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A medida que los jóvenes crecen, se les advierte sobre los “peligros” de la marihuana y otras sustancias. El supuesto peligro, como se hacen eco muchos, es que la marihuana hace que la gente se vuelve descuidada, irresponsable, perezosa y en última instancia, corren por las calles desnudos (es decir, la locura). Algunos predicadores religiosos van tan lejos como para decir que los consumidores de marihuana están destinados al infierno. Desde la década de 1950, miles de personas han sido encarceladas; innumerables propiedades han sido confiscadas por el gobierno, y el dinero de los contribuyentes se ha gastado en la guerra contra las drogas en Nigeria, a través de la Agencia Nacional de Lucha contra la Droga (NDLEA).

La marihuana es una planta medicinal cultivada en varios estados del país, sobre todo en el suroeste de Nigeria, donde la tierra es cultivable y fértil para la agricultura. La creencia popular es que, la planta fue traída al país por los soldados que regresaban de la Segunda Guerra Mundial, y que tuvieron acceso a semillas de marihuana a través del Lejano Oriente y el Norte de África. Cuando la comunidad internacional se embarcó en la guerra contra las drogas, nuestro gobierno introdujo leyes que prohibían el cultivo, uso y comercio de la marihuana.

Hasta la fecha, estas leyes han llevado a ciudadanos a la cárcel, la forzada confiscación de la propiedad privada, y ha creado la discriminación contra las personas que solo tenían una semilla en su poder. Poco a poco, estas leyes discriminatorias han influido en nuestra cultura, y ahora los consumidores de marihuana son considerados como la escoria de la sociedad. Las actividades delictivas como la violación, el robo, el secuestro y la militancia están asociados con la marihuana y esto ha creado la impresión de que cualquiera que se tome el medicamento debe ser un criminal. Más a menudo que no, los usuarios son los primeros sospechosos en un caso penal y a menudo injustamente.

Todo eso nos ha llevado a esto. La policía lleva a cabo redadas agresivas en las comunidades en las que viven los consumidores de marihuana, a menudo sólo para extorsionarlos. En los puestos de control, cualquiera que sea hallado en posesión de incluso una semilla de marihuana es automáticamente privado de sus derechos, y si “habla demasiado”, es golpeado negro y azul por agentes encargados de hacer cumplir la ley.
Los nigerianos, especialmente los defensores de los derechos humanos, rara vez hablan sobre el embrutecimiento y la deshumanización de los consumidores de marihuana en el país. Y si uno se atreve a hablar, se alega en primer lugar que debe ser un usuario, antes de ser enviado por el camino discriminatorio.
Un político acusado de malversación de fondos públicos en proporción alucinante puede aparecer en la corte con 70 abogados Senior defendiendo, pero tal acto no estaría justificado si el caso tiene que ver con la marihuana, una planta. Por el contrario, abogados junior se hacen cargo a sabiendas de que, debido a la ley estricta en su lugar, el acusado ya es culpable de los cargos.

Debemos revisar las leyes que rodean el uso de la marihuana en Nigeria, por lo que podríamos reducir el número de personas – especialmente jóvenes – encarceladas por el consumo de una planta. En países como los Países Bajos y España, se tolera el uso de la marihuana con fines recreativos. En un país que promueve la agricultura como un sector económico importante, hectáreas de tierra pertenecientes a los individuos en los estados de Ondo, Osun, Oyo, Edo, Kaduna y Plateau han sido secuestradas por el gobierno.

A medida que las personas libres ya no están bajo el control colonial, ¿por qué el gobierno decide lo que uno cultiva en su tierras? Los agricultores todavía están obligados por ley a pagar impuestos sobre sus ganancias, y cuando no hay negocio para ellos, se van a su vez a otros cultivos o diferentes industrias.

Nigeria, es un productor de marihuana de alta potencia y puede beneficiarse del negocio de la marihuana mediante el aumento de las exportaciones a los países con déficit de cultivo de marihuana. Para un país con una gran cantidad de profesionales de la medicina tradicional, el uso de la marihuana también se puede fomentar con el levantamiento de la prohibición de la utilización de la planta.

Nuestros políticos, legisladores y funcionarios públicos son rápidos para blandir certificados académicos sobre liderazgo y gestión, pero ninguno en la elección pública / consumidor. Es tan simple como suena. Las personas deben ser libres de elegir lo que quieren para sí mismos y esto, a su vez, estimula la producción de bienes y servicios.

Si somos realmente iguales ante la ley, nadie debe hacerse un marginado porque elija crecer o usar marihuana. No hay discriminación para las personas que comen alimentos ricos en grasas, o consumen alcohol.

La libertad de los nigerianos para elegir lo que funciona para ellos no deben limitarse a las elecciones por sí solas. Los consumidores también deben tener la libertad de elegir lo que consumen, lo que cultivan y en que trabajo entran, siendo uno de ellos la industria de la marihuana.

Por Chukwuemeka Ezeugo pertenece a Programmes Associate of African Students For Liberty

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Aún recuerdo aquella vez … mi primera vez que conocía a Mr Mario Bellandi. Quizás much@s de vosotr@s no sepáis de su figura, y por eso escribo estas letras, porque la buena gente se merece de cuando en cuando un merecido reconocimiento.

Mario Bellandi y Miguel Gimeno

Fue el que es para mí como un hermano, Goyo Fernández, quién me brindó el placer de presentármelo. Un cruce de caminos en la vida … mi mentor como fue en su día Jorge Cervantes fue quién me presentó anteriormente a Goyo … así que con ese recorrido de amistades fui creciendo cannabícolamente.

El momento surgió al celebrar el Primer Curso de Cannabicultura para profesionales que organizamos en la Asociación CEAGROCANNABIS, de la que Goyo era el presidente y yo el secretario. Uno de los ponentes invitados para ese primer curso fue Mario Bellandi con una sencilla clase sobre genética, genes hereditarios y transmisión de genes dentro del cannabis.

Desde ese primer encuentro Mario fue un fijo en los sucesivos cursos que impartimos en la asociación. Recuerdo aquella caja de madera que siempre llevaba bajo el brazo a estos eventos, y de la que nadie de los asistentes quería separarse…. el corrillo a su alrededor era lo habitual y cotidiano.

Junto a él se agolpaban los asistentes quienes asombrados contemplaban, olían, tocaban …. y fumaban de tan sabrosas flores cannábicas. Nunca unos cogollos desprendieron tanto aroma, y eso que algunos llevo olidos ya. Los terpenos que contienen las variedades que el crea te trasportan a un estado de eterno placer, donde la plenitud, frescor y frutalidad de los aromas te invitan a desear que repose entre tus labios y penetre el sabroso humo en tus pulmones.

Es un hombre peculiar, y esa peculiaridad es lo que le hace que busque donde nadie busca, que bucee por los mares de genes en los que pocos breeders suelen sumergirse por miedo a perderse. Su filosofía son las landraces …. no trabaja variedades que ya hayan sido hibridadas por otros antes.

Sus números amigos han sido los que durante los pasados años le surtían de semillas al regresar de sus respectivos viajes por los lugares más insólitos del planeta. Desde Kerala, Congo, Jamaica, Isla Reunión, Nepal,…. fueron llegando sus compañeras de largo viaje.

En su selección personal fue descubriendo ejemplares únicos, siempre buscando plantas de floración rápida, no más de 60 días y con abundante resina, le gustan aquellas plantas que resudan resina hasta por el envés de las hojas.

Así ha conseguido agasajar a todos los breeders y growers con plantas que estoy seguro pasarán a la posteridad, si no lo están haciendo ya. Variedades tan ricas y potentes como Reina Madre (Queen Mother), Lilly, Alice o Edy. Por cierto, el otro día viendo unas analíticas en la web analytical 360.com/m/archived/310720 está la analítica de la variedad Edy … un sorprendente % total de THC que supera el 24%, pero lo más interesante era el elevado % en terpenos total que llega hasta el 6,50%, cuando la gran mayoría no pasa del 2-3%.

Esto viene a remarcar la gran calidad de sus aromas y sabores, únicos para mí y para mis sentidos. Lo cierto es que el trabajo de Mario es algo único que vale la pena experimentarlo en primera persona, y para convencer de ello a un buen amigo, pues eso, que el otro día decidí hacerle una de esas visitas que no te dejan indiferente.

La tarde fue amena entre sabores, aromas, risas y sabiduría, mucha sabiduría. Nuestros encuentros siempre son muy constructivos y enriquecedores, sólo que en esta ocasión la ausencia de Goyo se notó y dejó huella, eso sí coincidimos en la necesidad de volver a reunirnos los tres unos meses más adelante … , los sentidos estarán esperando ansiosos a otro bombardeo de aromas y sabores….. distintos …. únicos ……. Made in Mario Bellandi.

¡Salud y Buenos Humos!

Autor y fotos: Miguel Gimeno

Hacienda española ingresaría 1.200 millones de euros anuales en impuestos regulando el uso de cannabis, además de los millones de euros que se ahorrarían en paliar su trafico ilegal y todo lo que rodea la actividad.

Hoy es el día mundial de la marihuana, el llamado 4.20 o veinte de Abril. Varios partidos políticos ya se están uniendo a la idea y cada vez más clara, de que otra forma de tratamiento con el cannabis y sus consumidores es necesario.

En este último año se incrementaron los debates sobre la regulación del cannabis y en varios parlamentos regionales ya se ha pedido al Gobierno central que examine esta opción. La tendencia mundial y sin ninguna duda, es la regularización de su consumo medicinal y recreativo, además de su producción y cultivo, venta, distribución.

Además, no podemos dejar de ver su enorme impacto económico que podría revertir en esa misma sociedad. En una primeras estimaciones se habla de 1.200 millones anuales en impuestos que podrían acabar en las arcas de Hacienda si se regulase la planta y todo lo relacionado. No es un proceso pionero en el mundo, ya existen estados norteamericanos que pueden servir de ejemplos fiables como Colorado o Washington.

Regulando desde los espacios creados para su consumo y su venta, y con todos sus diferentes procesos de la cadena generando impuestos, se podría recaudar una suma muy alta de millones de euros. En ciudades y estados que ya han gravado la hierba, el destino de estos impuestos han ido a parar a la creación de colegios, ayudas a los más desprotegidos, a las autoridades policiales y judiciales y a la prevención del consumo de sustancias nocivas.

Un estudio realizado por el Ayuntamiento de Amsterdam cifró en 400 millones de euros en impuestos indirectos, añadiéndole los impuestos especiales la cifra subió hasta los 1.400 millones. El abogado Bernardo Soriano, portavoz de la Plataforma “Regulación Responsable”, argumenta que en la actualidad en España, además de estimarse que existen más de tres millones de consumidores, la situación de alegalidad de los clubes de cannabis y la ilegalidad del trafico de cannabis priva a las arcas del estado de recaudar cientos de millones de euros en impuestos.

En España, el consumo en espacios privados y el cultivo en el hogar fuera de la mirada del publico es legal. No es sancionable. Según el calculo de la plataforma “Regulación Responsable” hasta 1200 millones de euros se podrían recaudar en impuestos

                “Colorado regularizó el consumo de cannabis en el 2014, saliendo del mercado negro. Este estado es ocho veces más pequeño que España, pero haciendo una similitud, hemos llegado a la conclusión que se generarían estos gravámenes”, dice su portavoz.

Además, en estos cálculos económicos no entrarían lo que el Gobierno percibiría por impuestos especiales como los que tienen los carburantes o el alcohol y tabaco. A todo esto, si existiesen comercios especializados para su venta y consumo legal y se gravase en su forma de cigarrillos, alimentos, bebidas y más, la Hacienda publica podría recaudar mucho más sobre un impuesto especial de consumo.

Las recaudación de impuestos es una forma de beneficiarse económicamente la sociedad a través de sus impuestos, pero, existen otras igual de claras que también se sumarían a la fiesta verde, de hierba y billetes. Sin duda, sería su industria que crearía riqueza y miles de puestos de trabajo.

               “Los efectos producidos cambiarían el panorama español, ya que en esta industria cuentan con alrededor 5 ferias del sector, 1.200 Clubes Sociales de Cannabis, existen más de 1.500 tiendas de cultivo y múltiples negocios que facturan centenas de millones de euros. Calculamos que la regularización del cannabis aumentaría esta cantidad a miles de millones de euros la facturación de las compañías relacionadas con el sector, algo que a su vez también generará más impuestos directos”, argumenta.

Bernardo Soriano también se hace otra pregunta ¿Y el turismo? España es una potencia mundial en este campo, y mientras estados norteamericanos como Colorado están beneficiándose de esta sector turístico que no daña su imagen, nosotros sufrimos y permitimos el turismo duro de alcohol que vivimos todos los años en ciudades como Salou, Mallorca o sur de Andalucía, por ejemplo.

Otro ahorro que también llegaría con una correcta regulación de la industria y consumo del cannabis, sería evitar los grandes gastos contra una delincuencia debilitada gracias a la desaparición de una gran parte de su mercado negro. Su distribución ilegal se vería mermada económicamente y los juzgados podrían gastar sus recursos en otros temas de mayor importancia.

La regulación de la marihuana en España debe ponerse en marcha, porque otro dato que era y es el mayor acicate de los prohibicionistas del cannabis, que la legalización incrementaría el consumo en los más jóvenes, justamente la medida en donde se ha puesto en marcha, no solo no ha subido la cifra de consumo entre los menores, sino que la ha bajado.

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Consumidores que no quieren infringir la Ley, miles de puestos de trabajo, millones de euros restados al mercado negro, creación de riqueza en forma de tejido industrial, nuevas formas de recaudación de impuestos, más y mejor información para la prevención del abuso de consumo, industria medicinal con el cannabis, industria de investigación con la planta, restringir y controlar el acceso de menores a su venta, bajar el consumo de opioides en pacientes y existir otra alternativa natural, pero sobre todo…poder estar oficial y creíblemente bien informados y avalados por la investigación científica.

Existen millones de razones para legalizar la venta del cannabis en España, sencillamente, porque existen millones de españoles que la usan y no quieren saltarse la ley. El consumo de la planta de cannabis, bien para uso recreativo o bien por tratamiento medicinal, está muy extendido entre los ciudadanos del país de la piel de toro. El Estado, tenga un Gobierno de un color político o de otro, debe mantenernos a todos dentro de una legalidad en esta cuestión y que cada uno como ciudadano elija libremente. Teniendo en cuenta que ya lo hace con sustancias como el alcohol o el tabaco mucho más dañinas, si éstas, están muy bien reguladas pagando sus impuestos, ya no nos vale el argumento de que el consumo de cannabis puede ser malo para nuestra salud, el adulto puede y debe elegir.

Dando por hecho de que esta cuestión es clara, ahora se debería valorar el por qué los beneficios económicos que puede producir el consumo regulado de marihuana y que podrían repercutir en la misma sociedad española, no se quieren aprovechar.

Estas semanas se han publicado los datos de puestos de trabajo que se han creado en Estados Unidos, 124.000 directos hasta la fecha con una industria creciendo y que está en sus comienzos.

 

El gran boom de la industria del cannabis en ese país y en todos los campos aún no ha comenzado, además, los impresionantes datos económicos por ventas y por impuestos recaudados se han restado a su mercado negro; miles y miles de millones de dólares. Estas cifras que están aflorando en EEUU son tan solo de cuatro estados y Washington DC que tiene el uso recreativo legalizado y de 28 estados que de alguna forma tiene leyes de marihuana medicinal. Es decir, que más de la mitad de estados norteamericanos de alguna forma, aunque sea muy simple, pueden acceder a la marihuana medicinal y, en el tema recreativo prácticamente están en el comienzo de donde podrían llegar en cuestiones económicas. A finales del año pasado se unieron al club del uso lúdico, California, Nevada, Massachusetts y Maine.

Otro de los aspectos por lo que se debería legalizar o regular su distribución legal en España, es por la gran cantidad de dinero que se le restaría a todo el mercado negro ilegal. La mayoría de personas no se queja cuando se bebe un gin tonic o un cóctel que paga impuestos. También acepta y sabe, que parte del humo del tabaco que sale de los pulmones ya ha pagado sus respectivos impuestos. Nuestros politicos deben pensar y actuar legislando en consecuencia y el consumo de esos millones de españoles no pueden llenar las arcas de los vendedores ilegales.

En España, ya trabajan legalmente de una forma u otra, y más centrado en su cultivo que en su venta, miles de personas en nuestra industria del cannabis, aunque muchos tenemos “envidia sana” cuando leemos las macro cifras de naciones como Estados Unidos o Canadá, que como siempre son los primeros y los más listos de la clase. Allí se están poniendo los cimientos para una gran industria que ya les proporciona millones y millones de dólares en impuestos y que además, como no podía ser de otra forma, decenas de miles de puestos de trabajo. Allí lo tiene claro, el beneficio en todos los sentidos para sus arcas no para el mercado ilegal.

En Israel sin ir más lejos, hace unas semanas su Ministro de Salud dijo que quería capitalizar a las industrias israelíes que trabajan con la planta y proponía autorizar la exportación de cannabis de esas empresas a otros países que titubean con su producción.

Una nueva industria floreciente a la sombra del cannabis debe crearse, la demanda es enorme, y es esa circunstancia una de las más importantes para que este sector crezca fuerte y repercuta en miles de empleos directos e indirectos.

La nuevas ideas para las ventas legales de cannabis después de años de estar en el subsuelo ilegal son también un aliciente. Hace unas semanas el ex Presidente chileno hablaba de crear los estancos de cannabis, es una idea y no es descabellada. El comercio de cannabis para los ciudadanos debe estar controlado de una forma u otra, pagar impuestos y tener unas garantías mínimas de calidad. Si su consumo en espacios públicos abiertos es ilegal como el alcohol, se deben crear locales de consumo, bares o coffee shops, donde los ciudadanos puedan consumir tranquilamente marihuana y sin molestar a los que no quieren ni olerla. Los clubes sociales de cannabis son una buena alternativa para los grupos que quieran estar asociados y compartir su consumo, son otra opción o elección que debe coexistir con el otro tipo de establecimientos cannabicos de venta o consumo.

La sociedad española aceptaría y vería con otros ojos un producto que pague sus impuestos como otro, que informe en buenas condiciones a sus consumidores y que tenga sus espacios o locales regulados. ¿Alguien se enfada por tener un estanco de tabaco debajo de sus casa aunque venda muerte o mala salud y vayan a comprar adictos a la nicotina? Y si tiene cerca una bodega de licores o un bar, ¿le molestan los consumidores de alcohol? seguro que hay alguno que es un adicto a estos líquidos con graduación o droga legal. El alcohol también fue ilegal en algún país y recordemos como acabó. Estamos en el siglo XXI y debemos ser conscientes que el consumo de sustancias siempre ha existido y no dejará de existir por ser ilegal.

Otro aspecto por lo que se debe regular y legalizar la marihuana en España, es porque sus ciudadanos consumidores necesitan tener un mínimo de información avalada científicamente y, esa condición es muy difícil de cumplir con un producto que es cuanto menos alegal. Unos mínimos estándares deberían proteger a los usuarios de un cannabis regulado, su cultivo y producción, transporte, manufactura, y venta etiquetada con información fehaciente del producto y que debería ser otra máxima. Profesionales que informasen correctamente de los tipos de variedades o cepas con sus características especiales, también sería otra ventaja que llegaría con una buena regulación.

Una legalización en toda regla, también pondría las bases y aseguraría el no acceso ni venta a los menores de edad. También informaría muy claramente de las ventajas y desventajas de su consumo o abuso.

Siempre una perfecta legalización debe dar la posibilidad al auto cultivo de sus ciudadanos, eso si, cultivo para el auto consumo no para comercializar con la planta. En los estados norteamericanos donde se ha legalizado su cultivo recreativo se ha permitido una media de seis plantas, es una buena cifra para las personas que deciden optar por esta opción.

La legalización en España también abriría las puertas a una enorme industria del cannabis medicinal, en muchos países del mundo esta alternativa terapéutica ha sido la propulsora de otra mirada hacia la marihuana por parte de la sociedad, en este caso mas benigna. En España el consumo recreativo de la marihuana ha sido la punta de lanza de la legalización, pero en la mayoría de países el consumo medicinal ha sido el gran impulsor de otra mirada hacia la planta. Los ciudadanos mayores de cincuenta años hasta los de la tercera edad, han sido el grupo de ciudadanos que más ha crecido en el consumo de cannabis con la legalización en EEUU, justamente todo los contrario que los más jóvenes. En este nicho juvenil el consumo ha bajado con la legalización. Si ha subido el consumo en estas personas mas mayores, es porque muchos la han descubierto como una medicina natural que no tiene los perturbadores efectos secundarios de los fármacos opioides recetados y que en ocasiones les han llevado a su dependencia. Las personas mayores deben tener la posibilidad de poder acceder a esta medicina natural en ciertas condiciones de garantía.

 

 

El cannabis, una maravilla de la naturaleza

La legalización en España también traería una avalancha de estudios e investigaciones que muchos científicos querrían abordar. El cannabis es una planta muy completa, existen voces autorizadas en investigación que hablan de que si esta planta fuese descubierta en el Amazonas en la actualidad, hay quien hablaría del descubrimiento del siglo en botánica. Más de ochenta fitocannabinoides entre sus 400 compuestos químicos hacen de esta planta una maravilla de la naturaleza. Si ha eso añadimos que nuestro cuerpo produce endocannabinoides y además tiene un sistema endocannabinoide donde encajan esos receptores fitocannabinoides, estaríamos hablando otra vez de una planta que hay quien diría que la naturaleza creó para ser fuente de abastecimiento de recambios (chips) para nuestro cuerpo.

España debe ponerse las “pilas”

España debe ponerse al día con la legalización o regularización del consumo, venta y cultivo, bien para uso recreativo como medicinal. Alemania, que eran los últimos de la fila europea en cuanto a temas relacionados con el cannabis, ahora resulta que hace pocas semanas que su Parlamento o Bundestag, no solo legaliza la marihuana medicinal, sino que además, la Seguridad Social de ese país se hace cargo de los gastos, vamos, que paga el estado. El estado alemán si cree en la legalización de la marihuana medicinal. Ciudades como Berlin o Bremen ya tienen estudios locales para la creación de sus propios comercios de cannabis recreativo o coffee shops.

Italia con su parlamento podría ser el primero de la Unión Europea en legalizar el uso recreativo de marihuana. La marihuana medicinal ya se vende en farmacias de Florencia y es el mismo ejercito italiano el que la cultiva y provee. En Polonia, su parlamento también esta valorando su pronta legalización medicinal. Además, sabemos del grupo de políticos del Reino Unido de todas las bancadas, derecha e izquierda, que se han unido para reclamar que el Reino Unido, además de por su claramente aspecto médico, no se quede fuera del gran pastel económico que se está viendo en Estados Unidos y Canadá. Poniendo ejemplos de naciones alrededor del mundo podría alargarme unos párrafos más.

España, a tenor de los números económicos que van emparejados con la legalización y que corren por la red, debería ponerse las pilas y ponerse a la cabeza en esta carrera. Muchos usuarios adultos de cannabis y muchas naciones están interesadas en proveer.

España no puede quedarse atrás en la legalización medicinal, ni recreativa de la marihuana, existen millones de razones y de euros para que esto no sea así. Pongámonos en España las pilas y comencemos a reunir a un grupo de expertos en todos los ámbitos, que empiecen a diseñar una buena carretera, porque los coches ya están fabricados y circulando. Por Mac

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El gobierno de Mariano Rajoy ha sido y es contrario a cualquier cambio legal en torno al cannabis en España. Sin embargo, el hecho de encontrarse en  minoría parlamentaria, junto con la evolución que ha experimentado la percepción social del cannabis en España, nos hace albergar esperanzas de que el cambio hacia nuevas políticas pudiera estar más cerca de lo que parece a primera vista.

El año 2016 fue muy agitado en la política española. Las elecciones de diciembre de 2015 dejaron un panorama complicado, sin mayorías claras, que obligaba a alcanzar pactos entre las distintas fuerzas. Y eso es algo a lo que los partidos españoles están poco acostumbrados. Así que, después de varios meses de tira y afloja, nadie logró los apoyos necesarios y hubo que repetir las elecciones.

Tras las elecciones del 26 de junio de 2016, el panorama seguía siendo complicado. Sin embargo, el Partido Popular acabó consiguiendo un acuerdo de investidura con Ciudadanos, uno de los partidos que han entrado con fuerza en la política española.  De esta manera, Mariano Rajoy ha logrado mantenerse en el cargo de presidente, a pesar del importante descenso en votos que sufrió su partido.

Por tanto, en los próximos años España va a seguir teniendo un gobierno conservador caracterizado por su actitud agresiva hacia el cannabis y quienes lo consumimos. En tales condiciones, la idea de regular nuestra planta amiga en clave no-prohibicionista puede parecer irreal. Sin embargo, la correlación de fuerzas parlamentarias y la sociología hacen pensar que la posibilidad de que se dé un debate a fondo sobre esta cuestión -y de que el resultado sea favorable a los partidarios de legalizar la planta- es algo más que un sueño.

¿Qué opina la población?

La opinión pública española ha cambiado mucho en los últimos años en su percepción del cannabis. Un importante estudio publicado en 2014 por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), por encargo del Plan Nacional sobre Drogas, revelaba que la mayoría de la población española era ya entonces favorable a que se legalice el cannabis. En concreto, un 47,8% defendía que se pueda vender en farmacias o lugares autorizados, y un 6,1% era partidario de la venta sin restricciones. Es decir, había ya un 53,9% de partidarios de legalizar la venta, frente a un 46% que decía estar en contra.

Cuando se preguntaba por los clubes o asociaciones cannábicas, había un 28,7% de encuestados que los consideraban una iniciativa positiva “que permite un consumo controlado y responsable” y un 22,6% que decía que “no le molestan”, frente al 13,3% que decía que deberían prohibirse por “fomentar el consumo” y al 8,5% que afirmaba que son una “burla a la ley que no debe tolerarse”. También había un 20% que no los conocía y casi un 7% que no tenía opinión. Es decir, que en 2014 existía una mayoría del 51,3% de partidarios o tolerantes frente a solo un 21,8% de detractores. Y lo más significativo es que este resultado era más favorable entre los jóvenes, llegando al 64% de apoyo o tolerancia hacia los Clubes Sociales de Cannabis entre los 23 y los 30 años. Es decir, que en el futuro inmediato es previsible que las posturas en favor de la regulación sigan aumentando.

En este contexto, las fuerzas políticas están tratando de adaptarse a la nueva realidad, para evitar quedarse desfasadas en posturas represivas que la población rechaza y va a rechazar cada vez más. Y las consecuencias políticas ya han empezado a verse. Por una parte, los procesos regulatorios en parlamentos autonómicos han seguido adelante, siendo la Ley de Asociaciones Cannábicas de Navarra el ejemplo más claro. Y cada vez son más los municipios que deciden elaborar normativas para regular las actividades de las asociaciones en el ámbito local.

¿Qué dicen los partidos?

Vamos ahora a repasar los diferentes partidos presentes en el Congreso de los Diputados para ver qué posibilidades de triunfo tendría una propuesta parlamentaria de regulación del cannabis.

Partido Popular (137 diputados): El Partido Popular ha sido el azote de todo lo que huela a permisividad con el cannabis y ha promovido la criminalización de los CSC. Aunque tiene algunos sectores minoritarios que apuestan por cambiar el discurso, lo esperable es que se opongan de entrada a cualquier cambio legal.

Partido Socialista (85 diputados): Aunque los socialistas mantienen desde hace años una posición ambigua a nivel nacional, sus secciones en el País Vasco, Cataluña, Navarra y Baleares han votado a favor de la regulación en sus respectivos parlamentos. También son conscientes de que su electorado es mayoritariamente partidario de los clubes y de la regulación. Si se plantea abiertamente el debate, sobre todo si es en base a una propuesta de carácter técnico e integrador, es poco probable que quieran alinearse en solitario con sus adversarios del PP y seguramente acabarán por apoyar el cambio.

Unidos Podemos (71 diputados): Esta agrupación está formada por la histórica coalición Izquierda Unida y por el partido emergente Podemos.  IU ha sido desde hace muchos años el principal apoyo del movimiento cannábico en el Parlamento. Podemos, por su parte, ha mantenido una posición muy ambigua en torno al cannabis, dado que algunos de sus principales dirigentes son contrarios a la regulación, pero prefieren no manifestarlo claramente para no perder votos. Sin  embargo, una intensa campaña de presión tanto interna como externa les ha obligado a mover ficha. Podemos tiene un Círculo Sectorial (agrupación interna) formado por miembros del movimiento cannábico, que ha conseguido forzar a la coalición a apoyar sus posiciones. Por tanto, podemos dar por hecho su  apoyo a una reforma legal.

Ciudadanos (32 diputados): Este partido emergente, cuya ideología se puede calificar de derecha liberal, mantiene desde su nacimiento una posición de tolerancia hacia el cannabis. Dado que además su líder, Albert Rivera, que juega un papel casi mesiánico a la hora de marcar la estrategia, es cercano a sectores cannábicos y partidario de regular (fuentes cercanas a él me informan de que es, o al menos ha sido, fumador de cannabis), lo más probable es que apoyen la regulación cuando llegue el momento.

Esquerra Republicana de Catalunya (9 diputados): Este partido independentista apoya con entusiasmo el cambio en las políticas sobre el cannabis, tanto en Cataluña como a nivel estatal. De hecho, en la frustrada legislatura que concluyó con las elecciones de junio de 2016, presentó una proposición para la regulación del cannabis y contra las condenas a clubes por parte del Tribunal Supremo. Yo mismo fui invitado a la presentación en el Congreso, así que no me cabe duda de que su postura será totalmente favorable a la reforma.

Partido Demócrata Europeo Catalán (8 diputados): La antigua Convergencia Democrática de Catalunya, que sigue ocupando la presidencia de Cataluña, lleva años apoyando la regulación del cannabis a través de los CSC, y así se ha reflejado a la hora de regular tanto a nivel autonómico como municipal. No hay duda de que su postura en el parlamento español sería favorable.

Partido Nacionalista Vasco (5 diputados): Este partido de ideología cristiano-demócrata decidió hace ya varios años apostar con claridad por la regulación del cannabis y apoyar el modelo de los CSC. Ha sido el promotor de la Ley Vasca de Adicciones, que prevé la regulación de las asociaciones cannábicas. Sin duda, será uno de los principales apoyos del cambio cuando llegue el momento.

EH Bildu (2 diputados): La coalición independentista vasca apoya desde hace años el modelo de los clubes sociales y una regulación integral de la planta de cannabis. También se ha posicionado con claridad a favor de Pannagh durante todo el proceso judicial iniciado en 2011. Sin duda, sus dos votos irían a apoyar la reforma.

Coalición Canaria (1 diputado): La postura de este grupo, que con frecuencia ha apoyado al PP en diferentes momentos, es una incógnita. Pero su único diputado no parece que en esta ocasión vaya a tener demasiado peso.

Un cambio posible y necesario

Según las cuentas que acabo de exponer, en el Congreso de los Diputados habría un total de 127 votos seguros a favor del cambio, más 85 casi seguros (los del Partido Socialista). Es decir, un total de 212 votos a favor, frente a 137 en contra, más un voto dudoso. En otras palabras, la reforma legal en torno al cannabis saldría adelante por amplio margen. De hecho, en otros temas el gobierno ya ha venido sufriendo varias derrotas, y es probable que sufra unas cuantas más.

Ahora bien, no debemos olvidar que el Partido Popular, gracias a una ley electoral pensada para favorecer a los partidos grandes, mantiene una holgada mayoría absoluta en el Senado, donde podría bloquear la reforma. Sin embargo, es probable que tal cosa no llegara a suceder. Su situación de minoría parlamentaria está obligando al PP a hacer una serie de concesiones a los partidos en los que necesita apoyarse para aprobar distintas leyes, entre ellas los presupuestos, fundamentales para que pueda sacar adelante al menos una parte de su programa.

Entre esas concesiones que el PP está pactando, se encuentra el acuerdo con el PNV para retirar los recursos ante el Tribunal Constitucional que el gobierno había presentado contra varias leyes aprobadas por el Parlamento Vasco. Entre ellas se encuentra la Ley de Adicciones, que fue recurrida precisamente por los artículos donde se habla de la regulación de las asociaciones cannábicas. En otras palabras, el gobierno español va a permitir al vasco que regule los CSC, con todo lo que ello implica. Por tanto, si se plantea una reforma de la ley a nivel nacional, lo más probable es que el Partido Popular optara por una actitud conciliadora para evitar conflictos con sus posibles socios y que la reforma saliera adelante.

Evidentemente, todo esto son simples hipótesis, pero está claro que muchas cosas están cambiado en torno al cannabis en España. Tal vez algunos políticos tengan la tentación de intentar bloquear momentáneamente el necesario cambio, pero la transformación que se ha vivido en la percepción que la sociedad civil tiene del cannabis y las leyes que lo regulan parece ya irreversible. Tal vez suceda en esta legislatura, tal vez no, pero es evidente que la prohibición del cannabis tiene los días contados en España.

by Martín Barriuso

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La marihuana con amigos se comparte. No debe uno hacerse un porro y fumárselo en presencia de todos sin invitar nada más que al humo que puedan aspirar. Y si no, fúmatelo tú sólo y vuelve una vez lo hayas terminado, mientras ese rato nosotros aprovechamos para criticarte con motivo. Y si no, después mira para nosotros mientras nos fumamos uno tras otro. Quizá el día que quieras entrar en la dinámica de compartir porque no tienes, seamos nosotros los que nos vayamos a fumar donde no nos veas.

Hay una ley no escrita y sagrada, a quien ose quebrantarla le puede caer sobre su pecho la maldición de la calada atravesada: el que lo lía, lo peta. Da igual de quien sea la hierba, el papel, el grinder o la casa, el que pone las manos para liárselo, tiene el derecho y honor de encenderlo antes de pasarlo. Y si te puede el ansia, hazte uno, lo enciendes y lo rulas. Los primeros porros los hace cualquiera, cuando ya la motricidad se ve afectada, agradecerás el tercer o cuarto turno de lo que sea que te llegue.

¿Te sabes liar un porro? ¿No? ¿Entonces que leches haces tirando hierba y gastando papel? Las reuniones no son momento para heroicidades, experimentos o excusas. Si no sabes, ya practicarás en otro momento y con tu hierba, que la mía mis esfuerzos me cuesta conseguirla. Estás aquí entre 7 amigos que liamos porros mejor que la Philip Morris cigarros, y quieres que fume un churro que no sé ni por donde cogerlo y lleva más papel que marihuana? Anda, trae para aquí que nos tienes contentos…

¿Y a qué en tu grupo de amigos hay uno al que le cuesta pasar el porro? Y seguramente no por lo que fume, si no por el llamado complejo del Jedi. Y es que son felices con un sable láser en la mano, contando sus batallas contra el lado oscuro mientras los presentes se dirigen miradas entre sí y dirigidas al porro, que o lleva media hora apagado o bien se está consumiendo mientras él sigue braceando. El primero en recordarle que fuman todos, siempre recibe una silenciosa ovación a la vez que todos respiran al fin aliviados.

El porro siempre se rula a la derecha. ¿A qué tienes un amigo que tiene la curiosa costumbre de pasarte el porro como el balón Ronaldinho, forzando la mirado hacia otro lado? ¿Nunca te has peguntado por qué lo hace? Curioso… Siempre se calcula cuantas caladas tocan por persona, en especial si se están catando variedades diferentes variedades. No te pulas medio porro y lo pases más quemado que el palo de un churrero, en una buena reunión de buenos amigos, todos fuman por igual.

También seguro que en tu grupo hay alguien que tiene dificultades para retener fluidos y te pase el porro más babado que un buffet libre de ensalada en un criadero de caracoles. Y que ya es difícil que un porro llegue a gotear saliva por el filtro, pero tiene la extraordinaria habilidad de hacerlo sin inmutarse. Que no cuesta nada secarse los labios antes de fumar o dado el caso, secar con un mechero el filtro antes de pasar el porro. Siempre lo tiene que hacer otro por él mientras que pregunta que por qué lo hará.

El buitre es un ave carroñera. El buitre vuela y espera. Tiene paciencia y es persistente, tampoco duda en hacer empleo de otras malas artes como la camelación y el sigilo. Y en cuanto te das cuenta, el porro ha volado. Se detectan rápidamente, porque pese a que no invitan nunca, siempre tienen un porro en la mano y que curiosamente no es suyo. Los buitres no tienen un área de caza, si no que tienen varias. Desconfiad siempre de los buitres.

El intolerante llegará a ser el que alegre la fiesta a los presentes en un momento dado. El intolerante es siempre uno de los mejores amigos, tranquilo donde los haya. No es en absoluto una persona que no tolere opiniones o actuaciones y se enerve a la mínima. Simplemente no tolera la marihuana. A las pocas caladas se puede ver cómo sus ojos iluminan como un faro y sus risas contagian a los presentes. También se apaga como un faro, y cuando su piel cambia de color al blanco, será el fin del intolerante esa noche.

El ecologista es un amigo que una vez terminada la fiesta, se preocupa de que todo el lugar quede igual que cuando se llegó. O mejor incluso. En un héroe sin capa y un ejemplo a seguir por todos. Recoge colillas, chustas, papeles y cualquier resto que otros han ido esparciendo, para tirarlo en un contenedor que curiosamente había a dos metros. Posiblemente no sea el que esté en las mejores condiciones, pero siempre recuerda que el medio ambiente debe ser un patrimonio eterno.

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Carrera marihuana.- Canadá será el primer país del G7 que legalice totalmente la marihuana. Detrás, el estado de California que es la sexta economía del mundo, también la ha legalizado hace unas semanas. El ministro de Salud de Israel,Yaakov Litzman, apoya las exportaciones de cannabis desde su país hacia las demás naciones, claro, si los beneficios van directamente a su Ministerio de Salud.

En Holanda, el partido conservador del Gobierno y que ha propiciado la actual y “rocambolesca” escena de los coffee shops, acaba de aceptar proponer el cultivo regulado de cannabis para estos establecimientos. Por lo tanto, un increíble giro en esta cuestión.

En el Reino Unido, voces muy importantes del espectro político están apoyando y apostando porque en la islas británicas se regule y legalice la marihuana, observando como están actuando varios de sus socios del G7. El ex vice primer ministro Nick Clegg dijo hace unas semanas “Los políticos británicos deben abrir los ojos ante lo que está ocurriendo en el resto del mundo. La prohibición del cannabis está siendo barrida por la opinión popular, que aboga por la regulación legal responsable”

Alemania quiere que el seguro publico pague la marihuana medicinal a sus ciudadanos, y en Berlin, sus autoridades proponen una semi legalización.

La actual sociedad del mundo occidental ya no ve la cuestión cannabis como se veía hace unos años, es más, está abriendo los ojos en este tema. Esa sociedad moderna del siglo XXI no comulga con la prohibición del siglo XX que no ha servido para lo que se creó. Otra mirada más inteligente después de años de experimento fallido, podría crear múltiples beneficios para esa misma sociedad. No es una tontería, ya se han visto y experimentado en estados norteamericanos donde su éxito ha sido más que rotundo.

Regular el consumo, producción y distribución del cannabis en el estado de Colorado o Washington, por poner ejemplos reales, ha supuesto miles de puestos de trabajo, cientos de millones en impuestos, millones ahorrados en problemas de justicia, más información en la prevención de consumo, merma de millonarios ingresos del mercado negro, creación de empresas con todo lo que conlleva, aligeramiento de temas judiciales, menos consumo entre la población juvenil, menos consumo de medicamentos opioides, creación de escuelas, ayudas a desfavorecidos, control de la venta, menos toxicidad en los productos y así sin parar, podríamos seguir relatando beneficios para sus ciudadanos de la legalización total.

Todas las naciones del mundo están viendo lo que ya ha ocurrido en Colorado y Washington, los “ratones de este laboratorio”.Otra cuestión, es que el aspecto medicinal del cannabis ha ayudado ha que esta planta sea vista por la ciudadanía con otros ojos. Sin dudad, la ayuda terapéutica que esta proporcionando el consumo de cannabis o de sus cannabinoides a miles de personas, ha sido el otro gran artífice para este significativo cambio de rumbo de la opinión mundial.

El consumo de marihuana o cannabis tan arraigado en la población actual debe ser regulado y la sociedad debe beneficiarse de esa regulación. Cuando un producto esta regulado en el mercado, evidentemente esta sujeto a los controles de calidad y a las imposiciones fiscales que repercuten en todos.

Regular el mercado recreativo

Dispensario de cannabis en Estados Unidos

El mercado recreativo debe regularse, la venta o comercio de marihuana debe estar regulada. Cuando consumimos un producto nos gusta tener la seguridad de que ese producto que vamos a consumir ha pasado un mínimo control de calidad. Nos gusta tener a ciencia cierta la seguridad de que el producto que vamos a consumir es cien por cien seguro.

Solo con una regulación de la planta, desde que nace hasta que llega a su punto de venta, sería la única forma de tener una plena seguridad de que el producto es apto para nuestro consumo. El mercado negro, que existe porque hay consumidores y no establecimientos para su venta, está suministrando cannabis si un pequeño control.

Los que hemos comprado alguna vez sabemos que prácticamente no compras dos veces la misma calidad, de hecho, a veces muchas personas no tiene la seguridad de una mínima calidad o potencia. También, no se sabe si los productos utilizados para cultivar ese producto son los correctos para la planta o nuestra salud y el consumidor no tiene un estándar que sirva de referencia no quedándole más remedio que aceptar lo que le proporcionan.

El precio abonado por la compra del cannabis en muchísimas ocasiones difiere en demasía de un proveedor a otro y con el solo argumento o palabra de éste último de que “es mejor calidad” la suya. Una correcta regulación del cannabis crearía establecimientos o dispensarios donde el cliente podría exigir una aceptable calidad, un precio establecido por mercado y un local donde poder informarse correctamente del producto a consumir, además de un espacio donde plantear las quejas.

Si se controla la producción o cultivo, el transporte, su comercio y el producto paga sus impuestos como otro más, entonces estaríamos ante un producto del cual se puede informar abiertamente sobre sus posibles consecuencias o efectos secundarios no deseados por su consumo. También la información, proporcionaría otras formas de consumo para el usuario que podrían minimizar sus efectos, como podría ser su ingestión en vez de fumar, por ejemplo.

No hace falta decir que un producto de consumo recreativo tan arraigado en la sociedad como el cannabis, el solo hecho de poderse legalmente comprar, incrementaría sustancialmente las arcas de los impuestos.

Recordemos que solo el tabaco y el alcohol están en este grupo de sustancias lúdicas que tributan y todos ya sabemos los millones en impuestos que proporcionan sólo estos dos productos. Sumemos la marihuana o sus productos a este grupo que paga muchos impuestos y veamos como también beneficiaría a la sociedad está regulación.

Ésa misma regulación traería otro gran beneficio para los ciudadanos, sencillamente restemos todo ese dinero que acabaría en el fisco a un mercado negro con todo lo que significa eso.

Una buena regulación también ayudaría a tener más control sobre los establecimientos y alejaría a los más jóvenes de estos locales al poder controlar su acceso. También, al no ser una sustancia prohibida “por los mayores” se evitaría el encanto de los más jóvenes por “lo prohibido”.

La regulación de su producción y comercio podría crear tres tipos o formas de abastecimiento para los usuarios:

-Establecimientos o dispensarios donde los usuarios podrían acceder al producto con una mínimas garantías de calidad y variedad de productos e información de consumo. En este caso nos fijaríamos en los dispensarios canadienses o estadounidenses y también en los coffee shops holandeses.

-La creación de asociaciones o clubes de cannabis como en España y otros países, también sería un buen resultado de esa regulación. Si hay usuarios que prefieren consumir en un espacio privado y organizado por ellos mismos y, cumpliendo con unas normas establecidas, pues perfecto. Unas normas de cumplimiento obligado y pactadas por todos es una perfecta solución para que ciudadanos y clubes tengan garantizado un control en todos los aspectos, un suministro de calidad garantizado y un respeto a lo establecido.

-Una perfecta regulación como ya hemos visto en ciertos estados norteamericanos, lleva implícito que las personas usuarias puedan auto cultivar en sus domicilios y así tener su abastecimiento garantizado y no tener que depender de otras fuentes de suministro.

Una correcta regulación solo puede traer beneficios a la sociedad, para las instituciones porque proporciona a sus ciudadanos unas normas de cumplimento que además traería unos beneficios económicos. Para los ciudadanos, ese beneficio se traduciría en un alejamiento del mercado negro, un abastecimiento de calidad o propio y una repercusión de esos beneficios económicos en ellos mismos.

Regular un mercado de cannabis medicinal

Clínica canadiense de marihuanaEl cannabis es una planta que se ha utilizado durante miles de años por su beneficios medicinales, pero una prohibición que dura tantos años ha propiciado que la investigación con la planta haya sido mínima y que no haya estado documentada por la ciencia moderna como debiera. De hecho en la actualidad, un tipo de dolencia podría tener diferentes consejos médicos según la zona del mundo donde uno se encuentre. Por ejemplo en California podrían recetarte cannabis para unas ciertas dolencias y en Moscú, por lo mismo, te podrían recetar un opioide.

Eso es debido a que años de ilegalidad de la planta y su prohibición no ha permitido muchos estudios más exhaustivos que pudiesen poner e informar al colectivo médico con garantía contrarrestada por esa misma investigación. Si estamos hablando de una planta que podría ser llamada como “milagrosa” por la gran cantidad de ayuda terapéutica que puede proporcionar, una perfecta regulación en este campo médico o de investigación, daría enormes beneficios a los ciudadanos.

Solo diré y con información ya contrastada, que en los estados norteamericanos que es legal la marihuana medicinal, han bajado las muertes por medicamentos opioides recetados y por suicidios. El acceso legal en si a la marihuana medicinal ya es un beneficio para la sociedad, solo por tener una alternativa natural, segura y dirigida por un facultativo médico, su regulación debería ser una máxima para las instituciones.

La regulación del cannabis medicinal no tiene parangón en ningún producto, por lo tanto debemos basarnos en los ejemplos que ya existen a lo largo del mundo. Estados Unidos, Canadá e Israel son tres claros ejemplos de que la marihuana medicinal es una bendición de la naturaleza y que su regulación solo a traído grandes beneficios para la salud de los ciudadanos y ha creado un nuevo nicho de mercado en este ámbito.

Las clínicas o centros médicos y los doctores más enfermeras especializados son un colectivo controlado y donde la seguridad en el tratamiento lo proporciona el control de la calidad del producto y la información recibida por sus profesionales. Solo una correcta regulación en este campo proporcionaría la creación de facultativos bien preparados, instalaciones especiales y un control exhaustivo de la calidad del cannabis.

El aspecto medicinal de la planta es por ahora el que conlleva más aceptación por parte de las distintas naciones que han visto en este campo, una mayor facilidad y posibilidad de aprobación por parte de ellos. De hecho, en la actualidad existe una carrera de los distintos países en todo el mundo por ser uno de los primeros en regular este campo y en comenzar con esta industria médica.

Muchos países que se han dado cuenta de este giro con el cannabis en su aspecto medicinal, no quieren quedarse atrás y basta leer las noticias diarias para darse cuenta que un gran grupo de gobiernos están comenzando a legislar, otros están ya valorando claramente la medida y otros comienzan con reuniones de expertos para no ser los últimos de la clase.

La gran tarta del cannabis, quien se quedará el último

Israel una gran potencia en la la industria de investigación con el cannabis

Todos estos movimientos a nivel mundial que rodean al estatus legal o ilegal del cannabis, están propiciando re-vuelos institucionales donde nadie quiere ser el último. Unos gobiernos optan por ser los primeros y comienzan a regular o legalizar, otros siguen anclados en las medidas disuasorias probicionistas que durante tantos años no han funcionado y otros observan cuales son los réditos o beneficios de los más adelantados.

El gran movimiento legalizador que esta planeando en la actualidad sobre los países occidentales, es que este último grupo de países que esta a la expectativa de los resultados de las distintas regulaciones se han cerciorado que éstas han funcionado. Y es éste grupo de “países observadores”, los que están preparándose en la casilla de salida.

La gran carrera de la legalización no comenzó que los primeros estados o países que legalizaron la marihuana, la verdadera regulación o legalización del cannabis llegará cuando “el gran grupo o pelotón” de naciones observadoras comience con el primer paso. Éste primer paso o primera piedra ya ha comenzado.

Los primeros movimientos hacia este nuevo estatus legal del cannabis ya lo estamos viendo y parece ser que será gracias a su aspecto medicinal. Ya nadie puede seguir con los ojos tapados, la investigaciones sobre las ventajas terapéuticas del cannabis y sus cannabinoides son una evidencia científica ya.

A ninguna persona o gobierno se le escapa que los problemas por consumo de cannabis son infinitamente pequeños en comparación con otras sustancias que la sociedad si acepta y tiene legalizadas. Su origen natural y los enormes beneficios relacionados con el ser humano durante tantos años es una muestra de que siempre estuvo al lado de la civilización y que lo seguirá estando.

Los países han comenzado con su estudio y regulación de su variante médico. Es el primer paso para esas naciones que hasta ahora solo querían observar como actuaban los más adelantados de la clase. Lógicamente al ver esos factibles resultados nadie quiere ser la diana del no creyente.

Otro aspecto que también nos está diciendo que la carrera de naciones por la legalización ya esta en marcha, aunque sea la medicinal, es porque tampoco tiene que ver el color político, es decir la derecha o izquierda.

Si los liberales de Canadá han legalizado la marihuana para el uso adulto lúdico, Uruguay con su “izquierdista Mujica” se adelantó con la medida legalizadora. Estados norteamericanos y republicanos como Alaska, también legalizaron la marihuana y en su misma nación pero en la otra orilla de la política, el demócrata estado de Washington también la legalizó.

Al norte de Europa los parlamentarios británicos de todas las facciones abogan por legalizar el cannabis y al sur de África, Sudáfrica, también sus correligionarios abogan por esta medida en su nación. México no se va quedar quieto mientras al otro lado de su frontera como California se legaliza, y voces en las mas altas esferas de su Gobierno están estudiando la apertura.

Los tres grandes mercados mundiales para el uso del cannabis, bien sea recreativo o medicinal, podrían ser:

El grupo de países que tiene su hermanamiento en la habla inglesa o anglosajona y con Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Canadá o próximamente Reino Unido (a tenor de los últimos movimientos) al timón.

La vieja Europa, sería el otro gran grupo mundial donde encontraríamos a otro gran mercado del cannabis en sus dos aspectos , el médico y el lúdico.

El mundo latino americano es el otro gran grupo de naciones que esta observando y siguiendo los pasos o seguirá esta corriente legalizadora del cannabis. Colombia, Chile, Argentina, México, el Caribe, Uruguay y más son ya el ejemplo por estos lares.

También África, por ahora no está en los tres grandes grupos anteriores pero está en el camino. Países del magreb como Marruecos son posiblemente los mayores productores de cannabis del mundo y podemos bajar al centro del continente o al Sur para ver como la dagga(cannabis) es muy venerada además de tener a grandes políticos que abogan por su legalización en sus respectivas naciones.

En Asía, la mujer del primer ministro japonés agita la existencia de otra visión con el cannabis medicinal y envía a las instituciones a que tengan una mirada retrospectiva de su historia en donde encontrarán a esta planta y sus enormes beneficios junto a sus antepasados.

Podríamos alargarnos observando la gran carrera de los países con el cannabis, pero para empezar la carrera lo primero que hay que hacer es convencerse de estar en la meta de salida, y éso, a tenor de los claros movimientos, ya esta sucediendo.

Comienza la carrera y, tonto el último, porque tendrá menos industria asociada teniendo que importar productos, tecnología, saber hacer y posiblemente, sus ciudadanos menos beneficios de toda índole. Por Mac

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Por Jose María Escorihuela Sanz.- 

Hace más de 20 años se derrumbó, para regocijo de muchos amantes de la libertad, un muro que ocultó las vergüenzas del gobierno de la República Democrática Alemana durante más de dos décadas, a saber: el Muro de Berlín. Del mismo modo que el “muro de la vergüenza” berlinés, como también fué conocido, tapó los excesos de un Estado opresor del que, en no pocas ocasiones, intentaron huir sus propios ciudadanos (pagando incluso con sus vidas el peaje del exilio), hoy millones de usuarios de drogas son oprimidos e invisibilizados por una opción política lamentable que se ha cobrado miles y miles de muertos en su intento de aplicación y que, para más inri, crea unos incentivos que empujan a los consumidores a maximizar sus riesgos sanitarios obviando el derecho a la salud del que, como seres humanos, también deberían disfrutar, pues les obliga a realizar un consumo clandestino, antihigiénico y sin supervisión. Estoy hablando, como no, de la prohibición de las drogas.

Cuando estudiamos qué opción política es la idónea para abordar un determinado problema, a veces caemos en el error de olvidar que la Ley tiene un poder limitado que, en sus consecuencias no deseadas, puede llegar a fomentar comportamientos contraproducentes. Y es que, cuando bajamos a la realidad y nos enfocamos en la prohibición de las drogas, es imposible no ver tales reveses, pues llevamos arrastrando, desde hace décadas, un marco legislativo que no sólo no ha conseguido eliminar estas sustancias de nuestras vidas, sino que, además, ha generado en un sinfín de prácticas insalubles en el consumo e incentivado la aparición de sustancias cada vez más potentes y peligrosas.

¿Cómo permitimos que se aborde un claro problema de salud pública mediante una banal prohibición que genera tantos peligros?

Los activistas cannábicos, o de cualquier otra droga en general, debemos dejar de agachar la cabeza cuando se nos recuerde los riesgos sanitarios a los que se expone el consumidor de dicha droga y pasar al ataque. Ustedes, señores que tapan los problemas sanitarios que supuestamente denuncian marginalizando con la prohibición a los consumidores, son los verdaderos responsables de las catástrofes que puedan estar sucediendo, y nosotros, los defensores de un marco legal mucho más inclusivo y tolerante, somos los que de verdad podemos conseguir empoderar a la sociedad con herramientas para que pueda librarse de los riesgos que, efectivamente, tienen las drogas.

Contra una prohibición que sólo ha construido un telón que oculta la vergüenzas de una sociedad empujada a la insalubridad más incierta, apostemos por la libertad y la responsabilidad.

Libertad y buenos humos

Por Jose María Escorihuela Sanz.   @JmEscorihuela

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A medida que el mundo parece estar madurando la idea de discutir, e incluso permitir el uso de la marihuana, la cultura popular puede conseguir este cambio. 

Durante años se ha utilizado fantásticamente en la cultura popular, aunque por lo general sigue siendo tabú. Mientras que algunas partes de la cultura popular en el pasado pintaban la marihuana como una forma de crimen diabólico, otros la vendían como un resplandor de felicidad.

Entonces, ¿cómo la cultura popular reciente ha ayudado a cartear la imagen de la marihuana?

¿Son las personas susceptibles a tener el punto de vista de la versión Reefer Madness? O ¿más bien la de  Cheech y Chong ?

Todo el mundo está disfrutando de humo

La cultura popular parece que lucha ahora para hacer rebelde la marihuana, todo el mundo parece estar con ella. Las celebridades ya no parecen tratar de ocultar que aman su humo y llegan en todas las formas de la cultura. Grandes estrellas de la música como RihannaJustin Bieber , Miley Cyrus , etc. no les importa que sepan que gustan de su humo. Teniendo en cuenta que estas estrellas que tienen un estatus similar son vistos como “modelos” por parte de la sociedad, la cultura popular, ciertamente, no los coloca a estos consumidores de humo en la categoría de impactantes.

De hecho, parece que estos famosos mueven a muchas personas a probarla o a romper el antiguo estereotipo de fumador de cannabis. Cuando la cultura popular dibujaba a los fumetas o stoners en el pasado, los pegaba a una silla con murmullos incomprensibles o pensamientos locos. La cultura popular probablemente nunca esperaba que los modernos modelos a seguir de cannabis fuesen un día fuesen exitosos y tan activos.

La idea de la cultura popular de un  fumeta o stoner perezoso se extingue cuando vemos una gran cantidad de personas que están tan sanas, son tan activas y exitosas. Y eso no es una mala cosa. El estereotipo pasado de fumeta tiene su lugar, pero no cuando se está tratando de promover el lado positivo en la cultura popular.

Las etiquetas han desaparecido, también

Lo mejor de todo, es que la etiqueta ya se ha ido. No viven en un sótano, ni tiene el cabello con un 60% de grasa y no son brillantes jugadores de vídeo juegos.

Atrás quedaron los días del estereotipo prevalente de los consumidores. Francamente, la mayoría de la gente conoce individuos que la usan, aman el éxito y tiene una vida limpia. No son sólo los que abandonan la escuela secundaria poniéndose “ciegos”, también hay muchos a los que les gustan los buenos principios.

La era de la cultura popular de que a los consumidores les gusta la pintura como alternativa de vivir en el mundo real (tener un trabajo, pagar sus cuentas, ser un adulto) ya ha desaparecido. Existe una enorme diversidad de personas con las que te puedes encontrar hoy en día que abogan por la marihuana como podrían ser Danny DeVito , Snoop Dogg , Hugh Heffner ,Jennifer Aniston , Melissa Etheridge , Lady Gaga por nombrar algún famoso por ahí, y es fácil ver por qué la cultura popular lucha por una nueva imagen para ello.

Ahora la cultura esta cerca de cómo se fuma, cómo lo disfrutan y lo que haces con ella. La imagen o estereotipo del consumidor de marihuana para la cultura popular ha pasado de ser una forma de “fumao tirado por el sofá” a mostrarse la existencia de tantos diferentes estilos de vida, personalidades y talentos que disfrutan de una bocanada.

El estigma se ha ido, y también lo ha hecho el estereotipo, es una nueva época y son consumidores en los tiempos actuales.

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Barcelona.- Mucho se ha hablado recientemente en la Ciudad Condal del turismo masivo que viene asolando a la ciudad en los últimos años, sacando de quicio, inevitablemente, a muchos de los residentes que se ven obligados a absorber los perjuicios de dicho fenómeno. Sin entrar a fondo en una cuestión que, como muchas cosas en esta vida, plantea tanto aspectos positivos como negativos y, personalmente, se me antoja de difícil abordaje, comienza a llamar la atención un inquietante nuevo tipo de de visitante que ha hecho, a raíz del boom que han protagonizado por los clubs cannábicos, su aparición en Barcelona, a saber: el turista cannábico.

En la ya llamada “Amsterdam del sur de Europa”, los viajeros amantes del cannabis han encontrado un lugar donde hacer sus delicias entre varias asociaciones más que permisivas con la acogida de los mismos. Tanto es así, que la semana pasada el diario El País recogía en el artículo “El capital extranjero irrumpe en los clubs cannábicos de Barcelona” un descortante ejemplo de club intervenido que contabilizaba alrededor de 16.000 turistas socios seducidos a razón de 100 diarios. Tal artículo, traducido por la Catfac al catalán, ha hecho saltar la alarma a aquellos lectores que, todavía y pese a que vienen ocurriendo desde hace tiempo, no conocían este tipo de prácticas.

El eco que ha producido esta y otras noticias similares, sin embargo, no ha llevado a demasiados activistas cannábicos a defender el derecho al cannabis del visitante que se deja seducir (o viene con la idea de consumir) por los clubes. Ya sea porque a los activistas que apuestan por el modelo restrictivo planteado por las federaciones cannábicas no les conviene mojarse, pues llamaría demasiado la atención, y defender unas prácticas que pueden encontrar mucha oposición, o porque realmente están en contra de que se dé amparo a los extranjeros que buscan disfrutar del uso de esta sustancia, lo cierto es que me parece bastante lamentable estar reclamando unos derechos perfectamente legítimos para el colectivo al que perteneces (los nacionales que habitan un país) y, al mismo tiempo, no reconocer el mismo derecho a otros sólo por ser extranjeros.

¿Acaso se volatilizan los argumentos a favor de una producción, distribución y consumo legal de cannabis por el simple hecho de no pertenecer a una comunidad determinada? ¿Son los activistas cannábicos partidarios de la universalización de derechos pero guardan silencio o están en contra de ese reconocimiento?

Desde mi humilde posición de articulista y difusor del derecho al cannabis y al resto de drogas en condiciones que reconozcan el derecho a la salud que tienen los consumidores, rompo una lanza a favor de la acogida de turistas, pues ellos tienen el mismo derecho que nosotros a disfrutar del uso del cannabis y, si no pueden hacerlo en su país, espero que encuentren en el nuestro el oasis de libertad del que, a duras penas, disfrutamos nosotros. Entiendo que los extranjeros tienen difícil cabida en el modelo de clubes, pero pido, al menos a los activistas, que respetemos los derechos no reconocidos que deberían poseer.

Libertad y buenos humos

Por Jose María Escorihuela Sanz.   @JmEscorihuela

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La diferencia entre unos países y otros a la hora de abordar el consumo de la marihuana, es que unos abogan más por la corriente que cree que los consumidores deben asociarse sin ánimo de lucro para poder hacer su consumo recreativo y abastecerse. Y otros sin embargo, piensan que es mejor tratarlo como otras sustancias legales ya existentes para consumo lúdico abogando por crear una nueva industria privada bien regulada y que proporcione beneficios en forma de impuestos a esa misma sociedad que autoriza su consumo.

Aquí nos encontramos con dos formas distintas de integrar el consumo de cannabis y de digerirlo por parte de los distintos gobiernos.

Por un lado, en los últimos meses estamos leyendo sobre como esta nueva industria del cannabis esta llenando las arcas estatales de impuestos de los estados norteamericanos que han regulado su consumo, comercio y cultivo. Esta forma de regular este producto o su industria como podría ser el alcohol o el tabaco, está creando nuevas empresas y empresarios, proveyendo de millones de dólares a los estados que autorizan su venta y consumo, produciendo miles de empleos y, en general repercutiendo a posterior esa riqueza entre sus ciudadanos. Anteriormente esos beneficios acababan en el mercado negro o en el narcotrafico haciendo a éstos cada vez más fuertes.

Otra corriente que también esta cogiendo mucha fuerza en otros países como España es la creación de asociaciones o clubes de consumo. En éstos, la máxima es no tener ánimo de lucro y si dar un servicio de consumo y abastecimiento controlando a sus consumidores la misma asociación. También la misma asociación, tiene el control desde el cultivo de las plantas hasta el más mínimo gramo de marihuana repartido entre sus socios. Esta forma de controlar y abastecer gran parte del consumo recreativo personal, no promueve la creación de una industria con la marihuana, no crea la misma cantidad de puestos de trabajo a la sombra de la hierba y tampoco es una gran recaudadora de impuestos.

Cuando hablas con partidarios de una o de la otra forma de atender el consumo privado de los ciudadanos, te encuentras con que todos ven correcta su forma preferente, pero la verdad es que ningún sistema de venta o abastecimiento obliga a evitar el otro.

Claro que se debe permitir el poder crear un club o asociación privada de cannabis si un grupo de similares quieren tener esa opción. Y, por supuesto que un país debe tener los mecanismos legales por si alguno de sus ciudadanos o empresarios quiere embarcarse en la creación de una empresa relacionada con la venta o cultivo de cannabis.

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Dispensario de cannabis

Claro que un ciudadano o consumidor debe poder disponer de establecimientos especializados donde poder adquirir con garantías su cannabis para uso recreativo o medicinal, también poder elegir a que dispensario acudir y poder ser asesorado por profesionales. Libre mercado.

Claro que otro ciudadano también debe poder tener el derecho a asociarse o integrase en un club privado donde todos tienen los mismos gustos o necesidades. Libertad de asociación.

Un gobierno con su legislación debe poder dar forma y facilitar las distintas formas de abastecimiento del consumo por parte de sus ciudadanos. Las dos formas deben coexistir al ser complementarias.

Estados Unidos es garante de uno de esos dos sistemas de abastecimiento del consumo personal y medicinal, este país aboga por crear unos dispensarios o comercios de cannabis con ánimo de lucro y que posteriormente repercute en beneficios para sus ciudadanos en forma de millonarios impuestos, miles de empresas y puestos de trabajo, además de oportunidades de negocio. Este sistema permite un férreo control de las calidades de los productos, las ventas, los locales y toda su cadena de suministro desde el cultivo a su venta.

España, por el contrario, tiene arraigado y puesto en marcha el otro sistema de abastecimiento, el de los clubes o asociaciones. Para empezar, estos clubes privados o asociaciones no se crean con animo de lucro, no es un gran creador de puestos de trabajo, no es una generador de millonarios impuestos y su cadena de suministro desde el cultivo hasta la venta a sus asociados crea problemas con la justicia en muchos de ellos. Sin embargo es una forma de asociación que goza de la simpatía de una gran parte de los consumidores de cannabis y es imagen para la forma de suministrar este consumo por parte de otros países.

No es que alguna de estas formulas de sistema de abastecimiento para consumo personal sea mejor o única, de hecho, existe otra conocida, el Coffeeshop holandés. Éstos funcionaron muy bien durante años, aunque la llamada”puerta de atrás de los coffeeshops”, al no estar bien regulados en todos los aspectos, los dueños de los Coffeshops tenían que abastecerse del mercado negro y eso creo problemas con la Ley. Posteriormente, el gobierno holandés de turno, aprovechándose de ciertas faltas cambió las normas y degeneró en lo que son en la actualidad, coffeeshop-club que no tiene a nadie contento y que inevitablemente habrá que reajustar.

Un gobierno debería poner las bases y regulaciones para que sus ciudadanos pudiesen tener la oportunidad de poder crear sus propias asociaciones o clubes de consumo de cannabis, tanto medicinales como de recreo y que sus miembros se sintiesen y estuviesen protegidos por la Ley.

Un Gobierno debería regular para que los emprendedores o las empresas pudiesen aprovecharse de un producto de gran consumo y poner los cimientos de una industria que crease riqueza, generase impuestos y revirtiese en empleos o formas de vida.

La industria del cannabis, es y será, mucho más grande que ésa de la que hoy opinamos, la de su consumo recreativo. Su apartado medicinal, de alimentación, turismo, cosmética, materias primas, ecología y limpieza del medio ambiente además de combustible no contaminante, hace que la industria relacionada con el cannabis será una de las más importantes del mundo.

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Club de cannabis

El consumo y abastecimiento personal de cannabis debe estar regulado en los países, millones de personas lo utilizan y seguirán haciéndolo y se deben de tener unas mínimas garantías de calidad y seguridad.

Si una persona quiere adquirir una buena botella de vino o de licor, sabe donde ir, al igual que cuando una persona quiere comprar tabaco. También cuando una persona quiere ir a una cata de vino sabe donde ir y juntarse con similares. Los clubs de fumadores de tabaco también existen y allí estas personas asociadas pueden acudir y estar en armonía con su consumo. Un tipo de establecimiento asociativo no esta reñido con la existencia del otro puramente más comercial.

Ya hemos inventado y puesto en marcha la solución para que estas dos formas de abastecimiento personal puedan coexistir y ninguna excluya a la otra, las dos son posibles y viables.

Se debe legislar con esta máxima, con las dos opciones. Si ustedes quieren juntarse y crear un club o asociación porque quieren compartir su cultivo y consumo, debe tener una regulación para que esto pueda llevarse a cabo como una asociación gastronómica o de vino. Muchos defensores del consumo de vino y sus asociaciones hablan de que “el consumo de este caldo forma parte de una relación social”. El consumo de cannabis también se apunta a este eslogan y demanda una buena regulación estable para que los clubes y asociaciones de consumidores no parezcan sufrir bajo “la espada de Damocles”.

También, los dirigentes deben poner las bases para que una nueva industria del comercio de cannabis pueda ser implantada en sus territorios y ser generadora de nuevas empresas, puestos de trabajo y gran recaudadora de impuestos.

La regulación y creación de este tipo de comercios ha sido muy importante para la economía de los estados norteamericanos que tienen implantadas leyes de cannabis legal. Ya no solo por la creación de riqueza que luego repercute en esa misma sociedad, sino por que el consumo de cannabis siempre ha existido y seguirá existiendo, como el del alcohol, y genera una enorme cantidad de dinero que de no ser por estos establecimientos legales que la venden y recaudan, acabaría en los bolsillos de mafias y de mercados ilegales.

Si por supuesto, esta industria del cannabis legal es la primera arma y más efectiva que existe para combatir este mercado negro financiador de mafias. Por el contrario y después de saber de sus números recaudatorios en estos estados norteamericanos donde es legal, es posiblemente una de las primeras fuentes de ingresos por impuestos. Se crea una industria legal con un producto que anteriormente financiaba a grupos bajo de la ley y se origina una fuente económica que produce bienestar ciudadano en varios campos.

Otros países quieren centrarse en la creación de otros tipos de industria con el consumo y abastecimiento personal de cannabis, como el turismo y la investigación.

El turismo el consumo de cannabis es otro subapartado dentro del consumo de cannabis que tampoco deberíamos alejar mucho. Hace unos días en una conferencia en su país, el Ministro jamaicano de turno abogaba por una industria turística de consumo de cannabis medicinal. Defendía que el cannabis era una materia prima jamaicana de alta calidad y que su país y ciudadanos podían beneficiarse de una expansión de este tipo de turismo consumidor. Hablaba de que las naciones poderosas años atrás habían “obligado” a países como el suyo a prohibir una sustancia consumida por gran parte de su población y ahora, éstos eran los primeros en levantar esa prohibición, además de no parecer ver con malos ojos la gran creación de muchos negocios lucrativos para todas las partes. El Ministro pedía un guiño a todas las instituciones y solicitaba poner las bases de una gran industria con la marihuana como bandera en Jamaica. Bien encaminado.

También hace poco leíamos de que el turismo de consumo “cannabico” pronto pondría su primer crucero vacacional a las ordenes de esta nueva industria. Saldría desde EEUU y recorrería el Caribe.

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Bus turismo cannabis

Otra industria del consumo de cannabis esta en la investigación, y ahí es Israel el país que parece estar en las primeras posiciones de salida, Canadá y EEUU también son grandes valedores. Cuando el consumo es legal, en este caso israelí solo el medicinal, la investigación relacionada con ese consumo también es una punta de lanza. Las industrias en I+D en aparatos de consumo como vaporizadores es otro subsector de la industria del cannabis que está en auge. La regularidad en las cualidades de la marihuana, y por tanto en investigación en su cultivo, también es otra máxima para las empresas médicas y consumidores, y donde se necesita una investigación muy cualificada.

El consumo del cannabis en sí ya es un apartado generador de industria. En sus muchas cuestiones, el consumo de marihuana no va a dejar de existir, como a su vez el de otras sustancias como el alcohol, por lo tanto debemos poner las normas y regulaciones correctas para que todos los usuarios podamos tener unas mínimas garantías de consumo y de suministro.

Si unos deciden asociarse en un club, deben tener la posibilidad regulatoria de acceder a esa posibilidad y poder acceder a ese derecho. Si por el contrario, otros desean acudir a un establecimiento o dispensario para poder informarse y adquirir un tipo de variedad de cannabis, también deben poder hacerlo con garantía. Y, también deberían crearse locales de consumo donde poder ir a consumir sin pensar en crear molestias a otras personas. Una sociedad debe ser respetuosa con sus conciudadanos que no tiene los mismos gustos o aficiones y por eso, se deben poner los mecanismos legales para una perfecta implantación de estos negocios.

No entenderíamos que si una persona quiere tomarse o comprar un vino solo pudiera ir a club de cata o sociedad gastronómica, por lo tanto, tampoco entendemos que si una persona quiere comprar o consumir marihuana solo tenga la opción de un club o asociación de cannabis. Igual que existen bodegas y tiendas especializadas de venta de alcohol junto a bares, pubs o restaurantes para consumirlo, deberían existir dispensarios de marihuana a la vez que clubes de cannabis privados junto a “coffeeshops” o asociaciones de consumo.

Una nueva industria legal esta creciendo a los largo del mundo. No nos referimos a su cultivo o estudio, nos referimos a su consumo y abastecimiento. Por Mac

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Un servidor no deja de sorprenderse más y más a medida que profundiza entre los activistas que componen el movimiento cannábico, cuyo pensamiento es de todo menos homogéneo. Pese a que resulta difícil por muchos de ellos considerar la idea de apostar por un modelo más inclusivo que permita la coexistencia del modelo asociativo y el de la compra-venta de cannabis con ánimo de lucro, Mac, escritor y colaborador de esta casa, sugiere que normalizar la idea de que exista una industria cannábica de carácter comercial:

“Si una persona quiere adquirir una buena botella de vino o de licor, sabe adónde ir, al igual que cuando una persona quiere comprar tabaco. Cuando una persona quiere ir a una cata de vino, también sabe perfectamente adónde ir. Los clubes de fumadores de tabaco también existen y allí, estas personas asociadas, pueden acudir y estar en armonía con su consumo. Un tipo de emplazamiento asociativo no está reñido con la existencia de otro puramente comercial.” Mac, número 28 de “El Cultivador

Como bien extrapola Mac, en el mundo del alcohol y el tabaco ambos paradigmas, el comercial y el asociativo, conviven sin necesidad de causar demasiada inquietud. ¿Existe algún motivo para pensar que el cannabis merece una consideración diferente? Muchos argumentan que, dado que estamos a las puertas de construir la legalidad cannábica desde cero, el modelo de clubes podría suponer una “utopía” que aún estamos a tiempo de consolidar. Sin embargo, ¿por qué esta utopía debe pasar por encima de otras formas productivas y distributivas del cannabis? ¿es tan buena la forma asociativa que debe imponerse legalmente sobre otras?

Siempre he pensado que apostar por una sociedad donde la tolerancia, la libertad y la responsabilidad predominen, resulta mucho más deseable que otra que anteponga los intereses de unos al deseo del resto. Mucho me temo que imponer el modelo de clubes, respetable y atractivo por otro lado, no sólo va en contra de ese ideal liberal en el que perfectamente podrían coexistir inclusivamente diferentes utopías, entre ellas, la comercial y la asociativa, sino que impide que la teórica superioridad de un modelo se manifieste de manera pacífica a través de la libre elección de los consumidores.

Permitir un modelo abierto como el del alcohol y el tabaco y otro cerrado como un hipotético futuro modelo asociativo de cannabis resulta antiliberal e incurre en una doble moral incoherente. Todavía estamos a tiempo, no de construir un modelo uniforme que restrinja la posibilidad de que aparezcan otras formas de producción y distribución, sino de ser abiertos y promover una sociedad donde convivan diferentes utopías y formas de hacer las cosas, aprovechémoslo.

Por Jose María Escorihuela Sanz.   @JmEscorihuela

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Analgésicos. Durante los últimos 80 años nos han enseñado que la mayor razón de que el cannabis se mantenga ilegal, es que se trataba de una “droga de entrada”, que conducía a drogas más duras, como la heroína, cocaína, etc.

El martes pasado, el fiscal general norteamericano Loretta Lynch habló a los estudiantes de la escuela secundaria de Kentucky sobre el abuso de la heroína como parte de la  Prescription Opioid Heroin Epidemic Awareness Week. El estado de Kentucky ha estado enfrentando se a una epidemia de consumo de heroína y opiáceos que condujo en el 2015 a la introducción de la Ley de la Heroína, pidiendo penas más estrictas para los traficantes de heroína, así como más opciones para el tratamiento de los adictos.

Lynch dijo que el abuso de medicamentos recetados es la mayor puerta de entrada al consumo de drogas duras. Considerando que, el cannabis se ha demostrado que no es una puerta de entrada principal.

“Es el botiquín de la casa, la fuente”, dijo Lynch. “Es cierto que si usted tiende a experimentar con un montón de cosas en la vida, puede estar inclinado a experimentar con drogas, también. Pero no es que veamos a la marihuana como una puerta especifica de enlace”.

La pastillas recetadas son la nueva puerta de enlace:

Píldoras de prescripción, como la hidrocodona, morfina y la oxicodona se han convertido en altamente adictivas. Estas píldoras funcionan de manera muy diferente que la marihuana. Las pastillas de prescripción son legales, más fáciles de encontrar y tienen diferentes efectos. Fumar marihuana crea un “subidón”, sensación de euforia, en comparación con los analgésicos de venta que se crean para eliminar temporalmente la sensación de dolor y sedar a los usuarios. Cuando la oferta legal se corta, los que abusan de estos medicamentos recetados buscan en los mercados de drogas ilegales esa misma sedación. Incluso en este punto los consumidores de drogas de prescripción se saltan la marihuana para ir a los opiáceos duros como la heroína.

El alcohol es la puerta de entrada clásica:

El alcohol es la primera “droga” la mayoría de la gente trata y la presión para consumirlo es mucho mayor que para cualquier otra sustancia. Si bien hemos visto en la investigación sobre los daños del abuso del alcohol, el alcoholismo apenas se vincula con cualquier otro tipo de abuso de sustancias. Muchas personas adictas a las drogas a menudo comienzan con el uso excesivo de alcohol. Este problema también se vincula con la sobredosis de opiáceos que con frecuencia implica también combinaciones de fármacos peligrosos, la heroína y los analgésicos se mezclan con el alcohol.

Cambiar la educación de Drogas:

El problema es el estigma de que el cannabis es malo porque es ilegal, y es ilegal porque es malo. En Estados Unidos programas de medicamentos para los niños, tales como DARE (Educación para la Resistencia al Abuso de Drogas) enseña que el cannabis, la heroína y la cocaína están en una sola categoría de “malas” drogas. La prescripción de las píldoras están en otra categoría, “buenos medicamentos”.De esta manera su identificación y etiquetado incorrecto de drogas ha hecho un mal servicio. Se supone que una de esas “buenas” drogas, tales como las de prescripción de pastillas, se puede consumir sin ningún tipo de efectos secundarios, aunque resultan ser más perjudiciales.

Lo que realmente se necesita es educar a las personas a que un medicamento, es cualquier sustancia que pueda alterar la mente y / o el cuerpo, en lugar de etiquetas simplistas como “bueno” o “malo”. Hay que indicar que las drogas legales e ilegales tienen efectos individuales que deben ser estudiados de manera objetiva. Sólo entonces, se podrá iniciar un diálogo de cómo consumir de manera segura y responsable, sin abusar.  By Desirae Hoover

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La prohibición del cannabis tenía que proteger a la sociedad de las grandes amenazas de asesinato, mutilación, adicción y colapso que pregonaban todos, desde políticos a Asociaciones de Padres y Profesores. Casi un siglo después, su ilegalidad ha causado los mismos problemas que pretendía resolver. Entonces ¿quién se beneficia de la prohibición del cannabis?

La gente que se opone al cannabis diría los “camellos” como primera respuesta a esta pregunta. La idea que se han formado de este tipo suele corresponder con una figura que da miedo en una sombría calle iluminada, una silueta con la capucha y gorra de rigor que ofrece la primera dosis de forma gratuita con el fin de atrapar a las víctimas más inocentes en una red de terror. En el caso de la gente que está mejor informada y es menos susceptible a la propaganda, sólo tardan un momento en recordar que “camello” se puede utilizar para referirse al jardinero despreocupado que “las ofrece”, la persona vestida de sirena que da vueltas sin rumbo por los puestos en un festival preguntando en voz baja si alguien, ellos mismos o sus amigos, quiere comprar hachís.

El típico estereotipo de imagen de un camello (foto de shutterstock)
El típico estereotipo de imagen de un camello

Hay muchos ”camellos” que se atienen estrictamente al cannabis (por lo general, por razones de ética, seguridad personal, y porque cultivan sus propias existencias) y operan sobre la base de “Tengo hierba o hachís o nada”. Este grupo no se beneficia de la prohibición del cannabis; por el contrario, que se ven perjudicados por la misma. El otro grupo es un estereotipo que tiene poca base en la realidad si hablamos de gente que comercia sólo con cannabis, y no mucha más si se refiere a aquellos que suministran pequeñas cantidades de otras drogas. Los poli-camellos suministran una gama más amplia de sustancias y si se han quedado sin una, pueden ofrecer otra (una práctica que propaga el mito de que el cannabis es droga de iniciación). Con frecuencia ni siquiera estas personas que son problemáticas, o que están obteniendo el mayor beneficio, se benefician de la prohibición del cannabis. Son simplemente el personal de la tienda de los grupos de delincuencia organizada. Es la industria del suministro a granel, donde las cosas se ponen peligrosas, y cuanto más dinero de por medio, mayor es el riesgo.

Los grupos de delincuencia organizada, sin duda, se benefician de la prohibición del cannabis

El cannabis será de interés para los grupos de delincuencia organizada mientras que siga siendo ilegal. Con una demanda constante, ganancias libres de impuestos y un proceso de producción no regulado y relativamente simple, ¿por qué no iba a serlo? El Informe sobre los Mercados de Drogas de la UE de 2016 afirma que “El valor estimado del mercado minorista del cannabis en la UE es de más de 9,3 mil millones € en 2013, con un rango probable de 8,4 € – € 12,9 billones. Esto representa un poco menos de dos quintas partes del total de los mercados ilegales de drogas”.

Los paralelismos entre la situación actual del cannabis y la del alcohol durante la prohibición en los EE.UU. son ineludibles. La mafia y otros grupos similares ya no comercian con alcohol, porque no se obtienen beneficios al hacerlo. Sus métodos son poco éticos, sin escrúpulos, y despiadadamente eficaces. Atraen a los que valoran mucho más el dinero en efectivo que la calidad del producto, lascondiciones de trabajo seguras y humanas, e incluso que las vidas humanas. Las bandas de delincuentes organizados también están más que dispuestas a conceder crédito para el cannabis a aquellos que no pueden pagarlo, y luego obligarles a cometer actos que de otro modo no habrían cometido con el fin de compensar la deuda. A gran escala, la producción ilegal de cannabis genera un flujo de dinero en efectivo que se reinvierte en el mercado negro, blanqueado (más información al respecto más adelante), o se utiliza para financiar actividades que son mucho peores que el cultivo de plantas.

Los terroristas se benefician de la prohibición del cannabis

La delincuencia organizada no el único grupo que se beneficia de la situación ilegal del cannabis. La policía italiana dispone de nuevas pruebas que sugieren que ISIS y la Mafia italiana trabajan juntos para transportar cannabis desde el norte de África hasta Europa. En abril de este año, Franco Roberti, director nacional de la lucha contra la mafia y el terrorismo en Italia, manifestaba que ISIS controla sectores importantes de la ruta de contrabando de hachís europea en Libia y en el Mediterráneo. Al parecer, la organización terrorista obtiene alrededor del 7% de sus fondos del tráfico de drogas, a pesar de que el cannabis (y otras sustancia tóxicas) están estrictamente prohibidos en virtud de la ley islámica. Según el Corán 5:90, “El vino…  no son más que una abominación obra de Satanás; apartaos [de todo ello] y podréis tener éxito”. Según Sayyid Ali Jamenei, una autoridad religiosa y el actual jefe de la República Islámica de Irán, en su libro Leyes Prácticas del Islam: Está prohibido por la religión [haram] utilizar narcóticos de cualquier manera … Por la misma razón, está prohibido traficar con estupefacientes de cualquier manera, es decir, llevar, transportar, almacenar, vender, comprar, etc.”. (En ISIS, obviamente, se les da fatal ser musulmanes). De acuerdo con el Sr. Roberti en su libro The Opposite of Fear, en lugar de tratar de reforzar la prohibición, la mejor táctica sería eliminarla: “La despenalización, o incluso la legalización, sería sin duda un arma contra los traficantes, entre los cuales puede haber terroristas que hacen dinero con el tráfico ilegal”.

Este fenómeno no es nuevo, y algunas veces se elimina el dinero de la ecuación: en 2002, las autoridades estadounidenses frustraron un presunto intento de un ciudadano de Estados Unidos y dos paquistaníes de intercambiar toneladas de hachís y heroína por misiles Stinger que planeaban vender a al Qaeda.

El comercio de armas se beneficia de la prohibición del cannabis

Las organizaciones terroristas quieren estar armadas hasta los dientes. Evidentemente, una gran proporción de sus ganancias obtenidas con el tráfico de drogas control se gastan en la compra de armas. Esto también se aplica a los cárteles, como los que luchan en la guerra sangrienta y extensa en México, especialmente en la frontera con los EE.UU., donde el tráfico ilegal de drogas ha costado cientos de miles de vidas. Es difícil determinar exactamente qué parte de los beneficios de los cárteles proviene del cannabis solo. Las estimaciones oscilan entre el 15% y el 60%, pero se basan únicamente en el cannabis transportado desde México a los EE.UU., y dejan fuera el cannabis cultivado por los cárteles en suelo estadounidense.

Los cárteles se abastecen de una combinación de armas ‘desviadas’ de los militares de Estados Unidos y la policía mexicana, y de las armas de nivel militar que se encuentran legalmente disponibles en los EE.UU. Esto incluye armas totalmente automáticas fabricadas antes de 1986 y – en 43 estados – “armas de asalto”, vagamente definidas como armas de fuego semiautomáticas con cargadores de alta capacidad. El mercado negro de estas últimas resulta aún más fácil por el hecho de que la mayoría de los estados no requieren que se informe de las armas de fuego extraviadas o robadas. Luego, las armas se introducen de contrabando en México, se pagan con la venta de drogas y algunas veces simplemente se intercambian por cannabis. Un informe reciente de la división del crimen organizado del Ministerio Fiscal General de la República de México sobre las armas incautadas a los cárteles afirma que “… tres de cada cuatro eran armas largas, y la mayor parte eran rifles de alta potencia permitidos legalmente sólo para el uso de las fuerzas armadas. Más del 70% procedían de los Estados Unidos. Entre las armas incautadas (sic) también había granadas de fragmentación, cohetes y minas antipersonas”.

La M134 Minigun General Electric, que dispara hasta 166 veces por segundo, puede ser adquirida legalmente por los civiles estadounidenses. Foto: Pedro A. Rodríguez
La M134 Minigun General Electric, que dispara hasta 166 veces por segundo, puede ser adquirida legalmente por los civiles estadounidenses. Foto: Pedro A. Rodríguez

Las fuerzas del orden se abastecen a través de los gobiernos de México y Estados Unidos. Entre 2009 y 2015, México recibió más de $ 1,2 mil millones de dólares en armas, entrenamiento y ayuda de los EE.UU. en virtud de la Iniciativa Mérida, y se esperaba recibir un total de $ 2,3 mil millones. La suma incluye helicópteros Black Hawk fabricados por Sikorsky Aircraft, una filial de la fabricante de armas más grande del mundo Lockheed Martin. Las dos armas largas que utilizan con más frecuencia los cárteles son la AK-47 y los modelos de calibre .223, incluidos los rifles AR-15. Ambos tipos se fabrican en los EE.UU.

Lo que está absolutamente claro al considerar solamente este campo de batalla es que los vencedores reales son los que están fabricando y vendiendo las armas utilizadas por ambas partes. Tanto si el dinero proviene de los gobiernos o de los cárteles, una cantidad importante de dicho dinero lo genera la prohibición del cannabis y desemboca en empresas que producen en serie instrumentos de muerte. Esto se aplica a todos los países que se ven afectados por la Guerra contra las Drogas (ciertas drogas).

Los bancos se benefician de la prohibición del cannabis

Entonces, ¿cómo se mueven estas grandes sumas de dinero? Obviamente la parte legal del comercio de armas puede utilizar el sistema bancario con impunidad, pero ¿qué pasa con la parte ilegal? Además, hay una enorme cantidad de dinero ganado con las drogas ilegales, incluido el cannabis, que no se gasta en armamento. El dispositivo cinemático que representan las maletas llenas de dinero en efectivo también puede pasar de mano en mano sudorosa en caso de tratos más pequeños, pero cuando las sumas se cuentan por cientos de miles, simplemente no es suficiente.

Una breve historia del blanqueo de dinero del narcotráfico

Ya en la década de 1980, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) de París advirtió por primera vez que importantes sumas de dinero de la mafia italiana se movían a través del sistema bancario internacional, blanqueando el dinero. Se creó el Grupo de Acción Financiera contra el Blanqueo de Capitales (GAFI) para acabar con esto, y poco a poco lo consiguió. A medida que las instituciones bancarias se hicieron más grandes y más globales, al dinero ilegal le resultaba más difícil entrar en sus sistemas.

Esto cambió en la década de 2000. La primera crisis financiera golpea, y el control del GAFI se debilita, especialmente con respecto a las jurisdicciones offshore. Los beneficios derivados de la delincuencia relacionada con las drogas, una vez más, consiguieron entrar en el sistema bancario. En México, las casas de cambio de divisas que se ocupan de las transferencias de dinero internacionales y de los cheques de viaje hacían muchos negocios con el banco estadounidense Wachovia. Ahora propiedad de Wells Fargo, en 2004, fue uno de los bancos más grandes de los EE.UU. y ya hacía la vista gorda ante las enormes transacciones que se efectuaban en forma de depósitos en efectivo, cheques de viaje numerados secuencialmente, y la compras de (entre otras cosas) aviones que estaban facilitando sus casas de cambio.

Wachovia no estaba solo. HSBC se ocupó de $ 376 mil millones (alrededor de 335,8 millones de €) por Wachovia, y cuando Wachovia fue investigado en 2009 y sus actividades se detuvieron, HSBC siguió aceptando y procesando, alegremente, grandes sumas de dinero procedentes de los cárteles. Mediante el uso de las casas de cambio, de bancos en México y California que habían comprado, y de sus propias sucursales, HSBC facilitó el lavado de dinero procedente del narcotráfico e incluso prestó servicios bancarios a organizaciones terroristas.

Mapa que muestra los países del mundo en los que HSBC opera actualmente
Mapa que muestra los países del mundo en los que HSBC opera actualmente

Por supuesto, este dinero benefició a los bancos. Entre 2008 y 2011, paralizados por la crisis financiera global, los bancos estaban desesperados por conseguir activos líquidos, que se habían agotado procedentes de fuentes legítimas y préstamos interbancarios. En parte gracias a la eficacia del GAFI en años anteriores, y en parte debido a la escalada de la Guerra contra las Drogas que hizo que todos los grupos del crimen organizado, más rentables, tuvieran el dinero en efectivo que los bancos tanto necesitaban.

Esto no es una conjetura. En 2009 y 2012, Antonio María Costa, Director Ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) concedió entrevistas en las que declaró expresamente que el dinero ganado con el tráfico internacional de drogas se había utilizado para rescatar a los bancos durante la crisis financiera. De la entrevista de 2012 con Executive Intelligence Review:

“EIR: ¿La crisis financiera presentó una oportunidad para que las asociaciones criminales introdujesen su dinero, o fue la crisis financiera una oportunidad para que los bancos ingresasen más dinero? ¿Cuál de los dos es su origen?

Costa: La introducción del dinero procedente de la delincuencia en el sector financiero ha estado tan extendida que probablemente sería más correcto decir que no era la mafia la que intentaba introducirse en el sistema bancario, sino que era el sector bancario el que buscaba activamente capital—incluido el dinero de procedencia delictiva—no sólo en forma de depósitos, sino también mediante la compra de acciones y, en algunos casos, a través de estar presentes en los Consejos de Administración.”

En 2009, afirmó que este dinero negro era “el único capital de inversión líquido” disponible para algunos bancos que estaban al borde del colapso en 2008, y que la mayoría de los 352 mil millones $ (314 mil millones €) de ganancias de la drogas fueron absorbidos por el sistema económico como resultado. Ya sea involuntariamente o no, todo el sistema bancario mundial, desde los directores ejecutivos a los cajeros, se beneficiaron de la prohibición del cannabis.

¿Quién se beneficiaría si el cannabis fuera legal?

 Este artículo, aunque sea extenso y serio, nos lleva a varias preguntas fantasiosas. ¿En qué estado habría estado la economía, y en cuál estaría ahora, si el comercio de cannabis fuese legal? ¿Y si los depósitos gigantescos de dinero en efectivo fuesen legales, y por lo tanto sujetos a impuestos? ¿La cantidad de dinero que actualmente se dedica a armar a las fuerzas gubernamentales que emprenden la guerra contra las drogas podría utilizarse para colegios, asistencia sanitaria, centros comunitarios? ¿A quién preferiríamos ver aprovechándose de los beneficios, a las cooperativas agrícolas éticas o a los fabricantes de armas? Y, después de leer esto, ¿de verdad crees que la primera línea de “los camellos” es la que se beneficia de la prohibición del cannabis? Cuéntanoslo en los comentarios.

by Scarlet Palmer

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El aceite.  El 12 de junio de 2016 tuvo lugar la celebración anual holandesa del Día de la Liberación del Cannabis en Ámsterdam. Uno de los principales conferenciantes del acto fue el pionero del aceite de cannabis Rick Simpson. Además de dar una conferencia en el escenario, participó en un debate con dos coetáneos locales en el que opinaron sobre el aceite de cannabis.

La celebración anual holandesa del VIII Día de la Liberación del Cannabis tuvo lugar en un bonito día de verano en Ámsterdam. Unos cuantos miles de personas se reunieron en Flevopark para celebrar la planta de cannabis, y para concienciar de que su situación sigue siendo ilegal. Con el perfecto telón de fondo proporcionado por el sol y la ubicación, la variedad de bandas, artistas, conferenciantes y aficionados al cannabis hicieron que fuera un evento perfecto.

Uno de los principales conferenciantes de ese día fue el pionero canadiense del aceite de cannabis, Rick Simpson. Ha llevado el conocimiento del aceite de cannabis al siguiente nivel, y ha sido capaz de generar una gran cantidad de interés en todo el mundo en torno a él, sobre todo debido a sus experiencias personales con el aceite de cannabis. Actualmente, Simpson viaja por el mundo para promocionar el, como él lo llama, Aceite de Rick Simpson.

Rick Simpson también participó en un debate, junto con Wernard Bruining y Rinus Beintema. Bruining y Beintema son dos pioneros del cannabis holandeses que trabajan como activistas de primera línea ayudando a los pacientes a conseguir o producir aceite de cannabis medicinal.

Wernard Bruining (derecha)

Bruining abrió uno de los primerísimos coffeeshops de Ámsterdam, en 1972. Durante el último par de años, ha promocionado el aceite de cannabis a través de su Stichting Mediwiet (Fundación de Marihuana Medicinal). Bruining se inspiró en Simpson, pero cree que las dosis de su propio aceite se pueden determinar con mayor precisión.

Rinus Beintema (izquierda)

Después de estar activo en la escena holandesa del cannabis recreativo desde hace algunos años, Beintema descubrió los beneficios medicinales del cannabis. Mientras se dedica a montar varios Clubes Sociales de Cannabis, sigue explorando los límites de la ley con el fin de ayudar a los pacientes.

Los tres gigantes del cannabis medicinal tienen muy claro qué aspecto debería tener un buen producto de cannabis medicinal; por qué no es parte de nuestro sistema sanitario regular; cómo los pacientes se ven atrapados en este sistema; y cómo pueden conseguir resultados óptimos de recuperación con el cannabis medicinal. En este artículo, comparamos sus opiniones. El debate fue grabado por Cannabis News Network.

¿El cannabis cura el cáncer?

El moderador del debate Steven Kompier se preparó muy bien para la ocasión. Hizo las preguntas a las que muchas personas quieren dar respuesta. Al igual que les ocurre a muchos otros del sector, en Sensi Seeds nos suelen preguntar si se puede afirmar que el cannabis cura el cáncer.

Simpson: “Mi experiencia se basa principalmente en la experiencia práctica. Desde el año 2003 hasta 2009, he tratado a más de 5.000 personas con varios fallecimientos para los que el sistema médico no tiene una explicación. Y he visto a esta extracción hacer milagros. No puedo garantizarle nada a nadie al 100%. Sin embargo, la tasa de éxito de esta medicina va más allá de lo imaginable.”

Wernard Bruining cree que la tasa de éxito está estrechamente relacionada con la mentalidad de las personas, y cómo se comportan en el sistema médico.

Bruining: “Si se comportan como pacientes, se les puede dar pastillas, se les puede dar aceites, se les puede dar lo que sea. Siguen siendo pacientes. Pero si les haces intentar mejorar activamente su propia enfermedad, salud y estilo de vida con una alimentación mejor y el uso del aceite de cannabis, las posibilidades de éxito son mucho mayores. No es una cuestión de quién vende las pastillas o quién vende el aceite. Se trata de la mentalidad de la gente.

Cuando llego a ver a los pacientes, lo primero que intento hacer es que pasen de tener miedo y ser dependientes, a convertirles en alguien que tiene confianza y está dispuesto a correr el riesgo. Así que sin control, ni garantías. La única garantía que tenemos es la que tú creas para ti mismo.”

Beintema: “Tenemos un centenar de nuevos miembros cada semana debido a los buenos resultados. No podemos ayudar a todo el mundo, no es milagroso. Pero deja que el aceite hable por sí mismo.”

¿Qué aspecto tiene una buena medicina a base de cannabis?

Simpson: “No se trata sólo del CBD. El CBD tiene valor medicinal, no hay duda. Pero también se trata del THC y todos los demás cannabinoides. Trabajando juntos producen un efecto sinérgico.”

El Aceite de Rick Simpson (Rick Simpson Oil, RSO) es un aceite puro elaborado a partir de variedades indica. Durante el debate, Simpson afirmó en numerosas ocasiones que es un firme defensor de las indicas. “Tienen las cualidades sedantes que te proporcionan el descanso y el sueño que necesitas para el proceso de curación. No optes por las sativas fuertes. Los efectos energéticos hacen que la extracción sea demasiado fuerte.”

El aceite de cannabis medicinal - Sensi Seeds

Sin embargo, Bruining cree que el RSO es demasiado fuerte y, por lo tanto, difícil de dosificar. Su método consiste en diluir el aceite de cannabis puro con aceite de oliva, de modo que gotea mejor y se puede dosificar con precisión.

Rinus Beintema coincide con el método de Wernard. “Es una cuestión de ensayo y error, y la respuesta de los pacientes es importante. También empezamos con la forma diluida. Nuestra experiencia es que cuando la gente normal [inexpertos, ed.] empieza a utilizar el material puro, se asusta. Y no queremos ese resultado. Queremos que lo reciban con los brazos abiertos.”

¿No hace falta que la ciencia apoye esta medicina?

Beintema, que está trabajando en los tests de sus productos, está a favor de que la ciencia esté involucrada. “Necesitamos que los científicos la apoyen. Tenemos una gran cantidad de datos para que los analicen. Me gustaría que me dijeran qué puedo cambiar en mis medicinas para poder ayudar a más gente.”

Bruining discrepa. “No estoy tan interesado en persuadir a los científicos o médicos y a las autoridades. Es una pérdida de tiempo. Sólo estoy interesado en ayudar a los pacientes.”

Pero ¿no queréis que el aceite de cannabis medicinal sea legal?

Bruining: “Bob Marley siempre cantaba ‘¡legalizadlo!’. Estoy en contra de la legalización. Cuando se legalice, voy a dejar de fumar. Porque legal o ilegal: son dos caras de la misma moneda. Siguen siendo los mismos tipos que quieren controlarte. Creo que el cannabis debería ser libre. Cuando se legaliza, sigue siendo una forma de control, y nosotros deberíamos rechazarla.”

Simpson: “No me gusta ver que todo el mundo está en esto por el dinero. La planta no pertenece a nadie. A ningún gobierno, a ningún hombre rico. La planta nos pertenece a todos nosotros. A ti y a mí. Somos los propietarios de la planta.

Sólo hay un obstáculo, y es la corrupción. La corrupción es un crimen contra todos nosotros. Los gobiernos están corrompidos, y controlados por el gran capital.”

Bruining: “La mejor manera de evitar el control es enseñar a la gente sobre el cannabis, de modo que lo puedan producir ellos mismos. Sin ninguna gran empresa, sino ellos mismos.”

Producir el aceite tú mismo requiere comprar o cultivar mucho cannabis

Simpson: “Hemos cultivado cannabis a lo largo de la historia. Era un cultivo agrícola. ¿Quién creó el mercado negro? ¿Podrían ser nuestros gobiernos quienes prohibieron la planta en primer lugar? Ellos son la razón por la que tenemos un mercado negro. Si no fuera por lo que los gobiernos han hecho, podrías salir a comprar un kilo del mejor cannabis para uso medicinal por 10 dólares. El gobierno creó esto, y de nosotros depende unirnos y detenerlo.”

Bruining: “Enseñamos a la gente a hacer aceite, y les informamos sobre donde pueden realizar las gestiones para conseguir el cannabis más barato posible, de manera legal. Esto también es una cosa mental. Si vas a un coffeeshop tú mismo a comprar cannabis y luego hacer aceite, cuando finalmente lo tomas, funciona mucho mejor porque lo has hecho tú. Eso te proporciona el 50% del éxito.”

El aceite de cannabis medicinal - Sensi Seeds

Simpson obviamente está de acuerdo con la afirmación de Bruining.

El Club Social de Beintema surgió como alternativa para no tener que comprar o cultivar grandes cantidades de cannabis. “Producimos BHO en un sistema de circuito cerrado. Creamos un producto puro y le infundimos con hachís tamizado en seco o marroquí porque contiene una gran cantidad de CBD. Me gustan mucho los CBD naturales. Hacemos un producto combinado y lo llamamos ‘Holandés Marroquí’ (‘Dutch Moroccan’); una buena integración entre los dos países. Queremos que llegue a los pacientes a través de los coffeeshops para utilizarlo [como recurso, ed.] para hacer aceite, y así no tienen que comprar una gran cantidad de cannabis.”

La principal coincidencia

Rick Simpson, Wernard Bruining y Rinus Beintema están de acuerdo en el hecho de que los pacientes deben cultivar o conseguir su propio cannabis con el fin de producir su propio aceite de cannabis medicinal. Ninguna organización ni gobierno debe participar.

Aunque Simpson tuvo algunos comentarios negativos sobre el estado actual del cannabis en su natal Canadá, los acontecimientos recientes parecen muy prometedores. Canadá permitirá a los pacientes cultivar su propio cannabis medicinal. Pero las regulaciones relativas al aceite de cannabis varían de lo impreciso a considerarlo completamente ilegal.

by Martijn

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El derecho a la salud, cuando hablamos de drogas, dista mucho de cumplirse en el mundo en el que vivimos, y el ámbito del cannabis no es excepción. Si bien las instituciones internacionales tienen bien claro, como el resto de mortales que cumplimos sus directrices, que el derecho a la salud es deseable y que para alcanzarlo debemos remar hacia un marco legal que nos traiga el máximo nivel de bienestar físico y mental, las consecuencias imprevistas que vinieron con la prohibición, y que los primeros prohibicionistas no supieron prever, han conseguido causar o exacerbar distintos problemas de salud derivados, no tanto por el consumo de cannabis en sí, sino por la manera legal en la que se aborda dicha sustancia.

Tales problemas giran, sobre todo, al aumento del perjuicio que sufren aquellos consumidores que pierden el derecho a aspirar al estándar más alto de salud física y mental disponible por el simple hecho de usar cannabis. Y es que la prohibición trae consigo problemas sanitarios desde el mismo momento en que obligas al usuario de cannabis a relacionarse con la clandestinidad, cuya falta de control sanitario tiende a darse con frecuencia, estigmatizando con ello a unos consumidores que pueden llegar a desconfiar hacía los mejores esfuerzos de educación preventiva luego de recibir un rechazo social generalizado. Por otro lado, el abandono de aquellas formas más seguras de administración y su sustitución por formas más potentes e insalubres que afecta a todas las drogas ilegales, señalando como ejemplos previos a la sustitución del opio fumado por la heroína intravenosa y a la moderna aparición del crack en el mercado de la coca, también afecta al cannabis, alumbrando sustitutos vendidos legalmente por internet, cuya diferencia con el consumo de la forma más tradicional de cannabis se hace notar en forma de sobredosis y muertes accidentales, a saber: las marihuanas sintéticas.

La prohibición del cannabis es el rechazo frontal a un derecho humano básico como es el derecho a la salud ya que maximiza los riesgos que asume el consumidor.

Libertad y buenos humos

Por Jose María Escorihuela Sanz.   @JmEscorihuela

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Muchos de nosotros que estamos a favor del movimiento de legalización de la marihuana hemos asumido durante mucho tiempo que las empresas que producen y venden productos recreativos y de competencia – especialmente alcohol y tabaco – estaban trabajando entre bastidores para tratar de mantener la prohibición de la marihuana y proteger su duopolio de drogas recreativas legales. Estas industrias tienen grupos de presión que trabajan regularmente con funcionarios estatales y federales electos en EEUU para mantener la marihuana legal fuera del mercado.

Pero ahora vemos que las compañías farmacéuticas están también implicadas directamente en los esfuerzos políticos para mantener la prohibición de la marihuana. Preocupados de que un cannabis legal socavaría su línea de fondo.

Compañía farmacéutica se une a la guerra contra los fumadores de marihuana.

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Recientemente, hemos visto la primera evidencia directa de que las compañías farmacéuticas están trabajando en la actualidad para combatir los esfuerzos por la legalización de la marihuana, reconociendo que su intención es proteger su mercado de fármacos opioides sintéticos.

A principios de este mes, Insys Therapeutics Inc., una empresa con sede en Arizona, donó $ 500,000 a un grupo que se autodenomina “Arizonans for Responsible Drug Policy”, una organización recién formada y establecida para tratar de derrotar a la Proposición 205, la iniciativa de los votantes de la legalización de la marihuana que aparecerá en el votación este mes de noviembre en ese estado.

Insys comercializa actualmente un solo producto, Subsys, un spray sublingual de fentanilo, un opiáceo sintético mucho más potente que la heroína (fentanilo es la droga que se encontró en el cuerpo del músico Prince tras su muerte en abril). “Insys Terapéutica facturó $ 62 millones en ingresos netos por la venta de Fentanyl Subsys en el primer trimestre de este año, lo que representa el 100 por ciento de las ganancias de la compañía”,  según The Washington Post . “El CDC ha implicado el fármaco en una ‘oleada’ de muertes por sobredosis en varios estados en los últimos años.”

Los datos de encuestas compiladas de pacientes de marihuana medicinal muestran que los sujetos a menudo reducen el uso de terapias con medicamentos de venta con receta – en particular los opiáceos – cuando tienen acceso legal al cannabis. De acuerdo con un estudio del 2015 de RAND Corp. , el abuso y la mortalidad relacionada con los opiáceos es menor en las jurisdicciones que permiten el acceso al cannabis medicinal, en comparación con aquellos que prohíben la planta.

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Insys ha sido objeto de escrutinio de la aplicación de la ley. Según The Washington Post , varios estados están investigando actualmente a Insys de pagar ilegalmente a los médicos por recetar el medicamento en situaciones en las cuales sea apropiado.

La pistola humeante.

Cuando la compañía hizo su primera contribución de medio millón de dólares al grupo de oposición a la iniciativa de legalización de Arizona, la empresa alegó que su razón  para oponerse a la iniciativa de los votantes fue “porque no puede proteger la seguridad de los ciudadanos de Arizona y en particular de sus hijos “.

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Pero cuando la empresa presentó una declaración de divulgación con la Comisión de Bolsa y Valores, reconoció a los accionistas que estaba haciendo la donación por temor a un descenso en las ventas de su producto de opiodes de gran alcance y la de un segundo fármaco que se está desarrollando: Dranabinol, un cannabinoide sintético. El cannibinoide sintético es un término general para una versión artificial de tetrahidrocannabinol, o THC – el compuesto activo en la planta de marihuana – destinado a aliviar las náuseas y los vómitos causados por la quimioterapia. La compañía reconoce que la literatura científica ha confirmado los beneficios de la marihuana natural sobre el THC sintético:

“La legalización de la marihuana o los no sintéticos cannabinoides en los Estados Unidos podría limitar significativamente el éxito comercial de cualquier producto candidato como el dronabinol. … Si la marihuana o los cannabinoides sintéticos fueran legalizados en los Estados Unidos, el mercado para la venta de productos dronabinol probablemente disminuiría de manera significativa, y nuestra capacidad de generar ingresos y nuestras perspectivas de negocio serían las consecuencias desafortunadas “.

El Arizona Republic informó que la empresa, si bien afirma públicamente tener el mejor interés para los niños en mente, esta claramente más preocupada por la manera de “proteger su propia línea de fondo.”

Y la empresa tiene una buena razón para tener miedo.  Ha publicado recientemente los estudios que han encontrado que en los estados que es legal el uso legal de la marihuana medicinal han tenido una disminución del 25 por ciento en las recetas de opioides. Otro estudio reciente de la Universidad de Columbia encontró que la aplicación de los programas de marihuana medicinal se asocia con una disminución en la prevalencia de opiáceos detectados entre los conductores fatalmente heridos, basándose en una revisión de 69.000 muertes en 18 estados, de acuerdo con los datos publicados en la revista American Journal of Public Health. Donde la marihuana legal está disponible, la gente usa muchos menos los fármacos opioides.

Así que ahora tenemos evidencia directa de que esta compañía farmacéutica en Arizona está gastando grandes cantidades de dinero para no tener que competir con la marihuana legal, con el fin de proteger su cuota de mercado de un opioide sintético adictivo y peligroso y una forma sintética del THC, a expensas de la salud pública.

Esta no es la primera instancia de compañías farmacéuticas invirtiendo dinero en la “guerra contra las drogas”. En el 2014, The Nation publicó un artículo revelando que los fabricantes de OxyContin y Vicodin eran dos de los mayores contribuyentes aThe Partnership for Drug Free Kids y The Community Anti-Drug Coalition of America , dos grupos que se oponen a la legalización de la marihuana y con un apoyo continuo a la prohibición.

Insys sin duda no será la última compañía farmacéutica pillada poniendo los beneficios de la empresa por delante de la preocupación para la salud pública, pero es el primer ejemplo que hemos visto en una empresa pillada con las manos en la masa, oponiéndose a una iniciativa de legalización de la marihuana por razones puramente de avaricia corporativa.

Las compañías de tabaco y alcohol se han opuesto a la marihuana legal.

Bottles and glasses of assorted alcoholic beverages.
Bottles and glasses of assorted alcoholic beverages.

Es comprensible que las industrias farmacéuticas y de recreo no estén dispuestas a competir con la marihuana legal. Por cualquier medida, sus productos son mucho más peligrosos y adictivos.
Las muertes por sobredosis.

A efectos de comparación, de acuerdo con el National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism , los resultados por excesivo consumo de alcohol estuvieron en aproximadamente 88.000 muertes por año en Estados Unidos. Y, de acuerdo con los Centers for Disease Control and Prevention, el hábito de fumar tabaco en más de 480.000 muertes cada año en este país, alrededor de 1.300 personas cada día.

Un estudio de 2014 en la Universidad Johns Hopkins  encontró que en los estados que legalizaron la marihuana medicinal se produjo un descenso del 25 por ciento en las muertes por sobredosis de medicamentos recetados.

La marihuana nunca ha causado una muerte por sobredosis en la historia de la humanidad. De acuerdo con un informe reciente de la  Organización Mundial de la Salud , uno tendría que fumar “entre 238 y 1.113 porros al día – o al menos 10 porros por hora, durante 24 horas seguidas – antes de que la sobredosis se convertiría en una preocupación realista” para la marihuana.

Potencial adictivo

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Si bien se puede desarrollar una dependencia de fumar marihuana, la amenaza de la dependencia con la marihuana es mucho menor que con el alcohol o el tabaco. Esto es lo que la National Academy of Sciences Institute of Medicine concluyó en relación con el potencial riesgo de dependencia de cannabis ‘, en el contexto de otras sustancias controladas:

  “En resumen, aunque algunos usuarios de marihuana desarrollan dependencia, algunos lo hacen. Pero ellos parecen ser menos propensos a hacerlo que los consumidores de otras drogas (incluyendo alcohol y nicotina), y la dependencia de la marihuana parece ser menos grave que la dependencia de otras drogas “.

Aquí están sus calificaciones de dependencia:

-Tabaco: el 32 por ciento (proporción de usuarios que alguna vez se vuelven dependientes)
-Heroína: 23 por ciento
-La cocaína: 17 por ciento
-Alcohol: 15 por ciento
-Los ansiolíticos / sedantes: 9 por ciento
-La marihuana / hachís: 9 por ciento

Así que si uno está eligiendo utilizar una droga recreativa, la marihuana es claramente la alternativa más segura. Y si uno está usando un medicamento opioide para el dolor, deben experimentar con la marihuana como un sustituto más de los opiáceos.

Por Keith Stroup is a Washington, D.C. public-interest attorney who founded NORML in 1970.

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En un principio todos los países miraban de reojo lo que estaba sucediendo en los Estados Unidos con el tema de la marihuana. Ninguna nación hablaba sobre el tema, pero parece ser, que muchas de ellas estaban esperando a que el país vecino abriese la boca para posteriormente tomar el mismo camino y ponerse en las primeras posiciones de salida en esta prometedora industria.. La tarta económica del cannabis legalizado es más que muy grande y, frases o slogans como “el oro verde” solo hacen que despertar a los grandes visionarios económicos de los países que reputan estas afirmaciones.

California, seguida de más de 25 estados norteamericanos, abrió el camino y puso el foco para que las demás naciones observasen como se pasa de criminalizar a las personas por consumir marihuana, a ponerlas en las primeras posiciones de la lista para conseguir licencias de negocios relacionados, como ocurre en la ciudad californiana de Oakland con los ex-presos por delitos relacionados con la hierba sin sangre. Este brutal cambio de mentalidad y de actuar por parte de los mandatarios norteamericanos, ha hecho que el resto del mundo comience a ver bajo la misma perspectiva todo lo relacionado con la marihuana medicinal, recreativa o con cáñamo; el Cannabis Sativa.

La gran carrera americana

Mientras, en los Estados Unidos cada vez son más los estados que legalizan su uso medicinal, presentan votaciones para legalizar el uso recreativo en otros estados y comienza a renacer con una enorme fuerza la industria allí llamada del hemp (cáñamo). Más al Norte, sus vecinos canadienses les adelantan por la derecha a gran velocidad y, después de tener la marihuana legalizada para cuestiones médicas, legalizan su uso recreativo en todo el país y potencian su ya gran industria del cáñamo canadiense.

A todo esto, Uruguay legaliza su uso lúdico y se pone a vender la marihuana en las farmacias, permite los clubes de cannabis y también a sus ciudadanos tener su cultivo casero. La Comunidad del Caribe o CARICOM, que agrupa a varias naciones del la zona caribeña, sin falta también se ponen de acuerdo para que sus pequeños estados puedan legislar sobre esta cuestión medicinal y, ya han comenzado con la faena. Jamaica por ejemplo quiere crear una industria turística ejemplar del cannabis medicinal.

420-1200x800México, no puede cerrar los ojos a lo que esta ocurriendo justo al cruzar su frontera del norte y encamina su legislación sobre marihuana medicinal, la cuestión recreativa se quedará a la espera de acontecimientos en su vecino de arriba y el sector del cáñamo también comienza a despegar. A ver quien opina que no seguirá por el mismo camino que sus vecinos, muchos dólares e industria en juego.

Las naciones centroamericanas como Guatemala, Ecuador o Costa Rica no están a la espera, ya han entablado reuniones en esa dirección y han comenzado a crear sus foros para determinar como continuar con esa política expansiva del cannabis medicinal. Sobre el otro uso, el recreativo, están a la expectativa de lo que hagan sus vecinos de la región.

Colombia, legaliza el uso terapéutico del cannabis, es generosa con el consumo lúdico por parte de sus ciudadanos y encuentra en el cultivo del cáñamo una prometedora industria.

Más al Sur, pero todavía en América, naciones como Chile afianzan esa nueva industria del cannabis medicinal y al tener un alto consumo recreativo por parte de sus ciudadanos, las autoridades optan por tener una mirada y unas leyes muy similares a la de naciones como la europea España, donde el cultivo casero y para consumo personal también crea una industria definida. Argentina con un modelo muy similar al de Chile, también está haciendo los deberes en cuestiones medicinales y, en asuntos de consumo y cultivo particular, se aprecia similitud con el camino emprendido por los chilenos.

Todo un continente, de norte a sur, a la carrera de la industria de un planta que, si quitásemos el alcohol y el tabaco, no sé si encontraríamos otro producto recreativo tan consumido. Y, lo más llamativo de este enorme y posible filón económico, es que por haber estado denostado hasta estos días, prácticamente no tiene creado su tejido industrial.

Cada estudio o investigación realizada afianza más la creación de esta nueva industria.

Hace unas semanas llegaba a la red los resultados de la primera encuesta realizada a los consumidores de cannabis medicinal en Israel y el resultado fue espectacularmente bueno entre sus usuarios. Una inmensa gran mayoría reportaba que los resultados como medicamento para sus distintas dolencias había sido muy bueno. Los investigadores que realizaron el estudio dijeron que era difícil encontrar otro medicamento que hubiese tenido tan buenos resultados entre su usuarios.

Israel que lleva ya unos años especializado en la investigación médica con el cannabis a pasado a ser un actor principal en este campo y con su industria especializada en I+D. Las inversiones y centros específicos en este campo que se están realizando en el país mediterráneo son simplemente los cimientos de la gran industria que se avecina allí.

marihuana-por-el-mundo-cannabis-en-australia-parte-i-6684_xlMás lejos, en Australia y Nueva Zelanda, no quieren quedarse en el pelotón de cola, y ya están germinando las semillas de su industria por esos lares del Pacifico.

Los países como España, Francia, Reino Unido, Países Bajos, Italia, Alemania, Dinamarca, Bélgica y más… también están, a su forma, creando el germen de sus industrias y a tenor, de los resultados de las investigaciones que están apareciendo.

La industria de la salud tiene un nuevo actor, el cannabis, que acaba de llegar con una fuerza inusitada y que parece arrasar con cualquier meta anteriormente implantada. El Dr. Willian Courtney, prestigioso médico especialista norteamericano, hace unos meses en una entrevista decía que si la planta se descubriese en estos tiempos en el Amazonas, posiblemente sería el descubrimiento en botánica del siglo. Es increíblemente beneficiosa para nuestro sistema endocannabinoide, que es el encargado por velar que funcione todo en nuestro cuerpo perfectamente.

Es más, se atrevía a decir y asegurar que es la mano del hombre es la que hace que esta planta sea psicoactiva y por lo tanto de recreo. La planta es su estado natural no embriaga o “coloca”, solo la mano del hombre cuando la calienta es cuando su versión ácida del cannabinoide Tetrahidrocannabinol (THCA) se convierte a THC psicoactivo. Por lo tanto, este vegetal como él lo considera, si queremos beneficiarnos de todo su espectacular beneficio, deberíamos consumirlo crudo o en jugo. Es de esa forma como nos agenciaríamos de los cientos de beneficios de sus moléculas y sin efectos secundarios, con la combustión o calentamiento se pierden una gran cantidad de otros beneficios. Por lo tanto, una posible industria alimenticia de su consumo en fresco también está llamando a la puerta.

Que decir de otra gran industria alimenticia creada a partir de sus semillas de cáñamo, son una fuente espectacular de buena salud. Encasilladas en la actualidad como un súper alimento, estos pequeños cañamones parecen ser la únicas semillas de la naturaleza que contienen la combinación perfecta de los ácidos grasos Omega 3 y 6, además de contener los 9 aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo necesita y que difícilmente otro producto natural nos puede proporcionar.

Ya sabemos, que las semillas en este caso de marihuana, también están creando otra gran industria y que países como España, después de desbancar a Holanda, son ya una potencia mundial.

Pero a esa gran industria alrededor del cannabis que se está formando se le une también su aspecto “milagroso”, me explico. No soy ni seré el único que ha leído sobre esas moléculas químicas llamadas cannabinoides que son capaces de hacer que se suiciden las células cancerosas de nuestro cuerpo, en este caso THC. Otra prueba de ello es que el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EEUU desde el 2003  tiene patentados la propiedad intelectual del cannabidiol o CBD, un cannabinoide que no es psicoactivo. Amén del tratamiento con cannabis para atenuar los efectos de la quimioterapia, nauseas, mareos, apetito, depresión, malestar, etc.

Ya he comentado en artículos anteriores que la industria a la sombra del cáñamo o hemp es brutal en su crecimiento gracias a las cientos de aplicaciones que tiene este planta para la industria textil, combustible, materias primas, alimentación, medicina e importantísima, porque su cultivo es capaz de descontaminar las tierras cultivadas y los alrededores del medio ambiente donde se cultiva.

La planta del pasado, de la actualidad y del futuro de llama cannabis sativa

cannabis-en-china-como-es-ahora-y-como-era-antes-8066_xlAlgún incrédulo dirá, “si y ¿esto no se sabía antes?”. Pues claro que se sabía, tres mil años antes de Cristo el emperador chino experto en medicina, Shen-Nung ya estudió la planta y la puso en lo más alto por importancia en el primer libro que se conoce de medicina. Su aspecto como material utilizable por el hombre y por poner un ejemplo en el tiempo, pondríamos a las cuerdas y velas de las carabelas de Colón en el descubrimiento de América y que las cuales estaban fabricadas con las fibras de esta planta.
Para las investigaciones en su aspecto médico y corroboradas por la ciencia deberemos acercarnos a esta fechas contemporáneas, ya que su prohibición hace más de ochenta años prácticamente dejo sin estudios modernos sobre la planta. Aunque, sabemos que en la antigüedad la utilizaban los egipcios, judíos, hindúes, escitas, chinos y más… por ejemplo para combatir los dolores.

El bienestar que produce la planta a una mayoría de personas también ha sido la ciencia la encargada en la actualidad de explicarlo científicamente, y es que el consumo de la planta produce en nuestro cerebro la activación del receptor nervioso CB1 causante de la segregación o creación de las endorfinas, una de ellas la serotonina, la que hace que nos sintamos felices. Uno de esos efectos secundarios singular por el consumo de marihuana es esa sensación de felicidad, y ésta solo se ha podido demostrar científicamente en la actualidad, aunque siempre se ha conocido desde la antigüedad o prehistoria.

La carrera por estar en esta industria ya ha comenzado y cada vez son y serán más participantes
Por eso y por mucho más, la carrera de los países por destacarse o estar en el pelotón de cabeza en esta nueva y prometedora industria es y va a ser dura. Todos van a querer tener su parte y más aún todos aquellos que tiene una gran cantidad de consumidores en cualquiera de sus ámbitos dentro de sus fronteras.
Ninguna nación va a querer que su vecino les adelante a gran velocidad y pierdan posiciones en esta carrera, por eso, en vez de levantar el pie del acelerador en estos temas, lo que estamos viendo es un apretón de este pedal.   Por Mac