Marihuana hermafrodita, el terror de los cultivos

Las plantas de marihuana hermafrodita son el terror de cualquier cultivador y lo que nadie quiere encontrarse. Son causantes de innumerables disgustos y bajones anímicos.

Las plantas de marihuana hermafrodita son el terror de cualquier cultivador y lo que nadie quiere encontrarse. Son causantes de innumerables disgustos y bajones anímicos. Y no es para menos, ya que una planta hermafrodita nos puede echar a perder un cultivo entero, llenándonos todos los cogollos de semillas que después nos veremos en la obligación de quitar al hacernos un porro. Es muy desagradable cuando a la hora de desmenuzar la hierba, romper una semilla. El sabor del que podría ser el mejor porro se convierte en algo terrible.

Generalmente, el cannabis es una especie dioica. Es decir que hay plantas macho y plantas hembra, a diferencia de un mayor porcentaje de especies monoicas. En éstas, la misma planta contiene flores macho y flores hembra. Mucho más abundantes son las especies hermafroditas y que son las que contienen los dos sexos en la misma flor y que son la gran mayoría, como puede ser el manzano, el tomate, la fresa, el rosal, etc.

Realmente los casos de plantas de marihuana hermafrodita son muy excepcionales. Además solemos usar esta expresión más como una definición despectiva, ya que realmente estamos ante casos de plantas monoicas, con flores bien diferenciadas hembras y otras macho y siempre por separado. Siempre existen excepciones como ya hemos dicho.

LA MARIHUANA HERMAFRODITA NACE, NO SE HACE

Esto quiere decir que las plantas monoicas son monoicas porque lo llevan en sus genes. Se debe tener en cuenta que el hermafroditismo es un rasgo hereditario. De plantas hermafroditas, la descendencia en su mayor parte será hermafrodita. Y las semillas de una planta de marihuana hermafrodita son conviene cultivarlas y no son aptas para la cría, ya que existirá un alto porcentaje de transmitir ese gen a la descendencia.

Pero por otro lado, cualquier planta hembra ante condiciones ambientales adversas puede expresar flores masculinas. O lo que más comúnmente conocemos como estrés. Interrupción del fotoperíodo nocturno, temperaturas excesivas, épocas de sequía o daños como heridas y roturas… Y tantos otros factores de estrés pueden hacer que una planta hembra produzca flores macho o los famosos platanitos en los cogollos.

Realmente no se trataría de una planta hermafrodita, si no una respuesta natural de la marihuana como especie. Mejorando las condiciones de cultivo, no nos debería volver a pasar. Las hermafroditas verdaderas, tarde o temprano y por muy buenas condiciones que tengamos, terminarán mostrando los dos sexos. Aunque no cabe duda de que los factores de estrés hace que esto ocurra antes.

¿LAS SEMILLAS FEMINIZADAS SON HERMAFRODITAS?

Pues ni mucho menos. Volviendo al punto anterior, en la feminización de semillas se usan hembras puras a las que mediante un fuerte estrés, generalmente se emplea tiosulfato de plata, se les fuerza a la producción de flores masculinas. Posteriormente con el polen de esas flores se polinizan las flores de una planta hembra. En la descendencia, siempre será el macho (XY) el que aporte el sexo.

Pero a fin de cuentas no deja de ser una planta hembra (XX), por lo que todas las semillas serán hembras. Es decir que esa planta estresada seguiría siendo dioica. Podrías revegetar posteriormente esa planta proporcionándole un fotoperíodo de crecimiento. Y modificar luego de nuevo el fotoperíodo para que florezca para observar que no produce flores macho y se comporta como una hembra pura.

QUÉ HACER CON UNA PLANTA DE MARIHUANA HERMAFRODITA

Cuando nos encontremos en nuestro cultivo una planta con flores macho, lo primero será intentar averiguar si pudiese ser un problema de la planta o de los cuidados que le estemos dando a esa planta y a todas en general. En primer lugar convendría retirarla, si estamos aún en vegetativo o principios de floración podremos quitar con cuidado las pelotitas que pueda tener y darle una segunda oportunidad después de comprobar que tenemos todo el cultivo en orden.

Comprobaremos que el fotoperíodo nocturno no se ve interrumpido, por ejemplo con filtraciones de luz desde el exterior o un mal funcionamiento del temporizador. También si hay escasez de riego o sobrefertilizaciones, si las temperaturas son muy elevadas o existen cambios bruscos entre día/noche. Se debe evitar incluso sacar fotos con flash.

En los siguientes días, vigilaremos muy bien tanto esa planta como todas las demás. Y si la planta continúa produciendo flores macho, quizá estemos ante una planta de marihuana hermafrodita. Es este caso lo mejor será retirarla definitivamente del cultivo y tirarla a la basura en una bolsa de plástico.

¿Y SI LAS FLORES MACHO APARECEN EN FLORACIÓN?

Si ya las flores macho o platanitos aparecen en floración, lo mejor es retirar la planta del cultivo cuanto antes. Si esas flores se abren, que se nos llene esa planta de semillas y las cercanas es inevitable. Lo haremos siempre con mucho cuidado, cubriéndola incluso en el mismo cultivo con una bolsa de plástico. Si a alguna flor le falta poco para abrirse, no conviene moverla en exceso. Y la bolsa bien cerrada, la tiraremos en el contenedor.

Si los platanitos aparecen el floración avanzada, quizá lleguemos a cosechar sin mayores problemas. Aunque se realice una polinización, las semillas tardan unas 3-4 semanas en formarse. Puede que en ese tiempo ya hayamos cosechado la planta y aunque tenga semillas, no están maduran y no afectarán tanto al sabor. Eso es algo que debe valorar el propio cultivador. Y siempre que no se comparta cultivo con otras plantas.

Si es tu única planta no te desanimes y aguántala hasta el final, aunque los cogollos estén llenos de semillas, podrás usarlos para una exquisita y potente extracción de resina. Es preferible eso a andar quitando semillas de los cogollos como un mono quitando piojos.

CONCLUSIONES

La marihuana hermafrodita, mal llamada hermafrodita porque ya hemos dejado claro que es el 99% se trata de plantas monoicas, no es de ningún tipo de interés. Además como es un rasgo identificable, los bancos de semillas las eliminan en cuanto se encuentran con algún ejemplar o incluso alguna remesa de semillas que pueda presentar este fallo.

Las variedades thailandesas y algunas sativas africanas, por ejemplo, suelen tener una tendencia al hermafroditismo muy difícil de eliminar aún con los mejores métodos de cría. Los bancos que trabajan con ellas suelen avisar de que es posible que se pueda encontrar alguna hermafrodita. Además las condiciones de cultivo deben ser siempre las mejores para evitar que exprese este rasgo.

Por lo general, puedes comprar en el mercado cualquier tipo de variedad con una gran confianza de que no te salgan plantas de marihuana hermafrodita. Y si te sale alguna flor macho, piensa siempre si estás haciendo todo bien antes de echarle la culpa a la planta o al banco de semillas. Que todo hay que decirlo, tampoco es algo excepcional que algún lote de semillas produzca plantas de marihuana hermafrodita.

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