pero si podemos evitarnos añadir a la lista una más… mejor que mejor ¿no?

Mala reflexión, el daño provocado por el consumo de drogas continuará de igual forma si aplicamos políticas represivas sólo que de manera oculta. Las autoridades sanitarias o asociaciones de consumidores quedan impedidas, porque desaparece toda conexión con la producción y distribución de marihuana, para ejercer alguna labor que ayude a mitigar el daño que pueda provocar el consumo. Algo ilegal es algo que no se puede regular, ni de manera privada ni pública, con el objetivo de establecer recursos que palien los daños porque estos queda fuera del sistema. Ahora mismo, existe la esperanza de poder promulgar en un futuro no muy lejano, cursos de prevención de riesgos a dispensadores de cannabis, para tener agentes que velen por la seguridad de los socios de las modernas “asociaciones cannábicas”, instituciones que han surgido espontáneamente sorteando un millón de dificultades legales y que proporcionan al consumidor un ambiente seguro, alejado de la inseguridad de las mafias, en un circuito cerrado de personas previamente fumadoras, fuera del alcance de menores y cuyas juntas directivas están deseosas de colaborar con las autoridades públicas a cambio de dejarles existir.

¿Que incluso así quedan personas que no están convencidas? Pues bien, la alternativa a un mercado que proporciona el suficiente cannabis es, a día de hoy, el mercado negro de cannabinoides sintéticos, una alternativa cuyo daño sanitario es, a diferencia del mercado tradicional de cannabis, potencialmente mortal y representa ya un daño que ya es percibido por mucha gente.

The Global Drug Survey 2015 findings

Qué porcentaje de personas buscó tratamiento médico de emergencia después de usar drogas/alcohol en los últimos 12 meses (Encuesta mundial de Global Drug Server)

 

grafico
Se me antoja complicado atravesar todas estas barreras con la espada de la prohibición sin obviar el absurdo que ello supone. Si eso fuera posible, espero que las críticas desvelen el argumento prohibicionista capaz de negar la urgencia de una respuesta política que nos lleve a un mundo un poco más libre, porque a mí, no se me ocurre ninguno.

Libertad y buenos humos

Por  Jose María Escorihuela Sanz  @JmEscorihuela

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En Centroamérica, todos los habitantes han sido directa o indirectamente afectados por la fallida guerra contra las drogas

Hace un par de meses atrás, en el estado de Washington en los Estados Unidos, desde Democracy Labs presentamos los hallazgos en proyecto de políticas públicas en lo que respecta a la salud pública norteamericana, cuando nos percatamos que la marihuana y su uso recreativo en este estado es legal.
Hace varios años se viene dando una discusión en América Central en torno a esta temática, una discusión plagada de mitos. Por este motivo, nos dimos a la tarea de llevar a cabo una investigación en otros países donde la marihuana ha sido despenalizada. Visitamos uno de sus dispensadores de marihuana para aprender sobre el modelo de negocio.

Aquí compartiré algunos puntos basados en nuestros hallazgos. Primero, la industria en Washington y en Colorado (estado donde la marihuana también es legal) genera un turismo específico en torno al uso recreativo de esta planta. Segundo, la industria no está ligada con el crimen organizado, al contrario, el precio accesible y la conveniencia al acceso del producto inciden directamente en las tasas de criminalidad y bajan radicalmente los encarcelamientos por posesión y producción.

Esto se da especialmente en las minorías como latinos y afroamericanos. Tercero, hay competencia por la calidad del producto y bastante emprendimiento y creación de negocios alrededor del tema. Cuarto, Seattle, la ciudad capital de Washington, es un hub de innovación, los headquarters de Amazon, Microsoft y Starbucks están en la cuidad. La legalización del uso recreativo de la marihuana no ha afectado en absoluto la productividad de la fuerza laboral de estas empresas. Estos mitos se discutían previamente a las políticas de legalización.

En resumen, el crimen no ha aumentado, al contrario, ha bajado. Las tasas de consumo se han mantenido, con la diferencia de que ahora hay investigación, ingresos y un merado. Es decir, el individuo que ya consumía cuando era ilegal sigue consumiendo; nada más que ahora paga impuestos, asegura calidad de producto y no arriesga su integridad física comprando productos de criminales.

Ahora, el consumidor lo compra directamente de emprendedores locales que generan empleos. En temas de política pública, el turismo de uso recreativo ha incrementado y no ha afectado el rendimiento o productividad de los principales clusters de innovación de la ciudad de Seattle.

Si hay que tener una discusión, seria basada en datos sobre este tema en América Central, donde todos los habitantes han sido directa o indirectamente afectados por la fallida guerra contra las drogas.

Recordemos que tan solo unas décadas atrás, tomarse un whisky sólo se podía hacer de forma clandestina en los Estados Unidos, mediante los speak-easy (bares clandestinos) y el alcohol era contrabandeado por delincuentes. El propósito de este comentario no es fomentar el consumo del producto, nuestra misión es aportar algunos puntos de cómo funciona la industria en ciudades donde el debate está basado en evidencia y datos, no en prejuicios.

Temas tan importantes como libertades, derechos y responsabilidades del ciudadano, deben ser dialogados antes que etiquetados.

Por Alvaro Salas

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En España los partidos políticos no se ponen de acuerdo y volvemos a otras elecciones. Tampoco ninguno de ellos se mueve un ápice de sus posiciones sobre la legalización de la marihuana.

En estos días, los lideres políticos están en su salsa hablando a su publico, puesto que son los que van a verlos en sus mitines de campaña y los que les aplauden sus intervenciones. Es en estos mitines, los políticos sueltan sus frases más graciosas sabiendo que van a recibir aplausos ya que “actúan” ante su publico diciendo lo que éstos quieren oír.

La legalización del cannabis en España según los partidos, más de lo mismo.

Con el tema de la legalización de la marihuana y la opinión de los posibles candidatos a la presidencia española, podríamos decir que siguen con la misma postura cada uno de los cuatro elegibles. No es de extrañar, este es un país al que le cuesta cambiar de dirección hasta que cambia bruscamente, sus políticos no van a ser menos.

Vamos a recordar lo que piensa cada uno de los cuatro grandes partidos políticos con el tema de legalizar y regular el cannabis para uso de adultos:

pp-marPP, con Mariano Rajoy a la cabeza, sigue diciendo que de legalizar la marihuana nada en el horizonte. Para no ir de duros conservadores, dicen que en España el que es mayor de edad y quiere fumarse un porro en su espacio privado, lo puede y lo va a poder seguir haciendo bajo su mandato. Se tachan de liberales, pero más bien “están actuando” y son muy conservadores.  Antes de llamarse liberales deberían escuchar al líder liberal del partido Libertario estadounidense Gary Jhonson. El candidato se presenta a Presidente norteamericano por un partido que tiene como slogan “Mínimo gobierno, máxima libertad” y además su líder dice :

                 “Dejen a la gente honesta y pacífica decidir por sí mismos qué comer, beber, leer o fumar y cómo vestirse, medicarse o hacer el amor sin temor a ser sancionados penalmente”

También otro liberal, Justin Trudeau, Primer Ministro de Canadá, va a legalizar el cannabis en su país por los mismos argumentos que los del Partido Popular utiliza para no legalizar. Dirigentes del PP dicen que no apoyan la legalización porque y según ellos, aumentaría el consumo juvenil y lo que hay que hacer es educar más a los jóvenes sobre el peligro de las drogas. Eso esta muy claro señores, pero la legalización haría todo lo contrario y atacaría al narcotrafico restandoles poder adquisitivo, por lo tanto haría desaparecer a mas de uno de ellos.

También existirían espacios donde consumirla y comprarla legalmente si se tiene el mínimo de edad para usarla, existiría mas control en este aspecto, habrían mas beneficios económicos recaudados e invertidos en educación-prevención y, para los más jóvenes su consumo prohibido ya no sería un acto de rebeldía. La salud de los ciudadanos también ganaría al no tener que consumir sustancias del mercado negro sin ningún tipo de control, con lo que eso puede conllevar. Las investigaciones en este campo también se verían reforzadas y podríamos competir en esta nueva industria medica con países como Israel, EEUU, Canadá y muchos más que se están apuntando a esta carrera. En fin, los argumentos de los conservadores son buenos, pero al revés. La ONU, el 20 de Abril en reunión especial, ya abrió la puerta del cambio sobre otra mirada o tratamiento con el tema drogas por parte de las naciones del mundo.

Aquí podemos ver lo que ya opinaba el ex presidente Aznar y del Partido Popular hace unos años sobre la droga legal del alcohol en forma de vino

PSOEEl PSOE o Partido Socialista con Pedro Sánchez a la cabeza también está en contra de legalizar o regular la marihuana, aunque si hablar del tema, sin embargo, otros ilustres socialistas como Felipe Gonzalez no piensan en la misma dirección.

Los socialistas que se llaman así mismos progresistas, dicen los mismos argumentos que los conservadores del PP y se “quedan tan tranquilos”. Fíjense en el “socialista” norteamericano Bernie Sanders o en los auténticos partidos de izquierda,  ¿ustedes creen que no legalizando ni regulando el uso que millones de españoles conocen o utilizan es de izquierdas? Esta izquierda debe actualizarse o ¿es que también piensan ilegalizar la droga del alcohol que esta si que mata y destruye?

Sus actuales dirigentes argumentan lo mismo que el PP en esta cuestión, creen que prevenir a la juventud de las drogas es no legalizar para los adultos. Justamente esto de legalizar y regular significa poner control donde actualmente hay descontrol. El PSOE en esto de la legalización debería observar al otro lado del atlántico, en las elecciones de EEUU donde la prensa dice que es primordial la opinión de los candidatos para llegar a la Casa Blanca. Aquí en España, los socialistas dicen que de ese tema ni hablar, vaya progresistas, más bien conservadores como los del partido anterior, aunque con una diferencia, los Populares no son progresistas.

podemosPodemos o la nueva izquierda, aquí su líder Pablo Iglesias si ha sido tajante, este partido esta a favor de legalizar por lo motivos que ya se han estudiado en otros países más adelantados que los españoles en estos temas y, lógicamente hablo de estados de EEUU que ya han legalizado su uso recreativo y sorpresa, ha bajado el consumo entre los jóvenes.

También es cierto que el uso entre los mayores de 55 años ha subido, pero por su uso terapéutico porque cada vez consumen menos pastillas de barbitúricos o medicamentos opiodes al cambiarlo por cannabis médico. Bajaron las muertes por accidentes de conducción. Bajó el consumo de alcohol. Se recaudaron millones en impuestos que repercutieron en temas sociales además de existir más y mejor información para la prevención del consumo de los mas jóvenes. Tampoco se llenaron las calles de drogadictos indeseables, argumento anti legalización y, además bajó el numero de presos. La policía y la justicia con sus recursos se han centrado en los verdaderos delincuentes y se ahorraron millones de dolares y horas de trabajo en los juzgados. Como dijo Hillary Clinton “estamos experimentando con los estados” y los hechos y resultados hablan por si solos.

ciudadanosCiudadanos es un partido liberal progresista como dice su líder Albert Rivera, éste, también esta por la legalización y con un argumento igual que el de los dos primeros partidos pero argumentando justamente hacia la otra dirección y yo creo que acertadamente. Es decir, estos dicen que habría que legalizar pero para prevenir el consumo de los más jóvenes y para poder informarles adecuadamente, evitar que se capitalicen los narcotraficantes, evitar que los jóvenes acudan al mercado negro que existe gracias a la prohibición y como dijo en su día el representante de los inspectores de hacienda, para recaudar un dinero que se le restaría al mercado ilegal y que proporcionaría puestos de trabajo a los ciudadanos e industrias y riqueza en general.
Albert Rivera dijo que no estaba a favor de su consumo y que por eso debía ser legal, pienso que es muy acertada esta afirmación del líder, su partido si ha demostrado en este tema ser un buen liberal y recordemos lo que dijo su similar del partido Libertario norteamericano que se presenta a Presidente norteamericano:

                “Dejen a la gente honesta y pacífica decidir por sí mismos qué comer, beber, leer o fumar y cómo vestirse, medicarse o hacer el amor sin temor a ser sancionados”

La legalización o regulación de la marihuana es la mejor forma de atajar y controlar este consumo además de prevenirlo entre los más jóvenes, ya existen otras sustancias mucho peor legalizadas, os suena… alcohol, tabaco, medicamentos opioides, barbitúricos y más.

Por Mac

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Imagen por First Nations Drum

Por Jose María Escorihuela Sanz.

                  “La libertad es aquella facultad que aumenta la utilidad de todas las demás facultades” Inmanuel Kant

Las sociedades abiertas, como la nuestra, asumen como marca de identidad un nivel de tolerancia social que permite a cada uno realizarse como considere oportuno, sin embargo, este respeto generalizado no ha sido la norma histórica imperante. Que hoy vivamos, no sólo pudiendo realizar las actividades previamente comentadas, sino pudiendo escoger libremente nuestra religión, nuestras compañías sexuales, nuestras lecturas ideológicas favoritas o expresar lo que deseamos impunemente, es fruto de una serie de conquistas que damos por sentado pero que han sido establecidas con muchas dificultades, a lo largo de mucho tiempo y pagando un precio muy alto por cada una de ellas.

La mayoría de nosotros estará de acuerdo en que tales derechos y libertades civiles mencionados merecen ser protegidos, y, a pesar de ello, muchas veces no somos capaces de abrazar con la misma firmeza otros derechos y libertades análogos. Cuando hablamos del derecho al cannabis, por ejemplo, y a pesar de vivir en un momento especialmente dulce desde la prohibición, nos reivindicamos utilizando pretextos que casi parecen denotar vergüenza pese a que estamos defendiendo una causa totalmente digna: “el cannabis es natural”, “el cannabis es terapéutico”, “el cannabis sería una fuente muy grande de impuestos” o “promovemos el cannabis dentro del autocultivo” podrían ser algunos ejemplos de esos razonamientos de segunda a los que suelen acogerse multitud de activistas.

De la misma forma que preferimos defender la libertad de expresión, la libertad de culto y la libertad sexual a resguardar prácticas concretas surgidas de las mismas, como la poesía y el teatro, el budismo y el islam o la bisexualidad y la homosexualidad, debemos empoderarnos de una vez por todas exigiendo la totalidad del derecho que como ciudadanos libres y responsables de nosotros mismos nos corresponde: El derecho al cannabis.

El que una droga sea más o menos natural, tenga propiedades terapéuticas, pueda proporcionar ingentes cantidades de impuestos o su producción derive de una plantación autogestionada no deberían ser los puntos a los que acogernos para reivindicar poder acceder a ella. No, lo que hace que poseamos un derecho reclamable al cannabis son los principios generales que sostienen todas nuestras libertades civiles: el principio a ser libres hasta que se pueda demostrar lo contrario, el principio de que cada uno de nosotros es la autoridad que reina en su propio cuerpo y el principio a poder ponernos de acuerdo entre nosotros, como adultos responsables que somos, para hacer lo que consideremos oportuno.

No es que no haya razón en las clásicas premisas que apelan a lo natural, a lo saludable, a la recaudación y demás, es que apoyarnos en ellas significa no sólo utilizar argumentos débiles, sino ampararnos en varas de medir que aplicadas de manera general nos pueden perjudicar injustamente ¿acaso el alcohol y el tabaco son drogas legales por su uso terapéutico? ¿que el gobierno se pueda llenar aún más los bolsillos recaudando a nuestra costa es realmente el objetivo al que debemos aspirar?

Hasta que no haya motivos suficientemente razonables para poner en duda los principios citados, y dado que la mayor excusa que existe actualmente para ilegalizar el cannabis es el daño que puede provocar a la salud, no parece que tengamos mucho de qué preocuparnos. Ese daño no puede justificar prohibición alguna cuando estamos permitiendo al mismo tiempo que se produzcan daños mayores en el consumo de otras drogas legales, en la práctica de deportes de riesgo o en permitir malos hábitos alimentarios en un ejercicio insultante de inconsistencia y doble moralidad. Por ello, no se me antoja ningún motivo más fuerte y bello que la reclamación de la libertad como icono del activismo cannábico.

Libertad y buenos humos

Por Jose María Escorihuela Sanz.   @JmEscorihuela

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La Marcha Mundial en Madrid demuestra que el activismo cannábico está más fuerte que nunca, pero la regulación legal puede acabar siendo una trampa.

“El futuro avanza hacia la incontestable regulación legal de la conflictiva planta, aunque sea de la mano de los innegables beneficios generales apreciados en aquellas zonas del planeta que ya han dado el paso”

“No es justo que los usuarios medicinales se sientan criminalizados y sometidos a una presión inmoral cuando van a recoger su medicina”

“El problema lo tenemos ahora, cuando cualquier persona usuaria es empujada a recurrir al mercado negro para autoabastecerse de cannabis para su consumo”

“Cuando hablamos de derechos individuales, deberíamos hablar mejor del derecho a la salud colectiva, no estamos hablando de libertades individuales, estamos hablando del respeto a la tierra como estilo de vida”

Cada vez que se oye hablar de marihuana, sobre todo los no fumadores esbozan una sonrisita cómplice, una especie auto-confesión hipócrita de “en realidad no es tan malo, pero qué le vamos a hacer, eso es cosa de los médicos y las autoridades”.

Con este mantra pasivo hemos pasado de unas épocas –sobre todo en los años 70 y 80– donde el consenso social hacia la tolerancia cannábica era masivo e intergeneracional, a un periodo prohibicionista a ultranza donde desde la Ley Corcuera de 1992, la patrimonialización de la salud pública quedaba en manos de los lobbies médicos y farmacéuticos internacionales, y la represión policial y judicial recibía prácticamente un cheque en blanco, por más que la figura del consumo compartido fuera el resquicio legal que permitiera el incremento constante de consumos colectivos partiendo de la despenalización del auto-cultivo.

Pero despenalización no significa legalidad, como se encargan de repetir machaconamente nuestros tribunales. Y ese estigma de ilegalidad o para-legalidad de cualquier actividad relacionada con el cannabis se sigue extendiendo en la realidad oficial de nuestro país, hasta contaminar amplios estados de opinión, para los que el uso del cannabis se reduce a un mal hábito perjudicial para la sociedad, que hay que controlar y reducir, más propio de ciudadanos autoexcluidos y poco serios, que de ciudadanos responsables y con capacidad crítica, activos en la sociedad diversa de hoy.

Nada más lejos de la realidad. Por más que quieran ponerse puertas al campo, el futuro avanza hacia la incontestable regulación legal de la conflictiva planta, aunque sea de la mano de los innegables beneficios generales apreciados en aquellas zonas del planeta que ya han dado el paso (determinados estados en Estados Unidos, Uruguay, etc.).

El clima político de cambio, además, hace imaginar –más con expectativas que con realidades concretas– que estamos acercándonos a un momento histórico, a un punto de no retorno en cuanto a su esperada regulación responsable que dignifique a los ojos de la sociedad a cultivadores y consumidores, mientras una considerable industria ha ido creciendo paralegalmente en los últimos años en todo el Estado: desde grow-shops sin fin a continuas ferias temáticas sobre auto-cultivo, CSC (Clubes Sociales de Cannabis), movimientos asociativos de toda índole y plantaciones masivas incontroladas, con los pros y contras que ello supone para la tan manida “salud pública”.

En un momento clave de este tira y afloja, cuando más se está hablando de iniciativas políticas (Propuestas no de Ley, Iniciativas Legislativas Populares) y algunos de los llamados gobiernos del cambio habían comenzado a avanzar en nuevas regulaciones autonómicas y municipales que dotaran de mayor seguridad que la actual tanto a los usuarios como al resto de la ciudadanía, tres sentencias consecutivas del Tribunal Supremo a finales del pasado año volvieron a ratificar, en otro paso a atrás, el marcado carácter ilegal de cualquier intento de colectivizar y regular el cultivo y consumo, perpetuando el estigma, que además globaliza con la aplicación de tratados internacionales ya obsoletos y claramente dependientes de fines como poco dudosos, de que la sociedad no consiente la visibilización y la normalización del uso y cultivo del cannabis, reduciendo su tolerancia a ámbitos cerrados y ocultos, sin posibilidad de crecimiento masivo, sin proselitismo de ninguna clase, en definitiva sin capacidad de expansión social, dejando además en manos de la discrecionalidad policial (lo que en España sabemos bien que significa) la criminalización del uso y cultivo compartido, en particular en los CSC, cuya pervivencia queda literalmente a su merced.

La cultura de la marihuana sigue siendo para las autoridades una cultura de rebeldía, de inconformismo, de desobediencia civil, que debe contenerse a toda costa.

Por eso, por este momento histórico tan crítico, existía especial interés por saber qué daría de sí la celebración de la vigésima Marcha Mundial de la Marihuana en Madrid (como en otras grandes capitales del mundo simultáneamente) el pasado 7 de Mayo, que iniciada en el ya lejano 1997 por organizaciones pioneras como AMEC, no es hasta 2015 cuando asume el concepto de “Mani-Fiesta-Acción”, y que a modo de carnaval reivindicativo recorrió la Gran Vía de Madrid, por primera vez este año con un bus descubierto y la música reggae de distintos sound-systems, cantantes y animadores, atronando e invadiendo durante cuatro horas el corazón comercial del Estado, ese voraz escaparate del consumismo de marca internacional, que es el antagonista natural de la cultura cannábica, basada –al menos originariamente– en el campo y la naturaleza.

Aunque la confrontación pública de paradigmas se resolvió sin incidentes –más allá de que el interés sobrevenido de turistas y viandantes en general desbordó la afluencia prevista a la altura de Callao, al punto de que tuvieron que cerrarse temporalmente los dos sentidos de la circulación en la Gran Vía–, los 4.000 asistentes según la organización, algo de más de 1.000 según otras fuentes, no podían contener la emoción, y hasta la euforia, de saberse protagonistas justo en esos ambientes tan comerciales donde siempre se sintieron ajenos, cuando no vigilados o perseguidos.

Una alegría perpleja que, a diferencia del año pasado (cuando la Policía infiltró agentes secretos para detectar el consumo y multarlo), contó con la total permisividad policial, incluso cuando desde el bus se disparaban con un cañón de aire bolsitas con productos para fumar, entre otros merchandising de la marcha.

Marcha Mundial Marihuana

 

Pero en una lucha social tan dispersa como ésta, con intereses tan dispares como los de los dueños de negocios florecidos a la expectativa de la legalización, activistas que no entienden esta lucha sin su hermanamiento con otras paralelas en defensa de las libertades individuales, como la School of Activism de la asociación castellonense Assonabis, caravanas venidas de todas las partes del Estado, consumidores individuales, defensores convencidos de la urgencia de aprobar el uso terapéutico normalizado, defensores legales asociados, negociadores políticos, y hasta arribistas mediáticos cámara de TV hípster en mano.

Ese crisol de silbatos y globitos verdes, esa batucada tan necesaria para la visibilización y la llamada de atención, pareció tapar la mucho más importante barricada que, como una hidra, trata de concitar todas las esperanzas comunes en torno a la propuesta política de una denominada oficialmente “Regulación Responsable” de la que hablamos con representantes de dos de los organizadores oficiales de la marcha, y que, con todo, no termina de dar respuesta a la necesidad de poner encima del debate público que la marihuana y toda la cultura ancestral que arrastra, no sólo es cuestión de regulación lúdica y/o terapéutica, sino que es una formidable herramienta para poner en solfa el paradigma de consumo globalizado actual, y, en consecuencia, para hermanarse con la reivindicación ecológica, de decrecimiento y de respeto a la naturaleza, que parece obviarse en parte en el debate público que se pretende legislar.

“Cuando hablamos de derechos individuales, deberíamos hablar mejor del derecho a la salud colectiva, no estamos hablando de libertades individuales, estamos hablando del respeto a la tierra como estilo de vida, no estamos hablando de los negocios de las farmacéuticas ni del alcohol, estamos hablando de la libertad del cultivo libre, del agricultor, del respecto del modus vivendi que respeta una vida, que no necesita los libros, que no necesita el dinero, y que no necesita de prohibiciones, que aprende de la naturaleza, la enseñanza de la naturaleza y las plantas que curan. La realidad es que la cola de caballo, la albahaca, el romero, el tomillo, el ajo, la cebolla, la zanahoria son medicina, y el cáñamo o la marihuana es una de ellas. Están en la naturaleza, porque es un elemento más de supervivencia que podemos acceder a él, y relacionarnos con él. Desde ese punto de vista, todo lo demás son negocios perversos del capital. En el movimiento de capital, si tú tienes mucho dinero puedes decidir dónde invertir, si tú decides invertir en vez en la tierra y en la cultura que protege a la vida a través del cáñamo, por ejemplo, decides invertir en otros subproductos paramilitares o eclesiásticos, naturalmente que no avanzamos”, advierte Sergio Monleón, fundador del grupo pionero de reggae en España, Jah Macetas, y que no participó en la Marcha, aunque no es contrario a ella.

“El objetivo de esta marcha era solicitar a todos los partidos políticos que incluyen en su programa alguna fórmula relativa a la regulación del cannabis, (PSOE, IU, Podemos, Ciudadanos y ERC) que sean coherentes con sus programas y valientes para impulsar una Ponencia Parlamentaria seria, técnica y objetiva con presencia de la sociedad civil, a través de una Proposición No de Ley transversal a todas estas fuerzas políticas, que cristalice en una regulación responsable e integral del cannabis”, cuenta Bernardo Soriano, de la firma S&F Abogados, muy implicada en la negociación política de la regulación, a través de la Plataforma Regulación Responsable, de la que es portavoz. Pero le cuestiono si no se está confiando demasiado en la agenda de los políticos y si tienen un plan B para el caso de que esa PNL no termine de salir nunca adelante.

“La falta de voluntad política siempre se suple con movilización social, el Plan B es una ILP a nivel nacional para que sea el movimiento social anti prohibicionista ligado al cannabis el que lleve el debate al Parlamento, pero primero optamos por la incidencia política y la coherencia en el cumplimiento de sus programas”, explica.

Pero a falta de agenda política nacional clara, a diferencia de Soriano, que cree como el Tribunal Supremo que ayuntamientos y comunidades autónomas no tienen competencias para ir impulsando poco a poco la regulación, David Rabé, de la veterana Federación de Asociaciones Cannábicas (FAC), sí les otorga un papel más relevante a estos políticos de mayor cercanía con el ciudadano, sobre todo con los CSC: “Las comunidades autónomas deben regular la actividad de los CSC, puesto que son estas administraciones en las que nos damos de alta. Hemos venido para ser parte de la solución y no parte del problema. El modelo que defendemos desde la FAC no deja lugar a dudas, somos igual de activistas que quien decide cultivar sus dos, tres o cuatro plantas en su casa para su autoconsumo, la diferencia es que decidimos asociarnos para gestionar entre todos, la defensa de ese derecho al autoconsumo como organización social. Juntos defendemos mejor nuestro derecho a ese espacio para las personas usuarias de cannabis donde prime la información, la reducción de riesgos y el aportar un servicio social a la comunidad”.

Si finalmente ese debate público y político se llega a abrir como piden las organizaciones convocantes, la cuestión de la salud pública será el caballo de batalla. Una perspectiva más ambiciosa que la mera seguridad jurídica exigiría no perder de vista las reflexiones casi metafísicas tan rastafaris pero de mucho calado real, que hace Monleón, sobre la relación con la planta a la que deberíamos aspirar legítimamente en una sociedad avanzada.

“El objetivo de todo ejército, cuando arrasa, lo que pretende es divorciar a la ciudadanía de su vínculo con la naturaleza. En cuanto divorcias a la gente de la naturaleza, todos los miedos son posibles. El primer miedo es a comer lo que es natural, el segundo miedo es a fumar lo que es natural, lo que siempre ha sido tu sustento aparece como tu enemigo, porque te pautan desde pequeño en las escuelas las bases de tu alimentación, te restringen la clorofila, te restringen todos los cannabinoides que tú hubieras comido en la tierra, viviendo naturalmente cerca de ella, y te los cambian por lácteos y azúcares, te cambian todas esas pautas de comida desde la infancia, te secuestran de la familia y te meten en esos aislamientos sensoriales llamados escuelas, con personajes que sólo leen libros y te los recitan, y claro toda esa frustración acumulada de la infancia crea pautas deficientes de minerales, de vitaminas, de todo tipo de movimientos porque estás sentado en sillas todo el tiempo, que no es correcto, porque ninguna persona en la infancia estaría sentada en sillas tantas horas…Entonces el resultado de toda esa alienación programada, sistemática y paramilitar, es el divorcio completo de la tierra, y de los conceptos de respeto a la tierra y de luchar por ella, porque la desconocemos. ¿Qué solución te dan? Te colocan el alcohol, la televisión y otros distractores sociales como la política, el deporte y cualquier otro subproducto paramilitar. Porque en el fondo lo que se busca es impedir que tú seas autosuficiente. Y dentro de esa prohibición, naturalmente criminalizan todo lo que te sienta bien. Todo lo que te hace estar a gusto. Si tú estás a gusto con algo, penalizado. O en tu casa, y que no se entere nadie”.

“Es que precisamente es ése el argumento de peso para ponernos manos a la obra hacia un nuevo modelo de regulación en el uso del cannabis”, apunta Rabé. “Se apeló a un problema de salud pública para prohibir el cannabis, lo cierto es que cuando se prohibió –hace ya 50 años–, no existía un problema de salud pública con respecto al cannabis ni a su uso. El problema lo tenemos ahora, cuando cualquier persona usuaria es empujada a recurrir al mercado negro para autoabastecerse de cannabis para su consumo, donde además del peligro de seguridad que ello conlleva, también está expuesto a la adulteración o a recibir cannabis en mal estado a precios fuera de toda lógica sensata”.

“Afortunadamente en España contamos con la mejor sociedad del mundo en cuanto a número de investigaciones con cannabinoides, la Sociedad Española de Investigación con Cannabinoides (SEIC)”, añade Soriano. “Además, algunos de sus integrantes más significativos y con más background, junto con algunos médicos y Asociaciones de Pacientes como dosemociones, han formado el Observatorio Español de Cannabis Medicinal (OECM), principal ente que trabaja por la normalización del uso del cannabis medicinal, la información veraz y la incidencia política de cara a su regulación”.

En realidad, el uso terapéutico del cannabis parece contar con un consenso científicode tal magnitud que sólo necesitaría voluntad política para su legalización definitiva. Sin embargo, les pregunto si esto no puede suponer el chocolate del loro, la vía fácil para los políticos, pero dejando fuera al grueso de usuarios, considerados de interés residual, cuando su uso es sólo para fines lúdicos. Una legalización “trampa” en toda regla.

Pero aun asumiendo el riesgo, Bernardo Soriano sale al paso: “Coincido contigo en que hay riesgo de que se centren en la regulación del uso medicinal y dejen al grueso de los usuarios fuera, que sería lo fácil para ellos, les damos un caramelito para que se callen…, pero por otra parte eso no puede coartar la reivindicación totalmente lícita que esgrimen los usuarios medicinales respecto de tener un acceso seguro, económico y de calidad que ahora no tienen y que el Estado en dejación de sus funciones no les provee. No es justo que los usuarios medicinales se sientan criminalizados y sometidos a una presión inmoral cuando van a recoger su medicina, imaginemos que cuando fuéramos a comprar ibuprofeno y saliéramos de la farmacia nos pudieran sancionar con 600 euros por acceder a una sustancia que nos beneficia como tratamiento y que nos ha recomendado un médico. Como dice Carola Pérez, presidenta de OECM, el dolor no puede esperar. Por eso la Propuesta de Regulación Responsable protege y vela por todas esas realidades de los distintos usuarios y usuarias. Esta propuesta la llamamos la de los cinco pilares: regulación de la tenencia, consumo y cultivo para uso personal; de los Clubes Sociales de Cannabis; de un sistema de licencias en tres niveles –producción, manufactura y venta–; establecimiento de políticas sobre el cannabis basadas en la información, educación y prevención de riesgos; y regulación del cannabis medicinal”.

Y David Rabé pone el dedo en la llaga, además, cuando avisa de los peligros de la apropiación en ciernes por la industria farmacéutica, que se ve venir bajo el paraguas del uso terapéutico del THC, deslindándolo del cultivo y consumo natural de la planta, y convirtiéndolo en sintético: “Si hay que enfatizar algo con respecto al uso terapéutico del cannabis, es que ha sido usado desde muchos siglos atrás por diferentes civilizaciones como planta medicinal, y que tan sólo desde hace 50 años sufrimos su ilegalización. Actualmente, los únicos que pueden recomendar su uso terapéutico son los facultativos médicos. Debe seguir siendo así para que más profesionales sanitarios se conciencien de que muchos pacientes necesitan de su implicación para recuperar un recurso terapéutico barato, eficaz y versátil. El reconocimiento al uso terapéutico del cannabis debería ser algo en lo que todo/as los facultativos/as tendrían que estar de acuerdo, es un hecho que cada vez más médicos reciben consultas sobre uso de cannabis por parte de sus pacientes, con lo que debería de haber más formación e información sobre este tipo de terapias. Muchos apuestan por un fármaco (Sativex) con un concentrado de THC, ¿nadie se ha percatado que cultivar la planta de la que se extrae el componente activo puede ser mejor y más barato?, detrás de su posible expansión como recurso terapéutico viable vuelven a estar presentes criterios morales antes que el juramento hipocrático al que deben de acogerse los facultativos médicos”. Criterios morales y economicistas, añadiría yo.

MMM2016

 

Lo que resulta indudable es que la sociedad civil en España va muy por delante de la sociedad política, jurídica y científica. La prueba es la respuesta inmediata del colectivo musical reggae que participó con entusiasmo en la marcha, con los sound systems Chronic, Mas Jahma Promotions, Crossfyah, The Silly Tang, Dj Shayman, y los cantantes Lion Sitte y Mr. Moaktahr, pero sobre todo el papel que está jugando una industria cada vez más en auge como la de los Grow Shops, cuya incidencia como industria, no está claro si perjudica o beneficia a la cultura anti-farmacéutica que subyace detrás la marihuana.

“El movimiento de los Grow Shop sin duda ha sido lo que ha impulsado la normalización de la sustancia surgiendo con valentía en un momento en que la situación en España no era buena, siendo los pioneros. Creo que la industria no es incipiente, sino que está consolidada, siendo España el país de referencia en Europa y más potente empresarialmente moviendo cientos de millones de euros. Este gigante por otra parte tiene los pies de barro al sustentarse en una sustancia que a priori es ilegal. No es entendible que haya un movimiento tan gigantesco ligado a esta sustancia, y que en ningún caso sería imaginable respecto de otra sustancia ilícita, esto es sin duda por la integración transversal que tiene la sustancia en la sociedad. Por tanto, a mi modo de ver beneficia, dado que normaliza”, dice Bernardo Soriano.

Pero David Rabé no lo ve tan claro y, además, está más preocupado por el abuso que cuatro aprovechados buscando negocio pretendan hacer del incipiente modelo de CSC: “Es complicado de augurar, pero eso debería de hacernos ver la urgencia por la cual debemos de regular lo antes posible, y tenemos la obligación de hacerlo pensando en las personas y no en las empresas ni en una política de ‘tanto ganas, tanto vales’. Mayoristas, bancos de semillas, grows, etc… son empresas que han ayudado a que millones de personas puedan cultivar cannabis de una manera segura y con garantías, no debemos olvidar eso. Lo que nos preocupa más es la mercadotecnia que circula alrededor de los CSC, donde encontramos muchos conceptos alejados de lo que es el activismo y la desobediencia civil. No nos cansamos de repetir que crear un Club Social cuesta sólo 50 euros, el costo real está en el esfuerzo por comprender como funciona nuestro modelo asociativo y aplicarlo de forma adecuada. Regular permitirá separar bien el grano de la paja”.

Sea como fuere, la revolución cultural verde está en marcha irremisiblemente. Bueno será no olvidar, porque los ancestros consideraron desde siempre al cáñamo como una planta sagrada. Algo debían saber que a nosotros, en general, se nos escapa.

Por Carlos Monty para DiagonalPeriodico.net

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por el Dr. Ethan Russo

Los consumidores de cannabis han mantenido siempre que los diferentes tipos (cepas o variedades químicas) producen efectos distintos, tanto respecto a su psicoactividad como a sus propiedades terapéuticas. Las cepas suelen recibir las denominaciones de sátiva, índica, o híbrida. Sin embargo estas etiquetas son muy engañosas tal como se vienen aplicando en el mercado. Por contra, la comunidad científica ha solido centrarse en el tetrahidrocannabinol (THC) como la variable principal o la única importante. Está claro que hasta hace muy poco, la crianza selectiva de cannabis para el mercado del ocio y el medicinal ha dado lugar a cannabis con predominio de THC excluyendo otros cannabinoides. Algunos investigadores han hecho hincapié en la importancia de los otros componentes como importantes moduladores de los efectos del cannabis, especialmente los terpenoides, compuestos aromáticos del cannabis que, al igual que los cannabinoides, son producidos en los tricomas glandulares (McPartland & Russo, 2001, Russo 2011).

¿Cuáles son los otros cannabinoides del cannabis?

El fitocannabinoide más habitual, además de THC, es el cannabidiol (CBD). Antes era común en las razas de cannabis autóctonas procedentes de Afganistán y Marruecos, por ejemplo, pero ha desaparecido en gran parte del cannabis recreativo. También está presente en las fibras de cáñamo y en algunos tipos de semillas, pero generalmente en cantidades bajas. En el ámbito medicinal, el CBD ha recibido una creciente atención debido a sus muchas propiedades terapéuticas que incluyen el alivio del dolor y los beneficios anti-inflamatorios, sin provocar intoxicación o sedación. También reduce los efectos secundarios del THC cuando se administran juntos, en concreto la ansiedad y la taquicardia. Tomados juntos, los dos componentes pueden dan lugar a sinergia en muchas aplicaciones.

Otro componente del cannabis de interés es el tetrahidrocannabivarín (THCV), que tradicionalmente se encuentra en pequeñas cantidades en las variedades químicas de cannabis de África Meridional. Actualmente se encuentra bajo investigación como tratamiento para el síndrome metabólico, considerado a menudo como preludio del desarrollo de diabetes tipo II.

Entre otros fitocannabinoides bajo investigación figuran el cannabigerol (CBG) para el cáncer de próstata, y el cannabidivarín (CBDV) para la epilepsia.

¿Y respecto a los terpenoides?
Las abundantes pruebas apoyan que estos componentes de baja concentración influyen sobre los fitocannabinoides en los preparados totales de cannabis por adición de sus propios beneficios terapéuticos o por disminución de los efectos secundarios del THC. Digno de especial mención son el limoneno, de conocidos efectos antidepresivos, el pineno, que atenúa los déficit de memoria a corto plazo generados por el THC, el mirceno, que es sedante, y el beta-cariofileno, que estimula el receptor no psicoactivo CB2 provocando efecto antiinflamatorio y analgésico. Futuras investigaciones dilucidarán la importancia relativa de estos agentes en los diversos preparados de cannabis.

Sobre el autor:
El Dr. Ethan Russo es un acreditado neurólogo que trabaja como Asesor Médico Principal para GW Pharmaceuticals. En el pasado fue presidente de la Asociación Internacional por los Medicamentos Cannabinoides y en la actualidad preside la International Cannabinoid Reseach Society.

Lectura adicional:
Fischedick, J. T., Hazekamp, A., Erkelens, T., Choi, Y. H. & Verpoorte, R. (2010). Metabolic fingerprinting of Cannabis sativa L., cannabinoids and terpenoids for chemotaxonomic and drug standardization purposes. Phytochemistry, 71, 2058-73.
Izzo, A. A., Borrelli, F., Capasso, R., Di Marzo, V. & Mechoulam, R. (2009). Non-psychotropic plant cannabinoids: new therapeutic opportunities from an ancient herb. Trends Pharmacol Sci, 30, 515-27.
Russo, E. B. (2007). History of cannabis and its preparations in saga, science and sobriquet. Chemistry & Biodiversity, 4, 2624-2648.

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La marihuana legal es la industria de mas rápido crecimiento en los EEUU, puede traer alegría, alivia el dolor y las mujeres empresarias son la vanguardia.

Si te gusta la marihuana, pero vives en un país o estado donde el cannabis sigue siendo ilegal, a continuación, observa la cocción del mercado de la marihuana legal lucrativa – la industria de más rápido crecimiento en los EE.UU. -. Tal vez te haya dejado un poco desconcertado, si no es verde con envidia. La transformación de la cultura del cannabis de ser un ilícito, contrario a la cultura, y fungiendo el ceño sobre la actividad de un monstruo multimillonario capitalista, sin duda representa uno de los mayores cambios sociales occidentales de este siglo.

Mientras Bill Clinton afirmaba que nunca había inhalado, las revelaciones sobre ” Obama en sus días de Choom Gang ” ( supuestamente llenaban la furgoneta de humo y luego aspiran hasta los residuos del techo) no le han mellado políticamente. Incluso en el Reino Unido, David Cameron, si se compara con Obama -un geek en todos los sentidos – admitió fumar marihuana , muchos de nosotros estábamos más molestos por el hecho de que lo hizo mientras escuchaba Supertramp.

La hierba es ahora un gran negocio, pero como es en Estados Unidos, también es natural plagado del apoyo de las celebridades. El lanzamiento de una marca de malezas Bob Marley, Marley Natural , hace unas semanas fue controvertida, mientras que las celebridades “ganjapreneur” todavía vivas incluyen a Snoop Dogg, Melissa Etheridge, Wiz Khalifa y Willie Nelson.

El mes pasado, Whoopi Goldberg , que ha estado durante mucho tiempo a favor de la legalización, agregó su nombre a esa lista con el lanzamiento de una empresa marihuana dirigida específicamente a las mujeres. Los productos – que incluyen las sales de baño con cannabis infundido, chocolates y cremas, tienen como objetivo ayudar a aliviar el dolor menstrual. “Todo esto se inspiró por mi propia experiencia de toda una vida de períodos difíciles y el hecho de que el cannabis, literalmente, era la única cosa que me dio alivio”, dijo Goldberg en un comunicado.

Como una mujer que la consume, digo todo el poder que tiene. Nunca pensé que estaría declarando todo lo relacionado con este mundo (supuestamente) dominado por los hombres de la hierba una victoria feminista, pero iniciativas como la de Goldberg son buenas para el feminismo y bueno para las mujeres. Debido a la imagen del “fumado” tal vez sorprenda, que las mujeres estén a la vanguardia de esta nueva industria.

Newsweek afirmó en agosto pasado que la marihuana legal podría ser la primera industria de mil millones de dólares que no esté dominado por los hombres. Las mujeres empresarias como Giadha DeCarcer argumentan que hay menos barreras para las mujeres debido a que el negocio es muy nuevo, y que el grupo en las red de Women Grow de la industria ya cuenta con miles de abonadas. Aquí en la hierba sin techo.

Las mujeres, por supuesto, siempre han fumado, pero sigue existiendo una brecha de género Stoner ( casi el doble de hombres fuman más hierba ), y hasta hace muy poco, eran los que habían compartido el contexto cultural de la mitología Stoner o Fumado. Cuando era una adolescente, las personas que se colocaban en los libros o en la televisión eran los Cheech y Chong, Howard Marks, Afroman, Bill y Ted, Seth Rogan y Harold y Kumar. Con la notable excepción de Jackie y Donna en That 70s Show, había muy pocos modelos de conductas femeninas “fumadas”. Sin embargo, muchas de mis amigas (y algunas de sus madres) disfrutaron de un porro o cinco por la noche. Ahora, en 2016, las locas aventuras de las fumadas de Abbi e Ilana en Comedy Central Broad City han cambiado esa narrativa.

No hay duda de que la ” señora Stoner ” está teniendo su momento cultural. Autofotos de Rihanna fumando y sintiéndose orgullosa y sin vergüenza. Varios programas de televisión tienen personajes femeninos matizados que también disfrutan de fumar cannabis. Si buscas #Stonergirl eres bombardeado con una serie de mensajes. De acuerdo, que muchas cuentan con desnudos parciales y parecen jugar en fantasías masculinas, una tarea similar de las propiedades fálicas de una pipa de agua parecen prestarse bien (Yo no suelo elegir una tanga de encaje y una pequeña blusa para obtener mi subidón que dice ”  amo la pizza y la hierba “, pero bueno, bueno para ti, no para mí).

La imagen pública de la fumeta o stoner femenina puede ser sólo en su juventud, pero lejos de los medios de comunicación, la marihuana legal está cambiando la vida de las mujeres que padecen dolor crónico. Está siendo utilizada para aliviar los síntomas de enfermedades que afectan a las mujeres, tales como la osteoporosis y el dolor menstrual, mientras que muchas otras afirman que ayuda con todo, desde la ansiedad al insomnio e incluso se dice que dan algunos orgasmos mejores.

Una industria segura y legal en la que las mujeres estén bien representadas, y que una diferencia tangible en su calidad de vida: ¿qué podría ser más feminista que eso? Desde luego, no un mercado negro ilegal semi-controladao por proxenetas y traficantes de droga.

Algunas de las mejores conversaciones que he tenido con otras mujeres tienen a la marihuana involucrada. Ciertamente no estoy diciendo que usted debe arder durante todo el día como una especie de declaración feminista – fumar marihuana viene con sus riesgos inherentes después de todo – pero un mundo en el que estas conversaciones sean capaces de llevarse a cabo legalmente y sin vergüenza ya se sienten que es mejor. ¿No progresaríamos si a todas esas mujeres que constantemente se les dice bebes demasiado tuvieran otra salida? ¿No sería más seguro si su hija adolescente no tuviese que ir alrededor de Camden Lock (barrio de Londres) a la 1am sólo para conseguir un poco de marihuana? Ya no habrían tantas mujeres jóvenes ebrias en los baños de mujeres en los pub pidiendo a la generación del baby boom un trozo de hachís

Mujeres de Gran Bretaña: tenemos la oportunidad de hacer un mundo mejor, y es uno sin el dolor menstrual.

Por Rhiannon Lucy Cosslett (The Guardian)

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Natti Ronel, profesor de criminología en la Universidad Bar Ilan, apoya la legalización completa de todo tipo de drogas. “Una vez que las drogas son ilegales, las personas son empujadas a la criminalidad”, explica. “Hago un total llamamiento a la legalización de todas las drogas. Los primeros adversarios de la legalización son criminales.”

El Prof. Natti Ronel , un experto israelí en criminología de la Universidad Bar Ilan, fue entrevistado en Israel y durante la entrevista Ronel explicó por qué la legalización del cannabis es la mejor solución para el tratamiento del problema de las drogas

Los traficantes de drogas no son personas peligrosas, se han convertido en tales debido a la legislación durante el siglo pasado,” explicó, “Una vez que hubo leyes contra el uso de drogas, los delincuentes se aprovecharon de la oportunidad y crearon una fortuna explotando la legislación. Instaron a las farmacias a sacar las drogas legales a las calles”

“Los primeros adversarios de la legalización son delincuentes, que hacen de su comercio su fuente de riqueza”, agregó. “No es que ellos sean personas peligrosas -. Una vez son ilegales empujan a las personas hacia las drogas, las personas son empujadas a la criminalidad, al comercio internacionales de alto nivel, al asesinato, la enfermedad, las mujeres hacia la prostitución, y las personas adictas pierden sus propiedades debido al alto precio de las drogas ilegales – lo que les lleva al robo y el crimen”

Prof. Natti Ronel: "la legalización completa es la única solución"
Prof. Natti Ronel: “la legalización completa es la única solución”

Más daño es la prohibición, dijo el profesor Ronel que la alternativa a la droga “. “El alcohol es mucho más peligroso que la marihuana, tanto en términos de violencia, por ejemplo. El LSD no es más violentos que el alcohol y está fuera de la ley.

Hago un llamamiento total a la legalización de todas las drogas. Esto no es una cuestión jurídica, sino un problema médico que necesita ser tratado”, dijo. “Estas cosas se predijeron en los años 60 por los pensadores criminologos.”

“Para la mayoría de las personas que usan drogas blandas estas pasan a través de ellos muy bien”, agregó y diciendo que el modelo de Portugal ha contado con los mejores resultados después de años de despenalización. Vieron una disminución del uso de algunas droga.”Incluso en Suiza, maravilla de las maravillas tenían menos problemas sociales. Eso significa que la legalización completa resolvería muchos problemas de drogas y también ayudaría a las víctimas de los consumidores de drogas.”

Estas palabras del profesor Ronel estaban de acuerdo con las del experto israelí de adicciones el Dr.Lev Ran , que también expresó su apoyo a un cambio legislativo, y afirmó que los medicamentos con receta en un 50% son más peligrosos que el cannabis.

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Por Rodney Letchworth, mi opinión.- A los 81 años, no tengo conocimiento personal de los peligros para la salud o beneficios del uso de la marihuana. Todo lo que sé es lo que he oído o leído en publicaciones profesionales.

Durante mi carrera en la Marina serví en una variedad de tareas que iban desde piloto de combate en Vietnam hasta de oficial al mando de una escuadrilla de los aviones de Marina. En 1972, fui asignado a la 1ra Ala Aérea de la Marina en Iwakuni, Japón, como oficial de los asuntos humanos. Mis funciones incluían las relaciones raciales y el control del abuso de drogas.

Con el fin de aprender sobre el problema de las drogas, entrevisté privadamente a cada infante de marina que había sido identificado como abusador de drogas. Una y otra vez oía la misma historia, era algo así:

    “Nos dijeron que la marihuana era adictiva y si alguna vez la fumabas te convertirías en adicto siendo incapaz de detener su consumo. Bueno, fumé marihuana y descubrí que podía parar en cualquier momento que quería. Así que cuando me ofrecieron cocaína y heroína, decidí que si habían mentido sobre la marihuana probablemente nos estarían mintiendo acerca de la cocaína y heroína también, así que lo intenté y ahora estoy enganchado y no puedo parar “.

Con esta información y como Oficial hice algunos cambios en nuestra Política de Ala Aérea. Paramos de decir a nuestros marines que la marihuana era adictiva, también dejamos claro que mientras fuese ilegal tendrían problemas si los pillábamos usándola.

Este simple cambio hizo una gran diferencia reduciendo nuestras estadísticas de abuso de drogas. Nuestro comandante general más tarde recibió una medalla de Mérito de la Legión en la cual la cita incluía sus logros en el campo de los asuntos humanos.

He llegado a la conclusión de que el debate de la marihuana de hoy es el resultado de las presiones sociales para que la marihuana sea ilegal de la misma manera que el alcohol se hizo ilegal en la era de la prohibición. Los primeros motivadores fueron los mismos para ambos casos. En el caso del alcohol, era el clero que demonizaba y solicitaba donaciones a la iglesia para ayudar a detener el mal. El dinero se vertía en las arcas de la iglesia. Los políticos, al ver esto, inmediatamente se declararon “prohibicionistas” y les pedían a los votantes enviar contribuciones para la campaña.

Recuerdo una actividad similar cuando los evangelistas de la televisión demonizaban la marihuana y pedían donaciones para ayudar a combatir la penalización de la sustancia del mal. No mucho después de que los políticos empezaran a pedir donaciones y votos para ayudarles a penalizar la mala hierba.

B9321798966Z.1_20160418162105_000_G8TE3PM2H.1-0Lo que es peor, estos políticos han creado leyes que desafían toda lógica, pidiendo sentencia obligatoria para los delincuentes del cannabis. Me di cuenta de que esta ley mientras trabajé en el Jefferson Correctional Institution. Nuestra instalación estaba llena y estaba siendo dirigida para liberar presos antes de tiempo. Debido a las leyes de sentencias mínimas obligatorias, ninguno de nuestros delincuentes de marihuana podría liberarse. El preso que fue liberado al principio cumplía una sentencia de cadena perpetua por asesinato.

Rodney Letchworth es un teniente coronel retirado en la Marina de los Estados Unidos.

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Miles de líderes mundiales, incluyendo candidatos a la presidencia y grandes celebridades, firmaron esta nueva carta para pedir una reforma radical sobre drogas. Bernie Sanders, Hillary Clinton o el rapero Busta Rymes entre otros, quieren liberar la marihuana.

La noche anterior al primer encuentro de los miembros de la ONU, en casi 2 décadas, para tratar el tema de las drogas, mas de 1000 líderes firmaron esta carta para pedir “reformas reales” en las políticas de drogas.

Ban Ki-Moon, Secretario General de la ONU, es el destinatario de esta carta, la cual posee firmas de ex-presidentes, celebridades, académicos y hasta de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley.

Es un grupo muy diverso pero con una meta común: Terminar la (inútil) guerra contra las drogas.

             “La guerra contra las drogas ha fallado. Miles de familias han sido estruidas y demasiada gente ha entrado en prision por crimenes no vilentos.” Decía el portavoz de Sanders al periódico americano The daily best.

Pero no esta sólo. He aquí parte de la carta:

            “El regimen de control de drogas que ha emergido durante el último siglo a demostrado causar desastres para la salud mundial, la seguridad y los derechos humanos” dice la carta. ” Familias han quedado destrozadas y demasiados han ido a la cárcel por crímenes no violentos”.

Esta no es la primera vez que se escribe una carta como esta, sin embargo, Ethan Nadelmann espera que esta sea diferente:

         “La influencia y diversidad de los líderes que firman esta carta no tiene precedencia” dijo Nadelmann.

“Nunca antes a habido tantas voces respetables juntas pidiendo reformas fundamentales en las políticas de drogas”

El miembro de la Cámara de Representantes Earl Blumenauer (D-Portland), pionero en la guerra contra las drogas, es igual de positivo. Elegido para la Cámara de Representantes de EE.UU. en 1996, estuvo expuesto a los negativos efectos de la prohibición de la marihuana en Oregon años antes.

           “No tenía sentido para mí penalizar algo que es menos peligroso que el tabaco “, dijo a The Daily Beast.

  “Mi evaluación es que se han creado una gran cantidad de problemas que son absolutamente innecesarios e injustificados.”

En cuanto al próximo presidente, confía en que sea Sanders o Clinton y que mantendrían la reforma de las drogas alejada de caer en la cuneta.

Hasta entonces, la carta sirve como un punto de referencia del progreso, al menos en el cambio de mentalidad.

 “La humanidad no puede permitirse una política de drogas en el siglo 21 ineficaz y contraproducente como en el siglo pasado”, dice la carta. “Se necesita una nueva respuesta global a las drogas, basada en la ciencia, la compasión, la salud y los derechos humanos”.

Nol van Schaik es un holandés incansable luchador y activista pro-cannabis. En Holanda es un firme defensor de los Coffeshops donde es empresario y propietario.

Hola, amantes del cannabis,

¡¡¡Escuchad mi canto!!!

Soy dueño de un coffeeshop 25 años ya, en Holanda y donde mi comercio ha sido tolerado y aceptado durante 40 años por nuestro gobierno.

Después de 40 años de tolerancia y con la prueba de que el cannabis no representa ningún peligro para la sociedad, podemos confirmar de que éste ha sido el caso.

Nuestro gobierno no se ocupa de la modernización de una política obsoleta, sino todo lo contrario, lo que están haciendo es destruir lentamente los coffeeshops.

Ya he tenido suficiente, el cannabis debería legalizarse porque la prohibición de la producción de cannabis pone a nuestra comunidad en riesgo. La gente está siendo asesinada por los conflictos existentes en el comercio ilegal de cannabis, mientras que ¡nadie ha muerto debido al uso del cannabis!

Por lo tanto, el 12 de junio, en el Festival de Liberación de Cannabis en Amsterdam, cantaré una canción, una canción de protesta sobre los 40 años de tolerancia de los coffeeshops y preguntando si ¿legalizamos ahora?

Sé que no se entiende el holandés, por lo que el texto lo he traducido al castellano para que se pueda comprender de qué se trata. El vídeo es muy fuerte, y muestra lo que se canta. Arriba lo puedes ver
gracias,

Nol-van-1Nol van Schaik,  incansable activista mundial pro-cannabis
Canción por Cannabinol & The Inhalers

40 años de tolerancia
País de los mil coffeeshops
Sí, toma otra calada,
en el país de hachís y marihuana
estarás tan alto como una cometa

País de la tolerancia
para vender el hachís
tolerada en un coffeeshop
en donde se entra sin barrera
pero ….

País lleno de condescendencia
Ningun cultivador de marihuana esta seguro
con este gobierno hipócrita
este gente son muy falsos

40 años de tolerancia
en ese pequeño pedazo de tierra
en coffeeshops tolerados
con sus normas y sus valores

40 años de tolerancia
de una planta en una maceta de tierra
que todavía no hay leyes
tenemos que aceptarlo

País lleno de chismes y quejas
y críticas al gobierno
pero nadie protesta de verdad
se queda con ‘coño’ y ‘mierda! “

País lleno de tolerancia
a excepción de los vecinos

Porque un coffeeshop en Breda
deberán enviar Belgas a la salida

País que siempre finge
que somos todos iguales
pero discrimina abiertamente
en las fronteras del sur

40 años de tolerancia
ya que tenían que aprender todavía
la prohibición no ha funcionado
y que se debe regular el cannabis

cannabinol40 años de tolerancia
criminalizando los hechos
allí no se mejoran las cosas
Sólo los jueces están en protesta

40 años de tolerancia
sin que se le permita comprar cannabis
ha habido tiempo suficiente
y aún está abierta la Puerta Atrás

Oye, parlamentarios
después de probarlo durante cuarenta años
el cannabis está integrado.

¿Vamos a legalizarla ahora?

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Dado que dentro de mi “numeroso” círculo de fumadores de cannabis (mezclado con tabaco), ya hay un número razonable de gente que se ha aquejado de estas molestias, he pensado que no estaría nada mal tratar este tema que probablemente nos afecte a unos cuantos.

CUESTIÓN 1
En un principio, buscando por la red encontré como uno de los causantes de estos síntomas podría ser el tabaco, ya que este cierra los pulmones, y aumenta el ritmo cardíaco. Efectos totalmente contrarios al del cannabis, abridor de poros pulmonares y relajante, y los cuales mezclados pueden ser una bomba para en organismo.
Podemos observar también el caso de un usuario que tras dejar el tabaco le desaparecieron todos estos problemas de pinchazos y presiones por el pecho.

CUESTÓN 2
Estos ataques de dolor también pueden ser producto de nuestro cerebro.
Hay muchas personas a las que la marihuana “les cae mal” y es debido a esto por lo que ya empiezan a fumar sugestionados a que les ira mal, y es cuando la marihuana, al igual que otra droga, desinhibe la parte frontal de nuestro cerebro, la encargada de tomar decisiones, se aumentan las emociones y partes del cerebro mas primitivas y por lo tanto emana y afecta con mas intensidad nuestro estado de animo a todo nuestro cuerpo. De ahí pinchazos y demás

CUESTIÓN 3
Debido a que estos dolores o pinchazos pueden ser también producidos por el aumento del ritmo cardíaco que produce la marihuana, seria recomendable probar con variedades mas indicas, las cuales son relajantes y no tienen un efecto tan energizante para el cuerpo como las sativas.

Otra de las posibles causas puede ser las inhalaciones profundas que hacen muchos fumadores de marihuana de sus canutos, ya que esto provoca la expansión de los pulmones mas de lo normal y posibles daños o inflamación en la capa de tejido que recubre los pulmones.

Pero si tras todo esto, sigues teniendo dolores, pinchazos en el pecho o arritmias cardíacas, lo mejor es que la dejes de usar durante un tiempo para ver si desaparecen, ya que pueden ser avisos del cuerpo por habernos pasado consumiéndola y este necesita un respiro o una bajada de las dosis.
Un saludo y a usarla con responsabilidad ;D

Por Nol van Schaik.- Todos los casos en contra de los coffeeshops unos grandes existencias de cannabis lanzada fuera del campo los últimos dos años.

Los holandeses siempre habían tenido una política de tolerancia destinada a permitir a los coffeeshops registrados vender cannabis bajo una estricta regulación. Estaa política de tolerancia ‘celebra’ su 40 aniversario este año, aunque no hay nada que celebrar, el sistema está desgastado y necesita desesperadamente una actualización realista.

La mayoría de los alcaldes holandeses, ciudadanos, expertos en drogas, agentes de policía y una gran cantidad de políticos se han pronunciado claramente a favor de la legalización de la producción de cannabis para coffeeshops y usuarios médicos.

Los últimos 6 gobiernos de los Países Bajos, desde 2001 habían iniciado y mantenido una propaganda tsunami contra los coffeeshops y el cannabis. Sus esfuerzos han sido bastante exitosos, durante esos años se han perdido cientos de estos establecimientos especializados sobre todo por tener demasiado cannabis en stock, nuestros growshops, la feria Highlife de cannabis, la High Times Cannabis Cup y nuestra credibilidad como país guía para el cannabis. Los precios de cannabis se han disparado, la calidad no es la que solía ser y tenemos que hacer frente a no fumadores, los cultivadores del mercado negro e importar de otros países de la UE, debido a que la producción de cannabis está siendo erradicada en nuestro propio país.

Nuestro actual ministro de Justicia, Ard van der Steur, no se mueve, repite el mismo mantra que el ex ministro de Justicia, que estaba “clínicamente muerto” sin saberlo, su mantra es: “El cannabis es malo, no lo queremos en los Países Bajos ‘

La marea ha cambiado, por lo que parece, ya que los empresarios de los coffeeshop parecen tener aliados en puestos muy altos, una serie de jueces holandeses, están reconociendo que los coffeeshops necesitan una acción adicional fuera de sus locales para mantenerse en el negocio. Los últimos doce juicios sobre alijos y existencias de los coffeeshop han tenido el mismo resultado, los empresarios fueron encontrados culpables, como exige la ley, pero no fueron condenados por la violación de los criterios de tolerancia.

Los jueces mostraron su resistencia contra las leyes obsoletas que hay alrededor de la producción, suministro y almacenamiento de cannabis, mostrando una comprensión completa de la situación de estos empresarios, de los cuales la mayoría de ellos llevaron su contabilidad para mostrar que pagan una gran cantidad de impuestos sobre las ventas.

Su contabilidad también mostró las ventas diarias, y con ese conocimiento, el tiempo que hubiese durado el alijo descubierto en sus coffeeshops por la venta. Los jueces creen que una política de tolerancia es imposible sin una acción adecuada para suministrar a estos coffeeshops.
Un juez declaró que el Estado recauda un montón de dinero por la venta de cannabis, que no debe ser ignorado.

En dos casos, los llamados cultivadores de cannabis ‘sinceros’, venta de su cannabis a domicilio y que pagan impuestos los coffeeshops, no fueron condenados, aunque ellos también fueron encontrados culpables por la violación de la ley holandesa Opiumlaw, como se llama el reglamneto de Drogas en Holanda.

Nol van Schaik. Empresario de CoffeeShop desde 1991
Nol van Schaik.
Empresario de CoffeeShop desde 1991

Realmente apreciamos mucho a estos aliados, que están haciendo que la Fiscalía y la Oficina de Justicia claramente no apoyen el enjuiciamiento de los empresarios de coffeeshop y sus proveedores.

Después de estos juicios, el empresario puede reservar el cannabis incautado más los ‘daños y perjuicios a la compañía”, y deducirlos de las próximas declaraciones de impuestos.

Esto hace que nuestro sistema holandés parezca kafkiano, todo el trabajo de la policía, las investigaciones y los juicios han sido en vano, han sido una pérdida de esfuerzo y dinero, y todo este daño causado por sus acciones serán pagados por los ciudadanos holandeses, incluyendo la pérdida de impuestos.
¡¡Esto debe parar, después de 40 años de estar trabajando coffeeshops trabajan!!

 

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Por Miguel Gimeno.- Hace ya más de 28 años que soy usuario de cannabis y más de 20 como cannabicultor para el consumo propio. En todos estos años desde aquél verano del año 1987 cuando fumé mi primer porro, tuve el presentimiento que le quedaba poco a la prohibición…. ¡qué iluso!

A lo largo y ancho de nuestra geografía vimos como surgían diversas asociaciones que terminaron derivando en un consolidado sector del cannabis muy profesional. Pero además de avanzar en temas mercantiles, además del puro y duro “bussines”, ¿lo hemos hecho con la misma contundencia en temas legislativos?

Visto así la derrota ha sido aplastante, si comparamos la evolución del mercado cannábico con la de los derechos no hay parangón. El sector del cannabis ha crecido en miles de empleados y superando el millar de millones de euros de facturación en apenas una década, en cambio la lucha por los derechos de los usuarios y cannabicultores ha continuado a paso lento dada la insuficiencia de recursos disponibles.

Es paradójico como un sector potente, económicamente hablando, es incapaz de crear un necesario lobbie socio-político-científico-económico en defensa de la planta de Cannabis sativa y sus cientos de miles de usuarios en nuestro país (España).

En esta interminable lucha he visto como algunos compañeros se han dejado su piel, su libertad y, en algunos casos, hasta sus propios negocios empeñando su futuro por una causa que nos afecta a todos, seamos o no usuarios directos.

Esta gente ha luchado con muy pocos recursos para un sector tan potente que debía de haberlos dotado de las armas y herramientas necesarias para que el discurso antiprohibicionista fuera tan contundente que sucumbieran por sí sólo las nefastas y anticuadas políticas prohibicionistas.

Como persona solidaria que me siento, desde el año 98 he ido formando parte, algunas veces de manera activa o y otras no, de diversas asociaciones y clubes de mi entorno. Siempre he considerado necesario apoyar con los medios que cada uno pueda al movimiento cannábico, ya que son los que cada día buscan vías de lucha por la defensa de los derechos de cada uno de nosotros.

En el año 2005 durante la noche de San Miguel cuatro individuos armados con cuchillos intentaron asaltar mi casa bajo amenazas con la intención de robar el cultivo de mi patio, pero por fortuna ellos mismos abortaron su intento.

Al día siguiente me personé en la comisaría de policía para denunciar los hechos, y tras la exposición de los mismos y presentar la correspondiente denuncia fui detenido y puesto a disposición judicial bajo la falsa acusación de haberme auto inculpado de hacer plantaciones de marihuana.

Una vez que recurro a la justicia por seguridad de mis mujer y mis hijas y termino yo detenido. Claro que la jueza archivó el caso sin tener que hacerme que pasar por juicio ya que no observó indicio de delito alguno en los hechos. Esto prueba el grado de indefensión en el que nos hallamos los cannabicultores para el consumo propio.

Hoy más que nunca debemos tirar de orgullo propio como personas, dada la urgente necesidad de cambio que precisa esta sociedad, para enfatizar una lucha por nuestros derechos como cannabicultores a la que estamos obligados a acudir.

Nuestras armas no deben ser la ira ni la confrontación, nuestras letales armas del sistema prohibicionista debemos ser nosotros mismos como personas …… los cannabicultores. Yo soy cannabicultor ….. ¿y qué?

miguelitoSoy cannabicultor y lo hago para mi uso personal. Porque un día decidí por cuestión de gustos y preferencias usar una sustancia llamada Cannabis que a mi organismo le ha venido, durante todos estos casi 30 años ya, como la mejor de las medicinas.

Mi vida familiar, mis logros personales, mis logros profesionales….., todos los alcancé siendo usuario de cannabis y no estoy arrepentido de ello porque me siento orgulloso de ser quién soy. Creo en mis principios y lo mejor de todo es que lucho por ellos en contra de la hipocresía que suele rodearnos de forma continua.

Es algo que tuve muy claro desde un principio, ser usuario de cannabis, ser cannabicultor no me hacen mejor persona que nadie, pero tampoco peor, simplemente me hacen ser diferente no por ello mejor ni peor.

Y por ello, por mi orgullo propio de sentirme una persona normal y diferente decidí desde un principio reivindicar mi condición de cannabicultor firmando mi obra siempre con mi nombre y apellido, nunca bajo ningún pseudónimo. Es mejor dar la cara, estoy harto de que esta sociedad hipócrita intente hacerme sentir estigmatizado…. ¡BASTA!, ya no me escondo más y por ello no me cansaré de repetir:

“SOY CANNABICULTOR ………. ¿Y QUE?”

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La industria de la marihuana o los negocios relacionados con ella, están provocando que muchas familias estén viajando o cambien de domicilio a los estados o países donde éstas puedan ser legales y así, poder aprovecharse de los servicios y la bonanza de la planta para paliar enfermedades o dolencias de sus familiares. En los Estados Unidos y en varios países se les empieza a denominar a esta familias “los refugiados del cannabis”

Imaginemos que tenemos un hijo o un joven familiar que tiene una enfermedad que no le deja hacer una vida normal, como la de algunos niños que llegan a tener cerca de 400 convulsiones diarias por padecer una forma rara de epilepsia. Piensa ahora, que los padres de ese niño supiesen de que el consumo de cannabis puede rebajarles en un noventa por ciento esas convulsiones y, para que te aconsejen o te puedan ofrecer esa medicina en forma de cannabis legal, solo pudieras obtener esos servicios en ciertos estados norteamericanos donde es legal su uso médico o en países con esa misma condición. Lo normal y lo más lógico, sería que esos padres o familiares hicieran la maleta y se desplazasen a esos lugares para ayudar a los suyos, pues bien, esta gente entraría en el canon o denominación de “Refugiados del Cannabis”.

Eso es lo que ya esta sucediendo en este mundo, todos los días desayunamos con noticias de padres que hablan de que el cannabis les ha devuelto la vida a su pequeño hijo o, a personas que desconocían que esta planta o sus extractos eran capaces de ayudarles a llevar una vida más digna o sencillamente a vivir. Evidentemente y al descubrir esta solución, haría que estas personas sepan de que en unos sitios si que pueden disfrutar de la información de un experto en la materia además de que les corroborasen lo que ellos ya habrían descubierto en sus propias carnes o vidas. Y, que en donde tu resides, pudieras ir a la cárcel o infringir la ley, y lo que es peor, tener muy complicado encontrar la medicina para ti o tus seres queridos.

No te quedaría más remedio que emigrar y esa es una tendencia que esta ocurriendo muy a menudo. El otro día podíamos leer en la prensa de norteamericana que Estados como Colorado estaban viendo como subía el censo anual de habitantes del propio Estado, había pasado a ser prácticamente el primer receptor de nuevos habitantes entre los estados y uno de los datos más importantes por lo que sucedía este aumento demográfico, sencillamente era por la gran industria de la marihuana medicinal que se estaba estableciendo en Colorado entre clínicas médicas especializadas, dispensarios medicinales y laboratorios científicos de investigación del cannabis medicinal.

marihuana-nocturnaNo solo existe mucha afluencia de estos refugiados del cannabis de unos territorios estadounidenses donde es legal el uso médico a otros donde no lo es. Familias de países donde el cannabis es ilegal de una forma u otra, también están emigrando a países donde es legal su tratamiento. Nadie que pueda evitar ver sufrir a un hijo o un familiar dentro de sus fronteras donde sus dirigentes o Gobierno de turno mantienen ilegal la medicina que pueda ayudarles, no intentará emigrar o cambiar de residencia, ya existen muchos casos que se conocen gracias a la prensa.

¿Cómo puede ser que un niño, por el mero hecho de nacer a un lado de una frontera, pueda librarse o combatir una enfermedad o simplemente vivir, y si nace en el otro lado, no tener acceso a esa medicina que le alivie? Y todo ello por estar bajo la mano inquisidora de la ley pudiendo dar con los huesos en la cárcel de sus padres o familiares.

Los refugiados del cannabis son un tipo de refugiados que existen no por las guerras o cuestiones políticas, sino por cuestiones legales que en unos sitios pueden llevarte a la horca, como en Arabia Saudita o Malasia, y en otros, te pueden llevar a tener una vida normal, como en Colorado por ejemplo.

En este siglo XXI y gracias a la ciencia, se puede demostrar que el cannabis es una medicina y que ayuda en muchos casos a niños y personas a vivir dignamente, ¿por qué estamos creando a estos nuevos refugiados? ¿Cómo puede ser que en la mitad de un país, EEUU, el cannabis medicinal sea una bendición de la naturaleza y en la otra mitad sea un castigo infernal? Por supuesto, los miles de facultativos médicos que son una gran parte de la industria medicinal del cannabis, anteriormente no deberían confiar en las bondades terapéuticas de la planta hasta que la ciencia o sus propios estudios e investigaciones les hicieron cambiar de opinión. ¿Cuantos facultativos, los que están en contra de sus bondades médicas, verdaderamente le niegan sus virtudes terapéuticas sin ni siquiera a ver escuchado testimonios reales de pacientes o leer sobre sus investigaciones? Evidentemente la mayoría.

La industria de la marihuana ha empezado a crearse en base a las cuestiones médicas o científicas del cannabis sativa y esta industria con el cannabis como bandera, es la que esta proporcionando a los refugiados del cannabis la ayuda necesaria para combatir sus enfermedades. Sin embargo, esas leyes del siglo pasado con, Gobiernos y sus Instituciones, son las que están propiciando que existan estos nuevos refugiados que solo buscan ayudar a dejar de sufrir a sus seres queridos.

Medical Marijuana Buds, Shake and Joints aka Marijuana Cigarettes on display by a unidentifiable, Bored Certified Medical Marijuana Doctor. Medical Marijuana is quickly becoming legal in the USA

Posiblemente, los que mas saben o han investigado sobre el cáncer en todo el mundo como es el Instituto Americano del Cáncer y que recientemente ha asegurado que los cannabinoides del cannabis si que combaten la enfermedad, o la Asociación Americana de Medicina que pide que la marihuana sea tratada como un medicamento, estas instituciones con sus afirmaciones dan fe científica de sus beneficiosas propiedades. Por el contrario y extrañamente, los estados o países que castigan por el mero hecho de su utilización o cierran los ojos antes estas mismas propiedades, éstos son los claros ejemplos de propulsores de las familias de refugiados del cannabis.

Pocas cosas pueden ser peor para unos padres que ver sufrir a sus hijos, por lo tanto, ante la mínima esperanza de que algo pueda solucionar o ser parte de la solución para sus vástagos, harán que estos padres busquen por cualquier medio el remedio. Y si, ese medio puede ser tan sencillo como viajar a otro territorio donde existan médicos cualificados (como por ejemplo existen en California), es obvio que este tipo de familias engrosarían esa lista de refugiados del cannabis.

Los Gobiernos deben ayudar a que se expanda esta industria del cannabis medicinal y máxime, cuando naciones a la vanguardia de la investigación como EEUU, Israel, Canadá o próximamente Alemania por nombrar algunos ya lo están haciendo, o ¿es que naciones como Malasia, Arabia Saudita o Indonesia, por decir alguno, de este tema sus científicos saben más?

Refugiados del cannabis cada vez aparecerán más, a no ser, que cada vez más países engrosen la lista de los que permiten una industria medicinal con el cannabis y así sus habitantes no tendrán que hacer la maleta para emigrar. También como dato diré, aunque más o menos lo he querido reflejar anteriormente, que son los países más adelantados del mundo en la ciencia e investigación los que abogan por darle al cannabis sativa sus propiedades terapéuticas. Y, por el contrario, son naciones que parecen menos avanzadas en temas de investigación científica los que utilizan más la mano dura en esta cuestión de negar cualquier facultad medicinal de la marihuana.

Refugiados del cannabis existen dentro de las propias fronteras estadounidenses, de estado a estado, y refugiados del cannabis internacionales también los hay, de un país a otro como de España a EEUU.
La industria del cannabis es sinónimo de investigación y mucho más, y sobre todo la especializada en su uso medicinal. La misma industria del cannabis también es la mejor forma para que la sociedad pueda ver todo lo que rodea a esta planta. La marihuana siempre ha ido añadida al estereotipo del fumeta que durante tantos años los gobiernos y los que están en contra de su legalización nos han hecho creer. Sencillamente esto se debía combatir con el profesional que investiga con esta planta, el enfermo que sana con esta planta, la empresa que da empleo gracias a esta planta, el consumidor o consumidora que puede acceder a un establecimientos-donde al igual que en otros tomas una cerveza o un vino- en los que puedes consumir marihuana sin tener que dejar tu nombre o quedar fichado como un delincuente y así, poder romper con ese incierto estereotipo de persona relacionada con la marihuana que es igual a fumeta o stoner.

La industria del cannabis de un país es su autentico termómetro de como se encuentra la aceptación de la marihuana en ese territorio y por eso, cuanta más de éstas empresas, más escalones ascendidos hacia su total normalidad como producto de consumo aceptado por la sociedad.

cannabusNingún país o estado debe tener refugiados del cannabis entre sus ciudadanos y por eso se debe facilitar la creación de industria legal del cannabis en perfectas condiciones legales y esto a su vez, dará como resultado que sus ciudadanos no tengan que emigrar para buscar soluciones médicas.

Guste o no guste, a parte del uso meramente recreativo del consumo de marihuana, la ciencia ha legitimado su uso por sus propiedades médicas y siempre que pueda ayudar a las personas a paliar sus enfermedades o dolencias, debe poder estar al alcance de los que la necesiten o así lo crean.

La industria del cannabis, que en si son negocios o empresas que trabajan con todo lo que rodea a la planta, deben tener su espacio como otros sectores y dar o producir ese servicio que el usuario de cannabis demanda, ya bien sea por su uso medicinal que por su uso lúdico.

Clínicas especializadas con sus trabajadores cualificados, empresas de cultivo para proveer, comercios especializados de venta de cannabis, locales de consumo de marihuana, comercios especializados en el cultivo particular, industria de alimentación infundida de cannabis, investigación con la planta, fabricantes de formatos de consumo, tecnología dedicada al cannabis y mucho más es lo que debemos estar preparándonos porque mas temprano que tarde llegará y se quedará.    Por Mac

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Si buscas en Google “salvar mi matrimonio” te aparecen miles y miles de paginas que te dan consejos y opiniones relativas a esta cuestión, pero me imagino que no se tiene tanto tiempo para leer todo esto.

Aunque la respuesta podría ser perfectamente “ No, el cannabis no puede salvar tu matrimonio”, pero podría hacerlo mucho mejor. Si las cosas han llegado a esta situación, tal vez lo que se necesita es un consejero matrimonial de la naturaleza, el cannabis sativa.

En estos temas es donde el cannabis puede ayudar:

1. En la cama o sexo

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La marihuana podría ser llamada “la ostra del mundo vegetal”. Es un afrodisíaco conocido después de todo. Llega un momento, y todo lo que hemos estado allí, donde los niños, las facturas, el partido de fútbol, ​​incluso cortar el césped tiene prioridad antes de hacerse cargo de hacer el amor. Y a veces sólo se necesita un poco de ayuda para que esto funcione. Compartir un buen porro ayudará.

2. En la cocina

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¿Cansado de otra cena de congelados y patatas fritas? ¿Ya estas harto de espaguetis ? Hacerte el James Bond con tu cónyuge durante una comida deliciosa infundida de cannabis. O en lugar de cocinar para dos, cocinar como dos, y pasar algún tiempo apasionados juntos haciendo mantequilla o aceite de oliva infundido con cannabis (se tarda horas, por lo que hay que hacer algo los dos para pasar el tiempo de inactividad – guiño, guiño, codazo, codazo) ¿No quieres cocinar ? Los restaurantes están empezando a ver en el cannabis una luz completamente nueva y como una gran vinculación en las comidas. Fecha de la noche, la gente. Noche de cita.

3. Después de trabajo

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OK, aquí está la cosa. Todos conseguimos tensionarnos hacia fuera, y todos damos trabajo a casa con nosotros. En estos días muchos de nosotros también trabajamos desde casa. Y el estrés sangra más en nuestra relación. El cannabis puede ayudar a relajar en la forma que el yoga hace, incluso se puede practicar yoga después de consumir. (El Cannabis puede hacer el yoga y el matrimonio más soportable, ¿estamos bien?) Tienes que tomarte un descanso con hierba después del trabajo, considera un buen canuto en lugar de un whisky con soda o “cubalibre”para suavizar las asperezas de trabajo de un día duro. Una vez que los dos estáis sintiéndoos más tranquilos, se pueden ver una película o ¿jugar a un jueguecito juntos?

4. En el gimnasio

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Mantenerse en forma hará que te veas más saludable. Vivirás más tiempo, y no requiere un gran cuerpo. El cuidado de uno mismo es una de las cosas que pueden ayudar a mantener un matrimonio fuerte. Sabemos que las cualidades relajantes del cannabis pueden hacer que suene todo lo contrario a la intuición, pero el cannabis puede ayudar a ponerte en forma. A pesar de comer más, se sabe que ayuda a combatir la obesidad. Los corredores de larga distancia confían en él. Lo mismo ocurre con este super famoso levantador de peso. Si es lo suficientemente bueno para ellos, es lo suficientemente bueno para ti.

5. ¿Hemos mencionado el dormitorio?

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En caso de que no nos creas en la primera cuestión. Nos referimos a ella. Hay variedades de hecho que son específicas para ayudar con el sexo. Si tienes el lujo de vivir en un estado norteamericano donde la marihuana recreativa es legal, un propietario o budtender puede aconsejarte, una variedad especial puede ayudar a conseguir un calentamiento especial, incluso cuando las tensiones y presiones del mundo que te rodea te quita las ganas (nunca mejor dicho). El buen sexo puede conducir a un buen matrimonio.

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En un articulo publicado en el periódico alemán Spiegel en su sección internacional el ex secretario general de la ONU llama al fin de la guerra contra las drogas

Las drogas son peligrosas, pero las políticas actuales de narcóticos son una amenaza aún más grande porque al castigo se le da una mayor prioridad que a la salud y los derechos humanos. Es hora de que las regulaciones pongan a la vidas y la seguridad en primer lugar, dice el ex secretario general de la ONU, Kofi Annan.

Kofi Annan dice en su ensayo de opinión que una buena política publica siempre será la mejor formula y que las políticas basadas en opiniones y sentimientos populares pueden llegar a ser la receta contra el intervencionismo y las políticas equivocadas. También nos refresca y recuerda que con demasiada frecuencia las emociones y las ideologías han prevalecido y guiado en lugar de las evidencias.

Como ejemplo pone el caso del cannabis terapéutico en Estados Unidos, de donde dice que

            “ahora sabemos que la legalización del uso del cannabis para fines médicos, que como argumentaron los oponentes de la medida, no ha conducido a un aumento en su utilización por parte de los adolescentes. Por el contrario las muertes por consumo de heroína si que se han incrementado a pesar de la ley y de los castigos severos que aún se mantienensin cambios”.

El ex secretario también dice que la ONU celebrará una sesión especial sobre drogas en el mundo y se tendrá la oportunidad de poder hacer cambiar el rumbo.

           “A medida que nos acercamos a ese evento, tenemos que preguntarnos si estamos en el camino de la política de la derecha. Más específicamente, ¿cómo nos ocupamos de lo que la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito ha llamado las “consecuencias no deseadas” de la política de los últimos 50 años, que han contribuido, entre otras cosas, a crear un gran mercado penal, internacional de drogas que alimenta la violencia, la corrupción y la inestabilidad? Basta pensar en los 16.000 asesinatos en México en el 2013, muchos de los cuales están directamente vinculados con el tráfico de drogas”.

Kofi Annan cree, como cada vez más personas en todo el mundo, que la “guerra contra las drogas” ha sido un fracaso social y económico dando cifras mil millonarias que han contribuido a un gigantesco mercado mundial enriqueciendo a los narcotraficantes dando mucho poderío para corromper.

 

                “La prohibición ha tenido muy poco impacto en la oferta o demanda de drogas, cuando la policía tiene éxito en un área, la producción de drogas, simplemente se traslada a otra región o país, el tráfico de drogas se traslada a otros usuarios de drogas y se cambia a otra droga diferente. Tampoco ha reducido de manera significativa la prohibición el uso. Los estudios realizados no han podido establecer la existencia de una relación entre la dureza de las leyes de drogas de un país y sus niveles de consumo de drogas. La criminalización generalizada y el castigo a las personas que usan las drogas y las prisiones superpobladas, significan que la guerra contra las drogas es, en un grado significativo, una guerra contra los usuarios de drogas, una guerra contra el pueblo”

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Continentes cono África son los grandes perjudicados, el dinero de estas sustancias se emplea para corromper, aumentar la criminalidad asociada a ella y desestabilizar países.

                “Creo que las drogas han destruido muchas vidas, pero las políticas gubernamentales equivocadas han destruido muchas más. Todos queremos proteger a nuestras familias del daño potencial de las drogas. Pero si nuestros hijos tienen un problema de drogas, seguramente querremos que les cuiden como a pacientes que necesitan tratamiento y no como a delincuentes”

               “La tendencia en muchos piases de estigmatizar y encarcelar a los usuarios de drogas impide que muchas personas encuentren tratamiento médico”. “Los antecedentes penales de una persona joven por un delito menor de drogas puede ser una amenaza mucho mayor para su bienestar que el consumo ocasional”
“La intención original de la política de drogas, de acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas sobre Estupefacientes, era proteger la “salud y el bienestar de la humanidad.” Tenemos que reorientar la política internacional y nacional sobre este objetivo clave”

Kofi Annan continua en su columna de opinión hablando de cuatro pasos necesarios para cambiar estos hechos; -uno despenalizar el consumo personal de sustancias, la segunda sería la aceptación de que un mundo libre de drogas es una utopía o ilusión, en tercer lugar hay que observar la regulación y poner el acento en la educación publica y, en cuarto lugar precisamente es el reconocimiento de que las drogas deben ser reguladas precisamente por que son riesgosas y dejarlas en manos de los dlicuentes es mucho más peligroso.

Como ejemplo de distintas políticas a la guerra contra las drogas Kofi Annan continua

                 “La venta legal de cannabis es una realidad que se inició con la legalización y venta de cannabis para uso médico en 1996 en California. Desde entonces, 22 estados de Estados Unidos y algunos países europeos han seguido su ejemplo. Otros han ido más lejos todavía. Una iniciativa de los votantes de Colorado que obtuvo la mayoría en las urnas legalizo en el estado la venta de marihuana para uso recreativo. El año pasado, Colorado recaudó alrededor de $ 135 millones en impuestos y derechos de licencia relacionados con la venta de cannabis legal. Otros han tomado rutas menos comerciales. Los usuarios de los clubes sociales de cannabis de España pueden crecer y comprar cannabis a través de organizaciones pequeñas no comerciales. Y Canadá parece que va a convertirse en el primer país del G7 que regulará la venta de cannabis el año que viene”

Annan también dice que las nuevas tendencias con el cannabis nos demuestran que al legalizarse no existe una explosión del consumo, se reduce el mercado negro y se le merman los ingresos además de escatimar muchos antecedentes penales a los jóvenes.

Kofi Annan, tiene 77 años, fue secretario general de las Naciones Unidas de 1997 a 2006. En 2001, fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz. Hoy en día, Annan vive en Ginebra, donde dirige la Fundación Kofi Annan, trabajando por un mundo más pacífico y seguro.

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Por Keith Stroup.– Me pone contento cuando recibimos un correo electrónico o una llamada telefónica a la NORML de algún entusiasta, generalmente joven, partidario, y aconsejándonos o diciendo que ha encontrado el eslabón perdido sobre la legalización de la marihuana: tener un nuevo nombre para nuestra hierba favorita.

Está bien. Algunos de los que son nuevos en el tema, cuando por primera vez descubren el racismo que hay bajo la prohibición de la marihuana, y de la palabra “marihuana” sí, piensen ingenuamente si pudiéramos dejar de usar la palabra “marihuana”, y en su lugar utilizar “cannabis” o algún otro sinónimo, nuestra oposición pronto desaparecería, y podría tener un camino más despejado hacia la legalización.

Me gustaría que fuera así de simple. Pero no es el nombre que usamos lo que hace que sea difícil la legalización de la marihuana; es la falta de información por décadas de propaganda anti-marihuana del gobierno. Vamos a tener que volver a educar a millones de estadounidenses y personas sobre la marihuana, incluyendo especialmente aquellos medios de comunicación y nuestros funcionarios elegidos.

En la NORML no seguimos un manual de estilo y utilizamos todo tipo de palabras para describir la marihuana en diferentes momentos. Soy un veterano, así que por lo general la denomino “marihuana”, y yo no lo considero un término negativo. Es el nombre que la mayoría de estadounidenses y ciudadanos de otros países utilizan para identificar la planta. Sin embargo, otros prefieren en la NORML “cannabis”, y muchos políticos en comunicados de prensa y entrevistas con los medios también incluyen con frecuencia el uso de “pot” o “malas hierbas” u otros términos de la jerga popular para la marihuana.

Dicho sea de paso, es un poco extraño que el nombre de la NORML, la Organización Nacional para la Reforma de las Leyes sobre Marihuana, sugiera que dejamos de usar la palabra “marihuana.” Estamos orgullosos de las siglas de la NORML, un doble sentido, que también es nuestra marca registrada. Quisimos normalizar fumar marihuana cuando comenzamos con la organización en 1970, y la NORML parecía que el acrónimo perfecto.

Pero lo más importante, muchos sienten que el término que elegimos para utilizar en nuestra defensa es un importante obstáculo en el país para la legalización de la marihuana, nuestros oponentes malinterpretan su naturaleza.

Aquellos que se oponen a la legalización de la marihuana, y apoyan la prohibición, o bien tienen una visión exagerada de los peligros potenciales de fumar marihuana; o es que han decidido oponerse a la legalización por razones políticas (por ejemplo, todavía identifican fumar marihuana con la política radical de la izquierda).

En cualquiera de los casos, el uso de otra palabra en lugar de la marihuana no tendría absolutamente ningún impacto. Los que ignoran la ciencia, y creen que la marihuana es “la yerba del diablo,” no van a asumir una posición más racional, independientemente de como la llamemos. Y aquellos que consideran que el fumar marihuana es como un comportamiento anti-sistema continuarán pensando de los fumadores de marihuana como unos rebeldes culturales, incluso si nos llamamos “los consumidores de cannabis.” El nombre es intrascendente.

Es el nivel del apoyo público el que determina cuándo y dónde legalizamos la marihuana. La actitud del público, en un país tan grande como los EE.UU., cambia lentamente, y poco a poco, durante un período de tiempo. Debido a la campaña del gobierno “Reefer Madness” de los años 1930, 40 y 50, la mayoría de los mayores estadounidenses efectivamente les han “lavado el cerebro” (otro término de los años 50) en la creencia de que la marihuana era peligrosa y el mal, y daba lugar a la depravación. Por lo tanto no es de extrañar que cuando la NORML fue fundada a finales de 1970, sólo el 12% de la opinión pública estaba a favor de la legalización de la sustancia. Fue sólo por promover un entendimiento más racional de la marihuana y a los fumadores a lo largo de varias décadas cuando finalmente empezamos a ver los niveles más altos de apoyo a la legalización, llevándonos a donde estamos hoy, con el 58% de la población del país la que favorece el fin de prohibición y el establecimiento de un mercado regulado legalmente.

C1_8734_r_x1Por fin estamos ganando esta larga lucha, no porque se nos ocurrió un nuevo plazo para la marihuana; sino porque nos tomamos el tiempo e hicimos el esfuerzo de re-educar a los estadounidenses acerca de la seguridad relativa de la marihuana, así como de los usos médicos importantes de la droga. Finalmente hemos ganado los corazones y las mentes de la mayoría del país, que ahora entienden que la prohibición de la marihuana provoca muchos más problemas que el uso de la droga en sí, independientemente de qué para su nombre se prefiera utilizar la palabra marihuana.

Por Keith Stroup