Etiquetas Posts etiquetados con "Opinión"

Etiqueta: Opinión

por -
0 159 vistas

Por el Dr. Fagherazzi.- En la web oficial del Dr. Simone Fagherazzi, Dikesalute.com , se analiza este tema popular como es el cannabis y sus múltiples usos personales: una declaración importante y, como siempre, las palabras del médico son muy interesantes y útiles para la reflexión.

“Hubo un tiempo en mi vida en que mis mejores amigos me llamaron a sí mismos devoto católico. Participaba regularmente en las misas de los domingos, creía en Jesucristo y tenía una fe ciega en la Iglesia Católica. Desde los 15 a los 19 años asistí regularmente, cada año, a las peregrinaciones que se organizaban a Lourdes donde ayudaba como podía a los enfermos y soñaba con ser un médico, un católico”

¿Por qué cuenta esto el Dr Fagherazzi? Porque estaba revisando la declaración de la asociación de médicos católicos sobre la legalización del cannabis un flash back asaltó su mente, cuenta el doctor.
“Volví a la ciudad y santuario de Medjugorje, y traté de hacer preguntas a un ministro de Dios, y en vez de respuestas racionales, obtuve un examen inquisitivo, que terminó con la imposición de una creencia dogmática que no podía ser cuestionada y que necesariamente tenía que creer con el fin de no poner una pequeña duda en ninguno de los espectadores”

“La verdad está distorsionada, la apertura condenada, el malestar social visto como una enfermedad que se cura, las dudas existenciales como las desviaciones perversas de personalidad para ser corregidas por las instituciones. Vientos otra vez de ese regusto amargo de la inquisición , de esos cuerpos torturados para someter a su mente debilitada y que ya no son capaces de reaccionar.”

“Entonces miro a las instituciones que deben delegarse en la “corrección de la desviación” y veo que, la re-educación en centros católicos como San Patrignano lleva historias de violencia y coerción, y entiendo cómo la verdadera inquisición no ha cambiado de forma, se ha convertido en legal, aceptada e incluso alzando la voz.”

“Veo la hipocresía manifiesta de los programas de re-educación que promueven la producción de una droga, el alcohol, con la única diferencia de que, a diferencia de las otras sustancias, no se sometió al proceso de demonización. Las razones de esta discriminación entre “buenas y malas” no se da a conocer, sólo se puede observar el resultado. La Inquisición no eliminó ninguna droga , sólo las que probablemente no eran compatibles con sus “valores”. “La otra (el alcohol)”, para equilibrar, se ha elevado a un símbolo de bienestar y de aceptación social, semanal e incluso “divina” .

“La hipocresía está empapada en los herederos de la inquisición también contra los usos de cannabis recreativo y terapéutico que son dos bloques de una misma planta.”

“El proceso moral de intenciones se olvida, colegas católicos, el primer principio del juramento hipocrático que sustenta los fundamentos de la buena práctica médica, que dicen que hay que tener para practicar la medicina: ” libertad e independencia de juicio y comportamiento evitando influencia indebida”.
Para justificar, sobre todo en sí mismos, esta disonancia evidente por sí misma, los colegas católicos recuerdan aquellos artículos de la Constitución que, si se lee sin las limitaciones anteriores inquisidoras, podría utilizarse para argumentar a favor de una tesis diametralmente opuesta.”

El hecho, es que “salud”, según la OMS se entiende como el bienestar psicológico completo, físico y social, y no sólo la ausencia de enfermedad.

Imponer los jueces morales el bienestar de los demás, teniendo en cuenta cómo “desviada” todo comportamiento que no es afín al propio, es romper otro de los principios hipocráticos que dice que cada médico está de acuerdo en tratar a cada paciente con igual cuidado y compromiso, independientemente de su origen étnico, religión, nacionalidad, condición social e ideología política y promoviendo la eliminación de todas las formas de discriminación en la atención de la salud ” .

Ante las cada vez más evidencias científicas y sólidas sobre la falta de daños a la salud, y tratando de demostrar la comunidad científica que debido a que la planta es irracional no se puede separar su uso terapéutico de su recreativo. Los colegas católicos se plantan en su visión, como cuando tratan de argumentar que la Santísima Virgen fue concebida sin pecado original.

Como si la firma de un médico en una receta fuera considerada como la bendición de la hostia sagrada, que convierte un simple trozo de pan en el cuerpo de Cristo. Sin embargo, el cuerpo de Cristo, se hace materialmente del pan y para una persona que tiene la enfermedad celíaca, la bendición del ministro de Dios hace que el contenido de gluten en ella no sea perjudicial para el estómago.
De la misma manera se podría considerar la posibilidad de que, si se encuentra la planta beneficiosa en muchas circunstancias es ilógico creer que puede ser perjudicial si se toma fuera de las recomendaciones del médico.

¿No debe ser el médico el que se esfuerce por comprender la razón subyacente para este uso y promover el  “Juramento hipocrático”? La alianza médica con el paciente se basa en la confianza mutua y en el intercambio de información además del respeto a los principios que inspiraron la ‘arte de la medicina.

           “Esto demuestra una mente simple y muy primitiva que desea pensar como las masas o la mayoría, simplemente porque la mayoría es la mayoría. La verdad no cambia porque sea lo que cree la mayoría de la gente. “Llegará un día en que el hombre se despertará del olvido y finalmente entenderá lo que realmente es, y ha dado las riendas de su vida, una mente engañosa, mentirosa, y que esclaviza”. Giordano Bruno

 

Aquí articulo completo por Doctor Simone Fagherazzi

por -
1 352 vistas

La legalización de la marihuana o su regulación producirá un repunte en la economía, beneficios para la salud e información e investigación contrastada y avalada

Hace unas pocas semanas la empresa norteamericana especializada en datos y estadísticas, New Frontier Data, anunciaba que la industria del cannabis legal crearía en los Estados Unidos en 2020, la friolera cifra de 300.000 puestos de trabajo directos. Todos estos nuevos datos se basaban en los estados que actualmente tienen legalizada la hierba de una forma u otra, y sin tomar en cuenta a los otros estados que están avanzando en este proceso de legalización, por lo que la cifra de empleos podría ser mucho mayor. El gran experimento económico del cannabis legal se está realizando dentro de Estados Unidos y a tenor de los datos, podemos decir claramente que ya es y seguirá siendo una gran ayuda en este sentido para el conjunto de la sociedad. Miles y miles de puestos de trabajo, miles de empresas tirando de las economías locales y millones en impuestos para su distribución en áreas sociales, son una muestra efectiva de lo que nos puede acarrear una correcta regulación y normalización del uso del cannabis.

También y casi a la par desde cuando vieron la luz estos datos de creación de empelo bajo el paraguas de la marihuana legal, la empresa de capital privado Kingsley Capital Partners anunciaba que proporcionaría a la Universidad mas antigua de Inglaterra, Universidad de Oxford, la friolera cifra de 10 millones de libras o 12 millones de euros, como inversión inicial para encontrar formas de desarrollar nuevos tratamientos para personas que sufren de cáncer, dolor o enfermedades inflamatorias. El cannabis es una planta que durante miles de años ha sido utilizada para tratar muchas dolencias y la prestigiosa universidad es un perfecto instrumento para acreditar los resultados de su investigación. Otra posición legal hacia esta planta beneficiaría la necesaria investigación de calidad en el campo de la salud, con lo que eso supone para los ciudadanos.

Otro punto muy importante que nos traería otro estatus del cannabis sería la correcta información testada, no solo lo bueno de sus partidarios, ni todo lo malo de sus detractores. Al final, la sociedad es bombardeada por un sin fin de investigaciones con resultados a favor y en contra, y con tantos intereses creados. Todo lo que nos llega de una forma u otra tenemos que “cogerlo con pinzas”.

Una correcta regulación por parte de las autoridades daría paso a que instituciones imparciales en esta cuestión, pudiesen trabajar o investigar sin ningún tipo de presión.

La industria del cannabis enorme motor económico

Cuando hablamos de la gran economía que puede crear la industria legal del cannabis, no solo nos referimos al surgimiento de muchas empresas donde ávidos empresarios crean riqueza, ni a jóvenes emprendedores que encuentran un espacio donde realizar sus exitosas aventuras empresariales, también nos referimos a esa enorme cantidad de puestos de trabajo que se pueden crear dentro de este nuevo sector regulado.

Si los datos que hemos conocido de una posible creación de 300.000 empleos en una nación de 318 millones de habitantes como EEUU, hacemos un símil con un país de 47 millones de habitantes como es España, entonces estaríamos hablando de unos 45.000 empleos aproximadamente si este último tuviese unas leyes similares con el cannabis al del país norteamericano.

En la actualidad existen muy pocas o ninguna industria o sector de nueva creación que se pueda acercar a estas cifras de creación de empleo. Si a todo esto le añadimos que se esta pasando por una época de crisis y donde muchas personas necesitan un puesto fijo de trabajo, la correcta legalización de la marihuana y la apertura de un nuevo y regulado mercado sería una muy buena noticia económica.

Ese novedoso mercado también traería otro enorme beneficio económico a los ciudadanos, la gigantesca recaudación de impuestos que beneficiaría a las distintas instituciones y repercutiría en las distintas capas de la sociedad. Millones de euros en recursos para la educación, más recursos para que las autoridades combatan el mercado ilegal, más recursos para que la justicia sea más operativa y más recursos para poder prevenir el consumo de los más jóvenes. Una correcta regulación de esta posible enorme industria recaudaría una gran cantidad de dinero que a su vez se restaría al mercado ilegal.

Solo las cifras del mercado recreativo norteamericano de la marihuana en 2020 y sin contar el medicinal, se estima que alcancen los 11.200 millones de dólares en las estimaciones más pobres, otras empresas especializadas en datos casi doblan esos números.

“Estas cifras confirman que el cannabis es el principal factor de crecimiento económico y creación de empleo en la economía de los Estados Unidos” dijo Giadha Aguirre de Carcer, fundadora y CEO de New Frontier Data. “La industria de la marihuana sigue siendo la fuerza económica positiva de EEUU” recalcó la directivo.

Como todos los investigadores saben, el consumo recreativo de ciertas sustancias como el tabaco, el alcohol o la marihuana no van a desaparecer. Si ya hemos regulado dos de los tres anteriores mercados, hagamos lo propio con el cannabis y que esa regulación, repercuta en toda la sociedad en forma de empresas, puestos de trabajo e impuestos asociados. Si somos una sociedad acostumbrada al pago de tributos asociados a ciertos productos, por qué no meter en el mismo saco el cannabis. Su pago de impuestos es su mejor forma de legalización.

Legalización: la salud la gran beneficiada

Una correcta legalización, implicaría que las instituciones e investigadores no tendrían las manos atadas para poder investigar en condiciones óptimas los beneficios para la salud de esta planta. Una planta que curiosa y naturalmente produce unas sustancias químicas similares a las que el cuerpo humano ya produce.

Los humanos y los mamíferos cuentan con un sistema endocannabinoide compuesto de receptores cannabinoides y que afecta a la regulación del apetito, la memoria, la neurogénesis en el hipocampo, la inducción de depresión sináptica, el balance de energía, la respuesta al estrés, la función inmune, la esclerosis múltiple, la reproducción femenina, el sistema nervioso autónomo, la analgesia, la termoregulación, el sueño y más.

¿Cuanta investigación de alta calidad y de ensayos clínicos hace falta hacer con esta planta y sus fitocannabinoides? Una perfecta regulación o legalización del cannabis propiciaría que la investigación fuera más exhaustiva, y por lo tanto sus resultados mucho más testados y creíbles. Toda esta investigación de mayor calidad repercutiría en un mayor aprovechamiento de las propiedades medicinales beneficiándose la salud de los pacientes.

Las ventajosas propiedades del cannabis para nuestra salud, no son un argumento de peso creado por los pro-cannabis, es un argumento que ha sido avalado a lo largo de nuestra historia, pero que solo con la época moderna podría llegar la investigación más exhaustiva. Este profundo análisis científico de las propiedades de la planta, también solo puede llegar con otro estatus legal y oficial del cannabis.

La legalización del cannabis en el campo de la investigación para la salud, traería más beneficios y no exactamente económicos, sino sanitarios. La epidemia de opioides con sus fuertes efectos secundarios esta haciendo estragos en al sociedad occidental y el cannabis puede ser su alternativa saludable

Legalización marihuana: investigación contrastada

Muchos investigadores que han tenido la marihuana bajo el microscopio saben de las grandes ventajas para los distintos campos tiene esta planta, ya no solo hablamos de los beneficios para la salud, sino también de los beneficios para el medio ambiente.

También, hace muy poco nos llegaba una noticia desde Italia y donde ganaderos del sur tenían problemas con la carne y la leche de sus animales, ya que estos se alimentaban de pastos naturales que estaban contaminados por la acción de la industria. Los agricultores habían encontrado el remedio de cultivar cannabis sativa, en su versión cáñamo industrial, y gracias a que sus raíces son especialmente “absorbedoras” de los metales pesados depositados en los suelos de pasto. Esta medida no es nueva, las raíces del cannabis y del girasol ya han sido utilizadas para este menester de limpieza de suelos contaminados como en el desastre nuclear de Chernobyl (Ucrania) y en la actualidad se esta estudiando para el de Fukushima en Japón.

La mayoría de investigaciones con el cannabis se han realizado con animales de laboratorio, se necesitan más estudios clínicos con esta planta en personas, pero su actual estatus internacional de droga ilegal hace muy difícil que el colectivo científico tenga las manos libres además de muestras con una mínimas condiciones de calidad.

Evidentemente, la gran ola de la legalización que nos llega desde América esta cambiando estos parámetros o circunstancias para la investigación, e instituciones del más alto nivel de prestigio como puede ser la Universidad de Oxford, ya han anunciado grandes investigaciones con esta planta viendo el cambio de la mirada por parte de las grandes naciones.

En Alemania, la “Seguridad Social Alemana” ha aceptado el cannabis como medicamento y lo dispensará totalmente gratis a los pacientes que lo necesiten, mientras tanto, centros de investigación homologados por el gobierno alemán investigarán profundamente su aspecto medicinal.

También en la industria, el cannabis es una gran ayuda para luchar contra la contaminación desde otro apartado. Los materiales o plásticos biodegradables que pueden desarrollarse con esta planta comienzan a ser muy demandados y por supuesto, la investigación en este campo son primordial y deben realizarse con los mejores laboratorios y medios disponibles. En breve tendremos más avances en esta investigación.

La investigación cualificada y certificada es fundamental en el mundo actual y, una legalización del cannabis propiciaría que las grandes instituciones de la investigación confirmaran o avalaran dicha investigación.

La legalización solo traería ventajas

Realmente, la ilegalidad de esta planta y su consumo, no ha traído nada bueno a la sociedad. Las personas siguen consumiendo ilegalmente, poca investigación contrastada, acceso de los más jóvenes al mercado negro, enriquecimiento de los traficantes, no recaudación de impuestos, mínima utilización medicinal, no aprovechamiento industrial de la planta, mínimo aprovechamiento en la alimentación y criminalización de los usuarios.

Legalizar no es estar a favor de que todo el mundo consuma por doquier, legalizar es regular una sustancia que millones de personas consumen y quieren hacerlo con las máximas garantías y en todos los terrenos legales. Mac

por -
0 871 vistas

El 20 de abril es extraoficialmente conocido como el Día de la Marihuana, y mientras la mayoría de los consumidores no tienen dudas para consumir, si las tienen cuando se les plantea la pregunta acerca de los orígenes de 4.20

Algunos usuarios de marihuana afirman que el nombre es en referencia al día del año de la marihuana, mientras que otros están convencidos de que es una simple referencia al código de radio por fumar marihuana de la policía.

Ha llegado el momento de disipar todos los mitos y llegar al fondo de este misterio nublado de una vez por todas.


Haga una búsqueda en Google por 420 y tendrá más de 800 millones de enlaces como respuesta de la búsqueda.

Las locas historias que rodearon el nacimiento de este día de la marihuana van desde el poco probable al tremendamente imaginativo.

Para obtener la respuesta de donde proviene el significado de 4.20, en primer lugar, necesitamos eliminar las respuestas y teorías más comunes que rodean al Día de la Marihuana. Es hora de limpiar el humo.

La muerte de Bob Marley

Una de las teorías más populares sobre el origen de la referencia 4.20 tiene que ver con la muerte del legendario Bob Marley.

Marley fue sin duda un estandarte de fumar marihuana, pero la asociación de su muerte con el nacimiento del día de la marihuana está completamente fuera de lugar.

Credito foto www.bobmarley.com

Bob Marley no nació el 20 de abril ni murió en esa fecha. El rumor comenzó hace muchos años, y aunque si es cierto que sería el ajuste perfecto para este día de fiesta, simplemente no tiene ninguna base en la realidad. Bob Marley es la cara que esta detrás de la marihuana para muchos consumidores, pero simplemente no tiene crédito para el día 4.20.

Adolf Hitler y la marihuana

Muchos fumadores de marihuana piensan que la referencia al día 4.20 de alguna manera conmemora el cumpleaños de Adolph Hitler.

Es cierto que Hitler nació el 20 de abril de 1889, pero su legado es algo que difícilmente los fumetas quieren utilizar para conmemorar su día especial.

Asociar el nacimiento del día de la marihuana con Hitler es el intento de algunos monstruos por asociar al ser humano más odiado en el planeta y conectar su nombre con fumar marihuana y nada más.

Si existiese un contraste entre el fumar marihuana y el amor, ese sería el mismísimo Hitler.

The Grateful Dead

Uno de los orígenes más ”cool” del día 4.20 fue asociarlo con la banda The Grateful Dead. Cuando estuvieron de gira por Estados Unidos, solían estar en la habitación 4.20 en muchos hoteles.

Aunque The Grateful Dead eran conocidos por dar a conocer el despertar y fumar, no siempre se mantuvieron en la habitación 420 en su ruta.

Fotografía Dead.net

Esta conexión con The Grateful Dead sin duda tuvo paralelismos ya que ambos parecen haber explotado en popularidad en los años 70, pero de acuerdo a la propia banda, ellos no fueron la verdadera inspiración para el honor de la fiesta de la marihuana.

La llamada de radio de la policía 420

Otra teoría muy popular como al nacimiento del Día de la Marihuana es que es 4.20 es como se denomina el código de la policía por fumar marihuana.

Muchos han escuchado este rumor en EEUU: “Atención a todas las unidades disponibles, por favor, responde a un 420 en progreso.” Esto realmente hace que suene mucho más creíble, aunque tiene base cero en la realidad.

Fotografía Edm.com

Tanto si se utiliza en una estación de policía real o cuando se oye hablar de ello a policías en programas de televisión como CSI, el código 4.20 en realidad se refiere a un homicidio, no que hay gente fumando marihuana.

La medida SB 420

Así que finalmente llegamos a una teoría del Día de la Marihuana que podría ser la verdadera historia que hay detrás de la referencia 420. Muchos usuarios van a hablar de cómo el Congreso de Estados Unidos creó un proyecto de ley 420, en un esfuerzo para legalizar la marihuana.

Es cierto que hay un proyecto de ley 420 (SB 420), pero no tiene que ver con la legalización de la marihuana como algunos han pensado.

Ya en 2003, el Senado de California creó la Ley 420, y básicamente es la Ley del Programa de Marihuana Medicinal que se estableció como directrices para la Proposición 215.

En términos simples, el proyecto de Ley establece la normativa vigente para el numero de plantas de marihuana, así como la cantidad de cannabis que puede tener un paciente de marihuana medicinal.

El día 420 fue mucho más anterior al 2003 que es cuando se creó el proyecto de ley.

Orígenes científicos del Día 4.20

Una teoría sobre el origen del día 4.20 tiene que ver con la composición química de la marihuana en sí.
Alguien descubrió la cantidad de compuestos químicos que conforma el cannabis y reveló al mundo que eran 420 en total.

El rumor tomó una vida propia hasta el punto que la mayoría de los consumidores dicen sin reservas que la marihuana de hecho, se compone de exactamente 420 compuestos.

Una vez que el tiempo lo ha resuelto, los hechos revelan que la verdadera composición química de las malas hierbas sólo contiene 315 sustancias químicas, no 420.

Buen intento, pero ésta teoría viene con alrededor de 105 productos químicos menos, demasiado corto. La historia es demasiado mecánica para la mayoría de los fumadores de marihuana de todos modos, carece de gran creatividad.

Código Penal de California 420

Hay muchos fumadores de malezas que hablan de que el origen que está detrás de la fecha 4.20 es el Código Penal de California 420.

Se habla de cómo este particular código penal, está directamente relacionado con la marihuana.

No hace falta ser un destructor de mitos para hacer la llamada a la corte para averiguar el hecho de que el Código Penal de California 420 se refiere a la obstrucción de una entrada en suelo público.

Fotografía Laweekly.com

Nunca ha tenido ninguna referencia a todo lo relacionado con la marihuana por lo que tiene que ser eliminado como una de las teorías en la conexión al 420.

El mejor momento para la Planta de Marihuana

Nunca diga que los fumadores de marihuana no son algunos de los pensadores más creativos del planeta. La idea de plantar la marihuana el 4.20 realmente ayuda a traer algo de legitimidad a la teoría.

Cultivando en interiores que permiten el crecimiento los 365 días al año, en realidad no hay una fecha específica para cultivar hierba que sea mejor que la anterior.

En diferentes regiones se tienen una mejor cosecha y mejor clima de crecimiento, por lo que el 4.20 no parece plausible en esta situación.

La hora del té en Holanda

Los fumadores de cannabis comienzan a encender un porro para fumar en Holanda cada día a las 4:20. ¿Ahora no hacen del mundo un lugar mejor?

Fotografía monkeybusiness / depositphotos.com

Tan encantadora como la imagen de personas en todo Amsterdam chispeando a la misma hora cada día, la hora del té en Holanda es estrictamente para beber té, Amsterdam el paraíso del cannabis tampoco legaliza la marihuana el 20 de abril, así que mientras que apunta al esfuerzo, la teoría es no es válida.

Bob Dylan y el 4.20

Así que finalmente encontramos una teoría que en realidad tiene sentido y tiene un poco de base en la realidad.

Echar un vistazo más de cerca a la canción Bob Dylan “Rainy Day Woman # 12 y 35”, y se escuchará que Dylan comienza cantar acerca de cómo todo el mundo tendría que fumar marihuana.

Ahora, tomar los números 35 x 12 y que mágicamente se obtiene el número 420. Si bien los cálculos sin duda dan la cifra, el propio Dylan dice que no hay conexión de su canción y el nacimiento de la fiesta 420.

Esfuerzo impresionante, no es de extrañar realmente que los fumadores de marihuana se quieren agarrar a algo.

Fotografía Bobdylan.com

Así hemos llegado a la final de la lista de las teoría 420 y se preguntarán ¿dónde se origina la historia del día de los fumadores de marihuana?

Si todas las historias no son más que mitos creativos, ¿existe realmente una historia sobre el comienzo del día de la marihuana que tenga algo de verdad en realidad? ¡SÍ! Una historia realmente se ajusta a la perfección.

La verdadera historia del 4.20 Día de la Marihuana

Que data de la década de 1970, los estudiantes de la escuela secundaria San Rafael se reunirán todos fuera alrededor de las 4:00 a disfrutar de su hora de consumo de cannabis.

Fumar en la escuela estaba estrictamente prohibido, así que los estudiantes esperaban hasta terminar la clase y reunirse a fumar un poco de hierba.

Estos stoners o fumetas se juntaban cada día frente a una pared en su escuela secundaria y cariñosamente se conocían como los “Waldos”.

Cuando los Waldos pasaban y se cruzaban entre sí en los pasillos, usaban el código 420 para pedir a otros fumetas si tenían marihuana, si iban fumados se reunían en torno a 04:20.

A pesar de que comenzó como una broma, el término 4.20 comenzó como sentido de todas las cosas de la marihuana en grupo.

Por lo que cada día alrededor de las 4:20, los Waldos conocían y acogían a nuevos fumadores en el redil.

La tradición de obtener alta a las 4:20 era exclusiva del grupo, y muchos adolescentes que escuchan los rumores buscaban en los terrenos de la escuela el famoso lugar de encuentro 4:20.

Mientras que los Waldos comenzaron su grupo frente a esa pared, para evitar ser detectados, los fumetas se estuvieron en una variedad de lugares centrados en torno a las 4:20.

A veces se reunieron frente a la estatua del científico francés del siglo XIX Louis Pasteur , otras veces bajo las gradas y todas en un esfuerzo para consumir a las 4:20 pm

A finales de la década de 1970, el término 420 se había extendido como la pólvora de esa pequeña pequeña escuela secundaria de San Rafael a las escuelas de todo Estados Unidos.

Sin Internet, la historia de 420 fue de alguna manera haciendo su camino a los más pequeños confines del país.

Los miembros de las Waldos originales comenzaron a surgir en los últimos años, proporcionando notas escritas a mano que fueron autentificadas y que se remontaban a la década de 1970 para confirmar que comenzaron a usar la referencia 4.20 en la escuela de secundaria en San Rafael. En Snopes.com y la Wikipedia se comunicaron para confirmar a estos Waldos que fueron el verdadero significado.

La evidencia autentificada junto con su historia convincente sólo hace que la historia del 4.20 y los Waldos sea más interesante y adorable.

Su rápido avance hasta los tiempos modernos y la referencia al 4,20 está en todas partes.

No sólo son los fumadores de marihuana de secundaria siguen hablando de los Waldos, las referencias al 420 se pueden ver en muchos sitios si sabe dónde buscar.

Es muy probable que se haya visto la película y un clásico de culto Pulp Fiction, pero ¿sabía usted que tiene referencias alrededor del mismo 4.20.

Crédito fotográfico

Echar un vistazo más de cerca a los relojes a lo largo de la película y se verá que se establecen exactamente a las 4:20. Si usted es un fan de la película Fast Times at Ridgemont High , ¿se da cuenta del marcador en el partido de fútbol que dice 42-0?

La popular serie animada Family Guy (Padre de familia) tuvo un episodio reciente titulado 420, en el que Brian y Stewie tratan de conseguir marihuana legalizada.

Ese episodio también tiene una canción clásica llamada bolsa de hierba. Grandes defensores de fumar marihuana, Willie Nelson, y Snoop Dogg registraron una canción en Amsterdam el 4/20 que fue titulada Roll Me Up and Smoke (enrollame y fuma)

La referencia 4.20 es reconocida ahora a nivel mundial, con muchos trabajadores, incluso en Austria reconociendo que las 4:20 es la llamada a tener un descanso que significa salir fuera a fumar con los amigos.

Cada año el 20 de abril se verán en internet grupos de Facebook dedicados al 420 y memés en Twitter e Instagram.

Así que ahí lo tienen, ahora se sabe que el origen del 4.20 no tiene nada que ver con un código de la policía, la SB, o incluso con ser el mejor momento para plantar la marihuana.

No está conectado a un nacimiento o muerte de una celebridad, ni a un código penal, o por una banda y sus preferencias de la habitación del hotel.

De hecho, el origen del 4.20 no puede haber sido mejor guión para alguien que escriba una película.
La idea de reunirse un grupo de fumetas en un muro todos los días alrededor de las 4:00 después de las clases de la escuela grita a la sociedad a fumar marihuana.

Ahora que la historia ha sido confirmada por fuentes fiables, es el tiempo de que todos los que fuman marihuana abracen y celebren a esos Waldos y a su impacto en el Día de la Marihuana

La idea de que estos jóvenes de los años 70 utilizarían el código 420 como referencia para fumar marihuana después de la escuela, es realmente lo que fumar marihuana es hoy en la actualidad. Un momento de diversión, amigos cercanos y conseguir el “subidón””.

Ese pequeño grupo de los Waldos no es tan secreto como solía ser, y sólo hace que esta historia apele a una audiencia global de personas que adoran todo lo relacionado con fumar marihuana y el día 420.

Ahora que ya se sabe la verdadera historia detrás de la fiesta 4.20, toma un golpe o fumada de verdad, mantenlo, y luego pásalo en torno a cada fumeta que alcance la mano.

En poco tiempo, la palabra de los Waldos será quemada en el cerebro de los fumadores de hierba por todas partes. Por Travis Bezos

por -
0 205 vistas

A medida que los jóvenes crecen, se les advierte sobre los “peligros” de la marihuana y otras sustancias. El supuesto peligro, como se hacen eco muchos, es que la marihuana hace que la gente se vuelve descuidada, irresponsable, perezosa y en última instancia, corren por las calles desnudos (es decir, la locura). Algunos predicadores religiosos van tan lejos como para decir que los consumidores de marihuana están destinados al infierno. Desde la década de 1950, miles de personas han sido encarceladas; innumerables propiedades han sido confiscadas por el gobierno, y el dinero de los contribuyentes se ha gastado en la guerra contra las drogas en Nigeria, a través de la Agencia Nacional de Lucha contra la Droga (NDLEA).

La marihuana es una planta medicinal cultivada en varios estados del país, sobre todo en el suroeste de Nigeria, donde la tierra es cultivable y fértil para la agricultura. La creencia popular es que, la planta fue traída al país por los soldados que regresaban de la Segunda Guerra Mundial, y que tuvieron acceso a semillas de marihuana a través del Lejano Oriente y el Norte de África. Cuando la comunidad internacional se embarcó en la guerra contra las drogas, nuestro gobierno introdujo leyes que prohibían el cultivo, uso y comercio de la marihuana.

Hasta la fecha, estas leyes han llevado a ciudadanos a la cárcel, la forzada confiscación de la propiedad privada, y ha creado la discriminación contra las personas que solo tenían una semilla en su poder. Poco a poco, estas leyes discriminatorias han influido en nuestra cultura, y ahora los consumidores de marihuana son considerados como la escoria de la sociedad. Las actividades delictivas como la violación, el robo, el secuestro y la militancia están asociados con la marihuana y esto ha creado la impresión de que cualquiera que se tome el medicamento debe ser un criminal. Más a menudo que no, los usuarios son los primeros sospechosos en un caso penal y a menudo injustamente.

Todo eso nos ha llevado a esto. La policía lleva a cabo redadas agresivas en las comunidades en las que viven los consumidores de marihuana, a menudo sólo para extorsionarlos. En los puestos de control, cualquiera que sea hallado en posesión de incluso una semilla de marihuana es automáticamente privado de sus derechos, y si “habla demasiado”, es golpeado negro y azul por agentes encargados de hacer cumplir la ley.
Los nigerianos, especialmente los defensores de los derechos humanos, rara vez hablan sobre el embrutecimiento y la deshumanización de los consumidores de marihuana en el país. Y si uno se atreve a hablar, se alega en primer lugar que debe ser un usuario, antes de ser enviado por el camino discriminatorio.
Un político acusado de malversación de fondos públicos en proporción alucinante puede aparecer en la corte con 70 abogados Senior defendiendo, pero tal acto no estaría justificado si el caso tiene que ver con la marihuana, una planta. Por el contrario, abogados junior se hacen cargo a sabiendas de que, debido a la ley estricta en su lugar, el acusado ya es culpable de los cargos.

Debemos revisar las leyes que rodean el uso de la marihuana en Nigeria, por lo que podríamos reducir el número de personas – especialmente jóvenes – encarceladas por el consumo de una planta. En países como los Países Bajos y España, se tolera el uso de la marihuana con fines recreativos. En un país que promueve la agricultura como un sector económico importante, hectáreas de tierra pertenecientes a los individuos en los estados de Ondo, Osun, Oyo, Edo, Kaduna y Plateau han sido secuestradas por el gobierno.

A medida que las personas libres ya no están bajo el control colonial, ¿por qué el gobierno decide lo que uno cultiva en su tierras? Los agricultores todavía están obligados por ley a pagar impuestos sobre sus ganancias, y cuando no hay negocio para ellos, se van a su vez a otros cultivos o diferentes industrias.

Nigeria, es un productor de marihuana de alta potencia y puede beneficiarse del negocio de la marihuana mediante el aumento de las exportaciones a los países con déficit de cultivo de marihuana. Para un país con una gran cantidad de profesionales de la medicina tradicional, el uso de la marihuana también se puede fomentar con el levantamiento de la prohibición de la utilización de la planta.

Nuestros políticos, legisladores y funcionarios públicos son rápidos para blandir certificados académicos sobre liderazgo y gestión, pero ninguno en la elección pública / consumidor. Es tan simple como suena. Las personas deben ser libres de elegir lo que quieren para sí mismos y esto, a su vez, estimula la producción de bienes y servicios.

Si somos realmente iguales ante la ley, nadie debe hacerse un marginado porque elija crecer o usar marihuana. No hay discriminación para las personas que comen alimentos ricos en grasas, o consumen alcohol.

La libertad de los nigerianos para elegir lo que funciona para ellos no deben limitarse a las elecciones por sí solas. Los consumidores también deben tener la libertad de elegir lo que consumen, lo que cultivan y en que trabajo entran, siendo uno de ellos la industria de la marihuana.

Por Chukwuemeka Ezeugo pertenece a Programmes Associate of African Students For Liberty

por -
2 590 vistas

Aún recuerdo aquella vez … mi primera vez que conocía a Mr Mario Bellandi. Quizás much@s de vosotr@s no sepáis de su figura, y por eso escribo estas letras, porque la buena gente se merece de cuando en cuando un merecido reconocimiento.

Mario Bellandi y Miguel Gimeno

Fue el que es para mí como un hermano, Goyo Fernández, quién me brindó el placer de presentármelo. Un cruce de caminos en la vida … mi mentor como fue en su día Jorge Cervantes fue quién me presentó anteriormente a Goyo … así que con ese recorrido de amistades fui creciendo cannabícolamente.

El momento surgió al celebrar el Primer Curso de Cannabicultura para profesionales que organizamos en la Asociación CEAGROCANNABIS, de la que Goyo era el presidente y yo el secretario. Uno de los ponentes invitados para ese primer curso fue Mario Bellandi con una sencilla clase sobre genética, genes hereditarios y transmisión de genes dentro del cannabis.

Desde ese primer encuentro Mario fue un fijo en los sucesivos cursos que impartimos en la asociación. Recuerdo aquella caja de madera que siempre llevaba bajo el brazo a estos eventos, y de la que nadie de los asistentes quería separarse…. el corrillo a su alrededor era lo habitual y cotidiano.

Junto a él se agolpaban los asistentes quienes asombrados contemplaban, olían, tocaban …. y fumaban de tan sabrosas flores cannábicas. Nunca unos cogollos desprendieron tanto aroma, y eso que algunos llevo olidos ya. Los terpenos que contienen las variedades que el crea te trasportan a un estado de eterno placer, donde la plenitud, frescor y frutalidad de los aromas te invitan a desear que repose entre tus labios y penetre el sabroso humo en tus pulmones.

Es un hombre peculiar, y esa peculiaridad es lo que le hace que busque donde nadie busca, que bucee por los mares de genes en los que pocos breeders suelen sumergirse por miedo a perderse. Su filosofía son las landraces …. no trabaja variedades que ya hayan sido hibridadas por otros antes.

Sus números amigos han sido los que durante los pasados años le surtían de semillas al regresar de sus respectivos viajes por los lugares más insólitos del planeta. Desde Kerala, Congo, Jamaica, Isla Reunión, Nepal,…. fueron llegando sus compañeras de largo viaje.

En su selección personal fue descubriendo ejemplares únicos, siempre buscando plantas de floración rápida, no más de 60 días y con abundante resina, le gustan aquellas plantas que resudan resina hasta por el envés de las hojas.

Así ha conseguido agasajar a todos los breeders y growers con plantas que estoy seguro pasarán a la posteridad, si no lo están haciendo ya. Variedades tan ricas y potentes como Reina Madre (Queen Mother), Lilly, Alice o Edy. Por cierto, el otro día viendo unas analíticas en la web analytical 360.com/m/archived/310720 está la analítica de la variedad Edy … un sorprendente % total de THC que supera el 24%, pero lo más interesante era el elevado % en terpenos total que llega hasta el 6,50%, cuando la gran mayoría no pasa del 2-3%.

Esto viene a remarcar la gran calidad de sus aromas y sabores, únicos para mí y para mis sentidos. Lo cierto es que el trabajo de Mario es algo único que vale la pena experimentarlo en primera persona, y para convencer de ello a un buen amigo, pues eso, que el otro día decidí hacerle una de esas visitas que no te dejan indiferente.

La tarde fue amena entre sabores, aromas, risas y sabiduría, mucha sabiduría. Nuestros encuentros siempre son muy constructivos y enriquecedores, sólo que en esta ocasión la ausencia de Goyo se notó y dejó huella, eso sí coincidimos en la necesidad de volver a reunirnos los tres unos meses más adelante … , los sentidos estarán esperando ansiosos a otro bombardeo de aromas y sabores….. distintos …. únicos ……. Made in Mario Bellandi.

¡Salud y Buenos Humos!

Autor y fotos: Miguel Gimeno

Hacienda española ingresaría 1.200 millones de euros anuales en impuestos regulando el uso de cannabis, además de los millones de euros que se ahorrarían en paliar su trafico ilegal y todo lo que rodea la actividad.

Hoy es el día mundial de la marihuana, el llamado 4.20 o veinte de Abril. Varios partidos políticos ya se están uniendo a la idea y cada vez más clara, de que otra forma de tratamiento con el cannabis y sus consumidores es necesario.

En este último año se incrementaron los debates sobre la regulación del cannabis y en varios parlamentos regionales ya se ha pedido al Gobierno central que examine esta opción. La tendencia mundial y sin ninguna duda, es la regularización de su consumo medicinal y recreativo, además de su producción y cultivo, venta, distribución.

Además, no podemos dejar de ver su enorme impacto económico que podría revertir en esa misma sociedad. En una primeras estimaciones se habla de 1.200 millones anuales en impuestos que podrían acabar en las arcas de Hacienda si se regulase la planta y todo lo relacionado. No es un proceso pionero en el mundo, ya existen estados norteamericanos que pueden servir de ejemplos fiables como Colorado o Washington.

Regulando desde los espacios creados para su consumo y su venta, y con todos sus diferentes procesos de la cadena generando impuestos, se podría recaudar una suma muy alta de millones de euros. En ciudades y estados que ya han gravado la hierba, el destino de estos impuestos han ido a parar a la creación de colegios, ayudas a los más desprotegidos, a las autoridades policiales y judiciales y a la prevención del consumo de sustancias nocivas.

Un estudio realizado por el Ayuntamiento de Amsterdam cifró en 400 millones de euros en impuestos indirectos, añadiéndole los impuestos especiales la cifra subió hasta los 1.400 millones. El abogado Bernardo Soriano, portavoz de la Plataforma “Regulación Responsable”, argumenta que en la actualidad en España, además de estimarse que existen más de tres millones de consumidores, la situación de alegalidad de los clubes de cannabis y la ilegalidad del trafico de cannabis priva a las arcas del estado de recaudar cientos de millones de euros en impuestos.

En España, el consumo en espacios privados y el cultivo en el hogar fuera de la mirada del publico es legal. No es sancionable. Según el calculo de la plataforma “Regulación Responsable” hasta 1200 millones de euros se podrían recaudar en impuestos

                “Colorado regularizó el consumo de cannabis en el 2014, saliendo del mercado negro. Este estado es ocho veces más pequeño que España, pero haciendo una similitud, hemos llegado a la conclusión que se generarían estos gravámenes”, dice su portavoz.

Además, en estos cálculos económicos no entrarían lo que el Gobierno percibiría por impuestos especiales como los que tienen los carburantes o el alcohol y tabaco. A todo esto, si existiesen comercios especializados para su venta y consumo legal y se gravase en su forma de cigarrillos, alimentos, bebidas y más, la Hacienda publica podría recaudar mucho más sobre un impuesto especial de consumo.

Las recaudación de impuestos es una forma de beneficiarse económicamente la sociedad a través de sus impuestos, pero, existen otras igual de claras que también se sumarían a la fiesta verde, de hierba y billetes. Sin duda, sería su industria que crearía riqueza y miles de puestos de trabajo.

               “Los efectos producidos cambiarían el panorama español, ya que en esta industria cuentan con alrededor 5 ferias del sector, 1.200 Clubes Sociales de Cannabis, existen más de 1.500 tiendas de cultivo y múltiples negocios que facturan centenas de millones de euros. Calculamos que la regularización del cannabis aumentaría esta cantidad a miles de millones de euros la facturación de las compañías relacionadas con el sector, algo que a su vez también generará más impuestos directos”, argumenta.

Bernardo Soriano también se hace otra pregunta ¿Y el turismo? España es una potencia mundial en este campo, y mientras estados norteamericanos como Colorado están beneficiándose de esta sector turístico que no daña su imagen, nosotros sufrimos y permitimos el turismo duro de alcohol que vivimos todos los años en ciudades como Salou, Mallorca o sur de Andalucía, por ejemplo.

Otro ahorro que también llegaría con una correcta regulación de la industria y consumo del cannabis, sería evitar los grandes gastos contra una delincuencia debilitada gracias a la desaparición de una gran parte de su mercado negro. Su distribución ilegal se vería mermada económicamente y los juzgados podrían gastar sus recursos en otros temas de mayor importancia.

La regulación de la marihuana en España debe ponerse en marcha, porque otro dato que era y es el mayor acicate de los prohibicionistas del cannabis, que la legalización incrementaría el consumo en los más jóvenes, justamente la medida en donde se ha puesto en marcha, no solo no ha subido la cifra de consumo entre los menores, sino que la ha bajado.

por -
0 576 vistas

Consumidores que no quieren infringir la Ley, miles de puestos de trabajo, millones de euros restados al mercado negro, creación de riqueza en forma de tejido industrial, nuevas formas de recaudación de impuestos, más y mejor información para la prevención del abuso de consumo, industria medicinal con el cannabis, industria de investigación con la planta, restringir y controlar el acceso de menores a su venta, bajar el consumo de opioides en pacientes y existir otra alternativa natural, pero sobre todo…poder estar oficial y creíblemente bien informados y avalados por la investigación científica.

Existen millones de razones para legalizar la venta del cannabis en España, sencillamente, porque existen millones de españoles que la usan y no quieren saltarse la ley. El consumo de la planta de cannabis, bien para uso recreativo o bien por tratamiento medicinal, está muy extendido entre los ciudadanos del país de la piel de toro. El Estado, tenga un Gobierno de un color político o de otro, debe mantenernos a todos dentro de una legalidad en esta cuestión y que cada uno como ciudadano elija libremente. Teniendo en cuenta que ya lo hace con sustancias como el alcohol o el tabaco mucho más dañinas, si éstas, están muy bien reguladas pagando sus impuestos, ya no nos vale el argumento de que el consumo de cannabis puede ser malo para nuestra salud, el adulto puede y debe elegir.

Dando por hecho de que esta cuestión es clara, ahora se debería valorar el por qué los beneficios económicos que puede producir el consumo regulado de marihuana y que podrían repercutir en la misma sociedad española, no se quieren aprovechar.

Estas semanas se han publicado los datos de puestos de trabajo que se han creado en Estados Unidos, 124.000 directos hasta la fecha con una industria creciendo y que está en sus comienzos.

 

El gran boom de la industria del cannabis en ese país y en todos los campos aún no ha comenzado, además, los impresionantes datos económicos por ventas y por impuestos recaudados se han restado a su mercado negro; miles y miles de millones de dólares. Estas cifras que están aflorando en EEUU son tan solo de cuatro estados y Washington DC que tiene el uso recreativo legalizado y de 28 estados que de alguna forma tiene leyes de marihuana medicinal. Es decir, que más de la mitad de estados norteamericanos de alguna forma, aunque sea muy simple, pueden acceder a la marihuana medicinal y, en el tema recreativo prácticamente están en el comienzo de donde podrían llegar en cuestiones económicas. A finales del año pasado se unieron al club del uso lúdico, California, Nevada, Massachusetts y Maine.

Otro de los aspectos por lo que se debería legalizar o regular su distribución legal en España, es por la gran cantidad de dinero que se le restaría a todo el mercado negro ilegal. La mayoría de personas no se queja cuando se bebe un gin tonic o un cóctel que paga impuestos. También acepta y sabe, que parte del humo del tabaco que sale de los pulmones ya ha pagado sus respectivos impuestos. Nuestros politicos deben pensar y actuar legislando en consecuencia y el consumo de esos millones de españoles no pueden llenar las arcas de los vendedores ilegales.

En España, ya trabajan legalmente de una forma u otra, y más centrado en su cultivo que en su venta, miles de personas en nuestra industria del cannabis, aunque muchos tenemos “envidia sana” cuando leemos las macro cifras de naciones como Estados Unidos o Canadá, que como siempre son los primeros y los más listos de la clase. Allí se están poniendo los cimientos para una gran industria que ya les proporciona millones y millones de dólares en impuestos y que además, como no podía ser de otra forma, decenas de miles de puestos de trabajo. Allí lo tiene claro, el beneficio en todos los sentidos para sus arcas no para el mercado ilegal.

En Israel sin ir más lejos, hace unas semanas su Ministro de Salud dijo que quería capitalizar a las industrias israelíes que trabajan con la planta y proponía autorizar la exportación de cannabis de esas empresas a otros países que titubean con su producción.

Una nueva industria floreciente a la sombra del cannabis debe crearse, la demanda es enorme, y es esa circunstancia una de las más importantes para que este sector crezca fuerte y repercuta en miles de empleos directos e indirectos.

La nuevas ideas para las ventas legales de cannabis después de años de estar en el subsuelo ilegal son también un aliciente. Hace unas semanas el ex Presidente chileno hablaba de crear los estancos de cannabis, es una idea y no es descabellada. El comercio de cannabis para los ciudadanos debe estar controlado de una forma u otra, pagar impuestos y tener unas garantías mínimas de calidad. Si su consumo en espacios públicos abiertos es ilegal como el alcohol, se deben crear locales de consumo, bares o coffee shops, donde los ciudadanos puedan consumir tranquilamente marihuana y sin molestar a los que no quieren ni olerla. Los clubes sociales de cannabis son una buena alternativa para los grupos que quieran estar asociados y compartir su consumo, son otra opción o elección que debe coexistir con el otro tipo de establecimientos cannabicos de venta o consumo.

La sociedad española aceptaría y vería con otros ojos un producto que pague sus impuestos como otro, que informe en buenas condiciones a sus consumidores y que tenga sus espacios o locales regulados. ¿Alguien se enfada por tener un estanco de tabaco debajo de sus casa aunque venda muerte o mala salud y vayan a comprar adictos a la nicotina? Y si tiene cerca una bodega de licores o un bar, ¿le molestan los consumidores de alcohol? seguro que hay alguno que es un adicto a estos líquidos con graduación o droga legal. El alcohol también fue ilegal en algún país y recordemos como acabó. Estamos en el siglo XXI y debemos ser conscientes que el consumo de sustancias siempre ha existido y no dejará de existir por ser ilegal.

Otro aspecto por lo que se debe regular y legalizar la marihuana en España, es porque sus ciudadanos consumidores necesitan tener un mínimo de información avalada científicamente y, esa condición es muy difícil de cumplir con un producto que es cuanto menos alegal. Unos mínimos estándares deberían proteger a los usuarios de un cannabis regulado, su cultivo y producción, transporte, manufactura, y venta etiquetada con información fehaciente del producto y que debería ser otra máxima. Profesionales que informasen correctamente de los tipos de variedades o cepas con sus características especiales, también sería otra ventaja que llegaría con una buena regulación.

Una legalización en toda regla, también pondría las bases y aseguraría el no acceso ni venta a los menores de edad. También informaría muy claramente de las ventajas y desventajas de su consumo o abuso.

Siempre una perfecta legalización debe dar la posibilidad al auto cultivo de sus ciudadanos, eso si, cultivo para el auto consumo no para comercializar con la planta. En los estados norteamericanos donde se ha legalizado su cultivo recreativo se ha permitido una media de seis plantas, es una buena cifra para las personas que deciden optar por esta opción.

La legalización en España también abriría las puertas a una enorme industria del cannabis medicinal, en muchos países del mundo esta alternativa terapéutica ha sido la propulsora de otra mirada hacia la marihuana por parte de la sociedad, en este caso mas benigna. En España el consumo recreativo de la marihuana ha sido la punta de lanza de la legalización, pero en la mayoría de países el consumo medicinal ha sido el gran impulsor de otra mirada hacia la planta. Los ciudadanos mayores de cincuenta años hasta los de la tercera edad, han sido el grupo de ciudadanos que más ha crecido en el consumo de cannabis con la legalización en EEUU, justamente todo los contrario que los más jóvenes. En este nicho juvenil el consumo ha bajado con la legalización. Si ha subido el consumo en estas personas mas mayores, es porque muchos la han descubierto como una medicina natural que no tiene los perturbadores efectos secundarios de los fármacos opioides recetados y que en ocasiones les han llevado a su dependencia. Las personas mayores deben tener la posibilidad de poder acceder a esta medicina natural en ciertas condiciones de garantía.

 

 

El cannabis, una maravilla de la naturaleza

La legalización en España también traería una avalancha de estudios e investigaciones que muchos científicos querrían abordar. El cannabis es una planta muy completa, existen voces autorizadas en investigación que hablan de que si esta planta fuese descubierta en el Amazonas en la actualidad, hay quien hablaría del descubrimiento del siglo en botánica. Más de ochenta fitocannabinoides entre sus 400 compuestos químicos hacen de esta planta una maravilla de la naturaleza. Si ha eso añadimos que nuestro cuerpo produce endocannabinoides y además tiene un sistema endocannabinoide donde encajan esos receptores fitocannabinoides, estaríamos hablando otra vez de una planta que hay quien diría que la naturaleza creó para ser fuente de abastecimiento de recambios (chips) para nuestro cuerpo.

España debe ponerse las “pilas”

España debe ponerse al día con la legalización o regularización del consumo, venta y cultivo, bien para uso recreativo como medicinal. Alemania, que eran los últimos de la fila europea en cuanto a temas relacionados con el cannabis, ahora resulta que hace pocas semanas que su Parlamento o Bundestag, no solo legaliza la marihuana medicinal, sino que además, la Seguridad Social de ese país se hace cargo de los gastos, vamos, que paga el estado. El estado alemán si cree en la legalización de la marihuana medicinal. Ciudades como Berlin o Bremen ya tienen estudios locales para la creación de sus propios comercios de cannabis recreativo o coffee shops.

Italia con su parlamento podría ser el primero de la Unión Europea en legalizar el uso recreativo de marihuana. La marihuana medicinal ya se vende en farmacias de Florencia y es el mismo ejercito italiano el que la cultiva y provee. En Polonia, su parlamento también esta valorando su pronta legalización medicinal. Además, sabemos del grupo de políticos del Reino Unido de todas las bancadas, derecha e izquierda, que se han unido para reclamar que el Reino Unido, además de por su claramente aspecto médico, no se quede fuera del gran pastel económico que se está viendo en Estados Unidos y Canadá. Poniendo ejemplos de naciones alrededor del mundo podría alargarme unos párrafos más.

España, a tenor de los números económicos que van emparejados con la legalización y que corren por la red, debería ponerse las pilas y ponerse a la cabeza en esta carrera. Muchos usuarios adultos de cannabis y muchas naciones están interesadas en proveer.

España no puede quedarse atrás en la legalización medicinal, ni recreativa de la marihuana, existen millones de razones y de euros para que esto no sea así. Pongámonos en España las pilas y comencemos a reunir a un grupo de expertos en todos los ámbitos, que empiecen a diseñar una buena carretera, porque los coches ya están fabricados y circulando. Por Mac

por -
1 346 vistas

El gobierno de Mariano Rajoy ha sido y es contrario a cualquier cambio legal en torno al cannabis en España. Sin embargo, el hecho de encontrarse en  minoría parlamentaria, junto con la evolución que ha experimentado la percepción social del cannabis en España, nos hace albergar esperanzas de que el cambio hacia nuevas políticas pudiera estar más cerca de lo que parece a primera vista.

El año 2016 fue muy agitado en la política española. Las elecciones de diciembre de 2015 dejaron un panorama complicado, sin mayorías claras, que obligaba a alcanzar pactos entre las distintas fuerzas. Y eso es algo a lo que los partidos españoles están poco acostumbrados. Así que, después de varios meses de tira y afloja, nadie logró los apoyos necesarios y hubo que repetir las elecciones.

Tras las elecciones del 26 de junio de 2016, el panorama seguía siendo complicado. Sin embargo, el Partido Popular acabó consiguiendo un acuerdo de investidura con Ciudadanos, uno de los partidos que han entrado con fuerza en la política española.  De esta manera, Mariano Rajoy ha logrado mantenerse en el cargo de presidente, a pesar del importante descenso en votos que sufrió su partido.

Por tanto, en los próximos años España va a seguir teniendo un gobierno conservador caracterizado por su actitud agresiva hacia el cannabis y quienes lo consumimos. En tales condiciones, la idea de regular nuestra planta amiga en clave no-prohibicionista puede parecer irreal. Sin embargo, la correlación de fuerzas parlamentarias y la sociología hacen pensar que la posibilidad de que se dé un debate a fondo sobre esta cuestión -y de que el resultado sea favorable a los partidarios de legalizar la planta- es algo más que un sueño.

¿Qué opina la población?

La opinión pública española ha cambiado mucho en los últimos años en su percepción del cannabis. Un importante estudio publicado en 2014 por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), por encargo del Plan Nacional sobre Drogas, revelaba que la mayoría de la población española era ya entonces favorable a que se legalice el cannabis. En concreto, un 47,8% defendía que se pueda vender en farmacias o lugares autorizados, y un 6,1% era partidario de la venta sin restricciones. Es decir, había ya un 53,9% de partidarios de legalizar la venta, frente a un 46% que decía estar en contra.

Cuando se preguntaba por los clubes o asociaciones cannábicas, había un 28,7% de encuestados que los consideraban una iniciativa positiva “que permite un consumo controlado y responsable” y un 22,6% que decía que “no le molestan”, frente al 13,3% que decía que deberían prohibirse por “fomentar el consumo” y al 8,5% que afirmaba que son una “burla a la ley que no debe tolerarse”. También había un 20% que no los conocía y casi un 7% que no tenía opinión. Es decir, que en 2014 existía una mayoría del 51,3% de partidarios o tolerantes frente a solo un 21,8% de detractores. Y lo más significativo es que este resultado era más favorable entre los jóvenes, llegando al 64% de apoyo o tolerancia hacia los Clubes Sociales de Cannabis entre los 23 y los 30 años. Es decir, que en el futuro inmediato es previsible que las posturas en favor de la regulación sigan aumentando.

En este contexto, las fuerzas políticas están tratando de adaptarse a la nueva realidad, para evitar quedarse desfasadas en posturas represivas que la población rechaza y va a rechazar cada vez más. Y las consecuencias políticas ya han empezado a verse. Por una parte, los procesos regulatorios en parlamentos autonómicos han seguido adelante, siendo la Ley de Asociaciones Cannábicas de Navarra el ejemplo más claro. Y cada vez son más los municipios que deciden elaborar normativas para regular las actividades de las asociaciones en el ámbito local.

¿Qué dicen los partidos?

Vamos ahora a repasar los diferentes partidos presentes en el Congreso de los Diputados para ver qué posibilidades de triunfo tendría una propuesta parlamentaria de regulación del cannabis.

Partido Popular (137 diputados): El Partido Popular ha sido el azote de todo lo que huela a permisividad con el cannabis y ha promovido la criminalización de los CSC. Aunque tiene algunos sectores minoritarios que apuestan por cambiar el discurso, lo esperable es que se opongan de entrada a cualquier cambio legal.

Partido Socialista (85 diputados): Aunque los socialistas mantienen desde hace años una posición ambigua a nivel nacional, sus secciones en el País Vasco, Cataluña, Navarra y Baleares han votado a favor de la regulación en sus respectivos parlamentos. También son conscientes de que su electorado es mayoritariamente partidario de los clubes y de la regulación. Si se plantea abiertamente el debate, sobre todo si es en base a una propuesta de carácter técnico e integrador, es poco probable que quieran alinearse en solitario con sus adversarios del PP y seguramente acabarán por apoyar el cambio.

Unidos Podemos (71 diputados): Esta agrupación está formada por la histórica coalición Izquierda Unida y por el partido emergente Podemos.  IU ha sido desde hace muchos años el principal apoyo del movimiento cannábico en el Parlamento. Podemos, por su parte, ha mantenido una posición muy ambigua en torno al cannabis, dado que algunos de sus principales dirigentes son contrarios a la regulación, pero prefieren no manifestarlo claramente para no perder votos. Sin  embargo, una intensa campaña de presión tanto interna como externa les ha obligado a mover ficha. Podemos tiene un Círculo Sectorial (agrupación interna) formado por miembros del movimiento cannábico, que ha conseguido forzar a la coalición a apoyar sus posiciones. Por tanto, podemos dar por hecho su  apoyo a una reforma legal.

Ciudadanos (32 diputados): Este partido emergente, cuya ideología se puede calificar de derecha liberal, mantiene desde su nacimiento una posición de tolerancia hacia el cannabis. Dado que además su líder, Albert Rivera, que juega un papel casi mesiánico a la hora de marcar la estrategia, es cercano a sectores cannábicos y partidario de regular (fuentes cercanas a él me informan de que es, o al menos ha sido, fumador de cannabis), lo más probable es que apoyen la regulación cuando llegue el momento.

Esquerra Republicana de Catalunya (9 diputados): Este partido independentista apoya con entusiasmo el cambio en las políticas sobre el cannabis, tanto en Cataluña como a nivel estatal. De hecho, en la frustrada legislatura que concluyó con las elecciones de junio de 2016, presentó una proposición para la regulación del cannabis y contra las condenas a clubes por parte del Tribunal Supremo. Yo mismo fui invitado a la presentación en el Congreso, así que no me cabe duda de que su postura será totalmente favorable a la reforma.

Partido Demócrata Europeo Catalán (8 diputados): La antigua Convergencia Democrática de Catalunya, que sigue ocupando la presidencia de Cataluña, lleva años apoyando la regulación del cannabis a través de los CSC, y así se ha reflejado a la hora de regular tanto a nivel autonómico como municipal. No hay duda de que su postura en el parlamento español sería favorable.

Partido Nacionalista Vasco (5 diputados): Este partido de ideología cristiano-demócrata decidió hace ya varios años apostar con claridad por la regulación del cannabis y apoyar el modelo de los CSC. Ha sido el promotor de la Ley Vasca de Adicciones, que prevé la regulación de las asociaciones cannábicas. Sin duda, será uno de los principales apoyos del cambio cuando llegue el momento.

EH Bildu (2 diputados): La coalición independentista vasca apoya desde hace años el modelo de los clubes sociales y una regulación integral de la planta de cannabis. También se ha posicionado con claridad a favor de Pannagh durante todo el proceso judicial iniciado en 2011. Sin duda, sus dos votos irían a apoyar la reforma.

Coalición Canaria (1 diputado): La postura de este grupo, que con frecuencia ha apoyado al PP en diferentes momentos, es una incógnita. Pero su único diputado no parece que en esta ocasión vaya a tener demasiado peso.

Un cambio posible y necesario

Según las cuentas que acabo de exponer, en el Congreso de los Diputados habría un total de 127 votos seguros a favor del cambio, más 85 casi seguros (los del Partido Socialista). Es decir, un total de 212 votos a favor, frente a 137 en contra, más un voto dudoso. En otras palabras, la reforma legal en torno al cannabis saldría adelante por amplio margen. De hecho, en otros temas el gobierno ya ha venido sufriendo varias derrotas, y es probable que sufra unas cuantas más.

Ahora bien, no debemos olvidar que el Partido Popular, gracias a una ley electoral pensada para favorecer a los partidos grandes, mantiene una holgada mayoría absoluta en el Senado, donde podría bloquear la reforma. Sin embargo, es probable que tal cosa no llegara a suceder. Su situación de minoría parlamentaria está obligando al PP a hacer una serie de concesiones a los partidos en los que necesita apoyarse para aprobar distintas leyes, entre ellas los presupuestos, fundamentales para que pueda sacar adelante al menos una parte de su programa.

Entre esas concesiones que el PP está pactando, se encuentra el acuerdo con el PNV para retirar los recursos ante el Tribunal Constitucional que el gobierno había presentado contra varias leyes aprobadas por el Parlamento Vasco. Entre ellas se encuentra la Ley de Adicciones, que fue recurrida precisamente por los artículos donde se habla de la regulación de las asociaciones cannábicas. En otras palabras, el gobierno español va a permitir al vasco que regule los CSC, con todo lo que ello implica. Por tanto, si se plantea una reforma de la ley a nivel nacional, lo más probable es que el Partido Popular optara por una actitud conciliadora para evitar conflictos con sus posibles socios y que la reforma saliera adelante.

Evidentemente, todo esto son simples hipótesis, pero está claro que muchas cosas están cambiado en torno al cannabis en España. Tal vez algunos políticos tengan la tentación de intentar bloquear momentáneamente el necesario cambio, pero la transformación que se ha vivido en la percepción que la sociedad civil tiene del cannabis y las leyes que lo regulan parece ya irreversible. Tal vez suceda en esta legislatura, tal vez no, pero es evidente que la prohibición del cannabis tiene los días contados en España.

by Martín Barriuso

por -
1 715 vistas

La marihuana con amigos se comparte. No debe uno hacerse un porro y fumárselo en presencia de todos sin invitar nada más que al humo que puedan aspirar. Y si no, fúmatelo tú sólo y vuelve una vez lo hayas terminado, mientras ese rato nosotros aprovechamos para criticarte con motivo. Y si no, después mira para nosotros mientras nos fumamos uno tras otro. Quizá el día que quieras entrar en la dinámica de compartir porque no tienes, seamos nosotros los que nos vayamos a fumar donde no nos veas.

Hay una ley no escrita y sagrada, a quien ose quebrantarla le puede caer sobre su pecho la maldición de la calada atravesada: el que lo lía, lo peta. Da igual de quien sea la hierba, el papel, el grinder o la casa, el que pone las manos para liárselo, tiene el derecho y honor de encenderlo antes de pasarlo. Y si te puede el ansia, hazte uno, lo enciendes y lo rulas. Los primeros porros los hace cualquiera, cuando ya la motricidad se ve afectada, agradecerás el tercer o cuarto turno de lo que sea que te llegue.

¿Te sabes liar un porro? ¿No? ¿Entonces que leches haces tirando hierba y gastando papel? Las reuniones no son momento para heroicidades, experimentos o excusas. Si no sabes, ya practicarás en otro momento y con tu hierba, que la mía mis esfuerzos me cuesta conseguirla. Estás aquí entre 7 amigos que liamos porros mejor que la Philip Morris cigarros, y quieres que fume un churro que no sé ni por donde cogerlo y lleva más papel que marihuana? Anda, trae para aquí que nos tienes contentos…

¿Y a qué en tu grupo de amigos hay uno al que le cuesta pasar el porro? Y seguramente no por lo que fume, si no por el llamado complejo del Jedi. Y es que son felices con un sable láser en la mano, contando sus batallas contra el lado oscuro mientras los presentes se dirigen miradas entre sí y dirigidas al porro, que o lleva media hora apagado o bien se está consumiendo mientras él sigue braceando. El primero en recordarle que fuman todos, siempre recibe una silenciosa ovación a la vez que todos respiran al fin aliviados.

El porro siempre se rula a la derecha. ¿A qué tienes un amigo que tiene la curiosa costumbre de pasarte el porro como el balón Ronaldinho, forzando la mirado hacia otro lado? ¿Nunca te has peguntado por qué lo hace? Curioso… Siempre se calcula cuantas caladas tocan por persona, en especial si se están catando variedades diferentes variedades. No te pulas medio porro y lo pases más quemado que el palo de un churrero, en una buena reunión de buenos amigos, todos fuman por igual.

También seguro que en tu grupo hay alguien que tiene dificultades para retener fluidos y te pase el porro más babado que un buffet libre de ensalada en un criadero de caracoles. Y que ya es difícil que un porro llegue a gotear saliva por el filtro, pero tiene la extraordinaria habilidad de hacerlo sin inmutarse. Que no cuesta nada secarse los labios antes de fumar o dado el caso, secar con un mechero el filtro antes de pasar el porro. Siempre lo tiene que hacer otro por él mientras que pregunta que por qué lo hará.

El buitre es un ave carroñera. El buitre vuela y espera. Tiene paciencia y es persistente, tampoco duda en hacer empleo de otras malas artes como la camelación y el sigilo. Y en cuanto te das cuenta, el porro ha volado. Se detectan rápidamente, porque pese a que no invitan nunca, siempre tienen un porro en la mano y que curiosamente no es suyo. Los buitres no tienen un área de caza, si no que tienen varias. Desconfiad siempre de los buitres.

El intolerante llegará a ser el que alegre la fiesta a los presentes en un momento dado. El intolerante es siempre uno de los mejores amigos, tranquilo donde los haya. No es en absoluto una persona que no tolere opiniones o actuaciones y se enerve a la mínima. Simplemente no tolera la marihuana. A las pocas caladas se puede ver cómo sus ojos iluminan como un faro y sus risas contagian a los presentes. También se apaga como un faro, y cuando su piel cambia de color al blanco, será el fin del intolerante esa noche.

El ecologista es un amigo que una vez terminada la fiesta, se preocupa de que todo el lugar quede igual que cuando se llegó. O mejor incluso. En un héroe sin capa y un ejemplo a seguir por todos. Recoge colillas, chustas, papeles y cualquier resto que otros han ido esparciendo, para tirarlo en un contenedor que curiosamente había a dos metros. Posiblemente no sea el que esté en las mejores condiciones, pero siempre recuerda que el medio ambiente debe ser un patrimonio eterno.

por -
0 679 vistas

Carrera marihuana.- Canadá será el primer país del G7 que legalice totalmente la marihuana. Detrás, el estado de California que es la sexta economía del mundo, también la ha legalizado hace unas semanas. El ministro de Salud de Israel,Yaakov Litzman, apoya las exportaciones de cannabis desde su país hacia las demás naciones, claro, si los beneficios van directamente a su Ministerio de Salud.

En Holanda, el partido conservador del Gobierno y que ha propiciado la actual y “rocambolesca” escena de los coffee shops, acaba de aceptar proponer el cultivo regulado de cannabis para estos establecimientos. Por lo tanto, un increíble giro en esta cuestión.

En el Reino Unido, voces muy importantes del espectro político están apoyando y apostando porque en la islas británicas se regule y legalice la marihuana, observando como están actuando varios de sus socios del G7. El ex vice primer ministro Nick Clegg dijo hace unas semanas “Los políticos británicos deben abrir los ojos ante lo que está ocurriendo en el resto del mundo. La prohibición del cannabis está siendo barrida por la opinión popular, que aboga por la regulación legal responsable”

Alemania quiere que el seguro publico pague la marihuana medicinal a sus ciudadanos, y en Berlin, sus autoridades proponen una semi legalización.

La actual sociedad del mundo occidental ya no ve la cuestión cannabis como se veía hace unos años, es más, está abriendo los ojos en este tema. Esa sociedad moderna del siglo XXI no comulga con la prohibición del siglo XX que no ha servido para lo que se creó. Otra mirada más inteligente después de años de experimento fallido, podría crear múltiples beneficios para esa misma sociedad. No es una tontería, ya se han visto y experimentado en estados norteamericanos donde su éxito ha sido más que rotundo.

Regular el consumo, producción y distribución del cannabis en el estado de Colorado o Washington, por poner ejemplos reales, ha supuesto miles de puestos de trabajo, cientos de millones en impuestos, millones ahorrados en problemas de justicia, más información en la prevención de consumo, merma de millonarios ingresos del mercado negro, creación de empresas con todo lo que conlleva, aligeramiento de temas judiciales, menos consumo entre la población juvenil, menos consumo de medicamentos opioides, creación de escuelas, ayudas a desfavorecidos, control de la venta, menos toxicidad en los productos y así sin parar, podríamos seguir relatando beneficios para sus ciudadanos de la legalización total.

Todas las naciones del mundo están viendo lo que ya ha ocurrido en Colorado y Washington, los “ratones de este laboratorio”.Otra cuestión, es que el aspecto medicinal del cannabis ha ayudado ha que esta planta sea vista por la ciudadanía con otros ojos. Sin dudad, la ayuda terapéutica que esta proporcionando el consumo de cannabis o de sus cannabinoides a miles de personas, ha sido el otro gran artífice para este significativo cambio de rumbo de la opinión mundial.

El consumo de marihuana o cannabis tan arraigado en la población actual debe ser regulado y la sociedad debe beneficiarse de esa regulación. Cuando un producto esta regulado en el mercado, evidentemente esta sujeto a los controles de calidad y a las imposiciones fiscales que repercuten en todos.

Regular el mercado recreativo

Dispensario de cannabis en Estados Unidos

El mercado recreativo debe regularse, la venta o comercio de marihuana debe estar regulada. Cuando consumimos un producto nos gusta tener la seguridad de que ese producto que vamos a consumir ha pasado un mínimo control de calidad. Nos gusta tener a ciencia cierta la seguridad de que el producto que vamos a consumir es cien por cien seguro.

Solo con una regulación de la planta, desde que nace hasta que llega a su punto de venta, sería la única forma de tener una plena seguridad de que el producto es apto para nuestro consumo. El mercado negro, que existe porque hay consumidores y no establecimientos para su venta, está suministrando cannabis si un pequeño control.

Los que hemos comprado alguna vez sabemos que prácticamente no compras dos veces la misma calidad, de hecho, a veces muchas personas no tiene la seguridad de una mínima calidad o potencia. También, no se sabe si los productos utilizados para cultivar ese producto son los correctos para la planta o nuestra salud y el consumidor no tiene un estándar que sirva de referencia no quedándole más remedio que aceptar lo que le proporcionan.

El precio abonado por la compra del cannabis en muchísimas ocasiones difiere en demasía de un proveedor a otro y con el solo argumento o palabra de éste último de que “es mejor calidad” la suya. Una correcta regulación del cannabis crearía establecimientos o dispensarios donde el cliente podría exigir una aceptable calidad, un precio establecido por mercado y un local donde poder informarse correctamente del producto a consumir, además de un espacio donde plantear las quejas.

Si se controla la producción o cultivo, el transporte, su comercio y el producto paga sus impuestos como otro más, entonces estaríamos ante un producto del cual se puede informar abiertamente sobre sus posibles consecuencias o efectos secundarios no deseados por su consumo. También la información, proporcionaría otras formas de consumo para el usuario que podrían minimizar sus efectos, como podría ser su ingestión en vez de fumar, por ejemplo.

No hace falta decir que un producto de consumo recreativo tan arraigado en la sociedad como el cannabis, el solo hecho de poderse legalmente comprar, incrementaría sustancialmente las arcas de los impuestos.

Recordemos que solo el tabaco y el alcohol están en este grupo de sustancias lúdicas que tributan y todos ya sabemos los millones en impuestos que proporcionan sólo estos dos productos. Sumemos la marihuana o sus productos a este grupo que paga muchos impuestos y veamos como también beneficiaría a la sociedad está regulación.

Ésa misma regulación traería otro gran beneficio para los ciudadanos, sencillamente restemos todo ese dinero que acabaría en el fisco a un mercado negro con todo lo que significa eso.

Una buena regulación también ayudaría a tener más control sobre los establecimientos y alejaría a los más jóvenes de estos locales al poder controlar su acceso. También, al no ser una sustancia prohibida “por los mayores” se evitaría el encanto de los más jóvenes por “lo prohibido”.

La regulación de su producción y comercio podría crear tres tipos o formas de abastecimiento para los usuarios:

-Establecimientos o dispensarios donde los usuarios podrían acceder al producto con una mínimas garantías de calidad y variedad de productos e información de consumo. En este caso nos fijaríamos en los dispensarios canadienses o estadounidenses y también en los coffee shops holandeses.

-La creación de asociaciones o clubes de cannabis como en España y otros países, también sería un buen resultado de esa regulación. Si hay usuarios que prefieren consumir en un espacio privado y organizado por ellos mismos y, cumpliendo con unas normas establecidas, pues perfecto. Unas normas de cumplimiento obligado y pactadas por todos es una perfecta solución para que ciudadanos y clubes tengan garantizado un control en todos los aspectos, un suministro de calidad garantizado y un respeto a lo establecido.

-Una perfecta regulación como ya hemos visto en ciertos estados norteamericanos, lleva implícito que las personas usuarias puedan auto cultivar en sus domicilios y así tener su abastecimiento garantizado y no tener que depender de otras fuentes de suministro.

Una correcta regulación solo puede traer beneficios a la sociedad, para las instituciones porque proporciona a sus ciudadanos unas normas de cumplimento que además traería unos beneficios económicos. Para los ciudadanos, ese beneficio se traduciría en un alejamiento del mercado negro, un abastecimiento de calidad o propio y una repercusión de esos beneficios económicos en ellos mismos.

Regular un mercado de cannabis medicinal

Clínica canadiense de marihuanaEl cannabis es una planta que se ha utilizado durante miles de años por su beneficios medicinales, pero una prohibición que dura tantos años ha propiciado que la investigación con la planta haya sido mínima y que no haya estado documentada por la ciencia moderna como debiera. De hecho en la actualidad, un tipo de dolencia podría tener diferentes consejos médicos según la zona del mundo donde uno se encuentre. Por ejemplo en California podrían recetarte cannabis para unas ciertas dolencias y en Moscú, por lo mismo, te podrían recetar un opioide.

Eso es debido a que años de ilegalidad de la planta y su prohibición no ha permitido muchos estudios más exhaustivos que pudiesen poner e informar al colectivo médico con garantía contrarrestada por esa misma investigación. Si estamos hablando de una planta que podría ser llamada como “milagrosa” por la gran cantidad de ayuda terapéutica que puede proporcionar, una perfecta regulación en este campo médico o de investigación, daría enormes beneficios a los ciudadanos.

Solo diré y con información ya contrastada, que en los estados norteamericanos que es legal la marihuana medicinal, han bajado las muertes por medicamentos opioides recetados y por suicidios. El acceso legal en si a la marihuana medicinal ya es un beneficio para la sociedad, solo por tener una alternativa natural, segura y dirigida por un facultativo médico, su regulación debería ser una máxima para las instituciones.

La regulación del cannabis medicinal no tiene parangón en ningún producto, por lo tanto debemos basarnos en los ejemplos que ya existen a lo largo del mundo. Estados Unidos, Canadá e Israel son tres claros ejemplos de que la marihuana medicinal es una bendición de la naturaleza y que su regulación solo a traído grandes beneficios para la salud de los ciudadanos y ha creado un nuevo nicho de mercado en este ámbito.

Las clínicas o centros médicos y los doctores más enfermeras especializados son un colectivo controlado y donde la seguridad en el tratamiento lo proporciona el control de la calidad del producto y la información recibida por sus profesionales. Solo una correcta regulación en este campo proporcionaría la creación de facultativos bien preparados, instalaciones especiales y un control exhaustivo de la calidad del cannabis.

El aspecto medicinal de la planta es por ahora el que conlleva más aceptación por parte de las distintas naciones que han visto en este campo, una mayor facilidad y posibilidad de aprobación por parte de ellos. De hecho, en la actualidad existe una carrera de los distintos países en todo el mundo por ser uno de los primeros en regular este campo y en comenzar con esta industria médica.

Muchos países que se han dado cuenta de este giro con el cannabis en su aspecto medicinal, no quieren quedarse atrás y basta leer las noticias diarias para darse cuenta que un gran grupo de gobiernos están comenzando a legislar, otros están ya valorando claramente la medida y otros comienzan con reuniones de expertos para no ser los últimos de la clase.

La gran tarta del cannabis, quien se quedará el último

Israel una gran potencia en la la industria de investigación con el cannabis

Todos estos movimientos a nivel mundial que rodean al estatus legal o ilegal del cannabis, están propiciando re-vuelos institucionales donde nadie quiere ser el último. Unos gobiernos optan por ser los primeros y comienzan a regular o legalizar, otros siguen anclados en las medidas disuasorias probicionistas que durante tantos años no han funcionado y otros observan cuales son los réditos o beneficios de los más adelantados.

El gran movimiento legalizador que esta planeando en la actualidad sobre los países occidentales, es que este último grupo de países que esta a la expectativa de los resultados de las distintas regulaciones se han cerciorado que éstas han funcionado. Y es éste grupo de “países observadores”, los que están preparándose en la casilla de salida.

La gran carrera de la legalización no comenzó que los primeros estados o países que legalizaron la marihuana, la verdadera regulación o legalización del cannabis llegará cuando “el gran grupo o pelotón” de naciones observadoras comience con el primer paso. Éste primer paso o primera piedra ya ha comenzado.

Los primeros movimientos hacia este nuevo estatus legal del cannabis ya lo estamos viendo y parece ser que será gracias a su aspecto medicinal. Ya nadie puede seguir con los ojos tapados, la investigaciones sobre las ventajas terapéuticas del cannabis y sus cannabinoides son una evidencia científica ya.

A ninguna persona o gobierno se le escapa que los problemas por consumo de cannabis son infinitamente pequeños en comparación con otras sustancias que la sociedad si acepta y tiene legalizadas. Su origen natural y los enormes beneficios relacionados con el ser humano durante tantos años es una muestra de que siempre estuvo al lado de la civilización y que lo seguirá estando.

Los países han comenzado con su estudio y regulación de su variante médico. Es el primer paso para esas naciones que hasta ahora solo querían observar como actuaban los más adelantados de la clase. Lógicamente al ver esos factibles resultados nadie quiere ser la diana del no creyente.

Otro aspecto que también nos está diciendo que la carrera de naciones por la legalización ya esta en marcha, aunque sea la medicinal, es porque tampoco tiene que ver el color político, es decir la derecha o izquierda.

Si los liberales de Canadá han legalizado la marihuana para el uso adulto lúdico, Uruguay con su “izquierdista Mujica” se adelantó con la medida legalizadora. Estados norteamericanos y republicanos como Alaska, también legalizaron la marihuana y en su misma nación pero en la otra orilla de la política, el demócrata estado de Washington también la legalizó.

Al norte de Europa los parlamentarios británicos de todas las facciones abogan por legalizar el cannabis y al sur de África, Sudáfrica, también sus correligionarios abogan por esta medida en su nación. México no se va quedar quieto mientras al otro lado de su frontera como California se legaliza, y voces en las mas altas esferas de su Gobierno están estudiando la apertura.

Los tres grandes mercados mundiales para el uso del cannabis, bien sea recreativo o medicinal, podrían ser:

El grupo de países que tiene su hermanamiento en la habla inglesa o anglosajona y con Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Canadá o próximamente Reino Unido (a tenor de los últimos movimientos) al timón.

La vieja Europa, sería el otro gran grupo mundial donde encontraríamos a otro gran mercado del cannabis en sus dos aspectos , el médico y el lúdico.

El mundo latino americano es el otro gran grupo de naciones que esta observando y siguiendo los pasos o seguirá esta corriente legalizadora del cannabis. Colombia, Chile, Argentina, México, el Caribe, Uruguay y más son ya el ejemplo por estos lares.

También África, por ahora no está en los tres grandes grupos anteriores pero está en el camino. Países del magreb como Marruecos son posiblemente los mayores productores de cannabis del mundo y podemos bajar al centro del continente o al Sur para ver como la dagga(cannabis) es muy venerada además de tener a grandes políticos que abogan por su legalización en sus respectivas naciones.

En Asía, la mujer del primer ministro japonés agita la existencia de otra visión con el cannabis medicinal y envía a las instituciones a que tengan una mirada retrospectiva de su historia en donde encontrarán a esta planta y sus enormes beneficios junto a sus antepasados.

Podríamos alargarnos observando la gran carrera de los países con el cannabis, pero para empezar la carrera lo primero que hay que hacer es convencerse de estar en la meta de salida, y éso, a tenor de los claros movimientos, ya esta sucediendo.

Comienza la carrera y, tonto el último, porque tendrá menos industria asociada teniendo que importar productos, tecnología, saber hacer y posiblemente, sus ciudadanos menos beneficios de toda índole. Por Mac

por -
0 167 vistas

Por Jose María Escorihuela Sanz.- 

Hace más de 20 años se derrumbó, para regocijo de muchos amantes de la libertad, un muro que ocultó las vergüenzas del gobierno de la República Democrática Alemana durante más de dos décadas, a saber: el Muro de Berlín. Del mismo modo que el “muro de la vergüenza” berlinés, como también fué conocido, tapó los excesos de un Estado opresor del que, en no pocas ocasiones, intentaron huir sus propios ciudadanos (pagando incluso con sus vidas el peaje del exilio), hoy millones de usuarios de drogas son oprimidos e invisibilizados por una opción política lamentable que se ha cobrado miles y miles de muertos en su intento de aplicación y que, para más inri, crea unos incentivos que empujan a los consumidores a maximizar sus riesgos sanitarios obviando el derecho a la salud del que, como seres humanos, también deberían disfrutar, pues les obliga a realizar un consumo clandestino, antihigiénico y sin supervisión. Estoy hablando, como no, de la prohibición de las drogas.

Cuando estudiamos qué opción política es la idónea para abordar un determinado problema, a veces caemos en el error de olvidar que la Ley tiene un poder limitado que, en sus consecuencias no deseadas, puede llegar a fomentar comportamientos contraproducentes. Y es que, cuando bajamos a la realidad y nos enfocamos en la prohibición de las drogas, es imposible no ver tales reveses, pues llevamos arrastrando, desde hace décadas, un marco legislativo que no sólo no ha conseguido eliminar estas sustancias de nuestras vidas, sino que, además, ha generado en un sinfín de prácticas insalubles en el consumo e incentivado la aparición de sustancias cada vez más potentes y peligrosas.

¿Cómo permitimos que se aborde un claro problema de salud pública mediante una banal prohibición que genera tantos peligros?

Los activistas cannábicos, o de cualquier otra droga en general, debemos dejar de agachar la cabeza cuando se nos recuerde los riesgos sanitarios a los que se expone el consumidor de dicha droga y pasar al ataque. Ustedes, señores que tapan los problemas sanitarios que supuestamente denuncian marginalizando con la prohibición a los consumidores, son los verdaderos responsables de las catástrofes que puedan estar sucediendo, y nosotros, los defensores de un marco legal mucho más inclusivo y tolerante, somos los que de verdad podemos conseguir empoderar a la sociedad con herramientas para que pueda librarse de los riesgos que, efectivamente, tienen las drogas.

Contra una prohibición que sólo ha construido un telón que oculta la vergüenzas de una sociedad empujada a la insalubridad más incierta, apostemos por la libertad y la responsabilidad.

Libertad y buenos humos

Por Jose María Escorihuela Sanz.   @JmEscorihuela

Más articulos de José María Escorihuela aquí

por -
2 232 vistas

A medida que el mundo parece estar madurando la idea de discutir, e incluso permitir el uso de la marihuana, la cultura popular puede conseguir este cambio. 

Durante años se ha utilizado fantásticamente en la cultura popular, aunque por lo general sigue siendo tabú. Mientras que algunas partes de la cultura popular en el pasado pintaban la marihuana como una forma de crimen diabólico, otros la vendían como un resplandor de felicidad.

Entonces, ¿cómo la cultura popular reciente ha ayudado a cartear la imagen de la marihuana?

¿Son las personas susceptibles a tener el punto de vista de la versión Reefer Madness? O ¿más bien la de  Cheech y Chong ?

Todo el mundo está disfrutando de humo

La cultura popular parece que lucha ahora para hacer rebelde la marihuana, todo el mundo parece estar con ella. Las celebridades ya no parecen tratar de ocultar que aman su humo y llegan en todas las formas de la cultura. Grandes estrellas de la música como RihannaJustin Bieber , Miley Cyrus , etc. no les importa que sepan que gustan de su humo. Teniendo en cuenta que estas estrellas que tienen un estatus similar son vistos como “modelos” por parte de la sociedad, la cultura popular, ciertamente, no los coloca a estos consumidores de humo en la categoría de impactantes.

De hecho, parece que estos famosos mueven a muchas personas a probarla o a romper el antiguo estereotipo de fumador de cannabis. Cuando la cultura popular dibujaba a los fumetas o stoners en el pasado, los pegaba a una silla con murmullos incomprensibles o pensamientos locos. La cultura popular probablemente nunca esperaba que los modernos modelos a seguir de cannabis fuesen un día fuesen exitosos y tan activos.

La idea de la cultura popular de un  fumeta o stoner perezoso se extingue cuando vemos una gran cantidad de personas que están tan sanas, son tan activas y exitosas. Y eso no es una mala cosa. El estereotipo pasado de fumeta tiene su lugar, pero no cuando se está tratando de promover el lado positivo en la cultura popular.

Las etiquetas han desaparecido, también

Lo mejor de todo, es que la etiqueta ya se ha ido. No viven en un sótano, ni tiene el cabello con un 60% de grasa y no son brillantes jugadores de vídeo juegos.

Atrás quedaron los días del estereotipo prevalente de los consumidores. Francamente, la mayoría de la gente conoce individuos que la usan, aman el éxito y tiene una vida limpia. No son sólo los que abandonan la escuela secundaria poniéndose “ciegos”, también hay muchos a los que les gustan los buenos principios.

La era de la cultura popular de que a los consumidores les gusta la pintura como alternativa de vivir en el mundo real (tener un trabajo, pagar sus cuentas, ser un adulto) ya ha desaparecido. Existe una enorme diversidad de personas con las que te puedes encontrar hoy en día que abogan por la marihuana como podrían ser Danny DeVito , Snoop Dogg , Hugh Heffner ,Jennifer Aniston , Melissa Etheridge , Lady Gaga por nombrar algún famoso por ahí, y es fácil ver por qué la cultura popular lucha por una nueva imagen para ello.

Ahora la cultura esta cerca de cómo se fuma, cómo lo disfrutan y lo que haces con ella. La imagen o estereotipo del consumidor de marihuana para la cultura popular ha pasado de ser una forma de “fumao tirado por el sofá” a mostrarse la existencia de tantos diferentes estilos de vida, personalidades y talentos que disfrutan de una bocanada.

El estigma se ha ido, y también lo ha hecho el estereotipo, es una nueva época y son consumidores en los tiempos actuales.

por -
1 447 vistas

Barcelona.- Mucho se ha hablado recientemente en la Ciudad Condal del turismo masivo que viene asolando a la ciudad en los últimos años, sacando de quicio, inevitablemente, a muchos de los residentes que se ven obligados a absorber los perjuicios de dicho fenómeno. Sin entrar a fondo en una cuestión que, como muchas cosas en esta vida, plantea tanto aspectos positivos como negativos y, personalmente, se me antoja de difícil abordaje, comienza a llamar la atención un inquietante nuevo tipo de de visitante que ha hecho, a raíz del boom que han protagonizado por los clubs cannábicos, su aparición en Barcelona, a saber: el turista cannábico.

En la ya llamada “Amsterdam del sur de Europa”, los viajeros amantes del cannabis han encontrado un lugar donde hacer sus delicias entre varias asociaciones más que permisivas con la acogida de los mismos. Tanto es así, que la semana pasada el diario El País recogía en el artículo “El capital extranjero irrumpe en los clubs cannábicos de Barcelona” un descortante ejemplo de club intervenido que contabilizaba alrededor de 16.000 turistas socios seducidos a razón de 100 diarios. Tal artículo, traducido por la Catfac al catalán, ha hecho saltar la alarma a aquellos lectores que, todavía y pese a que vienen ocurriendo desde hace tiempo, no conocían este tipo de prácticas.

El eco que ha producido esta y otras noticias similares, sin embargo, no ha llevado a demasiados activistas cannábicos a defender el derecho al cannabis del visitante que se deja seducir (o viene con la idea de consumir) por los clubes. Ya sea porque a los activistas que apuestan por el modelo restrictivo planteado por las federaciones cannábicas no les conviene mojarse, pues llamaría demasiado la atención, y defender unas prácticas que pueden encontrar mucha oposición, o porque realmente están en contra de que se dé amparo a los extranjeros que buscan disfrutar del uso de esta sustancia, lo cierto es que me parece bastante lamentable estar reclamando unos derechos perfectamente legítimos para el colectivo al que perteneces (los nacionales que habitan un país) y, al mismo tiempo, no reconocer el mismo derecho a otros sólo por ser extranjeros.

¿Acaso se volatilizan los argumentos a favor de una producción, distribución y consumo legal de cannabis por el simple hecho de no pertenecer a una comunidad determinada? ¿Son los activistas cannábicos partidarios de la universalización de derechos pero guardan silencio o están en contra de ese reconocimiento?

Desde mi humilde posición de articulista y difusor del derecho al cannabis y al resto de drogas en condiciones que reconozcan el derecho a la salud que tienen los consumidores, rompo una lanza a favor de la acogida de turistas, pues ellos tienen el mismo derecho que nosotros a disfrutar del uso del cannabis y, si no pueden hacerlo en su país, espero que encuentren en el nuestro el oasis de libertad del que, a duras penas, disfrutamos nosotros. Entiendo que los extranjeros tienen difícil cabida en el modelo de clubes, pero pido, al menos a los activistas, que respetemos los derechos no reconocidos que deberían poseer.

Libertad y buenos humos

Por Jose María Escorihuela Sanz.   @JmEscorihuela

por -
0 567 vistas

La diferencia entre unos países y otros a la hora de abordar el consumo de la marihuana, es que unos abogan más por la corriente que cree que los consumidores deben asociarse sin ánimo de lucro para poder hacer su consumo recreativo y abastecerse. Y otros sin embargo, piensan que es mejor tratarlo como otras sustancias legales ya existentes para consumo lúdico abogando por crear una nueva industria privada bien regulada y que proporcione beneficios en forma de impuestos a esa misma sociedad que autoriza su consumo.

Aquí nos encontramos con dos formas distintas de integrar el consumo de cannabis y de digerirlo por parte de los distintos gobiernos.

Por un lado, en los últimos meses estamos leyendo sobre como esta nueva industria del cannabis esta llenando las arcas estatales de impuestos de los estados norteamericanos que han regulado su consumo, comercio y cultivo. Esta forma de regular este producto o su industria como podría ser el alcohol o el tabaco, está creando nuevas empresas y empresarios, proveyendo de millones de dólares a los estados que autorizan su venta y consumo, produciendo miles de empleos y, en general repercutiendo a posterior esa riqueza entre sus ciudadanos. Anteriormente esos beneficios acababan en el mercado negro o en el narcotrafico haciendo a éstos cada vez más fuertes.

Otra corriente que también esta cogiendo mucha fuerza en otros países como España es la creación de asociaciones o clubes de consumo. En éstos, la máxima es no tener ánimo de lucro y si dar un servicio de consumo y abastecimiento controlando a sus consumidores la misma asociación. También la misma asociación, tiene el control desde el cultivo de las plantas hasta el más mínimo gramo de marihuana repartido entre sus socios. Esta forma de controlar y abastecer gran parte del consumo recreativo personal, no promueve la creación de una industria con la marihuana, no crea la misma cantidad de puestos de trabajo a la sombra de la hierba y tampoco es una gran recaudadora de impuestos.

Cuando hablas con partidarios de una o de la otra forma de atender el consumo privado de los ciudadanos, te encuentras con que todos ven correcta su forma preferente, pero la verdad es que ningún sistema de venta o abastecimiento obliga a evitar el otro.

Claro que se debe permitir el poder crear un club o asociación privada de cannabis si un grupo de similares quieren tener esa opción. Y, por supuesto que un país debe tener los mecanismos legales por si alguno de sus ciudadanos o empresarios quiere embarcarse en la creación de una empresa relacionada con la venta o cultivo de cannabis.

Marijuana_Dispensaries_Go3
Dispensario de cannabis

Claro que un ciudadano o consumidor debe poder disponer de establecimientos especializados donde poder adquirir con garantías su cannabis para uso recreativo o medicinal, también poder elegir a que dispensario acudir y poder ser asesorado por profesionales. Libre mercado.

Claro que otro ciudadano también debe poder tener el derecho a asociarse o integrase en un club privado donde todos tienen los mismos gustos o necesidades. Libertad de asociación.

Un gobierno con su legislación debe poder dar forma y facilitar las distintas formas de abastecimiento del consumo por parte de sus ciudadanos. Las dos formas deben coexistir al ser complementarias.

Estados Unidos es garante de uno de esos dos sistemas de abastecimiento del consumo personal y medicinal, este país aboga por crear unos dispensarios o comercios de cannabis con ánimo de lucro y que posteriormente repercute en beneficios para sus ciudadanos en forma de millonarios impuestos, miles de empresas y puestos de trabajo, además de oportunidades de negocio. Este sistema permite un férreo control de las calidades de los productos, las ventas, los locales y toda su cadena de suministro desde el cultivo a su venta.

España, por el contrario, tiene arraigado y puesto en marcha el otro sistema de abastecimiento, el de los clubes o asociaciones. Para empezar, estos clubes privados o asociaciones no se crean con animo de lucro, no es un gran creador de puestos de trabajo, no es una generador de millonarios impuestos y su cadena de suministro desde el cultivo hasta la venta a sus asociados crea problemas con la justicia en muchos de ellos. Sin embargo es una forma de asociación que goza de la simpatía de una gran parte de los consumidores de cannabis y es imagen para la forma de suministrar este consumo por parte de otros países.

No es que alguna de estas formulas de sistema de abastecimiento para consumo personal sea mejor o única, de hecho, existe otra conocida, el Coffeeshop holandés. Éstos funcionaron muy bien durante años, aunque la llamada”puerta de atrás de los coffeeshops”, al no estar bien regulados en todos los aspectos, los dueños de los Coffeshops tenían que abastecerse del mercado negro y eso creo problemas con la Ley. Posteriormente, el gobierno holandés de turno, aprovechándose de ciertas faltas cambió las normas y degeneró en lo que son en la actualidad, coffeeshop-club que no tiene a nadie contento y que inevitablemente habrá que reajustar.

Un gobierno debería poner las bases y regulaciones para que sus ciudadanos pudiesen tener la oportunidad de poder crear sus propias asociaciones o clubes de consumo de cannabis, tanto medicinales como de recreo y que sus miembros se sintiesen y estuviesen protegidos por la Ley.

Un Gobierno debería regular para que los emprendedores o las empresas pudiesen aprovecharse de un producto de gran consumo y poner los cimientos de una industria que crease riqueza, generase impuestos y revirtiese en empleos o formas de vida.

La industria del cannabis, es y será, mucho más grande que ésa de la que hoy opinamos, la de su consumo recreativo. Su apartado medicinal, de alimentación, turismo, cosmética, materias primas, ecología y limpieza del medio ambiente además de combustible no contaminante, hace que la industria relacionada con el cannabis será una de las más importantes del mundo.

clubcatalan
Club de cannabis

El consumo y abastecimiento personal de cannabis debe estar regulado en los países, millones de personas lo utilizan y seguirán haciéndolo y se deben de tener unas mínimas garantías de calidad y seguridad.

Si una persona quiere adquirir una buena botella de vino o de licor, sabe donde ir, al igual que cuando una persona quiere comprar tabaco. También cuando una persona quiere ir a una cata de vino sabe donde ir y juntarse con similares. Los clubs de fumadores de tabaco también existen y allí estas personas asociadas pueden acudir y estar en armonía con su consumo. Un tipo de establecimiento asociativo no esta reñido con la existencia del otro puramente más comercial.

Ya hemos inventado y puesto en marcha la solución para que estas dos formas de abastecimiento personal puedan coexistir y ninguna excluya a la otra, las dos son posibles y viables.

Se debe legislar con esta máxima, con las dos opciones. Si ustedes quieren juntarse y crear un club o asociación porque quieren compartir su cultivo y consumo, debe tener una regulación para que esto pueda llevarse a cabo como una asociación gastronómica o de vino. Muchos defensores del consumo de vino y sus asociaciones hablan de que “el consumo de este caldo forma parte de una relación social”. El consumo de cannabis también se apunta a este eslogan y demanda una buena regulación estable para que los clubes y asociaciones de consumidores no parezcan sufrir bajo “la espada de Damocles”.

También, los dirigentes deben poner las bases para que una nueva industria del comercio de cannabis pueda ser implantada en sus territorios y ser generadora de nuevas empresas, puestos de trabajo y gran recaudadora de impuestos.

La regulación y creación de este tipo de comercios ha sido muy importante para la economía de los estados norteamericanos que tienen implantadas leyes de cannabis legal. Ya no solo por la creación de riqueza que luego repercute en esa misma sociedad, sino por que el consumo de cannabis siempre ha existido y seguirá existiendo, como el del alcohol, y genera una enorme cantidad de dinero que de no ser por estos establecimientos legales que la venden y recaudan, acabaría en los bolsillos de mafias y de mercados ilegales.

Si por supuesto, esta industria del cannabis legal es la primera arma y más efectiva que existe para combatir este mercado negro financiador de mafias. Por el contrario y después de saber de sus números recaudatorios en estos estados norteamericanos donde es legal, es posiblemente una de las primeras fuentes de ingresos por impuestos. Se crea una industria legal con un producto que anteriormente financiaba a grupos bajo de la ley y se origina una fuente económica que produce bienestar ciudadano en varios campos.

Otros países quieren centrarse en la creación de otros tipos de industria con el consumo y abastecimiento personal de cannabis, como el turismo y la investigación.

El turismo el consumo de cannabis es otro subapartado dentro del consumo de cannabis que tampoco deberíamos alejar mucho. Hace unos días en una conferencia en su país, el Ministro jamaicano de turno abogaba por una industria turística de consumo de cannabis medicinal. Defendía que el cannabis era una materia prima jamaicana de alta calidad y que su país y ciudadanos podían beneficiarse de una expansión de este tipo de turismo consumidor. Hablaba de que las naciones poderosas años atrás habían “obligado” a países como el suyo a prohibir una sustancia consumida por gran parte de su población y ahora, éstos eran los primeros en levantar esa prohibición, además de no parecer ver con malos ojos la gran creación de muchos negocios lucrativos para todas las partes. El Ministro pedía un guiño a todas las instituciones y solicitaba poner las bases de una gran industria con la marihuana como bandera en Jamaica. Bien encaminado.

También hace poco leíamos de que el turismo de consumo “cannabico” pronto pondría su primer crucero vacacional a las ordenes de esta nueva industria. Saldría desde EEUU y recorrería el Caribe.

colorado-cannabis-tour-photo-2
Bus turismo cannabis

Otra industria del consumo de cannabis esta en la investigación, y ahí es Israel el país que parece estar en las primeras posiciones de salida, Canadá y EEUU también son grandes valedores. Cuando el consumo es legal, en este caso israelí solo el medicinal, la investigación relacionada con ese consumo también es una punta de lanza. Las industrias en I+D en aparatos de consumo como vaporizadores es otro subsector de la industria del cannabis que está en auge. La regularidad en las cualidades de la marihuana, y por tanto en investigación en su cultivo, también es otra máxima para las empresas médicas y consumidores, y donde se necesita una investigación muy cualificada.

El consumo del cannabis en sí ya es un apartado generador de industria. En sus muchas cuestiones, el consumo de marihuana no va a dejar de existir, como a su vez el de otras sustancias como el alcohol, por lo tanto debemos poner las normas y regulaciones correctas para que todos los usuarios podamos tener unas mínimas garantías de consumo y de suministro.

Si unos deciden asociarse en un club, deben tener la posibilidad regulatoria de acceder a esa posibilidad y poder acceder a ese derecho. Si por el contrario, otros desean acudir a un establecimiento o dispensario para poder informarse y adquirir un tipo de variedad de cannabis, también deben poder hacerlo con garantía. Y, también deberían crearse locales de consumo donde poder ir a consumir sin pensar en crear molestias a otras personas. Una sociedad debe ser respetuosa con sus conciudadanos que no tiene los mismos gustos o aficiones y por eso, se deben poner los mecanismos legales para una perfecta implantación de estos negocios.

No entenderíamos que si una persona quiere tomarse o comprar un vino solo pudiera ir a club de cata o sociedad gastronómica, por lo tanto, tampoco entendemos que si una persona quiere comprar o consumir marihuana solo tenga la opción de un club o asociación de cannabis. Igual que existen bodegas y tiendas especializadas de venta de alcohol junto a bares, pubs o restaurantes para consumirlo, deberían existir dispensarios de marihuana a la vez que clubes de cannabis privados junto a “coffeeshops” o asociaciones de consumo.

Una nueva industria legal esta creciendo a los largo del mundo. No nos referimos a su cultivo o estudio, nos referimos a su consumo y abastecimiento. Por Mac

por -
0 219 vistas

Un servidor no deja de sorprenderse más y más a medida que profundiza entre los activistas que componen el movimiento cannábico, cuyo pensamiento es de todo menos homogéneo. Pese a que resulta difícil por muchos de ellos considerar la idea de apostar por un modelo más inclusivo que permita la coexistencia del modelo asociativo y el de la compra-venta de cannabis con ánimo de lucro, Mac, escritor y colaborador de esta casa, sugiere que normalizar la idea de que exista una industria cannábica de carácter comercial:

“Si una persona quiere adquirir una buena botella de vino o de licor, sabe adónde ir, al igual que cuando una persona quiere comprar tabaco. Cuando una persona quiere ir a una cata de vino, también sabe perfectamente adónde ir. Los clubes de fumadores de tabaco también existen y allí, estas personas asociadas, pueden acudir y estar en armonía con su consumo. Un tipo de emplazamiento asociativo no está reñido con la existencia de otro puramente comercial.” Mac, número 28 de “El Cultivador

Como bien extrapola Mac, en el mundo del alcohol y el tabaco ambos paradigmas, el comercial y el asociativo, conviven sin necesidad de causar demasiada inquietud. ¿Existe algún motivo para pensar que el cannabis merece una consideración diferente? Muchos argumentan que, dado que estamos a las puertas de construir la legalidad cannábica desde cero, el modelo de clubes podría suponer una “utopía” que aún estamos a tiempo de consolidar. Sin embargo, ¿por qué esta utopía debe pasar por encima de otras formas productivas y distributivas del cannabis? ¿es tan buena la forma asociativa que debe imponerse legalmente sobre otras?

Siempre he pensado que apostar por una sociedad donde la tolerancia, la libertad y la responsabilidad predominen, resulta mucho más deseable que otra que anteponga los intereses de unos al deseo del resto. Mucho me temo que imponer el modelo de clubes, respetable y atractivo por otro lado, no sólo va en contra de ese ideal liberal en el que perfectamente podrían coexistir inclusivamente diferentes utopías, entre ellas, la comercial y la asociativa, sino que impide que la teórica superioridad de un modelo se manifieste de manera pacífica a través de la libre elección de los consumidores.

Permitir un modelo abierto como el del alcohol y el tabaco y otro cerrado como un hipotético futuro modelo asociativo de cannabis resulta antiliberal e incurre en una doble moral incoherente. Todavía estamos a tiempo, no de construir un modelo uniforme que restrinja la posibilidad de que aparezcan otras formas de producción y distribución, sino de ser abiertos y promover una sociedad donde convivan diferentes utopías y formas de hacer las cosas, aprovechémoslo.

Por Jose María Escorihuela Sanz.   @JmEscorihuela

por -
0 564 vistas

Analgésicos. Durante los últimos 80 años nos han enseñado que la mayor razón de que el cannabis se mantenga ilegal, es que se trataba de una “droga de entrada”, que conducía a drogas más duras, como la heroína, cocaína, etc.

El martes pasado, el fiscal general norteamericano Loretta Lynch habló a los estudiantes de la escuela secundaria de Kentucky sobre el abuso de la heroína como parte de la  Prescription Opioid Heroin Epidemic Awareness Week. El estado de Kentucky ha estado enfrentando se a una epidemia de consumo de heroína y opiáceos que condujo en el 2015 a la introducción de la Ley de la Heroína, pidiendo penas más estrictas para los traficantes de heroína, así como más opciones para el tratamiento de los adictos.

Lynch dijo que el abuso de medicamentos recetados es la mayor puerta de entrada al consumo de drogas duras. Considerando que, el cannabis se ha demostrado que no es una puerta de entrada principal.

“Es el botiquín de la casa, la fuente”, dijo Lynch. “Es cierto que si usted tiende a experimentar con un montón de cosas en la vida, puede estar inclinado a experimentar con drogas, también. Pero no es que veamos a la marihuana como una puerta especifica de enlace”.

La pastillas recetadas son la nueva puerta de enlace:

Píldoras de prescripción, como la hidrocodona, morfina y la oxicodona se han convertido en altamente adictivas. Estas píldoras funcionan de manera muy diferente que la marihuana. Las pastillas de prescripción son legales, más fáciles de encontrar y tienen diferentes efectos. Fumar marihuana crea un “subidón”, sensación de euforia, en comparación con los analgésicos de venta que se crean para eliminar temporalmente la sensación de dolor y sedar a los usuarios. Cuando la oferta legal se corta, los que abusan de estos medicamentos recetados buscan en los mercados de drogas ilegales esa misma sedación. Incluso en este punto los consumidores de drogas de prescripción se saltan la marihuana para ir a los opiáceos duros como la heroína.

El alcohol es la puerta de entrada clásica:

El alcohol es la primera “droga” la mayoría de la gente trata y la presión para consumirlo es mucho mayor que para cualquier otra sustancia. Si bien hemos visto en la investigación sobre los daños del abuso del alcohol, el alcoholismo apenas se vincula con cualquier otro tipo de abuso de sustancias. Muchas personas adictas a las drogas a menudo comienzan con el uso excesivo de alcohol. Este problema también se vincula con la sobredosis de opiáceos que con frecuencia implica también combinaciones de fármacos peligrosos, la heroína y los analgésicos se mezclan con el alcohol.

Cambiar la educación de Drogas:

El problema es el estigma de que el cannabis es malo porque es ilegal, y es ilegal porque es malo. En Estados Unidos programas de medicamentos para los niños, tales como DARE (Educación para la Resistencia al Abuso de Drogas) enseña que el cannabis, la heroína y la cocaína están en una sola categoría de “malas” drogas. La prescripción de las píldoras están en otra categoría, “buenos medicamentos”.De esta manera su identificación y etiquetado incorrecto de drogas ha hecho un mal servicio. Se supone que una de esas “buenas” drogas, tales como las de prescripción de pastillas, se puede consumir sin ningún tipo de efectos secundarios, aunque resultan ser más perjudiciales.

Lo que realmente se necesita es educar a las personas a que un medicamento, es cualquier sustancia que pueda alterar la mente y / o el cuerpo, en lugar de etiquetas simplistas como “bueno” o “malo”. Hay que indicar que las drogas legales e ilegales tienen efectos individuales que deben ser estudiados de manera objetiva. Sólo entonces, se podrá iniciar un diálogo de cómo consumir de manera segura y responsable, sin abusar.  By Desirae Hoover

por -
0 749 vistas

La prohibición del cannabis tenía que proteger a la sociedad de las grandes amenazas de asesinato, mutilación, adicción y colapso que pregonaban todos, desde políticos a Asociaciones de Padres y Profesores. Casi un siglo después, su ilegalidad ha causado los mismos problemas que pretendía resolver. Entonces ¿quién se beneficia de la prohibición del cannabis?

La gente que se opone al cannabis diría los “camellos” como primera respuesta a esta pregunta. La idea que se han formado de este tipo suele corresponder con una figura que da miedo en una sombría calle iluminada, una silueta con la capucha y gorra de rigor que ofrece la primera dosis de forma gratuita con el fin de atrapar a las víctimas más inocentes en una red de terror. En el caso de la gente que está mejor informada y es menos susceptible a la propaganda, sólo tardan un momento en recordar que “camello” se puede utilizar para referirse al jardinero despreocupado que “las ofrece”, la persona vestida de sirena que da vueltas sin rumbo por los puestos en un festival preguntando en voz baja si alguien, ellos mismos o sus amigos, quiere comprar hachís.

El típico estereotipo de imagen de un camello (foto de shutterstock)
El típico estereotipo de imagen de un camello

Hay muchos ”camellos” que se atienen estrictamente al cannabis (por lo general, por razones de ética, seguridad personal, y porque cultivan sus propias existencias) y operan sobre la base de “Tengo hierba o hachís o nada”. Este grupo no se beneficia de la prohibición del cannabis; por el contrario, que se ven perjudicados por la misma. El otro grupo es un estereotipo que tiene poca base en la realidad si hablamos de gente que comercia sólo con cannabis, y no mucha más si se refiere a aquellos que suministran pequeñas cantidades de otras drogas. Los poli-camellos suministran una gama más amplia de sustancias y si se han quedado sin una, pueden ofrecer otra (una práctica que propaga el mito de que el cannabis es droga de iniciación). Con frecuencia ni siquiera estas personas que son problemáticas, o que están obteniendo el mayor beneficio, se benefician de la prohibición del cannabis. Son simplemente el personal de la tienda de los grupos de delincuencia organizada. Es la industria del suministro a granel, donde las cosas se ponen peligrosas, y cuanto más dinero de por medio, mayor es el riesgo.

Los grupos de delincuencia organizada, sin duda, se benefician de la prohibición del cannabis

El cannabis será de interés para los grupos de delincuencia organizada mientras que siga siendo ilegal. Con una demanda constante, ganancias libres de impuestos y un proceso de producción no regulado y relativamente simple, ¿por qué no iba a serlo? El Informe sobre los Mercados de Drogas de la UE de 2016 afirma que “El valor estimado del mercado minorista del cannabis en la UE es de más de 9,3 mil millones € en 2013, con un rango probable de 8,4 € – € 12,9 billones. Esto representa un poco menos de dos quintas partes del total de los mercados ilegales de drogas”.

Los paralelismos entre la situación actual del cannabis y la del alcohol durante la prohibición en los EE.UU. son ineludibles. La mafia y otros grupos similares ya no comercian con alcohol, porque no se obtienen beneficios al hacerlo. Sus métodos son poco éticos, sin escrúpulos, y despiadadamente eficaces. Atraen a los que valoran mucho más el dinero en efectivo que la calidad del producto, lascondiciones de trabajo seguras y humanas, e incluso que las vidas humanas. Las bandas de delincuentes organizados también están más que dispuestas a conceder crédito para el cannabis a aquellos que no pueden pagarlo, y luego obligarles a cometer actos que de otro modo no habrían cometido con el fin de compensar la deuda. A gran escala, la producción ilegal de cannabis genera un flujo de dinero en efectivo que se reinvierte en el mercado negro, blanqueado (más información al respecto más adelante), o se utiliza para financiar actividades que son mucho peores que el cultivo de plantas.

Los terroristas se benefician de la prohibición del cannabis

La delincuencia organizada no el único grupo que se beneficia de la situación ilegal del cannabis. La policía italiana dispone de nuevas pruebas que sugieren que ISIS y la Mafia italiana trabajan juntos para transportar cannabis desde el norte de África hasta Europa. En abril de este año, Franco Roberti, director nacional de la lucha contra la mafia y el terrorismo en Italia, manifestaba que ISIS controla sectores importantes de la ruta de contrabando de hachís europea en Libia y en el Mediterráneo. Al parecer, la organización terrorista obtiene alrededor del 7% de sus fondos del tráfico de drogas, a pesar de que el cannabis (y otras sustancia tóxicas) están estrictamente prohibidos en virtud de la ley islámica. Según el Corán 5:90, “El vino…  no son más que una abominación obra de Satanás; apartaos [de todo ello] y podréis tener éxito”. Según Sayyid Ali Jamenei, una autoridad religiosa y el actual jefe de la República Islámica de Irán, en su libro Leyes Prácticas del Islam: Está prohibido por la religión [haram] utilizar narcóticos de cualquier manera … Por la misma razón, está prohibido traficar con estupefacientes de cualquier manera, es decir, llevar, transportar, almacenar, vender, comprar, etc.”. (En ISIS, obviamente, se les da fatal ser musulmanes). De acuerdo con el Sr. Roberti en su libro The Opposite of Fear, en lugar de tratar de reforzar la prohibición, la mejor táctica sería eliminarla: “La despenalización, o incluso la legalización, sería sin duda un arma contra los traficantes, entre los cuales puede haber terroristas que hacen dinero con el tráfico ilegal”.

Este fenómeno no es nuevo, y algunas veces se elimina el dinero de la ecuación: en 2002, las autoridades estadounidenses frustraron un presunto intento de un ciudadano de Estados Unidos y dos paquistaníes de intercambiar toneladas de hachís y heroína por misiles Stinger que planeaban vender a al Qaeda.

El comercio de armas se beneficia de la prohibición del cannabis

Las organizaciones terroristas quieren estar armadas hasta los dientes. Evidentemente, una gran proporción de sus ganancias obtenidas con el tráfico de drogas control se gastan en la compra de armas. Esto también se aplica a los cárteles, como los que luchan en la guerra sangrienta y extensa en México, especialmente en la frontera con los EE.UU., donde el tráfico ilegal de drogas ha costado cientos de miles de vidas. Es difícil determinar exactamente qué parte de los beneficios de los cárteles proviene del cannabis solo. Las estimaciones oscilan entre el 15% y el 60%, pero se basan únicamente en el cannabis transportado desde México a los EE.UU., y dejan fuera el cannabis cultivado por los cárteles en suelo estadounidense.

Los cárteles se abastecen de una combinación de armas ‘desviadas’ de los militares de Estados Unidos y la policía mexicana, y de las armas de nivel militar que se encuentran legalmente disponibles en los EE.UU. Esto incluye armas totalmente automáticas fabricadas antes de 1986 y – en 43 estados – “armas de asalto”, vagamente definidas como armas de fuego semiautomáticas con cargadores de alta capacidad. El mercado negro de estas últimas resulta aún más fácil por el hecho de que la mayoría de los estados no requieren que se informe de las armas de fuego extraviadas o robadas. Luego, las armas se introducen de contrabando en México, se pagan con la venta de drogas y algunas veces simplemente se intercambian por cannabis. Un informe reciente de la división del crimen organizado del Ministerio Fiscal General de la República de México sobre las armas incautadas a los cárteles afirma que “… tres de cada cuatro eran armas largas, y la mayor parte eran rifles de alta potencia permitidos legalmente sólo para el uso de las fuerzas armadas. Más del 70% procedían de los Estados Unidos. Entre las armas incautadas (sic) también había granadas de fragmentación, cohetes y minas antipersonas”.

La M134 Minigun General Electric, que dispara hasta 166 veces por segundo, puede ser adquirida legalmente por los civiles estadounidenses. Foto: Pedro A. Rodríguez
La M134 Minigun General Electric, que dispara hasta 166 veces por segundo, puede ser adquirida legalmente por los civiles estadounidenses. Foto: Pedro A. Rodríguez

Las fuerzas del orden se abastecen a través de los gobiernos de México y Estados Unidos. Entre 2009 y 2015, México recibió más de $ 1,2 mil millones de dólares en armas, entrenamiento y ayuda de los EE.UU. en virtud de la Iniciativa Mérida, y se esperaba recibir un total de $ 2,3 mil millones. La suma incluye helicópteros Black Hawk fabricados por Sikorsky Aircraft, una filial de la fabricante de armas más grande del mundo Lockheed Martin. Las dos armas largas que utilizan con más frecuencia los cárteles son la AK-47 y los modelos de calibre .223, incluidos los rifles AR-15. Ambos tipos se fabrican en los EE.UU.

Lo que está absolutamente claro al considerar solamente este campo de batalla es que los vencedores reales son los que están fabricando y vendiendo las armas utilizadas por ambas partes. Tanto si el dinero proviene de los gobiernos o de los cárteles, una cantidad importante de dicho dinero lo genera la prohibición del cannabis y desemboca en empresas que producen en serie instrumentos de muerte. Esto se aplica a todos los países que se ven afectados por la Guerra contra las Drogas (ciertas drogas).

Los bancos se benefician de la prohibición del cannabis

Entonces, ¿cómo se mueven estas grandes sumas de dinero? Obviamente la parte legal del comercio de armas puede utilizar el sistema bancario con impunidad, pero ¿qué pasa con la parte ilegal? Además, hay una enorme cantidad de dinero ganado con las drogas ilegales, incluido el cannabis, que no se gasta en armamento. El dispositivo cinemático que representan las maletas llenas de dinero en efectivo también puede pasar de mano en mano sudorosa en caso de tratos más pequeños, pero cuando las sumas se cuentan por cientos de miles, simplemente no es suficiente.

Una breve historia del blanqueo de dinero del narcotráfico

Ya en la década de 1980, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) de París advirtió por primera vez que importantes sumas de dinero de la mafia italiana se movían a través del sistema bancario internacional, blanqueando el dinero. Se creó el Grupo de Acción Financiera contra el Blanqueo de Capitales (GAFI) para acabar con esto, y poco a poco lo consiguió. A medida que las instituciones bancarias se hicieron más grandes y más globales, al dinero ilegal le resultaba más difícil entrar en sus sistemas.

Esto cambió en la década de 2000. La primera crisis financiera golpea, y el control del GAFI se debilita, especialmente con respecto a las jurisdicciones offshore. Los beneficios derivados de la delincuencia relacionada con las drogas, una vez más, consiguieron entrar en el sistema bancario. En México, las casas de cambio de divisas que se ocupan de las transferencias de dinero internacionales y de los cheques de viaje hacían muchos negocios con el banco estadounidense Wachovia. Ahora propiedad de Wells Fargo, en 2004, fue uno de los bancos más grandes de los EE.UU. y ya hacía la vista gorda ante las enormes transacciones que se efectuaban en forma de depósitos en efectivo, cheques de viaje numerados secuencialmente, y la compras de (entre otras cosas) aviones que estaban facilitando sus casas de cambio.

Wachovia no estaba solo. HSBC se ocupó de $ 376 mil millones (alrededor de 335,8 millones de €) por Wachovia, y cuando Wachovia fue investigado en 2009 y sus actividades se detuvieron, HSBC siguió aceptando y procesando, alegremente, grandes sumas de dinero procedentes de los cárteles. Mediante el uso de las casas de cambio, de bancos en México y California que habían comprado, y de sus propias sucursales, HSBC facilitó el lavado de dinero procedente del narcotráfico e incluso prestó servicios bancarios a organizaciones terroristas.

Mapa que muestra los países del mundo en los que HSBC opera actualmente
Mapa que muestra los países del mundo en los que HSBC opera actualmente

Por supuesto, este dinero benefició a los bancos. Entre 2008 y 2011, paralizados por la crisis financiera global, los bancos estaban desesperados por conseguir activos líquidos, que se habían agotado procedentes de fuentes legítimas y préstamos interbancarios. En parte gracias a la eficacia del GAFI en años anteriores, y en parte debido a la escalada de la Guerra contra las Drogas que hizo que todos los grupos del crimen organizado, más rentables, tuvieran el dinero en efectivo que los bancos tanto necesitaban.

Esto no es una conjetura. En 2009 y 2012, Antonio María Costa, Director Ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) concedió entrevistas en las que declaró expresamente que el dinero ganado con el tráfico internacional de drogas se había utilizado para rescatar a los bancos durante la crisis financiera. De la entrevista de 2012 con Executive Intelligence Review:

“EIR: ¿La crisis financiera presentó una oportunidad para que las asociaciones criminales introdujesen su dinero, o fue la crisis financiera una oportunidad para que los bancos ingresasen más dinero? ¿Cuál de los dos es su origen?

Costa: La introducción del dinero procedente de la delincuencia en el sector financiero ha estado tan extendida que probablemente sería más correcto decir que no era la mafia la que intentaba introducirse en el sistema bancario, sino que era el sector bancario el que buscaba activamente capital—incluido el dinero de procedencia delictiva—no sólo en forma de depósitos, sino también mediante la compra de acciones y, en algunos casos, a través de estar presentes en los Consejos de Administración.”

En 2009, afirmó que este dinero negro era “el único capital de inversión líquido” disponible para algunos bancos que estaban al borde del colapso en 2008, y que la mayoría de los 352 mil millones $ (314 mil millones €) de ganancias de la drogas fueron absorbidos por el sistema económico como resultado. Ya sea involuntariamente o no, todo el sistema bancario mundial, desde los directores ejecutivos a los cajeros, se beneficiaron de la prohibición del cannabis.

¿Quién se beneficiaría si el cannabis fuera legal?

 Este artículo, aunque sea extenso y serio, nos lleva a varias preguntas fantasiosas. ¿En qué estado habría estado la economía, y en cuál estaría ahora, si el comercio de cannabis fuese legal? ¿Y si los depósitos gigantescos de dinero en efectivo fuesen legales, y por lo tanto sujetos a impuestos? ¿La cantidad de dinero que actualmente se dedica a armar a las fuerzas gubernamentales que emprenden la guerra contra las drogas podría utilizarse para colegios, asistencia sanitaria, centros comunitarios? ¿A quién preferiríamos ver aprovechándose de los beneficios, a las cooperativas agrícolas éticas o a los fabricantes de armas? Y, después de leer esto, ¿de verdad crees que la primera línea de “los camellos” es la que se beneficia de la prohibición del cannabis? Cuéntanoslo en los comentarios.

by Scarlet Palmer

por -
0 254 vistas

El aceite.  El 12 de junio de 2016 tuvo lugar la celebración anual holandesa del Día de la Liberación del Cannabis en Ámsterdam. Uno de los principales conferenciantes del acto fue el pionero del aceite de cannabis Rick Simpson. Además de dar una conferencia en el escenario, participó en un debate con dos coetáneos locales en el que opinaron sobre el aceite de cannabis.

La celebración anual holandesa del VIII Día de la Liberación del Cannabis tuvo lugar en un bonito día de verano en Ámsterdam. Unos cuantos miles de personas se reunieron en Flevopark para celebrar la planta de cannabis, y para concienciar de que su situación sigue siendo ilegal. Con el perfecto telón de fondo proporcionado por el sol y la ubicación, la variedad de bandas, artistas, conferenciantes y aficionados al cannabis hicieron que fuera un evento perfecto.

Uno de los principales conferenciantes de ese día fue el pionero canadiense del aceite de cannabis, Rick Simpson. Ha llevado el conocimiento del aceite de cannabis al siguiente nivel, y ha sido capaz de generar una gran cantidad de interés en todo el mundo en torno a él, sobre todo debido a sus experiencias personales con el aceite de cannabis. Actualmente, Simpson viaja por el mundo para promocionar el, como él lo llama, Aceite de Rick Simpson.

Rick Simpson también participó en un debate, junto con Wernard Bruining y Rinus Beintema. Bruining y Beintema son dos pioneros del cannabis holandeses que trabajan como activistas de primera línea ayudando a los pacientes a conseguir o producir aceite de cannabis medicinal.

Wernard Bruining (derecha)

Bruining abrió uno de los primerísimos coffeeshops de Ámsterdam, en 1972. Durante el último par de años, ha promocionado el aceite de cannabis a través de su Stichting Mediwiet (Fundación de Marihuana Medicinal). Bruining se inspiró en Simpson, pero cree que las dosis de su propio aceite se pueden determinar con mayor precisión.

Rinus Beintema (izquierda)

Después de estar activo en la escena holandesa del cannabis recreativo desde hace algunos años, Beintema descubrió los beneficios medicinales del cannabis. Mientras se dedica a montar varios Clubes Sociales de Cannabis, sigue explorando los límites de la ley con el fin de ayudar a los pacientes.

Los tres gigantes del cannabis medicinal tienen muy claro qué aspecto debería tener un buen producto de cannabis medicinal; por qué no es parte de nuestro sistema sanitario regular; cómo los pacientes se ven atrapados en este sistema; y cómo pueden conseguir resultados óptimos de recuperación con el cannabis medicinal. En este artículo, comparamos sus opiniones. El debate fue grabado por Cannabis News Network.

¿El cannabis cura el cáncer?

El moderador del debate Steven Kompier se preparó muy bien para la ocasión. Hizo las preguntas a las que muchas personas quieren dar respuesta. Al igual que les ocurre a muchos otros del sector, en Sensi Seeds nos suelen preguntar si se puede afirmar que el cannabis cura el cáncer.

Simpson: “Mi experiencia se basa principalmente en la experiencia práctica. Desde el año 2003 hasta 2009, he tratado a más de 5.000 personas con varios fallecimientos para los que el sistema médico no tiene una explicación. Y he visto a esta extracción hacer milagros. No puedo garantizarle nada a nadie al 100%. Sin embargo, la tasa de éxito de esta medicina va más allá de lo imaginable.”

Wernard Bruining cree que la tasa de éxito está estrechamente relacionada con la mentalidad de las personas, y cómo se comportan en el sistema médico.

Bruining: “Si se comportan como pacientes, se les puede dar pastillas, se les puede dar aceites, se les puede dar lo que sea. Siguen siendo pacientes. Pero si les haces intentar mejorar activamente su propia enfermedad, salud y estilo de vida con una alimentación mejor y el uso del aceite de cannabis, las posibilidades de éxito son mucho mayores. No es una cuestión de quién vende las pastillas o quién vende el aceite. Se trata de la mentalidad de la gente.

Cuando llego a ver a los pacientes, lo primero que intento hacer es que pasen de tener miedo y ser dependientes, a convertirles en alguien que tiene confianza y está dispuesto a correr el riesgo. Así que sin control, ni garantías. La única garantía que tenemos es la que tú creas para ti mismo.”

Beintema: “Tenemos un centenar de nuevos miembros cada semana debido a los buenos resultados. No podemos ayudar a todo el mundo, no es milagroso. Pero deja que el aceite hable por sí mismo.”

¿Qué aspecto tiene una buena medicina a base de cannabis?

Simpson: “No se trata sólo del CBD. El CBD tiene valor medicinal, no hay duda. Pero también se trata del THC y todos los demás cannabinoides. Trabajando juntos producen un efecto sinérgico.”

El Aceite de Rick Simpson (Rick Simpson Oil, RSO) es un aceite puro elaborado a partir de variedades indica. Durante el debate, Simpson afirmó en numerosas ocasiones que es un firme defensor de las indicas. “Tienen las cualidades sedantes que te proporcionan el descanso y el sueño que necesitas para el proceso de curación. No optes por las sativas fuertes. Los efectos energéticos hacen que la extracción sea demasiado fuerte.”

El aceite de cannabis medicinal - Sensi Seeds

Sin embargo, Bruining cree que el RSO es demasiado fuerte y, por lo tanto, difícil de dosificar. Su método consiste en diluir el aceite de cannabis puro con aceite de oliva, de modo que gotea mejor y se puede dosificar con precisión.

Rinus Beintema coincide con el método de Wernard. “Es una cuestión de ensayo y error, y la respuesta de los pacientes es importante. También empezamos con la forma diluida. Nuestra experiencia es que cuando la gente normal [inexpertos, ed.] empieza a utilizar el material puro, se asusta. Y no queremos ese resultado. Queremos que lo reciban con los brazos abiertos.”

¿No hace falta que la ciencia apoye esta medicina?

Beintema, que está trabajando en los tests de sus productos, está a favor de que la ciencia esté involucrada. “Necesitamos que los científicos la apoyen. Tenemos una gran cantidad de datos para que los analicen. Me gustaría que me dijeran qué puedo cambiar en mis medicinas para poder ayudar a más gente.”

Bruining discrepa. “No estoy tan interesado en persuadir a los científicos o médicos y a las autoridades. Es una pérdida de tiempo. Sólo estoy interesado en ayudar a los pacientes.”

Pero ¿no queréis que el aceite de cannabis medicinal sea legal?

Bruining: “Bob Marley siempre cantaba ‘¡legalizadlo!’. Estoy en contra de la legalización. Cuando se legalice, voy a dejar de fumar. Porque legal o ilegal: son dos caras de la misma moneda. Siguen siendo los mismos tipos que quieren controlarte. Creo que el cannabis debería ser libre. Cuando se legaliza, sigue siendo una forma de control, y nosotros deberíamos rechazarla.”

Simpson: “No me gusta ver que todo el mundo está en esto por el dinero. La planta no pertenece a nadie. A ningún gobierno, a ningún hombre rico. La planta nos pertenece a todos nosotros. A ti y a mí. Somos los propietarios de la planta.

Sólo hay un obstáculo, y es la corrupción. La corrupción es un crimen contra todos nosotros. Los gobiernos están corrompidos, y controlados por el gran capital.”

Bruining: “La mejor manera de evitar el control es enseñar a la gente sobre el cannabis, de modo que lo puedan producir ellos mismos. Sin ninguna gran empresa, sino ellos mismos.”

Producir el aceite tú mismo requiere comprar o cultivar mucho cannabis

Simpson: “Hemos cultivado cannabis a lo largo de la historia. Era un cultivo agrícola. ¿Quién creó el mercado negro? ¿Podrían ser nuestros gobiernos quienes prohibieron la planta en primer lugar? Ellos son la razón por la que tenemos un mercado negro. Si no fuera por lo que los gobiernos han hecho, podrías salir a comprar un kilo del mejor cannabis para uso medicinal por 10 dólares. El gobierno creó esto, y de nosotros depende unirnos y detenerlo.”

Bruining: “Enseñamos a la gente a hacer aceite, y les informamos sobre donde pueden realizar las gestiones para conseguir el cannabis más barato posible, de manera legal. Esto también es una cosa mental. Si vas a un coffeeshop tú mismo a comprar cannabis y luego hacer aceite, cuando finalmente lo tomas, funciona mucho mejor porque lo has hecho tú. Eso te proporciona el 50% del éxito.”

El aceite de cannabis medicinal - Sensi Seeds

Simpson obviamente está de acuerdo con la afirmación de Bruining.

El Club Social de Beintema surgió como alternativa para no tener que comprar o cultivar grandes cantidades de cannabis. “Producimos BHO en un sistema de circuito cerrado. Creamos un producto puro y le infundimos con hachís tamizado en seco o marroquí porque contiene una gran cantidad de CBD. Me gustan mucho los CBD naturales. Hacemos un producto combinado y lo llamamos ‘Holandés Marroquí’ (‘Dutch Moroccan’); una buena integración entre los dos países. Queremos que llegue a los pacientes a través de los coffeeshops para utilizarlo [como recurso, ed.] para hacer aceite, y así no tienen que comprar una gran cantidad de cannabis.”

La principal coincidencia

Rick Simpson, Wernard Bruining y Rinus Beintema están de acuerdo en el hecho de que los pacientes deben cultivar o conseguir su propio cannabis con el fin de producir su propio aceite de cannabis medicinal. Ninguna organización ni gobierno debe participar.

Aunque Simpson tuvo algunos comentarios negativos sobre el estado actual del cannabis en su natal Canadá, los acontecimientos recientes parecen muy prometedores. Canadá permitirá a los pacientes cultivar su propio cannabis medicinal. Pero las regulaciones relativas al aceite de cannabis varían de lo impreciso a considerarlo completamente ilegal.

by Martijn