Etiquetas Posts etiquetados con "Opinión"

Etiqueta: Opinión

por -
0 299 vistas

En un principio todos los países miraban de reojo lo que estaba sucediendo en los Estados Unidos con el tema de la marihuana. Ninguna nación hablaba sobre el tema, pero parece ser, que muchas de ellas estaban esperando a que el país vecino abriese la boca para posteriormente tomar el mismo camino y ponerse en las primeras posiciones de salida en esta prometedora industria.. La tarta económica del cannabis legalizado es más que muy grande y, frases o slogans como “el oro verde” solo hacen que despertar a los grandes visionarios económicos de los países que reputan estas afirmaciones.

California, seguida de más de 25 estados norteamericanos, abrió el camino y puso el foco para que las demás naciones observasen como se pasa de criminalizar a las personas por consumir marihuana, a ponerlas en las primeras posiciones de la lista para conseguir licencias de negocios relacionados, como ocurre en la ciudad californiana de Oakland con los ex-presos por delitos relacionados con la hierba sin sangre. Este brutal cambio de mentalidad y de actuar por parte de los mandatarios norteamericanos, ha hecho que el resto del mundo comience a ver bajo la misma perspectiva todo lo relacionado con la marihuana medicinal, recreativa o con cáñamo; el Cannabis Sativa.

La gran carrera americana

Mientras, en los Estados Unidos cada vez son más los estados que legalizan su uso medicinal, presentan votaciones para legalizar el uso recreativo en otros estados y comienza a renacer con una enorme fuerza la industria allí llamada del hemp (cáñamo). Más al Norte, sus vecinos canadienses les adelantan por la derecha a gran velocidad y, después de tener la marihuana legalizada para cuestiones médicas, legalizan su uso recreativo en todo el país y potencian su ya gran industria del cáñamo canadiense.

A todo esto, Uruguay legaliza su uso lúdico y se pone a vender la marihuana en las farmacias, permite los clubes de cannabis y también a sus ciudadanos tener su cultivo casero. La Comunidad del Caribe o CARICOM, que agrupa a varias naciones del la zona caribeña, sin falta también se ponen de acuerdo para que sus pequeños estados puedan legislar sobre esta cuestión medicinal y, ya han comenzado con la faena. Jamaica por ejemplo quiere crear una industria turística ejemplar del cannabis medicinal.

420-1200x800México, no puede cerrar los ojos a lo que esta ocurriendo justo al cruzar su frontera del norte y encamina su legislación sobre marihuana medicinal, la cuestión recreativa se quedará a la espera de acontecimientos en su vecino de arriba y el sector del cáñamo también comienza a despegar. A ver quien opina que no seguirá por el mismo camino que sus vecinos, muchos dólares e industria en juego.

Las naciones centroamericanas como Guatemala, Ecuador o Costa Rica no están a la espera, ya han entablado reuniones en esa dirección y han comenzado a crear sus foros para determinar como continuar con esa política expansiva del cannabis medicinal. Sobre el otro uso, el recreativo, están a la expectativa de lo que hagan sus vecinos de la región.

Colombia, legaliza el uso terapéutico del cannabis, es generosa con el consumo lúdico por parte de sus ciudadanos y encuentra en el cultivo del cáñamo una prometedora industria.

Más al Sur, pero todavía en América, naciones como Chile afianzan esa nueva industria del cannabis medicinal y al tener un alto consumo recreativo por parte de sus ciudadanos, las autoridades optan por tener una mirada y unas leyes muy similares a la de naciones como la europea España, donde el cultivo casero y para consumo personal también crea una industria definida. Argentina con un modelo muy similar al de Chile, también está haciendo los deberes en cuestiones medicinales y, en asuntos de consumo y cultivo particular, se aprecia similitud con el camino emprendido por los chilenos.

Todo un continente, de norte a sur, a la carrera de la industria de un planta que, si quitásemos el alcohol y el tabaco, no sé si encontraríamos otro producto recreativo tan consumido. Y, lo más llamativo de este enorme y posible filón económico, es que por haber estado denostado hasta estos días, prácticamente no tiene creado su tejido industrial.

Cada estudio o investigación realizada afianza más la creación de esta nueva industria.

Hace unas semanas llegaba a la red los resultados de la primera encuesta realizada a los consumidores de cannabis medicinal en Israel y el resultado fue espectacularmente bueno entre sus usuarios. Una inmensa gran mayoría reportaba que los resultados como medicamento para sus distintas dolencias había sido muy bueno. Los investigadores que realizaron el estudio dijeron que era difícil encontrar otro medicamento que hubiese tenido tan buenos resultados entre su usuarios.

Israel que lleva ya unos años especializado en la investigación médica con el cannabis a pasado a ser un actor principal en este campo y con su industria especializada en I+D. Las inversiones y centros específicos en este campo que se están realizando en el país mediterráneo son simplemente los cimientos de la gran industria que se avecina allí.

marihuana-por-el-mundo-cannabis-en-australia-parte-i-6684_xlMás lejos, en Australia y Nueva Zelanda, no quieren quedarse en el pelotón de cola, y ya están germinando las semillas de su industria por esos lares del Pacifico.

Los países como España, Francia, Reino Unido, Países Bajos, Italia, Alemania, Dinamarca, Bélgica y más… también están, a su forma, creando el germen de sus industrias y a tenor, de los resultados de las investigaciones que están apareciendo.

La industria de la salud tiene un nuevo actor, el cannabis, que acaba de llegar con una fuerza inusitada y que parece arrasar con cualquier meta anteriormente implantada. El Dr. Willian Courtney, prestigioso médico especialista norteamericano, hace unos meses en una entrevista decía que si la planta se descubriese en estos tiempos en el Amazonas, posiblemente sería el descubrimiento en botánica del siglo. Es increíblemente beneficiosa para nuestro sistema endocannabinoide, que es el encargado por velar que funcione todo en nuestro cuerpo perfectamente.

Es más, se atrevía a decir y asegurar que es la mano del hombre es la que hace que esta planta sea psicoactiva y por lo tanto de recreo. La planta es su estado natural no embriaga o “coloca”, solo la mano del hombre cuando la calienta es cuando su versión ácida del cannabinoide Tetrahidrocannabinol (THCA) se convierte a THC psicoactivo. Por lo tanto, este vegetal como él lo considera, si queremos beneficiarnos de todo su espectacular beneficio, deberíamos consumirlo crudo o en jugo. Es de esa forma como nos agenciaríamos de los cientos de beneficios de sus moléculas y sin efectos secundarios, con la combustión o calentamiento se pierden una gran cantidad de otros beneficios. Por lo tanto, una posible industria alimenticia de su consumo en fresco también está llamando a la puerta.

Que decir de otra gran industria alimenticia creada a partir de sus semillas de cáñamo, son una fuente espectacular de buena salud. Encasilladas en la actualidad como un súper alimento, estos pequeños cañamones parecen ser la únicas semillas de la naturaleza que contienen la combinación perfecta de los ácidos grasos Omega 3 y 6, además de contener los 9 aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo necesita y que difícilmente otro producto natural nos puede proporcionar.

Ya sabemos, que las semillas en este caso de marihuana, también están creando otra gran industria y que países como España, después de desbancar a Holanda, son ya una potencia mundial.

Pero a esa gran industria alrededor del cannabis que se está formando se le une también su aspecto “milagroso”, me explico. No soy ni seré el único que ha leído sobre esas moléculas químicas llamadas cannabinoides que son capaces de hacer que se suiciden las células cancerosas de nuestro cuerpo, en este caso THC. Otra prueba de ello es que el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EEUU desde el 2003  tiene patentados la propiedad intelectual del cannabidiol o CBD, un cannabinoide que no es psicoactivo. Amén del tratamiento con cannabis para atenuar los efectos de la quimioterapia, nauseas, mareos, apetito, depresión, malestar, etc.

Ya he comentado en artículos anteriores que la industria a la sombra del cáñamo o hemp es brutal en su crecimiento gracias a las cientos de aplicaciones que tiene este planta para la industria textil, combustible, materias primas, alimentación, medicina e importantísima, porque su cultivo es capaz de descontaminar las tierras cultivadas y los alrededores del medio ambiente donde se cultiva.

La planta del pasado, de la actualidad y del futuro de llama cannabis sativa

cannabis-en-china-como-es-ahora-y-como-era-antes-8066_xlAlgún incrédulo dirá, “si y ¿esto no se sabía antes?”. Pues claro que se sabía, tres mil años antes de Cristo el emperador chino experto en medicina, Shen-Nung ya estudió la planta y la puso en lo más alto por importancia en el primer libro que se conoce de medicina. Su aspecto como material utilizable por el hombre y por poner un ejemplo en el tiempo, pondríamos a las cuerdas y velas de las carabelas de Colón en el descubrimiento de América y que las cuales estaban fabricadas con las fibras de esta planta.
Para las investigaciones en su aspecto médico y corroboradas por la ciencia deberemos acercarnos a esta fechas contemporáneas, ya que su prohibición hace más de ochenta años prácticamente dejo sin estudios modernos sobre la planta. Aunque, sabemos que en la antigüedad la utilizaban los egipcios, judíos, hindúes, escitas, chinos y más… por ejemplo para combatir los dolores.

El bienestar que produce la planta a una mayoría de personas también ha sido la ciencia la encargada en la actualidad de explicarlo científicamente, y es que el consumo de la planta produce en nuestro cerebro la activación del receptor nervioso CB1 causante de la segregación o creación de las endorfinas, una de ellas la serotonina, la que hace que nos sintamos felices. Uno de esos efectos secundarios singular por el consumo de marihuana es esa sensación de felicidad, y ésta solo se ha podido demostrar científicamente en la actualidad, aunque siempre se ha conocido desde la antigüedad o prehistoria.

La carrera por estar en esta industria ya ha comenzado y cada vez son y serán más participantes
Por eso y por mucho más, la carrera de los países por destacarse o estar en el pelotón de cabeza en esta nueva y prometedora industria es y va a ser dura. Todos van a querer tener su parte y más aún todos aquellos que tiene una gran cantidad de consumidores en cualquiera de sus ámbitos dentro de sus fronteras.
Ninguna nación va a querer que su vecino les adelante a gran velocidad y pierdan posiciones en esta carrera, por eso, en vez de levantar el pie del acelerador en estos temas, lo que estamos viendo es un apretón de este pedal.   Por Mac

por -
1 920 vistas

Estigma. A ningún fumador, vapeador o consumidor en cualesquiera de las formas conocidas de cannabis se le escapará que la afición por la planta no despierta, precisamente, buenas reacciones, especialmente entre aquellos que desconocen el mundillo en profundidad. Y es que la ignorancia, refugio de los intolerantes, no aporta sino una imagen sesgada e interesada de una realidad que de bien poco suele aproximarse a la realidad. Pues ya sea por medio de la burla, el desprecio o la asunción de que consumir cannabis es el gran rasgo que define la personalidad de alguien, el abanico de ataques que los usuarios de cannabis hemos de soportar impide, a cualquiera que no quiera exponerse a ser un apestado social, salir del armario.

¿Estamos condenados a practicar nuestro hobby en privado y entre leprosos para siempre?

Si bien me resigno a pensar que es lejano el día en el que podamos mostrar por la vía pública nuestra relación con la satánica sustancia sin temor a las represalias, como lo hacen alegremente fumadores de tabaco y bebedores de alcohol en terrazas, la lucha por conseguir un entorno de respetabilidad legal que acompañe, al menos en parte, a la tolerancia creciente que la sociedad civil tiene con la planta, sí la veo alcanzable. Sin embargo, dicha tarea no es un porvenir seguro e inequívoco, dependerá en gran parte del esfuerzo que hagamos los activistas por mostrar de una manera sencilla y simpática la realidad del cáñamo, por ejemplo aprovechando las redes sociales, un buen material audiovisual y mostrándonos como personas respetables.

La discriminación es un tema de actualidad. Reivindiquemos lo que para nosotros es algo perfectamente normal y respetable, generemos conciencia social y habremos ganado la mitad de la guerra. La libertad nunca se ha ganado cruzándose de brazos y esperando a que otro luche por ella, por consiguiente, la triste realidad es que la política o la haces, o te la hacen. No obstante, la buena noticia es que todos tenemos la capacidad de aportar un granito de arena en la normalización social previa a la legalización política.

Desde aquí, quiero animar a todos los que crean en la causa a quitarse el complejo de culpa que tengan y hablar con normalidad a los suyos de un hábito que, responsablemente, puede ser aceptado por cualquiera que diga defender una sociedad abierta y tolerante.

Libertad y buenos humos

Por Jose María Escorihuela Sanz.   @JmEscorihuela

por -
0 636 vistas

La reciente edición en español de “Cómo fumar marihuana y tener un buen viaje”, un texto publicado originalmente en 1953, permite descubrir el germen díscolo que atraviesa la obra de Howard Becker un sociólogo estadounidense, que desde una perspectiva no canónica ha realizado uno de los aportes más innovadores a la sociología moderna.

Para leer -o releer- una obra que se ocupa del consumo de la marihuana la primera condición es desatender los cambios producidos en el mapa social desde su publicación original hace 63 años, y situarse en una escena para la que el objeto de estudio resulta altamente disruptivo: acaso lo más interesante ya no sea concentrarse en el plano más literal de las formulaciones de Becker -que lucen un tanto desactualizadas- sino en los desajustes que se producen cuando un intelectual respetado intenta legitimar una práctica que una parte de la sociedad criminaliza.

“Cómo fumar marihuana y tener un buen viaje” -una antojadiza versión del título original, “Becoming a Marihuana User”- funciona como una muestra del inusual marco teórico de este pensador que dejó su marca en una rama de la disciplina conocida como “sociología de la desviación”, centrada en el estudio de las variables que determinan el consenso sobre las normas sociales y trazan una frontera entre lo prohibido y lo aceptado.

Autor de textos cruciales como “Outsiders: hacia una sociologí­a de la desviación”, “Los mundos del arte: sociologí­a del trabajo artí­stico” o “Para hablar de la sociedad, la sociologí­a no basta”, Becker postula que el concepto de “desviado” no se centra tanto en el análisis de quienes transgreden una norma sino en las particularidades de aquellas grupos sociales que tienen legitimidad para imponer esa categoría sobre otros.

A mediados de los 50, este hombre que completó su doctorado en la Universidad de Chicago con apenas 23 años y es paralelamente un respetado pianista de jazz, sacudió el universo académico con “Cómo fumar marihuana y tener un buen viaje” (Siglo XXI editores), donde territorializa la utilización de cannabis como una práctica social que requiere de un aprendizaje y no denota desviación o patología, a contramano de un contexto que por aquel entonces equiparaba consumo con “abuso”.

Becker tiene hoy 88 años y ningún indicio que sugiera algún tipo de declinación intelectual: mantiene una relación fluida con las redes sociales y contesta casi en simultáneo la mayoría de las preguntas que Télam le formula por correo electrónico. Se sorprende con el espacio dedicado al objeto de su libro (“creo que se toma la cuestión de las drogas, si cabe decirlo, demasiado en serio. El consumo de marihuana no tiene esa importancia cósmica que las preguntas parecen asignarle”, alerta) y se despide amigablemente con un amistoso “Howie”.

– Télam: ¿Cómo se resignifica hoy su libro “Cómo fumar marihuana y tener un buen viaje”, a más de 60 años de su publicación original?
– Howard: La idea principal de este libro es que los “efectos” de la ingesta de marihuana son muy sutiles y que, de hecho, la mayorí­a de las personas que la consumen no “reconocen” los efectos psicológicos que se supone que tiene; estos son leves y pueden pasar inadvertidos. Es como aprender a reconocer los sabores sutiles de diferentes tipos de vino. Esto no ha cambiado. Lo que ha cambiado es la cantidad de componente quí­mico activo (lo que hace a la gente “volar”) que se encuentra en las hojas de la planta. Esto es debido al hecho de que los agricultores han trabajado duro para “perfeccionar” la planta de la misma forma en que otros agricultores utilizan técnicas de cultivo para mejorar el sabor de las frutas y verduras. El fin del libro era llegar a una simple conclusión, que aplica a muchos otros tipos de experiencia fí­sica. La experiencia fí­sica debe ser interpretada por la persona que la experimenta, tiene que analizar lo que le está sucediendo y conectar lo que siente con lo que él cree que es su causa.

– T: ¿Por qué cree que el consumo de marihuana ha sido históricamente criminalizado si se trata de una sustancia que no genera efectos decisivos adversos a nivel neuronal o fisiológico?
– H.B: El excelente libro del politólogo francés Francois Xavier Dudouet, “Le grand deal de l’opium. Histoire du marché légal des drogues” explica esto. Los principales productores de medicamentos que se utilizan en la práctica médica y dental, es decir, los productos de la amapola de opio (morfina y heroí­na) y de las hojas de coca (cocaí­na) son las grandes compañí­as farmacéuticas de Europa y los EE.UU, que quieren preservar su monopolio sobre estos productos. Lo hacen a través de acuerdos internacionales que impiden que todos los demás paí­ses cultiven estas plantas o comercialicen sus derivados. La prohibición de la marihuana es una mera consecuencia de estos acuerdos. La marihuana tiene muy poca actividad fí­sica en el cuerpo humano (no afecta la presión arterial, por ejemplo, ni ninguno de los otros aspectos que los fisiólogos buscan cuando estudian una droga); el principal efecto fí­sico es hacer que la gente sienta hambre. Sí­, altera la forma en que la gente percibe las cosas en el corto plazo. Esto la diferencia de la sustancia con la que se la compara más a menudo, el alcohol, que tiene efectos fisiológicos muy fuertes.

– T: ¿Cuando una cultura dictamina qué drogas son aceptables socialmente y cuáles serán prohibidas está delimitando una frontera arbitraria entre el integrado y el inadaptado social?
– H.B: Así es. Excepto que la mayorí­a de las personas que fuman marihuana no son inadaptados sociales, están integrados socialmente al igual que otras personas respetables. Las leyes no se aplican por igual: algunas clases y grupos raciales están más fuertemente vigiladas, y eso es arbitrario, es decir, no tiene nada que ver con el uso de las drogas. La asociación con la delincuencia surge de la creación de los lí­mites legales. Si las drogas no estuvieran prohibidas, su uso y su venta no serí­an un delito. Esto es lo que está ocurriendo en muchas partes de los Estados Unidos a medida que se modifica la evaluación legal de la marihuana.

– T: ¿Internarse en lo disruptivo de una sociedad es más revelador de sus miedos y obsesiones que concentrarse en sus aspectos más evidentes o tradicionales? ¿En qué medida las formulaciones de “Outsiders” son cruciales para analizar la manera en que hoy se resignifica la idea del “desviado”?
– H.B: Esa es una historia muy larga y complicada. “Outsiders” fue uno de los muchos, muchos libros e investigaciones de mucha gente, en los cuales yo he tenido un pequeño papel, eso es todo. Lo que se considera como “desviado” es en realidad parte de la vida social y no algo extraño o diferente. Me he enfocado en el concepto de “desviación” para entender cómo circulan los juicios que un grupo de gente hace sobre otro grupo de gente. Habitualmente se considera que lo que hace el otro no es correcto o normal y se exhibe esa “anormalidad” a los otros. Desde el espectro de la sociología, hablar de desviación significa no tanto mirar en el comportamiento que se considera desviado sino más bien la intención de la persona que usa la palabra como una agresión y cómo este “etiquetamiento” impacta sobre los otros.

por -
0 501 vistas

Ya son cada vez más países y Estados en los que se ha aprobado el uso del cannabis medicinal. Otros han aprobado además el uso del cannabis recreativo. Pero existe diferencia entre uno y otro?

De primeras, todas las variedades de cannabis son consideradas Cannabis sativa L.. A su vez, cuenta con las subespecies cannabis sativa y cannabis índica. Legalmente no hay diferencias entre unas y otras, ambas contienen cannabinoides y en concreto grandes cantidades de THC, que es lo que marca la diferencia con el cáñamo industrial, variedades que apenas contienen THC y que depende de la legislación de cada país puede variar rondando el 0,30% de máximo para que tanto su cultivo como su procesado sea legal. Estas variedades en cambio son ricas en CBD, que cabe decir que el CBD apenas tiene efectos más allá de una ligera sedación, de ahí que sea hasta la fecha prácticamente el único cannabinoide que se puede conseguir legalmente en casi cualquier país y su consumo no está restringido y que dado sus beneficios sea muy empleado para hacer productos de cosmética, aceites, ungüentos…

La diferencia entre cannabis índica y sativa, son sobretodo en cuanto a efectos se refiere, dejando a un lado las diferencias externas y de cultivo. Las indicas tienen principalmente un efecto físico y narcótico, mientras que los efectos de las sativas son principalmente cerebrales o psicotrópicos. Ésto es debido a la composición y combinación de los cannabinoides y en concreto a dos de ellos y los más importantes a la vez que abundantes: el THC y el CBD. Las variedades sativas suelen contener más THC y por otro lado las índicas suelen contener más cantidad de CBD y no necesariamente más CBD que THC.

  • El THC o tetrahidrocannabinol es el principal y más famoso cannabinoide, responsable de sus efectos psicoactivos. De no ser por él, puede que el cannabis fuese una planta más, muy importante por otras características como la producción de fibra o semillas, pero no por lo que todos la conocemos. El THC es muy eficaz en el tratamiento de las náuseas resultado de la quimioterapia, problemas de apetito, migrañas, depresión, dolores crónicos…
  • El CBD o cannabidiol es normalmente el segundo cannabinoide más numeroso por detrás del THC, aunque hay excepciones donde la cantidad es la misma o incluso superior. Estas plantas con ratios 1:1, 1:2 o superiores, son muy codiciadas por cultivadores y pacientes que buscan buenas variedades medicinales de efecto sedante y relajante, eficaz en el tratamiento de esclerosis múltiple, Párkinson, dolor crónico, inflamación artrítica y reumática, trastornos del sueño, ansiedad…

Entonces podemos decir que las variedades de cannabis índica con medicinales y las sativas recreativas? Pues rotundamente no, pues como hemos visto, tanto el THC como el CBD tienen por sí solos propiedades terapéuticas que dependerán de las necesidades o situación de cada persona. Del mismo modo, ambas pueden ser empleadas como cannabis recreativo, sea para divertirse en compañía o relajarse en solitario escuchando música o abstrayéndose en la lectura. Los consumidores que no padecen ningún mal, tampoco es extraño que usen variedades índicas para dormir mejor y sativas para abrir el apetito, como ejemplo de sus propiedades aparte de las sensaciones físicas o mentales.

El CBD como hemos dicho tiene unos efectos relajantes y en ocasiones despreciables, aunque su mayor virtud es la de modular o amortiguar los efectos del THC, reduciendo la ansiedad y otros efectos psicológicos que pueden resultar indeseados y que aparecen con dosis altas de este cannabinoide. La combinación de genéticas índica y sativa ha conseguido en este sentido un equilibrio que a lo largo de los años se ha ido perfeccionando hasta lograr variedades con características específicas.

El sistema endocannabinoide es uno de los sistemas más importantes del cuerpo, descubierto en 1990 y considerado uno de los descubrimientos médicos más importantes desde las técnicas quirúrgicas estériles y los antibióticos. Es el sistema de monitoreo de toda nuestra fisiología, parece ser la versión evolucionada de un sistema de comunicación intercelular ancestral encontrado también en las plantas, formados en nuestro caso por un grupo de receptores cannabinoides endógenos localizados en el cerebro y que influyen entre otras cosas en el metabolismo, el equilibrio energético, el dolor , la memoria emocional o el apetito entre otras muchas. Los endocannabinoindes son sustancias muy parecidas a los cannabinoides del cannabis y éstos, actúan como una llave en una cerradura, estimulándolos y actuando éstos sobre el centro del dolor o de las emociones.

Así que realmente el cannabis medicinal y el cannabis terapéutico prácticamente es lo mismo, la misma planta puede causar un efecto eufórico y producirnos carcajadas a la vez que reduce dolores musculares, puede relajarnos tras un duro día y tratar a su vez la ansiedad. Variedades consideradas medicinales, en su mayoría genéticas ricas en CBD con ratios que llegan a alcanzar el 1:1 (misma cantidad de THC que de CBD), en definitiva no son más medicinales que por ejemplo una sativa con cantidades despreciables de CBD, siempre dependerá del uso que se le quiera dar.

por -
0 1.389 vistas

La legalidad de la marihuana va a suceder es inevitable, la única pregunta es cuándo. Las encuestas más recientes muestran que el 54% de  los estadounidenses están a favor de la legalización de la marihuana . He aquí por qué usted también debe estar a favor.

La marihuana está repleta de usos medicinales que no podemos explotar legalmente aquí en los Estados Unidos, pero ¿por qué?¿Todavía estamos atrapados en el alarmismo de los años 30? O es la idea de que una planta que cura el dolor y que puede crecer en su patio trasero es una amenaza demasiado grande para la poderosa industria farmacéutica?

La marihuana no es una droga de entrada.  La ciencia es abrumadora . Mientras que algunos usuarios van a usar otras drogas, la mayoría no. No hay conexión significativa que se pueda probar.

La Medicina y la Ciencia

El cuerpo humano tiene un vasto sistema de los receptores de cannabinoides incrustados en las membranas celulares. Cuando se estimulan, los receptores de cannabinoides responden con una variedad de procesos fisiológicos.

Los receptores cannabinoides son estimulados por cannabinoides. Los dos cannabinoides más estudiados son el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC) y cannabidiol (CBD).

Las propiedades medicinales de la marihuana están bien documentadas. La documentación más antigua en la farmacopea muestra que la marihuana se cultivaba con fines médicos 2700 años antes de Cristo para tratar dolores reumáticos, constipación intestinal, trastornos del sistema reproductivo femenino, la malaria y otros problemas de salud.

Hoy en día, los cannabinoides se encuentran en estudio para el tratamiento de:

Cáncer
Epilepsia
Dolor
Glaucoma
Enfermedad de Parkinson
La reducción del tumor

Y muchos problemas de salud más graves. Sin embargo, las cuestiones legales siguen impidiendo el progreso de la investigación científica, y  gran parte de la ciencia es contradictoria .

Los cannabinoides y Salud Mental

Además de los beneficios para la salud física, los cannabinoides en forma de aceite de CBD se han utilizado para tratar los trastornos mentales como la esquizofrenia, el trastorno de estrés postraumático (TEPT), la depresión, la ansiedad y los efectos debilitantes del estrés crónico … sin el efectos secundarios psicoactivos del THC.

Nora D. Volkow, directora del Instituto Nacional sobre Abuso de Drogas, es cautelosamente optimista sobre el tema del CBD. En una  presentación ante el Caucus del Senado para el Control Internacional de Narcóticos , dijo, “todavía se necesitan estudios clínicos rigurosos para evaluar el potencial clínico del CBD para condiciones específicas. Sin embargo, la investigación pre-clínica (incluyendo tanto el cultivo de células y en modelos animales) ha mostrado que el CBD tiene una gama de efectos que pueden ser terapéuticamente útiles, incluyendo anti-convulsiones, antioxidante, neuroprotector, anti-inflamatorio, analgésico, anti-tumor, propiedades anti-psicoticas y anti-ansiedad “.

Accesibilidad

La marihuana es una planta resistente que puede crecer casi en cualquier lugar. A pesar de que, naturalmente, se adapta bien a las condiciones al aire libre, la mayoría se producen cultivos comerciales y para el  aceite de CBD se fcultiva en invernaderos por una maduración más rápida, utilizando técnicas de privación de luz en un entorno cuidadosamente controlado.

Los pequeños cultivos de uso personal pueden ser cultivados en un área muy pequeña. Las leyes varían; en los Estados norteamericanos más indulgentes como Colorado (por ejemplo), cualquier persona mayor de 21 años puede cultivar hasta seis plantas de marihuana, con tres a la vez en la etapa de floración. Aunque es fácil de cultivar, la mayoría de las personas optan por productos cultivados comercialmente, por lo que  la marihuana legal es una industria de $ 1 billón en EEUU.

La oposición

Con toda esta evidencia acerca de los aspectos positivos de la marihuana legalizada, de bajo precio, popularidad, facilidad de acceso y uso, puede que se pregunte quién está en contra. Para responder a esto, es una buena idea  seguir el dinero . Si las condiciones crónicas se pueden manejar con una planta que puede crecer en su jardín, ¿quien pierde los beneficios? Solo el manejo del dolor es más o menos una  industria de $ 300 mil millones de dólares  y afecta a 100 millones de estadounidenses. No es difícil imaginar por qué la poderosa industria farmacéutica podría inyectar mucho dinero para oponerse a un tratamiento gratuito.

La crisis de opiáceos

En 2014, 28.647 personas  murieron a causa de abuso de opiáceos  en Estados Unidos. Eso son78 personas cada día. Decenas de miles de estadounidenses son adictivos y se matan a sí mismos con los medicamentos recetados. En el mismo año, el número de muertes de marihuana fue … cero .

La epidemia de opioides es importante en esta discusión porque la adicción mortal por lo general comienza con una receta para el tratamiento del dolor. La marihuana es una opción viable y mucho menos destructiva para las personas con dolor crónico.

El cambio de marea

Por primera vez en la historia, la marea ha comenzado a cambiar. Legislaciones de la marihuana legal se están proponiendo en muchos estados y los votantes lo están hablando. Colorado recaudó  $ 88 millones en impuestos de marihuana  el año pasado, y lo utilizó para financiar las escuelas.

La realidad es que la gente fumar marihuana –  49% dice que lo han intentado . Es fácil de cultivar, fácil de encontrar, y relativamente barata. La despenalización daría a la ciencia la oportunidad de estudiar sus propiedades medicinales y a los cultivadores la libertad de acción para produci el cáñamo, una planta fibrosa de rápido crecimiento con  un montón de usos .

Mantener anticuadas las leyes sobre la marihuana en los libros es simplemente una locura. La despenalización es inevitable. La única pregunta es cuánto tiempo más vamos a dejar que los grupos de presión avariciosos difundan la información falsa y den pie al camino de una mayor calidad de vida para las personas con condiciones que podrían administrarse mejor con docenas de cannabinoides.

Por Sherry Gray

por -
0 209 vistas

John Salley se retiró en el 2000, hace ya 16 años. Pero él está convencido de que con cierta ayuda aún podría seguir en las canchas.

Y es que el cuatro veces campeón de la NBA durante las décadas de los 80 y 90 defendió  el uso medicinal de la marihuana, ya que esta sustancia puede ayudar a los deportistas en su rendimiento y también a prolongar su carrera.

“Soy un defensor y defiendo la marihuana medicinal. Vemos cómo pillan a los jugadores de fútbol americano en Alabama. Es algo que debemos sacarlo y moverlo de su estatus. Debemos drnos cuenta de que el cannabis puede ayudar al cuerpo humano”, comentó Salley.

“Se puede ayudar a los atletas. Yo no empecé a fumar hasta mis dos últimos meses como profesional. Y creo que si hubiera fumado mientras estaba en activo, probablemente aún seguiría jugando”, añadió en su propuesta.

Por contextualizar, la marihuana es legal en Colorado, Oregon, Washington y Alaska. Es decir, justo los lugares en los que juegan varias franquicias de la liga NBA, como son los Nuggets, Blazers o Wizards.

Si esto continúa, ¿por qué no se debe permitir a los jugadores de la NBA usar la hierba medicinal? Puede ser un método eficaz para el tratamiento del dolor, que por cierto es bastante común en una profesión que requiere este tipo de trabajo físico intenso.

El exjugador de 52-años de edad, Salley es, obviamente, exagera acerca de si todavía jugaría hoy si fumase marihuana, pero tal vez su carrera hubiera durado más tiempo. Los jugadores ¿no deberían determinar por sí mismos qué métodos legales pueden seguir para gestionar las lesiones?

por -
0 482 vistas

Por Jose María Escorihuela Sanz.- Muchos dicen que la adicción es motivo suficiente para limitar la oferta de drogas. Según se suele argumentar, el peligro de que caigamos presos de nuestros oscuros impulsos y pongamos a la sustancia en centro de nuestras vidas, dicen, justifica de sobras la prohibición.

Este razonamiento, pudiendo parecer de sentido común, va en contra de numerosas ideas que son intuitivamente aceptadas. La más importante de ellas quizá sea concepto del “consentimiento informado”, un requisito clave en nuestros tiempos con el que pedimos permiso a alguien para hacerle algo que puede resultar desagradable. Al aceptar comúnmente que este trámite es moralmente necesario, especialmente en situaciones muy delicadas, nos reconocemos una autonomía privada inviolable y entendemos que, para protegerla, es preferible practicar un trato de carácter voluntario. De esta forma, establecemos el consentimiento informado en numerosos momentos cruciales, siendo el rito que distingue un acto legítimo de otro que no lo es, diferenciando, por ejemplo, una violación de hacer el amor, un asalto físico de un combate de boxeo, un homicidio de un suicidio asistido o un robo de una donación.

Nuestra sociedad ha aprendido a protegerse de la tiranía arbitraria de los demás precisamente así, reconociendo que somos libres, que no debemos hacerle a otros cosas sin su permiso y que sólo un motivo muy poderoso nos permite arrebatarle la libertad a alguien. ¿Acaso el peligro que trae la adicción es uno de esos motivos? Tal vez me equivoque pero, personalmente, dudo que los daños derivados de la dependencia a las drogas deban generar esa excepción. Actualmente, reconocemos a los seres humanos una autonomía plena en situaciones que tienen mucho más riesgo, ya sea en el derecho que los pacientes poseen para pedir el alta voluntaria en situaciones de clara necesidad asistencial, en la práctica de deportes de riesgo, en la toma de tabaco o alcohol, en el desempeño de trabajos de alto riesgo, o en la libre expresión y difusión de ideologías que han traído consecuencias nefastas para la humanidad.

La única excepción que se me ocurre, es que la persona no tenga capacidad de voluntariedad, de plena conciencia, de madurez o de libertad de acción a la hora de elegir drogarse. A excepción de los niños, de los incapacitados mentales y de los que están coaccionados por otros, no veo excusa para apelar a algún posible desconocimiento que afectase a un consentimiento claramente informado, pues en la era de información todos tenemos a nuestro alcance ingentes cantidades de información sobre las consecuencias predecibles que puede tener el consumo de estas sustancias.

En conclusión, aceptando que las drogas pueden traer consigo dependencia y que ésta puede ser especialmente perjudicial, dado que no suelen provocar un daño mayor al que se puede dar en otras esferas de actuación en las que no cuestionamos que haya libertad de acción, no creo que deba transgredirse el derecho de los consumidores de drogas para adquirir dichas sustancias.

Libertad y buenos humos

Por Jose María Escorihuela Sanz.   @JmEscorihuela

por -
0 209 vistas

Si Hillary Clinton es elegida como la próxima Presidenta de Estados Unidos, podrían llegar los cambios a la industria del cannabis. Sobre la base de las declaraciones de Clinton en su campaña, ella tiene previsto si es elegida Presidenta reprogramar la marihuana a una droga de Clase 2, reconociendo efectivamente que la marihuana tiene beneficios médicos y abriendo la puerta a la investigación para dolencias médicas por parte de los investigadores y fabricantes de medicamentos. Clinton ha señalado que el éxito por parte de los estados que controlan sus propias industrias de marihuana, junto con el potencial de éstos como “laboratorios de la democracia” para evaluar si una mayor acción federal debería tomar este camino. También no hay que olvidar que la reprogramación de cannabis a la Lista 2 permitiría a los médicos de inmediato en todo el país prescribir el cannabis para las dolencias aprobadas.

Sin embargo, este empuje de reprogramar el cannabis de Clinton irónicamente en realidad podría terminar siendo contraproducente para la industria ya creada.

Durante mucho tiempo la Organización Nacional para la Reforma de las Leyes sobre Marihuana (NORML) y otras organizaciones sin ánimo de lucro han estado presionando a los legisladores para que eliminen la programación 1 de la marihuana y legalicen o despenalicen el cannabis a nivel federal con eficacia. Si Clinton logra su objetivo, la NORML y sus compañeros tendrían ese primer paso hacia una posible legalización completa. Sin embargo, el cambio a la Lista 2 podría tener un costo muy grande para la industria del cannabis.

Las terapias actuales que llevan la designación de la Lista 2 incluyen al OxyContin, Percocet, y la morfina, por nombrar unos pocos. Si bien estos narcóticos pueden ser recetados por un médico para el tratamiento del dolor, también son estrictamente regulados por la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos. La FDA es el organismo regulador responsable de establecer la eficacia medicinal, que aprueba los medicamentos, la regulación del proceso de fabricación de los medicamentos, y la supervisión de su exactitud para la comercialización y los etiquetados para los paquetes de los productos terapéuticos. Mover la marihuana a una clasificación de la Lista 2, en efecto, movería la marihuana medicinal al negocio farmacéutico y colocaría la industria bajo las apretadas y costosas reglas y regulaciones de la FDA.

Por ejemplo, la FDA podría exigir a todo el empaquetado y etiquetado pasar su control antes de la la venta al por menor en tiendas de marihuana medicinal. Tal vez eso no es tan malo, pero sin duda podría ralentizar el proceso a través del cual la marihuana medicinal podría comercializarse.

En segundo lugar, la FDA podría perfectamente regular el proceso de fabricación de la marihuana medicinal en las granjas de cultivo. Esto podría incluir la garantía de que el contenido de THC cultivado permanece constante y dentro de ciertas pautas. Si los productores no están cumpliendo con las estrictas normas establecidas por la FDA, entonces podrían ser objeto de multas, y sus cultivos podrían no llegar a los dispensarios de marihuana medicinal.

Sin embargo, el aspecto más dañino de una nueva designación a la Lista 2 podría dar la posibilidad de abundantes ensayos clínicos. La FDA no está obligada a tomar la palabra de la industria del cannabis de que la marihuana tiene un efecto beneficioso sobre la epilepsia o el dolor, como ejemplo. En lugar de ello, la FDA podría exigir que los cultivadores de marihuana medicinal, procesadores y minoristas demostrasen que la marihuana medicinal puede cumplir con estos criterios de valoración primarios en los ensayos clínicos tradicionales atendidos y supervisados. Los ensayos clínicos pueden tardar mucho tiempo, y pueden ser extremadamente ser costosos. La solicitud de registro de medicamentos por sí solo es un coste añadido significativo.

La regulación de la FDA sobre la industria de la marihuana podría ser una pesadilla. Las empresas de marihuana más pequeñas que no pueden pagar estos costos regulatorios adicionales podrían ir a la quiebra, mientras que las empresas más grandes pueden absorber esos costes pudiendo tomar el relevo.
En teoría, una reprogramación podría dar a los inversores más formas legítimas para tomar parte en la historia de la marihuana, pero también podría inhibir la competencia y por lo tanto aumentar el precio de la marihuana medicinal para los consumidores.

¿Podría la reprogramación a la Lista 2 hacer más daño que bien ala industria del cannabis ya existente?

por -
0 240 vistas

Una breve mirada a algunos colectivos de los defensores más inverosímiles de la legalización del cannabis y sus motivos.

Las cuestiones de cannabis y las leyes que rodean es un tema muy debatido en todo el mundo, como los usos médicos de cannabis que se están encontrando y que se prueban constantemente, o las posiciones previamente aceptadas sobre el cannabis que tienen una influencia muy negativa en el individuo y la sociedad y que poco a poco están siendo abandonadas. Parece que con cada día la legalización de cannabis gana más adeptos, ya que cada vez es más socialmente aceptable usar el cannabis, incluso de forma recreativa. Sin embargo, sigue siendo un tema muy polarizante y cómo está cambiando la situación se observa mejor en el caso de los Estados Unidos de América.

Cuando se trata del cannabis en Estados Unidos sigue estando ampliamente prohibido por la ley, de hecho, por la ley federal, se prohíbe la posesión de cualquier cantidad de cannabis para uso médico o recreativo. Esas leyes son sustituidas por las leyes estatales. Estas leyes estatales se han ido poco a poco cambiando durante más de 50 años. Con algunos estados que optan por la despenalización del cannabis, algunos legalizan el cannabis medicinal y, más recientemente, algunos incluso están legalizando el uso recreativo del cannabis. El cannabis medicinal ha sido legalizado en 20 estados y en 4 estados adicionales su uso recreativo también se ha legalizado. El proceso se está acelerando rápidamente, de modo que en 2015 ha habido más de 50 iniciativas legislativas que consideran el uso del cannabis.  Algunas encuestas muestran que una mayoría de los ciudadanos (52%) están por la legalización a nivel nacional, y tal acto aún no se ha logrado. Es exactamente por qué los fieles defensores del cannabis podrían ser hoy más importantes que nunca, ya que la sensibilización y un cambio de percepción es exactamente lo que se necesita para su causa.

A medida que el número de seguidores de cannabis en los EE.UU. está aumentando es poco probable que los defensores comiencen a emerger dando más legitimidad a la causa, ya que muestran cómo el movimiento lo abarca todo y no se limita a ciertas subculturas. En este artículo, presentamos algunas de ellas.

2013.06_marijuanamoms.0

LAS MADRES

Si hay un grupo de la sociedad menospreciada por el uso de la marihuana es sin duda una madre. Estas ideas provienen del hecho de que los consumidores de marihuana son percibidos como modelos irresponsables y, en general malos.

Bueno, sin duda hay aquellas madres que no están de acuerdo, creen que el cannabis en realidad les hace mejores madres ya que se sienten más tranquilas, más pacientes, incluso optimistas y abiertas para actividades divertidas. Todos estos rasgos son sin duda los de los buenos padres.

Entre un gran número de grupos de apoyo de cannabis, se encuentra ciertamente. Las Beverly Hills “de marihuana Moms” creen que lo están haciendo con clase lo de la marihuana. Gozan de una aureola de lujo en el uso de la marihuana como un chef privado preparando sus platos lujosos con cannabis infundido por sus cenas gourmet.

Su objetivo es cambiar la percepción de un usuario medio de cannabis. Por citar a una de sus miembros: “Se nos han ocurrido en contra de las personas que dicen que la marihuana es para drogadictos sucios, somos la prueba de que se puede ser buenos padres y miembros productivos de la sociedad y utilizarlo.”

grow4vets-free-marijuana-for-vets-hbtv-hemp-beach-tv

LOS VETERANOS DE GUERRA

Los veteranos militares, en particular aquellos que sufren de trastorno de estrés postraumático (TEPT) han recibido una buena noticia en Mayo del 2016, cuando el Congreso votó a favor de levantar la prohibición federal sobre cannabis medicinal. Tanto la Cámara como el Senado aprobaron medidas para bloquear al Departamento de Asuntos de Veteranos (VA) de hacer cumplir la regla que prohíbe a sus médicos ni siquiera discutir el tratamiento.

De acuerdo con los resultados de la 7ª encuesta membresía anual de Iraq and Afghanistan Veterans of American (IAVA) , el 68 por ciento de los veteranos dicen que el cannabis medicinal debe ser legal, y el 75 por ciento cree que los médicos del VA deben ser capaces de recomendar el tratamiento con marihuana a los pacientes elegibles.

Los veteranos están celebrando el desarrollo, ya que pronto podrían ser capaces de obtener acceso al cannabis medicinal. Ha habido una gran cantidad de evidencias anecdóticas dentro de su comunidad de que el cannabis medicinal ofrece una alternativa natural y menos adictiva que los medicamentos con receta, especialmente los analgésicos. De la marihuana se ha dicho que puede ayudar con las condiciones como el trastorno de estrés postraumático, la ansiedad, el insomnio y el dolor crónico.

Jay-Selthofner-working-LEAP-Shirt-1

LA POLICÍA

Siempre ha habido una relación enferma entre la policía y los consumidores casuales de marihuana. Después de todo, la policía es quien pone a los fumetas detrás de las rejas, y la aplicación de la ley tiene una larga historia ejerciendo presión contra la reforma de las políticas de marihuana. Es exactamente el por qué la mayoría de la gente no piensa en la policía cuando piensa en los partidarios de la legalización de la marihuana.

Law Enforcement Against Prohibition (LEAP), que se describe como “un grupo de policías, jueces, fiscales y otros profesionales de la justicia penal que abogan por la legalización de la marihuana” rompen esos estereotipos y dan una visión nueva de lo que piensa los más rectos con el cumplimiento de la ley.

En sus palabras:

“La LEAP se ha comprometido a poner fin a décadas de políticas fallidas contra la marihuana que han dañado la vida de innumerables estadounidenses y sus familias, desacelerando el sistema de justicia en todos los niveles, y erosionando la confianza entre las comunidades y la policía.”

AMA-Logo-for-website

LOS MÉDICOS

La mayor organización de médicos en Estados Unidos es la American Medical Association y su punto de vista oficial es que aprueban la legalización de la marihuana para uso recreativo. Una ruptura de este tipo de actitudes proporcionada por una organización de Médicos que recientemente abogó por la regulación del cannabis.  Hasta ahora, el grupo está formado por 50 médicos bien establecidos y de buena reputación y su misión es hacer un llamamiento a los estados y al gobierno federal para legalizar y regular el uso recreativo de la marihuana en el interés de la salud pública.

Ellos argumentan que la prohibición hace más daño que bien y que, como es el caso de alcohol, el tabaco y el abuso de sustancias, debe ser manejado como un problema de salud, no criminal. Ellos sienten que a través de la inmersión diaria con la experiencia anecdótica de los pacientes y la creciente evidencia científica, los médicos estadounidenses con conocimientos deben darse cuenta de lo siguiente:

• El uso de cannabis por adultos sanos es generalmente benigno, por lo que su prohibición es innecesaria.

• El cannabis es mucho menos dañino para los adultos que el alcohol y el tabaco, que son tanto legales debido a la imposibilidad de prohibir las llamadas drogas “blandas”.

• El cannabis puede ser perjudicial para los menores, pero la prohibición no impide que los niños y adolescentes tengan acceso a la droga.

• La carga de la prohibición del cannabis afecta de manera desproporcionada a las comunidades de color y pobres de la nación.

Randy

LOS MAESTROS

A raíz de la iniciativa de California de legalizar el uso recreativo del cannabis para los mayores de 21 años, el presidente de la American Federation of Teachers, Randi Weingarten (foto superior)expresó su aceptación del consumo personal de cannabis diciendo: “Todo con moderación esta más o menos bien”, pero también agregó:

           ” no justifico a los niños que usan marihuana o cualquier otra droga ilegal, al igual que no apruebo el consumo de alcohol, se debería legalizar la marihuana y creo que debería permanecer ilegal y fuera de los límites de los niños”.

A medida que se espera que su opinión sea ampliamente aceptada entre la comunidad de la enseñanza, la mayoría de los profesores sienten que la marihuana sería sólo otra sustancia junto con el alcohol, tabaco y otras sustancias tóxicas que ya están disponibles también y son perjudiciales para los jóvenes a los que se esfuerzan por enseñar.

por -
0 182 vistas

La política publicitaria de Google prohíbe la promoción de sustancias que alteran la mente, pero los fabricantes farmacéuticos en los EE.UU., Canadá y Nueva Zelanda puede publicitar algunos de sus medicamentos recetados. Una gran cantidad de productos relacionados con el cannabis ahora están diseñados para estrictos fines médicos. ¿Por qué no son algunos anuncios de cannabis medicinal permitidos por Google? ¿Por qué Google considera algunos medicamentos para la salud como buenos y otros no para hacer publicitarlos?

A pesar de que hemos visto una gran cantidad de avances en la legalización y la eliminación del estigma relacionado con el cannabis, muchas personas no informadas todavía mantienen la noción prohibicionista porque una gran cantidad de usuarios de cannabis médicos lo ingieran estrictamente para colocarse. Esto podría ser parte de la razón por la que Google sigue siendo reacios a permitir los anuncios de cannabis medicinal, ya que podrían tener miedo de perder a los accionistas que todavía firmemente se adhieren a la ilusión prohibicionista. El quid de la cuestión, sin embargo, sigue siendo que Google está perdiendo una gran parte de los ingresos por publicidad relacionada con el cannabis médicinal por la defensa de estas políticas anti-cannabis.

Debido a la ilegalidad del cannabis a nivel federal en los Estados Unidos, los médicos y hospitales tienen preocupaciones acerca de los riesgos de permitir a sus pacientes recetar cannabis medicinal. En este desafortunado tanto, miles de pacientes críticamente enfermos necesitan tener acceso al cannabis medicinal para ayudar a curar lo que les aflige.

Google es una empresa privada y, obviamente, tiene el derecho de establecer su propia política de publicidad basada en sus principios y valores y el de sus accionistas. Pero no se necesita mucho tiempo para ver la hipocresía al permitir la publicidad de algunos medicamentos farmacéuticos, pero prohibiendo los de cannabis medicinal. Debido a estas políticas prohibitivas, las empresas de cannabis medicinal han desarrollado sus propias formas innovadoras de promover sus productos que no dependan de los anuncios de Google. Como hemos dicho antes, muchos de los empresarios de cannabis son pensadores muy innovadores siendo capaces de desarrollar soluciones en las que en otras industrias posiblemente no se podría.

Google no es el único gigante de la tecnología que bloquea anuncios relacionados con el cannabis médico. De acuerdo con un informe de junio de EE.UU. Hoy en día, el conglomerado de medios sociales Facebook también impide algunos anuncios relacionados con el cannabis medicinal. La política de publicidad de Facebook no permite la promoción del consumo de drogas, productos de tabaco o armas de fuego.
Mientras las empresas de tecnología como Google y Facebook siguen impidiendo los anuncios de cannabis medicinal, se están disparando en el pie y potencialmente perdiendo millones de dólares en ingresos por publicidad.

Por Jason Sander 

por -
0 377 vistas

Por  Jose María Escorihuela Sanz.- Nadie puede ignorar a estas alturas que Barcelona es un foco de cambio en cuanto a la situación legal del cannabis se refiere. Los más de 140 clubes operando con licencia dan fe de esta transformación de la Ciudad Condal en, como denominaba el presidente del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Barcelona Alberto Fernández, “la capital del porro”. Esto ha encendido las alarmas entre los populares que, sumándose a la postura de los convergentes, reclaman retrocesos en la política de Ada Colau advirtiendo que ésta “es claramente perjudicial para los barceloneses ya que banaliza y socializa el consumo de una droga como el cannabis.


A contracorriente de los avances legalizadores producidos en Estados Unidos, de las
expectativas canadienses en permitir el consumo recreativo en primavera del año que viene o de las nuevas regulaciones impulsadas en capitales provinciales españolas, como Gerona o Alicante, los populares critican la “banalización” del consumo de cannabis a pesar de que es esta misma actitud restrictiva la que sitúa los derechos de los usuarios de cannabis en un segundo plano, por debajo de fumadores de tabaco o bebedores de alcohol.

Bajo la apariencia de preocupación por el modelo de ciudad a seguir, aluden a los hipotéticos problemas que producirá convertir a Barcelona en una referencia al consumo de cannabis y a la peligrosidad de que exista cierta proximidad entre clubes y colegios. Los populares deberían reflexionar, no obstante, en las amenazas latentes a la alternativa que ofrecen ellos cuando plantean volver al paradigma prohibitivo, ¿es acaso retornar a invisibilizar el consumo mejor desde un enfoque de salud pública que regular los clubes? Hasta ahora, esto último ha permitido establecer una colaboración entre entidades cannábicas e instituciones públicas, como también, igualmente, se han comenzado a impartir cursos de formación a dispensadores para que estos sepan identificar y reducir los riesgos derivados del consumo. ¿Cerrar los clubes impide de manera más eficaz el contacto de menores con la droga? Es dudoso, pues los muros opacos que separan a un colegio de un club cannábico, y que interesadamente protegen los empleados del mismo, ocultan mucho mejor a la droga que cualquier vía pública donde pueda realizarse igualmente el consumo.

Comparativamente, es razonable sopesar que la opción peor parada es la que comparten convergentes y populares: por discriminatoria, por atentar en mayor medida contra la salud pública y por atacar las libertades de los consumidores cannabicos, empujados a seguir siendo estigmatizados. La sociedad se ha pronunciado a favor de la libertad, ya es hora que los políticos sigan el curso que ésta le está marcando.

Por  Jose María Escorihuela Sanz  @JmEscorihuela

por -
1 411 vistas

Las drogas ilegales están ahí. Si bien el profesional sanitario es consciente de ello, muchas veces, en la obligada recogida de datos proporcionados por el paciente, el consumo de estas sustancias perturba al médico o enfermero más incluso que el de otras drogas legales, a pesar de que son estas últimas las causan mayores problemas sanitarios ¿Por dónde debe éste empezar?

La persona que toma drogas, y el cannabis no deja de ser la droga ilegal más extendida, está interesada, al igual que cualquier otro individuo que realiza una actividad arriesgada, en proteger al máximo su salud. Sin embargo, la mayoría de pacientes sienten recelo a la hora de apoyarse en los conocimientos de aquellos profesionales que deberían ser capaces de ayudarle íntegramente. El miedo a ser regañados o juzgados negativamente, priva a los sanitarios de realizar la misma promoción y prevención de la salud que competentemente desarrollan con hipertensos o diabéticos. Y ese el primer punto que deberíamos tener en cuenta: debemos dar un punto de vista sanitario, no moral, considerando el consumo como otra actividad cualquiera en la que hay riesgos sobre los que tenemos que asesorar profesionalmente.

En nuestro trabajo, la herramienta fundamental para detectar problemas en el consumo de cannabis será la entrevista y recogida de datos. Contemplar al paciente de la manera más íntegra posible nos permitirá dar abordar el consumo transmitiendo la información individualizada más útil posible. Para ello, la actitud durante esa entrevista resultará clave, siendo primordial el crear un clima de confianza y confidencialidad, evitando hacer juicios morales y entendiendo las características personales de cada persona a la hora de dar consejos objetivos. Hay que comprender que el paciente debe vernos como un referente en el cual puede confiar, por lo que el respeto a su autonomía y la potenciación de su colaboración deben ser siempre una prioridad.

Pese a que no cabe duda que la abstinencia es la mejor barrera contra los riesgos derivados del uso de cannabis, aquellos consumidores que acudan a nuestro servicio con la idea de proseguir esta actividad deben ser asesorados para que sea realizada de la manera más responsable posible, empoderándole con los conceptos que hagan de su consumo lo más placentero y menos peligroso posible.

El tipo de consumo determinará el consejo a seguir ¿Se trata de un consumo esporádico de carácter recreativo? Tal vez debamos incidir en que la experiencia resultará más placentera si se espacian los tiempos de consumo y si ésta es una excepción a la rutina cotidiana y no una costumbre ¿Es un consumo habitual? Quizá habría que pactar procurar hacerlo en la medida en que las obligaciones laborales, familiares y estudiantiles no se vean afectadas negativamente o recomendar periódicamente algún descanso para observar si hay cambios notables ¿Es el insomnio, la ansiedad u otro factor el que despierta la apetencia a consumir? Es posible que esas causas subyacentes pueden ser resueltas de otra forma más satisfactoria para el paciente ¿Está el consumidor asustado por los malos viajes que le achacan últimamente? Podríamos explorar si ha habido determinados cambios en su vida personal que lo provoquen o recomendar un entorno tranquilo, relajado y en donde pueda realizar la ingesta de líquidos o sólidos con azúcar cuando despierten en él esas sensaciones.

Los consejos deberán ser, pues, personalizados, dando información veraz y conociendo los recursos sanitarios alternativos de los que puede hacer uso el paciente de presentarse problemas que requieran otro tipo de atenciones. Para ello, no dejaría de ser recomendable que los profesionales sanitarios desarrollen una formación específica que trate el cannabis de manera completa.

En conclusión, el respeto a la libertad para consumir drogas va ligado a la responsabilidad de cada persona que asume los riesgos derivados de utilizar estas sustancias, el papel de los profesionales sanitarios irá ligado a convertirse en un aliado que potencie esa responsabilidad, dando información veraz y libre de juicios morales, aportando además aquellos recursos sanitarios alternativos de los que puede hacer uso el paciente de presentarse problemas que requieran otro tipo de atenciones.

(Agradecimientos al Dr. Fernando Caudevilla por su asesoramiento)

Libertad y buenos humos

Por  Jose María Escorihuela Sanz  @JmEscorihuela

Referencias:
Anoro Preminger, Manel; Caudevilla Gallego, Fernando; Monfort Lázaro, Nel·lo. Abortaje del consumo de drogas: una propuesta de actuación desde la atención primaria. 12 de julio de 2015, de Sitio web: http://es.slideshare.net/fernandocaudevilla/amf-12309154

por -
1 1.756 vistas

La guerra contra el cannabis que se inició en la década de 1930 parece estar llegando a su fin. Las investigaciones demuestran que esta planta natural, en lugar de plantear un peligro mortal para la salud, dispone de una amplia gama de beneficios terapéuticos. Pero los escépticos cuestionan el impulso repentino de la legalización, que está financiado en gran parte por los inversores ricos vinculados a Gran Ag y Big Pharma.

En abril, Pensilvania se convirtió en el 24 º  estado de EEUU en legalizar el cannabis medicinal, una forma de la planta popularmente conocida como marihuana. Eso hace que casi en la mitad de los estados de Estados Unidos sea legal. Un obstáculo importante para la legalización más amplia ha sido la ley federal norteamericana en virtud de la cual todo el cannabis, incluso su variedad de gran utilidad conocida como cáñamo industrial, se clasifica como una sustancia controlada en la Lista I que legalmente no puede ser cultivada en los EE.UU.. Sin embargo, esta clasificación podría cambiar muy pronto. En una carta enviada a los legisladores federales en abril, la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos dijo  que planeaba lanzar una decisión  sobre la reprogramación de la marihuana en la primera mitad del 2016.

Los candidatos presidenciales por lo general están a favor de la relajación de la ley. En noviembre de 2015, el senador Bernie Sanders  presentó un proyecto de ley  que revocaría todas las penas federales por posesión y cultivo de la planta, lo que permitiría a los Estados establecer sus propias leyes sobre la marihuana. Hillary Clinton no iría tan lejos, pero podría  sacar el cannabis como una droga de Clase I  (una droga mortal peligrosa sin uso médico y con alto potencial de abuso) a la Lista II. El candidato republicano  Donald Trump dice que estamos perdiendo  la guerra contra las drogas, y que para ganar esa guerra las drogas tienen que ser legalizadas.

Pero es candidato presidencial del Partido Verde Dr. Jill Stein que ha sido llamado ” el mayor fan de las malas hierbas .” Hablando desde el punto de vista como abogado del uso médico y de la salud pública, Stein señala que cientos de miles de pacientes que sufren de dolor crónico y de cánceres se están beneficiando de la disponibilidad de la marihuana medicinal en las leyes estatales. Economías de los Estados se están beneficiando. Cita a Colorado, donde las tiendas de marihuana al por menor abrieron por primera vez en enero del 2014. Desde entonces, las tasas de criminalidad de Colorado y los accidentes mortales de tráfico se han reducido; y los ingresos fiscales, la producción económica de la venta de marihuana al por menor, y el empleo se han incrementado.

Entre otros argumentos para el cambio de la ley federal es que el negocio de la marihuana actualmente carece de acceso a servicios bancarios . La mayoría de los bancos, temerosos de las sanciones de la FDIC, no funcionan con las empresas de esta industria de la marihuana de unos 6.700 millones de dólares que no tienen cuentas bancarias. Eso significa miles de millones de dólares que están rodando en efectivo, con un posible fomento de evasión de impuestos e invitando a los robos y perdiendo un estimado 10% de los beneficios. Pero ese problema también podría remediarse pronto. El 16 de junio, el Comité de Asignaciones del Senado aprobó una  enmienda  que evita que el Departamento del Tesoro castigue a los bancos y que se pueden abrir cuentas para las empresas de marihuana legales del estado.

Impulsar el comercio en el nuevo mercado de la marihuana no es una buena razón para la despenalización, por supuesto, si en realidad representa un grave peligro para la salud. Pero no ha habido  ninguna muerte por sobredosis de cannabis registradas  en los EE.UU.. No es que la hierba no puede tener efectos problemáticos, pero los peligros son pálidos en comparación con el alcohol ( 30.000 muertes al año ) y para productos farmacéuticos patentados, que ahora son la  principal causa de muerte por sobredosis de drogas . Los medicamentos recetados  se toman con receta  y se estima que  mata a 100.000 estadounidenses por año .

por -
0 375 vistas

Las regulaciones farmacéuticas exigen un tratamiento de radiación gamma de la marihuana vegetal con el fin de cumplir con las estrictas normas de seguridad en lo que respecta a la (posible) contaminación microbiana de la planta. En un estudio titulado “Evaluating the Effects of Gamma-Irradiation for Decontamination of Medicinal Cannabis” (“Evaluación de los Efectos de la Radiación Gamma para la Descontaminación de Cannabis Medicinal)”, se han analizado cuatro variedades diferentes de cannabis, producidas por Bedrocan, antes y después del proceso de radiación, y se han realizado análisis para ver los cambios que se producen en el contenido de terpenos, cannabinoides y de humedad.

Aunque no se pudieron identificar cambios en el contenido de THC, de CBD, ni en el contenido de humedad del cannabis medicinal, la investigación demostró daños en algunos terpenos. “Algunos terpenos disminuyen, pero no se forman nuevos compuestos. Esto significa que los terpenos se evaporan hasta cierto punto, pero no se degradan en nuevos compuestos. La radiación gamma acelera de alguna forma la evaporación sólo un poco, pero no mata ni destruye tu cannabis”, sugiere Hazekamp.

El estudio concluyó además que la radiación gamma sigue siendo la técnica más segura y más eficaz para garantizar que los pacientes, especialmente los que tienen sistemas inmunes comprometidos, reciben un producto seguro. El artículo de investigación original y completo, incluidos análisis y conclusión, se puede encontrar aquí.

Tu opinión: Radiación gamma para la descontaminación de cannabis medicinal

Las organizaciones de pacientes reaccionan ante el método de radiación gamma

Sin embargo, los pacientes, los consumidores y los activistas siguen siendo escépticos y expresan su preocupación por la radiación gamma.

Según las investigaciones llevadas a cabo por las organizaciones de pacientes, como la canadiense Canadians for Safe Access, uno de los efectos secundarios de la radiación gamma es la producción de un nuevo tipo de productos químicos, que no se producen de forma natural. Además, cuando las grasas se exponen a este método, se pueden desarrollar sustancias químicas que producen cáncer.

Derrick Bergman (conocido por Encod y VOC) ha publicado un artículo con el título claro “Cannabis medicinal en los Países Bajos: la mayoría de los pacientes prefieren los coffeeshops a las farmacias”. En el  artículo, manifiesta que algunos pacientes afirman que la radiación gamma tiene efectos negativos sobre la calidad del cannabis medicinal, mientras que Bedrocan afirma que el proceso es una exigencia de la Oficina de Cannabis Medicinal.

El grupo de pacientes holandeses PGMC (Stichting Patiënten Groep Medicinale Cannabis Gebruikers) señala que a dicho estudio le falta la respuesta a una pregunta muy importante: ¿Qué ocurre con los productos expuestos a la radiación cuando se vaporizan/fuman o ingieren?

En este artículo, hemos recopilado una serie de opiniones diferentes sobre este tema para ti. No dudes en compartir la tuya con nosotros y con el público de Sensi Seeds.

Radiación gamma para la descontaminación de cannabis medicinal – una selección de opiniones diferentes

También es importante recordar que la radiación gamma no se aplica sin una buena razón. Tiene el propósito de evitar el potencial daño mayor de infectar a un paciente con microbios dañinos. En mi artículo, se citan varias fuentes de casos reales en los que ha sucedido. Se evalúan dos opciones “malas” (el riesgo de infección frente al de la radiación) y se elige la más sensata. Todos esperamos que se desarrollen nuevas técnicas de esterilización del cannabis en un futuro próximo. –explicaba Hazekamp en news.liftcannabis.ca [x]

La radiación gamma produce compuestos no naturales (la radiación ionizante provoca multitud de cambios químicos)… – opina Reverend Ryan en leafscience.com [x]

¿Por qué radiación gamma obligatoria? ¿Y cuál es el efecto? – pregunta James Burton, fundador del programa de cannabis medicinal holandés [x]

Estamos constantemente expuestos a la radiación del sol. Si no tomamos el sol, no hay ningún problema. Algo que se expone a radiación para matar los gérmenes NO se convierte en radiactivo – sino todos los que se exponen al sol en el exterior serían un peligro para la salud cuando entrasen dentro – ¡por no hablar de una masa de cáncer! – opinaba D. J. Walters en cbc.ca [x]

No creo que la radiación disuada a los clientes. Habrá algunas quejas iniciales e indignación, pero finalmente se aceptará como la norma. La mayoría de nosotros usamos especias secas cuando cocinamos que se han expuesto a la radiación. No creo que vaya a ser el problema que acabe con el programa. ¿No sería divertido realizar un ensayo a ciegas sobre este tema? – comentaba leaffan en rollipup.org [x]

¿Exponer el cannabis a radiación con rayos gamma tiene algún efecto sobre los compuestos? No, sólo esteriliza las semillas. – afirmaba Steve Harris en quora.com [x]

¿¿¿¿¿RADIACIÓN????? Nunca he conocido a ningún cultivador casero que necesitase utilizar este tipo de veneno. Simplemente una razón más para NO conseguir tu medicina de estas personas. ¿Van a decirles a los pacientes si se ha irradiado o no?– opinaba Bmunro en cbc.ca [x]

La radiación gamma no erradica las esporas de moho… Este es quizás el mayor error de este método profano e inseguro, y que ahora también ha demostrado no ser eficaz. Así que los pacientes holandeses no sólo se ven afectados por cannabis ineficaz… sino por la ineficaz radiación gamma perpetrada en un producto de calidad inferior y que luego se mete en un envase inadecuado y sin esterilizar tampoco. ¡Es un delito y una tortura! –comentaba Jackie Woerlee en marijuanapatients.org [x]

Yo no estuve a favor de los rayos gamma. – James Burton tiene una postura clara al respecto

¿De qué sirve exponer una medicina a la radiación, cuando la forma natural con un suplemento orgánico es mejor que lo que contiene nuestro tabaco?? … – manifestaba 182 PFK en rollipup.org [x]

Trabajo desarrollando irradiadores de rayos X para uso en estudios biológicos. El reciente desarrollo del mercado de la marihuana medicinal ha empezado a estudiar el tratamiento de la marihuana como un producto agrícola estándar. No voy a entrar en el tema OMG frente a Orgánica, ya que no soy un experto. Sin embargo, puedo decir que la irradiación de material orgánico no hace que el producto sea radiactivo. Este es un error muy común entre la población en general, que sencillamente no es verdad. La irradiación de materiales orgánicos no es la práctica de rociar material radiactivo sobre el producto. Esto no sucede. Sino que se utiliza la liberación de energía de una fuente radiactiva con el fin de esterilizar y eliminar las bacterias. La radiación es simplemente una luz invisible con una longitud de onda diferente de la que sale de una linterna. Deberías preocuparte lo mismo que al comer algo que sacas del microondas porque la radiación del microondas te va a envenenar. Piensa en el sol, si te expones al sol durante un período de tiempo, tu piel se quema. Pero si te quedas a cubierto, lejos de la radiación UV del sol, entonces no te quemas. El mismo concepto. Las alternativas a los rayos gamma/rayos X están utilizando rayos UV, lo que altera la composición química de la hierba, así como los efectos. O la esterilización química. – Robert comentó sobre marijuanapatients.org [x]

Prairie Plant Systems utiliza un proceso de esterilización que se llama radiación gamma para garantizar que su producto está libre de bacterias y moho. Y que de hecho implica exponerlo a la radiación. Por otro lado, la radiación es un método común y aprobado para esterilizar, especialmente en las industrias farmacéutica y agrícola, donde el control de calidad está estrictamente regulado. … garantizar que la marihuana medicinal esté libre de toxinas es importante para los pacientes con deficiencias del sistema inmunológico. Bedrocan B.V., el único productor legal de marihuana medicinal en los Países Bajos, también expone su producto a radiación.–  se afirma en un artículo de leafscience.com [x]

Guau, así que la radiación gamma cambia las grasas/ácidos/terpenos del cannabis, y entonces se vuelve cancerígeno. Genial – dice Drifter en weedforum.eu [x]

Y esta es una de las razones por las que voy a volver a la hierba del mercado negro. Tiene mayor calidad, menor precio, un servicio más fiable y no es radiactiva… – comentaba Steve en marijuanapatients.org [x]

Por  Stefanie

por -
0 182 vistas

Seamos sinceros, muchas veces los activistas pecamos de soberbios sin darnos cuenta, nos aislamos en nuestro universo ideológico e ignoramos los argumentos de aquellos a los que supuestamente queremos convencer. Ponte en el lugar de los que opinan diferente a ti, ¿acaso no tienen sus propios motivos para discrepar? La mayoría de nosotros, incluyendo a los partidarios de la prohibición más absoluta, hacemos nuestras afirmaciones como si tuviesen alguna fuerza mayor que simples declaraciones emocionales, pensando en el bien y en que en nuestras palabras hay cierta objetividad.

Los activistas no podemos aspirar a ningún cambio político en la dirección deseada sin pasar previamente por influenciar o convencer en parte a nuestros compañeros de voto, es así. Necesariamente, eso va a implicar escuchar las preocupaciones de aquellos a quien nuestra causa le es contraria o indiferente para tratar de dar respuesta a esos frentes que hay que salvar. Y lo que es más, habrá ciertos puntos en los que no tengamos otro remedio que ceder, pues no podemos esperar de casi nadie una evolución ideológica en la que haya un salto brusco del blanco al negro sin antes cruzar por una escala de grises muy amplia.

En esta “Batalla de las ideas” aparentemente titánica, los activistas cannábicos somos especialmente afortunados, pues la despenalización o legalización de la marihuana es, probablemente, una de las causas más sencillas de defender y con más modelos intermedios a los que aspirar. Sí, es cierto, “la marihuana no es una piruleta inocua”, nos recordarán con insistencia, tampoco lo es el tabaco, el alcohol, el boxeo, los deportes de riesgo, elegir amigos que te lleven por mal camino, dejar los estudios, llevar una vida estresante, enamorarte de la persona equivocada, ser desagradable con el resto del mundo, alimentarte mal, no hacer ejercicio o decidir rechazar el medicamento que el médico te ha recomendado utilizar. Utilicemos el sentido común y seamos coherentes ¿queremos vivir en un mundo en el que no podamos elegir caminos arriesgados que nos puedan atraer? Pocos dirán que sí, al menos, entre aquellas personas inquietas que se realizan haciendo algo que otros ven con malos ojos pero que no hace daño a nadie más.

Aún habrá quien no se sienta totalmente seducido por este razonamiento. Vale, es cierto que hay cosas dañinas que no tendrían que ser prohibidas, pero si podemos evitarnos añadir a la lista una más… mejor que mejor ¿no?

Mala reflexión, el daño provocado por el consumo de drogas continuará de igual forma si aplicamos políticas represivas sólo que de manera oculta. Las autoridades sanitarias o asociaciones de consumidores quedan impedidas, porque desaparece toda conexión con la producción y distribución de marihuana, para ejercer alguna labor que ayude a mitigar el daño que pueda provocar el consumo. Algo ilegal es algo que no se puede regular, ni de manera privada ni pública, con el objetivo de establecer recursos que palien los daños porque estos queda fuera del sistema. Ahora mismo, existe la esperanza de poder promulgar en un futuro no muy lejano, cursos de prevención de riesgos a dispensadores de cannabis, para tener agentes que velen por la seguridad de los socios de las modernas “asociaciones cannábicas”, instituciones que han surgido espontáneamente sorteando un millón de dificultades legales y que proporcionan al consumidor un ambiente seguro, alejado de la inseguridad de las mafias, en un circuito cerrado de personas previamente fumadoras, fuera del alcance de menores y cuyas juntas directivas están deseosas de colaborar con las autoridades públicas a cambio de dejarles existir.

¿Que incluso así quedan personas que no están convencidas? Pues bien, la alternativa a un mercado que proporciona el suficiente cannabis es, a día de hoy, el mercado negro de cannabinoides sintéticos, una alternativa cuyo daño sanitario es, a diferencia del mercado tradicional de cannabis, potencialmente mortal y representa ya un daño que ya es percibido por mucha gente.

The Global Drug Survey 2015 findings

Qué porcentaje de personas buscó tratamiento médico de emergencia después de usar drogas/alcohol en los últimos 12 meses (Encuesta mundial de Global Drug Server)

 

grafico
Se me antoja complicado atravesar todas estas barreras con la espada de la prohibición sin obviar el absurdo que ello supone. Si eso fuera posible, espero que las críticas desvelen el argumento prohibicionista capaz de negar la urgencia de una respuesta política que nos lleve a un mundo un poco más libre, porque a mí, no se me ocurre ninguno.

Libertad y buenos humos

Por  Jose María Escorihuela Sanz  @JmEscorihuela

por -
1 331 vistas

En Centroamérica, todos los habitantes han sido directa o indirectamente afectados por la fallida guerra contra las drogas

Hace un par de meses atrás, en el estado de Washington en los Estados Unidos, desde Democracy Labs presentamos los hallazgos en proyecto de políticas públicas en lo que respecta a la salud pública norteamericana, cuando nos percatamos que la marihuana y su uso recreativo en este estado es legal.
Hace varios años se viene dando una discusión en América Central en torno a esta temática, una discusión plagada de mitos. Por este motivo, nos dimos a la tarea de llevar a cabo una investigación en otros países donde la marihuana ha sido despenalizada. Visitamos uno de sus dispensadores de marihuana para aprender sobre el modelo de negocio.

Aquí compartiré algunos puntos basados en nuestros hallazgos. Primero, la industria en Washington y en Colorado (estado donde la marihuana también es legal) genera un turismo específico en torno al uso recreativo de esta planta. Segundo, la industria no está ligada con el crimen organizado, al contrario, el precio accesible y la conveniencia al acceso del producto inciden directamente en las tasas de criminalidad y bajan radicalmente los encarcelamientos por posesión y producción.

Esto se da especialmente en las minorías como latinos y afroamericanos. Tercero, hay competencia por la calidad del producto y bastante emprendimiento y creación de negocios alrededor del tema. Cuarto, Seattle, la ciudad capital de Washington, es un hub de innovación, los headquarters de Amazon, Microsoft y Starbucks están en la cuidad. La legalización del uso recreativo de la marihuana no ha afectado en absoluto la productividad de la fuerza laboral de estas empresas. Estos mitos se discutían previamente a las políticas de legalización.

En resumen, el crimen no ha aumentado, al contrario, ha bajado. Las tasas de consumo se han mantenido, con la diferencia de que ahora hay investigación, ingresos y un merado. Es decir, el individuo que ya consumía cuando era ilegal sigue consumiendo; nada más que ahora paga impuestos, asegura calidad de producto y no arriesga su integridad física comprando productos de criminales.

Ahora, el consumidor lo compra directamente de emprendedores locales que generan empleos. En temas de política pública, el turismo de uso recreativo ha incrementado y no ha afectado el rendimiento o productividad de los principales clusters de innovación de la ciudad de Seattle.

Si hay que tener una discusión, seria basada en datos sobre este tema en América Central, donde todos los habitantes han sido directa o indirectamente afectados por la fallida guerra contra las drogas.

Recordemos que tan solo unas décadas atrás, tomarse un whisky sólo se podía hacer de forma clandestina en los Estados Unidos, mediante los speak-easy (bares clandestinos) y el alcohol era contrabandeado por delincuentes. El propósito de este comentario no es fomentar el consumo del producto, nuestra misión es aportar algunos puntos de cómo funciona la industria en ciudades donde el debate está basado en evidencia y datos, no en prejuicios.

Temas tan importantes como libertades, derechos y responsabilidades del ciudadano, deben ser dialogados antes que etiquetados.

Por Alvaro Salas

por -
2 2.185 vistas

En España los partidos políticos no se ponen de acuerdo y volvemos a otras elecciones. Tampoco ninguno de ellos se mueve un ápice de sus posiciones sobre la legalización de la marihuana.

En estos días, los lideres políticos están en su salsa hablando a su publico, puesto que son los que van a verlos en sus mitines de campaña y los que les aplauden sus intervenciones. Es en estos mitines, los políticos sueltan sus frases más graciosas sabiendo que van a recibir aplausos ya que “actúan” ante su publico diciendo lo que éstos quieren oír.

La legalización del cannabis en España según los partidos, más de lo mismo.

Con el tema de la legalización de la marihuana y la opinión de los posibles candidatos a la presidencia española, podríamos decir que siguen con la misma postura cada uno de los cuatro elegibles. No es de extrañar, este es un país al que le cuesta cambiar de dirección hasta que cambia bruscamente, sus políticos no van a ser menos.

Vamos a recordar lo que piensa cada uno de los cuatro grandes partidos políticos con el tema de legalizar y regular el cannabis para uso de adultos:

pp-marPP, con Mariano Rajoy a la cabeza, sigue diciendo que de legalizar la marihuana nada en el horizonte. Para no ir de duros conservadores, dicen que en España el que es mayor de edad y quiere fumarse un porro en su espacio privado, lo puede y lo va a poder seguir haciendo bajo su mandato. Se tachan de liberales, pero más bien “están actuando” y son muy conservadores.  Antes de llamarse liberales deberían escuchar al líder liberal del partido Libertario estadounidense Gary Jhonson. El candidato se presenta a Presidente norteamericano por un partido que tiene como slogan “Mínimo gobierno, máxima libertad” y además su líder dice :

                 “Dejen a la gente honesta y pacífica decidir por sí mismos qué comer, beber, leer o fumar y cómo vestirse, medicarse o hacer el amor sin temor a ser sancionados penalmente”

También otro liberal, Justin Trudeau, Primer Ministro de Canadá, va a legalizar el cannabis en su país por los mismos argumentos que los del Partido Popular utiliza para no legalizar. Dirigentes del PP dicen que no apoyan la legalización porque y según ellos, aumentaría el consumo juvenil y lo que hay que hacer es educar más a los jóvenes sobre el peligro de las drogas. Eso esta muy claro señores, pero la legalización haría todo lo contrario y atacaría al narcotrafico restandoles poder adquisitivo, por lo tanto haría desaparecer a mas de uno de ellos.

También existirían espacios donde consumirla y comprarla legalmente si se tiene el mínimo de edad para usarla, existiría mas control en este aspecto, habrían mas beneficios económicos recaudados e invertidos en educación-prevención y, para los más jóvenes su consumo prohibido ya no sería un acto de rebeldía. La salud de los ciudadanos también ganaría al no tener que consumir sustancias del mercado negro sin ningún tipo de control, con lo que eso puede conllevar. Las investigaciones en este campo también se verían reforzadas y podríamos competir en esta nueva industria medica con países como Israel, EEUU, Canadá y muchos más que se están apuntando a esta carrera. En fin, los argumentos de los conservadores son buenos, pero al revés. La ONU, el 20 de Abril en reunión especial, ya abrió la puerta del cambio sobre otra mirada o tratamiento con el tema drogas por parte de las naciones del mundo.

Aquí podemos ver lo que ya opinaba el ex presidente Aznar y del Partido Popular hace unos años sobre la droga legal del alcohol en forma de vino

PSOEEl PSOE o Partido Socialista con Pedro Sánchez a la cabeza también está en contra de legalizar o regular la marihuana, aunque si hablar del tema, sin embargo, otros ilustres socialistas como Felipe Gonzalez no piensan en la misma dirección.

Los socialistas que se llaman así mismos progresistas, dicen los mismos argumentos que los conservadores del PP y se “quedan tan tranquilos”. Fíjense en el “socialista” norteamericano Bernie Sanders o en los auténticos partidos de izquierda,  ¿ustedes creen que no legalizando ni regulando el uso que millones de españoles conocen o utilizan es de izquierdas? Esta izquierda debe actualizarse o ¿es que también piensan ilegalizar la droga del alcohol que esta si que mata y destruye?

Sus actuales dirigentes argumentan lo mismo que el PP en esta cuestión, creen que prevenir a la juventud de las drogas es no legalizar para los adultos. Justamente esto de legalizar y regular significa poner control donde actualmente hay descontrol. El PSOE en esto de la legalización debería observar al otro lado del atlántico, en las elecciones de EEUU donde la prensa dice que es primordial la opinión de los candidatos para llegar a la Casa Blanca. Aquí en España, los socialistas dicen que de ese tema ni hablar, vaya progresistas, más bien conservadores como los del partido anterior, aunque con una diferencia, los Populares no son progresistas.

podemosPodemos o la nueva izquierda, aquí su líder Pablo Iglesias si ha sido tajante, este partido esta a favor de legalizar por lo motivos que ya se han estudiado en otros países más adelantados que los españoles en estos temas y, lógicamente hablo de estados de EEUU que ya han legalizado su uso recreativo y sorpresa, ha bajado el consumo entre los jóvenes.

También es cierto que el uso entre los mayores de 55 años ha subido, pero por su uso terapéutico porque cada vez consumen menos pastillas de barbitúricos o medicamentos opiodes al cambiarlo por cannabis médico. Bajaron las muertes por accidentes de conducción. Bajó el consumo de alcohol. Se recaudaron millones en impuestos que repercutieron en temas sociales además de existir más y mejor información para la prevención del consumo de los mas jóvenes. Tampoco se llenaron las calles de drogadictos indeseables, argumento anti legalización y, además bajó el numero de presos. La policía y la justicia con sus recursos se han centrado en los verdaderos delincuentes y se ahorraron millones de dolares y horas de trabajo en los juzgados. Como dijo Hillary Clinton “estamos experimentando con los estados” y los hechos y resultados hablan por si solos.

ciudadanosCiudadanos es un partido liberal progresista como dice su líder Albert Rivera, éste, también esta por la legalización y con un argumento igual que el de los dos primeros partidos pero argumentando justamente hacia la otra dirección y yo creo que acertadamente. Es decir, estos dicen que habría que legalizar pero para prevenir el consumo de los más jóvenes y para poder informarles adecuadamente, evitar que se capitalicen los narcotraficantes, evitar que los jóvenes acudan al mercado negro que existe gracias a la prohibición y como dijo en su día el representante de los inspectores de hacienda, para recaudar un dinero que se le restaría al mercado ilegal y que proporcionaría puestos de trabajo a los ciudadanos e industrias y riqueza en general.
Albert Rivera dijo que no estaba a favor de su consumo y que por eso debía ser legal, pienso que es muy acertada esta afirmación del líder, su partido si ha demostrado en este tema ser un buen liberal y recordemos lo que dijo su similar del partido Libertario norteamericano que se presenta a Presidente norteamericano:

                “Dejen a la gente honesta y pacífica decidir por sí mismos qué comer, beber, leer o fumar y cómo vestirse, medicarse o hacer el amor sin temor a ser sancionados”

La legalización o regulación de la marihuana es la mejor forma de atajar y controlar este consumo además de prevenirlo entre los más jóvenes, ya existen otras sustancias mucho peor legalizadas, os suena… alcohol, tabaco, medicamentos opioides, barbitúricos y más.

Por Mac

por -
1 784 vistas
Imagen por First Nations Drum

Por Jose María Escorihuela Sanz.

                  “La libertad es aquella facultad que aumenta la utilidad de todas las demás facultades” Inmanuel Kant

Las sociedades abiertas, como la nuestra, asumen como marca de identidad un nivel de tolerancia social que permite a cada uno realizarse como considere oportuno, sin embargo, este respeto generalizado no ha sido la norma histórica imperante. Que hoy vivamos, no sólo pudiendo realizar las actividades previamente comentadas, sino pudiendo escoger libremente nuestra religión, nuestras compañías sexuales, nuestras lecturas ideológicas favoritas o expresar lo que deseamos impunemente, es fruto de una serie de conquistas que damos por sentado pero que han sido establecidas con muchas dificultades, a lo largo de mucho tiempo y pagando un precio muy alto por cada una de ellas.

La mayoría de nosotros estará de acuerdo en que tales derechos y libertades civiles mencionados merecen ser protegidos, y, a pesar de ello, muchas veces no somos capaces de abrazar con la misma firmeza otros derechos y libertades análogos. Cuando hablamos del derecho al cannabis, por ejemplo, y a pesar de vivir en un momento especialmente dulce desde la prohibición, nos reivindicamos utilizando pretextos que casi parecen denotar vergüenza pese a que estamos defendiendo una causa totalmente digna: “el cannabis es natural”, “el cannabis es terapéutico”, “el cannabis sería una fuente muy grande de impuestos” o “promovemos el cannabis dentro del autocultivo” podrían ser algunos ejemplos de esos razonamientos de segunda a los que suelen acogerse multitud de activistas.

De la misma forma que preferimos defender la libertad de expresión, la libertad de culto y la libertad sexual a resguardar prácticas concretas surgidas de las mismas, como la poesía y el teatro, el budismo y el islam o la bisexualidad y la homosexualidad, debemos empoderarnos de una vez por todas exigiendo la totalidad del derecho que como ciudadanos libres y responsables de nosotros mismos nos corresponde: El derecho al cannabis.

El que una droga sea más o menos natural, tenga propiedades terapéuticas, pueda proporcionar ingentes cantidades de impuestos o su producción derive de una plantación autogestionada no deberían ser los puntos a los que acogernos para reivindicar poder acceder a ella. No, lo que hace que poseamos un derecho reclamable al cannabis son los principios generales que sostienen todas nuestras libertades civiles: el principio a ser libres hasta que se pueda demostrar lo contrario, el principio de que cada uno de nosotros es la autoridad que reina en su propio cuerpo y el principio a poder ponernos de acuerdo entre nosotros, como adultos responsables que somos, para hacer lo que consideremos oportuno.

No es que no haya razón en las clásicas premisas que apelan a lo natural, a lo saludable, a la recaudación y demás, es que apoyarnos en ellas significa no sólo utilizar argumentos débiles, sino ampararnos en varas de medir que aplicadas de manera general nos pueden perjudicar injustamente ¿acaso el alcohol y el tabaco son drogas legales por su uso terapéutico? ¿que el gobierno se pueda llenar aún más los bolsillos recaudando a nuestra costa es realmente el objetivo al que debemos aspirar?

Hasta que no haya motivos suficientemente razonables para poner en duda los principios citados, y dado que la mayor excusa que existe actualmente para ilegalizar el cannabis es el daño que puede provocar a la salud, no parece que tengamos mucho de qué preocuparnos. Ese daño no puede justificar prohibición alguna cuando estamos permitiendo al mismo tiempo que se produzcan daños mayores en el consumo de otras drogas legales, en la práctica de deportes de riesgo o en permitir malos hábitos alimentarios en un ejercicio insultante de inconsistencia y doble moralidad. Por ello, no se me antoja ningún motivo más fuerte y bello que la reclamación de la libertad como icono del activismo cannábico.

Libertad y buenos humos

Por Jose María Escorihuela Sanz.   @JmEscorihuela